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Simbolismo del Óvalo en Escritura

El óvalo es una figura caligráfica que representa la primera imagen gráfica del 'Yo' y refleja aspectos emocionales y de personalidad del escribiente. Su análisis permite evaluar la sensibilidad, sinceridad, y nivel de madurez emocional, así como la apertura o reserva en la comunicación afectiva. Diferentes formas y orientaciones del óvalo indican conductas específicas y pueden revelar conflictos internos o la capacidad de exteriorizar emociones.

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Simbolismo del Óvalo en Escritura

El óvalo es una figura caligráfica que representa la primera imagen gráfica del 'Yo' y refleja aspectos emocionales y de personalidad del escribiente. Su análisis permite evaluar la sensibilidad, sinceridad, y nivel de madurez emocional, así como la apertura o reserva en la comunicación afectiva. Diferentes formas y orientaciones del óvalo indican conductas específicas y pueden revelar conflictos internos o la capacidad de exteriorizar emociones.

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ÓVALO

El Simbolismo en la apertura del


óvalo

Se denomina “óvalo” a toda aquella figura que, respondiendo al modelo caligráfico


aprendido, presenta forma de curva cerrada.
En el modelo caligráfico argentino de letra cursiva, la Magistral Inglesa, cumplen
esta característica las letras

a,d,g,q

La primera representación gráfica que un niño hace de la figura humana es una


tosca circunferencia que surge de sus garabatos: el renacuajo.
Es por esto que el óvalo se considera como la primera representación gráfica del
“Yo”. Al dibujar los óvalos de las letras, se actualiza inconscientemente aquella
imagen primitiva.
El óvalo es un movimiento que recorre, por su forma circular, todas las áreas
gráficas del simbolismo del espacio: la zona izquierda representa el pasado, la
intención; la base de la zona media, el área de contacto con el ambiente, la zona
derecha el futuro, la acción, el techo de la zona media el contacto con las normas
y los ideales. Por eso, el óvalo completo es representativo del “Yo” sensible,

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afectivo-emocional, y en consecuencia, son proyectivos tanto de la afectividad
como del manejo que, de la misma, realiza el sujeto.

El óvalo nos brinda datos sobre:

 El grado de sensibilidad del escribiente


 Yo emocional
 Nivel de madurez emocional
 Lo que la persona siente y puede expresar de sí misma
 Sinceridad
 Reserva
 Nivel de prudencia y / o hipocresía en los contactos
 Expansión espontanea o calculada
 Inhibición
 Presiones ambientales
 Apertura o bloqueo emocional
 Nivel de resonancia afectivo/emocional

En el óvalo nos identificamos a nosotros mismos, es por ello que debe realizarse
un minucioso examen de toda anormalidad detectada, ya que en el óvalo
dibujamos inconscientemente la síntesis de nuestra personalidad; en
consecuencia toda variación, todo pequeño gesto que enriquezca la interpretación,
es de fundamental significación para el análisis profundo de la personalidad del
escribiente.

- Análisis del óvalo por abreacción


Por esta razón el óvalo es la figura escritural que se propone como ejemplo de
implementación del simbolismo del espacio gráfico, en este caso, según su zona
de abreacción, concepto tomado de la Psicología.

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Concepto de abreacción: es la descarga emocional (exteriorización de
contenidos emocionales a través del gesto, de la palabra, del llanto o de la risa,
etc.), por medio de la cual se libera el afecto ligado al recuerdo de un
acontecimiento traumático, lo que produce un desahogo y consecuente alivio. La
abreacción puede ser provocada en el curso de la psicoterapia, dando lugar a la
catarsis, que a su vez posibilita las siguientes etapas de la terapia. Pero también
puede producirse en forma espontánea.
El óvalo, a través de su modalidad de apertura o cierre, es uno de los elementos
que proyecta en la escritura una serie de conductas que remiten a este fenómeno
psíquico de la abreacción. Por eso es importante determinar el punto de inicio y
el de finalización del trazo que conforma el óvalo y, por medio del simbolismo
del espacio, interpretar hacia donde se dirige la descarga según la zona de
apertura.
Otra variable importante es la limpieza de los óvalos, esto significa que debemos
observar si en su interior permanecen libres de relleno, que no contengan trazos
dentro; cuanto menos escrito esté un óvalo adentro, significará que habrá más
transparencia y comunicación afectiva por lo tanto, menos zonas de reserva y
conflicto.
Al evaluar los óvalos en un escrito, es importante considerar dos aspectos muy
importantes
 Abreacción: Es la forma que cada quién presenta, de abrir o cerrar los
óvalos, y el lugar donde se manifiesta la abertura o cerrazón (arriba, abajo,
derecha, izquierda).
 Su Forma: curvos, angulosos, buclados, aplastados, cuadrangulares,
deformados, etc.

