0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Declaración de Río 1992: Desarrollo Sostenible

La Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 en Río de Janeiro estableció principios fundamentales para el desarrollo sostenible, enfatizando la centralidad de los seres humanos en las preocupaciones ambientales y la necesidad de cooperación global. Se reafirmaron compromisos para erradicar la pobreza, proteger el medio ambiente y promover el desarrollo equitativo, reconociendo la interdependencia entre estos elementos. La Cumbre de Johannesburgo de 2002 continuó este enfoque, subrayando la urgencia de abordar la pobreza y la degradación ambiental como requisitos esenciales para un futuro sostenible.

Cargado por

marco.codero007
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Declaración de Río 1992: Desarrollo Sostenible

La Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 en Río de Janeiro estableció principios fundamentales para el desarrollo sostenible, enfatizando la centralidad de los seres humanos en las preocupaciones ambientales y la necesidad de cooperación global. Se reafirmaron compromisos para erradicar la pobreza, proteger el medio ambiente y promover el desarrollo equitativo, reconociendo la interdependencia entre estos elementos. La Cumbre de Johannesburgo de 2002 continuó este enfoque, subrayando la urgencia de abordar la pobreza y la degradación ambiental como requisitos esenciales para un futuro sostenible.

Cargado por

marco.codero007
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Conferencia Mundial sobre el Medio

Ambiente y el Desarrollo. Rio de Janeiro


1992
Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo Declaración de
Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo La Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Habiéndose
reunido en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992, Reafirmando la
Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972, y tratando de
basarse en ella, Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y
equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre
los Estados, los sectores claves de las sociedades y las personas,
Procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los
intereses de todos y se proteja la integridad del sistema ambiental y de
desarrollo mundial, Reconociendo la naturaleza integral e
interdependiente de la Tierra, nuestro hogar, Proclama que: PRINCIPIO 1
Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones
relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida
saludable y productiva en armonía con la naturaleza. PRINCIPIO 2 De
conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del
derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de
aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y
de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades
realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al
medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los
límites de la jurisdicción nacional. PRINCIPIO 3 El derecho al desarrollo
debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las
necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones presentes y
futuras. PRINCIPIO 4 A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la
protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del
proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada. PRINCIPIO
5 Todos los Estados y todas las personas deberán cooperar en la tarea
esencial de erradicar la pobreza como requisito indispensable del
desarrollo sostenible, a fin de reducir las disparidades en los niveles de
vida y responder mejor a las necesidades de la mayoría de los pueblos del
mundo. PRINCIPIO 6 Se deberá dar especial prioridad a la situación y las
necesidades especiales de los países en desarrollo, en particular los países
menos adelantados y los más vulnerables desde el punto de vista
ambiental. En las medidas internacionales que se adopten con respecto al
medio ambiente y al desarrollo también se deberían tener en cuenta los
intereses y las necesidades de todos los países. PRINCIPIO 7 Los Estados
deberán cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar,
proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra.
En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del
medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes
pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad
que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en
vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente
mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.
PRINCIPIO 8 Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de
vida para todas las personas, los Estados deberían reducir y eliminar las
modalidades de producción y consumo insostenibles y fomentar políticas
demográficas apropiadas. PRINCIPIO 9 Los Estados deberían cooperar en
el fortalecimiento de su propia capacidad de lograr el desarrollo
sostenible, aumentando el saber científico mediante el intercambio de
conocimientos científicos y tecnológicos, e intensificando el desarrollo, la
adaptación, la difusión y la transferencia de tecnologías, entre estas,
tecnologías nuevas e innovadoras. PRINCIPIO 10 El mejor modo de tratar
las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos
interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda
persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio
ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la
información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en
sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos
de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la
sensibilización y la participación de la población poniendo la información a
disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los
procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento
de daños y los recursos pertinentes. PRINCIPIO 11 Los Estados deberán
promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente. Las normas, los
objetivos de ordenación y las prioridades ambientales deberían reflejar el
contexto ambiental y de desarrollo al que se aplican. Las normas
aplicadas por algunos países pueden resultar inadecuadas y representar
un costo social y económico injustificado para otros países, en particular
los países en desarrollo. PRINCIPIO 12 Los Estados deberían cooperar en la
promoción de un sistema económico internacional favorable y abierto que
llevara al crecimiento económico y el desarrollo sostenible de todos los
países, a fin de abordar en mejor forma los problemas de la degradación
ambiental. Las medidas de política comercial con fines ambientales no
deberían constituir un medio de discriminación arbitraria o injustificable ni
una restricción velada del comercio internacional. Se debería evitar tomar
medidas unilaterales para solucionar los problemas ambientales que se
producen fuera de la jurisdicción del país importador. Las medidas
destinadas a tratar los problemas ambientales transfronterizos o
mundiales deberían, en la medida de lo posible, basarse en un consenso
internacional. PRINCIPIO 13 Los Estados deberán desarrollar la legislación
nacional relativa a la responsabilidad y la indemnización respecto de las
víctimas de la contaminación y otros daños ambientales. Los Estados
deberán cooperar asimismo de manera expedita y más decidida en la
elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e
indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales
causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicción, o bajo su
control, en zonas situadas fuera de su jurisdicción. PRINCIPIO 14 Los
Estados deberían cooperar efectivamente para desalentar o evitar la
reubicación y la transferencia a otros Estados de cualesquiera actividades
y sustancias que causen degradación ambiental grave o se consideren
nocivas para la salud humana. PRINCIPIO 15 Con el fin de proteger el
medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de
precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño
grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá
utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en
función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente.
PRINCIPIO 16 Las autoridades nacionales deberían procurar fomentar la
internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos
económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina debe,
en PRINCIPIO, cargar con los costos de la contaminación, teniendo
debidamente en cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni
las inversiones internacionales. PRINCIPIO 17 Deberá emprenderse una
evaluación del impacto ambiental, en calidad de instrumento nacional,
respecto de cualquier actividad propuesta que probablemente haya de
producir un impacto negativo considerable en el medio ambiente y que
este sujeta a la decisión de una autoridad nacional competente. PRINCIPIO
18 Los Estados deberán notificar inmediatamente a otros Estados de los
desastres naturales u otras situaciones de emergencia que puedan
producir efectos nocivos súbitos en el medio ambiente de esos Estados. La
comunidad internacional deberá hacer todo lo posible por ayudar a los
Estados que resulten afectados. PRINCIPIO 19 Los Estados deberán
proporcionar la información pertinente y notificar previamente y en forma
oportuna a los Estados que posiblemente resulten afectados por
actividades que puedan tener considerables efectos ambientales
transfronterizos adversos, y deberán celebrar consultas con esos Estados
en una fecha temprana y de buena fe. PRINCIPIO 20 Las mujeres
desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente
y en el desarrollo. Es, por tanto, imprescindible contar con su plena
participación para lograr el desarrollo sostenible. PRINCIPIO 21 Debería
movilizarse la creatividad, los ideales y el valor de los jóvenes del mundo
para forjar una alianza mundial orientada a lograr el desarrollo sostenible
y asegurar un mejor futuro para todos. PRINCIPIO 22 Las poblaciones
indígenas y sus comunidades, así como otras comunidades locales,
desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente
y en el desarrollo debido a sus conocimientos y prácticas tradicionales.
Los Estados deberían reconocer y apoyar debidamente su identidad,
cultura e intereses y hacer posible su participación efectiva en el logro del
desarrollo sostenible. PRINCIPIO 23 Deben protegerse el medio ambiente
ylos recursos naturales de los pueblos sometidos a opresión, dominación y
ocupación. PRINCIPIO 24 La guerra es, por definición, enemiga del
desarrollo sostenible. En consecuencia, los Estados deberán respetar las
disposiciones de derecho internacional que protegen al medio ambiente
en épocas de conflicto armado, y cooperar en su ulterior desarrollo, según
sea necesario. PRINCIPIO 25 La paz, el desarrollo y la protección del medio
ambiente son interdependientes e inseparables. PRINCIPIO 26 Los Estados
deberán resolver pacíficamente todas sus controversias sobre el medio
ambiente por medios que corresponda con arreglo a la Carta de las
Naciones Unidas. PRINCIPIO 27 Los Estados y las personas deberán
cooperar de buena fe y con espíritu de solidaridad en la aplicación de los
principios consagrados en esta Declaración y en el ulterior desarrollo del
derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible.
__________________ a) Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Humano, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972 (publicación
de las Naciones Unidas, No. de venta: [Link].A.14 y corrección), cap. 1.

