Unidad 1 - Fallo Bazternica
El "Fallo Bazternica" es un caso judicial que aborda la tenencia de
estupefacientes para consumo personal en Argentina. La cuestión central
radica en determinar si la criminalización de la simple tenencia de drogas para uso
personal, tal como lo establece el artículo 6° de la ley 20.771, es compatible con
el artículo 19 de la Constitución Nacional.
Los argumentos a favor de la inconstitucionalidad del artículo 6° de la ley 20.771
se centran en que las acciones privadas de los hombres que no ofendan al
orden, a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están reservadas a Dios y
exentas de la autoridad de los magistrados. Si la tenencia de drogas para
consumo personal se realiza dentro del ámbito de la intimidad, sin trascender a
terceros ni afectar bienes jurídicos protegidos, no debería ser objeto de
penalización. Se argumenta que la incriminación basada únicamente en un
"peligro abstracto" sin un daño concreto y efectivo a terceros, no se justifica bajo
el artículo 19 de la Constitución Nacional. Además, se considera que la
persecución penal en estos casos no es un remedio eficaz para la adicción, que
se ve más bien como un problema de salud que requiere tratamiento y reinserción
social, no un castigo severo. El encarcelamiento del consumidor por posesión de
pequeñas cantidades de droga para uso personal carece de razonabilidad.
Por otro lado, los argumentos a favor de la constitucionalidad de la ley y, por lo
tanto, de la criminalización, se basan en la protección de la salud pública y la
moral colectiva. Se sostiene que la difusión del consumo de drogas es una
"verdadera plaga" y que la tenencia personal, aunque sea en pequeñas
cantidades, no se justifica al trascender a la esfera de privacidad y contribuir a la
diseminación del tráfico y consumo de estupefacientes. Además, Argentina
está vinculada por la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, que
obliga a los estados a considerar medidas contra la drogadicción.
El fallo finalmente declaró la inconstitucionalidad de la penalización de la
tenencia de estupefacientes para uso personal cuando no hay peligro concreto o
daño a terceros.
Relación del Fallo Bazternica con la Unidad 1
El "Fallo Bazternica" se relaciona directamente con varios conceptos clave
desarrollados en la Unidad 1 de sus fuentes, especialmente aquellos vinculados a
la libertad y sus límites frente al poder estatal:
• El Artículo 19 de la Constitución Nacional: Este es el pilar fundamental
de la argumentación en el fallo. La Unidad 1 explica que el artículo 19
establece el fundamento filosófico, político y jurídico de la libertad en
Argentina, siendo la "columna vertebral del estado de derecho".
Proclama que "Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que
no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe". En el "Fallo
Bazternica", los argumentos a favor de la despenalización se basan
precisamente en que la tenencia para consumo personal, sin afectación a
terceros, es una acción privada que cae bajo la protección de este artículo,
fuera de la órbita de intervención del Estado.
• La libertad y el derecho a la intimidad: La Unidad 1 define la libertad
como un derecho que comporta una esfera de intimidad o privacidad,
una facultad individual que no puede ser invadida por terceros ni por el
Estado, esencial para el desarrollo de la individualidad humana. El "Fallo
Bazternica" invoca constantemente este ámbito de inmunidad de las
acciones privadas de los hombres, argumentando que el consumo
personal de drogas, si no trasciende a terceros ni afecta la moral pública,
se inscribe dentro de esta esfera íntima y privada protegida
constitucionalmente.
• El principio de clausura ("todo lo que no está prohibido está
permitido"): Este principio, implícito en el artículo 19 de la Constitución
Nacional, es destacado en la Unidad 1 como un elemento que "expande la
libertad individual" al establecer que "la capacidad para obrar es la regla y
la incapacidad la excepción". En el contexto del fallo, este principio es
crucial para sostener que, si la acción de consumir drogas en privado no
está expresamente prohibida por causar un daño real a terceros o a la
moral pública, entonces debe considerarse permitida dentro del ámbito de
la libertad individual.
• La relación entre libertad y poder: La Unidad 1 enfatiza que el
constitucionalismo busca fundamentalmente limitar el poder para evitar
el despotismo y garantizar el espacio de la libertad. El "Fallo Bazternica"
es un claro ejemplo de cómo el Poder Judicial (un poder constituido)
interviene para proteger las libertades individuales (específicamente la
intimidad y la autonomía personal) frente a una ley (ejercicio del poder
legislativo) que se considera invasiva de esa esfera de libertad. El fallo
refleja la tensión constante entre la potestad del Estado de regular y la
necesidad de preservar un ámbito de libertad individual inalienable.
Unidad 2 - Fallo Ríos Antonio
El "Fallo Ríos Antonio" es una decisión de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación Argentina, dictada el 2 de diciembre de 1993. El caso se originó a partir de
un "Recurso de hecho" interpuesto por Antonio Jesús Ríos en la causa "Ríos,
Antonio Jesús s/ Plantea nulidad parcial de la reforma constitucional – Medida de
no innovar".
El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes había rechazado la demanda
interpuesta por Ríos, quien buscaba que se declarara la nulidad parcial de la
reforma de la Constitución de ese Estado, específicamente en lo relativo a la
creación de los cargos de viceintendente y a las convenciones constituyentes
municipales y los actos eleccionarios consiguientes.
El Tribunal Superior provincial había expresado que la Convención Constituyente,
al sancionar las reformas en cuestión, no sobrepasó el temario de puntos
sujetos a modificación establecido por la ley 4593 que declaró la necesidad de
la reforma parcial de la Constitución. Se consideró que, aunque la ley autorizó la
enmienda de los "artículos 158 y 159 del Título 'Régimen Municipal'", la creación
de los cargos cuestionados no importó un apartamiento sustancial de la materia
determinada ni afectó otras disposiciones no atinentes al gobierno municipal.
Por su parte, la Corte Suprema de Justicia, al considerar el recurso extraordinario,
destacó que la cuestión relativa a la queja del actor, como mero ciudadano
inscripto en el padrón electoral, contaba con legitimación suficiente para
impugnar la regularidad del trámite de la reforma. Sin embargo, la Corte
reafirmó que los poderes conferidos a la Convención Constituyente no pueden
reputarse ilimitados, sino que su ámbito se halla circunscripto por los términos
de la norma que la convoca y le atribuye competencia.
Finalmente, la Corte Suprema desestimó la queja y dio por perdido el depósito,
implicando que no hizo lugar al recurso extraordinario de Antonio Jesús Ríos. La
decisión se basó en que la cuestión planteada remitía al análisis de una típica
cuestión de derecho local, que había sido resuelta por el tribunal superior sin
arbitrariedad.
El "Fallo Ríos Antonio" se conecta estrechamente con diversos conceptos
fundamentales desarrollados en la Unidad 2 de sus fuentes, particularmente
aquellos relacionados con el Poder Constituyente, la Reforma Constitucional y
el Control de Constitucionalidad.
1. El Poder Constituyente y los Poderes Constituidos:
o El fallo es un claro ejemplo de la subordinación de los poderes
constituidos al poder constituyente. Aunque la Convención
Reformadora ejerce una faceta del poder constituyente (derivado),
la Corte Suprema, como un poder constituido (judicial), se
pronuncia sobre los límites de su actuación.
o La sentencia explícitamente aborda que los poderes de la
Convención Constituyente no son ilimitados y están
"circunscriptos por los términos de la norma que la convoca y le
atribuye competencia". Esto subraya la idea de que los poderes
constituidos ejercen solo las funciones que la Constitución les
delega.
2. La Reforma Constitucional y la Función Preconstituyente/Convención
Reformadora:
o El caso gira en torno a la legalidad del procedimiento de reforma
constitucional en una provincia, específicamente sobre la
competencia material de la convención reformadora. La ley 4593
había determinado los puntos sujetos a modificación, lo que
corresponde a la función preconstituyente del Congreso (o en este
caso, el equivalente provincial, la legislatura).
o La discusión central en el fallo es si la Convención se extralimitó de
los temas incluidos en la declaración de necesidad de reforma.
