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Apelación Sentencia Acción Contenciosa

Se presenta un recurso de apelación contra la Sentencia - Resolución N° 06 en un caso de Acción Contenciosa Administrativa, argumentando que la demanda fue interpuesta fuera del plazo legal y que el demandante no agotó la vía administrativa. Se cuestiona la falta de motivación adecuada en la sentencia y se alegan violaciones a los derechos de tutela jurisdiccional y debido proceso. El apelante solicita la nulidad o revocación de la sentencia por considerar que carece de fundamentos legales y presenta confusiones en su argumentación.

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Apelación Sentencia Acción Contenciosa

Se presenta un recurso de apelación contra la Sentencia - Resolución N° 06 en un caso de Acción Contenciosa Administrativa, argumentando que la demanda fue interpuesta fuera del plazo legal y que el demandante no agotó la vía administrativa. Se cuestiona la falta de motivación adecuada en la sentencia y se alegan violaciones a los derechos de tutela jurisdiccional y debido proceso. El apelante solicita la nulidad o revocación de la sentencia por considerar que carece de fundamentos legales y presenta confusiones en su argumentación.

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Expediente: 00022-2023-0-0506-JM-LA-01

Secretario: José Carlos Chávez Laura


Asunto : Acción Contenciosa Administrativa
Escrito : 03
Sumilla : Apelación de Sentencia - Res. N° 06

SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO MIXTO DE SUCRE


Ronald Aquino Vilca Abogado defensor de
Marcelino Hilario Ramos Canales, Alcalde de la
Municipalidad Distrital de Soras; en los seguidos
por Gilver Gabriel Salcedo Saiz, contra su
empleadora, la entidad que represento, sobre
Acción Contenciosa Administrativa, a Ud.
respetuosamente Digo:

Que, en tiempo hábil y al amparo del artículo 32°


de la Nueva Ley Procesal del Trabajo y facultado por el Art. 290° de la LOPJ vengo
en interponer recurso de APELACIÓN contra la Sentencia - Resolución N° 06 de
fecha 05 de marzo del 2024 y notificada a mi parte el 07 de marzo del 2024,
apelación que deberá de ser concedida CON EFECTO SUSPENSIVO, por no
encontrar la misma conforme a derecho, solicitando sea esta remitida al Superior
Jerárquico conforme al procedimiento prescrito en el artículo 33° del mismo cuerpo
legal esperando alcanzar su nulidad y/o revocatoria, conforme a los fundamentos
que paso a exponer:

I. - PUNTOS MATERIA DE APELACIÓN:


1.1. Se cuestiona que el accionante interpone la demanda el doce de julio del
2023 y el actor culmino su labor el dos de enero del veintitrés, la caducidad es
de oficio, aun no se haya cuestionado por ninguna de las partes.
1.2. Se cuestiona los considerandos SÉPTIMO, NOVENO, DECIMO, DECIMO
PRIMERO, por cuanto se evidencia una completa confusión en sus
argumentos y más aún aplicación de las condiciones establecidas para estar
inmersa la accionante dentro de los alcances de la Ley N° 24041 dejando de
lado que conforme se explicó las labores que realizaba eran de naturaleza no
personal y sobre todo no continuas conforme se acreditó en el proceso.
1.3. SE CUESTIONA LA SENTENCIA EN SU INTEGRIDAD por cuanto de la
revisión de la misma y de las documentales ofrecidas en calidad de medios
de prueba, se puede advertir claramente que la parte demandante NO ha
cumplido con agotar la vía administrativa, por lo que no justifica que el
Juez quien es el que debe de velar por la legalidad de la tramitación de la
controversia debió de advertir esta causal de improcedencia, toda vez,
que el accionante tenía la obligación de cumplir con acreditar
fehacientemente el haber AGOTADO LA VÍA ADMINISTRATIVA, más aún, si
es que, es la propia parte actora quien ha reconocido que se encontraba
sujeta bajo la contratación de locación de Servicios y reclama ampararse en
la Ley N° 24041 en tal sentido, necesariamente tenía que agotar la vía
administrativa; hecho que ha sido recogido en el II Pleno Jurisdiccional en
materia laboral del 2014, lo cual no puede ser desconocido por la parte actora
ni por el Juzgado.
1.4. SE CUESTIONA EL CONSIDERANDO DECIMO SEGUNDO de donde
EVIDENCIAMOS LA OMISIÓN por parte del juzgado o juzgador de NO tener
en consideración nuestros fundamentos ofrecidos en la contestación de la
demanda; mostrando así DESINTERÉS a nuestro sistema procesal, es sabido
que dicho hecho perjudicaría abiertamente la simetría procesal y generaría un
grave desbalance respecto a la igualdad de condiciones de las partes frente
al proceso. Es decir, mi derecho de contradicción no se vería concretizado de
manera plena al existir este tipo de hechos.
1.5. LA SENTENCIA ADOLECE DE MOTIVACIÓN APARENTE: Producto de no
tener en consideración nuestros fundamentos expuestos en la contestación y
a sabiendas que, en la emisión de la sentencia, dicha omisión podría generar
perjuicio no solo hacia la emplazada sino también a nuestro tan protegido
sistema procesal. Emitiendo así un fallo que además de precipitado, carecería
de logicidad necesaria pese a haber emitido una amplia sentencia con un
supuesto basto desarrollo; en realidad no dejaría de ser una sentencia que
simula motivación de resoluciones, pudiendo caer así en una especie de
arbitrariedad por parte del órgano jurisdiccional.
II. - NATURALEZA DEL AGRAVIO:
La resolución - sentencia apelada me causa agravio en primer lugar porque al
resolver de dicha manera se me está afectando mi derecho a la Tutela Jurisdiccional
Efectiva, así como al derecho al Debido Proceso consagrado en el Art. I del T.P. del
C.P.C. concordante con el inciso 3° del Art. 139° de nuestra Carta Magna.

La sentencia impugnada colisiona con el principio constitucional de la debida


motivación de las sentencias, por cuanto la misma carece de una motivación
adecuada, suficiente y congruente ya que se evidencia de sus considerandos serios
errores de interpretación y confusión clarísima de conceptos básicos, pone en
entredicho peligrosamente los alcances de los precedente, los cuales, si bien es
cierto han sido mencionados en el contenido de la sentencia, estos no tienen mayor
desenlace, puesto que, el A-quo ni menciona el contenido de las mismas y NI
SIQUIERA LAS RAZONES POR LAS CUALES ESTOS GENERAN CONVICCIÓN
PARA SU FALLO, lo que la vulnera el precepto constitucional de la debida
motivación de las resoluciones judiciales de igual forma, desatiende dispositivos
legales expresos sobre agotamiento de la vía administrativa.

La resolución - sentencia impugnada contraviene en forma directa los principios en


los que se funda el derecho laboral tales como el principio del carácter tuitivo del
trabajador, el principio de equidad y el derecho al trabajo propiamente dicho, el cual
exige la necesidad de compatibilizar estos regímenes con el derecho fundamental al
trabajo.

2.1. SOBRE EL PRIMER PUNTO MATERIA DE APELACIÓN.


se cuestiona que el accionante interpone la demanda el doce de julio del 2023 y el
actor culmino su labor el dos de enero del veintitrés, la caducidad es de oficio, aun
no se haya cuestionado por ninguna de las partes.

Al respecto se debe señalar lo siguiente. Que, el derecho a la tutela jurisdiccional


efectiva es un derecho de nivel constitucional contemplado en el artículo 139.3 de la
Constitución del Estado, el mismo que consiste en un atributo subjetivo que
comprende una serie de derechos que se pueden clasificar: a) como los que brindan
acceso a la justicia: derecho de acción y de contradicción; b) los que garantizan del
debido proceso incoado: derecho al juez natural, defensa, imparcialidad,
independencia, ofrecer medios probatorios, instancia plural, motivación de las
resoluciones judiciales; y, c) los que garantizan la ejecución de lo resuelto.