La Conferencia sobre Desarrollo


Sostenible Johannesburgo (2002)
eclaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible Desde nuestro
origen hasta el futuro 1. Nosotros, los representantes de los pueblos del
mundo, reunidos en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en
Johannesburgo (Sudáfrica) del 2 al 4 de septiembre de 2002, reafirmamos
nuestro compromiso en pro del desarrollo sostenible. 2. Nos
comprometemos a construir una sociedad mundial humanitaria y
equitativa y generosa, consciente de la necesidad de respetar la dignidad
de todos los seres humanos. 3. Al comienzo de la Cumbre, los niños del
mundo, con palabras sencillas y claras, nos han dicho que el futuro les
pertenece y nos han desafiado a que actuemos de manera tal que ellos
puedan heredar un mundo libre de las indignidades y los ultrajes que
engendran la pobreza, la degradación ambiental y el desarrollo
insostenible. 4. Como parte de nuestra respuesta a esos niños, que
representan nuestro futuro común, todos nosotros, venidos de todos los
rincones de la tierra, condicionados por distintas experiencias de la vida,
nos hemos unido, profundamente convencidos de que es urgente la
necesidad de crear un mundo nuevo y mejor donde haya esperanza. 5.
Por consiguiente, asumimos la responsabilidad colectiva de promover y
fortalecer, en los planos local, nacional, regional y mundial, el desarrollo
económico, desarrollo social y la protección ambiental, pilares
interdependientes y sinérgicos del desarrollo sostenible. 6. Desde este
continente, cuna de la humanidad, proclamamos, por medio del Plan de
Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible y la presente Declaración, nuestra responsabilidad hacia
nuestros semejantes, hacia las generaciones futuras y hacia todos los
seres vivientes. 7. Reconociendo que la humanidad se encuentra en una
encrucijada, nos hemos unido resueltos a responder de manera positiva a
la necesidad de formular un plan práctico y concreto que nos permita
erradicar la pobreza y promover el desarrollo humano. De Estocolmo a Río
de Janeiro a Johannesburgo 8. Hace 30 años, en Estocolmo, nos pusimos
de acuerdo sobre en que era apremiante la necesidad de abordar el
problema del deterioro ambiental1. Hace 10 años, en la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río
de Janeiro2, convinimos en que la protección del medio ambiente, el
desarrollo social y el desarrollo económico eran fundamentales para lograr
el desarrollo sostenible basado en los principios de Río. Para alcanzar este
objetivo, aprobamos un programa de alcance mundial titulado “Programa
21”3 y la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, a los
cuales reafirmamos hoy nuestra adhesión. La Conferencia de Río
constituyó un hito importante que permitió establecer un nuevo plan de
acción para el desarrollo sostenible. 9. En el intervalo entre la Conferencia
de Río y la de Johannesburgo, las naciones del mundo se han reunido en
varias grandes conferencias bajo los auspicios de las Naciones Unidas,
entre ellas la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el
Desarrollo4 y la Conferencia Ministerial de Doha5. Estas conferencias
definieron para el mundo una amplia visión del futuro de la humanidad.
10. Nos congratulamos de que en la Cumbre de Johannesburgo se hayan
congregado pueblos tan diversos para expresar sus opiniones en una
búsqueda constructiva del camino común hacia un mundo en que se
respete y se ponga en práctica el concepto del desarrollo sostenible. La
Cumbre de Johannesburgo ha confirmado asimismo el importante
progreso realizado hacia la consecución de un consenso mundial y de una
alianza entre todos los pueblos del planeta. Los grandes problemas que
debemos resolver 11. Reconocemos que la erradicación de la pobreza, la
modificación de pautas insostenibles de producción y consumo y la
protección y ordenación de la base de recursos naturales para el
desarrollo social y económico son objetivos primordiales y requisitos
fundamentales de un desarrollo sostenible. 12. La profunda fisura que
divide a la sociedad humana entre ricos y pobres, así como el abismo cada
vez mayor que separa al mundo desarrollado del mundo en desarrollo,
representan una grave amenaza a la prosperidad, seguridad y estabilidad
mundiales. 13. El medio ambiente mundial sigue deteriorándose. Continúa
la pérdida de biodiversidad; siguen agotándose las poblaciones de peces;
la desertificación avanza cobrándose cada vez más tierras fértiles; ya se
hacen evidentes los efectos adversos del cambio del clima; los desastres
naturales son más frecuentes y más devastadores, y los países en
desarrollo se han vuelto más vulnerables, en tanto que la contaminación
del aire, el agua y los mares sigue privando a millones de seres humanos
de una vida digna. 14. La globalización ha agregado una nueva dimensión
a estos problemas. La rápida integración de los mercados, la movilidad del
capital y los apreciables aumentos en las corrientes de inversión en todo
el mundo han creado nuevos problemas, pero también nuevas
oportunidades para la consecución del desarrollo sostenible. Pero los
beneficios y costos de la globalización no se distribuyen de forma pareja y
a los países en desarrollo les resulta especialmente difícil responder a este
reto. 15. Corremos el riesgo de que estas disparidades mundiales se
vuelvan permanentes y, si no actuamos de manera que cambiemos
radicalmente sus vidas, los pobres del mundo pueden perder la fe en sus
representantes y en los sistemas democráticos que nos hemos
comprometido a defender, y empezar a pensar que sus representantes no
hacen más que promesas vanas. Nuestro compromiso con el desarrollo
sostenible 16. Estamos resueltos a velar por que nuestra rica diversidad,
fuente de nuestra fuerza colectiva, sea utilizada en una alianza
constructiva para el cambio y para la consecución del objetivo común del
desarrollo sostenible. 17. Reconociendo la importancia de promover la
solidaridad humana, hacemos un llamamiento para que se fomenten el
diálogo y la cooperación mutua entre las civilizaciones y los pueblos del
mundo, independientemente de consideraciones de raza, discapacidad,
religión, idioma, cultura o tradición. 18. Nos felicitamos de que la Cumbre
de Johannesburgo haya centrado la atención en la universalidad de la
dignidad humana y estamos resueltos, no sólo mediante la adopción de
decisiones sobre objetivos y calendarios sino también mediante
asociaciones de colaboración, a aumentar rápidamente el acceso a los
servicios básicos, como el suministro de agua potable, el saneamiento,
una vivienda adecuada, la energía, la atención de la salud, la seguridad
alimentaria y la protección de la biodiversidad. Al mismo tiempo,
colaboraremos para ayudarnos unos a otros a tener acceso a recursos
financieros, beneficiarnos de la apertura de los mercados, promover la
creación de capacidad, utilizar la tecnología moderna para lograr el
desarrollo y asegurarnos de que se fomenten la transferencia de
tecnología, el mejoramiento de los recursos humanos, la educación y la
capacitación a fin de erradicar para siempre el subdesarrollo. 19.
Reafirmamos nuestra promesa de asignar especial importancia a la lucha
contra problemas mundiales que representan graves amenazas al
desarrollo sostenible de nuestra población y darle prioridad. Entre ellos
cabe mencionar el hambre crónica, la malnutrición, la ocupación
extranjera, los conflictos armados, los problemas del tráfico ilícito de
drogas, la delincuencia organizada, la corrupción, los desastres naturales,
el tráfico ilícito de armas, la trata de personas, el terrorismo, la
intolerancia y la incitación al odio racial, étnico, religioso y de otra índole,
la xenofobia y las enfermedades endémicas, transmisibles y crónicas, en
particular el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis. 20. Nos
comprometemos a asegurar que la potenciación y emancipación de la
mujer y la igualdad de género se integren en todas las actividades que
abarca el Programa 21, los objetivos6 de desarrollo del Milenio y el Plan de
Aplicación de las Decisiones de la Cumbre. 21. Reconocemos la realidad
de que la sociedad mundial tiene los medios y los recursos para responder
a los retos de la erradicación de la pobreza y el logro del desarrollo
sostenible que enfrenta toda la humanidad. Unidos redoblaremos nuestros
esfuerzos para que esos recursos disponibles sean aprovechados en
beneficio de todos. 22. A este respecto, a fin de contribuir a la
consecución de nuestras metas y objetivos de desarrollo, instamos a los
países desarrollados que no lo hayan hecho a que tomen medidas
concretas para alcanzar los niveles internacionalmente convenidos de
asistencia oficial para el desarrollo. 23. Celebramos y apoyamos la
creación de agrupaciones y alianzas regionales más fuertes, como la
Nueva Alianza para el Desarrollo de África, a fin de promover la
cooperación regional, una mayor cooperación internacional y el desarrollo
sostenible. 24. Seguiremos prestando especial atención a las necesidades
de desarrollo de los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países
menos adelantados. 25. Reafirmamos el papel vital de las poblaciones
indígenas en el desarrollo. 26. Reconocemos que el desarrollo sostenible
exige una perspectiva a largo plazo y una amplia participación en la
formulación de políticas, la adopción de decisiones y la ejecución de
actividades a todos los niveles. Como parte de nuestra colaboración en la
esfera social, seguiremos bregando por la formación de asociaciones
estables con todos los grandes grupos, respetando su independencia, ya
que cada uno de ellos tiene un importante papel que desempeñar. 27.
Convenimos en que en la realización de sus actividades legítimas el sector
privado, incluidas tanto las grandes empresas como las pequeñas, tiene el
deber de contribuir a la evolución de comunidades y sociedades
equitativas y sostenibles. 28. También convenimos en prestar asistencia a
fin de aumentar las oportunidades de empleo remunerado, teniendo en
cuenta la Declaración de principios de la Organización Internacional del
Trabajo relativa a los derechos fundamentales en el trabajo7. 29.
Convenimos en que es necesario que las empresas del sector privado
asuman plena responsabilidad de sus actos en un entorno regulatorio
transparente y estable. 30. Nos comprometemos a fortalecer y mejorar la
gobernanza en todos los planos para lograr la aplicación efectiva del
Programa 21, los objetivos de desarrollo del Milenio y el Plan de Aplicación
de las Decisiones de la Cumbre. El multilateralismo es el futuro 31. Para
lograr nuestros objetivos de desarrollo sostenible, necesitamos
instituciones internacionales y multilaterales más eficaces, democráticas y
responsables de sus actos. 32. Reafirmamos nuestra adhesión a los
principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y al derecho
internacional así como al fortalecimiento del multilateralismo. Apoyamos
la función rectora de las Naciones Unidas que, por ser la organización más
universal y representativa del mundo, es la más indicada para promover el
desarrollo sostenible. 33. Nos comprometemos además a verificar
regularmente los avances hacia nuestros objetivos y metas de desarrollo
sostenible. Cómo lograrlo 34. Estamos de acuerdo en que debe ser éste
un proceso inclusivo en el que han de intervenir todos los grandes grupos
y gobiernos que han participado en la histórica Cumbre de Johannesburgo.
35. Nos comprometemos a aunar esfuerzos, resueltos a salvar nuestro
planeta, promover el desarrollo humano y lograr la prosperidad y la paz
universales. 36. Nos comprometemos a cumplir el Plan de Aplicación de
las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y a
acelerar la consecución de los objetivos socioeconómicos y ambientales
en los plazos que allí se fijan. 37. Desde el continente africano, cuna de la
humanidad, nos comprometemos solemnemente, ante los pueblos del
mundo y las generaciones que heredarán la tierra, a actuar para que se
haga realidad el desarrollo sostenible, que es nuestra aspiración común.

