Color
Teoría del color
Cuando se aplica color a los tatuajes es necesario tener el siguiente resumen
en forma de tabla bien afianzado:
Colores primarios Colores secundarios
Se componen de la mezcla Se componen de la mezcla
de ningún color de ningún color
Amarillo - Azul - Rojo Naranja - Verde - Violeta
Los seis colores (primarios y secundarios) son los que se deben tener en
cuenta a la hora de hacer cualquier paleta de color. Según la manera en qué
sean mezclados entre sí, el resultado será uno u otro.
Aplicación de la teoría del color en el tatuaje
Es muy importante tener en cuenta el color que predomina en un tatuaje para
elegir que colores a aplicar en los detalles para que haya una buena combinación.
Los colores complementarios son colores que se sitúan de manera opuesta
en el círculo cromático. Son complementarios porque su combinación
funciona perfectamente.
Ejemplo: Hay un caso que ejemplifica a la perfección la combinación de
colores complementarios que es la camiseta de los Lakers, la cual es amarilla
y violeta, colores que están posicionados de manera opuesta en el círculo
cromático. El conjunto, a nivel visual, funciona muy bien.
Tonalidad de la piel
Todas las pieles se pueden tatuar, lo que pasa es que según la tonalidad
deberemos adecuar el tatuaje y, en consecuencia, el color a utilizar.
Se debe tener en cuenta:
En una piel oscura: evitar colores claros y luminosos. Se debe tener en
cuenta el contraste, priorizando los tonos más fuertes.
En una piel clara: se puede utilizar un abanico más amplio de colores.
Se debe tener en cuenta que los colores que sean más claros que la propia
tez de piel no van a brillar y, por lo tanto, van a opacar la imagen.
La gama de colores usados en la piel oscura no será tan amplia como la
gama de colores que podemos usar en la piel más clara.
Resumen de la gama cromática idónea según la tez a tatuar:
Color
de tez
Rojo
Lila
Negro
Rojo
Colores Amplia
Lila Cualquier color
aceptados gama de
Negro naranjas
Amplia
gama de
azules
Características de los colores en el tatuaje
Los colores más claros (blanco, amarillo, verde y celeste):
Son los más difíciles de trabajar, ya que en contacto con la piel
provocan sangrado.
Lo más probable es que la superficie de la piel quede completamente
irritada generando un sangrado que no nos va a permitir ver el color. Es por
eso por lo que es muy importante tener una técnica de aplicación para
controlar cuándo el sangrado no nos va a repercutir en el resultado final.
Los colores más oscuros:
Predominan por encima del sangrado y por lo tanto nos permiten ver el
resultado a medida que estamos tatuando.
En el caso de usar tanto colores oscuros como claros, se debe tener en cuenta
que el orden de su aplicación es muy importante: empezar por los colores
oscuros e ir aplicando cada vez tonos más claros. De esta forma se evitará la
contaminación de los colores.
Además, el orden de limpieza también es relevante: cuando apliquemos un color
se limpiará en el sentido opuesto al tatuaje, para no manchar la zona recién
tatuada con otros pigmentos.
Trabajar con el color
El problema principal al trabajar con color es el sangrado. Por lo general, las tintas
con color son más densas que las negras. Esto genera, en muchas ocasiones, un
poco más de sangrado. Por esta razón, es importante tener claro qué es sangre y
qué es tinta.
Para no dañar en exceso la piel con la sangre, la cual puede llegar a entorpecer el
trabajo, es importante rellenar de medio centímetro cuadrado en medio
centímetro cuadrado. Si se hace así, en el momento en el que sangre, se sabrá
que esa superficie está completada. Se deja que vaya sangrando y se sigue con
el plan de trabajo establecido. De esta forma, cuando se limpie en unos minutos,
se quitará la sangre y se podrá ver como el pigmento empieza a salir. Además, al
hacerlo de esta forma se evita crear una herida que conlleve una mala curación.
