UNIDAD 6
Poder Judicial Caracteres y funciones
El llamado poder judicial se compone de una serie de órganos que forman parte del
gobierno federal y que ejercen una función del poder del estado, cual es la
denominada administración de justicia.
En primer lugar conviene advertir que el poder judicial se compone de varios
órganos y tribunales de múltiples instancias, más el Consejo de la Magistratura
y el jurado de enjuiciamiento, integran una estructura vertical, que se corona en el
órgano máximo y supremo, que es cabeza del poder judicial: la Corte Suprema de
Justicia.
La doctrina constitucional le ha atribuido al poder judicial diversos caracteres propios,
con el fin de diferenciarlo de los demás poderes del estado y definir mejor su perfil
institucional.
Entre ellos
Discontinuo: si bien el poder judicial es un órgano permanente del estado, para actuar
necesita el incentivo de la causa o controversia.
Con respecto a las funciones, el poder judicial la misión de resolver las controversias,
interpretando la ley y aplicándola al caso concreto.
En nuestro sistema institucional, el poder judicial ejerce el control de la
constitucionalidad, garantizando la supremacía de la constitución nacional.
Los procedimientos de designación, en el ámbito judicial, guardan relación, de
ordinario, con los mecanismos de remoción de los jueces.
- Selección por idoneidad mediante concursos públicos y abiertos
- Designación política
- Designación por elección popular: este sistema se fundamenta en el principio de la
soberanía popular, según el cual el poder proviene del pueblo.
El Consejo de la Magistratura: integración y funciones
El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la
mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, tendrá a su cargo
la selección de los magistrados y la administración del Poder Judicial.
Sus atribuciones:
1. Seleccionar mediante concursos públicos los postulantes a las magistraturas
inferiores.
2. Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento de los magistrados
de los tribunales inferiores.
3. Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la
administración de justicia.
4. Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados.
5. Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, en su caso
ordenar la suspensión, y formular la acusación correspondiente.
6. Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos
que sean necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz
prestación de los servicios de justicia.
El Consejo de la Magistratura no es un órgano extra poder que esté por afuera
del poder judicial, sino que orgánicamente lo integra.
La justicia federal es ejercida por órganos llamados tribunales de justicia.
La Constitución dice que debe haber una Corte Suprema de Justicia y demás
tribunales inferiores (la creación de juzgados es atribución del congreso).
Además de la Corte Suprema como cabeza del poder judicial hay, por creación de ley,
tribunales federales de primera instancia (Juzgados) y de segunda instancia (Cámara
de Apelaciones).
La organización de la justicia provincial
El art. 5 de la Constitución Nacional, entre otras cosas, establece que cada
provincia deberá asegurar su administración de justicia.
Es decir hay jueces y cámaras federales de apelación que funcionan en el territorio de
las provincias.
Coexisten en el estado dos administraciones de justicia: federal y provincial.
Cada provincia debe organizar un poder judicial.
Se integra con las constituciones, leyes y decretos, reglamentos provinciales y
ordenanzas municipales.
Se organiza igual que la justicia federal, pero se llama Suprema Corte Provincial.
La autonomía funcional La Corte es el órgano supremo y máximo del poder
judicial.
La Corte es:
a) órgano colegiado
b) órgano en el cual no se agota el poder judicial, porque existen otros tribunales
inferiores que juntamente con la Corte lo integran en instancias distintas, además de
órganos que no administran justicia pero forman parte del poder judicial (Consejo de la
Magistratura y jurado de enjuiciamiento).
La presidencia de la Corte
El presidente de la Corte debe ser uno de sus miembros. Si bien, como juez que es, su
designación de juez emana del poder ejecutivo con acuerdo del senado
En materia judicial existe el derecho a la doble instancia judicial, es decir luego
de una primera instancia puede accederse a una segunda instancia.
Por segunda instancia entendemos la etapa procesal que, a continuación de la primera
instancia, se propone revisar lo decidido en ella.
La casación
La casación es la función atribuida a un órgano judicial superior mediante la
cual este puede anular sentencias que contienen errores de derecho y que no
resultan impugnables por otros medios procesales. La finalidad de esta
institución es procurar la uniformidad de las interpretaciones judiciales, lo cual
se traduce en el afianzamiento del principio constitucional de igualdad.
En nuestro ordenamiento jurídico, esta cuestión adquiere particular importancia, si
tenemos en cuenta que las leyes comunes emanan del Congreso de la Nación y rigen
en todo el territorio del país, pero su aplicación está reservada a la justicia local (art. 75
inc. 12).
Los fallos plenarios
Los fallos plenarios son aquellos que dictan las cámaras de apelaciones,
integradas por sus diversas salas, cuando se reúnen en pleno, ya sea por propia
iniciativa o para resolver algún recurso planteado ante ellas.
La competencia de la justicia federal
La jurisdicción federal es la facultad conferida al poder judicial de la nación para
administrar justicia en los casos, sobre las personas y en los lugares especialmente
determinados por la constitución.
Está distribuida a los órganos del poder judicial del estado federal por los art. 116 y
117 de la constitución y regulada en diversas leyes.
La justicia federal divide su competencia por razón de materia, de personas (o partes)
y de lugar.
Ofrece como características principales las siguientes:
Limitada y de excepción: lo que quiere decir que solo ejerce en los casos que la
constitución y las leyes reglamentarias señalan.
Privativa y excluyente: lo que significa que, en principio, no pueden los tribunales
provinciales conocer de las causas que pertenecen a la jurisdicción federal.
Las causas regidas por el derecho federal son:
1) Las causas que versan sobre puntos regidos por la constitución: son federales por
razón de materia.
2) Las causas que versan sobre puntos regidos por las leyes del congreso: son
federales por razón de materia.
3) Las causas que versan sobre puntos regidos por los tratados internacionales: son
federales por razón de materia.
4) Las causas del almirantazgo y jurisdicción marítima:
Las causas en que la nación es parte: el Art. 116 señala como competencia de la
justicia federal los asuntos en que la nación sea parte.
Ella puede surgir: a) por razón de materia por la naturaleza del hecho criminoso; b) en
razón del lugar donde se ha cometido; c) en razón de materia y de persona, por la
naturaleza del hecho y la calidad del autor.
La competencia de la Corte Suprema de Justicia: originaria y exclusiva y por
apelación
Se prevén dos clases de instancias para la Corte:
a) originaria y exclusiva, en la que conoce como tribunal de instancia única;
b) apelada, en la que conoce causas que le llegan de un tribunal inferior, donde han
sido juzgadas (a veces en más de una instancia, e inclusive por tribunales
provinciales).
En instancia de apelación, la Corte ejerce actualmente su competencia de acuerdo con
una subdivisión:
a) por vía ordinaria
b) por vía extraordinaria.
Esta última es la que encarrila el recurso extraordinario.
La ley ha regulado, dentro de su margen elástico, los diversos supuestos de acceso a
la Corte que son ajenos a su jurisdicción originaria, entre los que citamos las vías
recursivas en:
a) causas en que el estado es parte;
b) causas de extradición de criminales;
c) causas de jurisdicción marítima;
d) supuestos de revisión, aclaratoria, y queja (por retardo de justicia);
e) las cuestiones de competencia y los conflictos que en juicio se planteen entre
jueces y tribunales del país que no tengan un órgano superior jerárquico común que
deba resolverlos;
f) casos en que debe decidir sobre el juez competente cuando su intervención sea
indispensable para evitar una efectiva privación de justicia;
g) la vía extraordinaria de apelación consistente en el clásico recurso extraordinario del
art. 14 de la ley 48, que se llama también remedio federal.