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Capitulo 4

El capítulo IV aborda la acción penal, definiéndola como el mecanismo del Estado para manifestar su pretensión penal en función de los afectados, y discute su regulación entre el derecho penal material y la potestad de las provincias. Se clasifican las acciones en públicas, privadas y dependientes de instancia privada, cada una con sus respectivas normas y procedimientos. Además, se destaca el rol del Ministerio Público Fiscal como promotor de la acción penal pública, enfatizando la importancia de los principios de objetividad y lealtad procesal en su actuación.
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Capitulo 4

El capítulo IV aborda la acción penal, definiéndola como el mecanismo del Estado para manifestar su pretensión penal en función de los afectados, y discute su regulación entre el derecho penal material y la potestad de las provincias. Se clasifican las acciones en públicas, privadas y dependientes de instancia privada, cada una con sus respectivas normas y procedimientos. Además, se destaca el rol del Ministerio Público Fiscal como promotor de la acción penal pública, enfatizando la importancia de los principios de objetividad y lealtad procesal en su actuación.
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CAPITULO IV ACCION La ACCION PENAL La doctrina ha postulado a lo largo de los afios diferentes concep- tos de accién y de pretensién penal, tradicionalmente vinculados a la Tespuesta punitiva, A los fines de estudiar el tema desde una vision constitucional, postulames que la accién penal es el mecanismo por medio del cual se manifiesta la pretensién penal del Estado, en funcién de los afectados. El ejercicio de la acci6n dinamiza la pretensi6n penal, poniendo en marcha el proceso con la finalidad de resolver el conflicto surgido a consecuencia del hecho punible, dando preferencia a las soluciones que mejor se adecuen al restablecimiento de la armonia entre sus protago- nistas y la paz social. intereses, Para algunos autores la regulacién de la accién penal corresponde al derecho penal material, Para otros el régimen de la aggién penal es una facultad de los Estados provinciales.' Fsta disyuntiva ha generado un intenso debate doctrinario que Ilevé a algunos autores a sostener que era inconstitucional que las provincias reglaran criterios de oportunidad, debate que quedé superado con la reforma del Cédigo Penal modifica- inal "Binder, A. M. (2014), Derecho procesal penal. T. U: Dimensién politica del proceso penal. Eficacia del poder punitivo. Teoria de la secién y de la pretensign punitiva, Ad-Hoc, p, 368 151 Gaprteia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROmi do parvialmente por la Ley N° 27147 (BO 18/06/2015), en la que el codifieador nacional reconoce a las provincias la potestad de regular el ejercicio de la accién. El Cédiyo Penal clasifica las acciones en tres categorias que impactan de manera directa en su regulacin procesal, categorias que pasaremos a analizar. ACCIONES PUBLICAS Y PRIVADAS I. Accién ptiblica: el articulo 71 del CP establece como reglaa esta categoria, al prescribir que, sin perjuicio de las reglas de disponibilidad de Ja accion penal previstas en la legislacién procesal, deberan iniciarse de oficio todas las acciones penales, con exeepcidn de las que dependieren de la instancia privada y de las acciones privadas. El articule 120 de la CN encomienda el ejercicio de la accién penal publica al Ministerio Publico Fiscal. Los cédigos procesales penales regulan su ejercicio de manera especifica El articulo 25 del CPPF establece que la accién piiblica es ejercida porel Ministerio Piiblico Fiscal, sin perjuicio de las fucultades que este Codigo le confiere ala vietima2 La misma norma impone al Ministerio Publico Fiscal el deber de iniciarla de oficio, siempre que no dependa de la instangia privada, Y prescribe que el ejervicio de la accién “no podré s spenderse, interrumpirse ni hacerse cesar, excepto en los expresamenie previstos por la ley” De ese modo, los nuevos cédigo la regla de legalidad procesal co’ tradicionales? procesales penales mantienen sagrada en los sistemas procesales En relacién aesta categoria rige el principio de oficialidad, en virtud del cual los representantes del Ministerio Publico Fiscal y de las fuer- 2 Art 25 CPP de © Art, 6° CPP de Chaco, art, 6° CPP de Fsa y art, 6° CPP de Mnes, 152 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT, zas de seguridad, como Organos piblicos predispuestos por el Estado, tienen el deber de promover la accién penal y de continuar la misma sin interrumpirla o hacerla c: previstos en la ley. Profundizaremos este tema al estudiar la tegla de la legalidad procesal 2. Accién piblica dependiente de instancia privada: dado el caricter talogo excepcional de esta categoria, el articulo 72 del CP enuncia el de delitos que la integran: 1) los previstos en los arlicules 119 (abuso sexual), 120 y 130 del Codigo Penal, cuando no resultare la muerte de la persona ofendida o lesiones de las mencionadas en el articulo 91: 2) lesiones leves, sean dolosas o culposas: y 3) impedimento de contacto de los hijos menores con sus padres no conviyientes. En los por acusa sentantes legal: del incise 1, cuando la victima fuere menor de 18 anos de edad o haya asos de este articulo no se procedera a formar ¢z jon o denuncia del agraviado, de su tutor, guardador 0 repre- sido declarada incapaz; b) en los casos del inciso 2, cuando mediaren razones de seguridad o interés publico; c) en los casos de los incisos 2 y 3, cuando el delito fuere cometido contra un menor que no tenga padres, tutor, ni guardador, o que lo fuere por uno de sus ascendientes, tutor 0 guardador, o cuando existieren intereses gravemente contrapuestos entre estos y el menor, siempre que resultare mas conveniente para el interés superior de aguel, El articulo 26 del CPPF prescribe que en estos supuestos el Minis- terio Pablico Fiscal solo la ejerceré una vez que la instancia haya sido formulada o en los demas supuestos previstos en el Cédigo Penal. Esta circunstancia no obsta a la realizacion de los actos urgentes que impidan Ja consumacién del hecho o la de los imprescindibles para conservar los elementos de prueba, siempre que tales actos no afecten la proteccién del interés de la victima.! 4 Age, 27 CPP de Ces, art, 7° CPP de Chaco, art, 7° CPP de Fea y art, 7°. CPP de Mnes, Salvo Corrientes, las demas provineias omiten la refereneia a actos urgentes o impres- cindibles, 153 Ganrteia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sore ARomi En esta culegoria, una vez promovida la accion, rigen los demas segmentos de la regla de legalidad procesal, lo que implica que la a penal no se puede interrumpir paralizar o cesar, sal ve les casos previstos en laley. 3. Acciones privadas: son acciones privadas las que nacen de los delitos de: 1) calumnias e injurias; 2) violacién de secretos, casos de los articulos 154 y 157; 3) concurrencia desleal, prevista en el articule 159; y 4) incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, cuando la victima fuere el cényuge. alvo en los Asimismo, son acciones privadas las que, de conformidad con lo dispuesto por las leyes procesales correspondientes, surgen de la con- versidn de la accién piblica en privada o de la prosecucién de la accién penal por parte de la victima. La accién por calumnia e injuria podra ser ejercitada solo por el ofendido y después de su muerte por el cényuge, hijes, nietos o padres sobrevivientes, En los demas casos se procederd unicamente por querella del agra- viado o de sus guardadores o representantes legales.5 Los cédigos procesales penales establecen reglas y procedimicn- tos especiales para esta categoria de acciones. El articulo 27 del CPPF prescribe que la accién privada sc cjerce por medio de La querella, cn La forma especial que establece este Cédigo.