Rellena el espacio cada medio centímetro cuadrado para asegurar que el
tono quede completamente sólido.
Importante:
Al trabajar con color será necesario limpiar más a menudo que cuándo se
trabaja con sombras, ya que tiende a ensuciar mucho más.
Deberás ir regulando la salida de la aguja como te sea más cómodo al
trabajar, ya que no existe una medida estándar.
Cuando estés rellenando una forma, trata de posar siempre la línea para
asegurarte de no estar rellenando por fuera de la misma.
Puedes tatuar sobre las formas geométricas con distintos colores para
entender cómo se trabaja cada uno.
Relleno con magnum plana
Recuerda, usamos este tipo de aguja para rellenos sólidos.
La técnica de relleno en círculo es ideal para aplicar colores sólidos,
por lo que se suele usar en estilos como el tradicional, el
neotradicional, el japonés o incluso el newschool.
Metodología para relleno de color sólido
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum plana que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenamos el cap con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien el bote de tinta para conservar el pigmento en
su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien.
Trabajar con un voltaje elevado (8−8’5V), consiguiendo mayor
homogeneidad de puntos.
6 Mojar las agujas en el cap para coger tinta, con cuidado de no
tocar ni los laterales ni el fondo.
7 Ajustar la salida de las agujas. Para este tipo de sombreado se
necesita que las agujas salgan menos para evitar que se
enganchen en la piel y genere una sombra menos pulida.
8 Buscar una buena posición para trabajar.
Tener un buen punto de apoyo permitirá que todos los trazos sean firmes y
trabajar con mayor seguridad y comodidad.
9 Trazar el sombreado mediante la técnica circular de
sombreado. Importante: entrar y salir con la misma presión.
Recuerda: es muy importante tener un plan de trabajo, ya que así sabrás dónde
debes seguir tatuando y no agredirás la piel de forma inadecuada e innecesaria.
Cuanto menos se dañe la piel, mejor será el resultado final.
10 Es importante limpiar bien, ya que el color mancha muchísimo.
Metodología para transición de sombra a color
Lo que se va a hacer es degradar el color, dando oscuridad a una
parte, utilizando sombra. Primero usar el negro en la zona donde se
quiera dar sombra (lo más habitual), consiguiendo un volumen sobre
el color que se pondrá a continuación.
La metodología que seguir será:
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum plana que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenar el cap con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien el bote de tinta para conservar el pigmento en
su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien.
Trabajar con un voltaje elevado (8-8’5V) y la salida de las agujas
adecuada (2-3mm). Deberás ir regulando la salida de la aguja como te sea más
cómodo al trabajar, ya que no existe una medida estándar.
6 Empezar a hacer el sombreado con el color negro. Usar la
técnica de movimiento lineal hacia adelante para conseguir el
degradado.
La idea es generar un sombreado que vaya degradando para así transicionar y
generar un rojo (en el caso del ejercicio) más oscuro.
7 Se empezará des de un negro muy negro para luego ir estirando
y creando el sombreado que se busca.
8 Para “estirar” el negro se hará lo mismo, con el mismo negro,
pero dando más ritmo a la mano.
9 Al terminar con el negro, limpiar bien la aguja.
Limpia la aguja cada vez que cambies de color para aplicar tonos concretos
y no contaminarlos.
10 Con la misma aguja, coger el color a usar.
11 Aplicar el color con la técnica circular, del lado contrario del
tatuaje hacia el color negro tatuado.
12 Cubrir también la zona pintada de negro. Dejar solo un pequeño
trozo de negro de la zona final sin pintar de color encima para
hacer de forma más suave la salida.
Pisa siempre con el tono más claro sobre el más oscuro, para lograr una
mejor transición.
13 Se debe ir limpiando de forma constante la aguja, ya que en
este caso sí que se contamina de la mezcla de los dos
pigmentos.
14 Ir limpiando el tatuaje.
Muy importante: Al limpiar el tatuaje, siempre hacerlo del color más claro al más
oscuro. De esta forma se evita manchar la zona clara.
