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Elementos Esenciales del Acto Jurídico

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DERECHO CIVIL

Capítulo 7. Elementos de existencia o esenciales del acto jurídico

7.1 Métodos de estudio del acto jurídico

El estudio del acto jurídico se ha realizado de acuerdo con dos caminos o métodos

El deductivo es el que sigue el código civil alemán, en el que se hace un estudio


del acto jurídico y los principios establecidos en esta parte se aplican a cada acto
jurídico en particular. La conclusión se deriva necesariamente de las premisas, si
las premisas son verdaderas y el razonamiento es válido, entonces la conclusión
debe de ser verdadera también.
El inductivo es el que sigue el código civil francés, del estudio de un tipo de acto
jurídico en particular se inducen reglas de aplicación general para otros actos. Se
parte de observaciones o hechos específicos para llegar a un conclusión general o
probable, en lugar de ofrecer una conclusión necesaria el razonamiento inductivo
apunta a probabilidades y generalizaciones.

7.2. Elementos de existencia del acto jurídico

El acto jurídico es establecido como la manifestación de voluntad bilateral o


unilateral que tiene como objeto crear, transmitir, modificar o extinguir derechos y
obligaciones. La doctrina ha clasificado los elementos del acto jurídico en dos
grupos.
En los elementos de existencia o esenciales, los cuales son aquellos que se
requieren como indispensables para que se produzcan los efectos jurídicos, sin
ellos un acto jurídico no puede ser iniciado (consentimiento, objeto y solemnidad)

Y en los elementos de validez, un acto jurídico necesita los elementos de validez


para ser considerado oficial (capacidad, formalidad, licitud y ausencia de vicios de
voluntad)

7.3. Consentimiento, objeto y solemnidad

- Consentimiento: es la manifestación de voluntades concordantes, pero los actos


jurídicos pueden tener distintas manifestaciones de voluntad, pueden ser
unilaterales, bilaterales y plurilaterales. El proceso de manifestación del
consentimiento consta de dos etapas: la oferta o propuesta y la aceptación.
- Objeto: es la creación de una relación de derecho, de un vinculo obligatorio que
consiste en deberes y derechos, se refiere al bien, entidad o objeto físico sobre el
cual se elabora un contrato.

- Solemnidad: requisitos obligatorios de la ley para la consecuencia de los actos


jurídicos, los actos no existen aunque se declare la voluntad, si no se hacen de la
forma exigida.

7.4. Manifestación de la voluntad

No todas las expresiones orales son manifestaciones de voluntad, hay


expresiones de conocimiento, de deseo y de sentimiento, que se expresan sin la
intención de crear un acto jurídico. La manifestación de voluntad en el acto jurídico
debe ser externa y corresponder a una voluntad real.

La manifestación de voluntad tiene límites, estos son las propias normas del
derecho, que solo permiten la realización de efectos jurídicos cuando la voluntad
esta acorde con la norma, una manifestación de voluntad que no se funde en una
regla de derecho no seria susceptible de producir consecuencias jurídicas.

La voluntad como elemento del acto jurídico debe de reunir tres requisitos:
1. Que su manifestación tenga la intención de producir efectos de derecho.
2. Que esa intención se dirija a establecer un vinculo obligatorio con
determinado sujeto.
3. Que las normas jurídicas reconozcan los efectos deseados por el autor o
autores del acto.
La expresión de la voluntad cuenta con diversas teorías

1. Teoría de la voluntad real: en el acto jurídico la expresión y la voluntad real


deben de coincidir
2. Teoría de la declaración: el acto jurídico presupone de una declaración y
que esta constituye el elemento preponderante, pues es la única manera de
saber que existe voluntad.
3. Teoría de la responsabilidad: presupone la necesidad de confiar en la
realidad de la manifestación.
7.4.1. Argumentos teóricos en que se sustenta el valor de la voluntad interna

La voluntad interna es valiosa porque es el origen de la libertad individual y la


capacidad de elegir libremente, lo cual es fundamental para la validez y legitimidad
de cualquier acción humana, especialmente en el ámbito jurídico. Es la esencia
del deseo y la intención que, al ser expresada, da vida a los actos que definen el
rumbo de una persona.

