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Cuentos y leyendas de tradiciones culturales

Este trabajo recopila cuentos y leyendas con el objetivo de preservar la riqueza cultural de las comunidades. A través de relatos que reflejan la tradición oral, se exploran temas de identidad y valores transmitidos de generación en generación. El documento incluye varias historias, cada una con su propio mensaje y enseñanza.
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Este trabajo recopila cuentos y leyendas con el objetivo de preservar la riqueza cultural de las comunidades. A través de relatos que reflejan la tradición oral, se exploran temas de identidad y valores transmitidos de generación en generación. El documento incluye varias historias, cada una con su propio mensaje y enseñanza.
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PRESENTACIÓN DEDICATORIA

El presente trabajo es el resultado de una recopilación de cuentos Dedico este trabajo a mis profesores y compañeros, que me
y leyendas realizada con el propósito de preservar y compartir motivaron a salir de mi zona de confort y adentrarme en un
parte de la riqueza cultural de nuestras comunidades. Aunque mi campo distinto al mío. A las personas que me compartieron sus
especialidad es Ciencia y Tecnología, esta experiencia me permitió relatos, les agradezco por abrirme la puerta a un mundo de
acercarme a la tradición oral y descubrir historias llenas de historias que, aunque no se escriben en fórmulas ni se explican
imaginación, enseñanzas y memoria colectiva. Cada relato refleja con leyes científicas, tienen un valor incalculable para entender
no solo la creatividad de sus autores, sino también la identidad y quiénes somos como sociedad.
los valores que se transmiten de generación en generación.
ÍNDICE EL JAMP'ATO DE PIEDRA
- EL JAMP'ATO DE PIEDRA 6 A orillas del rio Tambopata en el actual caserío de Desaguadero, del
distrito de Putina Punco, existe un enorme jamp'ato de piedra, que
mira vigilante el horizonte.
- LA LAGUNA CONVERTIDA EN CIUDAD 7
Las personas del lugar cuentan que el jamp'ato gigante fue enviado
por el dios Inti, para devorar las cosechas y destruir a las personas
- FUEGO EN LAS MONTAÑAS 9 malvadas que aumentaban como si fuese una plaga.

El jamp'ato así lo hizo, arrasó con las propiedades de las personas


- EL CERRO DE PUKARA 12 malas del lugar, sus plantaciones, cosechas y casas.
Su voracidad atemorizó a las personas de la zona y con el fin de que
- EL JAGUAR 14 no los atacara, empezaron a ofrendarle toda clase de alimentos. Tanto
malas y buenas personas se unieron en la tarea de protegerse. El
jamp'ato se sintió todopoderoso y pensó que podría enfrentarse al
- EL JOVEN Y LA SERPIENTE CASCABEL 15 mismísimo dios Inti, y así lo hizo, hasta quiso ser venerado como un
dios Inti, que era bueno y justo, entró en cólera y ¡Zaz!, con un rayo
transformó al gigante jamp'ato en piedra, que hasta hoy se puede
- EL CHAKURI Y LA MULA 17 contemplar en las orillas del río Tambopata

A principios del mes de agosto de todos los años es visitado por gran
- EL CUY Y LA OVEJA 18 cantidad de personas creyentes, para pedirle
prosperidad, dicha y fortuna; manteniendo así su tradición de r-
respeto como ser mítico.
- LA MENTIRA QUE CREÓ MÁS MENTIRA 20

- CONCLUSION 22

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LA LAGUNA CONVERTIDA EN cosas nuevas a cada paso, y tan fascinados estaban que se olvidaron
por completo de la fiesta.
CIUDAD
Tras recorrer gran parte de la ciudad, el cansancio los venció.
Había una vez dos personas, Antonio y José, que trabajaban en Phara, Decidieron pasar la noche en un hospedaje, con la idea de continuar
en la mina de Aporoma. Un día decidieron ir a Patambuco porque allí explorando al día siguiente. Al llegar, un hombre los recibió con
se iba a realizar una fiesta. Para ello planificaron caminar toda la amabilidad, dándoles la bienvenida. Una vez más, la admiración los
noche, y así lo hicieron. invadió; aquel lugar parecía sacado de un sueño.