Aunque la Corte avala la validez de la reforma en este caso
particular, el análisis del fallo refuerza el principio de que la
competencia material de la convención reformadora está
limitada por la ley que la convoca.
3. El Recurso Extraordinario y el Control de Constitucionalidad:
o El "Fallo Ríos Antonio" es un caso que llega a la Corte Suprema a
través de un recurso extraordinario. Este recurso es el mecanismo
a través del cual la Corte Suprema ejerce el control de
constitucionalidad en Argentina, garantizando la supremacía de la
Constitución y buscando una interpretación uniforme de sus
normas.
o La Corte determina que la cuestión planteada por Ríos es una
"típica cuestión de derecho local", lo que generalmente no habilita
el recurso extraordinario, a menos que la sentencia adolezca de
arbitrariedad. Al desestimar la queja, la Corte validó que la
resolución provincial no fue arbitraria, lo que es un requisito para la
procedencia del recurso extraordinario en cuestiones de derecho
común o local.
Unidad 3 - Fallo Gauna
El "Fallo Gauna" es una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
Argentina, dictada el 7 de mayo de 1997, en la causa "Gauna, Juan Octavio s/ acto
comicial 29-3-97". El caso central de la controversia era determinar quién tenía la
competencia para convocar a la primera elección de los diputados que
integrarían el Poder Legislativo de la recién institucionalizada Ciudad de
Buenos Aires.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de su Secretario de Gobierno,
se presentó ante la justicia federal electoral solicitando que se adoptaran las
medidas judiciales para la convocatoria a elecciones de diputados, en razón de un
decreto del Jefe de Gobierno local que fijaba la fecha. Este decreto se apoyaba en
el Estatuto Organizativo de la ciudad, que imponía al Jefe de Gobierno el deber de
convocar a elecciones locales. La Ciudad argumentaba que el artículo 129 de la
Constitución Nacional institucionalizaba un nuevo status jurídico y un régimen
autónomo de gobierno para la Ciudad de Buenos Aires, y que la ley 24.588
(reglamentaria del art. 129) establecía que sus autoridades serían elegidas sin
intervención del Gobierno Nacional. Por lo tanto, la atribución de convocar a
elecciones estaba implícitamente incluida en el poder derivado del régimen
autónomo de gobierno de la Ciudad.
Por su parte, el Poder Ejecutivo Nacional (Estado Nacional) sostuvo que el
decreto convocante era absolutamente nulo, alegando que la ley 24.620 atribuía
competencia exclusiva al Poder Ejecutivo Nacional para convocar a la primera
elección de los miembros del Poder Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires
(art. 2° de la ley 24.620). El Estado Nacional también impugnaba la
constitucionalidad de ciertas disposiciones del Estatuto Organizativo de la Ciudad
de Buenos Aires por ser contrarias a la Constitución Nacional (art. 129 y
Disposición Transitoria Decimoquinta) y a las leyes 24.588 y 24.620.
La Cámara Nacional Electoral había declarado la validez del decreto de la
Ciudad y la inaplicabilidad del art. 2° de la ley 24.620, al considerarlo contrario al
artículo 129 de la Constitución Nacional. Sostuvo que el art. 129 creaba un
régimen autónomo y que la ley 24.588 (considerada una ley constitucional)
establecía la elección de autoridades locales sin intervención del Gobierno
Nacional.
Finalmente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó la sentencia
apelada y declaró la validez de la convocatoria a elecciones formulada por el
Poder Ejecutivo Nacional de conformidad con el art. 2° de la ley 24.620.
Hubo votos en disidencia, como los de los jueces Fayt, Belluscio, Bossert y
Petracchi, que sostenían que el concepto constitucional de autonomía implica el
poder efectivo de organizar el gobierno local y regirse por formas exclusivas de
elegir sus autoridades, independientes del Gobierno Federal. Para ellos, la
facultad de convocar a una elección es parte del ejercicio del poder electoral y
debe ser ejercida por la autoridad que representa el poder autonómico por
mandato electoral. Consideraron que el art. 2 de la ley 24.620 y el art. 2 del
decreto 383/97 vulneraban la autonomía y desarticulaban el sistema autonómico.
Relación del Fallo Gauna con la Unidad 3
El "Fallo Gauna" se relaciona intrínsecamente con los conceptos de la Unidad 3
sobre el Estado Federal Argentino, específicamente con:
1. El Federalismo como Proceso y la Caracterización de la Ciudad de
Buenos Aires (Art. 129 C.N.):
o La Unidad 3 describe el federalismo argentino como un fenómeno
sociopolítico complejo y en evolución. El Fallo Gauna es un claro
ejemplo de esta evolución, ya que se centra en el nuevo "status
constitucional especial" otorgado a la Ciudad de Buenos Aires por
la reforma constitucional de 1994 a través del artículo 129 de la
Constitución Nacional. Este artículo, como se menciona en la
Unidad 3, introduce un nuevo actor al federalismo argentino, junto
a la Nación y las provincias.
o El fallo mismo reconoce la particularidad de este nuevo "status",
llegando a calificar a la Ciudad como un "verdadero engendro"
debido a las dificultades que genera su inserción en el equilibrio de
la organización nacional y sus instituciones. Esto refleja la
constante tensión entre la autonomía local y la concentración de
poder en el gobierno central, un rasgo característico del
federalismo argentino.
2. Delimitación de Competencias y Autonomía:
o El caso principal gira en torno a la delimitación concreta de
competencias entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires. En el
federalismo, como señala la Unidad 3, operan dos esferas
independientes de poder en coordinación y limitación mutua. La
controversia sobre quién convoca a las elecciones legislativas de la
Ciudad Ilustra esta tensión.
o La Corte afirma que los constituyentes de 1994 delegaron la
delimitación de competencias entre la Nación y la Ciudad a los
poderes ejecutivo y legislativo federales, así como a la convención
estatuyente de la ciudad. Esto es crucial para entender que la
autonomía de la Ciudad, aunque reconocida, está enmarcada y
delimitada por las leyes federales (24.588 y 24.620).
o La sentencia subraya que, durante el proceso de transición hacia la
plena institucionalización de la Ciudad, la Nación conserva "todo
el poder no atribuido por la Constitución Nacional y por dicha ley
al gobierno autónomo de la ciudad", lo que implica que los
poderes nacionales son la regla y los locales la excepción en esta
fase. Esta visión contrasta con la del Estatuto Organizativo de la
Ciudad, que pretendía que las competencias locales fueran la regla
y las nacionales la excepción. El fallo, al validar la competencia del
Poder Ejecutivo Nacional para la primera convocatoria electoral,
establece un límite a la autonomía de la Ciudad en esa fase inicial.
3. Supremacía Constitucional (Art. 31 C.N.) y Jerarquía Normativa:
o Aunque el Art. 31 es específicamente de la Unidad 2, su aplicación
en el Fallo Gauna es fundamental para comprender las relaciones
en el sistema federal (Unidad 3). La Corte utiliza el principio de
supremacía para resolver el conflicto entre las normas nacionales y
locales. El fallo enfatiza que el Estatuto Organizativo de la Ciudad no
podía otorgar a sus normas un alcance más amplio que el conferido
por los constituyentes nacionales y delimitado por las leyes 24.588 y
24.620.
o Al declarar la inconstitucionalidad de la cláusula transitoria novena
del Estatuto Organizativo de la Ciudad de Buenos Aires por
colisionar con el art. 2 de la ley 24.620 y los artículos 31 y 129 de la
Constitución Nacional, la Corte reafirma la jerarquía de las leyes
nacionales reglamentarias del art. 129 por sobre las disposiciones
locales de la Ciudad de Buenos Aires durante su proceso de
institucionalización. Este es un aspecto clave del federalismo
argentino, donde la Constitución Nacional establece un orden
jerárquico normativo.
En síntesis, el "Fallo Gauna" es un hito judicial que interpreta y configura los
alcances de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires en el marco del
federalismo argentino, estableciendo los límites y la dinámica de las relaciones de
competencia entre el Gobierno Nacional y la flamante autonomía local durante su
proceso de institucionalización, y reafirmando la supremacía de la ley federal en
esta etapa.