7.4.2. Razones por las que ha de atenderse a la exteriorización o


materialización de la voluntad

La exteriorización o materialización de la voluntad es fundamental porque permite


que esta sea conocida por terceros, dándole existencia jurídica y la capacidad de
generar efectos legales como la creación, modificación o extinción de derechos y
obligaciones. Sin esta expresión tangible, la voluntad interna no tendría validez
jurídica ni sería relevante en los actos jurídicos, ya que el derecho no puede
basarse en una fuerza psíquica no manifestada.

7.5. Objetos: directo e indirecto


El objeto directo o inmediato consiste en la creación, modificación, transmisión o
extinción de una obligación, entendida en dos aspectos: activo, como derecho
subjetivo, o pasivo, como deber jurídico, que da paso a una relación, situación o
estado jurídico

El objeto indirecto o mediato del acto jurídico lo constituye cada cosa que el
obligado debe dar, o el hecho que debe hacer o no hacer (cosas o servicios
procedentes de obligaciones)
DERECHO CIVIL

Capitulo 8. Requisitos de validez del acto jurídico

8.1. Definición

Todo acto jurídico requiere los siguientes elementos básicos o de existencia:


voluntad, objeto y, en algunos casos, cierta forma solemne.
Estos elementos deben reunir determinados requisitos para que el acto produzca
los efectos deseados; esto es, el acto será valido si se cumplen con los requisitos
de validez que, de acuerdo con la doctrina, son indispensables para que el acto
jurídico, además de existir, no sea privado de alguno o de todos sus efectos.

8.2. Capacidad

La capacidad se entiende como un requisito de validez del consentimiento, ya que


consiste en la aptitud para consentir. La capacidad debe de entenderse como la
aptitud de una persona para hacer valer sus derechos y cumplir sus obligaciones,
esto es, para celebrar actos jurídicos por si misma.

8.3. Ausencia de vicios en la voluntad

No basta que a voluntad sea expresada por persona capaz, sino que es necesario
que no esté viciada, se dice que una voluntad esta viciada cuando no es libre ni
cierta. La manifestación de la voluntad se entenderá viciada cuando influyan en su
expresión otros agentes que atenten contra esa libertad o certeza, habrá vicios en
la voluntad cuando esta se exteriorice por violencia, error, dolo, mala fe o lesión.

8.3.1. Violencia

La violencia es la coacción que se ejerce sobre alguien y que le impide actuar con
libertad en la realización del acto jurídico. No toda violencia es suficiente para
viciar la voluntad; la fuerza física o las amenazas deben ser de tal naturaleza que
efectivamente anulen la libertad para manifestar su verdadera voluntad. Por ello se
dice que la violencia, para que sea vicio de voluntad, debe ser actual, cierta y
seria:
 Actual: implica la amenaza de un daño actual de manera inmediata
correlativo a la celebración del acto.
 Cierta: la amenaza de perder la vida, la honra, la libertad o parte
considerable de los bienes da certeza a la violencia. (precisión)
 Seria: magnitud del peligro que implica, ya sea por medio de la fuerza física
o las amenazas.

8.3.2. Error

El error constituye el estado subjetivo que se encuentra en desacuerdo con la


realidad, provocando que la manifestación de la voluntad en el acto jurídico no sea
consciente.

El error de derecho consiste en la equivocación respecto a la existencia, alcance o


interpretación de una norma de interés privado, mientras que el error de hecho es
la equivocación que recae en las condiciones que dieron motivo para realizar el
acto, y son vicios cuando afectan el motivo determinante de la voluntad.

El error invalida el acto jurídico cuando incide en la sustancia de la cosa objeto del
acto o sobre sus condiciones esenciales o cuando recae en la persona que
constituye la causa principal del error, siempre que haya afectado el motivo
determinante de la voluntad, por ejemplo:

a) Error en la sustancia de la cosa: la compra de un objeto chapado en oro


creyendo que era oro puro.
b) Error sobre los efectos del acto: el testador cree por error que la cosa
legada es suya, siendo que es ajena.
c) Error en la persona: la celebración del matrimonio con quien se cree que es
una persona y resulta ser otra.

