ACANTILADOS
01 - EXT. ESCOLLERA - NOCHE
01 - EXT. ESCOLLERA - NOCHE
Noche en la escollera de Acantilados, Mar del Plata. El cielo
está nublado. El viento sopla con fuerza. El mar golpea
contra las piedras. A lo lejos, se ven las luces de la
ciudad.
Sobre las piedras, hay una manta extendida. Encima de la
manta, una linterna envuelta en una bufanda proyecta una luz
tenue y temblorosa. A un costado, una mochila abierta. La
zona está vacía, salvo por ALEJANDRA (17) y SILVINA (17).
ALEJANDRA está sentada con las piernas cruzadas sobre la
manta. Lleva puesto un jean suelto, un buzo gastado y
zapatillas sin medias. Tiene el pelo oscuro, cortado
desparejo. Apoya un cuaderno de dibujo sobre las piernas y
dibuja con un lápiz. Tiene los dedos manchados de grafito. Se
agacha sobre el cuaderno, concentrada.
SILVINA está unos metros más cerca del borde. Está en
cuclillas, con los brazos abrazando las piernas. Lleva una
pollera de colegio, un suéter gris y una campera. Está
descalza. A su lado, sobre una piedra plana, hay un par de
zapatos y unas medias dobladas. Sostiene una piedra chica,
que pasa de una mano a otra.
ALEJANDRA
(seria)
No te muevas tanto.
SILVINA
Si me quedo quieta más de un minuto
me convierto en estatua.
ALEJANDRA
Mejor. Las estatuas no discuten con
la artista.
SILVINA sonríe sin mirar a ALEJANDRA. Sigue moviendo la
piedra de una mano a otra.
SILVINA
¿Soy una estatua trágica o
ridícula?
ALEJANDRA
Trágica, sin duda. Pero no por vos.
Por el lugar. Por la hora. Porque
estás descalza.
SILVINA
Vos siempre hablás como si todo
fuera una escena de teatro.
ALEJANDRA
Y vos como si te pagaran por esto.
SILVINA se apoya con una mano sobre la piedra y se inclina
2.
SILVINA se apoya con una mano sobre la piedra y se inclina
hacia el cuaderno. Estira el cuello.
SILVINA
¿Puedo ver?
ALEJANDRA mueve la cabeza negando. SILVINA estira un brazo y
agarra el borde del cuaderno. ALEJANDRA tira para su lado.
Tienen un breve forcejeo.
ALEJANDRA mete el cuaderno en la mochila abierta.
ALEJANDRA
Todavía no. Esta va a ser mi obra
maestra.
SILVINA
¿Y después qué? ¿Te vas a hacer
famosa por tener una amiga con cara
de estatua triste?
ALEJANDRA
No es tu cara.
SILVINA
¿Entonces qué estás dibujando?
ALEJANDRA baja la vista. No responde enseguida. Mira hacia el
mar, después a SILVINA.
ALEJANDRA
Lo que pasa cuando estás en
silencio.
SILVINA gira la cabeza y la mira. No dice nada. Se escucha un
trueno lejano. El viento aumenta. El cabello de ambas se
agita.
ALEJANDRA
(señalando la manta)
Vení.
SILVINA deja la piedra en el suelo. Se pone de pie despacio,
camina descalza hacia la manta, con los brazos cruzados. Se
sienta junto a ALEJANDRA y se cubren con la manta. Quedan las
dos sentadas, hombro con hombro, con las piernas dobladas.
SILVINA
Me duelen las piernas. Me quedé
como acalambrada.
ALEJANDRA estira el brazo izquierdo, toma el cuello de la
campera de SILVINA y lo acomoda. En ese instante, una luz
fuerte las ilumina desde lejos. Ambas giran la cabeza.
Una camioneta pasa al fondo, por una calle lateral. La luz
las encandila unos segundos.
ALEJANDRA suelta la campera y baja la mano rápidamente.
3.
ALEJANDRA suelta la campera y baja la mano rápidamente.
SILVINA agarra la piedra que había dejado en el suelo y la
lanza al mar.
ALEJANDRA
¿Pensás en cosas cuando estás
callada?
SILVINA
Obvio. Todo el tiempo.
ALEJANDRA
¿En qué pensás ahora?
SILVINA
¿Ahora? En que nos van a retar.
ALEJANDRA
Nos van a retar por todo igual.
SILVINA
Por no avisar.
ALEJANDRA
Por no dormir.
SILVINA
Por no entender.
ALEJANDRA
Por entender demasiado.
Las dos se miran. Se sonríen sin mostrar los dientes.
SILVINA
A veces me dan ganas de tirarme.
ALEJANDRA gira la cabeza hacia ella.
ALEJANDRA
(confundida)
¿Cómo?
SILVINA
Ver si puedo nadar hasta el otro
lado. Desaparecer un rato.
ALEJANDRA la mira amenazante, sin parpadear.
ALEJANDRA
No me gusta cuando decís esas
cosas.
SILVINA
¿Qué cosas?
ALEJANDRA
4.
ALEJANDRA
Esas. De desaparecer. De tirarte.
SILVINA
Pero no lo digo mal. Es un juego,
una fantasía. ¿Nunca te pasa?
¿Nunca pensás en irte? Así, sin
decirle nada a nadie. No sé, vivir
en un lugar donde no te conocen.
ALEJANDRA no contesta. Mira hacia el mar.
SILVINA
¿Nunca?
ALEJANDRA
(sin mirarla)
Sí. No sé... a veces.
SILVINA
¿A dónde te irías?
ALEJANDRA
Con vos.
SILVINA la toma del hombro con una mano.
ALEJANDRA
(sin mirarla a los ojos)
O sea… si me escapara. Me gustaría
que vos vengas.
SILVINA baja la vista. Agarra otra piedra del suelo.
SILVINA
(pasando la piedra de mano
en mano)
A veces pienso que vos sos la única
que me entiende.
ALEJANDRA
No sé si te entiendo tanto.
SILVINA
¿Y si saltamos?
ALEJANDRA
¿Al agua?
SILVINA
A otro lugar. No sé.
ALEJANDRA estira la mano y le muestra el dedo meñique.
SILVINA estira el suyo. Se lo enganchan.
ALEJANDRA
5.
ALEJANDRA
No saltes, ¿sí?
SILVINA
No. Y si salto, te aviso…
(susurrando)
Vos no le digas a nadie que poso
para vos.
ALEJANDRA
Nunca.
SILVINA apoya la cabeza en el hombro de ALEJANDRA. Quedan en
silencio mirando al mar.