DISCUSIÓN
En la práctica realizada se evaluó la calidad microbiológica de dos muestras de leche
(leche fresca entera y leche descremada en proceso de deterioro) mediante la prueba
de reducción del azul de metileno (TRAM). Esta prueba se basa en la capacidad que
tienen los microorganismos presentes en la leche para consumir oxígeno durante su
metabolismo, especialmente durante la respiración y fermentación. El azul de
metileno actúa como un indicador redox: cuando hay oxígeno permanece azul, pero
cuando los microorganismos consumen el oxígeno y producen NADH, el medio se
vuelve reducido y el color azul desaparece, pasando a tonalidades blancas o lechosas.
La leche fresca entera mantuvo el color azul por más tiempo, lo que indica baja carga
microbiana y, por lo tanto, un mejor estado de conservación e higiene durante el
ordeño y almacenamiento. Por el contrario, la leche descremada en deterioro presentó
una decoloración más rápida, lo que evidencia una alta actividad microbiana. Esto se
debe a que la presencia elevada de bacterias aerobias y lactobacilos acelera el proceso
de reducción del tinte, reflejando una mayor degradación de la leche y un posible
manejo deficiente.
Los resultados son consistentes con el principio de la técnica, donde a menor tiempo
de decoloración, mayor contaminación microbiana. Esta prueba sigue siendo útil en la
industria láctea como un método rápido y económico para estimar la calidad higiénica
y la estabilidad de la leche antes de su procesamiento.
FUENTE BIBLIOGRÁFICA (REAL, CITABLE)
American Public Health Association (APHA). (2017). Standard Methods for the
Examination of Dairy Products. 17th Edition. Washington, D.C.