También deberemos observar su tamaño, trazos iniciales, finales, inclinación,


presión, cohesión, etc.

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Para evaluar la abreacción de los óvalos en un grafismo, partimos del sistema
de muestreo y establecemos la dominate entre dos grupos de óvalos (letras a y
o) claramente definidos: abiertos y cerrados.

Óvalos abiertos: la apertura de los óvalos muestra que la personalidad más


profunda se comunica con los otros, o sea, se exterioriza la intimidad afectividad y
por lo tanto, su posible conflictiva.

Óvalos cerrados: indican una necesidad y actitud de reserva, discreción,


reflexión. Podría indicar la imposibilidad por parte del sujeto de exteriorizar sus
contenidos íntimos.

Luego de establecida la dominante entre óvalos cerrados y abiertos, habrá que


determinar la orientación de abertura de los mismos (óvalos abiertos), así como la
orientación de cierre (óvalos cerrados).

- Óvalos abiertos, según la zona y el grado

ÓVALOS ABIERTOS POR LA DERECHA: Por el simbolismo del espacio sabemos


que los otros se encuentran a la derecha, frente al escritor, el cual, en este caso,
muestra espontáneamente sus sentimientos y emociones. Sus demostraciones de
afecto o de simpatía son naturales y abiertas. Facilidad de comunicación y de
expresión, extraversión, apertura al “Tú”.

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ÓVALOS ABIERTOS POR LA IZQUIERDA: Expresan prudencia y reserva con el
ambiente. El sujeto necesita dominar sus sentimientos ya sea por tacto o timidez
(según el síndrome gráfico en que se inserta el signo). Sólo se conecta
fluidamente con los más allegados.

ÓVALO ABIERTO HACIA ZONA SUPERIOR: Descarga en el mundo de las


ideas, de la cultura, de la creación e imaginación. Interacción con las normas
parentales, incidencia del Super-yo, receptividad de las normas sociales y/o
religiosas.

ÓVALOS ABIERTOS POR ABAJO Y TRAZADOS EN SENTIDO HORARIO:


Compatible con un “Yo” guiado por conductas instintivas, no mediatizadas por la
razón. Movimiento de autoprotección, de encubrimiento del propio Yo, según el
contexto gráfico (signos que conforman distintos síndromes) puede reflejar
sentimiento de inferioridad, hipocresía, mala fe o engaño premeditado. Sumado a
otros signos negativos puede ser signo de mentira y cleptomanía; como un imán
extrae sin escrúpulos todo lo que le proporciona la zona inferior.

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ÓVALOS MUY ABIERTOS: Reflejan la imposibilidad de limitar la comunicación con
el ambiente hasta el límite de la indiscreción. Exceso de impulso expansivo;
excede los límites de la sinceridad. Al mismo tiempo, es indicativo de credulidad e
influenciabilidad ya que, de la misma manera que desborda su abreacción, implica
excesiva receptividad.

- Óvalos cerrados, según la zona

ÓVALOS CERRADOS POR ARRIBA O POR LA DERECHA: Compatible con


introversión, necesidad de reserva y discreción. Actitud defensiva y cerrada frente
a extraños. Capacidad para guardar secretos.

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ÓVALOS CERRADOS POR IZQUIERDA: Compatible con actitud de reserva
plenamente reflexiva, bien sea promovido por un ambiente hostil, por ocultamiento
de problemas interiores, por conflictos con el ambiente o por necesidad de
independencia afectiva.

ÓVALOS CERRADOS POR ABAJO: Se analizan según el sentido del trazo:


horario o antihorario.
En sentido horario, implica incorporación de contenidos relacionados con la zona
inferior: es concurrente con represión de conductas instintivas, no mediatizadas
por la razón. Movimiento de autoprotección. En sentido antihorario, implica
ingreso de contenidos relacionados con la zona superior: adaptación rápida y
espontánea al medio, capacidad para captar y aplicar los conocimientos y
experiencia ajenos.

Puede dárseles una doble interpretación:


 Efectuados con un trazo rápido, claro y legible: Agilidad de ideas,
concreción, síntesis, adaptación..
 Efectuados con trazado lento, torpe, confuso, ilegible: hipocresía, ocultación
intencionada en pos de obtener beneficios. Pocos escrúpulos.

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ÓVALOS CERRADOS POR DOBLE VUELTA: Reflejan una doble vuelta en torno
al Yo, como si quisiera ocultar ·con doble vuelta” su interioridad. Egocentrismo.
Diplomacia. Habilidad para intrigar, para actuar o manejar el lenguaje de manera
astuta en beneficio propio. Ocultación de intenciones personales, de algunos
defectos o cuestiones negativas. Reserva. Falsedad. Mentira.
Mecanismos defensivos: afectividad acorazada. Necesidad de autovigilancia en el
decir y en el hacer.

