EL PROYECTO
El término proyecto proviene del latín proiectus y cuenta con diversas
significaciones. Podría definirse a un proyecto como el conjunto de las actividades
que desarrolla una persona o una entidad para alcanzar un determinado objetivo.
Estas actividades se encuentran interrelacionadas y se desarrollan de manera
coordinada.
Partiendo de dicha acepción tendríamos que recalcar que uno de los proyectos
más importantes, en la medida que influye a todo un país, es el que se da en
llamar proyecto de ley. Un término con el que viene a definirse a toda aquella
iniciativa que intenta sacar adelante el gobierno de una nación y que requiere que
sea remitido al Parlamento para que este le dé el visto bueno.
Un proyecto es una asociación de esfuerzos, limitado en el tiempo, con un objetivo
definido, que requiere del acuerdo de un conjunto de especialidades y recursos.
También puede definirse como una organización temporal con el fin de lograr un
propósito específico. Cuando los objetivos de un proyecto son alcanzados se
entiende que el proyecto está completo.
La gran variedad de elementos que intervienen en un proyecto, hacen que éste
sea único. Pese a ello, es posible aplicar técnicas y métodos comunes para asistir
su gestión.
Características:
Según la definición de proyecto, es posible representarlo en el eje del tiempo con
la duración requerida para lograr el objetivo establecido, comenzando en un
instante hasta finalizar en el momento T, donde el período T representa la
duración esperada del proyecto.
Al definir un proyecto es necesario tener claridad sobre los puntos que se definen
a continuación:
Cliente: Persona a quien va dirigido el resultado del proyecto, generalmente
ellos presentan un problema que requiere solución.
Usuarios: Persona que utilizará el sistema o parte de él.
Inicio: Momento en que es expresada la necesidad específica en el cliente.
Término: Momento en que se cumple el resultado definido tanto en costo,
oportunidad, calidad o desempeño técnico.
Costo: Recurso o insumo entrante al proyecto, expresado generalmente en
dinero.
Tiempo: Recurso que origina una secuencia y luego un programa, es
transformable en costo. Se incorpora al proyecto en dos dimensiones: la
duración del esfuerzo y el momento en que éste se realiza.
Desempeño Técnico: Característica de los resultados expresados a través de
un prototipo, gráfico, índices y funcionamiento fiable en términos de los
objetivos intermedios y del objetivo final.
Jefe del Proyecto: Persona responsable del proyecto. Encargado de la
dirección del proyecto, su planificación y el control de todos los costos,
recursos, programas y de la satisfacción del cliente.
Se entiende por proyecto a una planificación consistente en un conjunto de
actividades que se encuentran interrelacionadas y coordinadas, con el fin
expreso de alcanzar resultados específicos en el marco de las limitaciones
impuestas por factores previos condicionantes: un presupuesto, un lapso de
tiempo o una serie de calidades establecidas.
Los proyectos suelen comprenderse como la preparación y disposición por escrito
de los elementos teóricos, materiales y humanos que se necesitarán para elaborar
un producto, servicio o resultado único, por lo que en ciertos ámbitos puede ser
equivalente a bosquejo, guion previo, primer borrador, etc.
Los aspectos formales y teóricos de un proyecto varían dependiendo de la
naturaleza del mismo y de su objeto de estudio, así como las partes que lo
componen. Por ejemplo, algunos podrán hacer hincapié en sus fuentes
bibliográficas, mientras que otros lo harán en su metodología o su impacto una vez
terminado.
Un proyecto tiene más probabilidades de resultar exitoso cuando quien lo
lidera (es decir, quien se encuentre a cargo del mismo) establece algún tipo de
sistema de control o método a través del cual se monitorice a lo largo de las
etapas todos los avances (o inconvenientes) del proyecto en base a lo que fue
planeado. De modo que puedan realizarse a tiempo las modificaciones necesarias
para lograr un mejor resultado y así concretar todos los objetivos.
Tipos de proyectos
Los proyectos comunitarios buscan mejorar aspectos de la comunidad.