Tanto el error de hecho como el de derecho invalidan el acto cuando inciden en el


motivo determinante de la voluntad de cualquiera de las partes. En relación con
sus efectos y en función del grado de gravedad, el error puede clasificarse como
obstáculo, nulidad y leve o indiferente:

a) Error obstáculo: impide la formación del acto jurídico.


b) Error nulidad: hace el acto jurídico simplemente anulable.
c) Error leve o indiferente: carece de influencia en la validez del acto.
8.3.3. Dolo

Intención deliberada de perjudicar o dañar injustamente a alguien; es toda acción


que persiga esa finalidad. El error puede ser inducido o provocado por uno de los
contratantes o por un tercero mediante maquinaciones o artificios, que alteran el
conocimiento de la realidad para provocar el error en cualquiera de las partes
intervinientes en el acto jurídico.

8.3.4. Mala fe

Hay mala fe cuando, conociendo el error en el que se encuentra la otra parte, no


se le hace saber; es una actitud pasiva de disimulo que mantiene en el error a
quien cayo en él y que lo induce a realizar el acto jurídico.

8.3.5. Lesión

Es inherente a la lesión la desproporción de las prestaciones que se hacen las


partes al llevar a cabo un acto jurídico bilateral.

Para que la lesión proceda y se califique como vicio de la voluntad, debe de


cumplir dos requisitos:

a) Elemento objetivo: lo constituye la desproporción entre las prestaciones que


las partes deban darse.
b) Elemento subjetivo: lo integra el estado de necesidad o indefensión de una
de las partes.

8.4. Licitud en el objeto, motivo o fin

Para que el acto jurídico sea existente y valido, el objeto debe reunir ciertos
requisitos: existir en la naturaleza, ser determinado o determinable en cuanto a su
especie y estar en el comercio. El objeto, motivo o fin del contrato debe ser lícito,
no ser contrario a las leyes de orden público ni a las buenas costumbres.

8.5. Forma

Conjunto de requisitos o manifestaciones externas determinados por la ley, con los


que debe acompañarse o revestirse la expresión de la voluntad en los actos
jurídicos.
La voluntad siempre se expresa de alguna forma, la cual puede ser expresa o
tácita:

a) La forma expresa se realiza verbalmente, por escrito o por signos


inequívocos, aceptados de manera general.
b) La forma tácita se manifiesta por hechos o actos que, de manera indirecta,
hacen suponer indubitablemente que existe esa voluntad.
Los actos jurídicos se clasifican en tres grupos:

a) Consensuales, que no requieren formalidades especiales en la expresión


de la voluntad.
b) Formales, los cuales requieren que la manifestación de la voluntad se
exprese en la forma prevista por la ley.
c) Solemnes, los cuales requieren que la manifestación de la voluntad se haga
de manera especial según la naturaleza del acto.
DERECHO CIVIL

Capítulo 9. Efectos personales del acto jurídico.

9.1. Efectos del acto jurídico como objeto directo.

La celebración del acto jurídico, tiene como efectos la creación, transmisión,


modificación y extinción de derechos y obligaciones, lo que constituye su objeto
directo.

El acto jurídico tiene su sentido de razón de ser en la creación de la relación


jurídica, entre aquellos que celebran el acto, entre los que manifiestan su voluntad
de obligarse a dar, ser o no hacer algo. Los efectos del acto jurídico no pueden
darse respecto de quienes no hayan hecho manifiesta su voluntad para ello; en
consecuencia, sólo afecta a quienes realmente hayan querido quedar vinculados
de manera voluntaria.

 Autor: se llama si a quien, por sí mismo, o por su representante, realiza un


acto jurídico unilateral.
 Partes: aquellos que celebran un acto bilateral o plurilateral, por sí mismo, o
por sus representantes.
 Terceros: aquellos a los que no afecta el acto jurídico, todo aquel que no es
autor, ni parte; ninguna de las dos partes o más que intervienen en el acto
jurídico, aunque asistan a la celebración del mismo y participan en él.
También es el que puede ser afectado indirectamente con su celebración.
 Causante: persona, titular de un derecho u obligaciones que lo transmite a
otro, por sí mismo, o por su representante.
 Causa: es quien le afecta el acto. Sucede a otra en derechos y
obligaciones, ya sea por un acto entre vivos o por causa de muerte.
 Representante: actúa el nombre de otro y se le considera tercero, aunque
no participa en el acto jurídico, lo hace por otro, él no tuvo la voluntad de
obligarse.
 Gestor: persona que efectúa por otra, sin autorización.

