Título: DE SER UTILIZADO a SER IMPARABLE: Activa la AUTORIDAD de tu CARÁCTER (Iwori Obere
" hoy, venimos con un mensaje ineludible de esperanza y reparación."
"Si tu alma está agotada, si te sientes roto por la traición, si has dado tu Ashé y solo has recibido
dolor... queremos que sepas que tu buen corazón es una luz que no se puede apagar."
"Pero esa luz necesita armadura, necesita una coraza . Por eso, hoy, vamos a desmantelar la ley
que te ha estado destruyendo, si Eres una buena persona, das todo, tienes un corazón noble, pero
tu vida es una colección interminable de pérdidas y traiciones, has llegado al lugar indicado.
Vamos a analizar lo que Ifá te profetiza sobre tu destino, tus enemigos ocultos y la traición que
está a punto de llegar. A continuación, presentaremos un relato esencial. Una historia sobre el
liderazgo, la honestidad y la intervención de los Orishas. Ache ninu oro les invita a descubrir esta
enseñanza. ¡Empezamos en breve!"
En la Tierra de Obe-Meku, gobernaba un Rey que era muy bueno y bondadoso con sus
súbditos, los cuales hacían de él lo que les daba la gana. Así, al que robaba no lo castigaba
porque lo convencían, llorándole y diciéndole que esa persona no lo iba a hacer más.
Entonces él se apiadaba y lo soltaba, sin castigarlo; y al que le habían robado, él le
entregaba lo suyo, para que se quedara conforme.
Y por esta causa, en aquella tierra existían el Robo, la Corrupción y el Vicio en general y
nadie era castigado porque se aprovechaban del buen corazón del monarca.
Un día, se celebró una reunión de gobernantes, en una Tierra cercana a este reino, y este
Rey asistió a la misma. Los otros monarcas le echaron ante el Rey de la Tierra OBE
MEKU por ser un hombre de tan buen corazón en su Tierra, donde todos hacían y
deshacían a su antojo y él no castigaba, lo cual era un ejemplo negativo para los otros reinos
vecinos.
Al terminarse la reunión, este Rey se retiró muy triste y abochornado, y al llegar a su
Palacio, reunió a sus ministros y consejeros, pidiéndoles consejos. Y éstos le dijeron lo
mismo que los monarcas de las tierras vecinas, excepto el más viejo de todos, que le dijo:
"Majestad, en las afueras de la ciudad, junto al monte Oribo-Ota, vive un sabio, al que
llaman Awó Orúnmila. Vaya a su presencia y pídale consejos que él se los dará."
Así lo hizo el Rey y, al llegar a casa de Orúnmila, le contó su problema. Y éste le hizo
Osode y le vio este Ifá, Iwori-Obere, y le dijo: -Por su buen corazón, están abusando de Ud.,
y para arreglar toda esta situación, tiene que hacer Ebó (el indicado arriba).
A los pocos días, el Rey le llevó a Orúnmila todo lo que éste le había pedido. Y, después
Orúnmila le hizo el Ebó, donde les dio el gallo a Eshu y Osun, y les dijo que ellos tenían
que ayudar a este hombre. Las gallinas se las comió Orúnmila y el pescado fresco grande se
lo presentó a Obatalá. Y, al ponerlo, le rezó:
“ IWORI OBERE OUN BARERA UN BEROYO UON EBERE LOKO, ORI ADIFAFUN
EJA BOMEKU OKO YOKO”.
Iwori Obere es el que ruega (o limpia), los que hablan y rumoran (el chisme/la crítica), los que se
esparcen en el campo/tierra. El Destino (Ori) hizo adivinación para....el Pescado que sana la Tierra
Después de terminar de rezar, Orúnmila le entregó el pescado al Rey y le dijo: Adóbalo bien
y cocínalo sabroso, para que lo repartas en una gran fiesta que darás en tu Palacio.
El Rey así lo hizo y al poco rato de haber comenzado la fiesta, todos los delincuentes allí
presentes estaban aturdidos y borrachos, momento aprovechado por Eshu y Osun para
detenerlos. Y cuando ellos volvieron en sí, al verse como estaban, comenzaron a pedirle
perdón al Rey y le rogaron que los soltara, que ellos se harían personas correctas. Pero
como Orúnmila le había dicho al Rey que al bueno lo tratara bien pero con el malo no
tuviera compasión, esta vez el monarca no oyó las rogativas y promesas.
