FILOSOFÍA.
- DESCARTES
Introducción
El propósito fundamental de Descartes era encontrar una verdad de la que sea imposible
dudar ya que la religión no nos da todas las respuestas y con la rev. científica habían caído
verdades establecidas como el geocentrismo.
El problema fundamental de Descartes es el CONOCIMIENTO, ¿Cuál es el origen del
conocimiento? (2 posturas)
- Racionalistas (Descartes, Spinoza, Leibniz…)
Defendían que el origen del conocimiento NO son los sentidos, que nos engañan
sino que es la razón. Proponen que existen ideas innatas.
- Empiristas (Hume, Locke…)
El origen del conocimiento es la experiencia (y también el límite). Rechazan la
posibilidad de ideas innatas, somos una tabula rasa (folio en blanco).
1. Razón y método: el criterio de verdad
1.1 El método cartesiano
Descartes buscaba un método que le permitiera llegar hasta el conocimiento de la verdad y
que lo librase de tantas inquietudes. Aunque, para él, siempre será preferible y más
acertado no buscar la verdad que hacerlo sin un método.
Según Descartes es un error dividir las ciencias en función de la diversidad de sus objetos
ya que sostiene una concepción unitaria del saber: la razón humana es única pero al
aplicarse a los diferentes objetos, da lugar a diferentes ciencias.
Por ello, defiende la existencia y necesidad de un método universal, único para todas las
ciencias.
El método que busca Descartes está basado en el método matemático (consideraba que su
método les proporcionaba conocimientos indudables, verdades evidentes, rigurosas), que
consiste en una larga cadena de deducciones a partir de unos principios simples y
evidentes, llamados axiomas (verdades que no necesitan demostración). Las ventajas de
este método son que permite evitar el error, favorece el aumento de conocimiento y
garantiza que conozcamos con seguridad y certeza. (conocimiento certero).
El método se basa en dos modos de conocimiento:
- la intuición (captación inmediata de verdades evidentes)
- deducción (pasar por medio de razonamientos de los axiomas a verdades no
evidentes pero que se deducen de las anteriores).
Descartes expone una serie de reglas ciertas y fáciles en el discurso del método:
1). Evidencia: no admitir nada que sea dudoso, aceptar como verdadero sólo aquello que
aparece con absoluta certeza. En la búsqueda de la verdad hay que tener cuidado con:
- Precipitación: tomar por verdadera una idea que es confusa.
- Prevención: no aceptar una idea a pesar de presentarse con claridad y distinción.
2). Análisis: dividir las dificultades hasta llegar a los elementos más simples
(descomponemos lo complejo en simple).
3). Síntesis: conducimos nuestro razonamiento de lo simple a lo complejo por deducción.
4). Enumeración y revisión: revisamos los pasos anteriores (análisis y síntesis) y obtenemos
una evidencia de conjunto
1.2 Punto de partida: la duda
Ya solucionado el problema del método, empieza a elaborar un sistema filosófico el cuál
necesita un principio absolutamente cierto del cuál deducir todo el resto de conocimientos.
Ya tenemos el método pero ahora debemos hallar la verdad.
La búsqueda de esa primera verdad constituye una tarea obligatoria para la construcción de
su filosofía.
Lo primero que hace Descartes es apartar todos los conocimientos, todas las opiniones y
todas las creencias que admitan la mínima posibilidad de duda. Comienza dudando de todo
pero no como los escépticos, sino para alcanzar una verdad absolutamente cierta sobre la
cual no sea posible duda en absoluto.
Características de la duda:
- Universal→ la duda se extiende a todos los conocimientos que podamos tener (se
duda de todo).
- Metódica→ no es escéptica sino que se vale de ella para alcanzar la verdad,
persigue un objetivo.
- Teorética→ afecta sólo al plano teórico no al práctico.
Descartes aplica que debemos dudar de: (¿De qué dudamos?)
➢ Los sentidos: los sentidos no son una fuente fiable de conocimiento ya que a veces
nos engañan (ilusiones ópticas).
➢ La realidad: se puede dudar de la existencia de la realidad porque a veces no
podemos distinguir cuándo estamos despiertos y cuándo estamos dormidos: ¿cómo
podemos saber que la vida no es un sueño?
➢ Las verdades matemáticas: hasta de lo que parece más seguro podemos dudar
¿2+2=4?.
