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Historia y Devoción del Escapulario del Carmen

Este libro es el primer volumen de la colección 'Escapulario del Carmen', que celebra el 750 aniversario de la visión y promesa del escapulario hecha por la Virgen María a San Simón Stock en 1251. Su objetivo es recordar y fomentar la devoción al Escapulario del Carmen, resaltando su importancia en la espiritualidad cristiana y su papel como medio de afiliación a la Orden del Carmen. A través de 17 capítulos, se exploran la historia, teología y práctica de esta devoción mariana, invitando a los fieles a vestir el escapulario y vivir sus virtudes.

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Historia y Devoción del Escapulario del Carmen

Este libro es el primer volumen de la colección 'Escapulario del Carmen', que celebra el 750 aniversario de la visión y promesa del escapulario hecha por la Virgen María a San Simón Stock en 1251. Su objetivo es recordar y fomentar la devoción al Escapulario del Carmen, resaltando su importancia en la espiritualidad cristiana y su papel como medio de afiliación a la Orden del Carmen. A través de 17 capítulos, se exploran la historia, teología y práctica de esta devoción mariana, invitando a los fieles a vestir el escapulario y vivir sus virtudes.

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Rafael María López-Melús, carmelita

EL ESCAPULARIO
DEL
CARMEN
HISTORIA - TEOLOGÍA - DEVOCIÓN
Estimado lector:

Este libro que tienes en tus manos es el primer volumen de la colección


ESCAPULARIO DEL CARMEN que con ocasión del 750 aniversario de la
Visión y Promesa del santo Escapulario hecha por la Virgen María al
Superior General de la Orden del Carmen, San Simón Stock, el 1251,
publica la Editorial AMACAR (Apdo. 53 - 12200 Onda, Castellón).
Nuestra Editorial APOSTOLADO MARIANO edita este primer vo-
lumen.

Con estos libros sencillos se pretende:


• Recordar aquel hecho acaecido hace siete siglos y medio, pues
según la Sagrada Escritura hay que «recordar de generación en generación
los favores recibidos de Yahvé» (Lv 12, 14).
• Dar gracias al Señor y a Nuestra Santísima Madre por tanto favor
como a través de este Vestido de María se han derramado por todo el
mundo en estos siete siglos y medio.
• Cooperar a avivar cada día más y más la devoción a la Virgen María
mediante este bendito Escapulario. No permitir que decaiga esta devoción
que los Papas y el Vaticano II han recomendado vivamente.
• Invitar a todos los cristianos, en especial a los devotos de la Virgen
María, que si no lo visten hagan por vestirlo y se esfuercen a vivir la vida y
practicar las virtudes que en él se significan.

Estos son los volúmenes que forman esta nueva colección:

• El Escapulario del Carmen, visión global de la historia, teología y


devoción del santo Escapulario (I). Este que tienes en tus manos.
• Santos que amaron a la Virgen del Carmen (II).
• Santas que amaron a la Virgen del Carmen (III).
• Papas que amaron a la Virgen del Carmen (IV).
• ¡Vetid el Escapulario!, dicen los Obispos (V).
• La Virgen del Carmen, la devoción más popular (VI).

CON UCENCIA ECLESIÁSTICA


ISBN: 84-7770-545-3 - Depósito legal: M. 50.560-2000
Imprime: Impresos y Revistas, S. A.

4
La Orden del Carmen siempre tuvo como MADRE, Fundadora, Patraña, Reina,
Hermana... a la Virgen María, pues en su honor fue fundada la Orden a finales del
siglo XII en Palestina, (cap. 3).
IMPORTANCIA Y ACTUALIDAD DEL
ESCAPULARIO DEL CARMEN

• "El Escapulario del Carmen, que se ha extendido en el pueblo


cristiano con muchos frutos espirituales, es medio de afiliación a la
Orden del Carmen para participar de sus beneficios espirituales y
vehículo de tierna y filial devoción mariana" (Juan Pablo II el
24.7.1988).
• "Entre las devociones a la Virgen María debe colocarse en primer
lugar la devoción del Escapulario del Carmen" (Pío XII el 11.2.1950).
• "El Escapulario del Carmen es una hoguera de amor encendida
con una chispa salida del Corazón de María" (P. Teófilo Raynaudo,
S.J., en 1654).
• "Estímense en mucho las prácticas y ejercicios de devoción hacia
la Virgen María recomendadas por el Magisterio en el correr de los
siglos, entre las cuales juzgamos deber citar nominalmente el rosario
mariano y el uso devoto del Escapulario del Carmen..." (Pablo VI el
2.2.1965 y Vaticano II en la L.G. 67)
• "El Escapulario es: temor de los demonios, señal de salvación,
segura defensa en la muerte" (Amoldo Bostio, m. 1499)
• "El uso del Escapulario contribuye poderosamente a fomentar la
devoción y a excitar propósitos de vida más santa" (San Pío X, en
1910).
• "La devoción del Escapulario ha hecho correr sobre el mundo un
río caudaloso de gracias espirituales y temporales" (Pío XII el
6.8.1950).
• "Hemos celebrado la memoria de Nuestra Señora del Carmen,
tan querida a la piedad del pueblo cristiano en todo el mundo, y
vinculada de modo especial a la vida de la gran familia religiosa
carmelita..." (Juan Pablo II el 24.7.1988).
• "Un pueblo que lleva usualmente el Escaplario de la virgen del
Carmen, ¿no proclama ya la mediación universal?" (José María Pemán,
en 1951).
• "Lleva sobre tu pecho el santo Escapulario del Carmen. Pocas
devociones -hay muchas y muy bellas devociones marianas- tienen
tanto arraigo entre los fieles y tantas bendiciones de los Pontífices"
(José María Escrivá de Balaguer, n.500 de Camino).

6
• "Llevad siempre el escapulario; yo lo llevo constantemente y de
esta devoción he recibido un gran bien" (Juan Pablo II en 1975).
PORTICO

A Divina Providencia que dirige y gobierna sabiamente el


universo ha hecho que el Concilio Vaticano II haya sido, sin duda, una
de las gracias más extraordinarias que el Espíritu Santo ha derramado
sobre la Iglesia de hoy.
El Concilio Vaticano II, que, como decía, lleno de gozo, el
papa, Pablo VI el 21 de noviembre de 1964, ha sido el Concilio que
más profundamente y más extensamente ha tratado de la Virgen
María1, ha colocado a la Madre de Dios y nuestra en el “misterio de
Cristo y de la Iglesia”, como reza el título del maravilloso capítulo
octavo de la Constitución dogmática sobre la Iglesia 2.
A vivir en profundidad este “misterio" nos lleva de la mano la
Virgen Purísima, como la llamó siempre la espiritualidad
carmelitana.3.
Tanto el Concilio como el Post-Concilio han tratado de
fomentar el auténtico culto que le es debido a la Madre de Dios y
nuestra.
El Concilio: “Exhorta a todos los hijos de la Iglesia a que
cultiven generosamente el culto, sobre todo litúrgico, hacia la
Bienaventurada Virgen, como también estimen mucho las prácticas y
ejercicios de piedad hacia Ella...” 4.
Y diez años después, el papa Pablo VI (+1978) dedicaba toda
su magnífica Exhortación Apostólica Marialis Cultus a exhortar a
todos los cristianos a la “respetuosa fidelidad con la sana aportación
y a estar abiertos a las legítimas aspiraciones de los hombres de

1 Concilio Vaticano II, BAC, 1965, Pág. 793.


2 Para los diversos títulos que se proponían a este capítulo VIH cfr. nuestro
Catecismo mañana Conciliar, Cesen, 1978, 9-10.
3 Cfr. entre otros L. S AGGI, O. CARM en Santos del Carmelo, Madrid 1982, 171
ss., y nuestra obra Espiritualidad carmelitana, Madrid, 1968, pp. 246 ss.
4 L.G. 67.

7
nuestro tiempo” en cuanto al culto y piedad mañanas se referían5 6.
La devoción del santo Escapulario del Carmen, que nació en el
siglo XIII y se extendió sobre todo a partir del XVI, ha sido, sin duda,
una de las devociones marianas más extendidas en la Iglesia y que
más han influido en la práctica de piedad hacia la Madre de Dios y
nuestra ‘.

Publicamos ahora este sencillo libro, que trata de este tema,


por varios motivos. Dos son los principales: porque se han agotado las
magníficas obras que sobre él se habían publicado, principalmente a
partir de 1950, que fue el momento álgido de esta devoción mañana 7 y
porque la celebración del Concilio Vaticano II y los nuevos cauces que
ha tomado en la Iglesia el culto a la Virgen María requieren
urgentemente la "revisión" y "puesta al día” de esta devoción, que en
1940 calificaba el ilustre cardenal Gomá de "católica o universal
como la misma Iglesia”8.
En 1964 publiqué un librito: Mi Escapulario (Madrid, pp. 96)
que pronto llegó a la tercera edicción.
En 1978 CESCA publicaba otro precioso opúsculo: La devoción
del Escapulario (Caudete, pp. 32), obra del P. Enrique Ma. Esteve.
Ambos libros están agotados.
El tríptico: Escapulario del Carmen, del que hemos publicado
en cuatro edicciones cerca de los cien mil ejs., es una pequeñí-

5 MC, 24.
6 Cfr. Capítulos 5 y 14 de esta obra.
7 Están agotadas las magníficas obras del mayor apóstol del Escapulario de
todos los tiempos, el P. SIMON M* BESALDUCH. O. CARM. (+1955) y ya
trasnochadas. No llegaron a traducirse al castellano las magníficas de los PP.
XIBERTA (De visione Sancti Simonis Stock, Romae 1950) y AGUSTIN
FORC ADELL (Commemoratio solemnis Beatas Mariae Virginis de Monte
Carmelo. Historia et Liturgia, Romae 1951). De la del P. ENRIQUE
ESTEVE, De valore spirituali devotionis S. Scapularis, Romae 1953, se editó
una síntesis en castellano. Otro tanto se hizo con la del P. VALERIO
HOPPENBROUWERS, Devotio mañana, Romae 1960.
8 ISIDRO GOMA Y TOMAS, en María Santísima, Barcelona, 1942, p. 72.

