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El Ratoncito Valiente y la Amistad

El cuento 'El Ratoncito Valiente' narra la historia de un grupo de animales en la selva que inicialmente rechazan a un ratón por ser pequeño y diferente. Sin embargo, cuando un cazador los atrapa, el ratón demuestra su valentía y agilidad al liberarlos, ganándose su respeto y amistad. Al final, los animales celebran la importancia de la amistad y la grandeza del corazón por encima de las apariencias.

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El Ratoncito Valiente y la Amistad

El cuento 'El Ratoncito Valiente' narra la historia de un grupo de animales en la selva que inicialmente rechazan a un ratón por ser pequeño y diferente. Sin embargo, cuando un cazador los atrapa, el ratón demuestra su valentía y agilidad al liberarlos, ganándose su respeto y amistad. Al final, los animales celebran la importancia de la amistad y la grandeza del corazón por encima de las apariencias.

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EL RATONCITO VALIENTE

Narrador: ¡Que dicha¡ Son las seis de la mañana y los habitantes de esta
comarca, llamada selva, se preparan para dar la bienvenida al nuevo día. El
primero en llegar es el gorrión, que con su bello canto y ensoñador vuelo le
da la bienvenida al nuevo día.

Gorrión: oh ¡Pero qué día más hermoso! perfecto para jugar con mis amigos:
El pato, el elefante, la tortuga y el venado. Voy a posarme por aquí para ver
que vamos a jugar.

Narrador: ¡Qué bello gorrión! Pero ya se acerca el más grande de la manada:


El elefante.

Elefante: (Cantando) Yo soy el elefante más grande de la selva y voy a jugar


con todos mis amigos… ¡Hola amigo gorrión!

Gorrión: ¡Hola amigo elefante! ¿Ya sabes que vamos a jugar hoy?

Elefante: (con pesar) Aún no, esperemos a nuestros amigos.

Narrador: Ya tenemos dos amigos, ¡Pero se formó el desorden! Porque llegó


el escandaloso pato.

Pato: ¡Cua, cua! ¡Cua , cua! ¡Quiero jugar! ¡Quiero jugar!

Gorrión: ¡cálmate pato! Hasta ahora estamos planeando el juego.

Pato: ¡Cua, cua! ¡Cua , cua! ¡Quiero jugar! ¡Quiero jugar!

Elefante: ¡o te calmas pato o no juegas!

Pato: ¡Amargado, amargado! (Saca su lengua)

Narrador: que pato más escandaloso, pero ya llega un personaje muy


opuesto al anterior, la lenta pero educada tortuga.
Tortuga: (Lenta y nasal) Perdón por la demora… ¿pero podrían decirme que
vamos a jugar?

Pato: no hemos empezado por tu culpa, lenta, lenta, lenta.

Tortuga: yo soy lenta, pero educada… pato feo…

Narrador: que tortuga tan lenta, ya llega quien faltaba: El sabio venado.

Venado: Desde las altas montañas acudo a su llamado para saber que vamos
a jugar.

Narrador: ya tenemos a nuestros amigos y discuten el juego de hoy, cuando


de pronto el elefante grita.

Elefante: ¡Tengo una idea! Juguemos a las escondidas, pero yo cuento,


porque a mí me encuentran muy fácilmente.

Narrador: Todos se ponen muy contentos y deciden cual es el lugar ideal para
esconderse.

Gorrión: Yo me esconderé en la rama más alta que encuentre.

Pato: Yo me esconderé en el lago, en el lago, huelo feo, huelo feo.

Tortuga: Yo como soy tan lenta, creo que me esconderé en mi caparazón.

Venado: Yo iré a las altas montañas.

Narrador: Cuando se van a esconder llega un nuevo visitante, un tierno y


solitario ratoncito.

Ratón: (Con humildad) Disculpen, estoy solo y no tengo con quien jugar
¿Puedo jugar con ustedes?

Narrador: Pero nuestros amigos contestaron.

Pato: ¡Cómo se te ocurre! ¡Cómo se te ocurre! ¡Los ratones son feos, los
ratones son feos! ¡Son dientones, son dientones!
Tortuga: no pato… los ratones no son feos… pero yo no juego con ratones, los
ratones son muy ágiles y yo soy muy lenta.

