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Flora y Patrimonio en Cerros de Ñaña

Los cerros Cuncacucho y La Parra son lomas costeras extraordinarias que han experimentado cambios en su vegetación y fauna debido a la urbanización y programas de regeneración ambiental como el Cerro Verde de la UPeU, que ha introducido flora foránea a expensas de la nativa. A pesar de que la población local es consciente del patrimonio cultural en la zona, existe una falta de difusión sobre su importancia, lo que limita su desarrollo. Se sugiere la creación de un centro de investigación y visitas guiadas para fomentar el conocimiento y la conservación del patrimonio cultural de Ñaña.

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Flora y Patrimonio en Cerros de Ñaña

Los cerros Cuncacucho y La Parra son lomas costeras extraordinarias que han experimentado cambios en su vegetación y fauna debido a la urbanización y programas de regeneración ambiental como el Cerro Verde de la UPeU, que ha introducido flora foránea a expensas de la nativa. A pesar de que la población local es consciente del patrimonio cultural en la zona, existe una falta de difusión sobre su importancia, lo que limita su desarrollo. Se sugiere la creación de un centro de investigación y visitas guiadas para fomentar el conocimiento y la conservación del patrimonio cultural de Ñaña.

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Así mismo, cabe resaltar que los cerros Cuncacucho y La Parra se encuentran

clasificados como lomas costeras extraordinarias (Municipalidad Metropolitana de


Lima, 2014), es decir, que cada fenómeno del Niño se pueden llenar de vegetación. Se
tiene registro de que en el año 1969 los cerros que rodean a la UPeU aún se poblaban de
vegetación estacional (Castillo, 2010), razón por lo cual atraía a la gran cantidad de
fauna descrita previamente e incluso en tiempos prehispánicos, ocasionalmente, a
pumas. Además, dentro de la flora de estos cerros destacan los tillandsiales que se
caracterizan por agrupaciones de Bromeliáceas del género Tillandsia, cuya adaptación a
zonas desérticas es asombrosa, razón por la cual reciben el nombre de Tillandsias grises
(Aguilar & Turkowsky, 1977). Este tipo de vegetación aún puede registrarse en las
montañas de Ñaña, aunque en mucha menor cantidad debido a la acción contaminante
de la urbanización. Las Tillandsias se ubican principalmente en las laderas que reciben
influencia del viento húmedo y debido a la gran cantidad de neblina que se forma en
invierno en Ñaña es posible encontrar las especies T. latifolia, T. paleacea, T. purpurea,
T. recurvata, entre los 300 a 700 m.s.n.m., las cuales en tiempos antiguos posiblemente
formaban colchones que cubrían grandes porciones de suelo (Aguilar & Turkowsky,
1977), mientras que hoy solo encontramos parches inconexos en distintas áreas.

Cabe resaltar que, aproximadamente siete años atrás, la UPeU inició el programa Cerro
Verde como parte de sus políticas de regeneración ambiental, en el que mediante un
sistema de riego por goteo se introdujo vegetación foránea en el cerro continuo al norte
de Cuncacucho. Esto, si bien es cierto, ha hecho reverdecer el cerro con algunos árboles
frutales, flores y plantas ornamentales, ha generado una intervención invasiva en el
mismo y ha eliminado la flora nativa y tillandsial en grandes porciones del cerro. Un
ejemplo claro de una intervención bien intencionada pero que no tomó en cuenta el
contexto ecológico territorial ni el aspecto de planificación a futuro.
Figura 3. Programa Cerro Verde- UPeU. Editado por J.M. Del Castillo & P. Sopla, a partir de
los archivos fotográficos de E. Sencia, A. Iberico, L. Becerra, F. Allcca, y planos de
infraestructura UPeU 2018.

Otro punto a resaltar, ligado al pobre entendimiento que se tiene en nuestro país del
concepto de naturaleza urbana y paisaje prehispánico, es la presencia de enormes torres
que cargan líneas de alta tensión a través de las cumbres de los cerros, lo cual, altera la
vista del entorno y el entendimiento del mismo como parte de un rico proceso histórico
con base ancestral (Del Castillo J. M., 2016). Entre tanto, los accesos al área
arqueológico-natural, se dan a partir de trochas que inician en la UPeU, donde existe un
acceso vehicular que llega hasta la mitad de la quebrada denominada “Las Tunas”, para
luego transformarse en un camino peatonal que sube hacia el cerro La Parra. Los
accesos peatonales hacia la zona arqueológica han sido creados en su mayoría por
personas que visitan el cerro El Deseado a 1205 m.s.n.m., donde ocasionalmente
acampan grupos de niños exploradores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día
llamados “Conquistadores” o por caminantes espontáneos de la comunidad universitaria
amantes del trekking o montañismo.
El borde definido entre la universidad y el cerro se ha trabajado en base a edificios que
se encuentran alineados con la vía principal del campus o por un muro de pirca que crea
una terraza con tratamiento paisajista, salvo en las dos grandes quebradas de Las Tunas
y La Mansión que presentan un acceso directo hacia el entorno montañoso. Y desde la
localidad de La Era, existen 12 vías transversales al Este del cerro, de las cuales solo 1
presenta un acceso libre en la parte más alta, mientras que las 11 restantes tienen como
remate una hilera de viviendas que les cierra el paso.
Figura 4. Accesos a zona arqueológica Unión Naña: Elaborado por J.M. Del Castillo & P.
Sopla, mediante el uso de Google Earth, SIGDA, y levantamiento de información en campo por
F. Casildo, M. Correa, K. Delgado, 2018.

Además, durante el estudio realizado, se estableció un área de influencia inmediata a la


zona arqueológica y montañosa, la que está conformada por diez zonas aledañas:
A. Zona Terrazas; B. Zona 2da Garita; C. Zona UPeU; D. Zona 1era Garita; E. Zona;
Alameda 1; F. Zona Alameda 2; G. Zona El Inti; H. Lobatón; I. Zona La Era 1; J. Zona
La Era 2. También, se constató mediante trabajo de campo los equipamientos
comerciales existentes, ya que representan la mayor fuente de trabajo de la zona. Estos
pueden resumirse en abarrotes, copias/internet, restaurantes, lavanderías, fruterías y
librerías.
Figura 5. Uso del suelo en zonas aledañas al área de estudio. Elaborado por J.M. Del Castillo &
P. Sopla, sobre la base de planos de infraestructura UPeU, y los estudios de contexto por G.
Ballona, J. López, A. Palomino, C. Vergara, 2018.

Finalmente, en cuanto al conocimiento de los vecinos sobre la zona patrimonial,


podemos señalar que, si bien es cierto, la población es consciente del significado del
concepto de patrimonio cultural y de la existencia de huacas en Ñaña, desconoce que
éstas se encuentren tan cerca de la UPeU. Sin embargo, el 93% de los estudiantes
encuestados y el 89% de los vecinos creen en la importancia del desarrollo del
patrimonio cultural en la localidad. Además, del estudio podemos aseverar que la
mayoría considera a la falta de difusión como el principal impedimento para el
desarrollo cultural de las huacas de Ñaña y que debería ser la UPeU la principal difusora
del conocimiento que encierran las áreas patrimoniales de Ñaña. También se plantea
que la creación de un centro de investigación y desarrollo podría ayudar a este efecto, ya
que si tuvieran la oportunidad de realizar visitas guiadas a estos parajes lo harían.

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