Ley Aprobatoria del Convenio de


Protección de la Flora, la Fauna y de las
bellezas escénicas naturales de la
Es el convenio pionero para Venezuela en materia de protección de la
flora y la fauna de los países de América, mejor conocido como
Convención de Washington, y que fue suscrito por Venezuela el 13 de
noviembre de 1941, según gaceta oficial Nº 20.643. En dicho convenio se
establece la necesidad de crear en los territorios de cada Estado firmante,
las áreas y figuras jurídicas definidas para proteger la flora y la fauna y
mantenerlas en su estado prístino, además de generar la normativa
necesaria para que así se conserven,

evitando su explotación con fines comerciales; en consecuencia los


Estados firmantes se comprometieron a crear estas áreas y figuras
jurídicas en sus territorios, y es así como se implementa en nuestro país el
vigente sistema de parques nacionales y monumentos naturales.

Convención Ramsar
La Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional
especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, conocida en forma
abreviada como Convenio de Ramsar, fue firmada en la ciudad de Ramsar
(Irán) el 18 de enero de 1971 y entró en vigor el 21 de diciembre de 1975.
Su principal objetivo es «la conservación y el uso racional de los
humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales y gracias a
la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo
sostenible en todo el mundo». En el año 2011, 160 estados miembros de
todo el mundo se habían sumado a dicho acuerdo, protegiendo 1950
humedales, con una superficie total de 190 millones de hectáreas,
designados para ser incluidos en la lista Ramsar de humedales de
importancia internacional. Cada tres años los países miembros se reúnen
para evaluar los progresos y compartir conocimientos y experiencias. La
lista Ramsar de humedales de importancia internacional incluye en la
actualidad más de 1900 lugares (sitios Ramsar) que cubren un área de 1
900 000 km², siendo el número de sitios en el año 2000 de 1021. El país
con un mayor número de sitios es el Reino Unido con 169; la nación con el
mayor área de humedales listados es Bolivia con más de 148.000 km²,
seguido de Canadá con más de 130 000 km², incluyendo el golfo de la
Reina Maud con 62 800 km². El concepto de Uso Racional La filosofía de
Ramsar gira en torno al concepto de “uso racional”. El uso racional de los
humedales se define como "el mantenimiento de sus características
ecológicas, logrado mediante la implementación de enfoques por
ecosistemas, dentro del contexto del desarrollo sostenible". Por
consiguiente, la conservación de los humedales, así como su uso
sostenible y el de sus recursos, se hallan en el centro del "uso racional" en
beneficio de la humanidad. La misión de Ramsar La Convención emplea
una definición amplia de los tipos de humedales abarcados por esta
misión, incluidos pantanos y marismas, lagos y ríos, pastizales húmedos y
turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, zonas marinas
próximas a las costas, manglares y arrecifes de coral, así como sitios
artificiales como estanques piscícolas, arrozales, embalses y salinas. La
misión de la Convención es “la conservación y el uso racional de los
humedales mediante acciones locales y nacionales y gracias a la
cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo
sostenible en todo el mundo”