Unidad 4 - Fallo "Asociación Benghalensis"
El caso "Asociación Benghalensis y otros c/ Ministerio de Salud y Acción Social -
Estado Nacional s/ amparo ley 16.986" fue resuelto por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación el 1° de junio de 2000.
Partes Involucradas y Objeto de la Acción: La Asociación Benghalensis y otras
entidades no gubernamentales dedicadas a actividades contra el virus del SIDA
interpusieron una acción de amparo contra el Estado Nacional - Ministerio de
Salud y Acción Social. El objetivo de la demanda era que el Estado diera acabado
cumplimiento a su obligación de asistencia, tratamiento y, en especial,
suministro de medicamentos –de forma regular, oportuna y continua– a los
enfermos de SIDA registrados en hospitales y efectores sanitarios del país.
Decisión de Primera y Segunda Instancia: Tanto la sentencia de primera
instancia como la de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Contencioso Administrativo Federal confirmaron la condena al Estado Nacional.
Los jueces entendieron que los actores tenían legitimación suficiente para
interponer la acción de amparo, fundamentada en el artículo 5° de la Ley 16.986 y
el artículo 43 de la Constitución Nacional, que habilita a las asociaciones
registradas y autorizadas a funcionar para interponer este tipo de acciones contra
cualquier forma de discriminación. Se juzgó que la Ley 23.798, que declara de
interés nacional la lucha contra el SIDA, obligaba a las autoridades sanitarias a
desarrollar programas de detección, diagnóstico y tratamiento, financiados por la
Nación y las jurisdicciones. El incumplimiento o cumplimiento deficiente de la
obligación de suministrar medicamentos por parte del Estado fue considerado
una omisión que violaba los derechos a la vida y a la salud, reconocidos por la
Constitución Nacional y los tratados de derechos humanos (artículo 75, inciso
22).
Decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: La Corte Suprema
declaró formalmente admisible el recurso extraordinario y confirmó la
sentencia apelada. Los votos mayoritarios (Moline O'Connor y Boggiano) y el voto
concurrente (Vázquez) llegaron a la misma conclusión de confirmar la sentencia,
aunque con matices en la fundamentación.
En disidencia, los ministros Nazareno, Fayt y Petracchi consideraron que el
recurso extraordinario era inadmisible (artículo 280 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación).
Relación del Fallo "Asociación Benghalensis" con la Unidad 4
El Fallo "Asociación Benghalensis" es un caso paradigmático que ilustra varios
conceptos clave desarrollados en la Unidad 4 de sus fuentes, especialmente en lo
que respecta a declaraciones, derechos y garantías constitucionales, y la
organización del poder en un Estado federal.
1. Concepto de Derechos y Garantías Constitucionales (Unidad IV.I.A,
IV.I.D):
o Derecho a la Vida y a la Salud: El fallo reafirma el derecho a la
salud como un derecho implícito o no enumerado que surge del
Preámbulo de la Constitución Nacional (al referirse al bienestar
general) y, fundamentalmente, como parte inseparable del derecho
a la vida, considerado el "primer derecho natural". La Unidad 4
explícitamente menciona el derecho a la vida y a la salud como
ejemplos de derechos implícitos que surgen del Artículo 33 de la
C.N.. La sentencia destaca que la Constitución reconoce al hombre
derechos anteriores al Estado.
o Jerarquía Constitucional de Tratados Internacionales (Unidad
IV.I.D): El fallo enfatiza que, a partir de la reforma de 1994, el
derecho a la salud se encuentra expresamente reconocido con
jerarquía constitucional en el Artículo 75, inciso 22, al incorporar
diversos tratados de derechos humanos. La Unidad 4 también
subraya que los derechos enumerados incluyen aquellos de los
tratados sobre derechos humanos con jerarquía constitucional
conforme a este artículo. Esto eleva la protección de derechos
como la salud a la máxima jerarquía normativa.
o Garantías – La Acción de Amparo (Unidad VI.I.A, VI.I.G): La
Asociación Benghalensis utilizó la acción de amparo para proteger
los derechos a la salud y a la vida. La Unidad 4 define el amparo
como una garantía genérica o tácita que protege toda clase de
derechos. El fallo recuerda que la Corte Suprema ya había
reconocido la acción de amparo como una garantía tácita o
implícita (casos "Siri" y "Kot") antes de su incorporación expresa en
el Artículo 43 de la C.N. en 1994. El caso Benghalensis, si bien
posterior a la reforma, aplica y consolida esta figura para tutelar
derechos no corporales (como la salud) de manera expedita.
o Legitimación de Asociaciones (Unidad IV.I.D, VI.I.G): Un punto
clave del fallo fue la ratificación de la legitimación activa de las
asociaciones para interponer acciones de amparo. La Unidad 4
explica que el Artículo 43 de la C.N., incorporado en 1994, permite
que las asociaciones que "propendan a esos fines" (como la lucha
contra la discriminación, protección ambiental, usuarios, etc.)
puedan interponer esta acción, extendiendo la legitimación más allá
del afectado directo. El fallo demuestra cómo esta disposición
permite a las asociaciones defender derechos de incidencia
colectiva, especialmente cuando la afectación repercute en un
grupo de personas con características comunes (como los
enfermos de SIDA).
2. La Libertad y sus Limitaciones (Unidad IV.I.B, [Link].A):
o Aunque el caso no trata directamente sobre la libertad física, la
argumentación del Ministerio de Salud sobre las limitaciones
presupuestarias y el ámbito de reserva del Poder Ejecutivo toca
el tema de los límites a los derechos y la intervención judicial en
políticas públicas. La Unidad 4 y 6 explican que los derechos
constitucionales no son absolutos, sino relativos, y están sujetos a
reglamentación "conforme a las leyes que reglamenten su
ejercicio" (Artículo 14 C.N.). Se menciona el principio de
razonabilidad (Artículo 28 C.N.) como límite material para que las
reglamentaciones no alteren los derechos. El fallo implícitamente
aplica este principio al desestimar los argumentos del Ministerio,
afirmando que su conducta omisiva no estaba justificada y que la
sentencia no lo obligaba más allá de lo razonable.
3. Organización Federal del Estado y Competencias Compartidas (Unidad
IV.I.A, [Link].A):
o Una controversia central del fallo fue la distribución de
responsabilidades entre la Nación y las provincias en la lucha
contra el SIDA. El Ministerio de Salud argumentó que el sistema de
salud tiene una organización de tipo federal y compartida, con
responsabilidades conjuntas de Nación, provincias y municipios. La
Unidad 4, si bien no profundiza en el detalle de la salud, sí menciona
que la Constitución Argentina establece una forma federal de
Estado y que existe una regla de jurisdicciones compartidas entre
Nación y provincias en muchos casos. El fallo clarifica que, si bien
la ejecución de la ley puede estar a cargo de las autoridades
sanitarias provinciales, el Estado Nacional es la autoridad de
aplicación de la ley a nivel federal, responsable de asegurar el
cumplimiento de la norma en todo el territorio y con una
responsabilidad subsidiaria en caso de incumplimiento de las
provincias, lo que concuerda con la necesidad de coordinación en
un sistema federal para asegurar el bienestar general.
Unidad 5 - Fallo Massa Juan
El "Fallo Massa, Juan Agustín c/ Poder Ejecutivo Nacional - dto. 1570/01 y otro
s/ amparo ley 16.986" es una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación Argentina, dictada el 27 de diciembre de 2006. El caso se originó a partir de
una acción de amparo promovida por Juan Agustín Massa, titular de una caja de
ahorros en dólares en el Bank Boston NA, cuyo saldo al 31 de diciembre de 2001
era de U$S 184.475,75. Massa impugnó la constitucionalidad de las normas de
emergencia dictadas en el contexto de la gravísima crisis económica,
financiera e institucional que atravesó Argentina a fines de 2001 y principios
de 2002. Estas normas, como los decretos 1570/01 y 214/02 y la ley 25.561,
restringieron la disponibilidad de los depósitos bancarios y establecieron su
conversión a pesos (pesificación).
La Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo Federal había confirmado la sentencia de primera instancia que
declaraba la invalidez del decreto 214/02 y sus normas complementarias,
reconociendo el derecho del actor a recibir sus fondos en dólares, o su
equivalente en pesos para adquirirlos en el mercado libre de cambios. La Cámara
consideró que la conversión a pesos a una paridad muy inferior a la del mercado
libre había causado una "mutación injustificada en la sustancia o esencia del
derecho de los ahorristas", lesionando su derecho de propiedad.
Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó esta sentencia.
En una decisión consensuada, con el "elevado propósito de poner fin a un litigio
de indudable trascendencia institucional y social" y buscando la "paz social", la
Corte resolvió que:
• La entidad bancaria debía abonar el depósito a la actora convertido a
pesos a la relación de $1,40 por cada dólar estadounidense, ajustado
por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) hasta el
momento del pago.
• Además, se debía aplicar una tasa de interés del 4% anual (no
capitalizable) sobre el monto así obtenido.
• La Corte concluyó que, con esta compensación, la aplicación de la
normativa de emergencia no ocasionaba lesión al derecho de propiedad
del ahorrista, ya que "ha sido preservada la sustancia del valor
adquisitivo de su derecho creditorio".
• La sentencia subrayó la validez constitucional de la "pesificación"
basándose en la "soberanía monetaria" del Estado y la facultad del
Congreso y el Poder Ejecutivo para fijar la relación de cambio entre el peso
y las divisas extranjeras para restablecer el orden público económico.
Hubo votos en disidencia (como el del Dr. Fayt y la Dra. Argibay) que consideraron
que el decreto 214/02 era inconstitucional por haberse dictado sin cumplir los
requisitos para los decretos de necesidad y urgencia (DNU) y por haber alterado
de manera "sustancial y definitiva" el capital de los depositantes, excediendo
los límites que la jurisprudencia había admitido para las leyes de emergencia (que
debían recaer sobre plazos e intereses, no sobre el capital o "sustancia" del
derecho). No obstante, la Dra. Argibay concurrió con la parte resolutiva de la
mayoría para lograr una solución unánime que diera fin a los litigios.
Relación del Fallo con la Unidad 5
El "Fallo Massa Juan" se relaciona directamente con los contenidos de la Unidad
5, específicamente con los "Derechos civiles patrimoniales".
1. Derecho de Propiedad (Art. 17 C.N.):
o La controversia central del fallo gira en torno a la inviolabilidad del
derecho de propiedad consagrado en el Artículo 17 de la
Constitución Nacional, y si las medidas de pesificación lo
vulneraron.
o El fallo reafirma la concepción amplia del término "propiedad"
según la jurisprudencia de la Corte, que incluye "todos los
intereses apreciables que un ser humano puede poseer fuera de
sí mismo, fuera de su vida y de su libertad", abarcando así los
derechos creditorios o personales que surgen de los contratos,
como los depósitos bancarios.
2. Limitaciones al Derecho de Propiedad y Normativa de Emergencia:
o El caso es un ejemplo paradigmático de las "limitaciones
excepcionales" que pueden imponerse a los derechos en
situaciones de emergencia económica o crisis. La Constitución
Argentina establece que los derechos no son absolutos y pueden ser
reglamentados "conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio".
o El fallo analiza la legitimidad de las restricciones impuestas por
razones de emergencia económica a la libertad de configurar el
contenido del contrato y la afectación de la posición contractual.
La Corte, en su mayoría, determinó que la aplicación de las normas
de emergencia, con el ajuste del CER y los intereses adicionales, no
causó lesión al derecho de propiedad, validando así una
intervención estatal significativa en los contratos privados bajo
circunstancias excepcionales.
o La disidencia, en cambio, argumentó que las medidas de
pesificación excedieron el límite de lo permitido, ya que afectaron la
"sustancia" o el "capital" del derecho, y no solo los plazos o
intereses, lo cual, según su interpretación, violaría el contenido
esencial del derecho de propiedad. Esto subraya la tensión entre la
necesidad de medidas excepcionales y la protección del
"contenido esencial mínimo de todos los derechos" que no puede
ser suprimido ni violado.
3. Derecho de Contratar y de Comerciar:
o El fallo involucra directamente el derecho de contratar. La
pesificación alteró fundamentalmente los términos originales de los
contratos de depósito en moneda extranjera.
o La sentencia, al validar la pesificación con compensaciones,
interpreta los límites a la fuerza obligatoria de los contratos y la
posibilidad de intervención estatal en las relaciones entre
particulares por motivos de seguridad y justicia social en
situaciones de emergencia.
Unidad 6 - Fallo Timerman
El Fallo Timerman se refiere a un caso judicial centrado en el arresto de Jacobo
Timerman y la privación de su libertad durante la vigencia del estado de sitio. El
caso implicó una investigación del Poder Ejecutivo Nacional y del Comando en
Jefe del Ejército en relación con el "caso Graiver". Timerman había sido puesto a
disposición del Poder Ejecutivo por decreto, y su defensa interpuso un recurso
extraordinario de hábeas corpus.
Un aspecto clave del fallo fue la discusión sobre el control judicial de
razonabilidad de las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo durante el estado
de sitio. Se debatió si el control judicial podía abarcar la verificación de la
proporción adecuada entre el acto restrictivo y los fines perseguidos por la
declaración del estado de sitio, y si existía una "esfera de reserva del órgano
político" que los magistrados debían respetar.
En esencia, el caso planteaba la tensión entre las facultades excepcionales del
Poder Ejecutivo en estado de sitio y la garantía de la libertad individual, así como el
alcance de la revisión judicial de dichas medidas. La sentencia final consideró que
el recurrente (Timerman) se agraviaba de que el arresto dispuesto por el Poder
Ejecutivo Nacional mediante el decreto 1093/77 carecía de control de
razonabilidad.
Relación del Fallo Timerman con la Unidad 6
El Fallo Timerman se relaciona directamente con varios puntos centrales de la
Unidad 6: Garantías de la libertad y Limitaciones a los derechos y garantías, de
la siguiente manera:
• Hábeas Corpus (Unidad 6.I.F): El caso Timerman es un ejemplo
paradigmático de la aplicación del hábeas corpus. El hábeas corpus es la
garantía específica que protege la libertad física o ambulatoria cuando
ha sido vulnerada ilegítimamente por el Estado. El fallo ilustra cómo se
interpone esta acción para cuestionar una privación de libertad, incluso
bajo un régimen de excepción como el estado de sitio. La Unidad 6 explica
que el hábeas corpus procede "aun durante la vigencia del estado de sitio".
• Estado de Sitio (Unidad [Link].B): La detención de Timerman se produjo bajo
el estado de sitio. La Unidad 6 describe el estado de sitio como un
instituto de emergencia que suspende las garantías constitucionales en la
provincia o territorio afectado, pero no implica la aniquilación de la
Constitución ni la destrucción de la división de poderes. El fallo refleja el
efecto principal del estado de sitio sobre las personas, que es la limitación
del poder presidencial al arresto o traslado.
• Control Judicial de Razonabilidad (Unidad [Link].A y B): Una de las
cuestiones fundamentales del Fallo Timerman fue el control judicial de
razonabilidad de las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo durante el
estado de sitio. La Unidad 6 enfatiza que las "medidas restrictivas en
emergencia están sujetas a control judicial de razonabilidad". Esto subraya
que, a pesar de las facultades excepcionales, las limitaciones impuestas a
los derechos deben ser razonables y proporcionadas a los fines de la
emergencia, sin alterar los derechos en su esencia.
• Derecho de Opción (Unidad [Link].B): Las fuentes del Fallo Timerman
mencionan que el afectado tenía la opción de salir del país. La Unidad 6
explica que, durante el estado de sitio, la persona arrestada tiene el
derecho de opción de salir del país, y que el hábeas corpus puede ser
utilizado para verificar el efectivo ejercicio de este derecho.
