0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas6 páginas

Definición de Conjuntos e Intervalos Reales

El documento aborda la definición y características de conjuntos en matemáticas, centrándose en intervalos de números reales. Se explican las definiciones de conjuntos por extensión y comprensión, así como la diferencia entre intervalos abiertos y cerrados. Además, se discuten operaciones entre conjuntos, como la intersección y la unión, proporcionando ejemplos gráficos y simbólicos.

Cargado por

mpirizcynthia
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas6 páginas

Definición de Conjuntos e Intervalos Reales

El documento aborda la definición y características de conjuntos en matemáticas, centrándose en intervalos de números reales. Se explican las definiciones de conjuntos por extensión y comprensión, así como la diferencia entre intervalos abiertos y cerrados. Además, se discuten operaciones entre conjuntos, como la intersección y la unión, proporcionando ejemplos gráficos y simbólicos.

Cargado por

mpirizcynthia
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Pequeña digresión sobre conjuntos y números reales

Sobre los conjuntos en general


En este apartado, definiremos lo que en Matemática entendemos por “intervalos”, nombre con el
que haremos referencia a cierto tipo de conjuntos de números reales que ya definiremos.
Antes que nada, es importante destacar que al definir en Matemática a un conjunto, podemos
hacerlo mostrando todos sus elementos (se llama definición del conjunto “por extensión”) o, de otro
modo, apelar a lo que se llama definición “por comprensión”. Para este último caso, necesitamos
destacar, centralmente, dos aspectos: uno es el universo en el que “viven” los elementos del
conjunto, y otro, la característica (o descripción o propiedad) que tienen dichos elementos, para que
sean sólo éstos (y ningún otro) los elementos que estén en este conjunto. En ambos casos, suelen
“encerrarse”, ya sean los elementos o su universo y característica, entre dos llaves: {…}.
Ejemplo del primer modo de definir un conjunto, sería el que sigue, en donde mostramos todos los
elementos del conjunto que llamamos A, y que está formado únicamente por los números 2, 5, 7 y
10:
A = {2; 5; 7; 10}
(los elementos del conjunto se separan entre sí con una coma o con un punto y coma).
Claramente, esta forma de definir a un conjunto sólo es útil cuando tiene una cantidad finita de
elementos. A veces, se la utiliza también cuando se quiere presentar un conjunto con infinitos
elementos, pero que entre ellos se observa una cierta “regularidad”, que se la indica con puntos
suspensivos que hacen notar que los elementos que siguen (o preceden) siguen un mismo patrón
para su generación. Tal es el ejemplo de los conjuntos de los números Naturales (N) o los enteros
(Z), que se los suele representar como:
N = {1; 2; 3; 4; . . .}

Z = {. . .; −3 ; −2; −1; 0; 1; 2; 3; 4; . . .}

La forma de presentar a un conjunto definido por comprensión, puede resumirse en un modelo


como el que sigue:
A = {x  U: P(x)}

donde el símbolo  se lee “pertenece”, con U denotamos al universo en el que se considerarán a los
elementos del conjunto, y P(x) es la propiedad o característica que tiene o debiera tener el elemento
x para pertenecer al conjunto A.

Por ejemplo, en el conjunto A que definimos a continuación: A = {x N: −2  x 3}, se tiene que: el
“universo” U, en este caso, es el conjunto de los números naturales, mientras que la propiedad
P(x) que debe verificar un número natural x para pertenecer a este conjunto, es que sea un número
(natural) entre −2 y 3, incluyendo (si fuese posible) estos dos números, es decir, resulta que el
conjunto A en este caso no es otra cosa que A = {1; 2; 3} (los números menores que 1 no son
naturales).
En cambio, si se hubiese definido al conjunto B como B = {x Z: −2  x 3} tendríamos, en este
caso, que el universo U es el conjunto de los números enteros, y la condición P(x) que se le exige a
un número entero x para formar parte del conjunto, es la misma que en el ejemplo anterior: que sea
un número entre −2 y 3. En este caso, el conjunto B resulta ser, entonces:

B = {−2; −1; 0; 1; 2; 3}

Como una observación importante, es fundamental tener en cuenta cuál es el universo en el que se
consideran los elementos, porque son esos los que formarán parte del conjunto cuando satisfagan,
además, la condición que se le exige para formar parte del mismo·
Sobre los intervalos en la recta real
En el contexto de los conjuntos numéricos que manejamos en el curso (Naturales, Enteros,
Racionales y Reales), la condición de número “consecutivo” y la de “anterior” o “precedente” de un
número no son aplicables más allá de los Naturales y los Enteros. Efectivamente, en el conjunto de
los números Racionales o Reales, no tiene sentido preguntarse, por ejemplo, quién es el número que
le sigue al número 2, porque cualquiera sea el número (Racional o Real) mayor que 2 que
consideremos, habrá dejado otro número entre él y el 2, debido a la densidad que tienen los
conjuntos Q y R de los números Racionales y Reales respectivamente. Es por eso que, si
consideramos a Q ó a R como universos en los ejemplos anteriores, no podríamos escribir a los
conjuntos A y B mostrando todos sus elementos como hicimos en los casos en que el universo fue
N ó Z. Como una forma de poder expresar de manera abreviada a todos los números reales que
hay entre dos números distintos, es que en Matemática se consideran los conjuntos que se llaman
intervalos. Los intervalos son conjuntos que expresan, entonces, a todos los números reales que
hay entre dos números reales fijos a y b (con a < b), y podrían o no incluir a éstos como parte del
conjunto.
En función de si contienen o no a éstos puntos extremos a ó b, los intervalos serán llamados
abiertos o cerrados.
La definición de los intervalos es la siguiente: dados dos números reales a y b, con a < b, se
definen:
 El intervalo abierto de extremos a y b como el conjunto que se escribe (a; b) y se lo define
como:
(a; b) = {x  IR: a < x < b}.

Observar que, en esta definición, el universo es U = IR, o sea, el intervalo abierto es un conjunto de
números reales que, en este caso, satisfacen la condición P(x) de estar comprendidos estrictamente
entre los números a y b.
Este conjunto, es el “segmento” de recta real que está formado por todos los números reales entre a
y b sin considerar a los extremos, es decir, en intervalo (a; b) no incluye ni al número a ni al
número b pero sí a todos los que están entre ellos. Para indicar este hecho de no poseer a los
extremos, es que se utilizan los paréntesis y el símbolo “<” (que se lee menor estricto) para definir
al intervalo abierto. Pueden representárselos geométricamente como un segmento de la siguiente
forma (el segmento con más grosor de línea):

( )
a b

(a; b)

En este caso en que los extremos no pertenecen al conjunto, también puede señalarse estos extremos
mediante un circulo “vacío”, como en el gráfico que sigue:

a b
En muchas ocasiones, se recurre a señalar el segmento mediante un tramo “rayado”, en vez de
utilizar el trazo grueso de la línea.

( )
a b
 El intervalo cerrado de extremos a y b es el conjunto que se escribe como [a; b] y se lo
define como:
[a; b] = {x  IR: a  x  b}.

En este caso, al igual que en los intervalos abiertos, el universo es el conjunto de los números
reales, y la condición que deben satisfacer estos números para pertenecer al intervalo cerrado de
extremos a y b es que a  x  b, es decir, todos los números que están entre a y b pero, en este caso,
incluyendo los extremos a y b, lo cual queda expresado a partir de utilizar el símbolo “” en vez de
“<”. Como forma de notar o simbolizar a este conjunto, utilizamos el corchete para diferenciarlo del
intervalo abierto.
Geométricamente, estos intervalos se los denota de manera similar a las representaciones de los
intervalos abiertos, pero se sustituye, en cada uno de los modelos presentados, los paréntesis por los
corchetes, y los puntos vacíos por puntos rellenos. De este modo, las representaciones geométricas
quedan de alguna de las siguientes formas:

[ ]
a b

[a; b]

a b
ó

[ ]
a b

Ejemplos de alguno de estos intervalos, pueden ser:

A = {x  IR: 2  x  5} = [2; 5],

[ ]
2 5

B = {x  IR: 1 < x < 4} = (1; 4)

( )
1 4

Los intervalos que acabamos de definir se corresponden, gráficamente, con un segmento en la recta
real, por lo que su longitud es finita. Combinando los signos < en uno de los extremos y  en el
otro (lo cual implica combinar el paréntesis en un extremo con el corchete en el otro), se obtienen
otros intervalos de longitud finita que ya no son ni abiertos ni cerrados, porque contienen a uno
sólo de los dos extremos. Se los puede llamar semiabiertos ó semicerrados indistintamente.
Proponemos que, como un ejercicio, se escriba la definición de estos intervalos y se dé algún
ejemplo.
Hay otros intervalos que tienen longitud infinita y, en estos casos, su representación geométrica se
corresponde con una semirrecta.
Estos intervalos son los siguientes:

(a; +) = {x  IR: x > a}.