Aquí Descartes introduce la hipótesis de la existencia de un genio maligno o un dios
engañador que emplea todas sus fuerzas en engañarnos que nos hace pensar que
estamos en lo cierto cuando no es así.
Esta hipótesis equivale a suponer que el entendimiento humano siempre se
equivoca.
1.3 La primera verdad
Hemos dudado de todo pero, ¿y la primera verdad cuál es?
Puedo dudar de todo, pero no puedo dudar de que estoy dudando, no puedo dudar de mi
pensamiento y mi pensamiento es posible porque existo, por tanto: “Pienso, luego existo”
(Cogito, ergo sum). Mi pensamiento y mi existencia los percibo simultáneamente.
Esta es la primera verdad indudable, firme y segura, y sobre la que fundamenta toda su
filosofí[Link] hay nada que se pueda concebir con mayor claridad y distinción que el yo
mismo.
Las características de cogito/pensamiento (pienso luego existo) son:
- No es temporal, no pensamos y luego existimos. Se nos presenta simultáneamente
el hecho de pensar y existir.
- Se establece así un criterio de certeza: todo lo que se presente con igual claridad y
distinción será cierto.
Tenemos entonces una certeza: soy una cosa que piensa, una sustancia pensante.
Pero no tenemos certeza ni de nuestro cuerpo ni del mundo, ¿cómo demuestro que existe
algo más allá de nuestra mente? Para demostrar la existencia de Dios, Descartes propone
primero demostrar la existencia de Dios.ç, para que actúe como garantía del mundo, si
existe Dios no permitirá que ningún genio maligno nos engañe.
¿Cómo lo demuestra?
Empieza analizando la sustancia pensante y determina que existen 3 tipos de ideas según
su contenido:
- Ideas adventicias: son las que provienen de nuestra experiencia externa, de los
datos de los sentidos.
- Ideas facticias: son aquellas ideas que construye la mente a partir de otras ideas
(caballo con alas), sin ningún objeto real al que correspondan.
- Ideas innatas: aquellas que no son adventicias ni facticias: no provienen ni de la
experiencia ni tampoco son construidas a partir de otras ideas: son las ideas que el
pensamiento posee en sí mismo. Esto le va a servir para demostrar la existencia de
Dios.
La idea de perfección que posee mi mente no puede haber sido construída por mi, ni
tampoco puede venir de fuera a través de los sentidos, porque ni yo ni el mundo somos
perfectos. Tiene que ser una idea innata puesta en mí por un ser perfecto, Dios, por tanto,
Dios existe. Esta es la primera demostración que hace Descartes sobre Dios.
Como segunda demostración de la existencia de Dios, realiza un argumento ontológico
tomado de San Anselmo, un pensador de la edad media. Para ello utiliza el método de
deducción, expone las premisas de que Dios es perfecto y de que la existencia es un rasgo
de perfección. Con estas premisas llega a la conclusión de que Dios existe, ya que si no
existiera, no sería perfecto.
2. La estructura de la realidad: las tres sustancias
Descartes define las sustancias como todo aquello que subsiste por sí mismo. Sustancia es
sinónimo de cosa.
En el plano ontológico (ontología: estudio de la realidad), Descartes estructura la realidad en
3 sustancias (cosa-res)
1. Dios→ sustancia divina (res infinita)
2. Yo-Alma→ sustancia pensante (res cogitans)
3. Cuerpo-Mundo→ sustancia extensa (res extensa)
A partir de la realidad indubitable que es el pensamiento, Descartes concluye la existencia
de una sustancia, el yo, cuya esencia es pensar, los cuerpos son extensión y niega la
existencia de cualquier cualidad secundaria en ellos, como el olor, el color…
La definición de sustancia se aplica de modo absoluto a Dios, puesto que es el único que no
necesita de nadie para existir. Las sustancias finitas dependen de él (res cogitans y res
extensa).
3. Antropología
Desde el punto de vista antropológico Descartes plantea un dualismo antropológico donde
defiende que el ser hjumano se compone de alma y cuerpo
͢Alma- sustancia pensante.
Cuerpo- sustancia extensa. Descartes concibe el cuerpo como una máquina (mecanicismo)
ya que por ejemplo yo no decido que mi corazón lata. Entoces, si yo no decido cómo actúa
mi cuerpo, ¿no soy libre? Descartes salvaguarda la libertad en la sustancia pensante:
pensamos libremente pero nuestro cuerpo no ya que este funciona como una máquina y
con independencia de la mente.