* Respecto de esta categoria de acciones no rige el principio de oficia- lidad y los cédigos procesales penales regulan para cllos procedimientos especiales cn los que rige el principio dispositive. En estos procesos no intervine cl Ministerio Publico Fiscal y cl poder de accién es asumido en forma exclusiva por el querellante, quien tiene el poder de desistir de la accién. > Ar. 73 CP, * Art, 28 CPP deCtes, art, 9° CPP de Chaco, art, 8° CPP de Feay art, 8° CPP de Mnes, 154 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, ROL CONSTITUCIONAL DEL MINISTERTO PUBLICO FISCAL Como hemos sefialado en el capitulo T, el articulo 120 CN asigna al Ministerio Publico Fiscal la funcién de promover la actuacion de la Justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales de la so- ciedad en coordinacién con las demas autoridades de la Republica. En virtud de esta disposicién constitucional, el Ministerio Publico Fiscal sume la responsabilidad probatoria y el rol de actor penal piblico del proceso penal. Superando la cenfusién de roles que caractetiz6 a los modelos in- quisitivos y mixtos, los cédigas procesales acusatorios encomiendan al jo de la accién penal publica, asig- nandole la investigacién de los delitos y la promocién de la acci6n penal isterio Pablico Fiscal el ejerci 5 publica contra los autores y participes. Al Ministerio Publice Fiscal le corresponde la carga de la prueba y debe probar en el juicio oral y piblico los hechos que fundamenten su acusacion. Tiene la obligacién de motivar sus requerimientos y reselu- giones,’ Y para realizar su trabajo de manera acabada, en los sistemas. reformados, es colocado al frente de Ja investigacion, siendo quien la dirige y motiva, teniendo asi la posibilidad de trabajar, desde los primeros momentos del proceso, con una teoria del caso sdlida. Para cumplir con su misién de guardian de la legalidad el represen- tante del Ministerio Piblico Fiscal, en su actuacion, debe regirse por los principios de objetividad y lealtad procesal.® Conforme al principio de objetividad, deberd investigar todas las circunstancias relevantes del hecho ebjeto del proceso y formular sus: Tequerimientos de conformidad con las evidencias de las que tomare conocimiente, incluso si ello redundara en favor del imputado, En virtud del principio de lealiad procesal, el representante del Ministerio Publico Fiscal estar obligado a exhibir, tan pronte como sea posible, las evidencias que obren en su poder o estén bajo su control y Art, 90 CPPF, arts, 69 y 71 CPP de Ctes y art, 153 CPP de Chaco, Art, 91 CPPFy art, 70 CPP de Cres, 155 Gaprieia Maria ALEJANDRA ARomi - GaBrirLa Luciana Sowntrr ARomi que, a su juicio, indiquen o tiendan a indigar la inocencia del acusado a atenuar su culpabilidad, o que puedan afectar la credibilidad de las pruebas de Doctrina de la CSJN EI rol del Ministerio Piblico Fiscal en los modelos mixtos de en- juiciamiento penal, especialmente en la etapa de la instruceién formal, trasluce el punto de mayor tensién constitucional. Cabe recordar que en estos modelos la investigacion se encuentra a cargo del juez de instruc- cion que asume el rol de director del proceso con la natural afectacion a la garantia de la imparcialidad que ello supone y por la confusién de roles que implica. En estos modelos la hipatesis acusatoria que guia la investigacién es determinada por cl jucz, en una abicrta colision con las normas cons- titucionales. En la faz conclusiva de la instruceién el juez “corre vista” al Ministerio Publice Fiscal para que formule la acusacién, la que por cl principio de congruencia sc hallara atada al hecho deseripto en la deela- racién de imputado que reeibié el juez de instruecién y establecido en cel auto de procesamiento dictado por el mismo magistrado. Mas alla de los innumerables problemas derivados de la confusion de roles, cl rol “acusatorio” del Ministerio Publico Fiscal ha sido rescatado por la CSJN en varios preeedentes. En el fallo “Quiroga” la CSJN sostuvo que la cxigencia de “acusacion”, si cs que ha de salvaguardar la defensa en juicio y la impareialidad como condiciones del debido proceso, presupone que dicho acto provenga de un tercero diferente de quien ha de juzgar acerca de su viabilidad, sin que tal principio pueda quedar limitado a la etapa del “debate” [...] sino su vigencia debe extenderse a la ctapa previa, de discusion acerea de la necesidad de su realizacid 63 “Quiroga, Edgardo 0,” del 23/12/2004, 156 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, Asi, continué diciendo la Corte: si bien limitada a la relacién entre instruceién y debate, la garantia de imparcialidad ha sido interpretada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el sentido de que no pueden atribuirse a un mismo érgano las funciones de formular la pretensién penal y la de |juzgar acerca de su procedencia, lo cual, en definitiva, impone a los estados el deber de desdoblar la funcidn de perseguir penalmente. Cabe recordar que en este precedente la CSJN habilité el recurso extraordinario, pues se encontraba en cuestion la compatibilidad de la facultad de la Camara de Apelaciones de obligar al Ministerio Publico a producir el requerimiento de clevacién a juicio (art. 348 Cédigo Procesal Penal de la Nacion), con la independencia funcional de que goza dicho organismo en virtud de los articulos 120 de la Constitucion Nacional y 1° de la Ley N° 24946, De ese valioso precedente la doctrina de la Corte sostiene que no se puede dejar la vida de la accién en manos de la jurisdiccién. La CSJN resguardé también cl principio acusatorio en el caso “Tarifefio”."” En este precedente la Corte establecié que, ante un reque- rimiento fiscal de absolucién al final del debate, el tribunal de juicio no queda habilitado para condenar penalmente, pues cllo resulta contrario a las formas sustanciales del juicio: acusacién, defensa, prueba y sentencia. Secuencia que, desde antafio, la Corte consideré emergente de la garantia establecida en ¢l articulo 18 de la Censtitucién nacional. Luego del paréntesis del fallo “Marcilese”, en el que la Corte validé la condena sin acusacién fiscal, retrocediendo a interpretaciones que ya habian sido superadas, en ““Mostaecio”"' la CSJN retomé la doctrina “Tarifeiio”, consolidande el principio acusatorio La doctrina de la CSJN fue sefialando el camino de la reforma para lograr la adecuacién constitucional de los sistemas de justicia penal. Aun en provincias en las que rige el sistema mixto, mas alld de sus normas © Fallos; 125:10 “Tarifeito, Francisco”. " CSIN Bs. As, 17 de febrero de 2004, “Mostavio, Julio Ciabriel s/ homicidio culposo”, 157 Ganrieia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROMi procesales, la interpreta establecidos por la Corte. n judicial debe ajustarse a los pardmetros EL ACTOR PENAL PUBLICO Como hemos puntualizado, desde la n constitucional el Mi- nisterio Publico Fiscal, en su calidad de guardian de la legalidad de los intereses generales de la sociedad, asume el rol de titular de la aecién penal publica. Para cumplirsu misién el Ministerio Publica Fiscal debe observar los principios de objetividad y lealtad procesal y su actuacién se halla sujeta a limites constitucionales reglades por los ordenamientos procesales. Adicionalmente, los nuevos cédigos procesales penales asignan al Ministerio Pablice Fiscal la gestién de los conflictes que ingresan al sistema de justicia penal y Mlexibilizan la regla de legalidad procesal incorporando reglas de disponibilidad 0 criterios de oportunidad que aportan vias alternativas de resolucion de conflictos, En relacion a la ubicacidn institucional del Ministerio Publico Fiscal, histéricamente, la mayoria de las provin lo ubicaron en el ambito del Poder Judicial, haciendo caso omiso al hecho