Popper
Karl Popper plantea que la tarea de la lógica de la investigación científica es
ofrecer un análisis lógico (es decir, analizar el método de las ciencias
empíricas). Si bien el autor presenta una gran variedad de problemas que
considera fundamentales, hace hincapié en los siguientes:
1. El problema de la inducción
Hace hincapié en cómo se encuentran justificadas ciertas teorías, es decir,
acerca de cómo se dispone la verdad de los enunciados universales (teorías
científicas, leyes universales, hipótesis, etc.). Una gran mayoría piensa que
para poder establecer si un enunciado es verdadero o no, deben hacerlo
mediante la experimentación, pero al realizar la misma, se debe tomar un
enunciado singular. Por lo tanto, se puede concluir que los enunciados
universales están basados en inferencias inductivas justificadas lógicamente,
dicho de otra manera, los enunciados universales están basados en las
verdades de otros enunciados. Para poder establecer el criterio de veracidad
de esas inferencias inductivas, se debe apelar al principio de inducción, el cual
consistiría en un enunciado, que concretaría un acercamiento al tema que se
pretende plantear con esas inferencias, de una forma que sea lógicamente
aceptable (algo sintético, negación no contradictoria y lógicamente posible),
esto, no quiere decir que debe ser una verdad puramente lógica, ya que si
hubiera una inferencia del todo lógica, no se trataría de un problema de
inducción.
2. El problema de la contrastación deductiva de teorías
Se propone como una serie de reglas o pasos a seguir (consta de 4 pasos)
para comparar críticamente las teorías y escogerlas, a continuación
mencionaremos el orden que se debe establecer: En primer lugar, se compara
lógicamente las conclusiones una con otras, imponiendo un análisis sistemático
e interno de la coherencia del sistema, en segundo término, se estudia la forma
lógica de estas teorías para determinar su carácter lógico: una teoría empírica
de carácter científico o empírico una tautología, contradicción, contingencia,
etc. En tercer lugar, se compara la misma con otras teorías para confirmar si se
establece como un avance científico. Finalmente, el último paso lleva a
contrastar esta teoría por medio de la aplicación empírica de sus conclusiones
para deducir que es lo que se puede extraer de las mismas y cómo aplicarlo a
la práctica y hasta qué punto las mismas satisfacerán a la nueva concepción
teórica. Dentro de la contrastación aparecen enunciados singulares,
denominados predicciones, que tienen el carácter de ser aceptables o
contrastables y se selecciona enunciados que se encuentren en contradicción
con la teoría vigente, y se las expone a un análisis empírico, en donde su
supervivencia dependerá de su resultado. Por lo que, si la decisión es positiva,
la teoría referida ha pasado con éxito las contrastaciones, y si es negativa,
revela que la teoría deducida lógicamente también es falsa. Cabe aclarar que,
esta elección positiva es sólo temporalmente, pues es derrocada cuando
aparece una teoría que se adecue a la concepción teórica y científica de cada
época.
3. El problema de la demarcación
Siguiendo esta misma línea, una de las objeciones de carácter más relevante
es el problema de la demarcación. Esto se debe a que, cuando se rechaza el
método de la inducción, se le impide a la ciencia empírica de lo que parece ser
su característica más importante, en otras palabras, se produce el
desvanecimiento de las barreras que separan la ciencia de la especulación
metafísica. La razón de Popper para el rechazo de la lógica inductiva se basa
en que la misma, no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter
empírico no metafísico, de un sistema teórico o, en otras palabras, que no
brinda un criterio de demarcación apropiado. En este punto, es importante
remarcar que, se denomina problema de la demarcación al de encontrar un
criterio que nos permita diferenciar entre las ciencias empíricas, por un lado, y
los sistemas metafísicos por otro. Por lo tanto, para plantear el problema de la
demarcación se retoma el problema de la inducción. Así pues, en primer lugar,
el criterio de demarcación en el marco del método inductivo es la verificación a
partir del experimento, mientras que, Popper expone el criterio de demarcación
en el marco del método deductivo, el cual se denomina como falsabilidad.
En definitiva, el autor propone que su criterio de demarcación se debe
considerar como una propuesta para un acuerdo o convención. Expone que se
le otorgue dignidad a la física teórica moderna a modo de la realización más
completa de lo que el autor considera “ciencia empírica”. Entonces, la primera
tarea de la lógica del conocimiento es postular un concepto de ciencia empírica
con el fin de llegar a un uso lingüístico lo más definido posible, con el propósito
de trazar una línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas
metafísicas.
4. El problema de la base empírica
Por último, se encuentra el problema de la base empírica, en el cual es
necesario mencionar dos aspectos del mismo: por un lado, que hacen
referencia al carácter empírico de un enunciado singular y a su contrastación y,
por otro, que, a diferencia del resto de problemas relacionados a la práctica,
este reside principalmente en la teoría del conocimiento. Entonces, la principal
preocupación de Popper en cuanto al mismo, se basa en los puntos oscuros
que presentan en torno a las relaciones dadas entre experiencias perceptivas y
enunciados básicos. Esto parte de las consideraciones que sostenían que las
experiencias perceptivas justificaban o representaban la base de los
enunciados básicos y que, su verdad se demuestra en estas experiencias. Sin
embargo, a su vez se mantenía la idea de que sólo los enunciados pueden
justificar lógicamente a otro. Es debido a esto que, se ocasiona una obscuridad
en la conexión existente entre ambos puntos.
Es conveniente reconocer que el neopositivismo o empirismo lógico, se trata de
una corriente en la filosofía de la ciencia que limita la validez del método
científico a lo empírico y verificable, en otros términos, en realizar la
comprobación de veracidad de los enunciados a través de la experimentación.
La lógica de este modelo se fundaba en un principio, el de inducción. Como
consecuencia, Popper destruye y critica las ideas inductivistas, debido a que
las considera como insuficientes para garantizar una teoría universal y
contradictorias, (ya que el principio de inducción al ser universal requiere de
una inferencia inductiva para justificarse y está a su vez para justificarse de un
orden mayor) y ambos problemas como insuperables ya que no se puede
desde un enunciado particular inferir enunciados generales. Popper abandona
estas y se dirige a otro tipo lógico: inferencias deductivas. Es por ello que, va a
reconocer como afirmación más importante, al criterio de veracidad de las
hipótesis analizadas desde una conjetura individual, utilizando el método lógico
para llegar al carácter general de una teoría. En su método lógico, reduce a su
vez otro criterio de suma importancia para los positivistas, la verificabilidad (ya
que al oponerse a la inducción descarta que se pueda verificar un hecho por
enunciados singulares), y da prioridad a la falsación, a la que él propondría
como el único método de relacionar el hecho con la teoría, es decir sólo
mediante este, será posible refutar por la experiencia un sistema científico
empírico. En definitiva, realiza la crítica, debido a que demuestra cómo
insuficientes para ser demostrados empíricamente, los principios defendidos
por los neopositivistas desde sus inicios.