Las fases lunares o fases de la Luna son los cambios aparentes de la porción
visible iluminada del satélite, debido a su cambio de posición respecto a la Tierra y
al Sol. El ciclo completo, denominado lunación, es de 29,53 días, durante el cual la
Luna pasa el novilunio, su porción iluminada visible vuelve a aumentar
gradualmente, y dos semanas después, ocurre el plenilunio y, alrededor de las dos
semanas siguientes, vuelve de nuevo a disminuir y el satélite entra otra vez en la
nueva fase.[cita requerida]
Finalmente, ocurre una perfecta alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna, lo que
da lugar a los eclipses. Un eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa por delante
del disco solar, y solo puede ocurrir en Luna nueva, mientras que un eclipse
lunar ocurre cuando la Luna pasa a través de la sombra de la Tierra, que solo
puede ocurrir en luna llena. Esta transición entre las fases se ha utilizado para
medir el tiempo, por lo que muchos calendarios lunares se crearon basándose en
el ciclo lunar.[cita requerida]
Consideraciones iniciales
Véase también: Órbita de la Luna
Cuarto menguante, vista durante la noche
Debido a que la Luna completa una órbita alrededor de la Tierra aproximadamente
cada veintiocho días y siete horas, que constituye el mes sideral, su posición
cambia continuamente. Además, nuestro satélite natural no tiene luz propia, por lo
que su parte brillante se debe al reflejo de la luz solar. En cualquier momento, la
mitad de la superficie lunar está iluminada por el Sol, por ser un cuerpo más o
menos esférico, pero la fracción iluminada que se puede observar desde la Tierra
sufre variaciones continuas.1
[ ]
Sin embargo, el tiempo que la Luna tiene para pasar por la misma fase es de
veintinueve días y medio, periodo que se conoce como mes sinódico, que tiene el
mismo período de una lunación. Esto se atribuye al hecho de que, al mismo
tiempo que la Luna se mueve alrededor de la Tierra, ambos giran alrededor del
Sol. Una vez que las fases se determinan por la posición de estos tres astros, el
cambio en la posición causa que la Luna tenga que realizar poco más que una
revolución para lograr la misma posición en relación con el planeta y el Sol. 2
[ ]
A medida que realiza su órbita, la Luna se mueve en un promedio de 13° hacia el
este en la esfera celeste a cada intervalo de un día. Esto implica que, a partir de la
nueva Luna, el satélite quedará cada vez más distante del Sol, volviéndose más
prominente a la luna llena, cuando se encuentra frente al Sol. Más tarde, la Luna
aparentemente se acerca al Sol, hasta que ocurre la Luna nueva. La posición y el
horario en que la Luna se eleva en el horizonte Oriente varía de forma continua,
principalmente debido a la inclinación de la órbita lunar, que es más de 5° a la
línea ecuatorial que, a su vez, está inclinada más de 23° en relación con
la eclíptica.3
[ ]
Órbita de la
Luna y fases, vistas desde el hemisferio norte de la Tierra.
Libración y fases lunares, vistas desde el hemisferio norte.
Simulación de las fases lunares vistas desde el hemisferio sur.
Fases de la luna vistas desde el hemisferio norte, desde el hemisferio sur su secuencia es
inversa. Al principio, está la Luna Nueva. Hay que considerar que, al final, lo destacado en
verde representa la porción de la órbita de más que la Luna tiene que realizar para llegar de
nuevo a la fase nueva, debido al movimiento de los dos astros alrededor del Sol.
