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Cultura y ubicación de los Tapietes

La cultura tapiete se ubica en el Gran Chaco de Tarija, Bolivia, donde habitan cerca de 65 personas en comunidades como Samayhuate y Cercado, enfrentando desafíos de pérdida territorial y cultural. Su historia está marcada por la guerra del Chaco y la subsunción en la etnohistoria guaraní, lo que ha llevado a una disminución de su población y a la pérdida de sus tierras. Su vida se centra en la agricultura, pesca y recolección, con una rica tradición lingüística y cultural, aunque actualmente enfrentan problemas de salud y educación.

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Cultura y ubicación de los Tapietes

La cultura tapiete se ubica en el Gran Chaco de Tarija, Bolivia, donde habitan cerca de 65 personas en comunidades como Samayhuate y Cercado, enfrentando desafíos de pérdida territorial y cultural. Su historia está marcada por la guerra del Chaco y la subsunción en la etnohistoria guaraní, lo que ha llevado a una disminución de su población y a la pérdida de sus tierras. Su vida se centra en la agricultura, pesca y recolección, con una rica tradición lingüística y cultural, aunque actualmente enfrentan problemas de salud y educación.

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CULTURA TAPIETE

HUBICACION GEOGRAFICA.
En el Gran Chaco de Tarija:

De Villa Montes a Samayhuate hay 120 Kms. en la distancia calaminada por el


tiempo, por el espacio aún no perdido de quebrachales rojizos, tuscales espinosos
y algarrobales dulces. El río Pilcomayo, que nace en una hilera de plata en las
pálidas alturas de la cordillera Azanaues, cruza sus brazos hacia el sudeste de
Bolivia, por pliegues escarpados, pueblos en recónditos parajes y por arenales
cubiertos de escasa vegetación. El torrente de sus aguas, enturbiadas en verano y
claras en invierno, moja la historia de los tapietes.
Los tapietes yanaihuas al decir de su idioma es "hombre del bosque", ocupan la
orilla oriental-norte de este bonancible río. Frente a ellos, en la banda occidental-
sud está la tribu indomable de los matacos. Entre estos pueblos hay 7 Kms. de
vegetación xeroíítica, de tierras calcinadas por el sol, y 1 Km. de ancho del
torrentoso Pilcomayo. Los tapietes ocupan en el país tres lugares:
Samayhuate, Cercado y Cutaiki, y en la Argentina en dos más: Curvita y Eucalipto.
Samayhuate quiere decir presencia del "árbol yuchán", es una especie de tierras
húmedas en un bosque descolorido. El capricho del serpenteante río, a los nativos
les ha obligado en algunos períodos de lluvia o sequedad a alejarse o aproximarse
a su. ribera, hoy están a 3 Km. de esta voluntad natural.
Próximo al pueblo hay a medio existir una pista para aviones pequeños, que
utilizaban los ganaderos de la zona, en la década del 60, para comercializar carne
de res a los centros mineros. Los tapietes trabajaban ahí.
Al este de Samayhuate rumbo al Paraguay "no hay ninguna tribu selvática" siendo
los últimos en esta zona. Están 320 mts. de altura y con 850 mm. de precipitación
pluvial aproximadamente, y a una temperatura máxima de 47° C. en verano y en
invierno de 0° mínimo.
Recogemos parte de un documento suscrito por varias etnias de la gran nación
guaraní: "Para nosotros la tierra, el territorio, es nuestra comunidad, nuestro
chaco, el lugar de caza y pesca, recolección, esparcimiento, lugar de reflexión y
adoración, es nuestro lugar religioso". — "Por el derecho histórico, que se declare
territorio indígena a la región comprendida entre el río Grande y el río Bermejo"
Reafirmamos nuestra existencia como pueblo y nación, organizado y
unido"."Queremos un Estado plurinacional"Igualdad de condiciones respecto a
otros pueblos..." Del documento de Arakuarenda (Charagua-Santa Cruz) octubre
17-18 de 1990. Asamblea del pueblo guaraní. Apoyan a las etnias del Beni y otros,
en el reclamo por sus tierras. Además sostienen reuniones para plantear la
recuperación de sus propios territorios. En la actualidad están virtualmente
rodeados por tres puestos ganaderos. Unos propietarios ganaderos se distribuyen
la posesión de Sumayhuate y a los nativos les han indicado que "deberán
desocupar el lugar para que pasteen su ganado". Los tapietes después de
conocer la "marcha indigena desde Trinidad (Beni) a la ciudad de La Paz (La Paz)"
de agosto a septiembre de 1990, han renovado el espíritu de recuperar sus
territorios, decían "territorios de sus abuelos y tatarabuelos..." Estas tierras, por
supuesto más extensas, fueron de los tapietes, tobas y chorotes. Estamos
profundamente preocupados por la existencia futura de esta etnia selvática: Los
tapietes están a riesgo de desaparecer como tribu en la historia, a riesgo de
perderse como pueblo, como grupo selvático, que dicho sea son de gran calidad
humana. Que juzgue la historia boliviana a:
instituciones y personas, que debían asistirlos y protegerlos en su propio hábitat.
¡Aún es hora!.
DESARROLLO HISTORICO:

El antropólogo Álvaro Diez Astete, autor del libro Pueblos indígenas y tierras
bajas, reconoce que “no existe una información precisa sobre la etnohistoria de los
tapieté, porque con el paso de los años se ha subsumido en la historia del pueblo
guaraní, por lo que muchas veces son considerados como una parcialidad más de
esa macroetnia”.

Las referencias más antiguas sobre esta comunidad asentada en los territorios de
Santa Cruz y Tarija se encuentran en documentos y censos de principios del siglo
XX.

Según cuenta el antropólogo Milton Eyzaguirre, “la Guerra del Chaco perjudicó
enormemente a la población tapieté, pues muchos se vieron obligados a emigrar
hacia la Argentina y, cuando volvieron, encontraron que sus tierras estaban
ocupadas por terratenientes”.

En cuanto a su organización familiar y social, este grupo tiene parámetros rígidos


y bien establecidos: el jefe de familia es el marido y sus deberes están claramente
delimitados: es responsable de la pesca, la agricultura y la caza. La mujer,
mientras tanto, lleva todas las tareas del cuidado de la cocina y la vida doméstica
y dirige la recolección de frutos en el monte.

“Por informantes ancianos que conservan la memoria colectiva de su etnia —


comenta Diez Astete— se sabe que en el siglo XIX toda la región del sur del país,
donde hoy se encuentran dispersos los pocos asentamientos sobrevivientes,
estaba cubierta de tóldenos tapieté, lo que habla de su modo de vida y formación
de clanes”.

Estas comunidades del interior del Chaco mantenían relaciones sociales y


comerciales estrechas con los chañé del Izozog y los chiriguanos del Pilcomayo,
habiéndose constituido la comunidad indígena de Macharetí como el centro
político y social de todos estos grupos étnicos.

Otro centro sociopolítico importante de los tapieté era Cabayurepoti, en la actual


provincia del Chaco, donde, según los franciscanos relatores, había reuniones
multiétnicas de los indígenas del Pilcomayo sur (tobas, chorotis, mataco noctene y
tapieté) para tomar decisiones sobre guerras interétnicas con otros pueblos,
solucionar conflictos sobre el uso de los recursos naturales y realizar fiestas.

Habitantes: Censo INE (2001): 29. Censo Conniob (Confederación Nacional de


Nacionalidades Indígenas y Originarias de Bolivia) (2004): 172.

Ecorregión: Chaqueña.

Departamento: Tarija.
Provincia: Gran Chaco.

Municipio: Villamontes.

Comunidades: Samawate y Crevaux.

Idioma: Tupi guaraní.

Actividades principales: Agricultura, pesca y recolección.

Productos: Maíz, fréjol, algodón, sábalo, surubí, dorado y miel.

Vías de acceso: Terrestre: el acceso por vía terrestre a las comunidades tapieté
se realiza desde la ciudad de Villamontes hasta las poblaciones de Crevaux y
Samawate.

IDIOMA:

Los Tapietes ( del guaraní: (tapii ete – verdaderos esclavos) son un pueblo
indígena del Gran Chaco de habla guaraní y cultura chaquense.

Hablan un dialecto conocido como guaraní – ete, ñanaika o guayurangue.

Idioma o LINGÜÍSTICA. - Este grupo ancestral chaqueño, es de origen guaraní.


Su lengua o dialecto tiene este origen, recogemos algunas palabras de su dulce,
armonioso y alegre hablar.