Que, en el primero rubro a) de derechos que comprenden la tutela jurisdiccional


efectiva, esto es, los que brindan acceso a la justicia, destaca el derecho de acción,
en virtud del cual cualquier persona tiene el derecho de promover la actividad
jurisdiccional del Estado, sin que se le obstruya, impida o disuada irrazonablemente;
lo que significa que si hay razonabilidad para evitar el trámite de la petición,
esto no viola el derecho de acción sino que armonizará con la Constitución;
por ello mismo que el derecho de acción tiene requisitos que cumplir, los cuales son:
i) los presupuestos procesales; y, ii) las condiciones de la acción; lo que explica el
por qué el Código Procesal Civil, aplicable supletoriamente, ha facultado al juez la
verificación del cumplimiento de estos requisitos al momento de interponerse la
demanda, al sanear el proceso y excepcionalmente al dictar sentencia, siendo su
insatisfacción causal para declarar la inadmisibilidad o su improcedencia, según sea
el caso.

Que, en efecto, conforme a la Casación N° 658-2002 - Lambayeque, de fecha doce


de julio de dos mil dos, “(...) la facultad con la que nuestro ordenamiento procesal
vigente ha investido al juzgador para declarar in limine o posteriormente la
improcedencia de las demandas, de conformidad con el artículo cuatrocientos
veintisiete del Código Procesal Civil obedece a la necesidad de: a) establecer una
relación jurídica procesal válida desde el momento de interposición de la demanda,
mediante el cumplimiento de las condiciones generales de la acción; b)contar con
petitorios que fuesen jurídica o físicamente posibles, con derechos controvertidos no
caducos, cuyas pretensiones, en su caso, hayan sido debidamente acumuladas; c)
plantear el conflicto jurídico ante el órgano jurisdiccional competente, a fin de que el
proceso no se desnaturalice con la sustanciación de pretensiones procesales que
nacen muertas por cualesquiera de las situaciones descritas, violando los principios
de economía y celeridad procesales con el consiguiente sobredimensionamiento de
la carga procesal del Poder Judicial (...)”.
En tal virtud, no afecta el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, la verificación del
cumplimiento de los precitados requisitos, y su improcedencia, en tanto y en cuanto
concurran las causales establecidas en la ley.

También el superior debe tener en cuenta que, la demanda es un acto procesal


postulatorio que contiene la pretensión procesal, y aun cuando dicho acto requiere
como requisito de admisibilidad que el petitorio debe comprender la determinación
clara y concreta de lo que se pide, y como tal, las peticiones que se reclamen deben
expresarse en el requisito acotado, ocurre que la demanda y la pretensión principal
constituyen un todo, que deben ser interpretados en conjunto, ya que básicamente
esta última categoría procesal se compone de los siguientes elementos: sujetos
(actor y demandado), objeto (petitorio) y causa (fundamentación fáctica y jurídica);
de ahí que el juzgador debe examinar la existencia de la pretensión desde el
contexto de sus elementos afirmados en la demanda.

Que, la demanda será declarada improcedente cuando se interponga fuera de los


plazos exigidos en la presente ley, conforme al inciso 2° del artículo 22 del Texto
Único Ordenado de la Ley 27584, y concordante con el inciso 3° del artículo 427 del
Código Procesal Civil, aplicable en virtud al inciso 7° del artículo 22 del TUO aludido.

A decir de Ticona Postigo, refiriéndose a la caducidad, señala que procede cuando


el actor al haber formulado su pretensión procesal, en la demanda correspondiente,
fundado en un derecho sustantivo determinado, lo hace extemporáneamente, esto
es, de vencido el plazo para ejercerlo eficazmente, ergo, carece de forma actual de
necesidad de tutela jurisdiccional. En este caso, el juzgador por iniciativa propia
puede pronunciarse por la caducidad de la pretensión, de lo contrario, es el
demandado quien puede oponerla mediante la excepción correspondiente.

En virtud de lo que dispone el artículo 2004 del Código Civil, los plazos de caducidad
los fija la ley, sin admitir pacto en contrario.

En la Casación N° 6634-2019-CUSCO, ha señalado:


“Ahora bien, la caducidad constituye un medio de extinción del derecho y la
acción correspondiente está determinada por el transcurso del tiempo y su
plazo tiene por característica de ser perentorio. La caducidad está
íntimamente vinculada con el interés colectivo y la seguridad jurídica, por ello
el juez está facultado para aplicarla de oficio, en una verdadera función de
policía jurídico, superando el interés individual; razón por la que, el plazo de
caducidad lo fija la ley, sin admitir pacto en contrario. En ese sentido, el
artículo 19 inciso 1) del Texto Único Ordenado de la Ley N.° 27584, Ley que
regula el Proceso Contencioso Administrativo, aprobado por el Decreto
Supremo N° 013-2008-JUS, establece que la demanda contencioso
administrativa debe ser interpuesta dentro del plazo de tres (03) meses
contados desde el conocimiento o notificación del acto material de
impugnación.”

En virtud del artículo 1° del TUO de la Ley 27584, la acción contencioso


administrativa prevista en el artículo 148° de la Constitución Política tiene por
finalidad el control jurídico por el Poder Judicial de las actuaciones de la
administración pública sujetas al derecho administrativo y la efectiva tutela de los
derechos e intereses de los administrados.
Que, el artículo 5° del Decreto Supremo N° 011-2019-JUS establece que:

“En el proceso contencioso administrativo podrán plantearse pretensiones con el


objeto de obtener lo siguiente:
1. La declaración de nulidad, total o parcial o ineficacia de actos administrativos.
2. El reconocimiento o restablecimiento del derecho o interés jurídicamente
tutelado y la adopción de las medidas o actos necesarios para tales fines.
3. La declaración de contraria a derecho y el cese de una actuación material que
no se sustente en acto administrativo.
4. Se ordene a la administración pública la realización de una determinada
actuación a la que se encuentre obligada por mandato de la ley o en virtud de
acto administrativo firme.
5. La indemnización por el daño causado con alguna actuación impugnable,
conforme al artículo 238 de la Ley Nº 27444, siempre y cuando se plantee
acumulativamente a alguna de las pretensiones anteriores”.
Que, refiriéndose a los plazos1 para acudir al órgano jurisdiccional, el artículo 18 del
TUO de la Ley 27584 Ley del Proceso contencioso administrativo, establece
imperativamente:
“La demanda deberá ser interpuesta dentro de los siguientes plazos:
1. Cuando el objeto de la impugnación sean las actuaciones a que se refieren
los numerales 1, 3, 4, 5 y 6 del artículo 4, el plazo será de tres meses a
contar desde el conocimiento o notificación de la actuación impugnada, lo
que ocurra primero.
(…)
Los plazos a los que se refiere el presente artículo son de caducidad.”
(resaltado y subrayado nuestro)

Que, conforme aparece del tenor de la demanda formulada a través del proceso
contencioso administrativo, la pretensión principal es que reincorporación al centro
de labores bajo la ley 24041ª, habiendo laborado hasta el dos de enero de dos mil
veintitrés, por el que se da el término de su contrato conforme señala el propio
actor, en tanto la demanda fue interpuesta el doce de julio de dos mil veintitrés,
es decir fuera del plazo contemplado en el artículo 18 inciso 1 del TUO de la Ley
27584, tomando como referencia, desde la notificación de la actuación impugnada
finalmente. Es pertinente dejar anotado que, el plazo de caducidad debe
contabilizarse desde el conocimiento o notificación de la actuación impugnada, lo
que ocurra primero, si considera lesiva, y concluirá inevitablemente a los tres meses
después de ella, sin que se acepten articulaciones inoficiosas. Así, se advierte que la
improcedencia de la demanda interpuesta en los autos no admite margen de duda
alguna, ni en razón a la apreciación de los hechos involucrados en la controversia ni
en función a la interpretación de la ley aplicable al caso.

