SHOCK
Es un síndrome de gran riesgo vital, caracterizado por un fracaso agudo y generalizado del sistema
circulatorio que conlleva un insuficiente abastecimiento de oxígeno y otros nutrientes a todos los
órganos y tejidos, necesarios para que éstos satisfagan sus exigencias metabólicas.
Las alteraciones en la utilización y liberación de oxígeno provocan hipoxia tisular y metabolismo
anaerobio, que pueden conducir finalmente a una lesión celular y a la muerte.
CLASIFICACIÓN
Cualquier causa que altere los mecanismos que mantienen la circulación normal puede conducir al
shock. Los mecanismos que mantienen una estabilidad del sistema cardiocirculatorio son los
siguientes:
Volumen sanguíneo circulante adecuado.
Buen funcionamiento de la bomba cardíaca.
Tono vascular adecuado.
El shock es un proceso progresivo que afecta a todos los órganos y sistemas y que, si persiste y no
se corrige adecuadamente, evoluciona a las siguientes fases, en las que cada vez hay un mayor
riesgo vital:
Fase de preshock o shock compensado, donde se mantiene la perfusión de los órganos
más vitales, corazón y cerebro, gracias a una serie de mecanismos compensadores
intrínsecos.
Fase de shock establecido o descompensado, donde los mecanismos compensadores son
insuficientes y se produce una hipoperfusión tisular generalizada con la consiguiente
hipoxia tisular.
Fase de shock irreversible, donde se produce un fallo de todos los órganos y sistemas, lo
que provoca una gran afectación de la microcirculación y un daño celular grave que
conduce a la autólisis celular.
Según el mecanismo de afectación predominante, se puede hacer la siguiente clasificación de los
diferentes tipos de shock y señalar sus causas:
DIAGNOSTICO
El diagnóstico del shock puede ser extremadamente dificultoso en los estadios iniciales, por lo que
todos los datos disponibles deben ser valorados cuidadosamente y repetidamente considerados
con el fin de realizar un diagnóstico correcto.
El diagnóstico del shock es fundamentalmente clínico. Los datos de laboratorio y la valoración
hemodinámica ayudarán esencialmente a determinar la intensidad del cuadro.
Las manifestaciones clínicas del shock son consecuencia de la disfunción celular y los mecanismos
compensadores activados para preservar la integridad hemodinámica.