Mientras avanzaban en la oscuridad, conversando, se aproximaron al Al amanecer, cuando los primeros rayos del sol aparecieron, sintieron
cerro de San Francisco de Pinkilluni. Exhaustos, decidieron descansar que algo los movía. Ese vaivén los despertó por completo… estaban
en la apacheta. Sentados, contemplaron la luna: la noche estaba serena empapados, tendidos en la orilla de una laguna.
y silenciosa. Después retomaron su camino.

En medio de la charla, de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, vieron


algo grandioso. Asombrados y asustados, divisaron una ciudad que
brillaba con luces intensas. Atónito, uno de ellos exclamó:

—¡¿Qué es eso?!

Al otro se le hizo un nudo en la garganta, pero alcanzó a responder:


—¡Qué inmensa y grandiosa ciudad!

Por un momento pensaron que se habían equivocado de camino, pero


también sintieron alegría, pues creyeron haber encontrado el acceso a
un lugar desconocido. Después de intercambiar ideas, decidieron
entrar. Observaron que los carros circulaban del norte al sur por
anchas carreteras. Entusiasmados, buscaron una forma de ingresar.
Al entrar, quedaron maravillados: presenciaban casas y edificios
lujosos, parques, zoológicos y gente de raza mestiza. Descubrían

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FUEGO EN LAS MONTAÑAS también… y entonces, ¡allí estaba otra vez!, el terrible fuego
surgiendo de la oscuridad.
Soy Emmer, permítanme compartir esta vivencia. Era la fecha más
Yo me asusté aún más, pero Demetrio, en cambio, se llenó de alegría.
importante, sí, la más importante, porque se trataba de celebrar el Día
Se agarró los cabellos, frotó las manos, me abrazó entusiasmado y
del Campesino Peruano y, por ende, el día del campesino
dijo:
cuyocuyeno.
—No todos tienen la suerte que tú tienes… de ver arder el oro de los
Nuestra institución educativa, como todos los años, se preparaba
incas.
emocionada y llena de alegría para el concurso de danzas autóctonas
Fuego en las Montañas. Lo hacíamos con mucha responsabilidad y Me preocupó lo que me dijo. Mientras yo pensaba, él llamó
entrega. Recuerdo que aquella vez nos correspondió la hermosa danza rápidamente a otro comunero y, entre ambos, con un par de palos
Tupay, que en español significa “encuentro”: el encuentro de tres delgados, hicieron una flecha apuntando hacia el lugar del fuego,
danzas en una —ayarachis, callawayas y misqi chunchos— que nos marcando el terreno desde la distancia.
tenía enloquecidos de emoción.
Al día siguiente, muy de madrugada, apenas rayaba el alba, me
Ensayábamos por las tardes y, algunas veces, nos quedábamos hasta buscaron. Los tres nos organizamos: uno de ellos se colocó frente a la
las lóbregas noches, envueltos en la suave neblina. Una de esas flecha hecha la noche anterior para guiarnos en la dirección correcta.
noches, mientras los animosos músicos de la comunidad marcaban el Comenzamos a subir el cerro.
ritmo y los estudiantes, cual ráfagas de viento, saltaban con donaire y
Demetrio avanzaba emocionado; yo, en cambio, iba cansado y
alegría perfeccionando los difíciles movimientos, ¡oh!, qué susto me
sudoroso, pero seguía caminando. Finalmente llegamos al punto
llevé…
indicado por la flecha. Nos acercamos con sumo cuidado. Demetrio
En el oscuro cerro Apu Chucho, vi un fuego inmenso que se apagaba me advirtió que era muy peligroso; se cubrió el rostro con un trapo y,
y, de pronto, volvía a encenderse, una y otra vez. No supe qué hacer con la ayuda de un palo, destapó una piedra que servía como tapa. De
ante aquel extraño incidente, así que me acerqué sigilosamente al pronto, gritó espantado:
señor Demetrio, padre de familia y humilde comunero, y le conté lo
—¡No!, ¡no puede ser! ¡Se nos adelantaron! ¡No está… no está el oro!
que había visto. Él no me creyó al principio, pero le insistí que era
cierto y esperamos un poco. La música seguía, el zapateo alegre Me acerqué con cautela y vi que era cierto: alguien había llegado
antes. Me cubrí el rostro y comencé a buscar. En eso encontré una