Importante: Los zurdos contrariados tienen a regirar los óvalos, en sentido


regresivo, hacia la izquierda, por lo que en éste caso, indica sólo una
característica compatible a una resolución desfavorable de la lateralidad
contrariada.

Óvalo Empastado:

Intoxicación. Cansancio físico-mental. (1) pag. 49


Rasgo de trastorno circulatorio.
Sensorialidad. Lujuria.

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Óvalo Facetado:

Suele encontrarse en personas que padecen algún deterioro físico. Cuando las
causas no se deban a enfermedad, puede hallarse en personas con
características de dureza, intransigencia (1) pag. 49.

Óvalo en forma de Espiral:

Egoísmo, egocentrismo, narcisismo (1) pag. 49

Óvalo oprimido en forma alargada:

Falta de seguridad, angustia vital (1) pag. 49


Deficiencias de tipo expansivas. Inhibición. Dificultades en la expansión vital,
comunicacional. Represión.

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Óvalo aplastado:

Presión ambiental. Opresión de la personalidad (1) pag. 49


Puede ser un rasgo de carencia afectiva (J. Tutusaus – F. Viñals – M Puente).

Óvalo con comienzo muy a la derecha:

Espíritu de empresa. Propenso a adoptar poses. (2) pag. 18

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Óvalo Nudo:

Movimiento envolvente, regresivo que forma una especie de “nudo” dentro de los
óvalos de las letras.
Este signo posee una doble interpretación de acuerdo al contexto escritural en el
que se haya inmerso.

Por un lado nos indica: una necesidad del escribiente, de mantener en sevreto
algún aspecto de su vida, la persona hace un gesto como de anudado, de cierre,
de total hermetismo de su yo, lo que le imposibilita lograr una correcta y fluida
abreacción de sus contenidos emocionales/afectivos vividos en forma penosa.
Podría indicar una situación vivida que ha dejado un fuerte impacto que ha dejado
una determinada resonancia emocional, que posteriormente se ha constituido en
un trauma y por consiguiente hace que la persona reprima aspectos de su vida
emocional/afectiva.
Por otra parte, cuando forma parte de un contexto negativo/pulsional, etc., este
signo es un importante revelador de insinceridad, deshonestidad, intriga, adulación
interesada, fingimiento. La persona oculta sus verdaderos intereses.
Deseos de atraer hacia sí la atención de los demás, de captar, de cautivar el
ánimo ajeno, bien sea para satisfacer las inclinaciones egoístas o narcisistas del
sujeto o por gusto de sorprender e intrigar. (3) pag. 163 – 164.

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Óvalo Pinchado

Los óvalos pinchados terminan en un trazo regresivo que penetra en punta aguda
sobre el núcleo de la letra.
Si tenemos en cuenta que los óvalos representan simbólicamente, la parte del Yo
más nuclear (el alma, la psique, en toda su extensión y profundidad), el hecho de
pinchar con un trazo regresivo, las letras de óvalo o círculo, supone, cuando
menos, una especie de autoreproche, de autocensura, o rechazo de
pensamientos, intenciones, actos que la conciencia o el ideal del Yo no aprueba.
El sujeto que autoculpara en su subconsciente (descontento de sí mismo) y sus
complejos de culpabilidad inconscientes pueden producir una especie de
masoquismo psíquico (4) pag. 261

El pinche en los óvalos presupone una incomodidad con el ambiente (ver en que
zona del óvalo se encuentra, si es a la izquierda podría relacionarse con la madre,
la infancia, etc, si es a la derecha con el padre, el futuro, las metras, los objetivos,
etc,. Si es arriba, con el medio ambiente circundante, laboral, familiar, vincular, etc.
Otros autores coinciden que es un gesto representativo de “la emoción pinchada,
herida”, algo que a la persona le duele y no puede tramitar, entonces permanece
allí como una espina clavada en este caso en la emoción, en el pecho, en el Yo”,

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(cada interpretación atribuida a cada signo, debe articularse dentro de cada
ambiente gráfico con las recurrencias y convergencias que aparecen dentro del
mismo, indicadoras de cada tendencia).

Óvalos protuberantes o abollados (en forma de riñón):

Signo descubierto por Moretti y estudiado por Marchesan consistente en una


protuberancia o ensanchamiento anormal de los óvalos que va precedido de una
torsión.
Es un indicador, en general, de tendencia a la apropiación ilegítima por debilidad o
vaguedad de la mente del sujeto acerca del concepto de los que es “tuyo” y lo que
es “mío”. Esta tendencia a la apropiación indebida “puede estar latente y tardar
años en manifestarse, ya que la inclinación a apropiarse de lo ajeno depende de
las necesidades del sujeto y de las circunstancias externas, más o menos
favorable para el acto deshonesto”.