8
MARIA es la MEDIADORA universal de todas las gracias (cap. 2). Ella ha elegido
el ESCAPULARIO -que es su vestido- como canal de estas gracias.
sima síntesis de lo que el Escapulario es.
Por ello hoy se hacía urgente la publicación de algo más sólido
y de algo más popular.
Para responder a lo primero te ofrezco este libro que tienes en
tus manos. He intentado ofrecer algo completo sobre este tema
sirviéndome para ello de mis trabajos anteriores y también del
precioso estudio del P. Enrique Ma. Esteve, que tradujo y adaptó de la
obra latina, el P. Elias Ma. Bañón y que editó el P. Joaquín Ma.
Guarch en Madrid, el 1965 y que hoy está agotado.
Pero todo esto puesto al día y en consonancia con las
directrices marcadas por el Vaticano 11 y el Magisterio Pontificio
posterior.
En la línea de más popular está a punto de salir un folleto que
confio se difundirá por casi todo el mundo.
Un Catecismo Mariano, publicado en 1948, afirmaba que esta
devoción del Escapulario del Carmen había sido en el pasado la causa
de "la renovación del pueblo cristiano en la fe y el crecimiento en la
virtud, con la moralización de costumbres y la unión de los hijos bajo
el cayado del Padre común" 9. Ojalá en un mañana próximo podamos
afirmar lo mismo.
Los 17 capítulos de que consta este libro tienen un orden lógico
y nos dan una completa información sobre este tema:
El Escapulario es una devoción mariana, "la primera de todas”
en frase de Pío XII (I) y la expresión bien patente del privilegio de
María como Madre espiritual de los hombres y dispensadora de todas
las gracias(ll).
Quien viste el Escapulario queda incardinado a la Orden del
Carmen, Orden eminentemente mariana, cuya espiritualidad debe
procurar vivir (III).
Echados estos cimientos, se estudia el origen: Visión y Promesa
(IV) y su rápido desarrollo en la Iglesia(V).
Pero, ¿qué es el Escapulario?(Vl). ¿Cuál es su simbolismo o
significado espiritual? (VII). El Escapulario es “memorial” de todas
las virtudes de María (VIH). Es signo de consagración a María (IX).
9 JAIME GARRETA SABADELL, PBRO, Catecismo de la Virgen María,
Madre de Dios, Barcelona, 1948, p. 258.

1
0
Es sacramental de María (X).
El Escapulario adquiere, sobre todo, su valor de la aprobación
que le da la Iglesia (XI). El Escapulario ha entrado a formar parte de
la liturgia de la Iglesia (XII). Los Santos vistieron y propagaron el
Escapulario (XIII).
La devoción del Escapulario y de la Virgen del Carmen es la
más popular de las devociones mar lanas (XIV) y, sobre todo, la
veneran y viven las gentes del Mar (XV).
Los Seglares carmelitas tienen hoy una gran misión que
cumplir (XVI) pues el Escapulario es hoy de una palpitante actualidad
(XVII).
Y terminamos con un Epílogo en tres actos: 1 Q) Heroico
testimonio de un mártir del Escapulario, 2e) ¡Gracias, Padre Santo!.
Quince días pensando en el Carmelo, y 3 e) Un ruego que se convierte
casi en un mandato: ¡Viste el Escapulario!

Ojalá contribuya este sencillo libro a que devoción tan antigua,


tan popular, enriquecida con tantos privilegios, consolidada con
tantos milagros y bendecida por tantos Papas, vuelva de nuevo a ser
la práctica común de los fieles cristianos por “la misma sencillez al
alcance de todos y por los abundantes frutos de santificación que
aporta”, como recordaba el Papa Pío XII el 11.2.1950 en su Carta
Apostólica “Neminem profecto late?'10.

Onda (Castellón) a 1.1.1989, Solemnidad de Santa María, Madre de


Dios.

1
LA DEVOCION A MARIA

“La verdadera devoción... consiste


en reconocer la excelencia de la

10 Cfr. cap. 11 y Anal. O. Carm. 16 (1951), 96-97.

1
1
Madre de Dios, que nos impulsa a un
amor filial hacia nuestra Madre y ala
imitación de sus virtudes”

L O que intentamos, en primer lugar, es: Traer unas cuantas citas


de personas autorizadas, que sirvan como de fundamento de
cuanto vamos a exponer en todo este libro.
Para que nuestra devoción, léase culto o amor, hacia nuestra
Santísima Madre, sea consciente y esté cimentada sobre sólidos
fundamentos, vale la pena tengamos siempre presente esta doctrina:

¿Quién es la Virgen María?


• La “Kejaritomene”, la “llena de gracia” 11 12.
• Es la Madre de Dios porque lo es de Jesucristo, que es Dios.
• Es la Madre de la Iglesia y de todos los hombres.
• Es la que fue concebida sin pecado original y la que fue

11 L.G. 67.
12 Le 1, 28.

1
2
SAN SIMON STOCK -superior General de la Orden- oraba fervorosamente a la
Virgen, y María le hizo la GRAN PROMESA DEL ESCAPULARIO (cap. 5).
Virgen antes del parto, en el parto y después del parto.
• Es la que, terminada su misión en la tierra, fue asunta en cuerpo
y alma a los cielos.
• Es la que Jesucristo asoció como “Socia o Compañera” en la
tarea de nuestra redención.
• Es la Mediadora universal de todas las gracias, el cuello entre la
Cabeza que es Cristo y el Cuerpo, que es la Iglesia o los hombres.
• Es la Reina del Universo: cielos, purgatorio y tierra.
•Es ...

Por ello los papas y concilios de todos los tiempos nos han
dibujado su imagen. He aquí algunas pinceladas de los más recientes:
• “María ocupa después de Cristo en la Santa Iglesia el lugar más
alto y a la vez más próximo a nosotros” 13.
• “María es la llave para interpretar el misterio de Cristo y de la
Iglesia”14.
• “María es la primera cristiana... Es la primera discípula de
Jesús”15.
• “Si queremos ser cristianos, hemos de ser marianos” 16.
• “Se rinde un culto singular a María porque en el designio de
Dios, Ella ocupa también un lugar singular” 17.
• “La Madre del redentor tiene un lugar preciso en el plan de la
salvación”18 19.
• “María pertenece indisolublemente al misterio de Cristo y
pertenece además al misterio de la Iglesia desde el comienzo, desde el
día de su nacimiento” ’.
Y todos los Santos. No puede concebirse un Santo que no haya
sido profundamente devoto de la Virgen María 20. He aquí unos
cuantos botones de muestra:

13 L. G. 54.
14 PABLO VI el 21. 11. 1964, al aprobar laConsL Sobre la Iglesia. (L. G.).
15 PABLO VI en muchas ocasiones.
16 PABLO VIel 14.4.1970en el Santuario [Link]ña.
17 PABLO VI Introducción a su Exhort. Apost. Marialis cultus. 2.2.1974.
18 JUAN PABLO II Ene. Redemptoris Mater, 3, del 25.3.1987.
19 Id. id., 27.
20 Cfr. el capítulo 13 de esta obra.

1
4
• “La que poseía una dignidad casi infinita”21.
• “La que fue formada de barro limpio” 22
• “La que llegó a los confines de la Divinidad”23.
• “María es semejantísima a Dios”24.
• “La dignidad de María es en su género infinita por ser supremo
el grado de parentesco con Persona infinita” 25.
Por ello nuestra conclusión sería: Ser devotos de María, y, para
ello, vivir nuestro LEMA: Conocer, amar, imitar e irradiar a María26.
• “Quiero amar a María, pues si logro amar a María, tengo segura
mi salvación; perseveraré en la vida religiosa; alcanzaré cuanto
quisiere; en una palabra: seré todo-poderoso. Luego, quiero amar a
María, quiero amar a María. No desmayaré hasta conseguir un gran
amor a María... No estaré seguro de mi salvación, mientras no esté
seguro de mi devoción a la Virgen” (San Juan Berchmans +1621).
• “Dudo de las personas que no tienen devoción a la Virgen
María. Temo de la perseverancia en su vocación de los religiosos que
no son devotos de la Virgen María” (San Francisco de Borja + 1572).
• “Me examinaré sobre mi devoción a la Santísima Virgen y, si
me encontrare algo resfriado, procuraré enfervorizarme cada vez más”
(San Gabriel de la Doloroso + 1862).
• “Mientras no conozcas a María y no le des todo tu corazón,
estarás en las tinieblas, ya que solamente en Ella y por Ella podemos
obtener el Espíritu Santo” (Consejo que daba el famoso León Bloy
(+1917) a su prometida).
• Tajante y buen modelo para imitar el gran apóstol de Andalucía,
San Juan de Avila (+1569), quien, con su grafismo característico,
exclamaba: “Más quisiera estar sin pellejo que sin devoción a Nuestra
Señora”.

21 SANTO TOMAS DE AQUINO, Summa Th. I, q. 25, a. 6 ad 4.


22 PROCLO, Patriarca de Constantinopla, Orat. de Laúd. B.V. Mariae, VI, 8,
MG. 65733.
23 El gran teólogo CAYETANO, ¡n 1141, q. 103, a. 4 ad 2.
24 DIONISIO EL CARTUJANO, Depraeconio et dign. Mariae, 1 .II ,a. 19.
25 FRANCISCO SUÁREZ.S.J. (+1617).
26 Cfr. en Escapulario del Carmen, Jerez de la Frontera (Cádiz) Mayo 1980, n°
982 pp. 176-184.