Los proyectos pueden clasificarse de acuerdo a su ámbito de acción, de la
siguiente manera:
Proyectos productivos o privados. Aquellos que tienen como fin ulterior la
rentabilidad, es decir, la obtención de lucro. Suelen ser presentados en el
ámbito empresarial, del emprendimiento o industrial.
Proyectos públicos o sociales. Aquellos que no poseen fines de lucro, sino
alcanzar un impacto importante en la sociedad o la población a distinta escala:
local, regional, incluso mundial. Por lo general cuentan como promotor con las
instituciones del Estado, las ONG, o las políticas de responsabilidad
empresarial de las grandes empresas trasnacionales.
Proyectos comunitarios. Aquellos comprometidos con el mejoramiento en
aspectos puntuales de una comunidad determinada, por lo general pequeña,
tanto urbana como rural, a través de la satisfacción de sus necesidades.
Proyectos de vida. Aquellos que se centran en los deseos de vida de un
individuo y sus probabilidades reales de conseguir la autorrealización.
Proyectos de investigación. Aquellos cuyo objetivo es la documentación o
adquisición de fuentes y materiales en torno a una tema elegido, tal y como
sucede en las Ad.
Pasos de un proyecto
Los proyectos se componen de cuatro etapas:
Diagnóstico. Se evalúa la necesidad y oportunidad del proyecto en su rango
particular de acción, para determinar en qué condiciones debería darse y qué
etapas involucrará, etc.
Diseño. Se debaten las opciones, tácticas y estrategias que pueden conducir
al éxito, es decir, a cumplir con el objetivo. Se evalúa la factibilidad del
proyecto, su relevancia y sus necesidades puntuales.
Ejecución. La puesta en práctica de lo establecido en el proyecto.
Evaluación. Se revisan las conclusiones del proyecto, los resultados arrojados
tras su pesquisa. Es una etapa de control y de información, sustentada en la
idea del mejoramiento y acumulación de factores de éxito a lo largo del tiempo.
Elementos de un proyecto
El presupuesto es el costo que tendrá la aplicación del proyecto.
Los proyectos suelen constar de los siguientes elementos:
Finalidad y objetivos. Apartado en que se explica el problema que el proyecto
vendría a solucionar, los fines que persigue y las metas concretas, generales y
específicas.
Producto o servicio. Aquí se hace una descripción detallada del producto final
que se desea obtener, explicando el modo en que esto respondería a lo
planteado en los objetivos y también a su área de ejecución, es decir, a otro
tipo de situaciones parecidas.
Cronograma de actividades. Se explican los pasos a seguir para cumplir los
objetivos, ordenados cronológicamente y detallando la cantidad de tiempo que
requeriría su satisfacción.
Presupuesto. El costo que la aplicación del proyecto tendrá para sus
destinatarios, así como el modo detallado en que se empleará el dinero en
cada fase del proyecto.
Resultados esperados. Un detallado de los resultados que se desea obtener
mediante la aplicación del proyecto, a menudo acompañados de sus márgenes
de riesgo y de ganancia.
Si preguntas a diez personas diferentes qué es un proyecto, todas te darán una
respuesta distinta. Es algo que puede ser concebido como una idea, como una
actividad, un proceso o un documento, según los objetivos y el punto de vista que
adopte quien lo lleva a cabo.
¿Qué es un proyecto?
El término proyecto hace referencia a la planificación o concreción de un
conjunto de acciones que se van a llevar a cabo y un conjunto de recursos que
se van a usar para conseguir un fin determinado, unos objetivos concretos.
Tipos de proyectos
Existen diferentes tipos o clasificaciones de proyectos, entre los que podemos
destacar los de tipo productivo o empresarial, que buscan beneficios económicos,
y los de tipo público o social, que lo que pretenden es mejorar la calidad de vida
de las personas.
Independientemente del tipo de proyecto, todos tienen una característica común, y
es que buscan dar respuesta a una necesidad (económica, social, personal,...).
Por eso, es necesario analizar y reflexionar sobre las necesidades planteadas y
las posibles soluciones que se pueden dar.
Al final, todo proyecto debe buscar un cambio, proponer una respuesta creativa e
inteligente a las necesidades planteadas. Antes de profundizar más en este tema,
conviene conocer las tipologías más habituales.