Fases
Al realizar su trayectoria, hay un cambio gradual en las fases de la Luna, divididas
en cuatro etapas principales. Durante la luna nueva, nuestro satélite natural no se
ilumina, con su cara totalmente centrada en la Tierra, a la vez que sale a la misma
hora que el sol, de forma que se hace imposible su observación. Unas quince
horas más tarde, sí es posible, pero extremadamente difícil, ver un pequeño borde
de la superficie lunar iluminada. A medida que transcurren los días, la parte
iluminada aumenta, lo que permite también la visualización de la sombra en
muchos cráteres y cadenas montañosas. Cuando la fracción iluminada es
pequeña, se puede ver un débil resplandor del lado oscuro del satélite. Esta
luminosidad es la luz cinérea (earthshine en inglés), el resultado de la luz solar
reflejada por la Tierra en la superficie lunar, y de su regreso posterior como un
débil resplandor.456
[ ][ ][ ]
Vista de la delgada Luna creciente, en la que se puede apreciar
la luz cinérea (luz que permite ver el área oscura de la Luna).
Alrededor de una semana después, la mitad del disco lunar se encuentra
iluminada, lo que caracteriza el cuarto creciente. En este período, el satélite sale
al mediodía. Conforme la Luna realiza su órbita, aumenta la porción iluminada, de
modo que al tener su sombra proyectada, múltiples cráteres en su región sur
quedan en evidencia, por medio de telescopios. Dos semanas después de la luna
nueva, todo el disco aparece iluminado, lo que define a la luna llena. El satélite,
por estar en posición opuesta al Sol, aparece en el horizonte al este casi al mismo
tiempo que el atardecer.456 [ ][ ][ ]
Cuando la luna llena pasa cerca del perigeo (el punto de la órbita lunar más
cercano a la Tierra), hay una superluna en la que su diámetro angular y su brillo
son mayores, comparadas en promedio.456 Debido al accidentado relieve lunar, la
[ ][ ][ ]
región del terminador (la transición entre la parte visible y oculta de la luna) tiene
un brillo más bajo, debido a las sombras proyectadas por las montañas y los
cráteres. De este modo, el brillo de la media luna no es la mitad de la luna llena,
sino solo una décima parte. Además, las características lunares hacen que el
cuarto creciente sea ligeramente más brillante que el cuarto menguante. 7 [ ]
A continuación, el disco lunar vuelve a presentar reducción de área iluminada día
tras día, hasta que siete días después de la luna llena ocurre el cuarto
menguante, en el que el disco se ilumina de nuevo a la mitad. La luna en esa fase
sale a medianoche, por lo que se hace visible sólo durante la primera mitad del
día. Por último, la parte visible disminuye hasta tornarse nula, volviendo por lo
tanto, a fase nueva.456
[ ][ ][ ]
Descripción de las fases
Las fases de la luna son:
Fase 1.ª: luna nueva; también llamada novilunio o luna negra,
corresponde a la luna nueva real; habitualmente, es imposible ver esta
fase de la luna a simple vista, ya que sale a la misma hora que el sol y
se encuentra oculta tras el resplandor solar, y solo es posible observarla
cuando ocurre un eclipse total de sol, lo cual acontece únicamente
durante esta fase lunar. No aparece en la noche, sino durante el día,
pero aun así no se puede ver. Cada día que pasa después de esta
fecha, su iluminación es cada vez mayor. En esa fase, la luna recorre
los grados del 0 al 45 de su órbita.
Después de la luna nueva, la iluminación aumenta
día tras día hasta llegar a la luna llena.
Fase 2.ª: luna creciente o luna creciente cóncava; —no confundir con
el cuarto creciente—, es la primera aparición de la luna en el cielo, dos
días después de haberse producido la luna nueva. Esta fase puede
verse durante gran parte del día y por una pequeña porción de la noche,
una vez ya oculto el sol, justo por encima del crepúsculo aún restante.
Tiene forma de guadaña, o cuerno delgado. En el hemisferio norte, el
lado derecho de la luna aparece iluminado, mientras que en
el hemisferio sur aparece iluminado el lado izquierdo. La iluminación de
esta fase lunar puede ser entre 10 y 23 %. La luna creciente con mayor
altitud en el cielo transcurre entre los meses de marzo y mayo, y la de
menor altitud, entre los meses de septiembre y noviembre. Tiene
su orto (salida en el horizonte) en la mañana, su cenit (punto más alto)
es en la tarde y su ocaso (puesta en el horizonte), en la primera mitad
de la noche. La Luna en esta fase recorre del grado 45 al 90 de su
órbita.