9.2. Sujetos del acto jurídico. La representación.

Para realizar los actos jurídicos, es esencial, una manifestación de voluntad del
autor o la parte en el acto. Pero a veces por su edad, estado de salud, u otras
causas, la ley considera que una persona no está capacitada por actuar, por sí
misma, por lo que es necesario que otro lo haga en su nombre. Suele suceder que
por ausencia o muerte, sea necesario un representante o que, por simple
comodidad, una persona capaz se haga representar por otro.

 Cuándo se trata de representar a un incapaz o ausente, como en el caso


del tutor de la incapacitado, o el representante legal del ausente, se está
ante la representación legal necesaria o forzosa.
 Cuándo por un acto de voluntad se confiere la representación a otra
persona, mediante un contrato (mandato), se está ante la representación
voluntaria o convencional.
 Cuando alguien sin mandato, y sin estar obligado a ello se encarga de los
asuntos de otro, surge la representación oficiosa y se esta ante la gestión
de negocios.

La función del representante requiere la manifestación de voluntad del


representado, la del mensajero anuncio es transmitir la voluntad del autor del acto
jurídico.

Cuando el representante se excede las facultades que el contrato de mandato o la


ley le señalan, es responsable de los daños y perjuicios que lo ocasione al
representado; el contrato será nulo, y la contraparte podrá exigir el pago de daños
y perjuicios.
DERECHO CIVIL

Capitulo 10. Clasificación del acto jurídico

10.1. Criterios de clasificación


Los actos jurídicos pueden clasificarse según distintos criterios, lo que conduce a
distintas clasificaciones

a) Por el número de voluntades intervinientes


b) Por el momento en que surte sus efectos
c) Por sus efectos pecuniarios
d) Por su forma
e) Por su regulación por el derecho positivo
f) Por la naturaleza del objeto

10.2. Clasificación por el número de voluntades intervinientes

a) Unilaterales: se forman por una voluntad única.


b) Bilaterales: requieren la participación de dos voluntades.
c) Plurilaterales: aquellos en cuya formación participan más de dos
voluntades.

10.3. Clasificación por la finalidad de sus prestaciones


a) Onerosos: se realizan en busca de un beneficio o ventaja patrimonial, cada
parte pretende obtener una ventaja equivalente a la prestación a la que
cada una se va a obligar.
b) Gratuitos: se llevan a cabo sin fines lucrativos y con propósitos de
liberalidad, una de las partes lo realiza con el objeto de beneficiar a la otra,
sin pretender reciprocidad.

10.4. Clasificación por la naturaleza del objeto


a) De dar: trasladan el dominio o el uso de una cosa
b) De hacer: implican la prestación positiva de un hecho
c) De no hacer: implican abstención
10.5. Clasificación por su forma
Requisitos que el autor o las partes deben cumplir al manifestar su voluntad para
que los actos jurídicos surtan sus efectos
a) Consensuales: no requieren una forma determinada para realizarse, solo
requiere el acuerdo de voluntades.
b) Formales: para que surtan efecto deben realizarse con apego a las
formalidades que exige la ley
c) Solemnes: requieren el cumplimiento de una determinada forma exigida
por la ley

10.6. Clasificación de acuerdo con su regulación por el derecho positivo

Ya sea que estén designados o no en el CCDF o en algún otro ordenamiento


a) Nominados: aquellos a los que el código da un nombre y tiene una
reglamentación especial que los regula
b) Innominados: aquellos que no tienen nombre ni se encuentran
reglamentados por ley alguna

10.7. Clasificación por el momento en que surte sus efectos

a) Intervivos: actos cuyos efectos se surten en vida de las partes


b) Mortis causa: actos cuyos efectos solo se actualizan a la muerte del
sujeto, no producen sus efectos hasta después del deceso del disponente

10.8. Clasificación por sus efectos

a) Constitutivos: actos que crean una nueva situación jurídica


b) Declarativos: actos que solo reconocen una situación preexistente
c) Conmutativos: actos cuyas prestaciones están determinadas al celebrarse
el acto
d) Aleatorios: actos en los que la determinación de la prestación está sujeta a
la realización de un acontecimiento fortuito
e) Puros y simples: actos en los que la exigibilidad de las obligaciones surge
al celebrarse el acto
f) Sujetos a modalidad: actos sujetos a condición o plazo
DERECHO CIVIL

Capitulo 12. Ineficacia del acto jurídico

12.1. Ineficacia del acto jurídico

La ineficacia de los actos jurídicos se entiende como la carencia de los efectos


normales de estos, es sinónimo de inexistencia e invalidez. Un acto jurídico será
ineficaz cuando no surta sus efectos característicos y cuando de alguna manera,
deje de obligar a las partes.