Que, el Tribunal Constitucional ha señalado que, como sucede con todo derecho
fundamental, también el de acceso a la justicia es un derecho que puede ser

1
Debe distinguirse entre el plazo señalado por días y el señalado por meses. En el primero, se
tienen en cuenta los días hábiles; en cambio, en el segundo, el inicio y término del plazo se
computa de fecha a fecha, lo que implica que concluye el día igual al del mes con que se inició y,
en el peor de los casos, al primer día siguiente hábil. Ello fluye de lo señalado en el artículo 183 del
Código Civil, numerales 2 y 5, lo que además ha sido recogido en el artículo 144 del TUO de la Ley
del procedimiento Administrativo. Hay una razón para ello sea así: los plazos por meses son lo
suficientemente extensos para que un ciudadano diligente pueda presentar su demanda de manera
adecuada y oportuna.
limitado. Uno de los medios por virtud de los cuales dicho derecho se restringe en
materia de acceso a la justicia, es el establecimiento de plazos, más o menos
extensos, transcurrido el cual no es posible obtener una decisión sobre el fondo del
órgano jurisdiccional competente. Como es obvio, su fijación es una tarea que, en
principio, la Constitución ha reservado al legislador ordinario, exigiendo de él la
necesidad de respetar su contenido esencial y, además, que la restricción misma
satisfaga los principios de razonabilidad y proporcionalidad.

Que, las instituciones procesales son un límite para todo Colegiado, tal como lo
sostenía Calamandrei: “Para vencer una causa, no basta tener razón en el mérito;
sino que es necesario también hacerla valer en los modos prescritos por el derecho
procesal (...)”. Los presupuestos procesales constituyen en este sentido las
condiciones que deben existir a fin de que pueda tenerse un pronunciamiento
cualquiera, favorable o desfavorable, sobre la demanda, esto es, a fin de que se
concrete el poder-deber del juez de proveer sobre el mérito: así (...) los
presupuestos procesales son requisitos atinentes a la constitución y al desarrollo de
la relación procesal, independientemente del fundamento sustancial de la demanda.

Así, resultando evidente que la pretensión del actor había caducado, se ha incurrido
en causal de improcedencia, por lo que en virtud de los principios de celeridad y
economía procesal nada obsta a invocar como sustento, por lo que la impugnada
debe ser revocada en todos sus extremos.

2.2. SOBRE EL SEGUNDO PUNTO MATERIA DE APELACIÓN. -


Se cuestionan los considerandos SÉPTIMO, NOVENO, DECIMO, DECIMO
PRIMERO, por cuanto se evidencia una completa confusión en sus argumentos
concluye que el actor estaba bajo los alcances de la Ley N° 24041 en aplicaciones
subjetivas y netas afirmaciones cuando resultaba indispensable determinar el
régimen laboral bajo el cual se ha encontrado sujeto la parte demandante, y de los
cuales se puede advertir que el actor ingresa a prestar servicios desde el 07 de
enero del 2019 hasta el 02 de enero del 2023, bajo la modalidad de contrato
administrativos de servicios, si en ningún momento se le comunicó que ya no iba a
continuar prestando servicios para la institución, o que su contrato CAS estaba por
vencer pero que sin embargo, la entidad podría renovar su contrato de acuerdo a la
necesidad institucional y a la evaluación de su desempeño.

Conforme a los términos señalados en la demanda, y de la revisión de los medios


probatorios adjuntados al proceso, se debe iniciar el análisis del caso señalando que
respecto de los trabajadores que celebran con el Estado un Contrato Administrativo
de Servicios (CAS), les corresponde la vía procesal contencioso administrativa
siempre y cuando hayan iniciado su prestación de servicios al Estado con dicho
contrato –como ha sucedido en el caso de autos- y como tal resulta exigible el
agotamiento de la vía administrativa. Dicho criterio ha sido expuesto además en el
Segundo Pleno Jurisdiccional Supremo en material laboral, llevado a cabo en el mes
de mayo del año 2014. Si bien entre sus acuerdos generales ha dejado sentado que
en cuanto a los trabajadores públicos sujetos al régimen laboral privado regulado por
el Decreto Legislativo N° 728, no es necesario que agoten la vía administrativa; sin
embargo, tal exigencia resulta procedente “(…) en los siguientes supuestos: i)
aquellos trabajadores sujetos al régimen laboral público (Decreto Legislativo 276 y
los trabajadores amparados por la Ley N° 24041); (ii) aquellos trabajadores que
inicien y continúen su prestación de servicios suscribiendo Contratos
Administrativos de Servicios (Decreto Legislativo N° 1057); y, iii) aquellos
trabajadores incorporados a la carrera del servicio civil al amparo de la Ley N° 30057
– Ley del Servicio Civil (SERVIR).(…)” (subrayado y negritas nuestro).

Se colige entonces que aquellos trabajadores que iniciaron o inicien su prestación de


servicios bajo el régimen del Contrato Administrativo de Servicios (CAS), y que
continúen en el mismo suscribiendo contratos CAS; también están obligados a
agotar la vía administrativa2, tal como se desprende del artículo 16 del Decreto
Supremo No. 075-2008-PCM, Reglamento del Decreto Legislativo No. 1057:
Artículo 16.- Resolución de conflictos
Los conflictos derivados de la prestación de los servicios regulados por el Decreto
Legislativo Nº 1057 y el presente reglamento son resueltos por el órgano
responsable al que se refiere el artículo 15 del presente Reglamento.

2
Cabe mencionar que el agotamiento será necesario en todas aquellas materias que son competencia del
Tribunal del Servicio Civil, según lo dispuesto en el artículo 17 del Decreto Legislativo N° 1023, Decreto
Legislativo que crea la Autoridad Nacional del Servicio Civil: (i) acceso al servicio civil; (ii) evaluación y
progresión en la carrera; (iii) régimen disciplinario; y, (iv) terminación de la relación de trabajo.
Contra la resolución emitida por dicho órgano cabe interponer recurso de
apelación, cuya resolución corresponde al Tribunal del Servicio Civil, cuando
se trate de materias de su competencia, o, en caso contrario, al superior
jerárquico del órgano emisor del acto impugnado.
Agotada la vía administrativa, se puede acudir a la sede judicial conforme a las
reglas del proceso contencioso administrativo.

Verificada tal situación, en lo que respecta al agotamiento de la vía administrativa,


no se advierte que el demandante haya cuestionado administrativamente el motivo
de su desvinculación laboral, no cumpliéndose así, con la exigencia del agotamiento
de la vía administrativa, para dar por agotada la misma y acudir recién a la sede
jurisdiccional en aplicación del II Pleno Jurisdiccional Supremo en Materia Laboral
así como el artículo 16 del Decreto Supremo 075-2008-PCM.

Siendo de estricto cumplimiento, por lo que el superior en grado está en la obligación


de aplicar la norma pertinente de oficio, bajo responsabilidad

Por otro lado, es innegable que hoy por hoy está en tela de juicio y ha sido materia
de múltiples y elocuentes debates lo referente al acceso a la función pública, tal cual
lo enmarca la Ley del acceso a la función pública, que es la Ley N° 28175, Ley
Marco del Empleo Público, que establece como principios esenciales, el mérito y la
capacidad; en cuya virtud el ingreso, permanencia, entre otros deben fundamentarse
en el mérito y capacidad de los postulantes y del personal de la administración
pública.