1
5
Lo esencial de la devoción.
La devoción es fundamental para la vida cristiana, pues podemos
definirla como “la relación del hombre con Dios”.
Todo debe ir bien ordenado a Dios, que es el principio, el medio y
el fin de la creación. Santo Tomás (+1274) enseña que la palabra
“devoción” proviene del verbo latino “devovere”, que significa
consagrarse, ofrecerse: Es cierta voluntad de entregarse con prontitud
a las cosas que pertenecen al servico de Dios” 27.
San Francisco de Sales (+1622) dice que “la devoción presupone
el amor de Dios, que nos debe empujar a obrar el bien y a hacerlo
frecuente y prontamente”.
Para Santa Teresa (+1582) “verdadera devoción es no ofender a
Dios y estar dispuestos y determinados para todo bien” 28 29.
Todo esto concuerda con lo que nos ordena el Prólogo de la Regla
de los carmelitas, tomado de San Pablo: “Vivir en obsequio de
Jesucristo y servirle fielmente con puro corazón y buena conciencia” ”,
En la actual economía cristocéntrica de la salvación, no podemos
acercamos a Dios sino por la mediación universal de María, cuya razón
lógica y ontológica se funda por entero en Jesús, de la misma manera
que no somos incorporados en Cristo sino mediante la Iglesia, cuyo
tipo orgánico es precisamente la Santísima Virgen María, que hace
nuestras veces delante de Dios. Así lo concluye San Bernardo (+1153),
para quien si hay en nosotros alguna esperanza, alguna gracia, alguna
salud, de María nos viene, por lo que debemos venerarla «con todas las
entrañas del corazón, con todos los afectos y deseos del alma, porque
esta es la voluntad de Aquel que quiso que todo lo tuviéramos por
María» 30.
La devoción fundamental del cristianismo y la devoción mañana
van de suyo tan enlazadas que no se puden separar, pues “no se puede
separar de Cristo a la Santísima Virgen, unida a El por estrechísimo e
indisoluble vínculo”, según Pío IX (+1878)31.

27 Summa Th. II-II, q. 82, a. 1.


28 Libro de la vida, c. 9, en BMC. 1.1, 1925, p. 67.
29 2! Cor 10, 5.
30 Serme inNaiiv. B. V. M, 6-7; PL, 183, 441.
31 Bula Ineffabilis Deus.

1
6
Este mismo pensamiento explica el Padre Miguel de San Agustín
(+1684) cuando dice que no hay medio más eficaz para vivir la vida
piadosa en Cristo, que la cordial devoción para con María, ya que es
Ella la Madre de la gracia y de la misericordia 32.
Este profundo sentido de la devoción mariana lo expresaba San
Idelfonso de Toledo (+667) diciendo: «Yo soy tu siervo porque tu Hijo
es mi Señor... Pues para ser yo siervo de su Hijo, deseo que Ella
domine en mí; para que domine en mí su Hijo, me determino a servir a
Ella; para comprobar que sirvo a Dios, busco como testimonio el
dominio de su Madre sobre mí; para ser siervo devoto del Hijo
engendrado, amo la servidumbre de la Madre»33 34.
San Luis María Gignión de Monfort (+1716) en su preciosa obra
La verdadera devoción señala quiénes son los verdaderos y falsos
devotos de la Virgen María. Los falsos los reduce a siete categorías:
los críticos, los escrupulosos, los exteriores, los presuntuosos, los
inconstantes, los hipócritas y los interesados M.
El papa Pío XII (+1958) decía: “Hay una devoción falsa, más o
menos supersticiosa, que se satisface con alguna práctica exterior, o de
cierto sentimiento superficial, para vivir a sus anchas y continuar en el
pecado, confiando en la gracia milagrosa de la última hora”35.
El mismo Monfort decía que la verdadera devoción debe estar
adornada de estas cualidades: interior, tierna, santa, constante y
desinteresada 36.

Las directrices del Vaticano n


Al inicio del capítulo VIII de la Constitución sobre la Iglesia
dedicado a la Santísima Virgen, al manifestar la intención que el
Concilio se propone, señala que lo hace por dos motivos: valorar la
misión de la Virgen y también “aclarar cuidadosamente los deberes de
los hombres redimidos hacia la Madre de Dios”..., que en la “Iglesia

32 Institutiones mysticae, 1,1, tr. 1, c. 18, p. 31.


33 De virginitale perpetua, 12; PL 96, 106-108.
34 Cap. 3, arL 1, parágrafo 1°.
35 Atti e discorsi di Pió XII, Roma 1947, p. 209.
36 La verdadera devoción, cap. 3, art. 1, parágrafo 25.

1
7
ocupa después de Cristo el lugar más alto y el más cercano a nosotros”
37
.
No hay duda que estos deberes incluyen el conocimiento, el amor y
la imitación de la Virgen María. En otras palabras: el culto filial y
fervoroso que como hijos agradecidos le debemos y se merece.
María “con razón es honrada con especial culto por la Iglesia”
desde los primeros siglos de la era cristiana, pero, sobre todo, desde el
Sínodo de Efeso el culto hacia Ella “creció admirablemente en la
veneración y el amor, en la invocación e imitación”. Así se cumplieron
en toda la historia de la Iglesia las palabras proféticas de Ella misma:
“Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque hizo en
mí cosas grandes el que es poderoso” 38.
Por ello el Vaticano II “exhorta a todos los hijos de la Iglesia a que
cultiven generosamente el culto, sobre todo litúrgico, hacia la
bienaventurada Virgen, como también estimen mucho las prácticas y
ejercicios de piedad hacia Ella...” 39.
Diez años después, el 2 de febrero 1974, Pablo VI (+1978) nos
regalaba la maravillosa Exhortación Marialis Cultas. El fin que el Papa
se proponía con dicho documento era bien claro: encauzar y fomentar
debidamente el culto y devoción a la Santísima Virgen María. El Papa
señala los pros y contras en este culto: ”... La veneración de los fieles
hacia la Madre de Dios ha tomado formas diversas según las
circunstancias de lugar y tiempo, la distinta sensibilidad de los pueblos
y su diferente tradición cultural. Así resulta que las formas en que se
manifiesta dicha piedad, sujetas al desgaste del tiempo, parecen
necesitar una renovación que permita sustituir en ellas los elementos
caducos, dar valor a los perennes e incorporar los nuevos datos
doctrinales adquiridos por la reflexión teológica y propuestos por el
Magisterio eclesiástico. Esto muestra la necesidad de que las
Conferencias Episcopales, las iglesias locales, las familias religosas y
las comunidades de fieles favorezcan una genuina actividad creadora
y, al mismo tiempo, procedan a una inteligente revisión de los
ejercicios de piedad a la Virgen; revisión que querríamos fuese

37 L.G. 54.
38 Le 1, 48; y L. G. 66.
39 L.G. 67.

1
8
respetuosa para con la sana tradición y estuviera abierta a recoger las
legítimas aspiraciones de los hombres de nuestro tiempo” 40.
En la misma Exhortación, el Santo Padre nos pone alerta ante las
actitudes cultuales que se desvían: “Después de haber ofrecido estas
directrices, ordenadas a favorecer el desarrollo armónico del culto a la
Madre del Señor, creemos oportuno llamar la atención sobre algunas
actividades cultuales erróneas. El Concilio Vaticano II ha denunciado
ya de manera autorizada, sea la exageración de contenidos o de formas
que llegan a falsear la doctrina, sea la estrechez de mente que oscurece
la figura y la misión de María; ha denunciado también algunas
desviaciones cultuales: la vana credulidad que sustituye el empeño
serio con la fácil aplicación a prácticas externas solamente; el estéril y
pasajero movimiento del sentimiento, tan ajeno al estilo del Evangelio,
que exige obras perseverantes y activas”41.
Todo culto a la Virgen María tiene su origen EN y debe tender A la
Persona de Jesucristo, su Hijo, ya que como muy certeramente ha
dicho el Concilio: “Al ser honrada la Madre, el Hijo... sea mejor
conocido, amado, glorificado, y que a la vez, sean mejor cumplidos sus
mandamientos”42.
Esta es la finalidad última del culto a la Santísima Virgen.
Ojalá, tengamos siempre presente en nuestros cultos litúrgicos y
devociones a la Santísima Virgen María y tratemos de dar vida a las
bellas palabras del Concilio: “Recuerden los fieles que la verdadera
devoción no consiste ni en un sentimiento estéril y transitorio ni en una
vana credulidad, sino que procede de la fe auténtica, que nos induce a
reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un
amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes” 43.
Hay que afirmar que en el pasado hubo escritores y predicadores
que no siempre presentaron debidamente la devoción del Escapulario
del Carmen. Por ello hacemos votos para que esta devoción, que se
fundamenta en la doctrina teológica de la Mediación Universal de
María “renueve sus valores perennes e incorpore nuevos datos

40 Af.C.24.
41 W. 38.
42 L.G. 66.
43 L.G. 67.

1
9
doctrinales”44 para que produzca en nuestros días los maravillosos
efectos que regaló al mundo en el pasado, ya que la devoción del
Escapulario, según el Papa Pablo VI, entra entre esas devociones que
la Iglesia ha heredado de sus mayores y debe tratar de poner al día45.
La verdadera devoción del Escapulario.
Así se titula un precioso libro que publicó en París el 1656 el
célebre carmelita Matías de San Juan (+1687) 46. En él trae un
interesante capítulo en el que prueba el mal que hacen a la devoción
mariana los dos extremistas: tanto los que exageran en su valor
milagrero y lo toman como si fuera algo hechicero, como los que lo
minimizan y desprecian como cosa de poca monta.
La Constitución dogmática sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II
parece se haya calcado de este capítulo del Padre Matías cuando
advierte a los “teólogos y a los predicadores de la palabra divina a que
se abstengan con cuidado tanto de toda falsa exageración cuanto de
una excesiva mezquindad de alma al tratar de la singular dignidad de la
Madre de Dios”47.
Concluye su capítulo el citado Padre Matías -hace más de tres
siglos- con esta doctrina, que hoy es de palpitante actualidad.
“...Evitando, pues, los dos extremos viciosos, debemos ir por el
camino seguro del medio, haciendo el debido aprecio de esta librea y
manteniéndonos en los justos sentimientos de su valor, mirándolo no
como el fin en que hayamos de parar, sino como una ayuda que se nos
ha dado para conducimos a la práctica de la vida cristiana, o como un
medio de acercamos a Dios por la consagración al servicio de su santa
Madre.
Debemos apreciar la honra y dicha que tenemos de vestir la librea
de la Santísmia Virgen y de pertenecer al número de sus hijos muy
amados, sin menospreciar los ejercicios de otras cofradías o
asociaciones u otros que a éstas no pertenezcan. Mas a quienes Dios
nos ha dado inclinación a esta del Escapulario, apliquémonos con
44 M.C.24.
45 PABLO VI el 2. 2. 1965 a su Legado al Congreso Mariológico de Santo
Domingo. Anai. O. Carm. 24 (1965), 185-188. Cfr. capit. 11 de esta obra.
46 Fue provincial y perteneció a la célebre Reforma Turonense.
47 L.G. 67