Ley Aprobatoria de la Convención para


la Protección del Patrimonio Mundial,
Cultural y Natural de la Unesco
Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural
La Conferencia General de la Organi zación de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, en su 17a, reunión celebrada en París
del 17 de octubre al 21 de noviembre de 1972. Constatando que el
patrimonio cultural y el pa trimonio natural están cada vez más
amenazados de destrucción, no sólo por las causas tradicionales de
deterioro sino también por la evolución de la vida social y económica que
las agrava con fenómenos de alteración o de destrucción aún más
temibles, Considerando que el deterioro o la desaparición de un bien del
patrimonio cultural y natural constituye un empobrecimiento nefast o del
patrimonio de todos los pueblos del mundo, Considerando que la
protección de ese patrimoni o a escala nacional es en muchos casos
incompleto, dada la magnitud de los medios que requiere y la insuficiencia
de los recursos económicos, científicos y técnicos del país en cuyo
territorio se encuentra el bien que ha de ser protegido, Teniendo presente
que la Constitución de la Unes co estipula que la Organización ayudará a
la conservación, al progreso y a la difusión del saber, velando por la
conservación y la protección del patr imonio universal, y recomendando a
los interesados las convenciones internacionales que sean necesarias para
ese objeto, Considerando que las convenciones, recomendaciones y
resoluciones internacionales existentes en favor de los bienes culturales y
naturales, demuestran la importancia que tiene para todos los pueblos del
mundo, la conservación de esos bienes únicos e irremplazables de
cualquiera que sea el país a que pertenezcan, Considerando que ciertos
bienes del patrimonio cultural y natural presentan un interés excepcional
que exige se conserven como elementos del patrimonio mundial de la
humanidad entera, Considerando que, ante la amplitud y la gravedad de
los nuevos peligros que les amenazan, incumbe a la colectividad
internacional entera participar en la protección del patrimonio cultural y
natural de valor universal excepcional prestando una asistencia colectiva
que sin reemplazar la acción del Estado interesado la complete
eficazmente, Considerando que es indispensable adoptar para ello nuevas
disposiciones convencionales que establezcan un sistema eficaz de
protección colectiva del patrimonio cultural y natural de valor excepcional
organizada de una manera permanente, y según métodos científicos y
modernos, Habiendo decidido , en su décimosexta reunión, que es ta
cuestión sería objeto de una Convención internacional, Aprueba en este
día dieciséis de noviembre de 1972, la presente Convención:
I. DEFINICIONES DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL Articulo 1 A los
efectos de la presente Convención se considerará "patrimonio cultural": -
los monumentos: obras arquitectóni cas, de escultura o de pintura
monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico,
inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor
universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de
la ciencia, - los conjuntos: grupos de construcci ones, aisladas o reunidas,
cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor
universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de
la ciencia, - los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y
la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que
tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico,
estético, etnológico o antropológico. Articulo 2 A los efectos de la presente
Convención se considerarán "patrimonio natural": - los monumentos
naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de
esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el
punto de vista estético o científico, - las formaciones geológicas y fisiogr
áficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el habitat de
especies, animal y vegetal, amenazadas, que tengan un valor universal
excepcional desde el punto de vista estético o científico, - los lugares
naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un
valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la
conservación o de la belleza natural, Articulo 3 Incumbirá a cada Estado
Parte en la presente Convención identificar y delimitar los diversos bienes
situados en su territorio y mencionados en los artículos 1 y 2. II.
PROTECCION NACIONAL Y PROTECCION INTERNACIONAL DEL PATRIMONIO
CULTURAL Y NATURAL Articulo 4 Cada uno de los Estados Partes en la
presente Convención reconoce que la obligación de identificar, proteger,
conservar, rehabilitar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio
cultural y natural situado en su territorio, le incumbe primordialmente.
Procurará actuar con ese objeto por su propio esfuerzo y hasta el máximo
de los recursos de que disponga, y llegado el caso, mediante la asistencia
y la cooperación internacionales de que se pueda beneficiar, sobre todo
en los aspectos financiero, artístico, científico y técnico. Articulo 5 Con
objeto de garantizar una pr otección y una conservación eficaces y
revalorizar lo más activamente posible el patrimonio cultural y natural
situado en su territorio y en las condiciones adecuadas a cada país, cada
uno de los Estados Partes en la presente Convención procurará dentro de
lo posible: a) adoptar una política general encamin ada a atribuir al
patrimonio cultural y natural una función en la vida colec tiva y a integrar
la protección de ese patrimonio en los programas de planificación general;
b) instituir en su territorio, si no existen, uno o varios servicios de
protección, conservación y revalorización del patrimonio cultural y natural,
dotados de un personal adecuado que disponga de medi os que le
permitan llevar a cabo las tareas que le incumban; c) desarrollar los
estudios y la investigación científica y técnica y perfeccionar los métodos
de intervención que perm itan a un Estado hacer frente a los peligros que
amenacen a su patrimonio cultural y natural; d) adoptar las medidas
jurídicas, científicas, técnicas, administrativas y financieras adecuadas,
para identificar, proteger, conservar, revalorizar y rehabilitar ese
patrimonio; y e) facilitar la creación o el desenvolvimi ento de centros
nacionales o regionales de formación en materia de protecci ón,
conservación y revalorización del patrimonio cultural y natural y estimular
la investigación científica en este campo; Articulo 6 1. Respetando
plenamente la soberanía de los Estados en cuyos territorios se encuentre
el patrimonio cultural y natural a que se refieren los artículos 1 y 2 y sin
perjuicio de los derechos reales previs tos por la legislación nacional sobre
ese patrimonio, los Estados Partes en la pres ente Convención reconocen
que constituye un patrimonio universal en cuya protección la comunidad
internacional entera tiene el deber de cooperar. 2. Los Estados Partes se
obligan, en consecuencia y de conformidad con lo dispuesto en la
presente Convención, a presta r su concurso para identificar, proteger,
conservar y revalorizar el patrimonio cultu ral y natural de que trata el
artículo 11, párrafos 2 y 4, si lo pide el Estado en cuyo territorio esté
situado. 3. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención se
obliga a no tomar deliberadamente ninguna medida que pueda causar
daño, directa o indirectamente, al patrimonio cultural y natural de que
tratan los artículos 1 y 2 situado en el territorio de otros Estados Partes en
esta Convención. Articulo 7 Para los fines de la presente Convención, se
entenderá por protección internacional del patrimonio mundial cultural y
natural el establecimiento de un sistema de cooperación y asistencia
internacional destinado a secundar a los Estados Partes en la Convención
en los esfuerzos que desplieguen para conservar e identificar ese
patrimonio. III. COMITE INTERGUBERNAMENTAL DE PROTECCION DEL
PATRIMONIO MUNDIAL CULTURAL Y NATURAL Articulo 8 1. Se crea en la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura un Comité inter gubernamental de protección del patrimonio
cultural y natural de valor universal excepcional, denominado "el Comité
del Patrimonio Mundial". Estará compuesto de 15 Estados Partes en la
Convención, elegidos por los Estados Partes en ella, constituidos en
Asamblea General durante las reuniones ordinarias de la Conferencia Ge
neral de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura. El número de Estados Miembros del Comité se
aumentará hasta 21, a partir de la reunión ordinaria de la Conferencia
General que siga a la entrada en vigor de la presente Convención en 40 o
más Estados. 2. La elección de los miembros del Comité garantizará la
representación equitativa de las diferentes regiones y culturas del mundo.
3. A las sesiones del Comité podrán asis tir, con voz consultiva, un
representante del Centro Internacional de estudios para la conservación y
restauración de los bienes culturales (Centro de Roma) un repres entante
del Consejo internacional de monumentos y lugares de interés artístico e
histórico (ICOMOS) y un representante de la Unión internacional para la
conservación de la naturaleza y sus recursos (UICN), a los que se podrán
añadir, a petic ión de los Estados Partes reunidos en Asamblea General
durante las reuniones ordina rias de la Conferencia General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, representantes de otras organizaciones intergubernamentales o
no gubernamentales que tengan objetivos similares. Articulo 9 1. Los
Estados Miembros del Comité del patrimonio mundial ejercerán su
mandato desde que termine la reunión ordinaria de la Conferencia
General en la que hayan sido elegidos hasta la clausura de la tercera
reunión ordinaria siguiente. 2. Sin embargo, el mandato de un tercio de
los miembros designados en la primera elección expirará al fin de la pr
imera reunión ordinaria de la Conferencia General siguiente a aquella en
que haya n sido elegidos y el mandato de un segundo tercio de los
miembros designados al mismo tiempo, expirará al fin de la segunda
reunión ordinaria de la Conferencia Genera l siguiente a aquella en que
hayan sido elegidos. Los nombres de esos miembros serán sorteados por
el Presidente de la Conferencia General después de la primera elección. 3.
Los Estados Miembros del Comité desi gnarán, para que los representen
en él, a personas calificadas en el campo del patrimonio cultural o del
patrimonio natural. Articulo 10 1. El Comité del Patrimonio Mundial
aprobará su reglamento. 2. El Comité podrá en todo momento invitar a
sus reuniones a organismos públicos o privados, así como a personas
privadas, para consultarles sobre cuestiones determinadas, 3. El Comité
podrá crear los órganos c onsultivos que considere necesarios para
ejecutar su labor. Articulo 11 1. Cada uno de los Estados Partes en la
presente Convención presentará al Comité del Patrimonio Mundial, en la
medida de lo posible, un inventario de los bienes del patrimonio cultural y
natural situados en su territorio y aptos para ser incluidos en la lista de
que trata el párrafo 2 de este artículo. Este inventario, que no se