• Limitaciones Excepcionales a Derechos (Unidad [Link].B): El Fallo
Timerman se enmarca en las limitaciones excepcionales a los derechos
que surgen de situaciones de emergencia. Si bien el estado de sitio permite
restricciones a la libertad, la Unidad 6 aclara que "hay ciertos derechos que
NO pueden ser suspendidos ni siquiera durante el estado de sitio, según el
Pacto de San José de Costa Rica", lo que establece un límite al alcance de
estas restricciones.
En resumen, el Fallo Timerman es un caso judicial clave que ilustra la aplicación y
los límites de las garantías constitucionales (especialmente el hábeas corpus)
frente a las limitaciones excepcionales impuestas por el estado de sitio, con un
enfoque particular en el control judicial de la razonabilidad de las acciones del
Poder Ejecutivo, todos ellos temas cruciales desarrollados en la Unidad 6.
Unidad 7 - Ley 26.215
La Ley 26.215, Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, sancionada en
diciembre de 2006, establece el marco legal para la composición, control y
financiamiento del patrimonio de los partidos políticos en Argentina, así como
la regulación de sus campañas electorales y el régimen de sanciones.
Aspectos clave de la ley:
• Patrimonio y Bienes:
o El patrimonio de un partido se integra con los bienes y recursos
autorizados por la ley y su carta orgánica, restando las deudas.
o Los bienes registrables adquiridos con fondos del partido,
contribuciones o donaciones deben inscribirse a nombre del
partido.
o Los bienes, cuentas corrientes y actividades de las agrupaciones
políticas reconocidas están exentos de todo impuesto, tasa o
contribución nacional, incluyendo IVA e impuesto a los créditos y
débitos bancarios.
• Modelo de Financiamiento Mixto: La ley establece un modelo mixto que
combina financiamiento público y privado para las operaciones
ordinarias y actividades electorales de los partidos.
o Financiamiento Público: El Estado contribuye al funcionamiento de
los partidos reconocidos. Estos fondos pueden destinarse a:
▪ Desenvolvimiento institucional (actividades políticas,
institucionales, administrativas, divulgación doctrinaria).
▪ Capacitación y formación política.
▪ Campañas electorales (primarias y generales).
▪ El Fondo Partidario Permanente es administrado por el
Ministerio del Interior y se constituye por aportes del
Presupuesto General de la Nación, multas, liquidaciones de
bienes de partidos extinguidos, legados al Estado, reintegros
de partidos, aportes privados con ese destino y fondos
remanentes.
▪ La distribución del aporte anual para desenvolvimiento
institucional es 20% igualitario entre todos los partidos
reconocidos y 80% proporcional a los votos obtenidos en la
última elección de diputados nacionales, para partidos que
obtuvieron al menos el 1% del padrón electoral.
▪ Los partidos deben destinar al menos el 20% del aporte
anual para desenvolvimiento institucional a actividades
de capacitación y formación, con porcentajes específicos
para menores de 30 años (30% de ese monto) y para la
formación de liderazgo femenino (otro 30%).
o Financiamiento Privado: Los partidos pueden obtener recursos de:
▪ Sus afiliados (periódicamente).
▪ Donaciones de otras personas humanas (no afiliados) y
jurídicas.
▪ Rendimientos de su patrimonio y actividades promocionales.
▪ Herencias o legados.
▪ Prohibiciones: No se pueden aceptar contribuciones
anónimas ni de entidades públicas,
permisionarios/concesionarios/contratistas del Estado,
empresas de juegos de azar, gobiernos o entidades públicas
extranjeras, personas o jurídicas extranjeras sin
residencia/domicilio en el país, personas obligadas a
contribuir por superiores/empleadores, asociaciones
sindicales/patronales/profesionales, ni personas imputadas
en procesos penales tributarios o demandadas por deuda
impositiva.
▪ Límites y Transparencia: Existen montos máximos de
aportes por persona o jurídica (2% del módulo electoral
multiplicado por la cantidad de electores). Los aportes en
dinero deben ser por transferencia o depósito bancario
acreditando identidad. Quienes realicen un aporte deben
efectuar una declaración jurada sobre el libre
consentimiento y que no está prohibido.
• Organización Administrativo Contable: Los partidos deben nombrar un
tesorero titular y suplente, llevar contabilidad detallada, elevar información
a organismos de control, y realizar gastos a través de una cuenta única en
el Banco de la Nación Argentina (o bancos oficiales provinciales). Deben
llevar libros contables rubricados ante la justicia federal electoral.
• Control Patrimonial Anual: El ejercicio contable cierra el 31 de diciembre.
Los partidos deben presentar estados contables anuales (balance y
cuenta de ingresos y egresos) dentro de los 90 días, suscriptos por
presidente, tesorero y contador público. Esta información debe publicarse
en el sitio web del Poder Judicial de la Nación para consulta pública. La
Justicia Federal con competencia electoral, con la asistencia del Cuerpo de
Auditores de la Cámara Nacional Electoral, fiscaliza estos informes.
• Campañas Electorales:
o Los partidos deben designar responsables económico-financieros
solidariamente responsables con el tesorero.
o Los fondos de campaña deben depositarse en una cuenta única.
o Existe un límite de gastos para cada categoría de elección,
calculado por el número de electores multiplicado por un módulo
electoral.
o Se prohíben los gastos de publicidad de campaña por cuenta de
terceros.
o Publicidad Electoral: La Dirección Nacional Electoral distribuye los
espacios de publicidad gratuitos en radiodifusión televisiva y
sonora. Los partidos no pueden contratar o adquirir espacios en
radio o televisión con fines electorales. Los servicios de
comunicación deben ceder el 5% de su tiempo total de
programación para fines electorales.
o Publicidad en Redes Sociales y Plataformas Digitales: Se crea un
registro de cuentas oficiales de candidatos y partidos. Los gastos de
campaña en internet y redes sociales deben rendirse, acompañando
el material audiovisual. La Cámara Nacional Electoral debe difundir
mensajes de formación cívica y educación digital.
o Encuestas y Sondeos de Opinión: Se crea un Registro de Empresas
de Encuestas y Sondeos de Opinión. Se prohíbe la publicación de
resultados de encuestas desde 8 días antes hasta 3 horas después
del cierre de la elección.
• Sanciones: La ley prevé diversas sanciones, incluyendo la pérdida del
derecho a recibir contribuciones y subsidios públicos, multas, e
inhabilitaciones para cargos públicos y partidarios, por infracciones como
recibir fondos en cuentas no autorizadas, exceder límites de
aportes/gastos, no restituir fondos, o no cumplir con la rendición de
cuentas.
Relación de la Ley 26.215 con la Unidad 7
La Unidad 7, titulada "Derechos Políticos", aborda, entre otros temas, "Los
Partidos Políticos (Art. 38 C.N.)".
La relación entre la Ley 26.215 y la Unidad 7 es directa y fundamental, ya que la ley
reglamenta y opera los principios constitucionales establecidos en el Artículo
38 de la Constitución Nacional (C.N.).
• El Artículo 38 de la C.N. consagra a los partidos políticos como
"instituciones fundamentales del sistema democrático".
• La Constitución establece que el Estado debe contribuir al sostenimiento
económico de sus actividades y a la capacitación de sus dirigentes.
• Además, exige que los partidos den publicidad al origen y destino de sus
fondos y patrimonios.
• La Ley 23.298 (anterior a la reforma de 1994) ya regulaba la creación y
origen de fondos de los partidos.
La Ley 26.215 es la normativa específica que desarrolla y hace efectivos estos
mandatos constitucionales.
• La ley establece el "modelo mixto" de financiamiento público y privado,
que es la forma en que el Estado contribuye al sostenimiento económico
de los partidos, tal como lo exige la C.N.. Los artículos sobre el Fondo
Partidario Permanente y los aportes de campaña son la implementación
concreta de esta contribución estatal.
• La ley detalla el uso de fondos públicos para "Capacitación y formación
política", e incluso establece porcentajes mínimos para estas actividades
y para la formación de mujeres, lo que directamente materializa la
obligación estatal de contribuir a la capacitación de dirigentes.
• Las disposiciones de la ley sobre el "Control patrimonial anual" y el
"Control de financiamiento de campañas electorales", incluyendo la
obligación de presentar informes detallados, la publicidad de la
información contable y las sanciones por incumplimiento, son el
mecanismo legal para asegurar que los partidos den publicidad al origen y
destino de sus fondos y patrimonios, como lo ordena la Constitución.