de que la Constitucion nacional, como hemos referido, lo earacteriza como un érgano indepen- diente, con autonomfa funcional y autarquia financiera. Otro punto que debemos tomar en cuenta es la confusién que se presenta en algunos sistemas, por tener integrado el Ministerio Publico de la Defensa y el Ministerio Péiblico Fiscal bajo una misma repre- sentacién jerarquica. Pensemos por un momento la falta de logica que esta realidad plantea, los extremos opuestos del proceso penal (accién y defensa), cuyos intereses naturalmente tienden a encontrarse enfren- tados, responden a una misma institucionalidad; claramente esta falta de sentido solo puede verse subsanada garantizando la independencia institucional de cada uno de los actores del proceso, lo cual requeriré, sin dudas, cambios normativos, organizaci sistemas reformados deben asumir. nales y culturales que los 158 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT, Regla de legalidad y criterios de oportunidad Como derivacién del principio de oficialidad'” la regla de la legalidad establece el deber del Ministerio Publico Fiscal de promover la accién penal publica, siempre que no dependa de instancia privada, podriamos decir que segiin esta regla “todo delito, necesariamente, debe ser investi- gado, juzgado y penado”™. A este primer segmento de la regla que implica el ineludible deber de provocar el proceso penal se lo denomina también “jnevitabilidad” o “promocién necesaria de la accién”, que es el rasgo distintivo de la accién penal piblica. Una vez promovida la accién penal, su ejercicio no podra suspen- derse, interrumpirse ni hacerse cesar, excepto en los casos expresamente previstos por la ley. Estos segmentos de la regla de legalidad procesal. conocidos también como “irretractabilidad” 0 “irrefragabilidad” alcanzan alas acciones publicas, dependan o no de instancia privada. En el derecho argentino la aplicacion a ultranza del principio de legalidad ha generado el colapso de las estructuras judiciales. Es “ma- terialmente imposible” llevar a juicio todas las causas que ingresan al aparato judicial, Frente a esta realidad, el procedimiento penal se presenta como un proceso de seleccién que inevitablemente genera peligrosos espacios de impunidad ¢ inseguridad. Esto acarrea un gran costo social: los justiciables y 1a sociedad cn general no ercen en la administracion de justicia."* Come respuesta al fracaso de la regla de la legalidad se han ido in- troduciende en cl sistema penal argentino criterios de oportunidad que operan como excepciones a la irretractabilidad de la accion penal, a la vez que generan espacios de consenso. En general, estas instituciones, aun cuando encuentran su fundamento en razones utilitarias, tienen la En virtud del cual las representantes del Ministerio Publica Fiscal y de las fuerzas de seguridad, coma érganos piiblicos predispucstos por cl Estado, tienen el deber de promover In aeeién penal y de continuar Ia misma sin intermumpirla o hacerla cesar, salvo en los casos previstos en la ley. Aromi de Sommer, G, “El principio de oportunidad y la vietima del delito”, Ponencia presentada en el Congreso Intemacional de Principio de Oportunidad en Materia Penal, La Plata (Argentina), septiembre de 2002. 159 Ganrteia Maria ALEJANDRA ARomi - GaBriria Luciana Sore ARomi doble finalidad de priorizar la prevencion especial en autores de delitos leves y de satisfacer el interés de la vietima,'* Desde la perspectiva politico-criminal, en una sociedad democratica, el control de la criminalidad requiere la superacién de la visién del “caso” como tinico uni verso de actuacién y del “castigo” como imica respue En punto de ello, el gran desafio del sistema es buscar la mejor resput posible para cada “conflicto”, lo que conlleva a la “relocalizacién de conflictos”" a través de mecanismos claros de selectividad. Para dar paso a la aplicactén de los eriterios de oportunidad, los Cé- digos modernos flexibilizan la regulacién de la accién penal, liberandola de la encorsetada formula de la concepcién tradicional de la legalidad. El articulo 30 del CPPF asigna al Ministerio Publico Fiscal reglas de disponibilidad, otorgdndole la facultad de “disponer de la accidn penal publica” por aplicacién de criterios de oportunidad, por conversion de la accién pablica en privada, por conciliacién de los protagonistas del conflicto © por suspension del proceso a prueba.'® Las reglas de disponibilidad operan come excepciones ala aplicacién de la regla de legalidad procesal. En ese punto, nuestro pais adopta el sistema de legatidad reglada, que supone que las exeepeiones a la regla deben estar determinadas en la ley, a diferencia del modelo anglosajén en el que los fiscales tienen diserecionalidad en cl marco del sistema conocide como “de oportunidad libre” Cafferata Nores conceptualiza al principio de oportunidad (dispo- nibilidad} como: la posibilidad que la ley acuerda a los érganos encargados de la persecucién penal, por razones de politica criminal © procesal, de no iniciar la persecucién o de suspender provisionalmente la ya iniciada, o de limitarla en su extensidn objetiva y subjetiva (sdlo a algunos delitos o a algunos autores y no a todos), o de baccrla cesar definitivamente antes de la sentencia, aun cuando concurran las Cafferata Nores, J, 1 Cuestiones detutles.. ob, cite, p. 40, © Binder, A, M. Derecho procesad penal. T. IL, ob. cil..p. 24. “Art, $2 CPP de Cres, art. 8° CPP de Chaco y art, 60 CPP de Mnes, 160 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, condiciones ordinarias para “perseguir y castigar™; o la autorizacian de aplicar penas inferiores a la escala penal fijada para el delite por la Icy, 0 cximirlos de clla a quien lo cometié.! Alreglar los criterias de opartunidad los nuevos cédigos procesales se apoyan en diferentes parametros: la “insignificancia” cuando no se afectara gravemente el interés piiblico, responde al principio de lesivi- dad; come también la menor relevancia de la intervencién del imputado cuando pudiera corresponder pena de multa, inhabilitacion o condena condicional; la pena natural que conlleva el dafio fisico o moral grave que suftiera el imputade tomando innecesaria y desproporcionada la aplicacién de una pena y la insignificancia de una nueva sancién respecto de penas anteriores.!" La aplicacion de oriterios de oportunidad produce la extincién de la aceién piiblica con relacién a la persona cn cuyo favor se decide," salvo que a pedido de la vietima se admita la conversién de La accion penal publica en privada.”” Con una vision humanista los nuevos codigos procesales penales res- ¢atan el valor de la voluntad de les protagonistas del conflicto al admitir acuerdos conciliatorias cn los casos de delitos con contenido patrimonial cometidos sin grave violencia sobre las personas o en los delitos culposos, sino existicran Iesiones gravisimas o resultado de muerte." Superando los diferentes criterios de interpretacion que La doctrina ¥ la jurisprudencia dicron al articulo 76 bis del Cédigo Penal que tuvo la virtud de posibilitar la aplicacién cn todo ¢l pais de la suspensién del juicio a prueba, los nuevos sistemas de justicia regulan expresamente © Cafferata Nores, J. Ly otros, (2012). Manual de derecho procesal penal. Advocatus, p. 86. ‘Art 31 CPPE. art. 33 CPP de Ctes, art. 8° CPP de Chaco y art. 60 CPP de Mnes. © Aet, 32 CPPF, att, 35 CPP de Ctes, art, 10 CPP de Chaco y art, 60 CPP de Mines, 2° Art, 33 CPPF, El nuevo CPP de Ctes no prevé la conversion de la aceién, pero regula ly posibilidad de que el querellante ayténomo Heve adelante Ia misma bajo ls reglas del juicio por delitos de avcién privada en los eases delerminados en el art, 290, Art, 34 CPPFy art, 36 CPP de Cres, 161 Ganrieia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROMi esta salida alternativa.” Desde la perspectiva de