considerará exhaustivo, habrá de conten er documentación sobre el lugar
en que estén situados los bienes y sobre el interés que presenten. 2. A
base de los inventarios presentados por los Estados según lo dispuesto en
el párrafo 1, el Comité establecerá, llevará al día y publicará, con el título
de "Lista del patrimonio mundial", una lista de los bienes del patrimonio
cultural y del patrimonio natural, tal como los definen los artícul os 1 y 2
de la presente Convención, que considere que poseen un valor universal
ex cepcional siguiendo los criterios que haya establecido. Una lista
revisada puesta al día se distribuirá al menos cada dos años. 3. Será
preciso el consentimiento del Es tado interesado para inscribir un bien en
la Lista del patrimonio mundial. La inscripc ión de un bien situado en un
territorio que sea objeto de reivindicación de soberanía o de jurisdicción
por parte de varios Estados no prejuzgará nada sobre los derechos de las
partes en litigio. 4. El Comité establecerá, llevará al día y publicará, cada
vez que las circunstancias lo exijan, con el nombre de "Lista del
patrimonio mundial en peligro" una lista de los bienes que figuren en la
Lista del patrimonio mundial, cuya protección exija grandes trabajos de
conservación para los cuales se haya pedido ayuda en virtud de la
presente Convención. Esta lista contendrá una estimación del costo de las
operaciones. Sólo podrán figurar en esa lista los bienes del patrimonio
cultural y natural que estén amenazados por peligros graves y precisos
como la amenaza de desaparición debida a un deterioro acelera do,
proyectos de grandes obras públicas o privadas, rápido desarrollo urbano
y turístico, destrucción debida a cambios de utilización o de propiedad de
tierra, alte raciones profundas debidas a una causa desconocida,
abandono por cualquier motivo, conflicto armado que haya estallado o
amenace estallar, catástrofes y cataclismos, incendios, terremotos,
deslizamientos de terreno, erupciones volcánicas, modificaciones del nivel
de las aguas, inundaciones y maremotos. El Comité podrá siempre, en
caso de emergencia, efectuar una nueva inscripción en la Lista del
patrimonio mundial en peligro y darle una difusión inmediata. 5. El Comité
definirá los criterios que se rvirán de base para la inscripción de un bien
del patrimonio cultural y natural en una u otra de las listas de que tratan
los párrafos 2 y 4 del presente artículo. 6. Antes de denegar una petición
de insc ripción en una de las dos listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del
presente artícul o, el Comité consultará con el Estado Parte en cuyo
territorio esté situado el bien del patrimonio cultural o natural de que se
trate. 7. El Comité con el acuerdo de los Estados interesados, coordinará y
estimulará los estudios y las investigaciones necesarios pa ra constituir las
listas a que se refieren los párrafos 2 y 4 del presente artículo. Articulo 12
El hecho de que un patrimonio cultural y natural no se haya inscrito en
una u otra de las dos listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del artíc ulo 11
no significará en modo alguno que no tenga un valor universal ex
cepcional para fines distintos de los que resultan de la inscripción en estas
listas. Articulo 13 1. El Comité del Patrimonio Mundial r ecibirá y estudiará
las peticiones de asistencia internacional formuladas por los Estados
Partes en la presente Convención en lo que respecta a los bienes del patr
imonio cultural y natural situados en sus territorios, que figuran o son
susceptibles de figurar en las listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del
artículo 11. Esas peticione s podrán tener por objeto la protección, la
conservación, la revalorización o la rehabilitación de dichos bienes. 2. Las
peticiones de ayuda internacional, en aplicación del párrafo 1 del presente
artículo, podrán tener también por objeto la identificación de los bienes
del patrimonio cultural o natural definidos en los artículos 1 y 2, cuando
las investigaciones preliminares hayan demostrado que merecen ser
proseguidas. 3. El Comité decidirá sobre esas petic iones, determinará,
llegado el caso, la índole y la importancia de su ayuda y autorizará la
celebración en su nombre, de los acuerdos necesarios con el Gobierno
interesado. 4. El Comité fijará el orden de prioridad de sus intervenciones.
Para ello tendrá en cuenta la importancia respectiva de los bienes que se
hayan de proteger para el patrimonio mundial cultural y natural, la
necesidad de asegurar una protección internacional a los bienes más
representativos de la naturaleza o del genio y la historia de los pueblos del
mundo, la urgencia de los trabajos que se hayan de emprender, la
importancia de los recursos de los Estados en cuyo territorio se
encuentren los bienes amenazados y en particular la medida en que
podrán asegurar la salvaguardia de esos bienes por sus propios medios. 5.
El Comité establecerá, pondrá al día y di fundirá una lista de los bienes
para los que se haya prestado ayuda internacional. 6. El Comité decidirá
sobre la utili zación de los recursos del Fondo creado en virtud de lo
dispuesto en el artículo 15 de la presente Convención. Buscará la manera
de aumentar los recursos y tomará para ello las disposiciones necesarias.
7. El Comité cooperará con las organizaciones internacionales y nacionales
gubernamentales y no gubernamentales, cuyos objetivos sean análogos a
los de la presente Convención. Para elaborar sus programas y, ejecutar
sus proyectos, el Comité podrá recurrir a esas organizaciones y, en
particular al Centro internacional de estudios de conservación y
restauración de lo s bienes culturales (Centro de Roma), al Consejo
internacional de monumentos y de lugares de interés artístico e histórico
(ICOMOS) o a la Unión Internacional para la conservación de la naturaleza
y sus recursos (UICN), como también a organismos públicos y privados, y
a particulares. 8. El comité tomará sus decisiones por mayoría de dos
tercios de los miembros presentes y votantes. Constituirá quorum la
mayoría de los miembros del Comitè. Articulo 14 1. El Comité del
Patrimonio Mundial estará secundado por una secretaría nombrada por el
Director General de la Or ganización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura. 2. El Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, utilizando lo más posible los servicios del Centro Internacional de
estudios para la conser vación y la restauración de los bienes culturales
(Centro Roma), del Consejo Inte rnacional de monumentos y de lugares de
interés artístico e histórico (ICOMOS) y lo s de la Unión internacional para
la conservación de la naturaleza y sus recursos (UICN) dentro de sus
competencias y de sus atribuciones respectivas, preparará la doc
umentación del Comité y el orden del día de sus reuniones, y ejecutará
sus decisiones. IV. FONDO PARA LA PROTECCI ON DEL PATRIMONIO
MUNDIAL CULTURAL Y NATURAL Articulo 15 1. Se crea un Fondo para la
Protección del Patrimonio Cultural y Natural Mundial de Valor Universal
Excepcional, denominado "el Fondo del Patrimonio Mundial". 2. El Fondo
estará constituido como fondo fiduciario, de conformidad con las
disposiciones pertinentes del Reglamento Financiero de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 3. Los
recursos del Fondo estarán constituidos por: a) Las contribuciones
obligatorias y las c ontribuciones voluntarias de los Estados Partes en la
presente Convención; b) Las aportaciones, donaciones o legados que
puedan hacer: i) otros Estados ii) la Organización de las Naciones Unid as
para la Educación, la Ciencia y la Cultura, las demás organizaciones del
sistema de las Naciones Unidas, especialmente el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo y otras organizaciones
intergubernamentales iii) organismos públicos o privados o personas
privadas. c) Todo interés producido por los recursos del Fondo d) El
producto de las colectas y las recaudaciones de las manifestaciones
organizadas en provecho del Fondo e) Todos los demás recursos
autorizados por el Reglamento que elaborará el Comité del Patrimonio
Mundial. 4. Las contribuciones al Fondo y las demá s formas de ayuda que
se presten al Comité sólo se podrán dedicar a los fine s fijados por él. El
Comité podrá aceptar contribuciones que hayan de ser destin adas a un
determinado programa o a un proyecto específico a condición de que él
haya decidido poner en práctica ese programa o ejecutar ese proyecto.
Las contribuciones que se hagan al fondo no han de estar supeditadas a
condiciones políticas Articulo 16 1. Sin perjuicio de cualquier contri bución
voluntaria complementaria, los Estados Partes en la presente Convención
se obligan a ingresar normalmente, cada dos años, en el Fondo del
Patrimonio Mundial , contribuciones cuya cuantía en forma de un
porcentaje único aplicable a todos los Estados decidirá la Asamblea
General de los Estados Partes en la Convención, reunida durante la
celebración de la Conferencia General de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Esa decisión de la
Asamblea General requerirá la mayoría de los Estados Partes presentes y
votantes que no hayan hecho la declaración que menciona el párrafo 2 del
presente artículo. La contribuci ón obligatoria de los Estados Partes en la
Convención no podrá exceder en ningún cas o del 1% de la contribución al
presupuesto ordinario de la Organización de las Naciones Unidas, para la
Educación, la Ciencia y la Cultura 2. No obstante, cualquiera de los
Estados a que se refiere el artículo 31 o el artículo 32 de la presente
Convención podrá, en el momento de depositar su instrumento de
ratificación, de aceptación o de adhesión, declarar que no se considera
obligado por las disposiciones del párrafo 1 del presente artículo. 3. Todo
Estado Parte en la Convención que haya formulado la declaración
mencionada en el párrafo 2 del presen te artículo, podrá retirarla en
cualquier momento, notificándolo al Director Gene ral de la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cu ltura. Sin
embargo, el hecho de retirar la declaración no producirá efecto alguno
respecto de la contribución obligatoria que adeude dicho Estado hasta la
fecha de la siguiente Asamblea General de los Estados Partes en la
Convención. 4. Para que el Comité esté en condici ones de prever sus
operaciones de manera eficaz, las contribuciones de los Estados Pa rtes en
la presente Convención que hayan hecho la declaración de que trata el
párrafo 2 del presente artículo habrán de ser entregadas de una manera
regular, cada dos años por lo menos, y no deberían ser inferiores a las
contribuciones que hubier an tenido que pagar si hubiesen estado
obligados por las disposiciones del párrafo 1 del presente artículo. 5. Todo
Estado Parte en la Convención que esté en retraso en el pago de su
contribución obligatoria o voluntaria en lo que respecta al año en curso y
al año civil inmediatamente anterior, no podrá ser elegido miembro del
Comité del Patrimonio Mundial, si bien esta disposición no será aplicable
en la primera elección. Si tal Estado es ya miembro del Comité no será
aplicable en la primera elección. Si tal Estado es ya miembro del Comité,
