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Integral: Conceptos y Aplicaciones

La integral definida de una función representa el área bajo su gráfica en un sistema de coordenadas, y es un concepto clave en cálculo y análisis matemático. La integración, que conecta con la derivación a través del teorema fundamental del cálculo, tiene aplicaciones en ingeniería y ciencia para calcular áreas y volúmenes. A lo largo de la historia, la integración ha evolucionado desde métodos antiguos hasta definiciones rigurosas como las de Riemann y Lebesgue.

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Integral: Conceptos y Aplicaciones

La integral definida de una función representa el área bajo su gráfica en un sistema de coordenadas, y es un concepto clave en cálculo y análisis matemático. La integración, que conecta con la derivación a través del teorema fundamental del cálculo, tiene aplicaciones en ingeniería y ciencia para calcular áreas y volúmenes. A lo largo de la historia, la integración ha evolucionado desde métodos antiguos hasta definiciones rigurosas como las de Riemann y Lebesgue.

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Para otros usos de este término, véase Integración (desambiguación).

«∫» redirige aquí. Para la consonante del Alfabeto Fonético Internacional,


véase fricativa postalveolar sorda.

«Integral» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Integral


(desambiguación).

La integral definida de una función


representa el área limitada por la gráfica de la función, en un sistema
de coordenadas cartesianas con signo positivo cuando la función toma valores
positivos y signo negativo cuando toma valores negativos.

La integración es un concepto fundamental del cálculo y del análisis


matemático. Básicamente, una integral es una generalización de
la suma de infinitos sumandos, infinitesimalmente pequeños: una suma
continua. La integral es la operación inversa al diferencial de una función.

El cálculo integral, encuadrado en el cálculo infinitesimal, es una rama de


las matemáticas en el proceso de integración o antiderivación. Es muy común
en la ingeniería y en la ciencia; se utiliza principalmente para el cálculo de
áreas y volúmenes de regiones y sólidos de revolución.
Fue usado por primera vez por científicos como René Descartes, Isaac
Newton, Gottfried Leibniz e Isaac Barrow. Los trabajos de este último y los
aportes de Leibniz y Newton generaron el teorema fundamental del cálculo
integral, que propone que la derivación y la integración son procesos inversos.

Principales objetivos del cálculo integral

Sus principales objetivos a estudiar son:

 Deducción de  Integrales homogéneas


fórmulas de
 Integrales múltiples (dobles o triples)
velocidad
 Área de una región  Integrales trigonométricas, Integrales
plana logarítmicas y exponenciales
 Cambio de variable  Métodos de integración

 Integrales indefinidas  Teorema fundamental del cálculo

 Integrales definidas  Volumen de un sólido de revolución

 Integrales impropias

 Integral de línea

Teoría

𝑏
∫𝑎 𝑓(𝑥)d𝑥 se interpreta como el área
bajo la curva de f, entre a y b.

Dada una función 𝑓(𝑥) de una variable real 𝑥 y un intervalo [𝑎, 𝑏]

de la recta real, la integral es igual al área de la región del plano 𝑥𝑦

limitada entre la gráfica de 𝑓 , el eje 𝑥 , y las líneas verticales 𝑥 =

𝑎 y𝑥=𝑏 , donde son negativas las áreas por debajo del eje 𝑥 .

𝑏
∫𝑎 𝑓(𝑥)d𝑥

El vocablo «integral» también puede hacer referencia a la noción de primitiva:

una función F, cuya derivada es la función dada 𝑓 . En este caso se


denomina integral indefinida, mientras que las integrales tratadas en este
artículo son las integrales definidas. Algunos autores mantienen una
distinción entre integrales primitivas e indefinidas.
Qué es la integral (animación)

Los principios de la integración fueron formulados por Newton y Leibniz a


finales del siglo XVII. A través del teorema fundamental del cálculo, que
desarrollaron los dos de forma independiente, la integración se conecta con
la derivación, y la integral definida de una función se puede calcular fácilmente
una vez se conoce una antiderivada. Las integrales y las derivadas pasaron a
ser herramientas básicas del cálculo, con numerosas aplicaciones en ciencia e
ingeniería.

Bernhard Riemann dio una definición rigurosa de la integral. Se basa en


un límite que aproxima el área de una región curvilínea a base de partirla en
pequeños trozos verticales. A comienzos del siglo XIX, empezaron a aparecer
nociones más sofisticadas de la integral, donde se han generalizado los tipos
de las funciones y los dominios sobre los cuales se hace la integración.
La integral curvilínea se define para funciones vectoriales de una variable, y el
intervalo de integración [a,b] se sustituye por el de la parametrización de la
curva sobre la cual se está integrando, la cual, conecta dos puntos del plano o
del espacio. En una integral de superficie, la curva se sustituye por un trozo de
una superficie en el espacio tridimensional.