2
0
fervor y fidelidad y mantengámonos en la humilde confianza, que es
uno de los principales medios que Dios nos ha otorgado para conseguir
la salvación y asegurar nuestra predestinación ”48.
El P. Bartolomé F. M-. Xiberia (+1967), famoso teólogo y
Consultor del Vaticano II, en una solemne asamblea dijo: “Las
promesas que ha hecho la Virgen María a quienes vistan debidamente
el Escapulario -morir en gracia de Dios y salir cuanto antes del
Purgatorio- son las que en una forma concreta y fácil de comprender
para todos, proporcionan y dan valor a esta devoción hacia la misma
Santísima Virgen. Son, en efecto, la aplicación práctica, aprobada y
recomendada por la Iglesia de aquel conocidísimo principio: ningún
devoto de María perecerá eternamente, o también: la devoción a la
Madre de Dios es signo de predestinación.
El santo Escapulario, proporcionando este valor en una forma tan
concreta, infunde una gran confianza en la B.V. María, que con tanto
esmero cuida a sus devotos y con tal poder, que, bajo su patrocinio,
pueden estos abrigar una esperanza firmísima y hasta ilimitada de
conseguir la salvación eterna...
La devoción, pues, del Sto. Escapulario tiene como presupuesto la
singular trascendencia de la Madre de Dios, que, colocada
privilegiadamente sobre todo lo creado, tiene en sus manos todas las
cosas en la actual economía de la salvación. Teniendo presente esta
trascendencia de la maternidad divina, no es de admirar que a la
devoción del Santo Escapulario se le confieran tan grandes promesas
sobrenaturales. Más bien sería incongruente lo contrario, al unimos tan
íntimamente a María mediante el Santo Escapulario y hacerse Ella
nuestra singular Patraña y Señora, Madre y Reina. Porlo que, inscritos
entre los devotos de la B. Virgen María y colocados bajo la tutela de la
Madre, no hemos de dudar un momento de nuestra salvación eterna.
Sólo hemos de procurar que, llevando el vestido de María hasta la
muerte, perseveremos en su fe y servicio, poniendo fielmente en sus
manos de omnipotencia suplicante la forma de concedemos su ayuda”
49
.
48 La veritable devotion, pp. 485-491.
49 Atti del Congresso Mariologico Iniernazionale, Roma 3-28 ottobre 1950, pp.
59-63.

2
1
MARIA, MEDIADORA
DE TODAS LAS GRACIAS

"María, con su amor materno, se


cuida de los hermanos de su Hijo que
todavía peregrinan y se hallan en
peligros y ansiedad hasta que sean
conducidos a la patria
bienaventurada..*.

Cristo y María

C RISTO es el único Redentor y el único Mediador, pero esto no


excluye que El mismo haya querido “asociar” su Madre a su
Obra Redentora y Mediadora. Por ello la Iglesia acudió siempre a
María, en función subordinada, como medio o puente que lleva a una
mayor intimidad con su Hijo, Mediador y Salvador50 51.
Alguien ha afirmado -y estamos de acuerdo con él- que todo el
capítulo octavo de la Lumen Gentium del Vaticano II en el que se
sintetiza la doctrina de la Iglesia sobre la Virgen María, está basado en
la doctrina teológica de la MEDIACION UNIVERSAL. Del papel o
misión que tiene la Virgen María como Madre de Dios y nuestra en el
“misterio de Cristo y de la Iglesia.” 52 Algo así como si esta verdad

50 L. G. 62.
51 L. G. id.
52 Interesante el iter que se siguió con los diversos títulos propuestos hasta llegar
al definitivo. Cfr. nuestro CATECISMO MARIANO CONCILIAR, Cesca, 1978,

2
2
teológica fuera el nervio que da vida y carne a toda esa rica síntesis
mariológica.
María asumió, su papel de MEDIADORA de Madre de la
humanidad redimida, en el momento en que asiente con su “Fiat” en la
Anunciación.
María continúa ahora gloriosa en Cuerpo y Alma en el cielo su
misión salvadora con su múltiple intercesión en favor de todos los
elegidos.
María se preocupa de un modo especial de los que todavía pe-
regrinamos en este valle de lágrimas y acudimos a Ella con confianza
filial.
María fue siempre invocada por la Iglesia con los títulos de
Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora...53

Sentido profundo de la mediación


A partir del siglo XII se generaliza el título de María como “Madre
de misericordia”54. Esta es la misión privilegiada de María: la
maternidad universal de misericordia.
Porque al incorporar, en virtud de la Maternidad divina, el Verbo a
la humanidad pecadora y la humanidad pecadora al Verbo, formando
de entrambos un todo, el Cristo místico, María orientaba
necesariamente toda la actividad de Cristo a la redención del género
humano, reengendrándolo así espiritualmente en Cristo.
Hecha, pues, Madre de Dios, Redentor de los pecadores, la Ma-
ternidad de María es una maternidad de amor y gracia, cuyo fin es la
revelación del supremo atributo de Dios, la Misericordia, moviendo a
Dios a comunicarla a los pecadores.
Tal es la misión de María: la Maternidad de misericordia; de tal
modo, que si bien no es Madre de los hombres sino por serlo de Dios,
con todo no es Madre de Dios sino para serlo de los hombres55.
9-10.
53 L. G.62
54 Cfr. G. GEENEN, Marie notre Mere... en Marianum 10 (1948), 343-347.
55 P. ENRIQUE MARIA ESTEVE, O. Carm., El Escapulario del Carmen, n.°l,
VII Centenario, Madrid 1950, p. 49.

2
3
María, en el orden sobrenatural de la gracia, goza de un verdadero
imperio o dominio, aunque esenci amente subordinado, para dirigir a
los hombres al último fin de la vida eterna. Es en este sentido en el que
poco después se le aplica el título de Reina, correspondiente al más
antiguo de Señora-Dómina, el cual en la literatura eclesiástica resulta
anterior históricamente al de Madre de los hombres. Prueba de ello es
la evolución de la célebre antífona mañana «Salve Regina», cuyo texto
primitivo (del siglo X) sonaba simplemente: «Salve, Regina
miscridordiae» hasta que en un Horarium de 1340 apareció la actual
redacción, menos conforme al cursus rítmico: «Salve Regina, Mater
Misericor- diac»56.
Mediadores el que interviene entre dos personas para unirlas. La
mediación de María consta de dos fases: cooperación en la redención
del hombre, separado de Dios por el pecado, y distribución de la gracia
a este hombre necesitado.
María es “Corredentora”. Une su vida y sus méritos a los infinitos
de su Hijo Jesucristo. Y, después, por voluntad de El, se encarga de
distribuir las gracias a toda la humanidad.

Fundamentos bíblicos y de magisterio sobre esta verdad


a) Bíblicos:
En el Antiguo Testamento: El Protoevangelio: “Pondré enemistad
entre ti y la mujer entre tu descendencia y la suya. Quien de ella nacerá
aplastará tu cabeza” (Gen 3,15). Aquí ya se presenta a María
íntimamente asociada a Cristo en la obra de nuestra salvación.
En el Nuevo Testamento, en tres pasos, sobre todo:
• En la Visitación, al quedar santificado en el seno de Isabel su
hijo Juan Bautista (Le 1,41,-45).
• En las bodas de Caná, al “adelantar la hora” con el milagro
obrado por Jesús a ruegos de su Madre (Jn 2,1-11).
• Al pie de la Cruz, cuando queda proclamada la maternidad
sobrenatural y universal de María con las palabras: Mujer, ahí tienes a
tu hijo...Hijo, ahí tienes a tu Madre" (Jn 19,25-27).

56 Cfr. María, Eludes sur la Sainle Vierge, Hubert du Manoir, T. I, París, 1949,
p. 581.

2
4
b) Del magisterio eclesiástico:
Repetidas veces en el pasado, y, últimamente, en el Concilio
Vaticano II. Muchas más en el magisterio de Pablo VI y de Juan Pablo
II. He aquí algunos botones de muestra de los otros papas más recientes
a nosotros:
• Benedicto XIV (+1758) llamó a María Santísima “río celestial
por el cual vienen todos los dones de la gracia al corazón de todos los
pobres mortales”57.
• Pío VII (+1823) llama a María “Dispensadora de todas las
gracias”58.
• Pío IX (+1878) afirma que “Dios ha confiado a María el tesoro
de todos los bienes, a fin de que todos sepan que a través de Ella
obtenemos toda esperanza, toda gracia y toda salvación, pues es su
voluntad que obtengamos todas las cosas por medio de María”59 60.
• León XIII (+1903) llegó a firmar: “Con toda verdad y propiedad
es lícito afirmar que del inmenso tesoro de toda gracia que nos ha
traído Cristo (ya que la gracia y la verdad fueron hechas por
Jesucristo), nada absolutamente se nos comunica, si no es por medio de
María, por haberlo Dios establecido así...”".
• SanPío X(+1914), en la preciosa Bula, “ Ad diem illum" declara
a María “Distribuidora de todas las gracias que Cristo nos ha
conquistado con su muerte y con su sangre”61 62.
• Benedicto XV (+1922) afirmaba “que todas las gracias que el
Autor de todo bien se digna conceder a los pobres descendientes de
Adán, por un benévolo designio de la Providencia divina, nos vienen a
través de las manos de la Santísima Virgen”
• Pío XI (+1939) llama a María “Medianera de todas las gracias
ante Dios”63.
• Pío XII (+1958) en múltiples documentos ha enseñado esta
misma verdad. Baste éste, tomado de su Radiomensaje del 13 de mayo
57 En la Bula Gloriosae Dominae, del 27.9. 1748.
58 El año 1806, en Bourasé, VII, col. 546.
59 En la encíclica Ubiprimum de 1849.
60 En su encíclica Octobri mense del 22.9.1891.
61 En su ene. Ad diem illum del 2.2.1904.
62 En su carta Apost. Inter sodalicia, de 1918.
63 En su ene. Miserenlissimus Redemptor, de 1928.