Según su financiación
Públicos.
Privados.
Mixtos.
Según su contenido
De construcción.
Empresariales.
De producción de bienes o servicios.
Informáticos.
Según su complejidad
Simples.
Complejos.
Según su finalidad
Sociales.
Educativos.
Comunitarios.
Académicos.
De investigación.
De producción.
Elementos que conforman un proyecto
Tiempo: lapso de tiempo que va a durar.
Alcance: repercusión del proyecto.
Coste: total de recursos necesarios para llevar el proyecto a término.
Organización y planificación: diferentes actividades a desarrollar y plazo
para ello.
Gestión de stakeholders: gestión de los diferentes intereses de
inversores, clientes, etc.
Comunicación.
Asignación de tareas.
Resultados: medición de los objetivos.
Fases de un proyecto
Sea cual sea el proyecto, siempre tienen lugar cuatro fases durante su puesta en
marcha. En muchos casos reciben nombres diferentes, pero todos ellos aglutinan
el mismo concepto:
Evaluación inicial
Antes de elaborar y poner en marcha cualquier tipo de proyecto, lo primero que se
debe hacer es realizar un análisis exhaustivo de las necesidades detectadas y
una reflexión sobre el origen, las causas y cómo se va a actuar.
Planificación
Una vez detectadas las necesidades y analizado el origen, es el momento de la
planificación, es decir, de diseñar el proyecto. Para ello, habrá que definir los
objetivos que se persiguen, las fases por las que se van a pasar, la duración del
proyecto, los recursos necesarios, los métodos que se van a utilizar, el
seguimiento que se llevará a cabo, la organización de los equipos de trabajo, los
costes y la financiación, las estrategias de comunicación que se utilizarán o los
indicadores que se tendrán presentes para la evaluación.
Puesta en marcha del proyecto
Una vez realizada la planificación, se podrá ejecutar el proyecto. Es el momento
de llevar a cabo cada uno de los pasos establecidos y de realizar todas las
estrategias y actividades que se han programado. En esta fase, el seguimiento
y la evaluación continua son fundamentales para asegurar el éxito del proyecto,
ya que permiten introducir las mejoras necesarias en cada momento.
Evaluación final
La última fase, una vez finalizado el proyecto, será la evaluación de los resultados
obtenidos, es decir, si los objetivos que se plantearon inicialmente se han
alcanzado y en qué grado. Además, en esta fase, lo ideal es realizar un análisis
de los resultados, en el que se reflejen tanto las dificultades encontradas por el
camino como la forma en que se han superado.
Una vez que queda claro qué es un proyecto, podemos señalar que, en el mundo
empresarial, la gestión de proyectos es indispensable para alcanzar los objetivos
con la mayor eficacia posible. Esta gestión integra todas las fases, desde la
planificación del proyecto, la organización de recursos tanto materiales,
económicos como personales, su puesta en marcha y evaluación. Además, tiene
como fin garantizar la consecución de los objetivos propuestos dentro del plazo
establecido, con el presupuesto acordado y favoreciendo un clima laboral positivo.
Conceptos Sobre Gestión de Proyectos
Es el proceso de planificar, organizar y administrar, tareas y recursos para
alcanzar un objetivo concreto, generalmente con delimitaciones de tiempo
recurso o costo.
Rama de la ciencia de la administración que trata de la planificación y el control
de proyectos.
La gestión de proyectos es un proceso continuo. Este proceso requiere de una
estrategia global, apoyada por herramientas de trabajo que incrementen la
productividad. El propósito de planificar y controlar es proveer una propuesta
uniforme para el desarrollo y la administración de los proyectos. Los planes deben
apoyar los niveles estratégicos, tácticos y operacionales de las organizaciones con
el fin de alcanzar las metas corporativas de largo, mediano y corto plazo.
A través del ciclo de vida de un proyecto, se conforman dos categorías de
actividades a realizar y que se encuentran directamente relacionadas: las
actividades de gestión y las actividades de desarrollo del sistema.