Metodología para transición entre dos colores
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum plana que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenar los caps necesarios, con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien los botes de tinta para conservar el pigmento
en su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien.
Trabajar con un voltaje elevado (8−8’5V) y la salida de las agujas
adecuada (2−3mm).
Revisa la salida de la aguja y el voltaje de la máquina cada vez que retomes el
trabajo. Deberás ir regulando la salida de la aguja como te sea más cómodo al
trabajar, ya que no existe una medida estándar.
6 Empezar a tatuar con el color más oscuro primero. Usar la
técnica de círculos hasta más o menos la mitad de la figura.
7 Estirar el color más oscuro (en este caso, el rojo) para crear la
zona de transición más suave. Movimiento más fuerte en la
entrada y más suave en la salida.
8 Al terminar con el color más oscuro es necesario limpiar muy
bien la aguja para evitar manchar el color más claro.
Tómate el tiempo que sea necesario para limpiar la aguja. Los colores, al ser más
pesados, siempre dejan mayor cantidad de residuos que el negro.
9 Aplicar el color más claro desde la zona opuesta, para crear una
unión entre los dos colores. Aplicarlo con la técnica de círculos.
10 Recordar coger un papel para limpiar lo nuevo, y así evitar
manchar el color más claro.
Color nuevo, papel nuevo. Siempre.
11 Al llegar con el color más claro al color más oscuro, fundir un
poco presionando menos y salir de forma más suave para crear
la unión.
Relleno con magnum curva
Para hacer los sombreados se puede usar magnum plana o magnum
curva. No hay una manera correcta de hacer los sombreados, sino
que es a gusto del profesional. El resultado, aun siendo similar,
no es idéntico.
Metodología para dar volumen a una figura usando un
solo color
Empezar desde un vértice con intensidad e ir estirando el color para
generar el volumen. Con esto se conseguirá que parezca que le entra
una luz desde un lado. Es decir, hacer sombras con color en vez de
con el negro.
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum curva que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenar el cap necesario, con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien el bote de tinta para conservar el pigmento en
su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien. Tra
bajar con un voltaje elevado (8−8’5V) y la salida de las agujas
adecuada (2−3mm).
Revisa la salida de la aguja y el voltaje de la máquina cada vez que retomes el
[Link]ás ir regulando la salida de la aguja como te sea más cómodo al
trabajar, ya que no existe una medida estándar.
6 Empezar a tatuar des del vértice central estirando la sombra.
De esta forma se conseguirá la trama dirección frontal deseada.
Lateral con color puro.
A partir del color puro ir estirando, con movimiento de
péndulo y menor intensidad de presión, hacia dónde se
quiere conseguir la luz.
7 Hay que recordar que la magnum lengua de gato, al tener las
esquinas más elevadas, hace que no se marque tanto la aguja
como la magnum plana.
8 Si se quiere más luminosidad en la pieza se debe dejar una su
perficie mayor sin tatuar. Si, en cambio, se quiere un efecto más
opaco se debe dejar una superficie menor.
Consejo: si se pone vaselina sobre la piel ya tatuada será la forma de
que, si se limpia en dirección errónea, no se contamine y manche el
trabajo ya terminado.
Metodología para dar transición entre negro y rojo
En este caso se pasará por la transición de negro a rojo y de negro al
color de la piel, consiguiendo luz en la pieza. Se conseguirá un
volumen que vaya de máxima oscuridad a máxima luminosidad.
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum curva que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenar el cap necesario, con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien el bote de tinta para conservar el pigmento en
su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien.
Trabajar con un voltaje elevado (8−8’5V) y la salida de las agujas
adecuada (2−3mm).
Revisa la salida de la aguja y el voltaje de la máquina cada vez que retomes el
trabajo. Deberás ir regulando la salida de la aguja como te sea más cómodo al
trabajar, ya que no existe una medida estándar.