Por tanto, la IDEA CENTRAL Y NEURÁLGICA es la exigencia de un concurso


público, que deberá ser realizado por la entidad pública, bajo un procedimiento
abierto y democrático, que permita una verdadera igualdad de oportunidades, a
efectos de que las personas sean evaluadas de acuerdo a los ítems necesarios,
circunscritos sobre todo en las capacidades académicas, experiencias profesionales
y otros lineamientos, dependiendo del cargo respectivo. Aunado a ello, la
importancia de la meritocracia para el ingreso a la administración pública ha sido
recogida por el legislador en la Ley del Servicio Civil, Ley N° 30057, que lo ha
conceptualizado como un principio necesario para el acceso a la función pública, el
mismo que encuentra desarrollo en los artículos 161° y 165° del Decreto Supremo
N° 040-2014- PCM, Reglamento de la Ley del Servicio Civil.
En base a ello, nuestra parte cuestiona la totalidad de la Sentencia en el sentido de
que esta desatendiendo un dispositivo legal expreso y la línea jurisprudencial de
parte de nuestra corte suprema que ha dejado en claro que (como así lo ha
establecido en la Casación Laboral N° 11169-2014-LA LIBERTAD) el acceso a la
función pública de los trabajadores SUJETOS A CUALQUIER RÉGIMEN
LABORAL Y BAJO CUALQUIER MODALIDAD DEBE REALIZARSE MEDIANTE
CONCURSO PÚBLICO Y ABIERTO, en base a los méritos y capacidad de las
personas, en un régimen de igualdad de oportunidades cuya inobservancia
constituye una infracción a normas de orden público que impide la existencia de una
relación válida y determina la nulidad de pleno derecho del acto administrativo que lo
contravenga; y eso es precisamente lo que ha pasado en el presente proceso, lo que
en esta casación a través del presente punto pasamos a explicar.

Para lo cual cabe remitirnos al hecho que la corte suprema en reciente


jurisprudencia y de forma categórica en su rol de interpretación dispuso que, el
acceso a la función pública de los trabajadores sujetos a cualquier régimen laboral
y bajo cualquier modalidad debe realizarse mediante concurso público y abierto, en
base a los méritos y capacidad de las personas, en un régimen de igualdad de
oportunidades cuya inobservancia constituye una infracción a normas de orden
público que impide la existencia de una relación válida y determina la nulidad de
pleno derecho del acto administrativo que lo contravenga, y que acarrea
responsabilidades administrativas, civiles o penales a quien lo promueve, ordena o
permita, tal como lo menciona textualmente la Casación 11169-2014-LA LIBERTAD
criterio del cual podemos inferir sin mayor complicación que el acceso a la función
pública SIN IMPORTAR EL RÉGIMEN AL CUAL SE ADSCRIBAN SE REALIZA
MEDIANTE CONCURSO PUBLICO.

Es así que, debemos señalar que la Sala Suprema en la Casación N° 11169- 2014-
La Libertad, de fecha veintinueve de octubre de dos mil quince, respecto al acceso a
la función pública ha expresado el siguiente criterio:
“El acceso a la función pública de los trabajadores sujetos a
cualquier régimen laboral y bajo cualquier modalidad debe realizarse
mediante concurso público y abierto, en base a los méritos y
capacidad de las personas, en un régimen de igualdad de
oportunidades y cuya inobservancia constituye una infracción al interés
público que impide la existencia de una relación válida y determina la
nulidad de pleno derecho del acto administrativo que lo contravenga, y
que acarrea responsabilidades administrativas, civiles o penales a
quien lo promueve, ordena o permita ”.

Así también, y siguiendo con la construcción jurisprudencial desarrollada, tenemos


que la corte suprema respecto al precedente vinculante N° 05057- 2013-PA/TC
(Caso Huatuco), ha establecido principios jurisprudenciales de obligatorio
cumplimiento, fijando en qué casos no resulta aplicable dicha sentencia, respecto a
las entidades que forman parte de la Administración Pública, conforme el artículo III
del Título Preliminar de la Ley N° 28175, Ley Marco del Empleo Público Y SOBRE
TODO RESALTAR LA COINDICENCIA DE PARTE DE DICHA SALA SUPREMA
CON LO RESUELTO POR EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL (en su rol unificador
de la Jurisprudencia) y que mediante casaciones N° 8347-2014 DEL SANTA y la
casación N° 4336-2015- ICA nos dejó el siguiente mensaje: “Asimismo, esta Sala
Suprema coincide con la Sentencia N° 5057-2013- PA/TC JUNIN, en el sentido que
todos los trabajadores al servicio del Estado sujetos al régimen laboral del Decreto
Legislativo N° 728, cuyo vínculo laboral haya concluido sin haber ingresado a
laborar por concurso público de méritos, solo podrán demandar el pago de una
indemnización por despido, y nunca la reposición aun cuando aleguen que el
vínculo laboral finalizó en forma incausada o fraudulenta ”.

En la sentencia confirmada vemos la causal de infracción normativa por inaplicación


del artículo 5° de la Ley N° 28175, Ley Marco del Empleo Público, cuyo artículo
señala: “Artículo 5.- Acceso al empleo público
El acceso al empleo público se realiza mediante concurso público y
abierto, por grupo ocupacional, en base a los méritos y capacidad de las
personas, en un régimen de igualdad de oportunidades.”
Al respecto, cabe acotar que el acceso al empleo público, indistintamente del
régimen al que se vincule el servidor, se realiza necesariamente por concurso
público de méritos, en un régimen de igualdad de oportunidades. Dicha exigencia se
encuentra prevista en el artículo 5° de la Ley N ° 28175, Ley Marco del Empleo
Público y el artículo IV del Título Preliminar del Decreto Legislativo N° 1023. No
obstante, las leyes de Presupuesto del sector público han señalado desde hace
mucha data que está prohibido el ingreso de personal por nombramiento o servicios
personales, salvo las excepciones que dicha norma contempla. La importancia de la
meritocracia para el ingreso a la administración pública ha sido recogida por el
legislador en la Ley del Servicio Civil, Ley N° 30057, que lo ha conceptualizado como
un principio necesario para el acceso a la función pública, el mismo que encuentra
desarrollado en los artículos 161° y 165° del Decreto Supremo N° 040- 2014-PCM
Reglamento de la Ley del Servicio Civil.

En este orden de ideas, conforme a lo expuesto, y de una lectura correcta de las


casaciones Nos. 8347-2014-DEL SANTA y 4336- 2015-ICA, y 21082-2017-
CAJAMARCA, dispusieron principios jurisprudenciales importantes referentes al
acceso a la función pública de los trabajadores sujetos a cualquier régimen laboral y
bajo cualquier modalidad, lo cual debe (insistimos de una correcta lectura) realizarse
mediante concurso público y abierto, y tal y como hemos expuesto la Sala Suprema
coincide con la Sentencia N° 5057-2013- PA/TC JUNIN, en el sentido que todos los
trabajadores al servicio del Estado sujetos al régimen laboral del Decreto Legislativo
N° 728 cuyo vínculo laboral haya concluido sin haber ingresado a laborar por
concurso público de méritos, solo podrán demandar el pago de una
indemnización por despido, y nunca la reposición aun cuando aleguen que el
vínculo laboral finalizó en forma incausada o fraudulenta.

Resulta importante señalarlo porque es a partir de ahí que debemos de analizar si el


actor puede o no pedir la reposición y sobre todo si ello no devalúa la norma
constitucional referente al acceso a la función pública, y finalmente si ésta va en
coherencia con los precedentes vinculantes citados.

