El Mundo
La historia universal, historia del mundo, historia mundial o historia de la humanidad es el
conjunto de hechos y procesos que se han desarrollado en torno al ser humano, desde su
aparición hasta la actualidad.[1][2][3]
La historia escrita de la humanidad fue precedida por su prehistoria, comenzando hace
unos 2,59 millones de años (en África)[4] con el Paleolítico («piedra antigua»), seguida por
el Neolítico («piedra nueva»). El Neolítico vio la revolución agrícola suceder desde 8000 a.
C., en varios procesos completamente independientes y sin contactos entre sí: Asia
Occidental, China, Nueva Guinea, Mesoamérica, Región Andina y Norteamérica.[5]
50 siglos de historia universal (es)
La agricultura creó las condiciones necesarias para hacer posible el surgimiento de
sociedades complejas, llamadas «civilizaciones», caracterizadas por la aparición de tres
tipos novedosos de organización: la ciudad, el Estado y el mercado. Asimismo, el
desarrollo de la tecnología permitió al ser humano ejercer un control de la naturaleza y
desarrollar sistemas de transporte y redes de comunicación.[6]
En algunos casos, la escritura, a su vez, se ha convertido en una necesidad fundamental
desde la aparición de la agricultura.[7][8] La escritura es un factor para diferenciar la
historia de la prehistoria, porque esta hizo posible difundir y preservar el conocimiento
adquirido.[9][10][11]
La Historia universal está determinada por la historiografía, la arqueología, la
antropología, la genética, la lingüística y otras disciplinas; y, por períodos desde la
invención de la escritura, a partir de la historia registrada y de fuentes y estudios
secundarios.
Esta historia está marcada tanto por una sucesión gradual de migraciones, intercambios
culturales, descubrimientos e inventos, como por desarrollos muy acelerados ligados a
cambios de paradigma y a periodos revolucionarios.
Este esquema de periodización histórica (que divide la historia en los períodos
Antigüedad, Postclásico, Moderno temprano y Moderno tardío) se desarrolló para la
historia del Viejo Mundo, y se aplica mejor a ella, en particular Europa y el Mediterráneo.
Fuera de esta región, incluida la antigua China y la India antigua, las líneas de tiempo
históricas se desarrollaron de manera diferente.
División de la historia
Paleolítico
Artículo principal: Paleolítico
La genética y el estudio de los fósiles dicen que los modernos Homo sapiens aparecieron
en África hace unos 300 000 años, en el período histórico denominado Paleolítico.[12][13]
En el Paleolítico, también, se desarrolla el lenguaje y se generaliza el entierro de los
muertos.[14] Probablemente los entierros tuvieron como uno de sus objetivos ocultar la
descomposición de los cuerpos, e indican una comprensión más avanzada del concepto de
la muerte.
En un determinado momento, los humanos comenzaron a hacer uso del fuego tanto para
calentar como para cocinar sus alimentos.[15]
En esta fase, los seres humanos dependieron de la carroña, la caza y la cosecha; eran
nómadas y no tenían la capacidad de producir su propio alimento. También se adornaban
con diversos objetos y es en este periodo cuando aparecen las primeras manifestaciones
artísticas.
Hace unos 50 000 años, los seres humanos comenzaron a establecerse por todo el
planeta. Primero, en África, después llegaron a Asia Central, desde donde se dirigieron,
por un lado, hacia Europa, y por el otro, hacia América cruzando el estrecho de Bering.[16]
[17]
La rápida colonización humana de América del Norte y de Oceanía tuvo lugar durante la
glaciación, en una época en que las actuales zonas templadas eran extremadamente
inhóspitas. Al final de la última glaciación, hace unos 12 000 años, el hombre ya habita casi
la totalidad de las zonas libres de hielo del mundo.[18]Las últimas áreas colonizadas
fueron las islas de la Polinesia, que fue ocupada a lo largo del primer milenio de nuestra
era.
Las sociedades de cazadores-recolectores eran, en general, de pequeñas dimensiones y ya
desarrollaban un tipo de estratificación social; también establecieron contactos con otras
sociedades recorriendo, en algunos casos, grandes distancias, como es el caso de los
aborígenes australianos.
Con el tiempo, la mayor parte de estas sociedades o se transformaron en estados
agrícolas más poderosos o fueron exterminadas o absorbidas por otros grandes estados;
algunos grupos continuaron sobreviviendo aislados del resto y, en la actualidad, todavía
siguen existiendo en algunas regiones muy remotas.