UNIVERSIDAD AUTONOMA DE CHINANDEGA
UACH
PRESBITERO Y DOCTOR TOMAS RUIZ ROMERO
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES.
CARRERA: PSICOLOGÍA CON MENCIÓN EN CLÍNICA.
AÑO DE ESTUDIO: II SABATINO ASIGNATURA: PSICOLOGIA/GENERO
NOMBRES Y APELLIDOS: __________________________________ FECHA:06/11/25
Tarea 1 Exa 3
I.- RESPONDA VERDADERO O FALSO SEGÚN TU CRITERIO: 2 Puntos.
1.- Las relaciones de poder de los hombres hacia las mujeres generan más enfermedades
en ellas.__v__
2.- Los procesos biológicos de hombres y mujeres se expresan de forma distinta en función
de los factores ambientales, por lo que es prácticamente imposible que ambos se
encuentren en igualdad de condiciones. __f_
3.- El asumido papel reproductor de las mujeres ha sido el argumento básico sobre el que se
han establecido las relaciones de poder entre hombres y mujeres, con subordinación de las
segundas, lo que genera muchas enfermedades en este sector de población.__v__
4.- Las relaciones de poder en base al género / intergenéricas están definidas por
condiciones históricas de género, edad, saber, experiencia.__v__
5.-El poder de las mujeres participantes existe debido al rol que ejercen en la familia, como
por ejemplo el cuidado de los hijos, el mantenimiento de la casa.___f_
6.- Qué significa mujeres al poder, tiene que ver con el acceso y la distribución equitativa del
poder no sólo de las mujeres sino de los pueblos. Es un proceso para ir creando las
condiciones que permitan un alto grado de autonomía, una plena participación en la
sociedad y el pleno ejercicio de los derechos.__V__
7.- El sistema de mujeres tiene poder pero está determinado por la cultura, de modo que las
mujeres todavía sufren del poder de dominación de la sociedad patriarcal, por tanto, sus
oportunidades de desarrollo disminuyen y sus funciones sociales se determinan a partir de
su clase, posición en el sistema familiar, educación.___v_
8.- El tema del poder de la mujer será especialmente popular en el arte del Renacimiento
nórdico del siglo XVI, que representa "imágenes extraídas de fuentes históricas, mitológicas
y bíblicas que ilustran el poder de la mujer sobre el hombre, específicamente como resultado
de su atractivo sexual".__v__
9.- Las mujeres debemos asumir en esta sociedad el rol que cualquier ser humano, porque
somos capaces de pensar, discernir y decidir sobre circunstancias de importancia y
trascendencia social, para ayudar y contribuir a la toma de decisiones, y de esta manera
compartir los roles hombre y mujer, sin olvidar que el único rol.__v__
10.- La vida es una experiencia mística de la cual la mayoría de personas no son
conscientes, no obstante, algunas pueden vislumbrar a la divinidad, pero pocas se
consagran a vivirla en acto, pensamiento y sentimiento.___f_
II.- TEST DE INTELIGENCIA EMOCIONAL EN RELACION AL GÉNERO
INSTRUCCIÓN: MARCA UNA OPCION U SUBRAYE U ENCIERRE EN CÍRCULO LA
RESPUESTA QUE USTED VALORE: 3 Puntos.
1. En una discusión acalorada, siempre intentas…
Ponerte en la piel del otro y comprender su punto de vista
Pedir disculpas para que la discusión no vaya a más
Mostrar tu enfado para que la otra persona comprenda lo mal que te sientes
✓ Escuchar y explicar los motivos que tenías para hacer lo que hiciste
2. ¿Te cuesta expresar tus emociones con palabras?
Casi siempre
A menudo
✓ En ocasiones
Casi nunca
3. ¿Qué emoción está expresando?
Enfado
Miedo
Sorpresa
✓ Angustia
4. Un amigo tuyo rompe por infidelidad de su pareja, de la cual ya le habías advertido
previamente. ¿Cómo reaccionas?
Le aconsejas para que no le vuelva a ocurrir e intentas que se olvide lo antes posible
✓ Quedas con él para escucharle y ofrecerte tu apoyo
Estás con él pero evitas hablar de esto
Le das tiempo a solas para que se recupere anímicamente
5. En términos generales, ¿estás satisfecho con quién eres?
Muy satisfecho
Bastante satisfecho
✓Poco satisfecho
Nada satisfecho
6. Cuando haces algo mal, ¿te críticas a ti mismo internamente?
Casi siempre
A menudo
✓ En ocasiones
Casi nunca
7. Cuando estás estresado o tienes varias preocupaciones, ¿cómo lo llevas?
Muy bien, sé relativizar los problemas
Bastante bien, puedo quitar importancia a algunas cosas
✓Regular, a veces siento que no puedo con todo
Mal, noto ansiedad y me bloqueo
8. ¿Te consideras capaz de influir positivamente en los sentimientos de alguien que
está pasando por un mal momento?