En consecuencia, tal y como lo expusimos desde la contestación de la demanda,


con la parte demandante existió una relación bajo la modalidad del contrato
administrativo de servicios, en el puesto de tesorero de mi representada que mi
antecesor lo contratar, el error no genera derecho, más aun si existe responsabilidad
funcional y es pasible de una sanción administrativa y penal, en caso de continuar
con el desbalance económico y laboral, poniendo en el puesto de trabajo a personas
que no cumplen el perfil, en consecuencia CLARAMENTE NO ESTAMOS FRENTE
AL CUMPLIMIENTO DE LOS REQUISITOS QUE LA PROPIA NORMA LE OBLIGA
CUMPLIR REFERENTE AL ACCESO A LA FUNCIÓN PÚBLICA, hechos que
devalúan por sí solos la pretensión principal solicitada por el actor, por lo que debió
de ser declarada infundada. Sin embargo, contra todo pronóstico y de forma
bastante ligera concluye supuestamente en que dichos requisitos han sido probados
cuando claramente de una revisión somera de los actuados se evidencia que ello no
es así.

Sobre la Inexistencia de Plaza Presupuestada para el personal demandante y los


criterios judiciales evacuados por su despacho al respecto.
Esta defensa considera que el presente punto cobra vital importancia al momento
que el A-quo emita fallo al respecto del presente proceso, situación que no puede
pasar desapercibida, puesto que, el eje central del mismo versa sobre el
reconocimiento de vínculo laboral de un contrato de trabajo a plazo indeterminado y
las consecuencias mediatas e inmediatas que dicha decisión cobraría; yendo así
desde la inclusión a planilla (y por ende la remuneración continua que el recurrente
recibiría), lo cual no sería de manera gradual, sino rígidamente. Además de ser esta,
una causa para un futuro pedido de pago de beneficios sociales generado a razón
de dicha fuerza vinculante.

Es importante mencionar este punto de forma separada de toda la contestación por


la singular importancia que tiene y que ha sido promovido y advertido por su
judicatura, bien se sabe que su despacho y ha tenido bien conocer causas donde se
ha solicitado pretensiones de reposición (que al final del día significa una inclusión
en las planillas de pagos de determinada institución) y en dichos procesos debemos
señalar que SOBRE LA INEXISTENCIA DE PLAZA ORGÁNICA PRESUPUESTADA
PARA EL PERSONAL QUE DEMANDA (y que, insisto, lo que propicia al final es una
inclusión a planillas) Y ELLO REPERCUTIRÍA EN LA IMPOSIBILIDAD DE CREAR
UNA NUEVA, ello conforme se entiende de manera concreta de la Sentencia - Res.
04 recaída en el Expediente 00021-2022-0-1411-JR-LA-01, señala que:
“se tiene que de la revisión de la copia simple del documento denominado
PRESUPUESTO ANALITICO DE PERSONAL 2017 (...), se aprecia que
“SOLO” existe UNA (01) PLAZA ORGÁNICA y PRESUPUESTADA de
AUDITOR INTERNO en la empresa demandada.
Por lo que el abogado defensor de la parte actora, pretende que sea el
órgano jurisdiccional quien prácticamente CREE una plaza orgánica
presupuestada para que la demandante sea REINCORPORADA.
Debe quedar claro que SOLO existe UNA (01) PLAZA ORGANICA de
AUDITOR INTERNO en la empresa demandada y esta plaza se encuentra
ocupada por una tercera persona (...)”

Criterio importante que es necesario mencionar en el presente caso por cuanto


estamos básicamente ante la misma intención de la parte actora, es decir que se le
incluya en una planilla de pagos DONDE NO SE CUENTA CON PLAZA VIGENTE
PARA ELLA Y LAS QUE EXISTEN, ESTÁN OCUPADAS, y; esto sirve para probar
que NO CORRESPONDE reconocerle el vínculo laboral al demandante y, por ende,
la inclusión a planilla de remuneraciones de trabajadores permanentes así como el
pago de beneficios sociales, precisamente por no encontrarse presupuestado en
el PAP de la Municipalidad, siendo evidente y razonable que el actor - siguiendo su
criterio vertido - no puede pretender que sea el juez o mi representada quien cree
pues una plaza orgánica presupuestada para que al demandante se le anote en las
planillas únicas de remuneraciones y reciba un pago por parte del estado,
quebrando todo el equilibrio presupuestal de la entidad y que realmente ni siquiera le
corresponde.

Por lo que el presente considerando resulta sumamente importante y necesario


mencionarlo para que el colegiado, lo tenga en cuenta al momento de resolver la
impugnada, por lo que debe revocarse por contravenir el ordenamiento jurídico.
Los resuelto por el juez, distorsionando el trámite de un proceso contenciosos
administrativo, no estamos ante un trámite del régimen de la actividad privada, sino
ante un trabajador en el sector público, el juez desconoce cual es el trámite para
cada proceso.

A manera de ilustración, en el sector público existe trabajadores, que por la labor


realizada se distingue entre obrero y empleado, Se registrará como Obrero a quien
realice trabajos que demandan mayor esfuerzo físico que intelectual, amparado bajo
el Decreto Legislativo Nº 728 conforme lo prescribe el artículo 37 de la Ley Orgánica
de Municipalidades, en caso sea despedido o cesado el accionante acude
inmediatamente al Poder judicial a fin de buscar tutela y sea repuesto en el cargo,
una vez amparado la misma, el accionante ingresa en calidad de nombrado.
al Empleado se registra a aquel trabajador que desempeña una ocupación
predominantemente: intelectual, profesional, administrativa, técnica o de oficina,
rigiéndose bajo la protección de la Ley 276, pudiendo se contratados bajo el Decreto
Legislativo 1057 es el que regula el régimen especial de Contratación Administrativa
de Servicios (CAS). Esta norma tiene como objeto garantizar el acceso en igualdad
de oportunidad y condiciones a la administración pública. El trabajador que es
despedido acude al poder judicial para interponer la demanda, en la vía contenciosa
administrativa bajo la protección de la ley 24041, previo agotamiento de la misma
bajo responsabilidad, en caso de ser amparado la demanda, el accionante es
repuesto en el cargo que se desempeñaba antes de ser despedido, bajo las mismas
condiciones, el Juez no puede ordenar la reposición a un trabajador bajo la Ley 276,
es decir no puede ser un trabajador de la Ley 276, toda vez que su ingreso, es sólo
por concurso público, bajo responsabilidad funcional. Si el ultimo contrato fue
mediante CAS, al reponerse vuelve, bajo la misma modalidad, porque se encuentra
permitido para los empleados públicos.

Como se aprecia el juez incurre en error al reponer al actor bajo la ley 276, cuando
no esta permitido que el poder judicial reponga a un trabajador en la calidad de
nombrado (Ley 276), con ello esta prevaricando, resultando responsable de las
consecuencias que ocasiona al estado. Por lo que el superior tendrá que accionar
con la facultad revisara que tiene

2.3. SOBRE EL TERCER PUNTO MATERIA DE APELACIÓN. -


Se cuestiona la sentencia en general por cuanto no ha tomado en cuenta la
obligatoriedad en el presente caso del Agotamiento de la vía Administrativa respecto
a conflictos derivados de trabajadores amparados en la Ley N° 24041 y la
contravención al II pleno jurisdiccional Supremo del 2014.