Las integrales de las formas diferenciales desempeñan un papel fundamental


en la geometría diferencial moderna. Estas generalizaciones de la integral
surgieron primero a partir de las necesidades de la física, y tienen un papel
importante en la formulación de muchas leyes físicas cómo, por ejemplo, las
del electromagnetismo. Los conceptos modernos de integración se basan en la
teoría matemática abstracta conocida como integral de Lebesgue, que fue
desarrollada por Henri Lebesgue.

Historia
Integración antes del cálculo
La integración se puede trazar en el pasado hasta el antiguo
Egipto, circa 1800 a. C., con el papiro de Moscú, donde se demuestra que ya
se conocía una fórmula para calcular el volumen de un tronco piramidal. La
primera técnica sistemática documentada capaz de determinar integrales es
el método de exhausción de Eudoxo (circa 370 a. C.), que trataba de encontrar
áreas y volúmenes a base de partirlos en un número infinito de formas para las
cuales se conocieran el área o el volumen. Este método fue desarrollado y
usado más adelante por Arquímedes, que lo empleó para calcular áreas de
parábolas y una aproximación al área del círculo. Métodos similares fueron
desarrollados de forma independiente en China alrededor del s. III d. C. por Liu
Hui, que los usó para encontrar el área del círculo. Más tarde, Zu Chongzhi usó
este método para encontrar el volumen de una esfera. En el Siddhanta
Shiromani, un libro de astronomía del siglo XII del matemático indio Bhaskara
II, se encuentran algunas ideas de cálculo integral.

Hasta el siglo XVI no empezaron a aparecer adelantos significativos sobre el


método de exhaución. En esta época, por un lado, con el trabajo
de Cavalieri con su método de los indivisibles y, por otro lado, con los trabajos
de Fermat, se empezó a desarrollar los fundamentos del cálculo moderno. A
comienzos del siglo XVII, se produjeron nuevos adelantos con las aportaciones
de Barrow y Torricelli, que presentaron los primeros indicios de una conexión
entre la integración y la derivación.

Newton y Leibniz

Los principales adelantos en integración vinieron en el siglo XVII con la


formulación del teorema fundamental del cálculo, realizado de manera
independiente por Newton y Leibniz. El teorema demuestra una conexión entre
la integración y la derivación. Esta conexión, combinada con la facilidad,
comparativamente hablando, del cálculo de derivadas, se puede usar para
calcular integrales. En particular, el teorema fundamental del cálculo permite
resolver una clase más amplia de problemas. También cabe destacar todo el
marco estructural alrededor de la matemática que desarrollaron también
Newton y Leibniz. El llamado cálculo infinitesimal permitió analizar, de forma
precisa, funciones con dominios continuos. Posteriormente, este marco ha
evolucionado hacia el cálculo moderno, cuya notación para las integrales
procede directamente del trabajo de Leibniz.

Formalización de las integrales

Aunque Newton y Leibniz proporcionaron un enfoque sistemático a la


integración, su trabajo carecía de un cierto nivel de rigor. Es memorable la
expresión del obispo Berkeley interpretando los infinitesimales como los
«fantasmas de las cantidades que se desvanecen».
El cálculo adquirió una posición más firme con el desarrollo de los límites y, en
la primera mitad del siglo XIX, recibió una fundamentación adecuada por parte
de Cauchy. La integración fue rigurosamente formalizada por primera vez
por Riemann, empleando límites. A pesar de que todas las funciones continuas
fragmentadas y acotadas son integrables en un intervalo acotado, más tarde se
consideraron funciones más generales para las cuales la definición de Riemann
no era aplicable y por tanto no eran integrables en el sentido de Riemann.
Posteriormente Lebesgue dio una definición diferente de la integral[1] basada en
la teoría de la medida que generalizaba la definición de Riemann, así toda
función integrable en el sentido de Riemann también lo es en el sentido de
Lebesgue, aunque existen algunas funciones integrables en el sentido de
Lebesgue que no lo son en el sentido de Riemann. Más recientemente se han
propuesto otras definiciones de integral aún más generales, que amplían las
definiciones de Riemann y Lebesgue.

