Análisis de Ficciones Fundacionales Peruanas
Análisis de Ficciones Fundacionales Peruanas
RESUMEN ABSTRACT
Aves sin nido (1889), de Clorinda Matto de Turner, y Aves sin nido (1889), by Clorinda Matto de Turner, and
El año del viento (2021), de Karina Pacheco, son dos El año del viento (2021), by Karina Pacheco, are two
novelas peruanas que pertenecen a épocas y contex- Peruvian novels that belong to different times and con-
tos distintos; sin embargo, presentan varios rasgos texts; However, they present several features in com-
en común: por su temática, se adscriben al género de mon: due to their theme, they belong to the genre of
las ficciones fundacionales; las dos novelas presentan foundational fictions, the two novels present allegorical
personajes alegóricos y en ellas subyace un profundo characters and underlying them is a deep questioning
cuestionamiento del orden patriarcal y de la hegemo- of the patriarchal order and male hegemony. It should
nía masculina. Se debe precisar que esta actitud crí- be noted that this critical attitude has its origin in the
tica tiene su origen en la intimidad de los personajes intimacy of the female characters and in their educatio-
femeninos y en su experiencia educativa o formativa, nal or training experience, in their writing and reading
en sus actividades escriturales y lectoras, así como en activities, as well as in their knowledge of injustice and
su conocimiento de la injusticia y la desigualdad so- social inequality. Furthermore, a coincidence between
cial. Además, se hace patente una coincidencia entre las the two aforementioned works is evident: the fact that
dos obras mencionadas: el hecho de que los personajes the characters are an incarnation of the country gene-
sean una encarnación del país genera que, dentro del rates that, within the world represented, a network of
mundo representado, se establezca una red de vasos communicating vessels is established between the in-
comunicantes entre el espacio individual y el espacio dividual space and the social space, which allows the
social, lo cual permite que el lector pueda entender me- reader to better understand that reality and their own.
jor esa realidad y la suya propia. De esta manera, uno In this way, one of the effects produced by reading both
de los efectos que produce la lectura de ambas obras works is that the reader can also assume the expecta-
es que el lector puede asumir también las expectativas tions of the characters, especially those who have some
de los personajes, en especial de aquellos que tienen relationship with national construction and the desire
alguna relación con la construcción nacional y el deseo for the transformation of the country.
de transformación del país.
Palabras clave: Ficción fundacional; Patriarcado; Em- Keywords: Fundamental Fiction; Patriarchy; Female Em-
poderamiento femenino; Proyecto nacional; Lectura y powerment; National Project; Reading and Writing.
escritura.
dedicarse a escribir y publicar les ha significado una readaptación de las relaciones coloniales de domina-
lucha constante. Por ello, Pratt sugiere que la literatu- ción, explotación y exclusión” (2022, p. 39). Precisa-
ra femenina sea concebida como un mapa nocturno mente, esta perpetuidad del colonialismo en el Perú
“que muestra [...] las constelaciones y puntos de luz explica la existencia de diversas correspondencias en-
que aparecen de noche, invisibilizadas durante el día” tre las obras narrativas de Matto y Pacheco, a pesar
(2022, p. 32). Así, las luces del mapa representarían de sus diferencias históricas e ideológicas. Por tal mo-
las de las lámparas de las escritoras que solo pueden tivo, el presente trabajo tiene como objetivo analizar
trabajar de noche, en soledad. Dichas luces, desde la algunos elementos comunes en las novelas Aves sin nido
Colonia hasta la actualidad, simbolizarían la literatu- (1889), de Clorinda Matto de Turner, y El año del viento
ra latinoamericana escrita por mujeres: (2021), de Karina Pacheco Medrano: su condición de
ficciones fundacionales, su representación performa-
Entre los siglos XVI y XVIII brillarían destellos tiva y simbólica de la patria, su profunda crítica al
intermitentes de mujeres nobles, indígenas, mes- patriarcado3 y su concepción de la lectura, la escritura
tizas y criollas que dictaban demandas, reclama-
y la educación como herramientas efectivas de em-
ciones o testamentos; de monjas en sus celdas
poderamiento femenino y de inclusión de los grupos
que escribían [...] Después de 1810, las luces de
las mujeres nobles se desvanecen y el brillo de menos favorecidos.