Y desde entonces, gracias a los sabios consejos de Orúnmila, la tierra Obe-Meku comenzó a
ser respetada, al igual que su Rey.
MAFEREFUN ORUNMILA, ESHU y OSUN.
Este patakí muestra cómo la bondad sin carácter puede convertirse en una maldición.
Y esto no solo pasó en Obe-Meku. Pasa hoy, en nuestras casas, trabajos y templos porque
Un director de escuela es querido por todos, pero nunca sanciona a los que llegan tarde, ni a los
que faltan el respeto. Con el tiempo, los alumnos hacen lo que quieren, los maestros se frustran, y
la escuela pierde su prestigio.
Como el Rey de Obe-Meku, su buen corazón sin carácter lo convierte en cómplice del desorden.
Una madre ve cómo su hijo roba, miente, y manipula. Él llora, promete cambiar, y ella lo perdona
una y otra vez. Pero nunca pone consecuencias. Al final, el hijo termina preso… y ella rota.
Como el Rey de Obe-Meku, su compasión sin justicia destruye lo que más ama.
Un babalawo tiene seguidores que hacen rituales mal, cobran sin ética, y dañan la imagen de Ifá. Él
lo sabe, pero no los corrige por miedo a perderlos. Con el tiempo, su comunidad se llena de
confusión y desprestigio.
Como el Rey de Obe-Meku, su silencio se convierte en traición
El Rey de Obe-Meku representa a una persona buena, compasiva, pero sin autoridad. Por eso:
En su reino prima el robo, la corrupción y el vicio
Nadie lo respeta, porque no pone límites ni castiga el mal
Su bondad se convierte en debilidad espiritual
Cuando acude a Orúnmila, este le revela el odun Iwori Obere y le indica hacer Ebó. El ritual
incluye: Gallo para Eshu y Osun: para activar justicia y movimiento, Pescado fresco para Obatalá:
símbolo de pureza, claridad y sabiduría, Rezo sagrado: invocación del poder del odun para
transformar la situación, La fiesta ritual que sigue no es solo celebración: es estrategia espiritual.
Eshu y Osun aprovechan el desorden para detener a los delincuentes, y el Rey, siguiendo el
consejo de Orúnmila, no cede ante las lágrimas ni las promesas. Así, restaura el orden y el respeto
en su tierra. Maferefun Orúnmila, Eshu y Osun: porque ellos enseñan que la compasión sin
justicia… no es virtud, es peligro.
Este patakí es también una lección sobre límites emocionales y liderazgo interno. El Rey
representa a todas esas personas que:
Son demasiado buenas, pero no saben decir no, Evitan el conflicto, aunque eso les cueste el
respeto, Compensan el daño ajeno, cargando culpas que no les pertenecen
La reunión con otros monarcas es el espejo social: donde le muestran que su bondad está siendo
malinterpretada como debilidad.
El sabio anciano lo guía hacia Orúnmila, que representa la sabiduría interior, el Ori que sabe poner
orden.
El Ebó es una reprogramación emocional: entregar lo que pesa, cocinar lo que nutre, y celebrar lo
que transforma. La fiesta es el momento de liberación, donde el Rey aprende a diferenciar entre el
arrepentido y el manipulador.
“Al bueno, trátalo bien. Al malo… no tengas compasión.”
Este patakí puede enseñarse como:
Una lección de liderazgo para quienes guían desde el corazón, Una advertencia para los que
confunden compasión con permisividad
Aplicaciones prácticas:
En el hogar: no permitir abusos emocionales por parte de familiares
En el trabajo: no cargar culpas ajenas ni justifiques el mal comportamiento
En lo espiritual: hacer Ebó, alimentar a Eshu, y proteger el Ori
Iwori Obere habla.
Y dice que el buen corazón sin carácter… es tierra sin cerca. El que no hace Ebó, será gobernado
por el vicio. El que no escucha a su Ori… será usado por los que no tienen destino. Pero tú no
viniste a ser mandarria sin control. Tú viniste a ser cuchara que resiste el fuego. Porque tu carácter
no es debilidad. Es corona. Eshu abre el camino. Osun vigila tu espalda. Orúnmila te da la palabra.