2
5
de 1946: “Asociada como Madre y Ministra del Rey de los mártires en
la obra inefable de la Redención humana, está siempre asociada a El,
con un poder casi inmenso, en la distribución de las gracias que
provienen de la Redención” 64.
Podríamos añadir muchos otros argumentos: teológico, de
conveniencia, de tradición, de sentido universal, etc.
Los Santos Padres usan con frecuencia metáforas que afirman esta
verdad: acueducto, canal, cuello de la Iglesia, puente, etc...
María fue llamada por el célebre Yacopone de Todi (+1306) la
“Atareada del Paraíso”65. Lo es también de la tierra. Ella está presente,
con su amorosa ayuda y maternal benevolencia, en todos los
acontecimientos de los hombres.
María está presente en cada uno de los miembros de la Iglesia, en
sus tres estadios: infundiendo la gracia, conservándola y acreciéndola
con las gracias actuales hasta que arribe al puerto de la salvación, que
los carmelitas llamamos “el Carmelo de la Gloria”.
La Virgen del Carmen y su Escapulario
Un mariólogo de nuestros días ha escrito certeramente: “La
devoción del santo Escapulario, considerada íntegramente como
consagración al servicio de María por la vestición de su Hábito en la
esperanza del cumplimiento de sus promesas, no es en sustancia otra
cosa, desde el punto de vista teológico, que una aplicación concreta de
la doctrina comúnmente enseñada por la Iglesia sobre la Mediación
universal de María, y, por lo tanto, un reconocimiento práctico de
nuestra total dependencia de Ella y de su absoluta Realeza en el orden
sobrenatural de la gracia” 66.
La tradición de la Orden, y también otros autores de fuera,
interpretan la Nubccilla Eliana (I Re 18,42-44) como un anticipo o
símbolo de la Mediación Universal de María. Así:
• Hugo de San Caro (+1263) afirma: “La nubccilla es la Beatísima
Virgen, que templa el ardor del sol, es decir, mitiga el furor del Juez,
rogando por los pecadores; y con la lluvia de sus oraciones, fertiliza la
64 En L'Osservatore Romano, 19. 5. 1946.
65 RAF. M.* LOPEZ-MELUS, en Orar con María... 1983, p. 60.
66 P. ENRIQUE MARIA ESTEVE, en Escapulario del Carmen, VII Cení., n.° 1,
p. 37.

2
6
tierra de la Iglesia” 67.
• Como él o de modo bastante similar interpretan este pasaje
bíblico todos los autores de la Edad Media. Pero quizá resulte más
interesante recordar algunos testimonios más cercanos a nosotros:
• San Juan Bosco (+1888), que vestía desde niño, con gran
devoción, el santo Escapulario del Carmen y que se le encontró
incorrupto al descubrir su cuerpo muchos años después de su muerte,
escribió un librito, que tituló LA NUBECILLA DEL CARMELO 68y
que es un sencillo devocionario a María Auxiliadora a base de favores
y prodigios.
• El insigne obispo de Vich Dr. José Torras y Bages (+1916) en su
Patoral L’etern Rosari, escribió:
«En la cumbre del Carmelo, Elias, el heroico propagador de la
unidad de Dios, ya vio en María la fuente y principio de todas las
gracias que el linaje humano necesita; vio que Ella sería la que
fertilizaría y haría fructificar toda la tierra; vio la pequeña nube- cilla
que salía del mar y llevaba en su seno la lluvia generosa que apagaría la
sed de la tierra seca y estéril; y la nube era María, destinada por el
Eterno a enviar al mundo el agua de la gracia celestial, sin la cual se
agota la vida espiritual de los hombres» 69 70.
En la promesa del Escapulario, hecha a San Simón Stock en 1251,
sobre todo vieron nuestros autores la manifestación de la Mediación
Universal de la Virgen María a favor de los carmelitas.
• En las antiquísimas lecciones propias del Oficio Divino para la
Solemnidad de la Virgen del Carmen “Inviolabilis antiquitatis"
aparecen ya claramente estos elementos de “Mediación universal”. Así
canta la lección a la “Abogada y feliz Patrona”:
“Oh María, Señora de los ciclos, / flor de las Vírgenes, / Reina del
mundo, / Emperatriz de los infiernos; / oh Lirio de pureza, /
Salvaguarda de castidad, / Tú símbolo de caridad, / Tesoro de bondad; /
Oh Rosa de justicia, / Tú, ornamento de paciencia, / Flor primera de

67 Opera Omnia, T.I, Venezia, 1703, p. 170.


68 La nuvoletta del Carmelo, ossia la devozione... San Pier d’Arena, 1877.
69 Cfr. JOSE RICART, La Mariología delDr. Torras y Bages, Barcelona, 1948,
352.
70 B. ZIMMERMAN, Ordinaire de l' Ordre deNotre-Dame du M .C., 298-299.

2
7
justicia, / Tú, Violeta de hermosura, / Espejo de justicia, / Baluarte de
justicia, / Dechado de templanza, / Balanza de rectitud, /Tú, segura
esperanza de todos, /Tú, columna de la fe, /Tú, consuelo de los
tristes, /Tú, asilo de los reos, /Tú, prudencia de los pobres, / Tú, alegría
de los justos, / Tú, principio de humildad, / Tú, perfección de la
santidad” a.
• El himno Ave Stella Matutina, atribuido a San Simón Stock
(+1265), llama a María “Medicina de todos los males”; luego es
“Mediadora de todos los bienes”.
Dice así:
“Ave, Estrella matutina,/ de pecados medicina, / Reina del mundo
divina. / Virgen de vírgenes santa, / que con candorosa planta / huellas
astuta serpiente, /daños tu ayuda potente. / Rama de Jesé florida, / de
Dios Trino bendecida, / das Fruto salvífico, /
Redentor magnífico. / Tú la era bien regada, / con gracia de Dios
lograda, / quedando seco el vellón. / El doliente cántico / de esta tu
milicia / escucha propicia. / Esposa de Dios electa, /Tú, la era bien
regada, / con gracia de Dios lograda, / quedando seco el vellón. / El
doliente cántico / de esta tu milicia / escucha propicia. / Esposa de Dios
electa, / Tú serás la vía recta / de nuestra victoria, / de la paz, de la
gloria. / A tus hijos, Madre pía, / sálvanos, dulce María.”71
• Arnoldo Bostio (+1499), el mejor mariólogo del Carmelo, llama
al Escapulario: “Señal o indicio de una dilección inestimable de
amor”72
• Ireneo de Santiago, en 1650: “Monumento eterno de la be-
nevolencia de la Virgen para con los carmelitas”73.
• El jesuita Teófilo Raynaudo (+1663), en 1654: “Distintivo y
prenda de más abundante gracia auxiliadora”74.
• En el Congreso Mariológico belga, celebrado el 1922 en
Bruselas, uno de los relatores hizo observar “el gran influjo práctico

71 Esta plegaria la rezábamos al final del Oficio Divino vespertino cada día hasta
la última reforma litúrgica del Vaticano II.
72 De Patronatu ac Patrocinio B. V.M... cap. 10, Parágrafo 2.
73 Tractatus Theologicus de singulari Inmaculatae Virginisprotectione, en el
prólogo.
74 Scapulare Marianum illustratum ac defensum, pars n, q. VII.

2
8
que la devoción del Santo Escapulario ha tenido en la adhesión cada
vez más firme y universal de la Iglesia a la doctrina de María
Mediadora de todas las gracias”75.
• El Cardenal Isidoro Gomá y Tomás (+1940) afirmó: “En la
aparición de la Santísima Virgen entregando el Escapulario a San
Simón se manifiesta la Madre de Dios como Señora de la gracia y
como fuente abundantísima de ella: y también como Madre
amantísima, que protege a sus hijos en vida y en muerte”76.
• Y un carmelita, el Padre Arcángel de la Reina del Carmelo, gran
estudioso de este tema, ha escrito: “Nuestra Señora del Monte Carmelo
es tal vez la aplicación más enérgica de la acción regia de la gran
Mediadora del género humano”77.
El pueblo fiel ha venerado a la Virgen del Carmen particularmente
por medio del santo Escapulario como a la Madre de Dios y nuestra
que se nos presenta con estas credenciales:
“En la vida, protejo, en la muerte, ayudo; y,
después de la muerte, salvo”.
Miles y millones de hombres y mujeres de toda edad y condición
han acudido con confianza a Ella durante los siete siglos que cuenta de
historia esta devoción y han notado su poderosa y maternal protección
y auxilio.
Prodigios obrados por su medio en mar, tierra y aire... Conversiones
y vida de sacramentos... En penitentes y descreídos que a la hora de la
muerte vistieron este sacramental de María y como movidos por una
fuerza interior y misteriosa, pidieron recibir el sacramento de la
penitencia y murieron en paz con Dios y con sus hermanos.
El privilegio Sabatino: La así llamada promesa de salir del
Purgatorio a lo más tardar el sábado después de su muerte. El deseo de
morir en sábado como San Juan de la Cruz (+1591) lo tuvieron muchos
otros Santos para hacerse acreedores de esta gracia...
La vivencia de estas “credenciales” es la vivencia práctica y popular
de la teología mariana de la Mediación Universal de todas las gracias.
3
75 En Le Carmel (1938), p. 348.
76 En su obra póstuma María Santísima, tomo II, Barcelona, 1942, p. 72.
77 La Mariologle de Sainte Thérése... en Eludes Carmelitaines (1928-29), 56.