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pequeña cuchara, que parecía de oro. Demetrio, emocionado, sacó su EL CERRO DE PUKARA
pequeña pala y empezó a excavar, pero no encontró nada. Entonces
rompió en llanto, lamentando que solo una vez en la vida se presentara En la comunidad de Chaupi Ayllu, distrito de Patambuco,
una oportunidad así. exactamente en el cerro Pelekani, vivía una familia humilde. A pocos
metros de su casa corría un riachuelo del cual obtenían el agua para
Era tan humilde que decidí regalarle la cucharita. Comencé a
beber y cocinar.
descender, mientras él seguía buscando. Bajó tres horas después,
decepcionado. Días más tarde me invitó al techado de su casa; se portó La pareja tenía una hija llamada Puka, joven de carácter sumiso, al
muy bien conmigo y vi a su esposa y a sus pequeños hijos felices. igual que su padre. La madre, en cambio, era una mujer de
temperamento fuerte. Puka siempre llevaba el sombrero que su madre
Amigos… hace poco he visto arder nuevamente otro sector del cerro
le había regalado en su último cumpleaños y obedecía con atención
Apu Chucho. No se lo he dicho a nadie todavía, pero estoy pensando
cada orden de sus padres.
a qué persona humilde y buena darle la noticia.
Un día, mientras se acercaba al riachuelo, vio a un hombre sentado
Parece que voy a seguir viendo fuego en las montañas… tal vez
junto a la fuente, vestido con ropa de guerrero. Al verla, él le advirtió
porque no soy del Ura Ayllu (Cuyocuyo) y, para serles sincero, no me
con voz firme:
interesa mucho el oro de los incas.
—Te advierto que este riachuelo es sagrado y nadie puede beber de
él.
La jovencita, muy asustada, respondió:

—Pero es el único riachuelo… además, yo preparo mis alimentos con


sus aguas.

—No me importa —contestó el guerrero—. Harás lo posible por traer


agua de otro lugar. De lo contrario, morirás de una manera extraña.

Puka volvió a casa preocupada y sin agua para preparar la cena.


Cuando sus padres llegaron, el padre, sin escuchar explicación alguna,
la castigó severamente.

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Al día siguiente, la madre envió a Puka por agua al mismo lugar. EL JAGUAR
Asustada, la joven miró a su alrededor, pero no vio a nadie. Entonces,
obligada por la exigencia de su padre, fue sollozando al riachuelo. El jaguar, mito, fuerza y leyenda, era el rey de la selva puneña. Todos
Con cautela y rapidez llenó los baldes que llevaba, pero al intentar obedecían las órdenes que este daba: los k’oto zambos recogían los
regresar… no pudo dar más pasos. Sus piernas quedaron rígidas, plátanos, los cafetaleros cortaban las hojas de los árboles, y los loritos
sintió que todo su cuerpo se paralizaba y, en cuestión de segundos, cantaban temprano. Todos vivían felices y en paz.
quedó convertida en una montaña.
Un día ocurrió algo extraño: la selva comenzó a secarse, y sus colores
Sus padres, al escuchar sus gritos, corrieron hacia el riachuelo. y frescura se volvieron tristes. Preocupado, el jaguar reunió a todos
Llegaron justo para presenciar cómo un viento misterioso cubría la los animales y les ordenó investigar qué había pasado.
cabeza de Puka… y la transformaba en un cerro.
Fue entonces que el páucar descubrió, en lo más alto de un árbol de
Tarde comprendieron que su hija les había dicho la verdad. pashaco rojo, a dos jiph’itos (ardillas) riendo a carcajadas. En sus
Arrepentidos y con profundo dolor, decidieron mudarse a otro pueblo, manos tenían una varita mágica con la que habían despintado la selva.
llevando consigo un recuerdo triste. En su idioma quechua repetían:
El jaguar, al enterarse, se dirigió al lugar. De un solo zarpazo trepó
“Pukaranchis”. Con el tiempo, de esa palabra nació el nombre del
hasta la cima y rugió con tal fuerza que los jiph’itos, aterrados, se
cerro Pukara.
apresuraron a reparar todo el daño.
Dicen que, hasta hoy, el cerro Pukara se asemeja a una mujer con
Finalmente, la alegría y el color volvieron a la selva, y los animales
sombrero, mirando hacia el riachuelo Chullu Iluni, en la comunidad
siguieron viviendo felices junto a su rey y sus amigos.
de Chaupi Ayllu.