la politica criminal, la aplicacién de los eri- terios de oportunidad permite descomprimir el aparato estatal, dotandolo de una mayor eficiencia. AL mismo tiempo, las allernativas de simplificacién procesal, basadas en la idea de que la justicia lenta no es justicia, van ganando terreno en la doctrina. Se busca hallat opciones procesales que, sin sactificar garantias, permitan brindar a la sociedad un servicio de justicia eficaz y en el cual la victima del delito no sea un mero espectador. Los esquemas procesales modemos pretenden combinar garantias con eficiencia. La perspectiva garantista se evidencia en la contradiccién, al asegurar a las partes la posibilidad de ejercer sus poderes en pie de igualdad frente a un juez imparcial. Al conferir la opcién de requerir la aplicacién de criterios de oportunidad y permitir el acceso a diferentes altemativas de simplificacién procesal se revaloriza la opinion de las partes y se aspira a brindar un servicio de justicia mas eficiente, permi- tiendo que el juicio oral sea resetvado para los casos que realmente lo justifican, asegurando que las causas que se remitan a juicio leguen al plenario convenientemente preparadas como resultado de la actividad responsable de todos los sujetos procesales. La busqueda de la combinacién del binomio garantias y eficiencia vislumbra la presencia en cl derecho procesal penal de una nota que caracteriza a las ciencias de nuestro tiempo y que se proyecta a todas las ramas del conocimiento juridico: la armonizacién de dos concepciones filos6ficas diferentes: el derecho natural, de reconocimiento universal en el Ambito del derecho internacional de los derechos humanos, que ingtesa a nuestro ofdenamiente constitucional a través del articulo 75 inciso 22 de nuestra Ley Fundamental, paradigma de las garantias; y el ufilitarismo, que tiende a la bisqueda de alternativas eficientes, que cada vez se hacen mas necesarias para responder a los reclamos sociale: La tensidn entre ambas fuerzas solo puede llegar a buen puerto por via de la armonizacidn. Ello implica que, por mas atractivos que resulten PF, art, 38 CPP de Ctes y art, 432 CPP de Chaco, 162 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT desde la Optica de la eficiencia, los criterios de oportunidad y los me- cunismos de simplificacién provesal, antes de ineorporarse al deben ser testeados constitucionalmente, a fin de analiz: lema, rsien ellos las garantias judiciales son debidamente respetadas, De no ser asi se corre el tiesgo de caer en las redes de seducci6n de las concepciones puramente utilitaristas, creando altemati eficienci s en las que se sacrifiquen garantias por i esto sucediera, esos mecanismos serian inconstitucionales No obstante lo expuesto, hallar el equilibrio entre garantias y efi- ciencia es posible y a la vez necesario. A través de un procedimiento mas rapido y eficaz, al mismo tiempo que se responde a las expectativas sociales, se atiende al derecho que por imperio del articulo 8.1 de la CADH se acuerda a toda persona de ser oida, con las debidas garantias, dentro de un plazo razonable, per un juez.o tribunal competente, inde- pendiente e imparcial en la sustanciacién de cualquier acusacién penal formulada contra ella. La incorporacién de criterios de oportunidad, de alternativas de simplificacién procesal y alin la admisién en determinados casos— de métodos alternativos de resolucién de conflictos formuladas segtin el disefio constitucional constituyen herramientas aptas para aleanzar los fines enunciados. Al mismo tiempo que dotan de mayor eficacia al sis- tema, crean espacios de consense y robustecen los poderes conferidos a las partes, “garantizando™ su ejercicio ante un juez imparcial. Por ello, es acertado decir que lo légico, en un sistema que prioriza la gestion del conflicto y no el mero desarrollo del proceso en si mismo, es que los criterios de oportunidad sean Ia regla y La legalidad la excepcién, y no a la inversa. Responsabilidad probatoria Come hemos sejialado al analizar el rol constitucional del Ministeri Pablico Fiscal, en él reposa la responsabilidad probatoria Al tomar conocimiento del hecho presuntamente delictivo nace el deber del Ministerio Pablico Fiscal de promover el proceso penal. En ese marco su primera misién sera la de investigar para obtener informacion 163 Ganrteia Maria ALEJANDRA ARomi - GaBrieLa Luciana Sowntrr AROMi que le permita determinar los hechos, colectar las evidencias y evaluar en funcién de ello la teoria juridiea, elementos sobre cuyas bases construird la teoria del caso, que contendra la hipétesis acusatoria, Para llevar adelante investigaciones eficaces que le permitan obte- ner una teoria del caso sdlida, el Ministerio Piblico Fiscal cuenta con la colaboracién de las fuerzas de seguridad, La relaci6n entre policias 0 investigadores y fiscales es una pieza clave para el adecuado funciona- miente del sistema. En ese binomio, que debe funcionar como un equipo de trabajo, los investigadores tendran la misién de tecabar la informa- cidn que los fiscales utilizarén para construir su teorfa del caso y tomar partir de ella las decisiones estratégicas que considere mds adecuadas. Por esta razén es muy importante que los fisgales asuman el deber de coordinacién que le asignan los nuevos Cédigos, La importancia del trabajo policial a. Aun cuando Ic potencia por razones de acceso a la justi ciudadanos sepan que pueden denunciar en la fiscal , es mucho mi frecuente que denumcien en la deleg: policial mis cercana, Este es un importante dato a considerar a la hora de generar programas de acceso a la justicia para victimas vulnerables. La polieia, en coordinacién con el equipo de investigadores del Ministerio Publico Fiscal, tendra la misién de resguardar la escena del crimen, entrevistar a los testigos, colectar evidencias y conservarlas respe- tando la cadena de custodia, hager constar el estado de las personas, co y lugares, mediante inspecciones, planos, fotografias, videofilmaciones, sas exdmenes técnicos y demas operaciones que aconseje la investigacién y practicar las diligencias orientadas a la individualizacién de los autores y participes del delito dispuestas por el representante del Ministerio Publico Fiscal Tendra, ademas, que recabar los datos que siryan para la identific: cion del imputado, prestar auxilio a las victimas y protegera los testigos, reunir toda la informacién de urgencia que pueda ser util al Ministerio Publico Fiscal, efectuar el arresto, detencién o incomunicacién de per- sonas en los casos autorizados, informandoles sus derechos en forma An. 97 CPPFY art. 78 CPP de Cres, 164 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT, inmediata y comprensible y ejecutar allanamientos y requisas cuando les esté permitido.” De la correccién del trabajo de los investigadores dependerdien gran medida que el Ministerio Publico Fiscal pueda fundar debidamente la acusacién y probar la verdad de la hipétesis acusatoria en el juicio oral y pablico, en cuyo marco, segan las reglas constitucionales del debido proceso, solo la culpabilidad legalmente probada destruira la presunci6n de inocencia que ampara al imputado Verdad objetiva Scgtin las reglas del debido proceso, como derivacién natural de la presuncién de inocencia, el acusador tiene la carga de la prucba. En el marco del juicio oral, con las debidas garantias, el Minister Publico Fiscal debera demostrar la verdad de la hipétesis acusatoria a través de la prueba. En la delicada mision de reconstruir un hecho del pasado. los repre- sentantes del Ministerio Publico Fiscal deberan presentar las pruebas a través de Las reglas de la litigacion oral, lo que implica un gran desafio de capacitacion, especialmente si pensames en el mandato constitucional de instaurar el juicio por jurados. Para generar el convencimiento del juzgador, todos