Aquí se aborda con delicadeza el tema del bullying, especialmente ese que no deja moretones
pero sí cicatrices: el emocional.
Muestra cómo el silencio de la víctima y de los testigos sostiene la violencia y cómo una
pequeña acción - una carta, una palabra, una mirada - puede empezar a romper ese ciclo.
La obra invita a ser valientes: para hablar, para defender a otros y para dejar de ser cómplices
pasivos. Todos podemos hacer que alguien deje de sentirse invisible.
Personajes:
Daniela: Adolescente tímida, víctima de burlas, con gran capacidad de observación.
Sergio: Compañero de curso, líder negativo, le gusta provocar.
Carla: Amiga de Sergio, sigue el juego aunque duda.
Mateo: Compañero de Daniela, callado, testigo silencioso.
Profesora Elena: Docente preocupada por el bienestar de sus alumnos.
Narrador/a
[Escena 1 – Aula de clases. Receso]
Narrador/a:
Daniela entra con la cabeza baja, se sienta sola junto a la ventana. Al fondo, Sergio y Carla se
ríen de algo en sus celulares.
Sergio:
(Mostrando una foto)
Mira esto, Carla. Le puse “modo fantasma” a esta foto del curso… ¡y no se ve Daniela! ¡Qué
coincidencia, si ya nadie la ve!
Carla:
(Ríe, incómoda)
Sergio…
(Daniela finge no escuchar. Abre su cuaderno y dibuja)
Narrador/a:
Mateo, en el pupitre de atrás, observa en silencio. No se ríe. Pero tampoco dice nada.
[Escena 2 – Pasillo. Más tarde]
Profesora Elena:
(Detenida frente a Daniela)
¿Todo bien, Daniela? Te noto callada últimamente.
Daniela:
(Sonríe con esfuerzo)
Siempre he sido callada, profe.
Profesora Elena:
Estar en silencio no es lo mismo que estar bien. Si necesitas hablar, estoy aquí.
[Escena 3 – Aula vacía. Al día siguiente. Daniela escribe en su cuaderno]
Narrador/a:
Daniela no grita, no se defiende. Pero escribe. Ese es su refugio.
Daniela:
(Voz en off, mientras escribe)
“Invisible no significa que no duela. Significa que nadie lo ve. Excepto yo.”
Mateo:
(Entra. Se detiene al verla.)
¿Puedo sentarme?
Daniela:
(Sorprendida)
Sí, claro.
Mateo:
(Saca su cuaderno)
Te veo dibujar. Eres muy buena.
Daniela:
Gracias…
Mateo:
Sergio es un idiota. Lo que hace está mal.
Daniela:
Entonces…¿por qué no dices nada?
Mateo:
(Con vergüenza)
Porque tengo miedo de ser el siguiente.
Narrador/a:
Ambos se quedan en silencio. Pero es un silencio distinto. Compartido.
[Escena 4 – Patio del colegio. Recreo]
Sergio:
(Va hacia Daniela con su celular)
Oye, invisible, ¿me firmas este dibujo? Es que está tan bien hecho que nadie lo va a ver igual
que tú.
Carla:
(Se detiene)
Sergio, ya basta.
Sergio:
¿Ahora tú también te pones sensible?
Carla:
Lo que haces no es gracioso. Es cruel.
Narrador/a:
Sergio se queda callado, sorprendido. Daniela levanta la vista.
[Escena 5 – Aula de clases. Días después]
Narrador/a:
La profesora entrega una actividad: escribir una carta anónima que será leída sin decir
nombres. Daniela duda. Luego, escribe.
[Escena 6 – Aula. Profesora Elena lee la carta en voz alta]
Profesora Elena:
(Lee)
“Soy alguien que se siente invisible. Me han llamado sombra, fantasma, fondo. Me han
borrado con risas. Pero existo. Respiro. Siento. Y merezco estar aquí sin miedo.”
Narrador/a:
Silencio total. Sergio no ríe. Carla lo mira. Mateo baja la vista.
Profesora Elena:
Gracias a quien escribió esto. Es valiente. Y nos hace reflexionar.
[Escena 7 – Salida del colegio]
Mateo:
(Alcanzando a Daniela)
Gracias por escribir la carta.
Daniela:
Nunca pensé que alguien escucharía.
Mateo:
A veces se necesita que alguien hable para que los demás vean.
[Escena final – Aula de clases. Una semana después]
Narrador/a:
Daniela entra. Ya no se sienta sola. Mateo está a su lado. Carla le sonríe al pasar.
Sergio:
(En voz baja, mientras ve su celular)
Oye, Mateo, ¿quieres jugar en la tarde?
Mateo:
(Secamente)
Solo si no vamos a molestar a nadie.
Narrador/a:
Sergio no responde. Algo en su actitud ha cambiado. Quizá no del todo. Pero algo.
Narrador/a:
Y Daniela, sin dejar de ser ella misma, ya no es invisible.
FIN