13 14
EL JOVEN Y LA SERPIENTE Pasaron los días, luego los meses, y el joven, gracias a la sakh’apa, se
volvió rico y afortunado: tenía tierras, ganado, una casa y respeto. Sin
CASCABEL embargo, olvidó su promesa. No llevó la mujer pactada.

Cuentan que cierta vez, un joven caminaba por las laderas de Con el tiempo, la suerte comenzó a abandonarlo: primero se malogró
Ancañan, cerro que pertenecía a la comunidad de Aricato. De pronto, su carro, después enfermó su ganado, luego comenzó a perder todo su
vio a una serpiente cascabel dormida. Al escuchar que alguien se dinero. Asustado, decidió deshacerse de la sakh’apa: primero la arrojó
acercaba, la serpiente despertó e hizo sonar su sakh’apa (crótalo). a un río, pero esta apareció en su bolsillo; luego intentó quemarla,
pero seguía regresando a él, incluso apareciendo de noche, salida de
El joven, intrigado, le dijo:
su propio vientre en sueños.
—Hola, amigo cascabel. Quiero hacer un pacto contigo… ¿me
La fortuna se desvaneció por completo. El joven, antes próspero y de
prestas tu sakh’apa?
buena presencia, quedó como un mendigo, atormentado por el
El animal, curioso, le preguntó: remordimiento. La gente decía que se había vuelto loco, pues por las
noches rondaba el riachuelo de Chaly. Hasta que, un día, desapareció
—¿Y qué me darás a cambio?
para siempre.
El joven prometió llevarle lindas muchachas. Así, se hicieron
ocasionales amigos y fijaron un lugar para concretar el trato: el
riachuelo de Chaly. Como primer pago, el muchacho se comprometió
a llevar dos tinajas de alcohol, un cesto de coca, un paquete de
cigarros, una caja de cerveza y otros obsequios. El encuentro sería a
medianoche, un martes.

Llegado el día y la hora, el joven cumplió con lo prometido. En el


lugar pactado, el cascabel lo recibió; juntos bebieron del alcohol,
chaccharon coca y, ya ebrios, el animal decidió prestarle su sakh’apa
por seis años, con la condición de que, en el primer año, el joven le
llevaría una mujer como ofrenda.

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EL CHAKURI Y LA MULA EL CUY Y LA OVEJA
Una vez, un chakuri caminaba por las orillas del río Chontabamba. Cierto día, un cuy le dijo a una oveja:
Quería cruzar sus turbulentas aguas, pero no podía porque era muy
—Oye, comadre oveja, qué pena me das con tu gordura. Estás tan
pequeño.
obesa que ni caminar puedes; por eso hasta tonta te ves. Y me alegra
Desde lejos, una mula que lo observaba se le acercó y le dijo: mucho que, por tu propia cuenta, tengas que buscar tu alimento y estés
—¿Quieres cruzar el río? siempre al acecho del compadre zorro, quien a veces se come a tus
hijitos. Mírame a mí...
Pero el chakuri, muy orgulloso, le contestó que no necesitaba la
ayuda de nadie. La mula insistió: El orgulloso cuy continuó:
—Si quieres, yo te puedo ayudar. Sube a mi rabo.
—Yo vivo en la casa de los amos, me cuidan todos los días, me traen
Aun así, el chakuri se negó nuevamente y prefirió subirse a una pajita mi comida fresca y por las noches no paso frío como tú. Además, ni
que flotaba en el agua. Sin embargo, con el fuerte viento y la lluvia, los zorros se comen a mis hijitos. ¡Qué orgulloso y feliz soy!
no pudo cruzar y murió ahogado en el río.
Por su parte, la humilde oveja contestó:
Moraleja:
—Compadrito cuy, te felicito por la vida que llevas, quisiera ser como
Más vale agarrarse del rabo, que perder la vida por orgullo.
tú... He oído que mañana habrá una linda fiesta y, con razón, los amos
dijeron que el invitado especial serías tú. Realmente debe ser muy
dichosa la vida que llevas, compadrito cuy.