La ley o las partes pueden impedir que se produzcan los efectos requeridos,
según diversas situaciones, las fuentes de la ineficacia de los actos jurídicos son:

1. Falta de un elemento esencial del acto (inexistencia)


2. Violación de un mandato legal (nulidad absoluta o de pleno derecho)
3. Vicio o defecto de los elementos del acto (anulabilidad o nulidad relativa)
4. Lesión o perjuicio posterior a la celebración (rescisión)
5. Voluntad de las partes o del autor (revocación unilateral)

A esta clasificación se añade otra categoría de actos ineficaces: los inoficiosos,


que limitan la voluntad hasta los términos autorizados por la ley en los casos de
donaciones y testamentos.

a) Actos inexistentes por falta de un elemento esencial


b) Actos nulos por violación de un mandato legal de pleno derecho
c) Actos anulables por vicio o defecto del acto
d) Rescisión por incumplimiento posterior del acto
e) Revocación
f) Resolución
g) Inoficiosidad

12.2. Evolución histórico-doctrinal de las formas de ineficacia

Desde la antigüedad, la falta de adecuación legal de un acto o cuando este es


contrario a la norma ha tenido como sanción la falta de efectos o la destrucción de
los producidos. Esto se ha denominado nulidad; así:

a) En roma existían:
 La nulidad de pleno efecto o de derecho civil, la cual no permitía que
el acto produjera efectos, no requería declaración judicial, podía
invocarla cualquiera que tuviera interés y era inconfirmable e
imprescriptible.
 La nulidad pretoriana, que basaba su interés en proteger al incapaz o
al que actuaba con vicios en su voluntad, y requería declaración
judicial mediante acción o excepción

b) En la edad media y el periodo intermedio en el derecho francés.


Se concretaron las características de nulidad de pleno derecho, como aquella
por violación de una norma de orden público, que no producía ningún efecto,
no requería declaración judicial, podía ser invocada por cualquiera y era
inconfirmable y imprescriptible. Junto a lo anterior se precisó la anulabilidad,
que, por basarse en intereses particulares, requería acción o excepción del
interesado y la declaración judicial.

c) En el siglo XIX.
La jurisprudencia y la doctrina francesa encontraron situaciones jurídicas que
representaban una tercera forma de ineficacia llamada inexistencia, la cual,
por sus efectos equivalía a la nulidad de pleno derecho, en su razón no
correspondía a su contenido.

12.3. Doctrina clásica francesa

En la doctrina clásica francesa se establecieron tres tipos de ineficacia de los actos


jurídicos: inexistencia, nulidad y anulabilidad.

Ni la inexistencia ni la nulidad debían permitir que el acto jurídico produjera efectos;


de este modo, cualquier interesado podía hacerla valer sin que se requiriera la
previa declaración judicial de nulidad o inexistencia del presunto acto.
La anulabilidad debía establecerse por sentencia, el acto producía sus efectos, los
cuales eran destruidos por la misma de forma retroactiva a petición del actor,
mediante su acción, o del demandado al oponer la excepción de nulidad.

12.4. Doctrina de Julien Bonnecase

Según Bonnecase, el acto jurídico constituye un ente orgánico formado por


elementos esenciales para su existencia: voluntad, objeto y solemnidad.
De faltar alguno de ellos, el acto no llega a existir y es una mera apariencia; si de
ella se infieren o derivan algunos efectos, no serán los adquiridos por los autores,
sino los impuestos por la ley en virtud de un hecho jurídico concomitante.

La nulidad se divide en absoluta y relativa. En términos escritos, ambas son


anulabilidades pues requieren el fallo judicial, aunque la absoluta puede ser
invocada por cualquiera con interés en ello, por ser un acto contrario a una ley
prohibitiva, y a la relativa solo puede invocarla el perjudicado.