los hechos que integren el relato del acusador deberan verificarse en el juicio, pues la verdad que se afirme en la sentencia debera surgir de una razonable valoracién de la prueba producida en cl mismo. A diferencia de la utopia de la verdad real, heredada del modelo inquisitivo, la verdad objetiva se construye sobre la base de las pruebas legalmente producidas en el juicio. Cuando las partes optan por el litigio, en el juicio se escucharan dos relatos en pugna y cada una de las partes intentara probar que su Art. 96 CPPF, art. 77 CPP de Ctes, art. 322 CPP de Chaco, art. 168 CPP de Fsa y art. 191 CPP de Mnes, 165 Gaprieia Maria ALEJANDRA ARomi - Ganrieia Luciana Sowntrr ARomi relato encierra la verdad. Sin embargo, el Ministerio Publico Fiscal, para cumplir su funcidn constitucional, deberd esmerarse en la produceion de la prueba de cargo, pues en caso de duda el estado de inocencia que ampara al imputado no podra destruirse. La verdad que el juez técnico afirme en la sentencia debe ser ex- plicada segin el sistema de sana critica racional, que se expresa en la fundamentacion de la sentencia. Al motivar la sentencia el tribunal debe explicar su razonamiento en la valoracién de la prueba producida en el reconstruir la verdad, segin las reglas de la sana critica racio- tos, que tadas juicio pa nal, sistema de valoracién de la prueba propio de los sistemas mi mantienen los modelos acusatorios en relacién a las decisiones por tribunales técnica Tradicionalmente se sostuvo que para condenar se nec! una categoria absoluta que en términos reales es imposible alcanz la verdad procesal, derivada de la reconstruccién de un hecho del pasado, se halla en el campo de lo aproximativo, de lo humanamente posible. Laimplementacién del jurado popular permitié descorrer el velo de muchas abstracciones, entre ellas la admisién de que el maximo grado de conviccién al que puede arribar el pensamiento humane es aquel que va “mils alld de toda duda razonable”, y que el sistema de la intima conviecidn del jurado se ajusta a los limites constitucionales. El sistema de -valoracién de la prucba que histéricamente se relaciond al sistema acusatorio es el de la intima conviceién del jurado popular. La aplicacién de este sistema de valoracién en los jurados populares desaté duros ataques y planteos de inconstitucionalidad. En el fallo “Canales”? la CSJN, rescatando la esencia democratica de esta institucion, que cons- tituye una genuina participacion ciudadana, sostuvo que la decision del jurado es el producto de un “proceso deliberativo forjado por una plure lidad de opiniones que expresan apreciaciones en las que se congregan la multiplicidad de género, edades, oficios, experienci: Caflerata Nores J, y otros, Mamaat... 0b, cil, p. 99. 2 CSJN 461/2016/RH1, “Canales, Mariano Eduardo y otro s! homicidie agravade — 166. MANUAL DE DERPCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, En ese valioso pronunciamiento la CSIN aclaré que la exigencia de motivacidn de la sentencia de los jueces profesionales: fue coneebida originalmente como un modo de compensar la debili- dad institucional y la falta de garantias politicas de estos magistrados respecto de los jurados populares. Asi, la fundamentacién explicita cncuentra su razén de ser en Ia obligacién de los jucees, como re- presentantes de! pucblo —no electivas~ en el ejercicio de un poder del Estado, de rendir cuentas de sus decisis is mismo pueblo, representando por algnnas de sus miembros, ejerce en forma directa la potestad de juzgar, siempre que estén garantizados cl derecho a Ja defensa del acusade y el debido procese legal por parte de un jucz profesional. Esta diferencia fue adecuadamente explicada por la Corte Interame- ticana de Dereches Humanos cuando sostuvo: [...] la motivacién de las decisiones adoptadas por los érganos enear- gados de impartir justicia no ¢s slo relevante para cl inculpado del delito, sine que permite también cl control ciudadano de los actos de gobierno, en este caso de la administracidn de la justicia y los expone a su eserutinio. En el caso de los jurados, dicha vertiente se entiende cubierta en razén de la participacién directa de la ciudadania. En palabras de la CIDH, “el veredicto debe permitir que, a la luz de las pruebas y el debate en la audiencia, quien lo valora pueda reconstruir el curso ldgive de la decisidn de los jurados quienes habrian incurrido en arbitrariedad en el supuesto en que esta reconstruccién no fuera viable conforme a pautas racionales”, y que Ia libre valoracién que hace el jurado no es sustancialmente diferente de la que puede hacer un juez técnico, sélo que no lo expresa. En definitiva, cualquicr tribunal (técnico 0 popular) debe reconstruir un hecho pasado, para lo cual utiliza la légica metodolégica que es comin a cualquier persona, pues no depende de que tenga o no formacién o entrenamiento juridico. Toda persona que debe reconstruir un hecho del pasado, consciente o inconscientemente, emplea el método histérica, o sea, en un primer paso delimita las prucbas que tcndré cn cuenta (hcuristica); a continuacién valora si esas prucbas no son matcrialmente falsas (critica externa); luego 167 Gasrieta Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sommer ARomi valora la verosimilitud del contenido de las pruebas. (criti¢a interna) y, finalmente, llega a Ia sintesis. Quien valora el veredicto de un jurado, neecsariamente debe reconstruir este camino, no bastando para descartarlo cualquier eriterio diferente aceren de las exit Para descartar cl veredicto de un jurado debe verificarse que la sintesis se aparte directamente de la légica metodolégica historica antes referida, que es lo que sueede en el caso.” DERECHOS DE LAS ViCTIMAS Como estudiamos en el capitulo I, cl reconocimicnto real de los derechos de las victimas constituye uno de los principales desafios de la reforma procesal penal en Argentina y en Latinoamérica. Los Estados democraticos deben asegurar la participacién de la victima en el procedimiento penal. Después de largas décadas de oscu- rantismo y olvido, la victima reaparece como una preocupacién central de la politica criminal de hoy. En Ia actualidad todos los sistemas procesales argentinos admiten Ia participacién del ofendido en cl procedimiento penal, a través de las figuras del querellante conjunte o adhesivo, que por muchos afios fueran duramente resistidas. La tendencia de suprimir al acusador particular, para fortalecer la naturaleza publica de la accion penal y su cjercicio exelusivo por cl Ministerio Piblico con la sola excepcién de los proeesos por delitos de accién privada, ha perdido vigencia.” Ya no se discute el derecho de la victima a intervenir en el proceso, el centro de la discusién actual reside en determinar el aleanee de sus po- P CIDIT*V.R.P, VPC. y otros vs, Nicaragua”, sentencia del § de marzo de 2018, Claus Roxin seiala que una proteccién suficiente de la victima en el procedimiento penal cs una exigeneia del principio del Estado social (Derecho procesal penal... ob. cit, p. 11). * — Righi, E, (1998), “Dogmatica y politica criminal de la vietima”, en Teorfas actuales en el derecho penal, 75 Aniversario del Cédigo Penal, Ad-Hoc, p. 32: 168 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT, deres en relacion alos fines del procedimiento penal. Es necesario definir politicamente el nuevo perfil de la vietima, determinar si queremos verla como un “sujeto” del proceso con fucultades “dispositivas” o si queremos mantenerlaen el rol de un simple “colaborador” del Ministerio Publica. Mirar a la viclima como sujeto implica reconocer sus intereses concretos, darle la posibilidad de expresar su voluntad y de participar activamente en la tesolucién del conflicto penal, inclusive a través de mecanismos de composicion. Esta concepcidn en la faz procesal supone la revisién del