Lo que la oveja no sabía era que, en aquella fiesta, el cuy no sería un


invitado sentado en la mesa… sino el plato principal. En cada
celebración, el orgulloso cuy era “el invitado de honor” servido como
cuy chactado.

Con el tiempo, se determinó que el plato típico de Cuyocuyo sería


precisamente el “cuy chactado”.

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En cambio, Dios le había dado a la humilde oveja su propio abrigo de LA MENTIRA QUE CREÓ MÁS
lana, la había hecho libre y le concedió el don de la humildad.
MENTIRA
Moraleja: La vanidad puede llevarnos a un final amargo; la
humildad, en cambio, nos da abrigo y libertad. Caminando por un sendero, un hombre llamado Alfonso encontró una
bolsa que parecía contener dinero. Al no encontrar a su dueño para
devolverla, la llevó a su casa, donde vivía con su hermano. Al abrirla,
hallaron un billete de cien dólares, y al revisarla por completo,
descubrieron que contenía más de un millón de dólares.

Su hermano, lleno de codicia, propuso quedarse con todo el dinero,


pero Alfonso se negó. Al día siguiente, mientras paseaba, Alfonso
encontró a un anciano que buscaba una bolsa de dinero perdida. El
hombre le dijo:

—Busco una bolsa con más de un millón de dólares. Son los ahorros
de toda mi vida y la herencia que daré a mis hijos y nietos.

Alfonso, honesto, le respondió:

—Creo que yo encontré esa bolsa. Se la devolveré mañana.


El anciano agradeció y prometió una recompensa. Esa noche, Alfonso
le contó a su hermano que devolvería el dinero. El hermano, cegado
por la avaricia, vació la bolsa, la llenó con retazos de papel y escondió
el dinero dentro de su colchón.

A la mañana siguiente, Alfonso entregó la bolsa al anciano, quien, al


ver que sólo contenía papeles, lo acusó de ladrón y lo llevó a juicio.
Alfonso intentó defenderse, pero todo parecía en su contra.

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En la corte, el abogado del anciano presentó testigos y una grabación
donde Alfonso admitía haber encontrado la bolsa con billetes. El
abogado defensor de Alfonso era su propio hermano, Manuel, quien
trató de manipular el juicio con juegos de palabras para confundir a
todos.

El juez, cansado de tanta contradicción, ordenó investigar más a


fondo. Un mes después, en otro juicio, la verdad salió a la luz: Manuel CONCLUSIÓN
confesó que había robado el dinero y que lo había escondido dentro
de su colchón.
Esta recopilación de cuentos y fábulas tradicionales refleja no solo la
Tiempo después, su madre los llamó para entregarles la herencia. El creatividad y riqueza cultural de nuestras comunidades, sino también
anciano, presente allí, resultó ser parte del trámite. Alfonso recibió los valores y enseñanzas que se transmiten de generación en
gran parte del dinero y muchas propiedades, mientras que Manuel generación. A través de personajes animales y situaciones cotidianas,
sólo obtuvo una pequeña porción por ser mentiroso. estas narraciones nos invitan a reflexionar sobre virtudes como la
humildad, la solidaridad y la prudencia. Culmino este trabajo con la
Al final, ambos recordaron el juicio que los enfrentó. Manuel,
satisfacción de haber reunido historias que, aunque sencillas,
mirando su colchón, vio sobre él su sombrero, su saco… y su título
encierran profundas lecciones de vida y contribuyen a preservar
de abogado, símbolo de una mentira que le costó muy caro.
nuestro patrimonio oral.

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