La nulidad absoluta es la que reúne todos los caracteres que le atribuye la doctrina
clásica

a) Va en contra de una disposición de orden publico


b) Puede invocarla cualquiera que tenga interés
c) No se convalida por ratificación o por prescripción, pues, por ser un acto
ilícito, ni la voluntad ni el tiempo purgan este vicio
d) Por lo que se refiere a sus efectos, normalmente los produce el acto en
forma provisional
e) Requiere la declaración judicial para destruir sus efectos retroactivamente

La nulidad relativa se funda en consideraciones de equidad en beneficio de


afectados particulares; no es violatoria del orden público sino del interés privado,
pero no se opone, como en la doctrina clásica en bloque, a la nulidad absoluta, pues
basta que le falte alguna de las notas de esta para que se le considere relativa.
DERECHO CIVIL

Capitulo 13. Ineficacia en el Código Civil para el Distrito Federal. Inexistencia y


nulidad del acto jurídico.

13.1. Diferencias entre las formas de ineficacia

La ineficacia del acto jurídico se entiende como la carencia de efectos normales


del mismo; en el derecho civil suele constituir un sinónimo de vocablos como
inexistencia e invalidez

a) Inexistencia del acto por falta de un elemento de esencia: en este caso, el


acto querido no produce ningún efecto, y si la apariencia diere lugar al
nacimiento de algún derecho y su correlativa obligación, estos se referirían
a un hecho jurídico concomitante.
b) Nulidad por vicios en la formación del acto, produce efectos provisionales
que serán destruidos retroactivamente al declararse la nulidad; en ciertos
casos subsistirán algunos.
c) Una vez creado el acto perfecto en su formación, hechos posteriores lo
privan de eficacia: por voluntad de las partes o del autor, por incumplimiento
o por limitación legal.

13.2. Inexistencia

Con la expresión inexistencia de los actos jurídicos se alude a los aparentes actos
que no llegan a nacer porque les falta alguno de los elementos esenciales: la
voluntad o consentimiento, el objeto o la solemnidad. El acto jurídico es
inexistente, según el CCDF, por falta de consentimiento o de objeto.
Los actos inexistentes no producen efecto legal alguno, no son susceptibles de
confirmación ni pueden valer por prescripción. Su inexistencia puede invocarla
todo interesado sin previa declaración judicial; es lo que se ha llamado la nada
jurídica.

El acto inexistente puede provocar consecuencias o efectos como hecho jurídico:

a) Por falta de voluntad


b) Por falta de objeto
c) Por falta de solemnidad
13.3. Nulidad

Hay nulidad del acto jurídico cuando, pase a que este se halla integrado por sus
elementos esenciales, presenten un vicio de origen en alguno de ellos, lo que lo
priva de validez, aunque haya nacido.

La nulidad constituye una sanción que la ley establece ante el abuso en que
incurren los particulares al crear actos jurídicos que la contrarían, impidiéndoles
generar las consecuencias de derecho deseadas o destruyendo las nacidas.

13.4. Nulidad absoluta

La nulidad absoluta afecta básicamente el acto jurídico que contraría o viola las
normas protectoras de intereses sociales o del orden público. Esta nulidad no
impide que el acto produzca efectos en forma provisional y requiere declaración
judicial para destruirlos retroactivamente, al ser declarada.

13.5. Nulidad relativa

La nulidad relativa afecta básicamente el acto jurídico que ataca intereses


particulares; por tanto, constituye una sanción que la ley contempla para proteger
a determinadas personas, al permitirles anular el acto que las lesiona o convertirlo
en un acto válido por la confirmación o por el transcurso del tiempo, sin ejercer la
acción de nulidad.