Hoy haces Ebó con tu voz, tu postura, tu decisión. Hoy activas la autoridad de tu espíritu. Porque el
que hace Ebó… no se quiebra. El que escucha al sabio… no se vende. Y el que camina con
Orúnmila…pasa de ser utilizado… a ser imparable.”
Pero esta advertencia no solo aplica a los que gobiernan tierras. También a los que sostienen
hogares, negocios… y familias.
Porque Iwori Obere no distingue entre corona y camisa. Su mensaje es el mismo:
El que no pone límites… pierde lo que ha construido.”
Esta es la historia de un hombre que se dedicaba al comercio de vender baratijas y cosas de
fantasía. Fue prosperando y llegó a agrandar su negocio, adquiriendo mercancías de más valor
para la venta. Enterada una hermana de la prosperidad de su hermano, le pidió que la dejara vivir
en su casa, en compañía de su esposo. Como este hombre era de buen corazón, aceptó y poco
tiempo después la hermana, a espaldas de él, le dijo a sus otros hermanos, que eran siete, que se
fueran a vivir juntos. Al enterarse de esto, el hombre volvió a aceptar y debido a tener tantas
personas sobre él, las cosas no le fueron saliendo bien y decidió ir a mirarse con Orúnmila, quién le
hizo Osode, le vio este Ifá y le dijo que no podía seguir haciendo tantos favores a la familia, que los
tratara como a extraños, porque a la larga ellos iban a pagarle mal. Como este hombre era muy
bueno, no hizo la obra que ORUNMILA le marcó o sea, el Ebbó , para no perjudicar a sus
hermanos. Sucedió que, al cabo del tiempo, le empezó a suceder lo que ORUNMILA le había
pronosticado: sus hermanos lo querían sacar de la casa, tuvo problemas con su cuñado y, a causa
de este problema, estuvo a punto de perder la memoria, teniendo que cerrar su negocio porque
ya no tenía cabeza para atenderlo. Producto de la situación que se le presentó, volvió a casa de
ORUNMILA, y le volvió a salir este Ifá, donde le marcó de nuevo el Ebó, para su recuperación y
prosperidad. Él hizo el Ebó. Cuando el hombre se puso bien, volvió a abrir su negocio pero nunca
fue como antes, pues ya tenía competidores.
Esta es Una advertencia para emprendedores con buen corazón.
El hombre representa a una persona marcada por Iwori Obere, que: Tiene aché para prosperar,
Pero no pone límites a su entorno Y por eso, pierde lo que ha construido
Orúnmila le advierte: “Trátalos como extraños, o te pagarán mal.” Pero el hombre no hace el Ebó,
y el destino se cumple: Lo traicionan, Lo quieren sacar de su propia casa Su mente se fragmenta
(pérdida de memoria) Su negocio se derrumba, Solo cuando hace el Ebó, recupera parte de su
estabilidad. Pero ya no es igual: el daño fue hecho, y el entorno cambió.
Este hombre encarna el arquetipo del dador sin límites: Cree que ayudar es suficiente, No sabe
decir “no”, Confunde amor con sacrificio absoluto, No anticipa que el exceso de entrega puede
generar abuso, dependencia y traición
Su hermana representa el abuso emocional disfrazado de cercanía. El cuñado, el conflicto externo.
Los siete hermanos, la carga invisible. El negocio, su proyecto vital que se derrumba por no
proteger su energía.
La pérdida de memoria es simbólica: Cuando no se protege el Ori, la mente se disuelve. Cuando no
se hace Ebó, el alma se desordena.
Iwori Obere no vino a decirte que cambies tu corazón. Vino a decirte que lo protejas.
Porque el que da sin medida… termina vacío. Y el que ama sin Ebó… termina olvidando quién es.
Tú diste casa, comida, negocio, memoria. Pero tu Ori no te pidió que te sacrificaras. Te pidió que te
respetaras. Hoy Orúnmila te llama. No para que odies a tu familia. Sino para que recuerdes tu
destino. Haz Ebó. Porque el que hace Ebó… recupera su cabeza. Y el que escucha a su Ori… se
convierte en fuerza que no se quiebra. Ya no eres el hombre, la mujer que lo perdió todo por
amor. Eres la persona que lo recuperó todo por obediencia.
Maferefun Orúnmila. Maferefun tu carácter.”