• Las prohibiciones y límites al financiamiento privado y la regulación de la
transparencia en los aportes buscan garantizar la integridad y la legalidad
del financiamiento partidario, un aspecto crucial para el funcionamiento
democrático que la Constitución encomienda a los partidos.
Unidad 8 - Fallo Cocchia Jorge
El Fallo Cocchia Jorge v. Nación Argentina y Otro es una sentencia de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación que aborda un Recurso Extraordinario y una
cuestión federal relacionada con la interpretación de la Constitución Nacional
y las leyes de emergencia. El caso se originó a partir de una acción de amparo
promovida por el Sindicato de Encargados Apuntadores Marítimos contra el
Estado Nacional y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación.
El núcleo del litigio fue la declaración de inconstitucionalidad de los artículos 34,
35, 36 y 37 del Decreto 817/92 por parte del tribunal de primera instancia, la cual
fue confirmada por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. La parte
recurrente (Ministerio de Trabajo) sostenía que el decreto estaba enmarcado en la
legislación de emergencia y no desvirtuaba las garantías constitucionales.
La Corte examinó si las medidas dispuestas por el decreto 817/92, especialmente
en relación con el régimen laboral portuario y las privatizaciones, se ajustaban a la
ley 23.696 y si el Poder Ejecutivo se había excedido en sus facultades. Se discutió
el alcance del control judicial sobre los argumentos de las partes y si la Corte
debía limitarse a una declaración sobre el punto controvertido.
La sentencia del Fallo Cocchia determinó que el decreto 817/92, con invocación
expresa de las leyes 23.696 y 23.697 y el decreto 2284/91, habilitó al Poder
Ejecutivo para adoptar decisiones de transformación económica. Sin embargo,
se señaló que este decreto contenía normas que contradecían las leyes 23.696 y
24.093 en aspectos clave de las relaciones laborales y los principios de libertad
sindical, configurando una reglamentación especial ajena al procedimiento
constitucional de sanción de las leyes. En esencia, se debatió el alcance de la
delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo y la constitucionalidad
de las medidas tomadas bajo dicha delegación.
Relación del Fallo Cocchia Jorge con la Unidad 8: El Poder Legislativo
El Fallo Cocchia Jorge se relaciona directamente con varios aspectos
fundamentales de la Unidad 8: El Poder Legislativo, especialmente en lo que
respecta a la función legislativa, la delegación legislativa y los controles sobre
el Poder Ejecutivo.
1. Función Legislativa en el Estado Contemporáneo y Delegación
Legislativa (Unidad 8.I.A y [Link].B):
o El fallo es un caso central para entender cómo la función
legislativa, que primordialmente corresponde al Congreso, puede
ser ejercida por el Poder Ejecutivo a través de la delegación
legislativa.
o Los jueces Fayt y Belluscio, en su disidencia, señalan que en los
regímenes de ejecutivo de origen presidencialista, las delegaciones
legislativas favorecen la concentración del poder del presidente,
especialmente en situaciones de emergencia. Esto se alinea con la
descripción de la Unidad 8 sobre el "hiperpresidencialismo"
argentino y cómo la expansión de funciones estatales ha llevado a
que el parlamento pierda supremacía frente a un Poder Ejecutivo
que ha ganado protagonismo regulador.
o El fallo analiza la constitucionalidad del Decreto 817/92, el cual,
aunque emitido por el Poder Ejecutivo, tenía carácter legislativo.
Esto ilustra la excepción a la prohibición de que el Ejecutivo emita
disposiciones de carácter legislativo, permitida solo en
circunstancias excepcionales de administración o emergencia
pública, con un plazo y bases definidos por el Congreso.
o La discusión sobre si el Poder Ejecutivo se excedió o no en las
facultades delegadas es central en Cocchia, lo que directamente
aborda los límites de la delegación legislativa que establece el
artículo 76 de la Constitución Nacional.
2. Control de Constitucionalidad y Control sobre el Poder Ejecutivo
(Unidad [Link].E):
o El caso Cocchia es un claro ejemplo del control judicial de
constitucionalidad sobre los actos del Poder Ejecutivo que invaden
la esfera legislativa. Aunque la Unidad 8 detalla el control del
Congreso sobre el Ejecutivo (solicitud de informes, interpelación,
aprobación del presupuesto), el Fallo Cocchia demuestra la
relevancia del Poder Judicial como garante de la división de
poderes y la supremacía constitucional.
o La sentencia subraya la importancia del escrutinio judicial de
razonabilidad de la actuación del Poder Ejecutivo para salvaguardar
los derechos individuales. Se argumenta que una delegación
legislativa no puede ser usada para afectar sustancialmente
derechos o introducir prohibiciones discriminatorias.
o El fallo reitera que el Congreso no puede renunciar a la
competencia legislativa sobre la materia que fue objeto de
delegación, ni permitir que el Poder Ejecutivo cambie la directiva
política establecida por el legislador. Esto refuerza la idea de que, a
pesar de la delegación, la potestad legislativa sigue siendo del
Congreso.
3. Leyes de Emergencia y Garantías (Unidad 8.I.A, implícitamente en II.B y
J):
o El contexto de "grave crisis o de necesidad pública" es un elemento
fundamental en el Fallo Cocchia. Las leyes de emergencia permiten
al Congreso adoptar medidas tendientes a salvaguardar los
intereses generales, pero no pueden "suprimir las garantías que
protegen los derechos patrimoniales" o "garantías individuales".
o La discusión sobre si las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo
en emergencia respetan los derechos y garantías es una constante.
La Unidad 8, aunque no detalla este caso particular, enfatiza que las
leyes de emergencia deben respetar la Constitución y no resultar
manifiestamente contradictorias con ella.
o La Corte afirma que los jueces deben controlar la
constitucionalidad de los instrumentos jurídicos implementados
por los otros poderes del Estado en situaciones de grave crisis o
necesidad pública. Este es un aspecto clave del control judicial
sobre las limitaciones a los derechos que pueden surgir de
situaciones de emergencia, un tema relevante para las garantías
parlamentarias (Unidad 8.I.J) y la función legislativa misma.
En síntesis, el Fallo Cocchia Jorge es un caso emblemático que, al analizar la
validez de un decreto presidencial con contenido legislativo emitido en situación
de emergencia, profundiza en los límites de la delegación legislativa, el control
judicial de las acciones del Poder Ejecutivo y la distribución de competencias
entre los poderes del Estado, temas centrales abordados en la Unidad 8 sobre el
Poder Legislativo y sus funciones.
Unidad 9 - Ley 25.716
La Ley 25.716, sancionada el 28 de noviembre de 2002 y promulgada el 7 de enero
de 2003, es una normativa clave en Argentina que modifica la Ley N° 20.972
sobre Acefalía Presidencial. Su propósito fundamental es establecer el
procedimiento y el orden de sucesión en caso de "acefalía por falta de
Presidente y Vicepresidente de la Nación".
Los puntos principales de la ley son:
• Sucesión transitoria: Si no hay Presidente ni Vicepresidente, el Poder
Ejecutivo será desempeñado temporalmente en primer lugar por el
Presidente Provisorio del Senado, en segundo lugar por el Presidente de
la Cámara de Diputados y, a falta de estos, por el Presidente de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación. Estos funcionarios actúan con el título
de su cargo, con el agregado "en ejercicio del Poder Ejecutivo".
• Designación definitiva por el Congreso: La ley establece que, hasta que
el Congreso reunido en Asamblea realice la designación definitiva a la que
se refiere el artículo 88 de la Constitución Nacional, esta designación debe
efectuarse por el Congreso de la Nación en Asamblea.
o La Asamblea debe convocarse y ser presidida por quien ejerza la
Presidencia del Senado.
o Debe reunirse por imperio de esta ley dentro de las 48 horas
siguientes al hecho de la acefalía.
o El quórum para la primera convocatoria es de las dos terceras
partes de los miembros de cada Cámara. Si no se logra, se reunirá a
las 48 horas siguientes con la simple mayoría de los miembros de
cada Cámara.
o La designación se hará por mayoría absoluta de los presentes. Si
no se obtiene en la primera votación, se limita a las dos personas
con más sufragios. En caso de empate, se repite la votación, y si hay
un nuevo empate, decide el presidente de la Asamblea votando por
segunda vez. La votación es siempre nominal y la designación debe
concluir en una sola reunión.