su mandato se extinguirá en el momento en que se efectuen las
elecciones previstas por el párrafo 1 del artículo 8 de la presente
Convención. Articulo 17 Los Estados Partes en la presente Convención
considerarán o favorecerán la creación de fundaciones o de asociaciones n
acionales públicas y privadas que tengan por objeto estimular las
liberalidades en fa vor de la protección del patrimonio cultural y natural
definido en los artículos 1 y 2 de la presente Convención. Articulo 18 Los
Estados Partes en la presente Convenc ión prestarán su concurso a las
campañas internacionales de colecta de fondos que se organicen en
provecho del Fondo del Patrimonio Mundial bajo los auspicios de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura. Facilitarán las colectas hechas con este propósito por los
organismos mencionados en el párrafo 3 del artículo 15. V. CONDICIONES
Y MODALIDADES DE LA ASISTENCIA INTERNACIONAL Articulo 19 Todo
Estado Parte en la presente Convención podrá pedir asistencia
internacional en favor de los bienes de l patrimonio cultural o natural de
valor universal excepcional situados en su territo rio. Unirá a su petición
los elementos de información y los documentos previstos en el artículo 21
de que disponga que el Comité necesite para tomar su decisión. Articulo
20 Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 2 del artículo 13 del
apartado c) del artículo 22 y del artículo 23, la asistencia internacional
prevista por la presente Convención sólo se podrá conceder a los bi enes
del patrimonio cultural y natural que el Comité del Patrimonio Mundial
haya deci dido o decida hacer figurar en una o en las dos listas de que
tratan los párrafos 2 y 4 del artículo 11. Articulo 21 1. El Comité del
Patrimonio Mundial determinará el procedimiento de exámen de las
peticiones de asistencia internaciona l que estará llamado a prestar e
indicará los elementos que habrá de contener la petic ión que describirá la
operación que se proyecte, los trabajos necesarios, una ev aluación de su
costo, su urgencia y las razones por las cuales los recursos del Es tado
peticionario no le permiten hacer frente a la totalidad de los gastos.
Siempre que sea posible, las peticiones se apoyarán en un dictamen de
expertos. 2. Por razón de los trabajos que se pue da tener que emprender,
sin demora, el Comité examinará con preferencia las petic iones que se
presenten justificadas por calamidades naturales o por catástrofes. El
Comité dispondrá para esos casos de un fondo de reserva. 3. Antes de
tomar una decisión, el Comité efectuará los estudios o las consultas que
estime necesarios. Articulo 22 La asistencia del Comité del Patrimonio
Mundial podrá tomar las formas siguientes: a) estudios sobre los
problemas artísticos, científicos y técnicos que plantean la protección, la
conservación, la revalorización y la rehabilitación del patrimonio cultural y
natural definido en los párrafos 2 y 4 del artículo 11, de la presente
Convención; b) servicios de expertos, de técnicos y de mano de obra
calificada para velar por la buena ejecución del proyecto aprobado; c)
formación de especialistas de todos los niveles en materia de
identificación, protección, conservación, revalorización y rehabilitación del
patrimonio cultural y natural; d) suministro de equipo que el Estado
interesado no posea o no pueda adquirir; e) préstamos a interés reducido,
sin interés o reintegrables a largo plazo; f) concesión en casos
excepcionales y especialmente motivados, de subvenciones no
reintegrables. Articulo 23 El Comité del Patrimonio Mundial podrá también
prestar asistencia internacional a centros nacionales o regionales de
formación de especialistas de todos grados en materia de identificación;
protección, conservación, revalorización y rehabilitación del patrimonio
cultural y natural. Articulo 24 Una asistencia internacional muy importante
sólo se podrá conceder después de un estudio científico, económico y
técnic o detallado. Este estudio habrá de hacer uso de las técnicas más
avanzadas de pr otección, de conservación, de revalorización y de
rehabilitación del patrimonio cultural y natural y habrá de corresponder a
los objetivos de la presente Convención. Habr á de buscar también la
manera de emplear racionalmente los recursos disponibles en el Estado
interesado. Articulo 25 El financiamiento de los trabajos neces arios no
incumbirá, en principio, a la comunidad internacional más que
parcialmente. La participación del Estado que reciba la asistencia
internacional habrá de constituir una parte cuantiosa de su aportación a
cada programa o proyecto, salvo cuando sus recursos no se lo permitan.
Articulo 26 El Comité del Patrimonio Mundial y el Estado beneficiario
definirán en el acuerdo que concierten las condiciones en que se llevará a
cabo un programa o proyecto para el que se facilite asistencia
internacional con arreglo a las disposiciones de esta Convención.
Incumbirá al Estado que reciba tal asistencia internacional seguir
protegiendo conservando y revalorizando los bi enes así preservados, en
cumplimiento de las condiciones establecidas en el acuerdo VI.
PROGRAMAS EDUCATIVOS Articulo 27 1. Los Estados Partes en la presen
te Convención, por todos los medios apropiados, y sobre todo mediante
programas de educación y de información, harán todo lo posible por
estimular en sus pueblos el respeto y el aprecio del patrimonio cultural y
natural definido en los artículos l y 2 de la presente Convención. 2. Se
obligarán a informar ampliamente al público de las amenazas que pesen
sobre ese patrimonio y de las actividades emprendidas en aplicación de la
presente Convención. Articulo 28 Los Estados Partes en la presente C
onvención, que reciban en virtud de ella, una asistencia internacional
tomarán las medidas necesarias para hacer que se conozca la importancia
de los bienes que hayan sido objeto de asistencia y el papel que ésta haya
desempeñado. VII. INFORMES Articulo 29 1. Los Estados Partes en la
presente C onvención indicarán en los informes que presenten a la
Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, en las fech as y en la forma que ésta
determine, las disposiciones legislativas y reglamentarias, y las demás
medidas que hayan tomado para aplicar la presente Convención, así co
mo la experiencia que hayan adquirido en este campo. 2. Esos informes se
comunicarán al Comité del Patrimonio Mundial 3. El Comité presentará un
informe s obre sus trabajos en cada una de las reuniones ordinarias de la
Conferencia Ge neral de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura. VIII. CLAUSULAS FINALES Articulo 30 La
presente Convención está redactada en árabe, español, francés, inglés y
ruso, siendo los cinco textos igualmente auténticos Articulo 31 1. La
presente Convención será sometida a la ratificación o a la aceptación de
los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, de conformidad con sus respectivos
procedimientos constitucionales. 2. Los instrumentos de ratificación o de
aceptación serán depositados en poder del Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura. Articulo 32 1. La presente Convención quedará abiert a a la
adhesión de todos los Estados no miembros de la Organización de las
Nacione s Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, invitados a
adherirse a ella por la Conferencia General de la Organización. 2. La
adhesión se efectuará depositando un instrumento de adhesión en poder
del Director General de la Organización de la s Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura. Articulo 33 La presente Convención
entrará en vigor tres meses después de la fecha del depósito del vigésimo
instrumento de ratificación, de aceptación o de adhesión, pero sólo
respecto de los Estados que hayan de positado sus instrumentos
respectivos de ratificación, de aceptación o de adhesión en es a fecha o
anteriormente. Para los demás Estados, entrará en vigor tres meses de
spués de efectuado el depósito de su instrumento de ratificación, de
aceptación o de adhesión Articulo 34 A los Estados Partes en la pres ente
Convención que tengan un sistema constitucional federal o no unitario les
serán aplicables las disposiciones siguientes: a) En lo que respecta a las
disposic iones de esta Convención cuya aplicación entraña una acción
legislativa del poder legislativo federal o central, las obligaciones del
Gobierno federal o central serán las mismas que las de los Estados Partes
que no sean Estados federales. b) En lo que respecta a las disposic iones
de esta Convención cuya aplicación dependa de la acción legislativa de
cad a uno de los Estados, países, provincias o cantones constituyentes,
que en virtud del sistema constitucional de la federación, no estén
facultados para tomar medidas legislativas, el Gobierno federal
comunicará esas disposiciones, con su dictamen favorable, a las
autoridades competentes de los Estados, países, provincias, o cantones.
Articulo 35 1. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención
tendrá la facultad de denunciarla. 2. La denuncia se notificará por medi o
de un instrumento escrito, que se depositará en poder del Director
General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura. 3. La denuncia surtirá efecto doce meses de spués de
la recepción del instrumento de denuncia. No modificará en nada las ob
ligaciones financieras que haya de asumir el Estado denunciante hasta la
fecha en que la retirada sea efectiva, Articulo 36 El Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura info rmará a los Estados Miembros de la Organización, a los
Estados no miembros a que se refiere el artículo 32, así como a las
Naciones Unidas, del depósito de todos los instrumentos de ratificación, de
aceptación o de adhesión mencionados en los artículos 31 y 32, y de las
denuncias previstas en el artículo 35. Articulo 37 1. La Conferencia
General de la Organi zación de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura, podrá revi sar la presente Convención. Pero esta
revisión sólo obligará a los Estados que lleguen a ser Partes en la
Convención revisada. 2. En el caso de que la Conferencia General apruebe
una nueva Convención, que constituya una revisión total o parcial de la
presente, y a menos que la nueva Convención disponga otra cosa, la
presente Convención dejará de estar abierta a la ratificación, a la
aceptación o a la adhesión, a par tir de la fecha de entrada en vigor de la
nueva Convención revisada. Articulo 38 En virtud de lo dispuesto en el ar
tículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas, la presente Convención se
registrará en la Secretaria de las Naciones Unidas a petición del Director
General de la Orga nización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura. Hecho en París, en este día veintitrés de noviembre
de 1972, en dos ejemplares auténticos que llevan la firma del Presidente
de la Conferencia General, en la 17a. reunión, y del Director General de la
Orga nización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, que se depositarán en los archivos de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y cuyas copias
autenticadas se entregarán a todos los Estados a que se refieren los
artículos 31 y 32 , así como a las Naciones Unidas.