limite material absoluto de la verdad real —heredada del sistema inquisitive— para crear espacios de “consenso”. Desde el punto de vista material implica el reconocimiento de un derecho penal de “al- temativas™, abierto a la recepgidn de las necesidades de los verdaderos protagonistas del conflicto. En ese contexto, la pena estatal como ultima ratio se aplica solo cuando | s no funcionen.” is alternativ: Fn cambio, la victima colaboracionista,” aun cuando esté dotada de amplias facultades procesales, nunca sera un verdadero sujeto, ya que sus poderes no se relacionan con sus intereses particulares, sino con el interés estatal de ejercer la potestad punitiva. Quienes sustentan esta postura, con el argumento de que el procedimiento penal no puede ser utilizado para el ejercicio de la venganza privada, incluyen a la vietima en el proceso, pero la excluyen en el momento crucial de la resolucién del conflicto. En nuestro pais el proceso de reconogimiento de los derechos de las victimas ha recorrido un largo camino. Los primeros cédigos procesales penales mantuvieron la visién inquisitiva de excluir a la victima del proceso penal, su intervencion era concebida come el regreso a la venganza privada y solo admitian su intervencion en el proceso penal cuando se constituia en actor civil, y su actuacion se hallaba limitada al ejercicio de la accion civil resarcitoria, ® — Bovino, A. Problemas del derecho procesal penal contemporineo, Ob. cit., pp. 84-85. Bustos Ramirez, J. (1997). “La prob lemuitica de las medidas sustitutivas y alternativas”, en De las penas. Homenaje al profesor Isidro de Benedetti, Depalma, Bovino, A. Problemas del derecho procesal contempertneo... ob. cil., p. 85. 169 Gasrieia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROMi De ese modo solo podia intervenir en relacion al objeto secundario del proceso. El movimiento de reforma que impulsé el sistema procesal mixto promovié también la incorporacién del “querellante conjunto”, que paula- tinamente se fue incorporando a las legislaciones formales con diferentes denominaciones (particular damnificado, querellante, acusador particular, etc.) ¥ con facultades limitadas, situéndola en un rol de colaborador del Ministerio Publico Fiscal. Por esta particularidad, Albero Bovino se refiere a este modelo como el de la “victima colaboracionista”.”> Los sistemas de justicia de dltima generacién dan a la victima el rol de sujeto, con fucultades de acein y de composicién. Reconocen el derecho de tutela judicial efectiva, ala proteccién integral de su pe su familia y sus bienes frente a las consecuencias del delito, a participar del proceso penal en forma auténoma y a solicitar del Estado la ayuda necesaria para que sea resuelto su conflicio, Las autoridades no podrin, bajo pretexto alguno, dejar de recibir sus denuncias 0 reclamos y deben poner inmediatamente en funcionamiento los mecanismos legales pre- vistos para su tutela efectiva.* Los nuevos Cédigos aclaran la extensién de la calidad de victima. Naturalmente es victima la persona ofendida directamente por el delito, pero esta calidad se extiende también al cényuge, conviviente, padres. hijos, hermanos, tutores o guardadores en los delitos cuyo resultado sea Ja muerte de la persona con la que tuvieren tal vinculo, o si el ofendido hubiere sufrido una afectacién psiquica o fisica que le impida ejercer sus derechos.** Para hacer opetativos los derechos de las victimas los nuevos cédi- gos procesales establecen un amplio catalogo de derechos: a recibir un trato digno y respetuosa, al respeto de su intimidad en la medida que no obstruya la investigacion, a requerir medidas de proteccion para su seguridad, la de sus familiares; a intervenir en el procedimiento penal, Mantienen este modelo los CPP de Formosa y Misiones. Art. 12 CPPF, art. 12 CPP de Ctes, art. 94 CPP de Chaco y art. 117 CPP de Mnes. Ant [Link] art. 98 CPPde Cres, 170 Ganrteia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROMi 2s, que regula la participacion de la v. nivel nacional. ima en el proceso penal a un Esta valiosa legislacion establece si articulo tercero, pudiendo sintetizar |. finalidades especificas en el as mismas diciendo que tiene como eje central reconocer y garantizar el acceso a la justicia y la parlicipa- cidn en el proceso de las personas victimas del delito, la promocién de acciones tendientes a su proteccion en el proceso y el establecimiento de recomendaciones y protocolos de trabajo especifico para los actores que intervengan en los procedimientos relacionados con las victimas de delito.* Si bien en el articule 37 de la ley se invita a las provincias y ala Ciudad Auténoma de Buenos Aires a readecuar su legislacién procesal a efectos de garantizar en sus jurisdicciones los derechos de las victimas que jones se reconocen en ella,” no por ello se puede entender que las dispo de la misma no an exigibles sin la mencionada adecuacién procesal. Esta legislacién reconoce derechos operativos para las personas y que desde el momento de su publicacién son perfectamente exigibles por quienes ingresan al proceso penal en la calidad protegida por la norma legal. No es posible negar la necesidad de adecuacién y la adaptacién de las dependencias del sistema procesal y del mismo Poder Judicial para la acabada aplicacidn de esta ley; este sera un desafio que cada jurisdiecion debera afrontar desde su realidad local, pero bajo ningtin concepto las dificultades al respecto habilitan a desconocer las prescripciones legales gue ella contiene. Acceso a la Justicia Para asegurar el ejercieio de los derechos de las victimas ¢l nuevo CPPF establece que la victima podré designar a un abogado de su con- fianza. Si no lo hiciere, se le informard que tiene derecho a ser asistida técnicamente y se la derivard a la oficina de asistencia correspondiente, * Art. 3° de la Ley N° 27372. Art, 37 de la Ley N° 27392. 172 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL. conforme lo dispuesto en Ia Ley N° 27372 0 la que en el futuro fa reem- place." Otros sistemas brindan a la victima la posibilidad de ser patro- cinadas por la misma estructura judicial, asi lo establece, por ejemplo, el CPP de Chaco en su articulo 101 inciso 3 En forma correlativa, en el marco de las acciones de promocion de mecanismes de acceso a la justicia, la Ley N° 27372 creé el Centro Nacional de Asistencia ala Vielima (CENAVID). Este centro aporta asistencia integral Guridica, psicoldgica y social) para las victimas de delitos, a fin de garantizarle un efectivo acceso a Ja justicia, de acuerdo con los principios y objetivos rectores de la Ley N° 27372 y del Decreto N° 421/18. Asimismo, se busca establecer los canales institucionales para unificar el abordaje y tratamiento de las timas en todo el pais. El CENAVID funciona en el ambito de la Secretaria de Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nacién y tiene a su cargo la asistencia a las victimas de delitos de competencia de la J federal en todo el pa jurisdicciones locales. El CENAVID provee atencién integral y juridica a las victimas que requicran su intervencién, debiendo garantizar la seguridad de las victimas y de sus familiares, en los easos que correspondan y brindarles hospedaje temporal y sostén alimentario de urgencia en los casos. A tal fin funciona la Linea Nacional y gratuita 149, las 24 horas, los 365 dias del ao. y de la Justicia ordinaria a requerimiento de las Paracl cumplimicnto de sus obligaciones cn territorios provineiales el CENAVID articula con organisimos locales de atencién a las victimas y con cl personal de los Centros de Acceso a Justicia (CAJ), para que efectiien el asesoramiento que el caso requiera.!! EI perfil humanista y social del nuevo CPPF se expresa también © Art, 81 CPPF y art, 99 CPP de Ctes, Paraobtener mayor informaciin se puede accedera la pagina