I.
Marco conceptual de la didáctica y la enseñanza
La didáctica, a lo largo de su historia, se ha constituido como un campo de conocimiento
fuertemente comprometido con las prácticas intencionales de enseñar, buscando la
formulación de criterios y metodologías de intervención sustantivas.
Objeto de la didáctica: la didáctica tiene por objeto de conocimiento a las prácticas de
enseñanza. Se la concibe como una ciencia de encrucijada porque requiere complejizar
sus análisis sobre las prácticas de enseñanza, que ya no pueden pensarse en términos
de previsibilidad, generalidad, habilidad o destreza.
La enseñanza como práctica social: la enseñanza es una práctica social e interpersonal
que antecede históricamente a la existencia de las escuelas y que se desarrolla más
allá de sus límites. Es una acción intencional de transmisión cultural.
Actores y componentes centrales: la enseñanza implica una dinámica particular entre:
1) alguien que enseña; 2) alguien que acepta participar (alumnos/aprendices); 3) una
"materia" o contenido considerado válido y valioso de ser aprendido; y 4) un ambiente
que facilite el desarrollo de la enseñanza y el aprendizaje.
Didáctica general contra las específicas: la didáctica general se ocupa de la estructura y
lógica general de la enseñanza, buscando criterios y metodologías de intervención
sustantivas para cualquier orientación o aprendizaje. Las didácticas específicas (como
la de lengua y literatura) se focalizan en los contenidos que se enseñan y las
características evolutivas del sujeto que aprende.
Criterios didácticos y decisiones metodológicas (consignas 1, 3, 4)
Tus decisiones en el aula (modificar el ritmo, promover el debate, usar ilustraciones) están
respaldadas por criterios didácticos y concepciones metodológicas flexibles.
A. Selección de contenidos y relevancia:
Contenidos algorítmicos e idiosincráticos: la didáctica general reconoce dos grandes
tipos de conocimiento:
o Algorítmicos: de carácter analítico, válido y general (ej. 2+2=4). Se vinculan con
prácticas determinísticas.
o Idiosincráticos: aumentan los grados de incertidumbre y dependen de la
cultura o perspectivas (ej. Ideas de justicia, belleza). Suponen el ejercicio ante
la incertidumbre, la imaginación y la intuición.
El contenido y su valor: la enseñanza debe plantear a los estudiantes la posibilidad de
aprender contenidos relevantes y justos, que valgan la pena para la vida y las prácticas,
y que los hagan mejores.
Criterios para la programación: para seleccionar los contenidos es crucial:
1. Considerar que "no entra todo" el saber posible, enfocándose en lo que tiene
mayor valor para el desarrollo de los alumnos y su transferencia a las prácticas,
incluyendo su valor ético.
2. Atender a la actualidad o validez de los contenidos, evitando aquellos que ya
son caducos o fueron superados.
3. Considerar los niveles previos de los alumnos (conocimientos, experiencias,
desarrollo), integrando las formas de aprender y sus conocimientos previos.
B. Estrategias de enseñanza y adaptación (método):
El método como construcción idiosincrática: la enseñanza se realiza desde la propia
historia, formación y experiencia del docente, de allí el rasgo idiosincrático del
método. La propuesta metodológica debe ser flexible.
Adaptación a la diversidad: la enseñanza debe partir de la diversidad de los grupos y
las diferencias individuales. Los docentes más efectivos son los que dan apoyo,
seguimiento y rápida retroalimentación a las tareas, y orientan en forma personalizada
y situada.
Trabajar desde lo concreto: la motivación se incentiva cuando se enseña sobre la base
de la experiencia, sea a través del contacto con lo sensible, la experiencia propia de los
alumnos, la mediación de informaciones concretas o la experiencia nacida de la
imaginación.
Implicación activa y sentido práctico: la motivación aumenta si los estudiantes pueden
involucrarse activamente en las tareas. Esto desarrolla el sentido práctico, que es la
capacidad para resolver problemas y enfrentar desafíos del mundo real.