6 Empezar a tatuar con el color negro la sombra correspondiente.
En este caso, mediante una técnica lineal. Se puede trabajar en
una dirección y en la dirección opuesta para que quede lo más
sólido y compacto posible. En la parte final es importante que
quede lo más suave posible para integrar mejor la transición y
que no se note.
Trata de pisar siempre la línea para asegurarte de no estar rellenando por fuera
de la misma.
7 Limpiar bien hacia la dirección en la que no se ha estado
trabajando para no contaminar el color ya tatuado.
8 Limpiar muy bien la aguja para que no se contamine el rojo
y se oscurezca.
9 Coger un papel nuevo para limpiar, ya que se trabajará con un
color distinto.
10 Cargar la aguja con el color (en este caso, rojo).
11 Empezar a tatuar de rojo desde del negro, para que quede una
transición suave del rojo al no pintado (o punto de luz).
Recordar dejar un trozo de negro sin pintar de rojo para que se entienda
bien la transición.
12 Con esta metodología se consigue este triple tono:
Metodología para hacer una transición entre tres
colores
En este apartado se irá de una parte más oscura (negro), a una
menos oscura (rojo), a una más clara (amarillo) y a la más clara de
todas (sin tatuar, piel).
Esta técnica genera una figura tridimensional con un impacto de luz.
Cuando a una figura le entra la luz por un lado, genera un reflejo
(amarillo). Por el contrario, la zona donde no le da la luz es la más
oscura (negro).
1 Preparar nuestra mesa de trabajo de forma adecuada.
2 Preparar la aguja magnum curva que se vaya a usar.
3 Agitar bien, durante 2−3 minutos, la tinta que vayamos a usar y
rellenar el cap necesario, con cuidado de que no salpique.
Recuerda, ¡se debe escuchar la bolita del interior!
4 Cerrar muy bien el bote de tinta para conservar el pigmento en
su estado óptimo.
5 Encender la máquina para comprobar que esté todo bien.
Trabajar con un voltaje elevado (8−8’5V) y la salida de las agujas
adecuada (2−3mm).
Revisa la salida de la aguja y el voltaje de la máquina cada vez que
retomes el trabajo. Deberás ir regulando la salida de la aguja como te sea
más cómodo al trabajar, ya que no existe una medida estándar.
6 Empezar a tatuar con el color negro la sombra correspondiente.
En este caso, mediante técnica lineal. Se puede trabajar en una
dirección y en la dirección opuesta para que quede lo más
sólido y compacto posible. En la parte final es importante que
quede lo más suave posible para integrar mejor la transición y
que no se note.
Como en este caso hay más transiciones se debe tener cuidado con la
cantidad de espacio que se usa para cada color.
7 Limpiar bien hacia la dirección en la que no se ha estado
trabajando para no contaminar el color ya tatuado.
8 Limpiar muy bien la aguja para que no se contamine el rojo
y se oscurezca.
9 Coger un papel nuevo para limpiar, ya que se trabajará con un
color distinto.
10 Cargar la aguja con el color principal (en este caso, rojo).
11 Empezar a tatuar de rojo des del negro. Debe quedar un color
sólido en todo lo pintado menos en el final, que debe ser más
suave para ayudar a la transición que se querrá realizar con el
color más claro.
Recordar dejar un trozo de negro sin pintar de rojo para que se
entienda bien la transición.
12 Limpiar bien hacia la dirección en la que no se ha estado
trabajando para no contaminar el color ya tatuado.
13 Limpiar muy bien la aguja para que no se contamine el amarillo y
se cree otro color distinto al deseado.
14 Coger un papel nuevo para limpiar, ya que se trabajará con un
color distinto.
15 Empezar a tatuar con el color amarillo con la técnica de
péndulo, ya que no se desea que se note el corte en la
transición ni con el color rojo ni con la luz (color “piel”). Hacerlo
en distintas direcciones ayudará a crear el entramado que se
desea conseguir para que el resultado sea más fiel a la realidad.