Sin embargo, cuando es un ambiente gráfico de fuerte nivel negativo aparecen los
óvalos abollados o protuberantes, estos signos, deben ser una señal de alarma
importante, principalmente en los casos de cajeros, contables, directores de

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sucursales bancarias, o personas que tienen a su cargo dinero, objetos de valor, o
realizan cobros por cuenta de otros. (4) pag. 261 – 262.

Óvalo cerrado con un diminuto circulito dentro, un borrón, un


manchón o un pequeño ángulo:

Óvalo cerrado con un diminuto circulito dentro, o a veces es ocasionado por una
detención del bolígrafo que produce un pequeño manchón o borrón. También
puede producirse un pequeño angulito dentro.

Nota importante:
Este signo puede ser patológico. Pedro Foglia, los ha hallado dentro de los signos
prodómicos de trastorno circulatorios: cardiopatías, A.C.V., etc.

Si se produce fuera del síndrome circulatorio, M. Xandró refiere que es índice de


ocultación, muy frecuente en los niños cuando tratan de reprimir sentimientos de
culpabilidad o de vergüenza, por acciones incorrectas, ante sus padres o
educadores.

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Puede indicar que la persona guarda un secreto celosamente (5)

Óvalos con Bucle:

Cuando el buclado es en los óvalos es excesivo puede estar indicándonos a una


personalidad astuta, sumamente seductora, con una actitud interesada, falsa y
hábil para los negocios, que aplica la seducción para embaucar a los otros o
conseguir sus objetivos y eventualmente aprovecharse de ellos, y de todas las
oportunidades que se le presentan.

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Los buclados en los óvalos que representan mayor porcentaje de negatividad, son
los siguientes:

En la medida justa, y con un ambiente gráfico positivo y evolucionado, el buclado,


- en un proceso de selección de personal -, nos aseguraría a un buen vendedor,
carismático, con dotes de diplomacia, sensualidad y capacidad de convicción. La
misma descripción se aplicaría a todo hombre o mujer de negocios.
Importante: este dato debe siempre articularse dentro del cont3exto gráfico en el
que se encuentra inmerso, porque también nos podría estar indicando a una
persona que compensa con una actitud complaciente, hábil y seductora, sus
grandes carencias afectivas en el desarrollo de sus vínculos interpersonales; en
este caso, la motivación sería la búsqueda e interés en llamar la atención de los
demás para tales fines.

Óvalos de la letra “a” con un rasgo innecesario al principio de la


misma:

El trazo curvado al principio de la misma (según Klages), significa amabilidad


calculadora. Persona que cuida mucho la apariencia en sociedad. (6) pag. 49.

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Letra “a” cerrada por la parte inferior y en forma de “e”:

Deseos de simplificar las relaciones entre el Yo y el ambiente. En caso de


presentarse este signo en forma exagerada y/o con un ambiente gráfico negativo
indica: interés en hallar las máximas facilidades sin preocuparse demasiado de los
medios (6) pag. 50.

Óvalo cuyo trazo final se levanta por encima de la altura de su


cuerpo:

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Tendencia a ocultar las propias acciones. Según Marchesán es propio de las
personas que “esconden la mano luego de tirar la piedra”.
Formas artificiosas en la manera de mostrar el afecto y la amistad (6) pag. 49.

Citas:
(1) Echeverría, Ma. Elina. Grafología Práctica. Ed. Central, [Link]. 1987 pag. 48
y 49
(2) Grillo, Bolloque, Grieco. Grafología, letras reflejas minúsculas. Ed. Gnosis,
Bs As. 1996 (p. 18-19-26)
(3) Vels, Augusto. Dicc. De Grafología y términos Psicológicos Afines. Ed.
Herder 1997 pag. 163 – 164
(4) Vels, Augusto Grafología de la “A” a la “Z”. ed. Herder 2007 p. 261 y 262
(5) Xandró, Mauricio. Grafología Superior. Ed. Herder Barcelona 1991 pag. 348
(6) Muñoz Espinalt C. Grafología Aplicada. Ed. Toray SA 1951-53 pag. 49 y 50

Bibliografía:
Simón, José Javier, El gran libro de la grafología
Vels, Augusto, Diccionario de Grafología yTtérminos afines Grafología de la “A” a
la “Z” Ed. Herder
Xandró, Mauricio, Grafología Superior
Grillo, Bolloqui, Grieco Letras reflejas minúsculas. Ed. Gnosis
Emerson, apuntes de Grafología I

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