EL RITMO
Loreto González Martínez
1.C2
Al igual que el corazón en nuestro cuerpo, la música necesito un orden para fluir, el cual
podemos lograr por medio del ritmo y el pulso.
El ritmo se entiende como la organización de los sonidos en el tiempo, pues no todos los
sonidos duran lo mismo, es por eso que ocupamos el ritmo para darle una estructura y
movimiento a lo que escuchamos.
Por otra parte, el pulso es como el latido de nuestro corazón, un golpe constante que sostiene la
música, aunque el ritmo cambie, el pulso se mantiene intacto. Este es indispensable porque
ayuda a los músicos a no perderse dentro de una pieza y poder tocar coordinadamente junto
con otros músicos. Y aquí es donde entra el metrónomo, pues es una herramienta muy útil la
cual produce un golpe constante el cual representa el pulso de la canción. Para hacer uso
correcto del metrónomo sólo se debe tocar la nota correspondiente cada vez que va pasando el
pulso o bien cada vez que hay un golpe.
En las partituras, es común encontrar indicaciones en italiano que señalan la velocidad a la que
debe interpretarse una obra. Estas palabras corresponden al un número de pulsos por minuto,
también llamadas marcas metronómicas. Algunas de las más usadas son:
• Largo: muy lento
• Adagio: lento y expresivo
• Andante: moderado, como caminando
• Moderato: moderadamente rápido
• Allegro: rápido y alegre
• Vivace: muy rápido y vivo
• Presto: extremadamente rápido
En conclusión, el ritmo y el pulso son el elemento principal de la música, y el metrónomo es una
herramienta que ayuda a fortalecerlos, y conocer las marcas metronómicas en italiano permite
al músico interpretar las obras con la intención y la energía que el compositor buscó transmitir.