Señores del colegiado consideramos que el Juez está confundiendo ciertas


instituciones laborales, así como los plenos jurisdiccionales existentes y los está
inaplicando, a pesar de que nuestra parte le explicó como fondo del asunto a que
conforme se ha planteado la demanda la misma debía de ser declarado
improcedente de plano por versar (conforme a los propios términos expuestos en su
demanda) sobre pretensiones a todas luces improcedentes.
La parte actora nos dice como sustento de su demanda que se encuentra bajo los
alcances de la Ley N° 24041, es decir ha tomado en cuenta en primer lugar dicha
aparente situación que, obviamente debe de dilucidarse en este proceso
previamente a resolver si corresponde o no el pedido de Nulidad de Actos
Administrativos y de Reconocimiento de una relación laboral. Sobre este punto
conviene precisar que dicha pretensión principal es clara entonces que resulta de
completa e irrestricta aplicación el II Pleno Jurisdiccional Supremo en Materia
Laboral el cual en el punto 1.1. del tema N° 01 tratado en el acotado pleno, señala
que: “ (...) El agotamiento de la misma sólo será exigible en los siguientes
supuestos: i) aquellos trabajadores sujetos al régimen laboral público (Decreto
Legislativo 276y los trabajadores amparados por la Ley N° 24041); ii) aquellos
trabajadores que inicien y continúen su prestación de servicios suscribiendo
contratos administrativos de servicios (Decreto Legislativo N° 1057); y, iii) aquellos
trabajadores incorporados a la carrera del servicio civil al amparo de la Ley N°
30057Ley del Servicio Civil (SERVIR). No obstante, no será exigible en los
supuestos excepcionales a que se refiere el artículo 19° de la Ley N° 27584 así
como en aquellas impugnaciones que se formulen en contra de actos materiales, a
que se refiere el artículo 4 inciso 3 de la citada ley”.

A mayor abundamiento, se reproduce de manera textual los fundamentos de


desarrollo del II PLENO JURISDICCIONAL SUPREMO LABORAL DEL 2014,
conforme al tenor siguiente:
c) Trabajadores que iniciaron su prestación de servicios sujetos a contratos
modales (Decreto Legislativo No. 728) o contratos de servicios no personales,
en una entidad pública cuyo régimen exclusivo sea el régimen laboral de la
actividad pública.

Los trabajadores que iniciaron su prestación de servicios sujetos a contratos


temporales o contratos de servicios no personales (en adelante, “contratos SNP”) en
una entidad pública, cuyo régimen exclusivo sea el régimen laboral de la
actividad pública y que, posteriormente, suscribieron contratos CAS les
corresponde tramitar su demanda de invalidez en la vía del proceso contencioso
administrativo.
Así las cosas, conforme a lo establecido en el artículo 125 del Reglamento del
Decreto Legislativo 276, aprobado por Decreto Supremo 005-90-PCM, los
trabajadores sujetos a una entidad del régimen laboral público necesariamente
deberán agotar la vía administrativa:
“Artículo 125.- Ante resoluciones que afecten sus derechos, los funcionarios y
servidores tienen expeditos los recursos impugnativos establecidos en las
normas generales de procedimientos administrativos. Asimismo, tienen
derecho a recurrir ante el respectivo Consejo Regional del Servicio Civil
o Tribunal del Servicio Civil, según corresponda ” (el énfasis es nuestro).
Como se destacó antes, la impugnación de las resoluciones que se emitan en el
Tribunal del Servicio Civil corresponde tramitarse en la vía del proceso contencioso
administrativo, pues así lo establece el artículo 20 de la NLPT:
“Artículo 20.- Caso especial de procedencia En el caso de pretensiones
referidas a la prestación personal de servicios, de naturaleza laboral o
administrativa de derecho público, no es exigible el agotamiento de la vía
administrativa establecida según la legislación general del procedimiento
administrativo, salvo que en el correspondiente régimen se haya establecido
un procedimiento previo ante un órgano o tribunal específico, en cuyo caso
debe recurrirse ante ellos antes de acudir al proceso contencioso
administrativo”(el énfasis es nuestro)

De este modo, la tramitación de una demanda de esta naturaleza dependerá del


régimen al cual se encuentra sujeta la entidad para la que labora el trabajador
público. Si esta se rige por el Decreto Legislativo 276, la controversia deberá
dilucidarse en la vía del proceso contencioso administrativo, previo agotamiento de
la vía administrativa. Si, por el contrario, repetimos, si se rige por el Decreto
Legislativo 728, los trabajadores públicos deberán presentar sus demandas en la vía
judicial laboral.

Esto supone que, por mandato legal expreso, los trabajadores que pretendan
cuestionar o ampararse en la Ley N° 24041 deberán acudir a la vía del proceso
contencioso administrativo.
[pág. 29 del Acta suscrita por los Jueces Supremos].

Dentro de este contexto señores del Colegiado, de la revisión de los actuados en la


demanda, se puede advertir claramente que la parte demandante NO ha
procedido a tomar en cuenta lo expresamente regulado en el artículo 16° del
Decreto Supremo N° 075-2008-PCM, toda vez, que tenía la obligación de cumplir
con acreditar fehacientemente el haber AGOTADO LA VIA ADMINISTRATIVA, más
aún, si es que es la propia parte actora quien ha reconocido que se encontraba
laborando de manera permanente inmerso en el Decreto Legislativo N° 276 y
reclama ampararse en la Ley N° 24041, en tal sentido, necesariamente tenía que
agotar la vía administrativa; hecho que ha sido recogido en el II Pleno Jurisdiccional
en materia laboral del 2014, lo cual no puede ser desconocido por la parte actora.
A mayor abundamiento la presente demanda tiene como data el presente año, es
decir, que la demanda fue presentada con posterioridad a la publicación de dicho
Pleno Jurisdiccional, por lo que nada impedía su observancia y/o cumplimiento, de
conformidad con lo señalado en el artículo 37° del Decreto Supremo N°. 013-2008-
JUS.

Ahora bien, con lo expuesto resulta claro entonces que existe una CAUSA DE
IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA POR EL NO AGOTAMIENTO DE LA VIA
ADMINISTRATIVA SEGÚN LA LEY DE LA MATERIA, debiendo de tenerse en
cuenta que el artículo 20 del Decreto Supremo N°. 013-2008-JUS - T.U.O de la
Ley N°. 27584 - Ley que regula el Proceso Contencioso Administrativo, señala
textualmente lo siguiente:
“Es requisito para la procedencia de la demanda el agotamiento de la vía
administrativa conforme a las reglas establecidas en la Ley de Procedimiento
Administrativo General o por normas especiales”.

Cabe destacar que constituye una causal de improcedencia de la demanda,


cuando el administrado no ha cumplido con agotar la vía administrativa, salvo las
excepciones contempladas en la presente Ley, de conformidad con lo señalado en
los artículos 203, e inciso 3) del artículo 23° del Decreto Supremo N° 013-2008-
3
Artículo 20.- Agotamiento de la vía administrativa Es requisito para la procedencia de la demanda el
JUS (TUO que regula la Ley N°. 27584 - Ley que regula los Procesos Contenciosos
Administrativos). De otro lado, resulta pertinente señalar que de conformidad con lo
expresamente regulado en el numeral 11.1 de la Ley N°. 27444, Los administrados
plantean la nulidad de los actos administrativos que les conciernan por medio de los
recursos administrativos previstos en el Título III Capítulo II de la presente Ley.
Debiendo de agregarse que el numeral 188.3 de la Ley N°. 27444, señala
textualmente que: “El silencio administrativo negativo tiene por efecto habilitar
al administrado la interposición de los recursos administrativos y acciones
judiciales pertinentes”.