Y si el buen corazón necesita carácter… también necesita protección. Porque Iwori Obere no solo
advierte sobre traición. También sobre trampas invisibles. Y cuando el camino se nubla… solo Eshu
puede despejarlo. Escucha ahora la historia de Orúnmila… y la virtud de la Pica Pica.”
En este camino, a Orúnmila lo mandaron a llamar de un pueblo cercano, pero antes de decidirse a
ir se hizo Osode, viéndose este Ifá, Iwori-Obere, e Ifá le ordenaba hacerse Ebó antes de salir de la
casa, porque había trampa en el camino y que lo debía hacer rápidamente. En el momento que
Orúnmila iba a hacer el Ebó, tocaron a la puerta y, al abrirla, vio a un hombre que estaba
desesperado, el cual le dijo que quería que lo examinara rápido, que tenía un gran problema.
Orúnmila le dijo que no podía atenderlo en ese momento, que volviera más tarde. Pero fue tanta
la súplica de aquel hombre, que lo atendió, viéndole este mismo Ifá. Sucedió que Eshu, que lo
estaba mirando todo mientras Orúnmila consultaba al Aleyo, puso una piedra grande en la puerta
de la calle, y cuando el Aleyo fue a salir, no se dio cuenta de la piedra y se dirigió al gobernador de
aquel lugar y le dijo que había un adivino que le había robado el dinero. El gobernador se dirigió a
casa de Orúnmila con el individuo y los soldados. Por otra parte, Orúnmila, que estaba ajeno a esta
amenaza, ya se había hecho el Ebó y le había dado el chivo y el gallo a Eshu en la puerta de la casa,
conjuntamente con aquella piedra. Cuando estaban cerca de la casa de Orúnmila, el gobernador le
preguntó al hombre que donde vivía el adivino. Y el hombre le decía: -"Pero si yo vine aquí hace
rato y por aquí no vive ningún adivino, solo hay mucha picapica. Entonces el gobernador le dice
que era un mentiroso y ordenó a los soldados que lo llevaran preso por mentiroso y estar
burlándose de él. Eshu, después de comerse el chivo y el gallo que Orúnmila le había dado, cubrió
con su virtud la casa de picapica y ni el hombre, ni el gobernador, ni los soldados pudieron dar con
la misma.
El mensaje central del odun
Iwori Obere advierte sobre trampas en el camino: antes de salir, hay que consultar y obedecer.
El Ebó es obligatorio: no es sugerencia, es protección activa.
Eshu actúa como guardián: si se le da lo que pide, él bloquea el mal.
El Osode previo al viaje: muestra la sabiduría de Orúnmila al no actuar sin consultar.
El Ebó con chivo y gallo para Eshu: activa la defensa espiritual.
La piedra en la puerta: símbolo de obstáculo, pero que eshu lo convierten en protección. Estamos
hablando de que cualquier dificultad que pudiese existir en su camino es transformada por la
acción de Eshu. Él toma el bloqueo, lo invierte y lo utiliza como una barrera defensiva o como el
empuje necesario para llevar la situación a nuestro favor, haciendo que el obstáculo se convierta
en la lección o la bendición que necesitamos para avanzar.
El Aleyo como símbolo Representa al conflicto externo que interrumpe el proceso espiritual.
Su acusación falsa muestra cómo la ayuda mal encauzada puede volverse en contra.
La Pica Pica es el camuflaje energético: cuando se activa, el enemigo no te puede ver ni encontrar.
Este patakí enseña que no todo llamado debe ser atendido de inmediato, y que la protección
espiritual requiere disciplina y tiempo.
¿Cómo se aplica este patakí en la vida diaria?
🔹 1. Obedecer la intuición antes de actuar
Orúnmila se consulta antes de salir. En la vida real: antes de tomar decisiones importantes,
consulta A tu PADRINO, tu fe, tu guía espiritual.
🔸 Ejemplo: Antes de aceptar una oferta de trabajo, una relación o un viaje, haz introspección o
consulta espiritual. Si algo te dice “espera”... haz Eból: pausa, reflexiona, protege tu energía.
🔹 2. No dejarse arrastrar por urgencias ajenas
El Aleyo interrumpe el proceso de Orúnmila. En la vida real: no todo el que grita necesita ser
atendido de inmediato.
🔸 Ejemplo: Una persona te pide ayuda urgente, pero tú estás en medio de tu propio proceso. Si
cedes sin estar listo, puedes quedar expuesto. Aprende a decir “ahora no” sin culpa.