Mucho
✓ Bastante
Poco
Nada
9. ¿Te cuesta mostrar tus sentimientos a aquellos que más quieres?
Mucho
Bastante
✓ Poco
Nada
10. ¿Qué es lo que está expresando?
Alegría
✓ Compasión
Cortesía
Interés
11. ¿Cómo reaccionas ante un cambio imprevisto aparentemente negativo?
Con optimismo y energía, siempre se puede aprender de los retos
✓ Con la esperanza de que al final todo va a ir bien
Con miedo de que tu vida cambie para siempre
Con resignación, a la espera de que la situación mejore
12. Cuando crees que tienes razón pero la gente te lleva la contraria, ¿insistes en tus
argumentos?
Casi siempre
A menudo
En ocasiones
✓Casi nunca
13. ¿Sueles detenerte un momento y pensar por qué estás sintiendo una emoción en
concreto?
Casi siempre
✓A menudo
En ocasiones
Casi nunca
14. Con respecto a tu actitud frente la vida, ¿cómo te describirías?
¡Siempre motivado!
Enérgico
✓ Pasivo
Pesimista
15. Acostumbro a evitar los conflictos personales, y cuando me veo en medio de uno,
me pongo muy nervioso.
¿Hasta qué punto te describe esta frase?
Mucho
Bastante
✓Poco
Observación del Test: Comentarios…Opinión en relación a la asignatura, y tu sensibilidad.
MUCHAS GRACIAS
III.- ¿Realizar un resumen del folleto Salud Mental y Genero? 3 Puntos.
Mínimo: 2 Páginas
QSalud Mental y Género
El artículo “Salud Mental y Género” de Jhorima Vielma Rangel, publicado en Otras Miradas
en junio de 2001, es una investigación bibliográfica que vincula el bienestar psicológico, el
bienestar social, la salud mental y el género. La autora aborda el tema desde una concepción
humanística y psicodinámica de la salud mental, con el objetivo de repensar, debatir,
profundizar y desmitificar las visiones tradicionales y las representaciones sociales
aprendidas e introyectadas sobre el género.
I. Salud Mental, Bienestar y Género
El trabajo se enmarca en las contribuciones de los estudios de género a la psicología de la
personalidad. El bienestar psicológico y social, en relación con las identidades de género, se
ve obstaculizado por las disociaciones y contradicciones presentes en la socialización del
género. La ausencia de bienestar psicológico se atribuye a las presiones sociales y a la
dificultad de las personas para superar esta “alineación”, lo que puede manifestarse en
sufrimiento, crisis emotivas, desajustes o somatizaciones.
Desde los enfoques humanistas de la psicología, la salud mental se relaciona con la
integración de los componentes de la personalidad y su conexión con el medio. Esto implica
dos aspectos inseparables: la armonía del sujeto consigo mismo y su adaptación al entorno
sociocultural. Un ser humano posee salud psicológica cuando existe un equilibrio entre sus
deseos y las exigencias de la sociedad, experimenta bienestar interno, y mantiene relaciones
interpersonales sanas, armoniosas y solidarias, que se manifiesten así en las relaciones de
género.
Autores latinoamericanos que han reflexionado sobre el género terminan, inevitablemente,
abordando la salud mental. Para Thomas (1997), repensar las identidades implica trabajar
con lo reprimido y el inconsciente, confrontando el miedo a lo que se evita hacer como
hombre o mujer, como el temor al abandono o a la pérdida de la masculinidad/feminidad. Se
plantea la necesidad de asociar lo que ha estado disociado: la masculinidad con la
sensibilidad, la ternura y la emocionalidad; y la feminidad con la cultura, el placer y el goce.
Montesinos (1995), Michelena (1998) y Ravelo (1996) coinciden en la necesidad de
desmitificar el sexo y la identidad de género. Esto busca que los afectos de hombres y
mujeres dejen de definirse rígidamente en relación con los afectos del otro género,
cuestionando la existencia misma de un “género de los afectos”.
II. Feminidad, Masculinidad y Roles Parentales
Las concepciones tradicionales de la feminidad y la masculinidad están profundamente
arraigadas. Lo femenino o la feminidad se asocia a menudo con la maternidad, vista como un
fatalismo biológico y la confirmación de ser verdaderamente mujer. Sin embargo, el artículo
cuestiona qué ocurre cuando la maternidad no es elegida o es imposible, o cuando se
consume para postergar la soledad. Se afirma que la función simbólica de maternizar va más
allá de la maternidad biológica y que ni la maternidad ni la paternidad se corresponden
absolutamente con la feminidad o masculinidad.
El reto de educar hijos e hijas sanos y padres y madres equilibrados radica en revalorizar la
vida y el amor, entendiendo que la maternidad no es el único modelo de amor. El hombre
debe participar activamente en el paternizar y maternizar desde un profundo compromiso
personal. Es crucial que el hombre asimile que el ser sensible y amoroso no disminuye su
virilidad ni le impide paternizar desde la metáfora de la Ley. Thomas (1997) señala que el
hombre paterna conciliando el ejercicio de la Ley simbólica con lo doméstico, lo afectivo, lo
cotidiano y lo privado.