https: Awww, justi so-t1-la—justicia implementacion—del-ecntro—nacional—asistene timas-cenavid-ley-27 gobanieje-ae 173 Gaprieia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIELA Luciana Sowntrr AROMi en mecanismos de participacion ciudadana que colaboren y apuntalen a vietimas en situacién de especial vulnerabilidad. La victima pedra solicitar que sus derechos y facultades sean ejercidos directamente por una asociacién registrada conforme a la ley, de proteccién o ayuda a las viclimas, de defensa de iniereses colectivos 0 difusos, de defensa de los derechos humanos, 0 especializada en acciones de interés piblico. For- malizada la delege ciaciones ejerceran todos los derechos de la victima, a quien deberan mantener informada.” tas, én, Doctrina de la CSJN Como hemos sefialado en el capitulo I, hay fallos de la CSJN que han sido seferos, En materia de reconocimiento de los derechos de las viclimas, “Santillan” fij6 un hito en la interpretacién constitucional, mas alld de las encorsetadas disposiciones formales y ha marcado un nuewo tumbo en la reforma procesal penal Cuando la doetrina “Tarifeno”’ ya se hallaba vigente, llegé a la CSJN el caso “Santillan” en el cual, como corolario del juicio, el fiseal no formulé acusacion, pero si lo hizo el querellante. La Corte habilité el recurso extraordinario y validé la acusacién particular con sencillas y sabias reflexiones. Si a la victima se le confirié el derecho de acceder a * Art.82CPPF, art, 106CPPde Cres, art, 12 CPP de Chaco establece que podrén consti tuitse como quetellantes particulares “a) El ofendide penalmente por un delito de agcién pablica, sus herederas forzosos, representantes legales 0 mandatarios, sin perjuicio de ejereer conjuntamente la accion civil resareitoria, b) Las asociaciones con personeria juridica, en aquellos hechos punibles que alecten intereses dilusos o colectivos, siempre que el objeto de la asociacién se vincule directamente con la defensa de esos intereses, 6) El Comité de Prevencion de la Tortura y ottos tratos y penas erucles, inhumanas yo degradantes en los casos desu exclusiva competencia”, “En las casos en que el Estado Provincial o los municipios resulten ofendidos por wh delito que comprometa sus res- pectivos patrimonios o la seguridad juridica, dcberin por medio de sus representantes levales o mandatarios constituirse en querellante particular”, Bn el eual, recordemos, la Corte estableeié que, ante un requerimiento fiscal de ab- salucion al final del debate, el tribunal de juicio no queda habilitade para condenar penulmente, 4 Fallos: 32122021 174 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL. la justicia, reconocide en el articulo 25 CADH, no puede dejarse vacuo de contenido el derecho que le fue otorgado en el momento crucial en el que se va a dirimir “su conflicto”. A partir de este precedente, mas regulaciones locales el querellante, la vi ima dejé de ser un simple colaborador del Ministerio Piblico Fiscal y es reconocido como “sujeto” del proceso EL QUERELLANTE Como hemos sefialado, actualmente todos los sistemas procesales argentinos legitiman a las victimas para constituirse en parte del proceso tanto en los delitos de accion piblica como en los de accién privada. Los cédigos procesales penales establecen las reglas referidas a la le- gitimacin, los recaudos que debe tener la instancia de constitucién, la ‘oportunidad procesal los efectos del desistimicnto. QUERELLA EN DELITOS DE ACCION PUBLICA Como ya se ha referenciado. en los delitos de accién publica (inclu- yendo en esta categoria a los de accién publica dependientes de instancia privada) cl querellante se desempefia sin desplazar al Ministerio Publico Fiscal en su rol de acusador, no como un mere colaborador sino como ‘un sujeto parte del proceso que actha “coparticipando” con cl fiscal en el cjercicio de la aceién penal Legitimacién Las reglas de legitimacion se extraen de cada cédigo procesal penal. Solo quienes se hallan legitimados pueden promover querella La legitimacién natural corresponde a la victima, en su calidad de protagonista del conflieto. 175 Gasrikia Maria ALEJANDRA ARomi - GaBrirLa Luciana Sowntrr ARomi Los codigos procesales penal fisieas o juridicas, en casos especiales. Por ejempl el derecho a querellar los soci s extienden el derecho a otras personas el CPPF confiere s respecto de los delitos que afecten a una sociedad, cometidos por quienes la dirijan, administren, gerencien o controlen; a las asociaciones o findaciones, en casos de crimenes de lesa humanidad o de graves violaciones a los derechos humanos, siempre que su objeto estatutario se vincule directamente con la defensa de los dere conforme a la ley: y alos pueblos originarios en los delitos que impliquen discri- minacién de alguno de sus miembros, genocidio afecten de un modo directa sus derechos colectivos reconocides constitucionalmente”. chos que se consideren lesionades y se encuentren registrada El nuevo CPP de Cortientes confiere también legitimacién para querellar a los acreedores verificados en los procesos concursales, por las maniobras fraudulentas producidas por el concursado en perjuicio de la masa y a los organismos publicos legitimados por leyes especiales para hacerlo.** Instancia de constitucién Los cddiges procesales establecen los requisites de tiempo y forma para realizar la presentacién, como asi también los reeaudos que debe contencr Ia instancia de constitucién en querellante. EI CPPF establece que la pretensién de constituirse en parte quere- Hante se formulara por escrito, con asistencia Ietrada, en forma personal © por mandatario especial que agregara el poder y deberd contencr: a. datos de identidad, domicilio y firma del querellante, y en su caso también del mandatario; b. datos de identidad y domicilio del querellado, o si se ignora, cualquier descripcién que sirva para identificarlo; + Art. 84 CPPF, ari, LOT CPP de Ctes, art, 12 CPP de Chaco, art, 70 CPP de Fsa y art, 76 CPP de Maes. 4 Art, 107 CPP de Ctes, 176 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, una relacion clara, precisa y circunstanciada del hecho, con indicacién del lugar y el momento en que se ejecutd; caso los datos d. las pruebas que se ofrezcan, indicando en s que permitan llevar adelante su produccién. Si se trata de testigos o peritos, ademas de los datos personales y domi- cilio, se deberan indicar los puntos sobre los que deberan ser examinados o requeridos: e. la acreditacién de los extremos de personeria que invo en su caso. La presentacién se debera acompatiar con una copia del escrito para cada querellado.”” Los Cédigos tradicionales prescriben los recaudos sefialados bajo sancién de inadmisibilidad. El nuevo CPPF establece que si se om ere alguno de los requisitos establecidos en este articulo, debera intimarse a quien efectué la presentacién, para que en el plazo de tres (3) dias corrija el error u omisién bajo apercibimiento de inadmisibilidad Oportunidad En los codigos mixtos la querellase presenta al juez competente antes de la clausura de la instruccién formal. El juez de instruccién realiza el control de admisibilidad de la querella y el mismo juez resuelve la ‘oposicién a la querella en caso de formularse. La declara 16n a la querella son recurribles. misibilidad y la admision de la opo En los cédigos a alorios la querella se presenta ante el represen- tante del Ministerio Publico Fiscal en la investigacién preparatoria. Si el fiscul considerase que el interesado carece de legitimacién para cons- tituirse en querellante, deberd solicitar al juez que decida al respecto.” ous © Art, 83 CPPF, art. 108 CPP de Ctes, art, 89 CPP de Chaco, art. 70 ter CPP de Fsa y art, 78 CPP de Mnes, Art. 70 ter CPP de Fsa y art, 77 CPP de Maes, Art, 85 CPPF, art, 109 CPP de Ctes y art, 91 CPP de Chaco, 77 Ganrieia Maria ALEJANDRA ARomi - GABRIFLA Luciana Sowntrr AROMi Unidad de representacion Si los querellantes constituidos fueren varios y hubiere identidad de intereses entre ellos, deberan actuar bajo una sola representacién, la que se ordenara de oficio si ellos no se pusieren de acuerdo, No procedera la unidad de representacién entre particulares y entidades del sector publico, asociagiones o fundaciones, salvo acuerdo de los querellantes.