🔹 3. Activar la protección energética antes de salir al mundo.
Orúnmila hace el Ebó y Eshu protege su casa. En la vida real: antes de enfrentar situaciones
difíciles, activa tus defensas espirituales y emocionales.
🔸 Ejemplo: Antes de entrar a una reunión tensa, un juicio, o un espacio cargado, haz tu ritual
personal: oración, afirmación, limpieza, visualización. Tu Ebó puede ser tu actitud, tu palabra, tu
silencio.
🔹 4. Confiar en que lo invisible también protege
La casa se cubre con Pica Pica. En la vida real: no todo lo que te protege se ve. Hay fuerzas que
trabajan en silencio. Y eso tuu lo sabes muy bien.
🔸 Ejemplo: Cuando haces lo correcto, aunque no lo veas, la vida te cubre. La persona que te iba a
traicionar no te encuentra. El conflicto que iba a estallar… se disuelve. Confía en tu Ebó. Activa tu
echu eleggua.
Orúnmila fue llamado por un pueblo. Pero antes de salir, se miró. Ifá le dijo: ‘Haz Ebó. Hay trampa
en el camino.’
¿Y qué hizo Orúnmila?
No se apresuró. No se dejó llevar por la urgencia del otro
Por eso te digo:
No salgas sin Ebó. No atiendas sin mirar tu destino. No pongas tu corazón por encima de tu
cabeza. Porque el que obedece a su Ori… no necesita defenderse. El cielo lo cubre.
Tú no puedes a ser víctima de urgencias ajenas. Tú viniste a caminar con Orúnmila, a hablar con
Eshu, a ser imparable por obediencia, no por fuerza. Haz Ebó. Y el mundo no podrá tocarte.
Quien hace Ebó… se convierte en fuerza que no se ve, pero se respeta.”
Y si Eshu protege al que obedece… ¿quién protege al que carga sin saber?.
Iwori Obere no solo advierte sobre trampas externas. También sobre las que llevamos encima.
Escucha ahora la historia de Iwori y Obara… y aprende por qué no todo amigo es bendición.”
En este camino, IWORI llevaba cargado sobre sus hombros a su amigo OBARA y entraron en varias
fincas. Y OBARA se robaba las frutas por donde IWORI lo pasaba y las guardaba en su bolsa. Luego
de realizar varias veces esta operación, OBARA se dio cuenta que los estaban persiguiendo y soltó
el bolso y se agarró de una rama frondosa de un árbol y allí se escondió. Momentos después
prendieron a IWORI y como las huellas en la tierra eran de él, quedó preso acusado de ladrón y
OBARA quedó libre.
Hay que cuidarse de un amigo, pues Ud. pagará por él.
Este Patakí no es un cuento de amistad; es un manual de advertencia que demuestra cómo la
ausencia de carácter de Iwori lo lleva a la ruina. La historia justifica el mandato de revestirse de
carácter para evitar la cárcel, la humillación y la pérdida del destino.
IWORI (Tú) El Cargador / El Facilitador. Representa tu buen corazón. Tu error es usar tu Aché
(tu energía, tu nombre, tu reputación) para soportar y facilitar el desorden del otro. Tú eres el que
tiene la fuerza, pero la usas para el mal ajeno.
OBARA (El Amigo), El Ladrón / El Vicio / La Irresponsabilidad. Representa a esa persona,
dígase un (amigo, familiar, socio) que se aprovecha de tu bondad. Su lealtad es a su propio
beneficio. Él es el Osobbo que tú, por lealtad ciega, eliges cargar.
IWORI lleva a OBARA sobre sus hombros. La Complicidad de la Debilidad. Simboliza el apoyo
financiero, emocional o legal que le das a alguien cuya vida sabes que está en desorden. Es el acto
de conocer el robo (las frutas) y continuar facilitándolo.
Las Huellas en la Tierra La Evidencia de tu Responsabilidad. Las huellas son tuyas, no de Obara.
Esto es la ley del karma: el mundo y la justicia solo ven al que facilita el crimen. Si pagas la culpa
ajena, tu Ori carga con la sentencia.
Tu buen corazón te hace vulnerable. En términos espirituales, cargar a Obara en tus hombros es
un acto de nobleza. Crees que tienes suficiente Aché para cargar el karma ajeno y el vicio de otro.