Gorrión: Yo tampoco juego con ratones, eres muy pequeño y no te podría ver
desde las altas ramas.

Elefante: Yo no juego con ratones, porque buscándote te podría aplastar,


además, yo le tengo miedo a los ratones.

Venado: yo no tengo nada en contra tuya. Pero si mis amigos no quieren


jugar contigo, yo tampoco, lo mejor es que te vayas.

Ratón: (triste) Perdón, no los vuelvo a molestar. (Se retira)

Narrado: El ratoncito muy triste se marcha, los animales, se esconden y el


elefante muy contento, se pone a cantar.

Elefante: (cantando) uno, dos, aquí voy, tres, cuatro, doy un salto, cinco, seis,
eso es, siete y ocho, yo estoy loco.

Narrador: canta muy alegre cuando de repente llega el malvado cazador.

Cazador: Jajajajajajajaja… vengo a cazar animales. ¡Quieto ahí elefante! El


colmillo de este elefante será fino marfil.

Narrador, el pobre elefante se pone a llorar. Pero… oh sorpresa va a capturar


al gorrión que se acerca.

Cazador: ¡alto ahí gorrión! Este gorrión será enjaulado.

Gorrión: Oh no, perderé mi libertad.

Narrador: todo va de mal en peor, porque ya viene el pato.

Pato: no me busca elefante tonto, elefante tonto, elefante tonto.

Cazador: Quieto ahí pato ¡uy pero que pato tan feo!

Pato: fea su abuela, fea su abuela.


Narrador. El malvado cazador los amarra y ahora llega la lenta pero educada
tortuga.

Cazador: ¡Quieta tortuga! A esta tortuga me la comeré.


Tortuga: Oh no… seré sopa.
Narrador: y por ultimo cae el pobre venado.
Cazador: Quieto venado. La cabeza de este venado será un trofeo de cacería.
Venado. Oh no, que triste mi final.
Narrador: el cazador, que es el peor depredador que puede existir, amarro al
grupo de amigos y los encierra en la jaula para luego decir.
Cazador: Voy a buscar más animales. Ojala encuentre un oso o un tigre, hace
tiempo que no tengo un buen abrigo de piel, jajajajajaja.
Narrador: los pobres animalitos lloran su suerte cuando de pronto llega de
nuevo el ratoncito.
Ratón: Disculpen amigos, no vengo a molestar, solo vengo a despedirme.
Venado: Oh ratón. Tú nos puedes ayudar.
Gorrión: Si eres pequeño y cabes dentro de la jaula.
Pato: eres dientón, eres dientón, y con tus dientes nos puedes soltar los
nudos.
Tortuga: eres rápido y puedes hacer todo eso antes de que llegue el cazador.
Elefante: sí. Y ya no les tendré más miedo a los ratones.
Narrador: El ratón gracias a su valentía, a la solidaridad de su corazón, a su
valor de la amistad y su increíble agilidad, entro en la jaula, rompió los nudos
y liberó a sus amigos.
Ratón: Vamos a darle una lección a ese malvado cazador que nunca olvidará.
Narrador: Ponen un nido de abejas donde encontraba la tortuga, el malvado
cazador regresa.
Cazador: ¡ay, malditos animales, han huido, pero aún queda la tortuga …. Le
dispararé. (Salen las abejas) ayayayayayayay… malditos animales, me
vengaré! ( el cazador huye despavorido y picado por las abejas)
Narrador: los amigos regresan felices.
Elefante: hemos sido salvados gracias a nuestro amigo ratón.
Gorrión: porque lo que realmente importa es la grandeza de tu corazón.
Pato: amigo solidario, amigo solidario.
Tortuga: Que emoción…
Venado: tengo una idea, cantémosle la canción de la amistad.
Todos: Si. Porque es un buen compañero, Porque es un buen compañero
Porque es un buen compañero…. Y nadie lo puede negar.
Elefante: Y nadie lo puede negar.
Gorrión: Y nadie lo puede negar.
Pato: Y nadie lo puede negar.
Venado: Y nadie lo puede negar.
Tortuga: Y nadie lo puede negar.
Narrador. Es así como vemos lo bella que es la amistad y que lo que nos hace
diferentes es lo que nos enriquece, ya que la grandeza que verdaderamente
importa es la grandeza de tu corazón.

Autor:
Diego Armando Rojas Rubiano.

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