No tienen escritura. Hablamos todos (yeyeta). Escucha (yasaca) Reunión


(opayembate). Mujer (tapuipe). Hombre (cuimbae). Perro (yamuimba). Niño
(sanyá). Abuelo (cuimbae). Abuelo (siyaru). Casa (schero). Abuela (shuramo).
Maíz (ahuati). Tío (shitute). Tierra (ihue). Dia (ara). Malo (poshi). Bueno
(phuracabi). Leche (neche). Cabra (capura). Oveja (avisha). Gallina (uru).
Algarrobo (iuope). Cama (surupa o encahuram pimbo). Flecha (uiu). Arco (urapa).
Pescado (pira). Sábalo (piraite). Quiero comida (timbu-ayuje). Mortero (angua). El
palo del mortero (vaisoca). Río (tica). Quirquincho (tuapa). Llica (vajiru). Sombrero
(seangao). Tinaja (iru). Encendedores (tatag). Piedra (jitat). Charata (jarancua).
Piola y el aguijón de pesca (pira seihoja). Abeja (eitú). Miel (ey). Iguana (leyuotey
guasu). Lagartija (teyurac). Te quiero mucho (cheroi pota irriraiju). Ha llegado una
flecha a mi corazón (huaje sipuape ui).

ABITANTES:
Los tapietes han estado sujetos a una virtual servidumbre económica después de
esa guerra absurda e inútil entre Bolivia y Paraguay (1932-1935), la clase
castellanomestiza, como "una aristocracia de descendientes de los
conquistadores, de nobles y grandes hacendados" (para los tapietes: caray), los
han mantenido sumisos y acorralados. En la actualidad los tapietes ocupan una
hectárea de tierra en Samayhuate: allí está su vida y su sepultura, sus lágrimas y
miseria, sus lluvias, su viento, su calor, de estos famélicos vencedores del tiempo.

En este ralo follaje de la selva vive una de las etnias más desgarradas por el
hambre, envejecida por la sentencia del olvido y a riesgo de ser sepultados en las
sombras fúnebres de la historia; pese a todo, con gran deseo de existencia
Levantamos un censo poblacional, realizando un conteo por su reducido número:
en Cercado, la persona; en Cutaiki, 9 personas (2 mayores y 7 niños) y en
Samayhuate, 55 nativos (31 mayores y 24 niños). Entonces aclaramos que en el
territorio boliviano existen 65 tapietes. Los vencedores de estos parajes son
vencidos por el abandono. Los tapietes, amistosos y cordiales; abiertos y dóciles;
conversadores y juguetones muestran su conducta, moldeada en la dulce
comisura de sus labios. De expresiones rudas, petrificados por el calor. De ropas
desgarradas por el monte y al trabajo. De flácidos y encorvados cuerpos. De
piernas y brazos cansados. De rostros pálidos y oscuros, Los adultos en su.
trayectoria vertiginosa a la vejez y los viejos, seres agónicos en la tragedia. Pero,
hombres, mujeres, magníficos hasta en su misma desgracia El matrimonio: Vengo
de paz buen señor padre.

El joven mancebo diría para "casarse" o juntarse con una muchacha también
nativa, ya hecha para la situación de mujer desde los 13 o 14 años. La vida tapiete
es muy corta, por eso el matrimonio se adelanta, apenas cumplidos los 65 a 70
años, habrán muerto, cuando hayan sido padres de 10 a 12 hijos y serán abuelos
y bisabuelos. Viven en familia monogámica, pueden tener matrimonio exógamico y
el jefe de familia es el padre (patriarcal). En el parto el marido es el que corta el
cordón de la vida, con algún cuchillo carcomido que se lava para la ocasión. En
caso de ausencia de éste la valiente mujer que miraba la vida y la muerte de sí
misma y del que venía, ayudaba al alumbramiento. Casi inmediatamente para
sorpresa nuestra- estaba en los quehaceres de casa, con alimentación cotidiana -
la única que tiene.

La tuberculosis en rostros morados y pulmones ahuecados se ven en algunos de


arrugas profundas. Disentería en estómagos mal alimentados, especialmente de
niños. La bronquitis, la avitaminosis, la artritis reumática, aniquila las vidas de una
tribu que fue numerosa y belicosa. Algo más los aniquila: la ignorancia. Hace 40
años atrás algunos conocieron la educación. Hoy ninguno de los niños es alfabeto,
no tienen escuela, lo único que sus padres les han enseñado al respecto es a
sumar los pescados que venden.