Notación

El símbolo de integral en escritos (de


izquierda a derecha) ingleses, alemanes y rusos

Isaac Newton usaba una pequeña barra vertical encima de una variable para
indicar integración, o ponía la variable dentro de una caja. La barra vertical se
˙
confundía fácilmente con 𝑥 o 𝑥′ , que Newton usaba para indicar la
derivación, y además la notación «caja» era difícil de reproducir por los
impresores; por ello, estas notaciones no fueron ampliamente adoptadas.

La notación moderna de las integrales indefinidas fue presentada por Gottfried


Leibniz en 1675.[2][3] Para indicar summa (ſumma; en latín ‘suma’ o ‘total’),
adaptó el símbolo integral, «∫», a partir de una letra S alargada porque
consideraba a la integral como una suma infinita de addendas (‘sumandos’)
infinitesimales. La notación moderna de la integral definida, con los límites
arriba y abajo del signo integral, la usó por primera vez Joseph
Fourier en Mémoires de la Academia Francesa, alrededor de 1819-20,
reimpresa en su libro de 1822.[4][5]
Existen ligeras diferencias en la notación del símbolo de la integral en la
literatura de las diversas lenguas: el símbolo inglés está inclinado hacia la
derecha, en alemán tradicionalmente se ha escrito derecho (sin inclinación)
mientras la variante rusa tradicional está inclinada hacia la izquierda.
En la notación matemática en árabe moderno, que se escribe de derecha a

izquierda, se usa un signo integral invertido .[6]

Generalizaciones modernas

Tras la creación del cálculo integral a partir del siglo XVII, y su desarrollo más o
menos intuitivo durante un par de siglos, la noción de integración fue analizada
con mayor rigor durante el siglo XIX. Así la primera noción rigurosa de
integración es el concepto de integral de Riemann, así como su generalización
conocida como integral de Riemann-Stieltjes. A principios del siglo XX, el
desarrollo de la teoría de la medida llevó al concepto más general y
cualitativamente más avanzado de integral de Lebesgue. Más tarde el
desarrollo de la noción de proceso estocástico dentro de la teoría de la
probabilidad llevó a la formulación de la integral de Itō hacia el final de la
primera mitad del siglo XX, y posteriormente a su generalización conocida
como integral de Skorohod (1975). Asimismo desde los años 1960, se ha
buscado definición matemáticamente rigurosa de integral de caminos
cuánticos.

Recientemente, se ha desarrollado el Cálculo Fraccional de Conjuntos (en


inglés, Fractional Calculus of Sets o FCS) como una metodología derivada
del Cálculo Fraccional. Esta metodología, mencionada por primera vez en el
artículo "Sets of Fractional Operators and Numerical Estimation of the Order of
Convergence of a Family of Fractional Fixed-Point Methods",[7] tiene como
objetivo caracterizar y organizar los elementos del cálculo fraccional mediante
el uso de conjuntos, aprovechando la variedad de operadores fraccionales
disponibles en la literatura.[8][9][10][11][12][13]

Actualmente, el cálculo fraccional carece de una definición unificada de lo que


constituye una derivada fraccional. En consecuencia, cuando no es necesario
especificar explícitamente la forma de una derivada fraccional, típicamente se
denota de la siguiente manera:

𝑑𝛼
.
𝑑𝑥 𝛼

Los operadores fraccionales tienen varias representaciones, pero una de sus


propiedades fundamentales es que recuperan los resultados del cálculo

tradicional a medida que 𝛼 → 𝑛 . Considerando una función escalar ℎ: ℝ𝑚 →


^
ℝ y la base canónica de ℝ𝑚 denotada por {𝑒𝑘 }𝑘≥1 , el siguiente

operador fraccional de orden 𝛼 se define utilizando notación de Einstein:[14]


^
𝑜𝑥𝛼 ℎ(𝑥): = 𝑒𝑘 𝑜𝑘𝛼 ℎ(𝑥).

Denotando ∂𝑛𝑘 como la derivada parcial de orden 𝑛 con respecto al

componente 𝑘 -ésimo del vector 𝑥 , se define el siguiente conjunto de


operadores fraccionales:

𝑛
𝑂𝑥,𝛼 (ℎ): = {𝑜𝑥𝛼 : ∃𝑜𝑘𝛼 ℎ(𝑥) y 𝑙𝑖𝑚 𝑜𝑘𝛼 ℎ(𝑥) = ∂𝑛𝑘 ℎ(𝑥) ∀𝑘 ≥ 1}.
𝛼→𝑛

Terminología y notación

Si una función tiene una integral, se dice que es integrable. De la funci

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