2
9
MARIA: MADRE, PATRON A Y
HERMANA DEL CARMELO

“En esta religión se encuentran


los grandes promotores del culto de la
Madre de Dios, la Virgen María,
doctísimos maestros de todas sus
virtudes y perfecciones y acérrimos
defensores de Ella” '.

L A Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen


María del Monte Carmelo es mariana por antonomasia. Los
aforismos; “Totus marianus Carmelus est”. “Todo lo que se refiere a
María es propio del carmelita”, etc... han venido a ser clásicos en la
historia de la Orden y fuera de ella.
Ya hemos tratado repetidas veces estos temas 78 79. Por ello aquí
sólo traemos unos botones de muestra para cimentar la devoción del
Escapulario, que será la manifestación extema de esta devoción que el
Carmelo profesó siempre a la Virgen María.
El que viste el Escapulario del Carmen se hace miembro de la
Orden del Carmen y por lo mismo participa de la espiritualidad,

78 ENRIQUE DE LAGENSTEIN, O. CARM., Laudes O.B.M.V. de Monte


Carmeli, en Ephemerides Carmelit., 1956, pp. 229-239
79 Espiritualidad carmelitana, Madrid, 1968; ¿ Qué es el Carmelo ? Cesca,
1980, etc.

3
0
Pronto se extendió el culto a la VIRGEN DEL CARMEN. En el siglo XVI toda
España parecía un convento de carmelitas. Era muy común vestir el ESCAPU-
LARIO y guardar abstinencia los miércoles y sábados en honor de la Virgen del
Carmen (cap. 5,6,14).
de la historia y de la vida de esta Orden. De aquí la importancia de
conocer esta historia y esta espiritualidad.
Nos limitamos a traer unas cuantas citas, extraídas de un trabajo
más extenso nuestro80. El comentario o análisis de estos riquísimos
textos -cada uno vale por un libro- nos llevaría muy lejos y ocuparía
muchas páginas. Baste ofrecerlos al atento lector para su estudio y
meditación.
Dedicación de la primera iglesia.
• A finales del siglo XII un puñado de cruzados se reorganizan
en el Monte Carmelo y en los inicios del siglo XIII reciben la Regla de
San Alberto de Jerusalén. En ella nada se dice de la Santísima Virgen,
pero sí en el capítulo 10 se habla de que “se construya un oratorio” en
medio de las celdas.81
• Por una Guía de Peregrinos a Tierra Santa -”La Citez de
Jerusalén”- escrita entre el 1220-1229, sabemos: “Más allá de la Abadía
de Santa Margarita, en la misma parte occidental de la Montaña, hay un
lugar muy bello y delicioso, en donde habitan los ermitaños latinos que
se llaman Hermanos del Carmelo. En él han construido una pequeña
iglesia a nuestra Señora”82.
• Esta dedicación o patronazgo es de trascendental importancia,
sobre todo en la mentalidad medieval. Así lo confirmaba el célebre
doctor Resoluto, Juan Bacontorp (+1348): “Los carmelitas erigieron un
oratorio con el título de la Bienaventurada María. Por eso tomaron con
toda razón dicho título. Por la iglesia de la cual son ministros, toman
título los religiosos”83.
• Desde estas fechas -nacimiento histórico- este binomio:
María-Carmelo, Carmclo-María, caminarán tan íntimamente unidos
que vendrán a formar como “un todo” inseparable.
• Por todo esto podemos afirmar que los carmelitas,
desde

80 Tradición mariana en el Carmelo pre-teresiano, en Ephemerides Mario-


logicae, Matriti, 1983, pp. 165-186.
81 Regla carmelita, dada por San Alberto, cap. 10.
82 C. KOPP: Elias und Christentum auf dem Karmel, Paderbom , 1929, p.108.
83 Trac, de Institutione, c. 3; en Spec. Carm. n. 733.

3
4
entonces, viven ya del todo inmersos en el misterio mañano y, por lo
mismo, en una operante y afectuosa presencia de María. Esta será la
raíz de una riquísima tradición y la primera semilla del profundo
marianismo que caracterizará a la Orden para siempre.
Misión de la Orden del Carmen
• Al pasar a Occidente -desde 1238- dedican sus iglesias a
Nuestra Señora, a imitación de la capilla del Monte Carmelo. Las
principales advocaciones de estas dedicaciones son: Anunciación,
Inmaculada y Asunción84.
• El Capítulo General celebrado en Montpcllicr el 1287 decretó:
“Imploramos el sufragio de la gloriosa y bienaventurada María, Madre
de Jesús, en cuyo obsequio y honor está fundada nuestra Religión del
Monte Carmelo, Monte fértil y verde, en el cual se complazca al Señor
habitar.”85 86
• El 13.3.1311 el Papa Clemente V, en una bula, añade:
“Vuestra sagrada Orden, que ha sido divinamente instituida en honor de
la gloriosa Virgen María.”’
• Las Constituciones del Capítulo General de Barcelona de 1324
dicen: “En el Monte Carmelo construyeron nuestros padres una iglesia
en honor de la Bienaventurada Virgen María, de la que eligieron el
título; y es por lo que después, siempre fueron denominados Hermanos
déla Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo.”87

Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte


Carmelo

• La conciencia mariana de los carmelitas al pasar a Europa -


1238- se manifiesta de múltiples maneras. Ya en el Monte Carmelo
recibieron el título de “Hermanos de la Virgen María”, con el que se
llamaron al venir a Europa.

84 A Ella le fueron dedicadas las primeras iglesias edificadas en Acón, Pisa,


Trápani, Florencia, Bordeux, Aylesford, Londres, Colonia, Sena, Tolosa,
Montpeller, Lúea, Viterbo, Bolonia, Milán, Venecia, etc...
85 Acta Capit. Gener. Edic. Wessels, 1912, Roma, 7.
86 Bull. Carmelit. I, 55.
87 B. ZIMMERMAN, Monumento histórica carmelitana, Lerins, 1907, 20 .
3
5
• El 13.1.1252 el Papa Inocencio IV ya da este nombre a los
carmelitas: “Orden de los Hermanos de Santa María del Monte
Carmelo.”88
Ya antes lo había hecho este mismo Papa en Bulas del 1247 y
1249.
• La Universidad de Cambridge (Inglaterra) a raíz de la
calurosa defensa que el carmelita Juan Homcbi hiciera defendiendo el
título de Hermanos de María en favor de los carmelitas, el 23.2.1274
dio este decreto:
“Es completamente evidente que la Orden de los hermanos de la
Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, fue confirmada por
decreto común y que el título de la gloriosa Virgen, la Bienaventurada
María, le corresponde de un modo especial.”89
• Para demostrarla victoria del Carmelo, la legitimidad del
Título y el agrado de la Iglesia, el 26.4.1279 el Papa Urbano VI
concedió indulgencia de tres años y tres cuarentenas a cuantos
apellidasen a los carmelitas con este título90-

La Patrona del Carmelo

• La actual “Liturgia de las Horas”, en documento dirigido a


toda la Iglesia, en la nota histórica previa al 16 de julio, hace esta
presentación de la Orden del Carmen: “Las Sagradas Escrituras
celebran la belleza del Carmelo, donde Elias profeta defendía la pureza
de la fe de Israel en el Dios vivo. En el siglo XII se reunieron algunos
eremitas en este mismo Monte, dando origen a una Orden de vida
contemplativa, bajo el patrocinio de Santa

88 Inocencio IV en su bula: Ex parte dilectorum, del 13.1.1252, en Anal. O.


Carm., 2(1911-1913), 128.
89 GABRIEL DE STA. M. MAGDALENA, O.C.D., Vita mariana nel Carmelo,
Milano, 1934,75-76.
90 Bull. Carmelit. I, 141.

3
6
La fiesta de la virgen del CARMEN fue una de las más extendidas de la cristiandad
(cap. 12). La Iglesia aceptó el ESCAPULARIO como un SACRAMENTAL y
fomentó siempre su uso devoto (cap. 11).
María, Madre de Dios.”91
• Las Constituciones de la Orden dadas en Burdeos en 1294
dicen: “Ordenamos que se invoque siempre a la Virgen María como
Patraña nuestra; y que a quien interrogue sobre el título y denominación
de nuestra Orden, se le anteponga siempre el nombre de la
Bienaventurada Virgen María.”92
• Cuenta el doctor Resoluto, Juan Bacontorp(+ 1348), que el
Papa y la curia Pontificia el día de Santo Domingo asistían a la iglesia
de los dominicos; el día de San Francisco a la de los franciscanos; el día
de la Inmaculada, como fiesta Patronal de los carmelitas, asistían a la
iglesia de éstos.93
• El General de la Orden, Bernardo Olerio, escribe en 1376 al
Papa Urbano VI probando el Patronazgo que María ejerce sobre el
Carmelo: “La Bienaventurada Virgen María es la Patraña especial de
nuestra Orden, porque los eremitas del Carmelo la escogieron por
Patraña Especial a causa de la devoción particular que le profesaban.
Ellos construyeron en su honor la iglesia y el oratorio que estaba en el
centro de las celdas... y hasta el presente en todas partes y siempre, las
iglesias de nuestra Religión se edifican en honor de la Bienaventurada
María, Madre de Dios.”94

“Madre y hermosura del Carmelo”

• Es el nombre tradicional y familiar en la Orden para llamar a


María “Mater et Decor Carmeli”, “Madre y Decoro (o Hermosura) del
Carmelo”.
• Conocidísimo el apelativo de Madre contenido en el Flos
Carmeli, que se atribuye a San Simón Stock (+1265): “Mater mitis,

91 Liturgia de las Horas en su edic. típica Vaticana. Nota histórica previa a la


Fiesta mariana de la Conmemoración de la B.V.M. del Monte Carmelo, 16 de
julio.
92 Anal. O. Carm., 18 (1953), 184.
93 In4 Sent. d.2., q.4., art. 3 Cfr. Acta Capit. Geni, Roma, 1912, pp. 11 , 138, 149,
167174, 182, 190, 214, 246, etc...
94 Cfr. en Speculum Ord. Frat. Carmelit., Venetiis 1507, 53-56.