• Requisitos del funcionario designado: La persona designada para ejercer
el Poder Ejecutivo debe reunir los requisitos del artículo 89 de la
Constitución Nacional y desempeñar un mandato popular electivo
(Senador Nacional, Diputado Nacional o Gobernador de Provincia).
• Juramento: El funcionario designado, o el Presidente y Vicepresidente
electos en caso de existir, deben prestar el juramento que prescribe el
artículo 93 de la Constitución Nacional ante el Congreso y, en su ausencia,
ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Relación de la Ley 25.716 con la Unidad 9
La Ley 25.716 se relaciona directamente con la Unidad IX: El Poder Ejecutivo de
los materiales proporcionados, específicamente en el apartado que trata la
Acefalía del Poder Ejecutivo.
La Unidad IX explica que la acefalía presidencial significa "sin cabeza" y se refiere
a la situación de vacancia en el cargo de Presidente. Las causales de acefalía
incluyen inhabilidad (mental o física), ausencia del territorio nacional, muerte,
renuncia o destitución.
La relación es la siguiente:
• Regulación de la Acefalía: La Ley 25.716 es la norma legal que regula de
manera detallada el proceso de sucesión cuando se produce una
acefalía, tanto transitoria como definitiva, del Poder Ejecutivo en Argentina.
La Unidad IX menciona explícitamente que "En caso de acefalía definitiva,
la Ley N° 25.716 (y sus antecesoras Ley N° 252 y N° 20.972) prevé que el
Congreso en Asamblea designará al funcionario que reunirá los requisitos
del Art. 89 de la CN y que desempeñe algún mandato popular electivo
(Senador Nacional, Diputado Nacional o Gobernador de Provincia)".
• Función Electoral del Congreso: La Unidad VIII, que aborda las funciones
del Congreso, también conecta directamente con esta ley al señalar que el
Congreso, reunido en Asamblea, es el encargado de designar al
funcionario que desempeñará la presidencia en caso de acefalía
permanente. Esta es una de las "Funciones del Congreso" catalogadas
como Función Electoral: Elección del Poder Ejecutivo (P.E.).
• Liderazgo del Poder Ejecutivo: La existencia de una ley que define tan
precisamente la sucesión resalta la importancia de la figura presidencial
como "jefe supremo de la Nación" y el "liderazgo del poder político" del
Ejecutivo, tal como se describe en la Unidad IX. La ley garantiza la
continuidad institucional del Poder Ejecutivo, incluso ante la ausencia total
de sus titulares directos.
Unidad 10 - Fallo Pérez de Smith
El Fallo Pérez de Smith, Ana María y otros s/pedido es una sentencia clave de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) de 1978, en un contexto donde se
denunciaba la desaparición de personas y la falta de registro de detenidos. El caso
se originó a partir de una privación efectiva de justicia, ya que se interpusieron
"numerosos recursos de hábeas corpus" en los que las autoridades no
contestaron si las personas estaban detenidas o registradas.
Los puntos centrales del fallo son:
• Hábeas Corpus y Privación de Justicia: La Corte enfatizó que, ante la
"efectiva privación de justicia" generada por causas ajenas a la función y
competencia de los magistrados, como la falta de información sobre el
paradero de personas desaparecidas o no registradas, corresponde al
Poder Judicial poner en ejercicio sus "poderes implícitos" para
salvaguardar la eficacia de la función judicial y dirigir al Poder Ejecutivo
Nacional las medidas necesarias para "encarcelar intensivamente".
• Control Judicial en Situaciones Anómalas: El fallo sostiene que la
posibilidad de recurrir a un tribunal competente no debe aplazarse de
forma irrazonable o indefinida, y los jueces deben ejercer su supervisión
jurisdiccional "con la eficacia real y concreta que, por naturaleza, exige el
orden jurídico". Esto se agrava cuando están en juego derechos
fundamentales de las personas que merecen garantías inviolables.
• Deber del Poder Judicial: La Corte reafirma que no le corresponde emitir
juicios generales sobre situaciones cuyo gobierno no le está
encomendado, pero que su función esencial es "mantenerse en los
límites de su competencia" y "velar celosamente por el adecuado y
eficaz servicio de la justicia". La plenitud del estado de derecho no se
agota en la existencia de normas, sino que exige una adecuada estructura
normativa y la posibilidad de una efectiva justiciabilidad.
En esencia, el fallo aborda la necesidad de una actuación activa y efectiva del
Poder Judicial para garantizar la libertad individual y el servicio de justicia, incluso
frente a la inacción o desconocimiento de las autoridades del Poder Ejecutivo, y
subraya la importancia del hábeas corpus como una garantía fundamental.
Relación del Fallo Pérez de Smith con la Unidad 10: El Poder Judicial
El Fallo Pérez de Smith se relaciona profundamente con varios conceptos clave de
la Unidad 10: El Poder Judicial, a saber:
1. La Función Judicial: Caracterización y Dimensión Política (Unidad
10.I.A):
o El fallo es un claro ejemplo de la "dimensión política" del Poder
Judicial. Demuestra que la Corte Suprema, como cabeza del órgano
judicial, no solo dirime conflictos entre particulares, sino que sus
sentencias son "actos políticos que emanan de un órgano del
Estado" y favorecen la viabilidad de la política.
o Reafirma que la administración de justicia es una función estatal
exclusiva y permanente, que excluye su ejercicio por los poderes
Ejecutivo y Legislativo. La Corte subraya su deber de no claudicar en
la salvaguarda de la libertad individual garantizada por la
Constitución Nacional.
2. Control de Constitucionalidad (Unidad 10.I.A):
o El caso ilustra el control judicial de constitucionalidad en su
faceta más protectora. La Corte se auto-denominó "tribunal de
garantías constitucionales" precisamente por su función en esta
materia para tutelar los derechos y garantías personales.
o La decisión de la Corte de intervenir activamente ante la "privación
de justicia" se alinea con el deber de los tribunales de examinar las
leyes y actos comparándolos con la Constitución y abstenerse de
aplicarlos si están en oposición. Este caso, aunque no se trata de
una ley, implica el control de acciones gubernamentales que
vulneran garantías constitucionales de forma indirecta.
o El fallo también es coherente con el principio de que la declaración
de inconstitucionalidad es la "última ratio" del orden jurídico y se
limita a los casos concretos, evitando pronunciamientos abstractos,
lo que se refleja en la intervención de la Corte ante un caso concreto
de privación de libertad y falta de respuestas oficiales.
3. Poderes Implícitos de la CSJN (Unidad 10.I.H):
o La sentencia hace referencia explícita a los "poderes implícitos" de
la Corte para salvaguardar la "eficacia de la administración de
justicia". Estos poderes son "connaturales e irrenunciables" para el
Poder Judicial y se invocan cuando las garantías constitucionales
son vulneradas por la inacción o irregularidad de otros poderes.
4. Hábeas Corpus (Garantía Constitucional Fundamental, implícita en la
Unidad 10):
o Aunque la Unidad 10 se centra en la organización y función del
Poder Judicial, el Fallo Pérez de Smith es un caso emblemático que
demuestra la vigencia y la relevancia del hábeas corpus como
instrumento de protección de la libertad física, incluso durante
situaciones excepcionales. La Unidad 10 menciona la función de la
Corte como "tribunal de garantías constitucionales" para tutelar los
derechos, lo que abarca inherentemente el hábeas corpus como la
garantía por excelencia de la libertad ambulatoria. El fallo enfatiza
que el hábeas corpus procede "aun durante la vigencia del estado
de sitio", siempre que no se demore de forma "irrazonable o
indefinida".