A 7 Kms. de distancia : " en Crevaux, existe una posta sanitaria con una enfermera
auxiliar, sin médicos ni medicinas, a la cual no acuden por los precios altos que les
cobran a sus extenuadas y silenciosas vidas. Recurren en su totalidad a los
brazos del bienestar de la naturaleza. Las medicinas tradicionales cuidan de ellos.
Los tapietes son curanderos o médicos de su propio trébol. Recurren como los
matacos, casi a las mismas medicinas naturales: grasa de iguana para el oído,
grasa de pescado y puma para las heridas, al yacurumbiu - guasu, cuyas hojas de
este arbusto son antídoto para las picaduras de víbora, especialmente de la yarará
y cascabel. La cascara de tusca, cura las quemaduras de fuego. Cuatro cantos,
les sirve para el dolor de estómago. Cabra yuyo, para el dolor de muelas.

COMIDA TIPICA:
Su alimentación esta constituida de algarrobos, pescado, animales y frutas del
monte.
En la actualidad con la agricultura, y la siembra de yuca y maíz

Tenemos entre sus platos típicos:


Al pesado con yuca y mote de maíz amarillo, una delicia para los visitantes de la
zona deben probar.
También la tan afamada sopa de pescado sábalo.

En la actualidad el tan quiero pescado a la parrilla, una delicia que todo aquel que
visite deleite comiendo este plato único.
VESTIMENTA TIPICA:

Es bastante particular, aunque hoy en día ya tienen vestimenta que cubren a los
hombres y las mujeres, siguen siendo todas de lana y cuentan también con
características parecidas a las de los guaranís.
Sombreros, túnicas, vestidos y ropa corta (para usar en la pesca) suelen ser la
vestimenta de estos.
SITUACION SOCIOECONOMICA:

Es un pueblo que ha combindo la pesca y la agricultura. El fruto del algarrobo


blanco sigue siendo su alimento en la época que les depara el bosque para su
recolección, en octubre y noviembre. Las mujeres, algunos días, y a horas muy
tempranas, se internan en la espesura del monte, cargando sus llicas y "lágrimas
de añoranza sobre sus mejillas terrosas", recogen los frutos del suelo después de
golpear los árboles con palos largos. Regresan alineados por las estrechas
sendas, conversando su desgracia: "Qué mala suerte la que hemos tenido, hemos
recogido poco". La pacífica aldea, las cabras fuera de sus corrales, los niños
jugando y los viejos ansiosos, esperan esta llegada. Hacen secar el fruto del
algarrobo un par de días, antes de comer lo muelen en morteros (tacú). Su harina
dulce, mezclada con agua es lo que se sirven. La pesca, actividad primaria, la
realizan en dos modalidades: grande y pequeña escala o sea la comercial y la
familiar. Algunos tapietes forman grupos de 20 personas con los matacos y con
redes largas hasta de 180 mts., valiéndose de una chalana (bote pequeño), los
estiran en el ancho del río Pilcomayo. Buen número de pescadores sujetan los
flotadores de la red. Sus clavículas y omoplatos huesudos, forman abultamientos
en las descamadas espaldas de los pescadores, flotan y sueñan sus espíritus
sobre las aguas. Llegando a la orilla despiertan a la realidad con mucho o poco
pescado: sábalo, generalmente. Los que no pescan en grupo, sujetos a horarios y
voluntades, lo hacen individualmente con unas redes tijeras (puisa), consistente en
dos varillas largas de alrededor de 3 mts., amarradas por las puntas y en la parte
central, la red es fabricada de carahuata. Se desplazan en las orillas sigilosamente
con la quizá abierta en las manos, la sumergen y sacan los peces. La pesca del
sábalo la practican desde el mes de junio a septiembre. En las orillas del río,
camino a Samayhata, forman el único campamento. Hasta allí llegan muy pocos
camiones de tonelaje mediano para cargar 4 000 pescados en cada viaje. Los
nativos venden cada pescado entre 0.50 a 1 Bs. Estos pescados los comerciantes
especulan entre 4 y 5 Bs. por unidad, en las grandes ciudades bolivianas. La
pesca en menor cantidad es del bello "dorado" y del gran "surubí", desde octubre
a enero, sirve para mitigar el hambre de padres, hijos y perros.