Lo expuesto quiere decir, y ante la evidente utilización de la proposición conjuntiva


“y”, que por imperio de la propia norma se determina, que la parte demandante
necesariamente se encontraba en la obligación de interponer el o los recursos
administrativos pertinentes, para luego de ello, RECIÉN poder interponer la
demanda contencioso administrativa respectiva.

Siendo así, de la revisión de autos, se puede advertir claramente que la parte actora
NO ha cumplido con acreditar fehacientemente, el haber hecho uso de los
RECURSOS ADMINISTRATIVOS que la Ley N°. 27444 le impone; limitándose
únicamente a interponer la presente acción judicial, sin cumplir con agotar la vía
administrativa previa, de conformidad con lo expresamente regulado en el artículo
16° del Decreto Supremo N° 075- 2008-PCM.

En tal contexto, resultaba obligatorio que se agote la vía administrativa y al no


haberlo hecho, por negligencia o dejadez no podía intentar sorprender al Juzgado
Laboral con la presente acción cuando claramente estaba inmersa en la causal de
improcedencia que invocamos, sin embargo el poco celo al momento de evaluar la
causa, y extrañamente contraviniendo sus propios criterios en pasadas
oportunidades en la presente oportunidad no ha observado que en efecto existe una
causal de improcedencia clarísima que debió de ser tomada en cuenta por el Juez,
pero que lamentablemente ignoró ante lo cual acudo a esta superior instancia a que
sea atendible nuestro pedido.

agotamiento de la vía administrativa conforme a las reglas establecidas en la Ley de Procedimiento


Administrativo General o por normas especiales
Así pues, es evidente que existe una motivación defectuosa e incongruente de parte
del Juzgado y se afecta de forma frontal mi derecho al debido proceso, por cuanto
conforme se puede apreciar de la resolución materia de apelación, la Corte Superior,
a pesar de determinar los hechos imperativos al interior del proceso, ignora los
dispositivos legales inaplicados de forma grosera, viciando la recurrida con una
motivación sustancialmente aparente.
Así las cosas, no entendemos cómo el Juzgado laboral pudo llegar sin ninguna duda
a fallo expedido en su Sentencia, ya que ni siquiera ha sido correctamente
argumentado, puesto que no se ha tomado en cuenta los medios probatorios
ofertados por mi parte en mi contestación de demanda, no se ha tomado en
consideración ni en punto de debate lo expuesto por esta defensa en la contestación
de la demanda, respecto a la incorrecta aplicación del Artículo N° 1 de la Ley 24041
por lo cual consideró debió haberse declarado INFUNDADA la demanda.
.
2.4. SOBRE EL CUARTO PUNTO MATERIA DE APELACIÓN:

Ahora bien, llegados a este punto materia de apelación, nos percatamos de cierto
aspecto fundamental, el cual no ha sido tomado en cuenta en la emisión de la
reciente sentencia. Siendo así, en ninguna parte de la sentencia, el juzgado tomas
nuestros fundamentos de nuestra contestación, sino que, solo se limita a citar el tan
cuestionado Art. 1 de la Ley N° 24041, sin ir más allá del contenido, sin mostrar si
quiera indicios de intención de interpretar dicha norma; sino que peor aún sin tener
en consideración lo expuesto en nuestra contestación de demanda, siendo así, no
ha sido criterio de análisis en la mencionada resolución.
Ciertamente, este punto es fundamental en nuestra contestación, puesto que se
encargaría de analizar la nulidad solicitada, este hecho perjudicaría en gran medida
la igualdad de condiciones procesales por parte de la actora hacia la emplazada, ya
que, al ignorar criterios de nuestra contestación, limitaría el correcto desarrollo de
nuestra tesis.

En adición a ello, tenemos que la contraprestación laboral tuvo un período


APARENTEMENTE que cumplía con el amparo de la Ley N° 24041, es decir, un
año, Hecho que el actor pretende cambiar pese a que en el terreno de los hechos y
de acuerdo con el tan afamado principio de primacía de la realidad, no habría
manera de extender esta prestación cuando ni siquiera fue solicitada por parte de mi
representada, inclusive, sin existir razón alguna para que la Municipalidad Provincial
de Sucre cuente con los servicios del actor, pues, es libre de decidir los períodos en
los cuales pueda solicitar de dichos servicios. Además, que en ningún momento mi
representada ha actuado fuera de los parámetros que implica la correcta aplicación
del Artículo N°1 de la Ley 24041, puesto a que el demandante no cumple con el
período mínimo establecido en el determinado cuerpo normativo.

Para mayor abundamiento del mismo, nos es necesario remitirnos a la reciente


jurisprudencia: CASACIÓN N.° 14051-2016 CUSCO (Reposición - Ley N° 24041),
que señala lo siguiente:

“DÉCIMO SEXTO. Cabe precisar que la Ley N.° 24041 reconoce a quienes
se encuentren laborando para la administración pública en condición de
contratados y realicen labores de naturaleza permanente por más de un
año de manera ininterrumpida, el derecho a no ser cesados sin el
procedimiento previo previsto en el Capítulo V del Decreto Legislativo N.°
276, más no le reconoce a dicho servidor el derecho de ingreso a la
carrera pública como servidores nombrados; en tanto que, tal como se
desprende del texto del artículo 12° del citado Decreto Legislativo N.° 276, de
los artículo s 28° y 40° del Reglamento de la Carrera Administrativa aprobado
mediante Decreto Supremo N° 005-90-PCMy del artículo 5° de la Ley Marco
del Empleo Público-Ley N° 28175, para adquirir dicha condición deberán
concursar y ser evaluados previamente de manera favorable. (...) " (negrita y
subrayado nuestro).

Sin duda alguna, dicha jurisprudencia es clara en explicarnos los puntos correctos y
concretos que se deben ser tomados en cuenta para una aplicación razonable del
Art° 1 de la Ley 24041, puesto que, tenemos entonces que a inicios del párrafo citan
el tan cuestionado artículo. Sin embargo, la novedad no termina allí, sino que nos
mencionan taxativamente: “más no le reconoce a dicho servidor el derecho de
ingreso a la carrera pública como servidores nombrados”; tendríamos entonces,
que resaltar dos situaciones:
Que el demandante no cumple con ninguno de los requisitos mencionados a inicios
de dicho artículo, como lo venimos mencionando en nuestra teoría del
i) Que el demandante no cumple con ninguno de los requisitos mencionados a
inicios de dicho artículo, como lo venimos mencionando en nuestra teoría del
caso
ii) Si en caso el demandante siguiera aferrándose a la idea de la aplicación de
este artículo, NO CUBRIRÍA SU PRETENSIÓN EN SU TOTALIDAD. Puesto
que, mencionan claramente que la aplicación de este no reconoce a dicha, el
ingreso a la carrera pública como servidores nombrados. Pues sería
absurdamente inconcebible la incorporación, a sabiendas que ella jamás fue
parte de un proceso concursal para el determinado puesto de trabajo que el
actor dice tener de manera permanente, cuando en realidad se trataba de
puesto esporádicos de acuerdo a su destreza y conocimiento.

Además de ello, podemos remitirnos al considerando SÉPTIMO de dicha casación,


la cual nos puede detallar más a fondo que en efecto, señala que es completamente
normal que una entidad pueda requerir una prestación, de carácter temporal:

“DÉCIMO SÉTIMO. Conforme se advierte del Decreto Legislativo N.° 276, en


el Sector público existen dos tipos de servidores: i) Nombrados; y, ii)
Contratados. Los servidores nombrados se encuentran comprendidos en la
carrera administrativa y se sujetan íntegramente a las normas que la regulan,
como son los derechos, bonificaciones y beneficios,; y los servidores
contratos que por el contrario no están comprendidos en la carrera
administrativa pero sí en las disposiciones de dicho dispositivo legal en lo que
les sea aplicable, según se aprecia del artículo 2° del citado Decreto
Legislativo, contratación que puede darse para realizar funciones de
carácter temporal o accidental, o para el desempeño de labores
permanentes ”. (sic).