Las actividades de gestión son aquellas relacionadas con la administración de las
organizaciones, personas, sistemas y procedimientos comprometidos en el
proceso de planificación y construcción del sistema. La planificación del proyecto,
junto con las actividades de control, es iterada para cada fase del proyecto y
proveen de la estrategia de administración con la cual las actividades de desarrollo
del sistema son estimadas, programadas y ejecutadas.
Las actividades de desarrollo del sistema se centran en el desarrollo mismo.
Las metodologías de desarrollo están típicamente organizadas en distintas fases,
agrupadas en áreas funcionales de estudio, diseño y construcción, basadas en
una estructura de partición del trabajo.
La administración y planificación de proyectos requiere de la integración de dos
modelos implícitos de trabajo, usualmente no reconocidos: el modelo de
administración y el modelo de desarrollo.
Introducción a la Gestión de Proyectos
Un planteamiento de aceptación universal asegura que el crecimiento de la
economía depende en gran parte de la producción de más y mejores bienes y
servicios; y dado que los recursos suelen ser inferiores a las necesidades, se
precisa aplicar procesos racionales de utilización de los factores que garanticen el
mejor aprovechamiento de los mismos. Es por esta razón que en el proceso de
planeación estratégica del desarrollo institucional y empresarial resulta de vital
importancia canalizar los recursos hacia programas y proyectos, que por un lado,
mejoren el nivel de vida de los ciudadanos y, por otro, garanticen su recuperación
para emprender nuevas fuentes de inversión.
No cabe duda que los procesos de modernización y competitividad de las
empresas modernas (públicas y privadas) tienen un claro ingrediente de
capacitación y entrenamiento en el ámbito de la "gestión de proyectos"
(identificación, formulación, evaluación y gerencia) de sus directivos y empleados,
que procuren una mejor asignación y aprovechamiento de los recursos escasos,
garantizando su sostenibilidad y el logro de su objetivo social.
Papel de la Gestión de Proyectos en el Desarrollo de Software
La gestión de proyectos es un proceso continuo. Este proceso requiere de una
estrategia global, apoyada por herramientas de trabajo que incrementen la
productividad. El propósito de planificar y controlar es proveer una propuesta
uniforme para el desarrollo y la administración de los proyectos. Los planes deben
apoyar los niveles estratégicos, tácticos y operacionales de las organizaciones con
el fin de alcanzar las metas corporativas de largo, mediano y corto plazo.
A través del ciclo de vida de un proyecto, se conforman dos categorías de
actividades a realizar y que se encuentran directamente relacionadas: las
actividades de gestión y las actividades de desarrollo del sistema.
Las actividades de gestión son aquellas relacionadas con la administración de
las organizaciones, personas, sistemas y procedimientos comprometidos en el
proceso de planificación y construcción del sistema. La planificación del
proyecto, junto con las actividades de control, es iterada para cada fase del
proyecto y proveen de la estrategia de administración con la cual las
actividades de desarrollo del sistema son estimadas, programadas y
ejecutadas.
Las actividades de desarrollo del sistema se centran en el desarrollo mismo
Las metodologías de desarrollo están típicamente organizadas en distintas
fases, agrupadas en áreas funcionales de estudio, diseño y construcción,
basadas en una estructura de partición del trabajo.
La administración y planificación de proyectos requiere de la integración de
dos modelos implícitos de trabajo, usualmente no reconocidos: el modelo de
administración y el modelo de desarrollo.
Elementos clave de la Gestión de Proyectos
El Espectro de la Gestión
La gestión eficaz de un proyecto de software se centra en las cuatro P's: personal,
producto, proceso y proyecto. El orden no es arbitrario. El gestor que se olvida de
que el trabajo de ingeniería del software es un esfuerzo humano intenso nunca
tendrá éxito en la gestión de proyectos. Un gestor que no fomenta una minuciosa
comunicación con el cliente al principio de la evolución del proyecto se arriesga a
construir una elegante solución para un problema equivocado.
El administrador que presta poca atención al proceso corre el riesgo de arrojar
métodos técnicos y herramientas eficaces al vacío. El gestor que emprende un
proyecto sin un plan sólido arriesga el éxito del producto.