Bajo la irradiación de este odun desafortunadamente ¡Te equivocas! La profecía te juzga: pagarás
culpa ajena porque tu compasión es más grande que tu juicio."
El Mandato es: Baja a Obara ahora mismo. El mundo se arregla cuando dejas de ser el facilitador
de la irresponsabilidad de otros. Tu energía no está para cargar ladrones, está para activar tu Aché
de curación."
Si tu mundo se rompió por confiar demasiado, por ayudar sin medida, por cargar culpas ajenas…
este odun vino a despertarte.
Porque el buen corazón sin carácter no es virtud: es vulnerabilidad.
Y tú no viniste a este mundo a ser víctima de tu propia luz. Viniste a aprender a protegerla.”
1. Revisa a quién estás [Link] Iwori con Obara sobre los hombros: no todo el que se
agarra de ti lo hace para salvarse. Algunos lo hacen para esconderse.
🔸 Consejo: Haz una limpieza emocional. Pregúntate: ¿quién está en mi vida solo para usarme?
¿Quién me hace pagar por lo que no hice.
Haz un reajuste emocional y espiritual.
Orúnmila se salvó porque obedeció. El negociante se hundió porque no lo hizo.
🔸 Consejo:
Ifá te quiere sabio.
Aprende esto: El que carga a otro sin mirar su destino… termina pagando por lo que no hizo.
Haz Ebó. No para vengarte. Sino para que tu Ori te levante. Para no volver a ser utilizado.
ya no eres el que fue acusado por las huellas. Eres el que aprendió a caminar solo.
Eres el que consulta antes de cargar. Eres el que no se esconde… pero tampoco se sacrifica por
quien no respeta su luz
Di no sin culpa,Haz silencio donde antes cedías,Protege tu tiempo, tu casa, tu mente
El mundo de Iwori Obara está lleno de enemigos internos (familia/trabajo) y amenazas de robo y
maldiciones. La reparación exige una estrategia de defensa activa:
Transformar el Obstáculo: La piedra frente a tu casa simboliza el problema que has estado
tolerando. El mandato de montar echu en ella es la filosofía de convertir la resistencia en
protección. ¡Deja de evitar el problema y haz que trabaje para tu seguridad!
Activar la Pica Pica: La hierba Pica Pica es tu escudo energético. Debes cultivar una actitud de
rechazo natural que haga que los abusadores y manipuladores te eviten, cumpliendo el mandato
de que "tus enemigos no te encuentren."
Cortar el Osobo : Si hay maldiciones o Egun que molestan, el Sarayeye es necesario para limpiar el
linaje y el entorno. El desorden espiritual se corrige con el orden ritual y la sanación del pasado.
El mundo de Iwori Obara se compone cuando el guerrero asume su verdadero propósito:
Reclama el Aché : Tu destino, liberado por Òrúnmìlà y Osain, es la sanación. Tu energía no está
para el agotamiento.
La reforma de tu vida y la sanación de tu mundo se sellan con la disciplina innegociable: tienes
que prohibir la manipulación, negarte a pagar la culpa ajena y obedecer la ley de Òrúnmìlà de no
tener compasión con el malo.
Tu mundo se repara cuando tu carácter se convierte en tu mayor escudo.
Hemos desmantelado el código Iwori Obere. La profecía ha sido revelada, y el mandato es
ineludible: Tu vida no volverá a ser la misma."
"Tu Aché exige obediencia: Es hora de dejar de ser Iwori, cargando con la irresponsabilidad ajena.
Es hora de activar la justicia de Shangó en tu centro, de transformar la piedra de tu obstáculo en el
guardián echu, y de imponer la Pica Pica de tu carácter."
"TU mundo roto comienza a repararse cuando dejas de ser la víctima: ¡RE-VÍSTETE DE CARÁCTER!"
"Ahora, toma la decisión. Comparte este mandato con otro guerrero que esté siendo víctima de su
propio buen corazón. Suscríbete y activa la campana para no perderte el próximo código que te
ayudará a reclamar la autoridad sobre tu destino."
"Gracias por sentarte en la mesa de la verdad. Somos Aché Nínu oro, y nos vemos en el próximo
episodio, donde desmantelaremos la siguiente ley de Ifá para reformar tu vida y liberar tu Ashé."