Ley Aprobatoria de Especies


Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre
(Cites)
[Link]

Ley Aprobatoria del Convenio de Viena


para la Protección de la Capa de Ozono
[Link]

Ley Aprobatoria del Convenio Marco de


las Naciones Unidas para el Cambio
Climático
GACETA OFICIAL Gaceta Oficial Nº 38.081 de fecha 7 de diciembre de
2004 2.- OBJETO La Ley Aprobatoria del Protocolo de Kyoto de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático tiene
por objeto aprobar en todas sus partes y para que surta efectos
internacionales en cuanto a la República Bolivariana de Venezuela, “el
Protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio
Climático”, adoptado en la ciudad de Kyoto-Japón, el 11 de diciembre de
1997. Entre las obligaciones establecidas en dicho protocolo están las de
promover el desarrollo sustentable; aplicar las políticas y medidas
establecidas para reducir al mínimo los efectos adversos, comprendidos
los efectos adversos del cambio climático, efectos en el comercio
internacional y repercusiones sociales, ambientales y económicas; reducir
el total de sus emisiones de los gases de efecto invernadero a un nivel
inferior a no menos de 5% al de 1990 en el período del compromiso
comprendido entre el año 2008 y 2012. Las Partes podrán actuar
conjuntamente en el marco de una organización regional de integración
económica de la cual sean miembros. Cada Estado miembro será
responsable, en forma individual y conjuntamente con la organización
regional de integración económica, en caso que no se logre el nivel total
combinado de reducción de las emisiones. A los efectos de cumplir con los
compromisos contraídos, toda Parte podrá transferir a cualquiera otra, o
adquirir de ella, las unidades de reducción de emisiones resultantes de
proyectos encaminados a reducir las emisiones antropógenas por las
fuentes o incrementar la absorción antropógena por los sumideros de los
gases de efecto invernadero en cualquier sector de la economía. Por
emisión antropógena se entiende el total de las emisiones de gases de
efecto invernadero en la atmósfera dentro del territorio de una Parte,
generadas por la actividad humana durante un período concreto. Todas
las Partes formularán programas nacionales y, en su caso, regionales,
para mejorar la calidad de los factores de emisión. La Conferencia de las
Partes en calidad de reunión de las Partes en el presente Protocolo
examinará regularmente la aplicación del presente Protocolo y conforme a
su mandato, tomará las decisiones necesarias para promover su
aplicación eficaz. Cualquiera de las Partes podrá proponer enmiendas al
presente Protocolo y cada Parte tendrá un voto. No se podrá hacer
reservas al presente Protocolo y los anexos formarán parte integrante de
éste

Agenda 21
En Río, 172 gobiernos, incluidos 108 Jefes de Estado y de Gobierno,
aprobaron tres grandes acuerdos que habrían de regir la futura labor: el
Programa 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo
sustentable; la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, un conjunto de principios en los que se definían los derechos
civiles y obligaciones de los Estados, y una Declaración de principios
relativos a los bosques, serie de directrices para la ordenación más
sostenible de los bosques del mundo. Se abrieron a la firma además dos
instrumentos con fuerza jurídica obligatoria: la Convención Marco sobre el
Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Al mismo
tiempo se iniciaron negociaciones con miras a una Convención de lucha
contra la desertificación, que quedó abierta a la firma en octubre de 1994
y entró en vigor en diciembre de 1996. Programa 21 Se conoce con el
nombre de Agenda 21 el documento estratégico que fue aprobado en la
Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el
Desarrollo que se celebró en Río de Janeiro el año 1992. La cumbre de la
Tierra fue un acontecimiento histórico. En Río, se instauró un nuevo
sistema de entendimiento mundial para el desarrollo sustentable -un
entendimiento que respeta la indivisibilidad de la protección ambiental y
el proceso de desarrollo-. Éste se basa en un compromiso político y un
consenso mundial al más alto nivel: el Programa 21. El Programa 21
constituye un plan de acción para los años 90 y para la primera parte del
siglo XXI, y viene a ser la alianza global de la Humanidad para el medio
ambiente y el desarrollo, es decir, para el desarrollo sustentable. El
Programa 21 es un documento extenso, estructurado en 40 capítulos y
redactado en forma de plan de acción. Se trata de un proyecto de
actuaciones para que el desarrollo sea sustentable social, económica y
ambientalmente. En el Programa 21, que contiene mas de 2,500
recomendaciones practicas, se abordan los problemas urgentes de hoy en
día. El Programa 21 tiene por objeto preparar al mundo para los retos del
próximo siglo e incluye propuestas concretas en cuestiones sociales y
económicas, como la lucha contra la pobreza, la evolución de las
modalidades de producción y de consumo, la dinámica demográfica, la
conservación y ordenación de nuestros recursos naturales, la protección
de la atmósfera, los océanos y la diversidad biológica, la prevención de la
reforestación y el fomento de la agricultura sustentable. En el Programa
21 se recomiendan maneras de fortalecer el papel de los grupos
principales, las mujeres, los sindicatos, los agricultores, los niños y los
jóvenes, las poblaciones indígenas, la comunidad científica, las
autoridades locales, el comercio, la industria y las organizaciones no
gubernamentales, con miras al desarrollo sustentable. Aprobada en 1992,
abordaba importantes retos relacionados con el medio ambiente y el
desarrollo, como la pobreza, el consumo, la dinámica demográfica, la
salud humana y los asentamientos humanos, además de una amplia gama
de preocupaciones relativas al medio ambiente y los recursos naturales. Al
aprobar la Agenda 21, la Conferencia exhortó a los participantes a adoptar
varias iniciativas importantes en esferas fundamentales del desarrollo
sostenible. Entre esas iniciativas cabe señalar la Conferencia Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en
Desarrollo, de la cual surgió un Programa de Acción para esos Estados,
una Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación,
de fuerza jurídica obligatoria, y la celebración de conversaciones sobre la
prevención del agotamiento de las poblaciones de peces altamente
migratorios y de las poblaciones de peces cuyos territorios se encuentran
dentro y fuera de las zonas económicas exclusivas (poblaciones de peces
transzonales). Los días 23 al 28 de junio de 1997, la decimonovena sesión
especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas revisó los
resultados conseguidos durante los cinco años de aplicación de la Agenda
21, y después de constatar que la tendencia general, en lo referente al
desarrollo sostenible, es hoy peor que en el año 1992, adoptó el Programa
para la continuidad de la aplicación de la agenda 21. Con la adopción del
Programa para la continuidad de la aplicación de la Agenda 21, los
Estados: Se comprometen a acelerar la aplicación de la Agenda 21 de una
manera global y a no renegociar sus disposiciones o ser selectivos en su
aplicación. Reafirmar que la Agenda 21 continúa siendo el programa de
acción fundamental para conseguir el desarrollo sostenible. Reafirmar
todos los principios contenidos en la Declaración de Río sobre medio
ambiente y desarrollo. En el documento, los estados se comprometen a
garantizar que la próxima revisión global de la Agenda 21, el año 2002,
mostrará un progreso mayor en la consecución del desarrollo sostenible y
se comprometen a aplicar el Programa para la continuidad de la aplicación
de la Agenda 21 en su totalidad. "La Agenda 21 se basa en la premisa que
el desarrollo sostenible no es sólo una opción sino un imperativo, tanto en
temas ambientales como económicos, y que, a pesar de que la transición
hacia un desarrollo sostenible será difícil, es totalmente factible. Requiere
un gran cambio en las prioridades de los gobiernos y de las personas,
debido a que implica la integración plena de la dimensión ambiental
dentro de las políticas económicas y la toma de decisiones en todos los
campos de la actividad, y un gran despliegue de recursos humanos y
financieros a escala nacional e internacional. Esta alianza global es
esencial para que la comunidad mundial emprenda un nuevo camino
hacia un futuro sostenible, seguro e igualitario a medida que avanzamos
hacia el siglo XXI. La responsabilidad principal de nuestro futuro común se
encuentra, estrictamente hablando "en nuestras manos"
Objetivos de la Gestión del Ambiente
La mayoría, o todos, de estos principios están contemplados en la Carta
Magna de la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente ( Estocolmo, junio de 1972 ):