C. Decisiones didácticas y enfoques críticos:
Función del currículum: el currículum es una síntesis cultural y el docente es un
intelectual, productor y transformador de cultura. La didáctica debe contribuir a la
formación de un docente para que reconozca lo posible de su futura práctica.
Enfoque crítico-social: la didáctica puede ser enseñada desde una perspectiva teórico–
epistemológica y crítico–social. Esta perspectiva se basa en categorías como la realidad
como totalidad concreta (marcada por el conflicto) y el sujeto social como sujeto
concreto y de la praxis (que ejerce acciones de autodeterminación).
Currículum como construcción: el docente no solo interpreta planes y normativas, sino
que construye, en el día a día, los modos específicos de apropiación, transmisión y
transformación de la cultura. Este es el proceso de construcción curricular.
Enseñanza para la transformación: la enseñanza puede pensarse desde una
perspectiva que potencie en los futuros docentes una concientización creciente acerca
de la complejidad del presente e instaurar y crear al restituir el rasgo constitutivo de
acción con sentido a la práctica.
Iii. El currículum y su articulación (consigna 2)
Tu experiencia tocó la forma en que el currículum prescripto se vuelve real en el aula.
Currículum prescripto vs. Real: la conducción debe trabajar sobre el currículum
prescripto (propuesta oficial formalizada) y el currículum real (currículum en acción).
Dimensiones del currículum: un proyecto curricular está conformado por:
o Aspectos estructurales–formales: normas, leyes y reglamentaciones que
prescriben qué, cómo, quiénes, por qué y para qué debe enseñarse.
o Aspectos procesales–prácticos: cómo se resignifica la normativa cuando la
interiorizan los diferentes actores sociales que intervienen en el hecho
educativo.
Articulación de contenidos: la organización integrada de los contenidos es
fundamental, evitando su tratamiento como temas "agregados", yuxtapuestos y sin
relación alguna. La organización integrada privilegia agrupar contenidos de acuerdo
con su relación lógica y su significado psicológico.
Iv. Evaluación (consignas 5 y 6)
La evaluación en tu práctica se centró en el proceso y la calidad argumentativa, lo cual se
alinea con la evaluación formativa y auténtica.
A. Funciones y tipos de evaluación:
La evaluación es un proceso de recolección de información y análisis para construir un saber y
tomar decisiones.
Función diagnóstica: la evaluación inicial o evaluación diagnóstica ayuda al docente a
tomar decisiones a la hora de programar la enseñanza, considerando conocimientos
previos, intereses y potencialidades de los alumnos.
Función formativa o de proceso: la evaluación de proceso es continua y sistémica, y
sirve como brújula para que los profesores tomen decisiones sobre la marcha,
reorientar las tareas y modificar el curso de las acciones. Su propósito es acompañar la
interacción en el grupo y brindar retroalimentación (feed back) a los alumnos durante
las tareas.
Función recapituladora: la evaluación recapituladora se realiza al final de una
secuencia de enseñanza y apunta a valorar los logros de los alumnos, integrando la
valoración de productos y procesos.
Función de acreditación: la evaluación de los logros de los alumnos permite cumplir
con la función de acreditación y certificación.
B. La evaluación auténtica y las evidencias:
Evaluación auténtica: se promueve la evaluación a través de producciones o
demostraciones reales de aquello que se desea que los alumnos sepan y puedan hacer
bien.
Evidencias (instrumentos para el proceso): para recopilar información y documentar
los logros, se pueden utilizar diversos instrumentos, algunos de los cuales se centran
en el proceso y no solo en el resultado:
o Registros personales: anotaciones del alumno sobre vivencias, valores,
desafíos y logros en el aprendizaje, que se comparten con los profesores y
sirven para el auto-conocimiento.
o Registros de logro: compilaciones sucintas elaboradas por los profesores sobre
las capacidades, habilidades y resultados logrados, que contribuyen a afianzar
la auto-valoración de los alumnos.
o Portafolios: recopilación y archivo de trabajos, experiencias y producciones
significativas como muestras documentadas de logros personales. Permite al
alumno seleccionar materiales, facilitando la evaluación de su propia
percepción.