El acto afectado de esta nulidad produce sus efectos, pero estos son destruidos
retroactivamente por resolución judicial; mientras esta no exista, el acto seguirá
surtiéndolos

Para que un acto afectado de nulidad relativa pueda anularse, la acción respectiva
solo podrá ser ejercida por el incapaz o su representante, así como por el que
sufre la violencia o contrató por error. El acto puede ser convalidado por:

a) Por confirmación o ratificación, mediante la actividad expresa del agente


que pueda pedir la anulación del acto, la cual le confiere a este la validez de
que carecía.
b) Por prescripción, mientras no se ejercite la acción de nulidad durante los
plazos que el derecho civil prevé.
13.6. Casuística de las nulidades

En el cuerpo del CCDF se siguió regulando específicamente distintos casos de


ineficacia, sin dar reglas de carácter general, sino disposiciones especificas en
cada caso en especial, y dedicando capítulos a tratar las ineficacias en el
matrimonio y el testamento, pero sin seguir exactamente la doctrina establecida en
el capitulo dedicado a la inexistencia y nulidad de las obligaciones. A esta
regulación asistemática y concreta los autores la llaman la casuística de las
nulidades.

Existen casos de ineficacia que el CCDF denomina nulidades y que no siempre


corresponden al concepto doctrinal aceptado.

13.7. Otras formas de ineficacia

a) Resolución: acto contractual por el cual las partes en un contrato previo lo


dejan sin efecto, volviendo al estado que tenían antes de la celebración.
b) Revocación: acto unilateral que deja sin efecto otro acto unilateral o un
contrato gratuito por la sola voluntad del otorgante.
c) Rescisión: acto de terminar un contrato por incumplimiento de alguna de las
partes.
d) Inoficiosidad: actos en los cuales el autor o las partes no respetan los
limites que la ley fija a su voluntad.
e) No oponibilidad: otra forma de hacer ineficaz un acto.
DERECHO CIVIL

Capítulo 14. Personalidad en general.

14.1. Aceptaciones del término persona

La definición del término persona implica en general un grado importante de


complejidad en virtud de las diversas acepciones que conlleva; para el estudio que
se propone es indispensable acotarlo en forma debida desde el punto de vista
eminentemente jurídico, deslindándolo de otras acepciones.

El término no es creación de la ciencia jurídica, sino que tomó otros ámbitos y ha


pasado por una larga evolución desde las concepciones religiosas ancestrales,
como el hinduismo, el budismo o el confucionismo, en donde la persona no
gozaba de autonomía de pensamiento y voluntad, sino que solo era considerada
un objeto miembro de un organismo superior animado por fuerzas externas.

a) Jurídica: la doctrina ha definido a la persona como un sujeto de derechos y


obligaciones, esto es, el ente al que el orden jurídico confiere la capacidad
para que le puedan ser imputadas consecuencias de derecho o, dicho en
otras palabras, como todo ente capaz de ser titular de derechos y
obligaciones
b) Filosófica: Luis Recasens Siches define a la persona como la expresión de
la esencia del ser humano, del individuo humano, esencia que no puede ser
captada en el mero campo de la ontología; más bien es conseguible en la
intersección de este campo con el de la ética.
c) Sociológica: Recasens define a la persona atendiendo tanto a la persona
humana, de la que subraya sus determinantes sociales y colectivas, como
al concepto de personalidad social, en tanto miembro de un grupo: nacional
de un país, practicante de una profesión, militante de un partido, etc. De
aquí se colige que persona es el individuo humano que desempeña un
papel social en la vida de comunidad de acuerdo con la cultura que lo ha
condicionado para tal finalidad.
d) Psicológica: Recasens señala que persona es la esencia concreta de cada
individuo humano, la cual constituye el resultado de la íntima combinación
de varios tipos de ingredientes; por ejemplo, factores biológicos,
constitucionales, biológicos adquiridos, sociales y culturales; y el yo, es
decir, la unidad radical y profunda del sujeto, su mismidad concreta, la base
y esencia de su ser y su destino. La acepción más común del término
persona es la que alude al hombre en sus relaciones con el mundo y
consigo mismo, una unidad individual de relaciones sociales.