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Madre dulce.”95 Y conocidas también son las expresiones en este
sentido de los escritores carmelitas Juan Paleonidoro y Amoldo Bostio,
de fines del siglo XV.96’
• Quizá existió desde antes pero cierto que se divulgó
rápidamente desde que aparece en las Actas del Capítulo Provincial de
Lombardía, celebrado en Parma en 1333: “En nombre de nuestro Señor
Jesucristo y de la Gloriosa Virgen, Madre de nuestra Orden del
Carmen.”97
• En las Constituciones de 1369, se dice: “Para gloria de Dios y
de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.”98
• En el Escudo de la Orden -como largamente hemos estudiado
en una reciente obra-99, aparece el “Vexillum carmcli- tanum” en 1499,
mostrando a la Santísima Virgen con al Capa Blanca y el Niño en su
regazo y aureolada con esta inscripción: “Sum Matcr et Decor
Carmcli”, “Yo soy la Madre y Hermosura del Carmelo”100
María cantada en la liturgia del Carmelo
• Fue tradicional entre los carmelitas cuidar con esmero el culto
litúrgico. Hasta la última reforma litúrgica tenían Rito propio, el de la
«Iglesia de Jerusalén». En él dieron cabida especial a su Madre y
Patrona.101
• Aunque los carmelitas procuraran especialmente el culto de
veneración e imitación a la Santísima Virgen, no descuidaron tampoco
el culto litúrgico. Las cuatro festividades marianas comunes a toda la
Iglesia se elevaron en la Orden del Carmen a veinticinco

95 R. M~. LÓPC/,-MELÚS, O. Carm., Flos Carmeli, Madrid, 1963, pp. 124- 128
96 I. PALEONIDORUS, O. CARM, Fascículos tripartitas, en Spec. Carne, I, n.
24520.
97 Acta Capit. Prov. Lombardiae, 1328-1398, en [Link]. (1914-1916) 237.
98 Const. Fr. Ord. B.M .Gen. de Monte Carmeli, en Le Etudes Carmelitai - nes,
1920, págs. spec., pág 163.
99 RAFAEL MARIA LOPEZ-MELUS, O. CARM., El Escudo del Carmen,
Cesca, 1980, pp. 80.
100 Id. pág. 33 y Carmelas, vol. II, tabla 19, pág. 128 y ss.
101 La revista oficial de la Orden Analecta Ord. Carmelit. durante la primera
mitad de este siglo XX ha recogido preciosos estudios sobre este RITO
JEROSOLIMITANO.
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• La Conmemoración Solemne -16 de julio- fue instituida para
dar gracias a la Patraña por todos los beneficios concedidos a la Orden.
Es decir, como recuerdo de la acción descendente de María hacia los
carmelitas (protección) y como acción ascendente de los carmelitas
hacia María (acción de gracias). Ya tratamos extensamente este tema
• Aunque sea un poco larga, creemos vale la pena recordar, por
la riqueza de detalles que trae, la cita del carmelita Andrés Mastelloni
(+1723), celoso cantor de María, en 1696: « A María prometemos
nuestros votos, celebramos todas sus fiestas con octava, siete en todo el
curso del año, nos preparamos con el ayuno a sus solemnidades,
rezamos su oficio parvo y cantamos su Misa todos los días; dedicamos
particularmente a su culto dos días a la semana, miércoles y sábados; un
domingo mensual está destinado al recuerdo y agradecimiento de los
favores de Ella recibidos al damos su milagroso Escapulario; siete
veces al día la saludamos arrodillados con el rezo de la Salve,
terminando con ella cada hora canónica; nuestro vestido es una insignia
suya; nuestra capa blanca es un testimonio de nuestra fe en su pura e
Inmaculada Concepción; nuestra Regla es un trasunto de su vida;
nuestra Religión, por todo el mundo difundida, lleva por todo el mundo
su santísimo nombre; nuestros predicadores tienen obligación por la
Constitución de predicar sus glorias; nuestros lectores en todas las
cuestiones que tratan de ella, siguen las sentencias más piadosas y que
más eficazmente promueven su gloria, y cada uno de nosotros vive de
tal suerte enamorado de Ella, que procura con el máximo

25 A. FORCADELL, O. CARM., Commemoratio solemnis B.V. Mariae de Monte


Carmelo, Romae, 1951.
26 Capítulo 12.

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Desde que se conoció esta devoción, los Santos, papas, obispos, sacerdotes y
seglares han vestido con devoción y han difundido el uso devoto del santo
ESCAPULARIO (caps. 12, 13, 14...). El papa actual es terciario carmelita.
(Epílogo, 29).
empeño servirla, obsequiarla y propagar su devoción. Yo no atino a
declarar todo lo que hacen los carmelitas calzados y descalzos,
hombres y mujeres, vírgenes consagradas, en honor de la común Madre
María... Sus vigilias, ayunando muchos de nosotros a pan y agua, son
para nosotros días de recreo, y sus solemnidades las consideramos días
de Pascua: salmodia más devota, oficios más solemnes; y de cuanto
podemos y sabemos para honrarla, todo se hace, nada se omite.
Nosotros la reconocemos nuestra inmediata Superiora, por lo que su
imagen nos preside en el coro y ocupa el lugar más digno en el
refectorio. No sólo la iglesia tiene su nombre por título, sino que todo
nuestro convento es suyo y por doquier se ven y se veneran sus
devotísimas imágenes: en la sacristía, en el coro, en el claustro, en las
escaleras, en dormitorios, en las principales oficinas, en el noviciado,
en los oratorios, en las varias capillas y en los restantes lugares del
monasterio; y en proclamación del dominio que ella tiene, una vez al
año, en la fiesta de su Purificación, llevamos su imagen, la misma que
exponemos en la iglesia una vez al mes, por toda la casa para que
bendiga las oficinas, las celdas, los religosos todos, que, postrados a
sus pies, le renovamos solemnemente nuestra profesión. Celebramos
todas sus fiestas, pero con pompa y particulares demostraciones la
titular de la iglesia, la Solemnidad del Carmen, su Natividad, la cual
preparamos con una novena solemne, y su Presentación al templo.
Todos los miércoles y todos los cuartos domingos de mes predicamos
sus alabanzas; todos los días rezamos sus letanías en el coro, a
continuación de la oración mental, y en los sábados y miércoles las
cantamos solemnemente en la iglesia delante de su imagen.
Alimentamos a nuestros alumnos con la leche de su devoción; en una
palabra, nos esmeramos de continuo en honrarla y procuramos ganarle
los corazones de los cristianos que, o frecuentan nuestras iglesias, o
hablan con nosotros, para que la amen, mostrándola cual es en verdad,
digna del amor de todas las criaturas»102.

102 [Link] HOPPENBROUWERS, [Link]., María en el Carmelo,


Cesca, 1980, 68-69.

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Vida antonomásticamente mariana la del Carmelo
• La finalidad de la vida carmelita no es otra que «vivir en
obsequio de Jesucristo», según le recuerda el Prólogo de su Regla. Pero
por los datos históricos que ya conocemos, muy pronto añadieron el
análogo: «Vivir en obsequio de María.» Es un «servicio», como
expresa nuestra liturgia, o también, un «servir a María», como dicen
nuestros autores.
• Y Juan de Véneta (+1368) ve a los carmelitas refugiados en
Europa «donde con su vida santísima sirven a Dios y ala Virgen
gloriosa» en los monasterios fundados «en honor de su Abogada, la
Virgen María» a.
• Muy interesante y de unos horizontes maravillosos es la
doctrina que sobre la vivicncia del misterio mariano nos enseña el
secretario de san Pedro Tomás, Juan de Hildesheim (+1370). Afirmará
que «la misión de la Orden del Carmen en la Iglesia es: representar el
amor que Cristo sentía hacia su Madre María en la tierra» 103 104. Lo cual
hará descubrir infinitos horizontes a todo el que quiera vivir según el
espíritu mariano del Carmelo, pues por más que amemos a la Virgen,
nunca llegaremos a amarla como Jesús, su divino Hijo, la amó.
• María viene aocupar el centro de las miradas y del corazón de
los carmelitas. La ven tan íntimamente unida con Jesús, su Hijo, que
para mostrarlo idearán el entremezclar ambos nombres. La vida para
los carmelitas de este tiempo es como una existencia igualmente
consagrada al servicio en la que Jesús y María aparecen siempre
íntimamente unidos, como se expresa gráficamente en las Actas del
Capítulo General del 1513, en el que fue elegido Prior General el Beato
Bautista Mantuano, encabezadas con el título:
JE - MARIA - SUS 105
y en las Actas del Capítulo General del 1434 y del 1440, redactadas por
el secretario Fr. Juan Andrés de Pignaris, y encabezadas igualmente:

103 Cfr. B.F. M*. XIBERTA, O. CARM., De visione Sancti Simonis Stok, Roma,
1950.
104 J. HILDESHEIM, O. CARM., Deffensorium Ordinis Fratrum... en
[Link]. I, n. 642-712.
105 Así empiezan las Actas del Cap. Gen. también del 1513, Cfr . Acta Cap.
Roma, 1912,1, 339.

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«JESUS EN EL CORAZON Y MARIA EN LA MENTE» 106. Y lo
insertarán en la mitad de las palabras: «De inmen - María - sitate Dei»,
etc.
• Los carmelitas trataban con todas sus fuerzas de imitar a
María, de copiar sus virtudes y todo su género de vida. Mucho
contribuyó a ello el precioso e ingenioso tratadito que escribió Juan
Bacontorp (+1348) y que tituló: «Tratado sobre la Regla de los
carmelitas», comparando la Regla del Carmelo con la Vida que en la
tierra llevó la Virgen María y haciendo notar la identidad entre ambas.
En estas dos proposiciones podemos resumir su doctrina
mariano-carmelita: 1.® «Todos los actos del carmelita deben centrarse
en la glorificación de la Virgen, pues para este fin ha querido Dios su
Orden.» 2.® «La vida al servicio de la Virgen, exige del carmelita que
trate de imitarla en todas sus virtudes, ya que la conformidad con su
vida es la mejor forma de glorificación»107.
• El General de la Orden, Bernardo Olcrio (+1390) sintetizó la
vida de los carmelitas a imitación de la de María: «En cuyo estilo (el de
María) está injertado el estilo de la Orden.» 108 El estilo de la Orden es
de vida interior, pero esta vida interior se halla inspirada desde un
principio en Mana, su ideal y modelo.
• El P. Juan Grossi (+1437), que fue General de la Orden,
escribió: «Los Padres del Carmelo se pusieron en contemplación en
obsequio de María»109.