1. - IGUALDAD : “ El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la


igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de
calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y
tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el m edio para las
generaciones presentes y futuras ” . El Principio1 (Estocolmo 1972). 2. -
SUSTENTABILIDAD : “ Los recursos naturales de la tierra, inclu i dos, el
aire, el agua, la tierra, la flora y la fauna y especialmente muestras
representativas de los ecosistemas naturales, deben preservarse en
beneficio de las generaciones presentes y futuras mediante una cuidadosa
planificación u ordenación, según convenga”. El Principio 2 (Estocolmo
1972 ). “Las políticas ambientales de todos los Estados deberían est ar
encaminadas a aumentar el potencial de crecimiento actual o futuro de los
países en desarrollo y no deberían coartar ese potencial no obstaculizar el
logro de mejores condiciones de vida para todos ” . El Principio 11
(Estocolmo 1972). 3. - EL QUE CONTAMINA PAGA: “ Los Estados deben
cooperar para continuar desarrollando el derecho internacional en lo que
se refiere a la responsabilidad y a la ind emnización a las víctimas de la
contaminación y otros daños ambientales que las actividades realizadas
de ntro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen en
zonas situadas fuera de su jurisdicción ” . El Principio 22 (Estocolmo 1972).
4. - ACCIONABILIDAD y LEGITIMACIÓN PROCESAL : “ Toda persona, de
conformidad con la legislación nacional, tendrá, la oportunidad de
participar, individual o colectivamente, en el proceso de preparación de
las decisiones que conciernen directamente a su medio ambiente y,
cuando éste haya sido objeto de daño o deterioro, podrá ejercer los
recursos necesarios para obten er una indemnización ” . El Principio 2 3
(Estocolmo 1972 ). 5. - RESTAURABILIDAD / RECOMPOSICIÓN DEL
AMBIENTE : “ Debe mantenerse y, siempre que sea posible, restaurarse o
mejorarse la capacidad de la tierra para producir recursos vitales
renovables ” . El Principio 3 ( Estocolmo 1972 ). “ A fin de lograr una más
racional ordenación de los recursos y mejorar así las condiciones
ambientales, los Estados deberían adoptar un enfoque integrado y
coordinado de la planificación de su desarrollo, de modo que quede
asegurada la compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger y
mejorar el medio humano en beneficio de su población ” . El Principio 13
(Estocolmo 1972 ). 6. - EXTRATERRITORIALIDAD: “ Deberían destinarse
recursos a la conservación y mejoramiento del medio, teniendo en cuenta
las circunstancias y las necesidades especiales de los países en desarrollo
y cualesquiera gastos que pueda originar a estos países la inclusión de
medidas de conservación del medio en sus planes de desarrollo, así como
la nec esidad de prestarles, cuando lo soliciten, más asistencia técnica y
financiera internacional con ese fin ” . El Principio 12 (Estocolmo 1972 ). “
Se deben fomentar en todos los países en desarrollo, la investigación y el
desarrollo científicos referentes a los problemas ambientales, tanto
nacionales como multinacionales. A este respecto, el libre intercambio de
información científica actualizada y de experiencias sobre la transferencia
de ser objeto de apoyo y asistencia, a fin de facilitar la solución de los p
roblemas ambientales; las tecnologías ambientales deben ponerse a
disposición de los países en desarrollo en condiciones que favorezcan su
amplia difusión sin que constituyan una carga económica excesiva para
esos países " . El Principio 20 (Estocolmo 1972 ). 7 . - PROCESO
EDUCATIVO y RESPONSABILIDAD SOCIAL: “ Es indispensable una labor de
educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones
jóvenes como a los adultos y que presente la debida atención al sector de
población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión
pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las
empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su
responsabilidad en cuanto a la protección y mejoramiento del medio en
toda su dimensió n humana. Es también esencial que los medios de
comunicación de masas eviten contribuir al deterioro del medio humano y
difundan, por el contrario, información de carácter educativo sobre la
necesidad de protegerlo y mejorarlo, a fin de que el hombre pueda
desarrollarse en todos los aspectos ”. El Principio 19 (Estocolmo 1972 ). 8 .
- SOLIDARIDAD UNIVERSAL: “ De conformidad con la Carta de las Naciones
Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el
derecho soberano de explotar sus propios recursos en aplicación de su
propia política ambiental y la obligación de asegurar que las actividades
que se lleven a ca bo dentro de su jurisdicción o bajo su control no
perjudiquen al medio de otros Estados o de zonas situadas fuera de toda
jurisdicción nacional ” . El Principio 21 (Estocolmo 1972 ). 9. - ENFOQUE
INTEGRADO: “ A fin de lograr una más racional ordenación de los recursos
y mejorar así las condiciones ambientales, los Estados deberían adoptar
un enfoque integrado y coordinado de la planificación de su desarrollo, de
modo que quede asegurada la compatibilidad del desarrollo con la
necesidad de proteger y mejorar el medio humano en beneficio de su
población ” . El Principio 11 (Estocolmo 1972 ). 10. - FACTORES
GERENCIALES: “ Debe confiarse a las instituciones nacionales
competentes la tarea de planificar, administrar o controlar la utilización de
los recursos ambientales de los Estados con el fin de mejorar la calidad del
medio ” . El Principio 17(Estocolmo 1972)

Los Principios Constitucionales del


Ambiente
Autor: (Padrón Melet 2011) El Derecho Ambiental se desarrolló como
contestación a la necesidad de explotar los recursos naturales en un
marco de racionalidad, aprovechamiento sostenible y protección del
ambiente. Todo esto motivado a la diferencia real que existe entre los
recursos naturales disponibles y la mayor cantidad de demanda que de los
mismos que existen. La existencia de una rama del Derecho que regule la
materia ambiental, ha evolucionado en forma rápida debido a la
importancia del tema para la propia existencia de la vida en el planeta.
Son varios los aspectos desarrollados en el marco del Derecho Ambiental,
desde los orientados a los problemas de contaminación ambiental y los
danos de las condiciones del medioambiente, hasta los alineados a la
conservación de los recursos naturales, de tal forma que se asegure el
aprovechamiento sostenible de dichos recursos, todos teniendo el
Principio de Prevención como Principio Rector. En tal sentido, se han
venido definiendo una serie de derechos en materia ambiental que están
presentes en la Constitución de la República Venezolana de Venezuela En
el Artículo 127 se plantea que es un derecho y un deber de cada
generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y
del mundo futuro, presentando una visión de derechos colectivos.
Además, toda persona tiene derecho individual y colectivamente a
disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente
equilibrado. Establece la obligación del Estado con respecto a la
protección del ambiente, la diversidad biológica, los recursos genéticos,
los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y
demás áreas de especial importancia ecológica. El genoma de los seres
vivos no podrá ser patentado, y la ley que se refiera a los principios
bioéticos regulará la materia. Define como una obligación fundamental del
Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la
población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en
donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono,
las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la
ley. Por otra parte, el Estado estará obligado a desarrollar, Artículo 128 ,
una política de ordenación del territorio atendiendo a las realidades
ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales, económica s,
políticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable, que
incluya la información, consulta y participación ciudadana. Una ley
orgánica desarrollará los principios y criterios para este ordenamiento. En
el Artículo 129 se señala que estudios de impacto ambiental y
sociocultural deben ser realizados para todas las actividades susceptibles
de generar daños a los ecosistemas. El Estado impedirá la entrada al país
de desechos tóxicos y peligrosos, así como la fabricación y uso de armas
nucleares, químicas y biológicas. Una ley especial regulará el uso, manejo,
transporte y almacenamiento de las sustancias tóxicas y peligrosas. En el
mismo orden de ideas, en los contratos que la República celebre con
personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, o en los permisos
que se otorguen, que afecten los recursos naturales, se considerará
incluida aun cuando no estuviere expresa, la obligación de conservar el
equilibrio ecológico, de permitir el acceso a la tecnología y la transferencia
de la misma en condiciones mutuamente convenidas y de restablecer el
ambiente a su estado natural si éste resultare alterado, en los términos
que fije la ley.

También podría gustarte