™ De: ‘imiento El querellante puede desistir de su intervencién en cualquier momen- to, quedando obligado por las costas que su actuacién hubiere causado. Los cédigos procesales establecen causales de desistimiento ticito. Por ejemplo, el CPPF establece que se considerari que el querellante ha remunciado a su intervencidn: si no concurriere a prestar declaracin testimonial o a realizar cualquier medida de prueba para cuya produccin sea necesaria su presencia; si no formulate acusacién en la oportunidad procesal legalmente prevista; si no concurriere a la audiencia de debate © no presentare conclusiones. En los casos de incomparecencia, la existencia de justa causa debera acreditarse. Fl desistimiento sera declarado por el juez a pedido de parte QUERELLA EN DELITOS DE ACCION PRIVADA Como hemos sefialado al estudiar los sujetos del proceso. en los delitos de accion privada y en los delitos de accién publica en los que se hubiera producido la conversién de la aecién publica cn privada, cl qguerellante asume la titularidad exelusiva de la aecién. Asimismo, en estos supuestos, rige el principio dispositive, por lo que las reglas pro- cesales son diferentes. Ari. $5 CPPF, art. 109 CPP Cies, 8 Art 86 CPPE, art, 111 CPP de Cres, art 95 CPP de Chace y art, 83: CPP de Mnes, 178 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAL, Para estos casos los codigos procesales preven procedimientos es- peciales, Estudiaremos el tema en profundidad al desarrollar el capitulo XII. ACCION CIVIL RESARCITORIA Como hemos analizado, con el hecho delictive nace la pretension Ppunitiva del Estado. A través de la accién penal, ejercida en el marco de un proceso legal, se pretende obtener el acto que resuelva definitivamente el conflicto social en el cual reside la imputacién penal.” Sin embargo, la respuesta del sistema penal no siempre resuelve en forma completa el conflicto social que originé la imputacién. En general, ¢] hecho delictivo, al mismo tiempo que lesiona un bien. juridico protegido en abstracto por la ley penal, afecta de modo particular al sujeto pasivo del delito. Hemos analizado los derechos de la vietima y su participacién en la resolucion del conflieto penal; nos ocuparemos ahora de precisar los alcances de su derecho a reclamar la reparacién del dafio causado por el delito. De conformidad a lo establecido en el articulo 1737 del CCyC: Jay daiio cuando se lesiona un derecho o un interés no reprobado por el ordenamicnto juridico, que tenga por objeto la persona, cl patrimonio, oun derecho de incidencia colectiva”. Cuando el hecho delictivo causa a otra persona un dafio que genere un “perjuicio directo o indirecto, actual o futuro, cierto y subsistente™ (art. 1739 CCyC), hace nacer la obligacién de reparar el perjuicio causado, es decir, genera responsabilidad civil. En tales situaciones la misma conducta humana se muestra como fuente de dos acciones de distinta Maier, J. B. J.(1996), Dereche procesat penal, T. I: Fundamentos, Editores del Puerto, p.o “Todo delite hace nacer la obligacién de reparar el perjuicia que por él resultare a otra persona” (art. 1077 CC), obligacién que “[...] pesa solidariamente sobre todas los que han participade en él como autores, cansejeros o cémplices [...]* (art. 1081 CC). 179 Gaprieta Maria ALEJANDRA ARomi - GaBrieLa Luciana Sowntrr ARomi especie: una de naturaleza criminal, y otra de naturaleza civil. El mismo hecho genera diferentes ambitos de responsabilidad, reglados por prin- cipios distintos que deben ser arméni mente interpretados. La atribucion de la responsabilidad civil tiende a hacer juridicamente efectiva la obligacién moral de reparar el dafio causado por el ilicito. Esta regla, indispensable para la convivencia humana, e aptada por el ordenamiento juridico que establece distintos sistemas de sanciones aplicables a quienes contrarian los mandatos previstos en las normas legales. Dichas sanciones pretenden, por un lado, restablecer el orden juridico quebrantado por el delito (responsabilidad penal), y por otro reparar patrimonialmente al ofendide por el daiio causado por el ilieito (responsabilidad civil) Con el dafio que causa el delito nace el derecho subjetivo del dam- nificado de reclamar su reparacién. Por tratarse de un interés individual respecto del cual rige el principio de la autonomia de la voluntad, el particular dammificado puede o no hacer valer su pretensién; de modo que la actuacidn del derecho esta condicionada a la manifestacién de la voluntad de la persona que ha sufrido el datio o de su representante legal. El derecho procesal regula el ejercicio de la accién, concebida como “el poder juridico de excitar la actividad jurisdiccional del Estado, a fin de que el tribunal emita, en un proceso legalmente definido, una decisié sobre el fundamento de la pretensién juridica que se hace valer”.* Ese poder juridico, cn su faz sustancial, sc halla reglado en el derecho material, que establece as normas que regulan el contenido, especies, titularidad, nacimiento y extincién de la accién, asi como las condiciones de fondo que habilitan su ejereicio.® Siendo asi, para analizar los presu- puestos sustanciales de la pretension que encierra la accién resarcitoria debemos recurrir al Codigo Civil y Comercial. El actor civil podra reclamar la indemnizacién que: comprende la pérdida o disminucién del patrimonio de la victima, Vélez Marieonde, A. dceidm.. a Noiifiez, R..C. (2000). La a Cordoba, Lerner, p. 23 Ib, vil, p. 78. ‘én eivil en el proceso penal. 3ra cd., aet. por R. E. Spink, 180 MANUAL DE DERFCHO PROCESAL PENAL = VISION CONSTITUCIONAT, el lucro cesante en el beneficio econdmico esperado de acuerdo a la probabilidad objetiva de su obtencién y la pérdida de chances. Incluye especialmente las consccuencias de la violacién de los derechos personalisimos de la victima, de su integridad personal, su salud psicofisiea, sus afecciones espirituales legitimas y las que resultan de la interferencia en su proyecto de vida." Para la legislacién civil la teparacién del dafio debe ser plena, lo que consiste en la restitucién de la situacién del damnificado al estado anterior al hecho dafiose, o por el pago en dinero o en especie. La vieti- ma puede optar por el reintegro especifico, salvo que ello sea parcial o totalmente imposible, excesivamente oneroso o abusive, en cuyo caso se debe fijar en dinero. En el caso de dafios derivados de la lesion del honor, la intimidad o la identidad personal, el juez puede, a pedido de parte, ordenar la publicaci6n de la sentencia o de sus partes pertinentes ible." a costa del respons El damnificado directo puede reclamar también las consecuencias no pattimoniales. $i del hecho resulta su muerte o sufre gran discapacidad, s también tienen legitimacién a titulo personal, segtin las circunstancias, los ascendientes, los descendientes, el cényuge y quienes convivian con aquel recibiendo trato familiar ostensible. La accién solo se transmite a los sucesores universules del legitimado si es interpuesta por este El dafio debe ser acreditado por quien lo invoca, excepto que la ley lo impute o presuma 0 que sutja notorio de los propios hechos.®” EJERCICIO DE LAS ACCIONES Una cldsica formula de la legislacién francesa establecia: “Toda infraccién calificada por la ley como crimen, delito o contravencion hace Art. 1738 OCyC. 7 Art, 1739 CCC, 3 Art 1741 CCyC. © Ant 1744 CCC 181

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