los conventos disminuye, pero el mapa aparece Sin embargo, antes de examinar los ejes que
iluminado en nuevos lugares. (Pratt, 2022, p. 33) atraviesan dichas novelas, es necesario considerar el
contexto histórico-social en el que fueron compuestas
Empero, este mapa no pretende territoriali- y, también, el que aparece representado en las obras.
zar a las escritoras, cuya principal característica era Curiosamente, ambas se crearon en épocas de pro-
su continuo desplazamiento (como Clorinda Matto), fundas crisis económicas, sociales y políticas; es decir,
pues “al serles negados plenos derechos y reconoci- en períodos de gran incertidumbre que demandaban
miento en su Estado-nación, [...] se autorrealizaban la consolidación de una identidad nacional. En el caso
como seres translocales [...]. Se empoderaron me- de Aves sin nido, su publicación tuvo lugar poco tiempo
diante la construcción de redes y conexiones noda- después de la culminación de la Guerra del Pacífico
les” (Pratt, 2022, p. 35). Por otro lado, dicho mapa no y de la ocupación chilena, durante la Reconstrucción
representaría una secuencia lineal. Para explicar esta Nacional4. Respecto a El año del viento, fue escrita du-
idea, Pratt (2022) compara a Clorinda Matto y Mi- rante la pandemia de COVID-19, época aciaga en la
caela Bastidas y propone que, en vez de observar sus que murieron más de 15 millones de personas a escala
diferencias basadas en binarismos coloniales —“una global debido al colapso de gran parte de los sistemas
es colonizada, la otra colonizadora; una es blanca, la hospitalarios. Durante ese período, en el Perú se regis-
otra no; una es intelectual y la otra iletrada” (p. 36)—, tró la mayor tasa de mortalidad del mundo y se incre-
se las relacione a través de parámetros “descoloniza- mentaron notoriamente las brechas sociales y econó-
dos o por lo menos descolonizantes” (p. 36). Así, se micas5. Pero la novela trata también sobre el conflicto
podría advertir sus similitudes: ambas eran “andinas, armado interno que tuvo lugar entre 1980 y 2000 y
bilingües [...], ambiciosas y exitosas, anticoloniales y que, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación
antiesclavistas, rebeldes y valientes” (p. 36). Por ello, (CVR), ocasionó la muerte y desaparición de más de
esta autora sugiere que, en vez de realizar un “corte 69.000 personas (CVR, 2003, tomo I, p. 53).
histórico” entre la Colonia y la República, se perci-
Así, ambas obras, como las novelas fundacio-
ba la permanencia de ciertos elementos. Según Pratt
nales del siglo XIX, representan etapas históricas de
(2022), “el corte académico reproduce el corte políti-
convulsión y violencia en las que se requería, “la uni-
co [...] que asume que la Colonia fue una etapa histó-
dad de un espíritu nacional que, inclusivo de territo-
rica y el Republicanismo otra, y mejor” (p. 37), pero,
rios, culturas y etnias (o razas) se consolide a partir
en esta última, “las estructuras y relaciones coloniales
de una identidad [o un conjunto de identidades] y
se revitalizaron” (p. 38).
se materialice en las instituciones del Estado” (Her-
Así, siguiendo a Pratt, que parafrasea a Rivera nández, 2019, p. 41). Las novelas fundacionales del
(2010), la historia republicana representa “la continua siglo XIX se caracterizaban por integrar la política,
la historia y la ficción con base en proyectos de iden- Helmer Hernández (2019) afirma que Aves
tidad nacional. Según Ronald Sáenz (2020), dichas sin nido es una novela fundacional cuyo objeto de
obras condensan “la yuxtaposición entre la política, deseo es la unión armónica entre Eros y Polis. El
el amor romántico u erótico y la nación” (p. 72). Estas primero es representado por el arquetipo de la ma-
novelas “no estarían divorciadas [...] del término [...] dre y, el segundo, por el del padre, de acuerdo con
‘realidad’, sino que se les entiende como representa- la teoría de Jung6. En la obra, la madre se asocia
ciones performativas que pueden llegar a condensar- a una serie de símbolos “que aluden a la vida y a
se en discursos y construcciones simbólicas, [...] que los caracteres nutricios que la hacen posible [...]. Es
acarrean consecuencias tangibles para las sociedades” el arquetipo de lo femenino, erigido como garantía
(p. 72). De acuerdo con Doris Sommer (2004), estas [...] de la existencia humana” (Hernández, 2019, p.