Su representación geométrica, es la semirrecta que tiene origen en el punto x = a y se continúa


indefinidamente hacia la derecha (es decir, hacia +). En este caso, como la condición para que un
número real x pertenezca al conjunto es que sea x > a, resulta que el número x = a no pertenece al
intervalo. Algunos los llaman intervalos abiertos a derecha haciendo referencia a la dirección que
sigue desde su punto inicial.

(
a

(a; +)

Ó también:

(
a

También puede utilizarse la gráfica en la que el punto inicial se lo indica con un “punto vacío”

Los otros intervalos, son los intervalos abiertos a izquierda, cuya definición es la siguiente:

(–; a) = {x  IR: x < a}.

La representación geométrica, es una semirrecta que, desde x = a (sin incluirlo, porque debe
verificarse que sea x < a para que x pertenezca al conjunto)

)
a

(–; a)

También, como en el caso anterior, puede indicarse rayando la región o poniendo punto vacío en el
extremo.
Si en la definición de estos intervalos reemplazamos los signos > por  y < por  (lo que se
corresponde a cambiar los paréntesis en el extremo dado por x = a por corchetes) se obtienen los
correspondientes intervalos cerrados a derecha o izquierda respectivamente.

Como ejemplos, pueden considerarse los intervalos:

A = {x  IR: x < 3} = (–; 3)


)
3

B = {x  IR: x  –2} = [–2; +)

[
–2

Observación: es importante destacar que el extremo que corresponde a cualquiera de los infinitos
siempre se lo encierra con un paréntesis. Esto es porque el hecho de considerar el corchete, implica
que el extremo pertenece al conjunto, pero el conjunto es un conjunto de números reales, y ni + ni
– son números reales.

Otra observación: Siempre es importante tener en cuenta cuál es el universo en el que se considera
la definición de un conjunto. Para ver eso, recurramos a los ejemplos que ya hemos considerado
anteriormente con los números naturales y los enteros. En cada caso, el hecho de tener en cuenta el
universo, representa situaciones diferentes, y conjuntos diferentes:

A = {x N: −2  x 3} = {1; 2; 3} (No es un intervalo)


B = {x Z: −2  x 3} = {−2; −1; 0; 1; 2; 3} (No es un intervalo)
C = {x R: −2  x 3} = [−2; 3] (Es un intervalo)

Operaciones entre conjuntos

Entre dos (o más) conjuntos, pueden establecerse algunas operaciones, de las cuales vamos a hacer
especial mención de la intersección y de la unión entre conjuntos. Describimos la definición de
estas dos operaciones y cómo representar los resultados que surgen de su aplicación en el caso de
conjuntos de la recta real.

Intersección y Unión de conjuntos.

Dados dos conjuntos, A y B de un conjunto universal U definimos:


La intersección de ellos como el conjunto que notamos A  B, que representa al conjunto
de todos los elementos que están, simultáneamente en A y en B.
Simbólicamente, se escribe:

A  B = {x U: x A y x B}
es decir, A  B es el conjunto de todos los elementos comunes a ambos conjuntos.

La unión de los conjuntos A y B es el conjunto que notamos A  B, y que representa al


conjunto de todos los elementos que pueden estar en alguno de ambos conjuntos. Simbólicamente:

A  B = {x U: x A ó x B}

Veamos cómo resulta la “representación” de estos conjuntos en el caso que ambos sean conjuntos
de números reales, es decir, cuando el conjunto universal es U = IR
Supongamos que A = {x  IR: 2  x  5} = [2; 5],

[ ]
2 5
y que B = {x  IR: x < 3} = (–; 3)

)
3

En este caso, A  B = {x IR: x A y x B} = {x IR: 2  x  5 y x < 3}


Es decir: A  B son todos los números reales que están entre 2 y 5, pero que, a su vez, son menores
que 3. Esto es, gráficamente:

[ ) ]
2 3 5

entonces: A  B = {x IR: 2  x < 3} = [2; 3)

La unión A  B es el conjunto de todos los elementos que pueden estar tanto en A como en B, es
decir: alcanza con estar en alguno de los conjuntos, para estar en la unión de ellos.

A  B = {x U: x A ó x B} = {x IR: 2  x  5 ó x < 3}

Esto dice que, si un número real está entre 2 y 5, pertenece a la unión, y si es menor que 3, también
está en la unión. En definitiva, alcanza con ser un número menor o igual que 5 para estar en la unión
de ambos conjuntos. En este caso, gráficamente, a diferencia de la intersección, en la que
consideramos los puntos que están “rayados” en todos los sentidos, nos alcanza con que estén el
“alguno de los conjuntos rayados”.

[ ) ]
2 3 5
con lo que resulta: A  B = {x IR: 2  x  5 ó x < 3} = {x IR: x  5 } = (–; 5]

También podría gustarte