14.2. Teorías jurídicas explicativas de la personalidad

a) Teoría de la ficción: debido a las razones de índole biológica, filosófica y


religiosa, implícitas en el término, la persona se identificó con el ser
humano, y aun cuando históricamente se reconoció la existencia de
personas morales o colectivas, se entendió que eran sólo una creación del
derecho por necesidades prácticas.
Para esta teoría, las personas morales o colectivas no son algo real, sino
una ficción legal, pues los seres humanos son los únicos susceptibles de
tener una voluntad y, en consecuencia, ser capaces de derechos, subjetivos
y obligaciones.

b) Teorías realistas: se pensaba que la personalidad no es una creación del


derecho y que los entes colectivos existen en la realidad, desde antes de
que el derecho les reconociera personalidad, otorgándoles facultades e
imponiéndoles deberes de carácter jurídico. Para estas teorías, la sociedad
existe independientemente de sus miembros, tiene una voluntad colectiva
diferente de la de cada uno de sus componentes y e intereses colectivos
distintos, incluso contrarios muchas veces a los de los miembros
considerados particularmente; en fin, hay un ser real diverso de los
individuos, y el derecho sólo tiene que encontrarlo y reconocerle
personalidad jurídica.

c) Teoría de Francesco Ferrara: Ferrara hace la exposición y crítica de las


teorías que se habían expuesto acerca de la personalidad hasta entonces y
concluye por exponer la suya, reconociendo la parte de verdad que tienen
cada una de las teorías anteriores, agrupadas en las de la ficción y las
realistas. Ferrara empieza por distinguir el concepto jurídico de persona del
soporte o contenido material, al que se aplica, de donde se reducen varias
consecuencias o conclusiones, como las siguientes:

 La persona jurídica es un don de la ley: puede darse o negarse al


hombre o a los seres colectivos, y es sólo una creación de la técnica
jurídica, sin la cual resulta imposible construir un ordenamiento
jurídico.
 En la persona deben completarse dos factores o elementos: el
sustrato y la personalidad, pues esta no puede caer en el vacío.
 Todo hombre exige ser persona, porque el imperativo ético de
nuestra cultura, así lo exige.
 Las personas colectivas, denominadas asociaciones o instituciones,
formadas para conseguir un fin, y para ser reconocidas por el orden
jurídico, como sujetos de derecho, requieren reunir ciertos requisitos:
una asociación de hombres; un fin a cuyo logro se reúnan los
individuos, el cual necesariamente será lícito, determinado y posible;
una organización de la cual se deriva la existencia de determinadas
reglas; la forma de los órganos, por los que se expresará la voluntad
colectiva; y, por último, en reconocimiento que haga el Estado, con
carácter constitutivo, de la personalidad jurídica.

d) teoría de Hans Kelsen: La persona física designa el conjunto de normas


que regulan la conducta de un solo individuo. La persona es el soporte de
los deberes, las responsabilidades y los derechos subjetivos que resultan
de estas normas, o exactamente el punto común, al cual deben referirse las
acciones y las omisiones reguladas por esas normas. Cabe decir también
que la persona física es el punto central de un orden jurídico parcial
compuesto por normas aplicables a la conducta de un solo y mismo
individuo.

14.3. Clasificación de las personas jurídicas

En cuanto a su soporte material, las personas se dividen en personas físicas


(individuales, naturales o de existencia visible) y personas colectivas (morales o
ideales).
a) Persona física: es el hombre, es decir, el hombre y la mujer como sujeto
de derechos y obligaciones. A este respecto, no cabe hacer distinción
alguna en cuanto a nacionalidad, casta, raza o cualquier otro género de
diferencia que históricamente pudo tener alguna trascendencia.
b) Persona colectiva (moral o ideal): son los entes distintos de la persona
humana que constituyen sujetos de derechos y obligaciones, es decir, todos
aquellos entes susceptibles de adquirir derechos y contraer obligaciones.

14.4. Clasificación de las personas morales


Se distingue a las personas morales en personas de derecho público y personas
de derecho privado
a) Persona de derecho público: son personas de derecho público: la nación,
el distrito federal, los estados, los municipios y las corporaciones de
carácter público reconocidas por la ley como integrantes del poder estatal.
b) Persona de derecho privado: son personas de derecho privado las
sociedades y asociaciones que se propongan fines lícitos, los cuales
pueden ser de carácter pecuniario, profesional, artístico, benéfico, etc., así
como las extranjeras.
c) Persona moral mixta: El sistema de estas personas consiste en otorgar la
explotación de un servicio público a una sociedad en la que figuran como
accionistas no solo los particulares, sino también el Estado y aun los
usuarios del servicio, de tal manera que en la inversión de capital que el
servicio requiere, como en la administración de la misma, intervenga el
Estado aportando parte de los fondos públicos y figurando en los consejos
de administración de las empresas.

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