En síntesis, el Fallo Pérez de Smith es un hito jurisprudencial que ejemplifica cómo
el Poder Judicial, a través de su función de control de constitucionalidad y el
ejercicio de sus poderes implícitos, actúa como garante último de las
libertades individuales (especialmente mediante el hábeas corpus), incluso en
contextos de grave alteración del orden institucional, reafirmando su
independencia y su dimensión política como custodio de la Constitución y los
derechos fundamentales, aspectos centrales de la Unidad 10.
Unidad 11 - Ley 1003
La Ley Nº 1003 es la Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas de la Provincia de
Mendoza, promulgada el 29 de diciembre de 1932 y actualizada al 10 de enero de
2012. Esta ley establece las facultades, deberes, organización y funcionamiento
de dicho tribunal.
Funciones y Naturaleza del Tribunal de Cuentas:
• Es una entidad autónoma encargada del examen, aprobación o
desaprobación de todas las cuentas relacionadas con la percepción e
inversión de caudales públicos.
• Sus fallos son los únicos que exoneran de todo cargo a los responsables,
salvo pronunciamiento de la Suprema Corte.
• Sus funciones se limitan a comprobar que las cuentas se hayan practicado
con arreglo a la Constitución, y luego a las leyes y decretos en vigencia.
• Puede emitir opiniones sobre situaciones generales a solicitud de los
Poderes del Estado, Municipalidades, Organismos Descentralizados y otros
Entes.
Operación y Responsabilidades:
• El Tribunal resuelve los asuntos por mayoría de sus miembros, con un
quórum de tres miembros presentes.
• Todas las reparticiones públicas de la Provincia están obligadas a
suministrarle los datos, antecedentes y documentos que solicite.
• Está obligado a publicar todos sus fallos en el Boletín Oficial.
• Tiene la potestad de designar y remover a su Secretario y demás personal, y
proponer su presupuesto anual.
• La obligación de rendir cuentas comprende a todos los Poderes Públicos,
Municipalidades, Reparticiones Autónomas y Autárquicas, Funcionarios y
empleados que administren caudales de la Provincia, así como a personas
físicas y jurídicas privadas que reciban subsidios o subvenciones del
Estado.
• En caso de retardo o incumplimiento en las rendiciones de cuentas, se
pueden aplicar apremios como el requerimiento conminatorio, retención
de sueldo, y la formación de oficio de la cuenta atrasada, que puede llevar
a la destitución e inhabilitación del responsable.
• Si se comprueban irregularidades o procedimientos administrativos
irregulares sin daño a la hacienda pública, el Tribunal puede iniciar un
juicio parcial de cuentas e imponer multas.
• Las resoluciones definitivas del Tribunal tienen fuerza ejecutiva y son
ejecutorias 30 días después de su notificación. Estas resoluciones que
imponen cargos o multas se trasladan al Fiscal de Estado para su cobro por
vía de apremio.
• Los fallos del Tribunal son inapelables, pero contra ellos cabe el recurso
de inconstitucionalidad y de revisión ante la Suprema Corte de Justicia,
así como el recurso contencioso-administrativo.
• Si se presumiera la existencia de delitos penales, el Tribunal lo comunicará
al Fiscal de Estado para que inicie las acciones correspondientes ante el
juez competente.
Relación de la Ley 1003 con la Unidad 11
La Ley 1003 se relaciona directamente con la Unidad 11 de las fuentes,
específicamente con la sección que describe los "Principales órganos
constitucionales extrapoderes y funcionarios de la Administración" en la
provincia de Mendoza.
Dentro de esta unidad, el Tribunal de Cuentas es identificado como un órgano
extrapoder de gran importancia en Mendoza, con independencia funcional. La
Ley 1003 es precisamente la ley orgánica que regula en detalle la composición,
facultades y funcionamiento de este Tribunal de Cuentas provincial.
La Unidad 11 menciona que el Tribunal de Cuentas de Mendoza está compuesto
por un presidente y contadores públicos, que sus miembros gozan de
inamovilidad y son enjuiciables a través de un jury de enjuiciamiento por las
mismas causales que los magistrados de las Cámaras de Apelaciones. Estos
detalles coinciden directamente con la información proporcionada en la Ley
1003.
Por lo tanto, la Ley 1003 es el marco normativo que da vida y estructura al Tribunal
de Cuentas, un organismo central en el control externo posterior del sector
público provincial, que la Unidad 11 describe como uno de los pilares de la
organización del poder y la administración en la Provincia de Mendoza. La ley es la
base legal que define las funciones de fiscalización patrimonial, económica,
financiera y operativa de este órgano, equiparándolo en su rol a la Auditoría
General de la Nación a nivel federal.
Unidad 12 - Ley 1079
La Ley Orgánica de Municipalidades N° 1079 es la normativa clave que regula
la administración y los órganos municipales de la provincia de Mendoza. En
Mendoza, los municipios no tienen la facultad de dictar su propia carta
orgánica (lo que se conoce como autonomía institucional plena). Por lo tanto,
esta ley, en conjunto con la Constitución Provincial de Mendoza, es la que define
cómo se organizan y funcionan los municipios.
La Ley 1079 establece los principales órganos de la administración municipal en
Mendoza:
• El Departamento Ejecutivo, encabezado por un Intendente, quien es
elegido directamente, dura cuatro años en su mandato y es reelegible
indefinidamente. El Intendente es el representante y jefe de la
administración municipal, con facultades para presentar, promulgar o vetar
proyectos de ordenanzas y nombrar empleados.
• El Concejo Deliberante, que es el órgano legislativo a nivel municipal. Este
cuerpo puede solicitar informes al Intendente y tiene la facultad de
removerlo por mala conducta o abuso en el manejo de fondos, requiriendo
el voto de dos tercios de sus miembros. Los miembros del Concejo gozan
de inmunidad de opinión y tienen la potestad de juzgar la validez de la
elección de sus propios miembros.
Además, la ley, junto con la Constitución Provincial, delimita las competencias y
atribuciones de los municipios en áreas como la salubridad y ornato, la gestión
de servicios públicos (limpieza, prevención en salud, arbolado, recolección de
residuos, etc.), la recaudación de rentas municipales y la presentación del
presupuesto anual. A pesar de ciertas limitaciones en su autonomía económico-
financiera y la falta de autonomía institucional plena, el Artículo 209 de la
Constitución Provincial de Mendoza, en el contexto de esta ley, refuerza un
importante grado de autonomía en la toma de decisiones al establecer que
ninguna autoridad provincial puede limitar los poderes otorgados a las
Municipalidades por la Constitución.
Relación de la Ley 1079 con la Unidad 12
La Ley N° 1079 está directamente relacionada con la Unidad 12, ya que esta
unidad se titula "Régimen Municipal". Dentro de la Unidad 12, la Ley Orgánica de
Municipalidades N° 1079 es abordada explícitamente en una sección dedicada a
ella, bajo el subtítulo "II. La Ley Orgánica de Municipalidades N° 1.079".
La Unidad 12 analiza la evolución del concepto de municipio en Argentina, desde
su mención en el Artículo 5° de la Constitución Nacional de 1853-60 hasta la
reforma de 1994, que incorporó el Artículo 123 y aseguró la autonomía municipal
a nivel federal. En este contexto, la unidad explica que, a pesar de este mandato
nacional, la Constitución de Mendoza (junto con las de Santa Fe y Buenos Aires)
no ha consagrado plenamente la autonomía municipal. Es precisamente debido a
esta ausencia de autonomía institucional para dictar su propia carta orgánica
que los municipios de Mendoza se rigen por la Ley N° 1079.
Por lo tanto, la Ley 1079 es el marco legal fundamental que materializa el
"régimen municipal" en Mendoza, un tema central de la Unidad 12, mostrando
cómo la provincia organiza sus gobiernos locales ante la falta de una autonomía
plena para que los municipios creen sus propias normas fundamentales. La
unidad también discute cómo la jurisprudencia de la Corte Suprema de Mendoza
ha reconocido progresivamente cierta autonomía, pero siempre señalando que
para un reconocimiento pleno sería necesaria una reforma de la Constitución
Provincial, que afectaría directamente la aplicación y relevancia de la Ley 1079.