Este es un pueblo que no ha conocido el gesto afable de una mano sobre el


hombro. De frases alentadoras que se graban con un buril en el corazón, que
nunca se les ha apoyado en su dignidad y valor de pueblo. Que siempre se les ha
manejado a puntapies, cabalgando y espoleados como un jamelgo, vomitando
hambre, sufriendo vejaciones. En fin: "Yo no sé a quienes protege Dios, lo que es
a nosotros, no nos oye", es el lamento de los tapietes. Concluye la pesca mayor y
la naturaleza les habré uno de sus prodigios: la caza. Pero la realizan muy
primitivamente. Los tapietes van al monte con palos y perros, ya no utilizan el arco
y la flecha, muchos animales les sirven de sustento: la iguana (teyú o tey - guasu),
cuyo cuero lo venden a los comerciantes a 13 Bs. (4 SUS), en la Argentina tiene
altos precios. El gato de monte (maracayá), es buscado por su cuero. Entre otros
están también el quirquincho, conejo, liebre, chancho de monte, el puma y rocillo.
La poca pesca, por las posibilidades materiales de los nativos, les ha obligado, en
cierta manera, a cultivar la tierra en pequeñas parcelas, pero denotan esmero en
el cuidado y manejo de las plantas. Siembran maíz, zapallo, melón, camote,
poroto, mandarina, caña de azúcar, etc. Por otra parte, son recolectores de frutas
del monte (mistol, chañal), de raíces; así mismo son recolectores de miel de
abejas. ¡Su alimentación se circunscribe al algarrobo, pescado, animales y frutas
de! monte. Se alimentan 2 veces al día: su almuerzo

entre las 9 y 10 de la mañana y la cena entre las 4 ó 5 de la tarde. No conocen la


leche como alimentación diaria, no comen carne de res, además porque no tienen
ningún vacune. No alcanzan a vivir mucho con esta subalimentación. Muy poco se
han dedicado a la cerámica, siendo ésta más para uso doméstico; así los cántaros
o tinajas (yanibú) los utilizan para abastecerse de agua de una lagunita apacible
que está próxima a las viviendas. Esta pequeña laguna es artificial y cuando sacan
agua para llenar sus yanibús, cuelan las ramitas y la tierra, en unas telas más o
menos limpias. Lavan sus ropas, al igual que se bañan fuera de esta fuente;
además, esta agua riega sus sembradíos. En épocas de sequía esta lagunita se
seca y recurren a los ganaderos próximos que se niegan a obsequiarles este
líquido vital. ¡Cielos! ¿Es tan grande la insensibilidad humana? ¿O pequeña la
solidaridad? ¿O es que pretenden alejarlos del lugar no dándoles agua? La tierra
caliente, es casi cubierta por un algarrobal de tronco añoso, que pronuncia
perspectivas de luces dislocadas a través de sus ramas que juguetean con el
vaivén de sus pequeñas olas, en este algarrobal vive una víbora yarará. La selva
chaqueña subyuga a sus hombres y les ahorca de sed. pero los tapietes se han
cuidado de mirar el sol cara a cara.

Cuando se habla de la economía que manejan, debes saber que se encargan en


la caza y recolección de alimentos ¿Dónde? En las planicies del Chaco y también
de pesca en el río Pilcomayo.

En el Chaco podremos encontrar un sinfín de alimentos y frutas en todo el año. Su


economía se basa en obtener productos primarios como chañar, mistol, pesca,
higos, porotos del monte, peces, etc.

Generalmente estos productos son comprados por empresas o agricultores, por


eso, logran de alguna manera, obtener una especie de economía. De hecho, se
permite el pastoreo de ganado ajeno en sus tierras a cambio de una recompensa
con el sistema denominado “al partido” que ha obtenido en los procesos políticos
que ya hemos venido hablando en esta nota.

NROMATIVA:

Aunque no existe una estructura jerarquizada, la cultura Tapieté se tuvo que


adaptar a la forma de la Capitanía Guaraní, para poder representar al pueblo en
instancias externas al grupo.

Debes saber que el pueblo se divide en cazadores y recolectores. Son más que
civilizados, o al menos no se dejaban llevar por conflictos armados como otras
culturas.
Su organización política esencialmente es tribal. Subsiste el jefe, cacique o capitán
que es llamado el Buruiche - guasu, como la máxima autoridad de la tribu. El jefe
es nombrado en reunión por todos los habitantes de la aldea. El gobierno político
no es hereditario, pero si vitalicio. El gobierno ejerce o recae en el que "más sabe
y conoce los problemas". Dos protestantes de la "Asamblea de Dios" forman parte,
en cierta manera, del gobierno espiritual desde hace 15 años atrás
aproximadamente. Desde la presencia de los protestantes, los días de fiesta son
los de fin de año: Navidad y Año Nuevo, antes no conocían una fecha exclusiva de
fiesta.

Todo basado en la costumbre.

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