106 Id. pag. 179-188.


107 Se encuentra dicho tratadito en el libro Inlroductio ad vitam internam ... del
Ven. P. Miguel de San Agustín, Roma, 1926.
108 Cfr. enSpec. Carmelit. Antuerpiae, 1680, n, 166-171.
109 Anal. O. Carm. 8 (1932-1936), 127.

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Según explicó magistralmente el papa Pío XII, en 1950, el que viste el ESCAPU-
LARIO debe procurar "copiar" todas las virtudes de MARIA: humildad, morti-
ficación, pureza, oración... El ESCUDO del CARMEN es también símbolo de todas
ellas (cap. 8, 11).
María, modelo e ideal del carmelita

• Si María es la «Señora del Lugar», como la llamaría Juan


Bacontorp (+1348), a Ella debe dedicar el carmelita no sólo sus
iglesias y conventos, sino su propia vida. Desde un principio los
autores carmelitas le dan los más variados nombres. Bostio la llama:
«La Supcriora de la Orden, la Gobernadora del Carmelo, la Madre
Abadesa primada del Carmelo.» Y correlativamente los religiosos son
«los domésticos», «los familiares», «los particulares de María»110 111 112.
• María fue siempre tomada como modelo o ideal del carmelita
de todos los tiempos. Bello el testamento que, según Bostio, hizo San
B rocardo a sus religiosos antes de morir (+1223). De ser auténtico, se
realzaría su importancia por cantar el espíritu de quien propuso a San
Alberto los puntos fundamentales para escribir la Regla: «Hijos, Dios,
por su misericoria, nos llamó a la Orden de los eremitas, y por don
singular suyo, somos llamados Hermanos de la Santísima Virgen
María. Guardaos, pues, de arrogaros después de mi muerte este nombre
falsamente. Por tanto, permaced constantes en el bien, aborreced las
riquezas, despreciad el mundo y enderezad vuestra vida conforme a la
de María y de Elias.» *
• El autorriel libro de la Institución de los Primeros Monjes,
insiste también en la imitación de la Virgen, que ve realizada
particularmente en la virginidad, en orden a la cual explica la misma
fundación de la Orden y el título honorífico de Hermanos de María.
Después de haber descrito la pureza de María, añade: «A causa de esta
conformidad, los religiosos carmelitas llamaban a la Virgen María su
Hermana, ya desde los tiempos apostólicos, y por la misma razón ellos
se llamaron Hermanos de la Bienaventurada Virgen María.»37.

110 Patronato y Patrocinio de la Sma. Virgen María... Cesca 1981.


111 Así lo traía el Oficio de Maitines en su fiesta el 2 de septiembre.
112 Edicción de Avila, 1959, pp. 190-191.

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Conclusión:

La espiritualidad mariana del Carmelo ha sido repetidamente


cantada por los extraños. No es este el lugar de traer sus nombres y sus
citas. Algo hemos dejado consignado en el capítulo 12 al tratar de la
espiritualidad de la Fiesta de la Virgen del Carmen.
A tanto amor -y sólo hemos hecho insinuarlo- que la Orden ha
profesado a su Madre, a su Patrona, a su Hermana... a través de los
siglos, era lógico que Ella, que no se deja vencer en generosidad,
amparara y protegiera largamente a sus hijos y hermanos, los
carmelitas.
Sólo enumeramos algunos favores recibidos de Ella:
• Aprobación de la Orden en 1226, 1274 y 1296...
• La visión y promesa del Santo Escapulario en 1251.
• El Privilegio Sabatino el 1322.
• La “perpetuidad de la Orden” hecha a San Pedro Tomás en
1351.
• El famoso Milagro de Chcstcr (Inglaterra) legitimando este
título de “Hermanos”.
• Las selectas vocaciones que por ser la Orden a Ella
consagrada vinieron al Carmelo, como p.e. Pedro Tomás, Andrés
Cosini, María Magdalena de Pazzi, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz,
Teresa de Lisicux, Beato Tito y otros mil...
• Prodigios obrados en favor de los carmelitas mientras
cantaban el Salve el 1238 enTolosa (Francia), el 1488 en Bolonia
(Italia) y el 19.1.1572 a Santa Teresa en Avila.
• “ La devoción del escapulario ha hecho descender sobre el
mundo un río inmenso de gracias espirituales y temporales”. 113 Esta
frase feliz de Pío XII, sintetiza todas las otras gracias y favores que la
Virgen María, a través de estas casi ocho centurias, ha derramado sobre
la Orden del Carmen, que le está especialmen-

113 Pío XII al Congreso Carmelitano internacional el 6.8.1950, celebrado en


Roma. Véase capítulo 11.

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ORIGEN DEL ESCAPULARIO

“ Entre las devociones a la


Virgen María debe colocarse en primer
lugar la devoción del Escapulario del
Carmen”

Ambiente mariano medieval

N O se puede entender bien la promesa del Escapulario y su rico


simbolismo o significado sin conocerla espiritualidad en general
y la mañana en particular de la Edad Media, que es cuando nace esta
devoción.
La narración histórica más antigua, que nos trae un Santoral del
siglo XIV recibe mayor claridad c inteligencia si se la sitúa en su
ambiente medieval.
Así como en Oriente después del concilio de Efeso el culto
mariano insiste en la importancia de la divina maternidad soterio-
lógica, en el Occidente medieval se fija más bien en una consecuencia
inmediata de la maternidad divina: el oficio de «Mediadora de todos los
bienes», como lo declaran reiteradamente nuestros autores y se ve en
las lecciones Venerabilis antiquitatis del antiguo Oficio de la Virgen
del Carmen.

1 PIO XII, en su Carta Nentinen profecto latet, del 11.2. 1950, en


[Link]. 6 (1950),96-77.

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De este modo, en el siglo XII, enseñaba elocuentemente S.
Bernardo (+1153) a sus contemporáneos a mirar a la Estrella e invocar
a María en los peligros, en las angustias, en las cosas dudosas114 115.
De aquí provino también la universalidad del culto de la Madre
de todos. En la Edad Media María está en todas las cosas, en la liturgia,
en la plegaria, en la predicación, en la literatura; las Ordenes religiosas
a porfía le adjudican su origen y el clero y los fieles se cobijan bajo su
manto.
Más aún: en virtud del nexo entre la vida y la religón, así como
entre la piedad y el dogma, la Maternidad espiritual de la Stma. Virgen,
o lo que es lo mismo, la mediación universal, era teóricamente creída y
prácticamente vivida.
Así entre los autores de la Devoción Moderna, Tomás de
Kempisí+iAIY) habla de este modo a los novicios: “Permaneced en la
celda con María; callad con María; alegraos y doleos con María;
trabajad con María; velad con María; orad con María; pasead con
María; sentaos con María; buscad a Jesús con María; llevad a Jesús en
vuestros brazos con María; adorad en Nazaret con María y con Jesús;
desead vivir y morir con Jesús y María”
Aparición y promesa
Para entender mejor la aparición de la Virgen María a San
Simón Stock y la promesa del santo Escapulario, es necesario recordar
cuanto hemos escrito hasta aquí y algo de cuanto diremos más adelante:
ambiente de fervor mariano en la Edad Media y en las Ordenes
Monacales y Mendicantes; reacción del clero y otras Ordenes al llegar
los carmelitas de Oriente; dificultades para la aprobación de la Regla,
etc...
Era común entre los monjes primero y entre los mendicantes
después, el convencimiento de que el vestir su hábito y perseverar hasta
el final de la vida en su vocación era señal cierta de salvación.
Varias Ordenes: cistercienses, premonstratenses, domíneos,
franciscanos, siervos de María, mercedarios, agustinos... veneraban a la
Virgen María y cantaban en su historia “algún privilegio singular”

114 Homilía Super "Missus esC II, 17; PL 183, Cfr. capítulo 15 de este libro.
115 Sermones ad novitios, 21 en Opera omnia, t.6, Friburgi, 19O5,p.2O5.

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recibido por intercesión de la Virgen María. Luego esto no era nota
única y singular de los carmelitas.
Existen tres redacciones de una obra que se titula Catálogo de
los Santos : una más breve y más antigua, otra de tipo medio y una
tercera más extensa y enriquecida con muchos detalles inverosímiles
que vamos a recordar en la vida de San Simón.
El texto más antiguo, que en lo referente a San Simón Stock lo
traeremos íntegro en el apartado siguiente, nos refiere la narración de la
Visión y Promesa con breves palabras, pero más auténticas, sin duda,
que las otras dos redacciones.
El más serio y profundo historiador del Escapulario ha sido, sin
duda, el célebre Padre Bartolomé F. María Xiberta (+1967), teólogo
carmelita y consultor del Vaticano II. En 1950, con ocasión del VII
Centenario del Escapulario, publicó una obra histórica que todavía no
ha sido superada116.
En ella recoge y estudia, con riguroso método histórico, los
documentos más antiguos llegados hasta él.
Esta es la conclusión a la que llega el riguroso historiador:
“Creo que, después de la paciente búsqueda y exámenes de los
documentos, las tesis formuladas contra la historicidad del Escapulario
se han derrumbado una tras otra.
.. .Es más, me atrevo a afirmar que la visión de San Simón
Stock, en la que se funda la devoción al santo Escapulario, está
autorizada y avalada por documentos históricos, que apenas se puede
aspirar a más. Niegue quien quiera la historicidad de la visión de San
Simón Stock; pero cuide de despreciar nada con la vana confianza de
que obra así movido por documentos históricos”.

116 De visione Sancti Simonis Stock, Roma 1950. Lástima que no fiie en su día ni
después traducida al castellano.

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