ficciones románticas 42). Mientras tanto, el arquetipo del padre está re-
presentado por una serie de símbolos que se refieren
[...] se desarrollan mano a mano con la historia “a la vida pública [...] concernientes al hombre, las
patriótica en América Latina. Juntas despertaron instituciones del estado, la ilustración y el ágora, en-
un ferviente deseo de felicidad doméstica que
tre otros. Tales símbolos se recogen en el sentido de
se desbordó en sueños de prosperidad nacional
la patria [...] que alude [...] a la política” (Hernán-
materializados en proyectos de construcción de
naciones que invistieron a las pasiones privadas dez, 2019, p. 43). Así, en Aves sin nido, se intentaría
con objetivos públicos. (p. 23) unir a Eros y Polis (el amor y el Estado, la madre y el
padre) encarnados, respectivamente, en Margarita
Para esta autora, “los escritores fueron alentados en y Manuel, a través de la figura de la familia, la cual
su misión tanto por la necesidad de rellenar los vacíos representaría la unión entre “matria” y “patria”; es
de una historia que contribuiría a legitimar el naci- decir, la madre patria. Según Hernández, “esta figu-
miento de una nación, como por la oportunidad de ra es la garantía para que el hombre latinoamerica-
impulsar la historia hacia ese futuro ideal” (Sommer, no y su sociedad se inserten en las exigencias cultu-
2004, p. 24). rales de la modernidad y, sobre todo, en los procesos
Las ficciones fundacionales latinoamericanas, de modernización propios de las leyes del capital”
según Sommer (2004), son una alegoría del romance (2019, p. 44).
entre Eros y Polis, lo erótico y lo político, y Sin embargo, en la novela, esa unión es impo-
sible porque ambos son hermanos, ya que son hijos
[...] ubican el deseo en un movimiento espiral o del obispo Pedro Miranda y Claro, antiguo cura de
zigzagueante dentro de una doble estructura que
Kíllac, quien había abusado sexualmente de Marcela
no deja de proyectar la narración hacia el futuro
y doña Petronila. De esta manera, la novela presenta
mientras el erotismo y el patriotismo se arrastran
el uno al otro durante todo el proceso. (p. 65). dicho matrimonio trunco como una representación
patente del fracaso del Perú como Estado-nación.
El deseo, en este contexto, es un anhelo colectivo por Asimismo, este descalabro se representa a través del
lograr el desarrollo a través de proyectos nacionales de título, Aves sin nido, metáfora que alude al desamparo
modernización. Respecto a ello, en el caso de Aves sin en que se encuentran aquellos ciudadanos que no
nido, según Antonio Cornejo Polar (1977), la obra fue poseen un lugar dentro de la sociedad. En la novela,
compuesta en función de dos propósitos fundamentales. esta situación es padecida por las hermanas Margari-
Primero, se pretendía representar una realidad deter- ta y Rosalía Yupanqui y Manuel Pancorbo. Respecto
minada (la de Kíllac) con la finalidad de denunciar la a las niñas, su orfandad es causada por la corrupción
corrupción de las autoridades en los Andes y la opresión de las autoridades del pueblo, pues sus padres, los
de los pueblos indígenas. Seguidamente, se intentaba indígenas Marcela y Juan Yupanqui, mueren por de-
promover un conjunto de ideas: eliminar el celibato sa- fender la casa de sus protectores, Lucía y Fernando
cerdotal, impulsar la educación de los indígenas y de las Marín, víctimas de una asonada organizada por los
mujeres, al igual que su inclusión social, y la importan- notables7. En relación con Margarita y Manuel, su
cia de un mayor control del Estado en el nombramiento marginalidad es causada por el incesto y por ser “hi-
de las autoridades (Cornejo Polar, 1977, p. 9). jos de cura”8.