Lamas (1995) y Michelena (1998) sugieren que para la estructuración de un sujeto sano, las
figuras parentales no deben posicionarse narcisísticamente en el Edipo de sus hijos.
Proponen que la construcción de nuevas identidades sociales pasa por un nuevo perfil
masculino: el hombre padre y compañero, en lugar del hombre patriarca o el hombre hijo
poseído por la madre. La mujer, por su parte, debe compartir la maternización.
Para el nacimiento de nuevos hombres y mujeres, Lamas (1995) subraya la necesidad de la
separación/disyunción de la díada madre-hijo(a), ya que el “atrapamiento” obstaculiza la
autonomía de los hijos. Matheo (1998) plantea que el cambio ocurrirá si hombres y mujeres
se reivindican consigo mismos como personas. Los hombres dejarán de representarse como
machos o dueños, y las mujeres como víctimas o madres sumisas. Esto permitiría a los
hombres conocer otras dimensiones de la mujer sin temor, y a las mujeres salir del
autoatrapamiento en la maternidad para percibirse como hijas y mujeres adultas, menos
insatisfechas y posesivas.
III. Desmitificación del Amor y Propuestas
La desmitificación del amor y del género se analiza a través de las relaciones amorosas y la
autoridad. Matheo (1998) y Michelena (1998) mantienen la esperanza de cultivar el amor
maduro en hombres y mujeres, sugiriendo trabajar el conflicto desde una perspectiva
psicodinámica.
En este enfoque, se considera que el hombre está más limitado que la mujer. La mujer debe
aceptar que la maternidad no es la condición exclusiva para dar y recibir amor. El hombre, sin
embargo, debe trascender la disociación al renunciar a los vínculos infantiles inconscientes
con la madre, para así vencer las tendencias tiránicas o empobrecidas que perturban su
relación amorosa con las mujeres, haciendo estéril la vida en común. Las vivencias infantiles,
olvidadas conscientemente pero inconscientemente vigentes, determinan la relación del
hombre y la mujer adultos.
El problema masculino del amor maduro se relaciona con una relación afectuosa
problematizada que genera ambigüedad; el hombre teme inconscientemente a la mujer que
ama. Lander (1994) y Fernández (1994), en concordancia con Matheo (1998), señalan la
dificultad del hombre a nivel simbólico para mantener unidas las corrientes sexual y afectiva.
El hombre vive la paradoja de no poder concentrar la sexualidad en la mujer que ama, ni
experimentar un amor profundo con la que despierta su sexualidad. Esto se ha reforzado
socialmente con una equivocada concepción de la masculinidad. El patriarcalismo ha
obligado al hombre a demostrar su hombría mediante la autosuficiencia, la ocultación de
necesidades afectivas y el ejercicio de la violencia contra sí mismo.
Afortunadamente, algunos hombres ya están cuestionando sus roles tradicionales en pro de
su bienestar psicológico, buscando vencer el “fantasma del varón blando”. Las nuevas
concepciones sobre la masculinidad demuestran que el ser el macho, el valiente, o el potente
sexualmente, ya no son los elementos definitorios más convincentes de la masculinidad, al
ser esta un “guion simbólico”.
Propuestas Centrales
El artículo concluye con una serie de propuestas para abordar el género como una
construcción sociocultural y socio-simbólica en constante transformación:
* Repensar las identidades de género fuera de los estereotipos y esquemas tradicionales
concebidos como “normales” o “propios”.
* Reflexionar sobre la construcción de nuevos modelos de feminidad y masculinidad, vistos
como una identidad y realidad psíquica donde lo binario se subsume dialécticamente.
* Renovar el discurso, estableciendo nuevas metáforas e imágenes, enfrentando la
resistencia al cambio cultural y la negación de la historia.
* Debatir la noción de “complementariedad” para adoptar una cosmovisión holística, no
basada en clasificaciones binarias o dicotómicas. La integración simbólica de los opuestos
(masculino y femenino) como unicidad generaría bienestar a nivel psíquico y equitatividad a
nivel socio-jurídico-político-económico y religioso.
* Deconstruir la visión tradicional sobre las relaciones de género, ya que los estereotipos y
roles ya no definen la identidad personal. Las relaciones deben surgir de la necesidad de
solidaridad y encuentro de los individuos, no de competencias o temores a pérdidas.
* Intervenir para desmitificar el género como sinónimo de sexo y la identidad genérica como
sinónimo de identidad psicosexual. Esto, a través de la intervención socio-clínica y
psicoeducativa, con el fin de promover relaciones más sanas y generadoras de salud mental.
El ideal es que el cuestionamiento a los modelos patriarcales conduzca a roles
fundamentados en el respeto, la valorización del cuerpo, los deseos y actitudes más
solidarias para el bienestar psicológico y la salud mental de ambos géneros