Conforme a lo expuesto entonces, queda claro que el Juzgado laboral lejos de


analizar lo fundamentado por nuestra parte, y de simplemente ignorar la verdad
formal y real de que el actor NO REALIZÓ LABORES CONTINUAS EN UN MISMO
PUESTO DE TRABAJO DE NATURALEZA PERMANENTE POR MÁS DE 1 AÑO
ININTERUMPIDOS, queda fuera entonces de la ratio legis establecida la multicitada
Ley N° 24041, por cuanto NO EXISTE ESTIPULACIÓN EN CONTRARIO EN EL
TEXTO MISMO DE LA LEY, Y DE DONDE SE EVIDENCIA QUE LA VOLUNTAD Y
ESPÍRITU DE LA LEY ES PRECISAMENTE DOTARLE A LA CONTINUIDAD
LABORAL EN UN MISMO PUESTO DE TRABAJO DE LABORES DE
NATURALEZA PERMANENTE LA DEBIDA PROTECCIÓN CONTRA EL DESPIDO
y esa es la lectura correcta de la Ley y no otra, que lamentablemente el Juzgador de
manera bastante conveniente NO HA TENIDO A BIEN ATENDER, razón categórica
para declarar infundada la demanda.

2.5. SOBRE EL QUINTO PUNTO MATERIA DE APELACIÓN:

Sabemos que, a nivel jurisdiccional se les dota de funciones a jueces, quienes se


encuentran obligados a impartir justicia, mediante la emisión de decisiones
judiciales, contenidas en sentencias, tanto de primera como de segunda instancia. A
su vez, es sabido que dichas sentencias deben poseer carácter lógico y sentido
coherente, para dichos fines, además de una debida motivación de resoluciones; es
necesario que exista simetría al momento tanto para que acudan ambas partes
procesales como en el desarrollo del proceso mismo.

Siendo así, la institución procesal de la motivación de resoluciones judiciales


cobraría carácter fundamental a la hora de la emisión de dichas resoluciones, es así,
que la no aplicación de esta, produciría fragmentación no solo a la igualdad de
condiciones las partes intervinientes sino también a nuestro sistema procesal, razón
por la cual nos es de suma importancia abordar este punto, puesto que pasarlo por
desapercibido provocaría que caigamos en el mismo error de primera instancia.

Ahora bien, sabemos que en la emisión de la Sentencia - Resolución N° 6 no se


toman nuestros fundamentos de nuestra contestación de demanda (tal cual
detallamos en el punto materia de apelación precedentemente).

Tendríamos que resaltar el artículo 139° de la Constitución Política dispone:


“ Art. 139.- Son principios y derechos de la función jurisdiccional:
(...) 5. La motivación escrita de las resoluciones judiciales en todas las
instancias, excepto los decretos de mero trámite, con mención expresa de
la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que se sustentan”
(énfasis nuestro).

A nivel legislativo, la ley Orgánica del poder judicial establece coincidentemente lo


siguiente: “Articulo 12.- Fundamentación y motivación de resoluciones. -
todas las resoluciones, con exclusión de las de mero trámite son
motivadas, bajo responsabilidad, con expresión de los fundamentos en que
se sustentan. Esta disposición alcanza a los órganos jurisdiccionales de
segunda instancia que absuelve el grado, en cuyo caso, la reproducción de
los fundamentos de la resolución recurrida, no constituye motivación
suficiente”. (Énfasis nuestro).
Asimismo, el código procesal civil señala lo siguiente:
“Artículo 50°.- deberes.- son deberes de los jueces en el proceso:
(...) 6. Fundamentar los autos y las sentencias, bajo sanción de nulidad,
respetando los principios de jerarquía de las normas y el de congruencia
(...)”. (Énfasis nuestro).

Ya teniendo en cuenta entonces, el concepto de motivación de resoluciones, tanto a


nivel constitucional, teniendo en cuenta lo dispuesto en la Ley Orgánica del Poder
Judicial, referido a su alcance a nivel jurisdiccional, y a nivel procesal nos remitimos
a nuestra norma adjetiva, tendríamos ahora que recurrir a reciente jurisprudencia, la
cual tendría por finalidad catalogar este hecho.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL - EXP. N.° 01939-2011-


PA/TC CUSCO - GOBIERNO REGIONAL DEL CUSCO Y OTRO:
“Vicios de motivación aparente
26. Existe motivación aparente cuando una determinada resolución judicial si
bien contiene argumentos o razones de derecho o de hecho que justifican la
decisión del juzgador, éstas no resultan pertinentes para tal efecto, sino que
son falsos, simulados o inapropiados en la medida que en realidad no son
idóneos para adoptar dicha decisión ”.
Claramente podemos afirmar que en el presente caso nos encontramos ante una
motivación de tipo aparente, puesto que, si bien es cierto, tenemos una resolución
judicial basta, con muchos considerandos y que gran parte de ello reflejan los puntos
controvertidos, la misma no ha considerado carácter de vital importancia, “Sobre la
Pretensión solicitada y la aplicación del Art. 1° de la Ley N° 24041 ”; las cuales, al
ser tomadas en cuenta hubieran tenido distinto desarrollo en el proceso, ya que
forma parte de nuestras pretensiones, y el juzgado bajo ninguna circunstancia puede
emitir pronunciamiento, pasando por desapercibida nuestra propia pretensión, de tal
Manera que emanó una sentencia infra petita, la misma que no responde a todo el
contenido de nuestra contestación, causando así incoherencia, al considerar menos
de lo requerido.

Por ello resulta, más que evidente lo resuelto por el juez incurre en responsabilidad
penal y administrativo, al ordenar la reposición al trabajador bajo el amparo de la ley
276, por lo estaremos a la espera de lo que resuelve el superior, además esta
incumplimiendo la Ley 29277 en el artículo 48 numeral 13 “no motivarlas
resoluciones judiciales o inobservar inexcusablemente el cumplimiento de los
deberes judiciales”. Para que una resolución judicial se encuentre debidamente
motivada, no basta que exista coherencia entre las premisas (o conclusiones
normativas y fácticas) y la decisión adoptada, sino, además, se requiere que dichas
premisas se encuentren debidamente sustentadas en el material normativo y,
principalmente, en las pruebas aportadas por las partes. Por lo que se debe tener en
cuenta, el criterio jurisprudencial que se desprende del Fundamento 04 de la STC
N.° 02075-2021-PA/TC emitida por el Tribunal Constitucional (TC)

III. PRETENSIÓN IMPUGNATORIA:


El presente recurso de apelación tiene por finalidad obtener la revisión por parte del
superior jerárquico de parte la Resolución - Sentencia N° 06 de fecha 05 de marzo
del 2024 a fin de que ésta sea REVOCADA y en razón a los fundamentos
esgrimidos en el presente recurso, en consecuencia reformando la recurrida se
declare INFUNDADA la demanda en base a los fundamentos vertidos; y en el peor
de los casos, se declare la IMPROCEDENCIA de la misma por afectar el derecho al
debido proceso y atentar contra los principios invocados del derecho laboral; y
adolecer la misma de motivación aparente, insuficiente e incongruente, en
consecuencia reponga el estado del proceso al momento su emisión y se emita
nuevo pronunciamiento en base a lo expuesto en la presente apelación conforme a
Ley.
POR TANTO:
A ud. Señor juez, pido que se sirva proveer y conceder el recurso
impugnatorio por ser de derecho y ley

Sucre, 13 de marzo del 2024.

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