Fase 3.ª: cuarto creciente; esta fase lunar se da cuatro días después
de la luna creciente. En ella, el 50 % de su cara visible es iluminada por
el sol, y muestra iluminada la mitad derecha en el hemisferio norte y la
izquierda en el hemisferio sur. Esta fase tiene su orto a mediodía, su
cenit al atardecer y su ocaso, a la medianoche. En el cuarto creciente, la
luna recorre el cuarto de su órbita entre el grado 90 y el 135.
Luna en cuarto creciente. Proyección notoria de la
sombra de sus cráteres.
Fase 4.ª: luna gibosa creciente o luna creciente convexa; cuando la
luna está más que medio llena y sigue aumentando la superficie
iluminada, por lo que en esta fase la luna va tomando progresivamente
una forma convexa por ambos lados en su parte luminosa, y va
perdiendo ese lado recto que poseía durante la fase anterior. Sale en la
tarde, por lo que ahora ya es visible la mayor parte de la noche, ya que
su cenit lo tiene en la primera mitad de la noche, y su puesta se produce
a media madrugada.
Fase 5.ª: luna llena; Denominado también plenilunio, es la fase en que
la cara visible de la luna se ilumina en su totalidad, obteniendo toda su
redondez. Al hallarse en una posición totalmente opuesta al sol, su
salida coincide exactamente con el ocaso solar, el cenit lo alcanza a la
medianoche y se oculta justo al amanecer. La luna llena viene a marcar
justo la mitad del mes lunar (14 días, 18 horas, 21 minutos 36
segundos). Cada día que pasa después de esta fecha, su iluminación
es cada vez menor.
Después de la luna llena, la iluminación disminuye
día tras día hasta llegar a la luna nueva.
Fase 6.ª: luna gibosa menguante o luna menguante convexa;
cuando la luna se ve más que medio llena, pero la superficie iluminada
que podemos ver está decreciendo, por lo que la parte luminosa
comenzará a menguar con el correr de los días, tomando así de nuevo
una apariencia redondeada convexa (gibosa). Sale en la primera mitad
de la noche, tiene su cenit en la madrugada, y se oculta a media
mañana.
Fase 7.ª: cuarto menguante; es cuando se observa el 50 % de su
superficie que está iluminada por el sol, pero como está disminuyendo
la iluminación, se ve su mitad izquierda iluminada. Su salida es
a medianoche, su cenit al amanecer y su puesta se produce al
mediodía. El cuarto menguante con mayor altitud en el cielo se da entre
los meses de septiembre y noviembre y la situación será la contraria
entre los meses de marzo y mayo.
Fase 8.ª: luna menguante o luna menguante cóncava; —no confundir
con el cuarto menguante—, conocida también como luna vieja, es la
última aparición de la luna en el cielo, dos días antes de que se
produzca la luna nueva. Sale por el este, en la madrugada o al
amanecer, justo por encima del crepúsculo de la aurora o alba, tiene su
cenit en la mañana, y su puesta se produce a media tarde. En
el hemisferio norte, el lado izquierdo aparece iluminado, mientras que
en el hemisferio sur el lado derecho aparece iluminado. Tiene
apariencia de guadaña.
El tiempo transcurrido entre dos novilunios se llama mes lunar o mes sinódico y es
de 29,53 días solares medios, lo que es lo mismo decir: 29 días, 12 horas, 43
minutos y 12 segundos. Las fases de la luna tienen mucha relación con el
establecimiento del calendario y sus diferentes periodos como semana y mes.
Constituyen la base del calendario musulmán y judío, entre otros.