Al respecto, Cornejo Polar afirma: do y por los poderosos miembros de la iglesia católi-
ca”. Entre ellos, estaba “Monseñor Antonio Bandini,
Margarita y Manuel no saben quién es su verda-
Arzobispo de Lima, junto con los hombres en poder
dero padre y el descubrimiento es trágico no sólo
porque corta su amor bajo la terrible pena del de la ciudad letrada, que sintieron que la denuncia de
incesto sino porque la figura del padre sacrílego Clorinda Matto de Turner desafiaba su hegemonía,
es un punto ciego, sin solución posible, que remi- decidieron eliminar su participación del campo cultu-
te la sacralidad de la filiación a la violencia y al ral peruano” (Ferreira, 2010, s/p).
pecado. (2010, s/p) En Aves sin nido, dicha corrupción de carácter
netamente masculino es combatida por las mujeres
Por ello, Fernando Marín critica el abuso de poder y
del pueblo mediante un sistema de redes de apoyo.
la corrupción que ejercen las autoridades eclesiásti-
Por ello, Cornejo Polar (2010) afirma: “Las mujeres
cas en los pueblos alejados de los Andes e interpreta
[...] no intervienen en las depredaciones de sus espo-
dicha situación infausta como producto “de las leyes
sos —al contrario, llevadas por su bondad natural,
inhumanas de los hombres que quitan el padre al hijo,
intentan refrenar la voluntad expoliadora de los hom-
el nido al ave, el tallo a la flor” (Matto, 2021 [1889],
bres” (s/p). De esta manera, al margen de la raza o
p. 203). Sin embargo, a pesar de su repudio a la vio-
la condición social, las mujeres presentan una gran
lencia sexual ejercida por las autoridades contra las
capacidad ética, por lo que la autora las caracteriza
indígenas, Marín manifiesta una contradicción, como
vinculando su apariencia física y su moral. Por ejem-
advierte Marcel Velázquez Castro:
plo, doña Petronila es descrita así: “Revelaba [...] un
Fernando [...], el emblema de la modernidad, el alma bonachona, en el curso de la vida y en un centro
hombre racional definido por un saber económi- mejor que aquel [...], podía despuntar de noble y en
co y su confianza en la ciencia y en el progreso, aspiraciones elevadas” (Matto, 2021 [1889], p. 34).
no puede evitar un comentario que revela cierta Por otro lado, el empoderamiento de las mu-
justificación del intempestivo deseo sexual del jeres no solo se refleja en su lucha contra la corrup-
subprefecto Paredes por la joven y bella india ción. Algunos personajes femeninos parecen rebelarse
Teodora [...]. Esta ambivalencia moral no solo a los estereotipos de belleza y género10 de la época.
deriva de la seducción causada por la belleza de
Por ejemplo, a doña Petronila se la caracteriza como
la mujer india en el mundo representado, sino
que revela también significados soterrados de la
una mujer de “un cuerpo robusto y bien compartido,
violación en todo el texto. (2022, p. 133) grueso, sin llegar a los límites de la obesidad” (Matto,
2021 [1889], p. 34). Su descripción se opone a la de la
Por lo tanto, respecto a la alegoría del Esta- protagonista de un relato de Matto titulado “El corsé”
do-nación como un matrimonio entre Eros y Polis, se (1893), en el que este instrumento genera el mal alien-
concluye que, de acuerdo con Aves sin nido, esa unión to de una mujer. Según Denegri y Morales (2021), ese
es inviable en el Perú, pues el arquetipo masculino (de texto es una “propuesta de liberación femenina” (p.
toda índole), que representa las leyes e instituciones, se 181), pues critica los mandatos estéticos al ser instru-
encuentra incapacitado debido a la corrupción y a la mentos de
violencia que encarna. Por el contrario, el de la ma-
dre se mantiene estable y vigoroso por sus múltiples [...] sujeción, contención y violencia ejercidos
virtudes, pues “todo parece girar en torno a ella y ella contra un sujeto [...] al que se le imponen unos
parece regar de improntas los territorios del hombre” estándares [...] distanciados de las [...] las funcio-
nes sociales de la mujer, a saber, la maternidad, la
(Hernández, 2019, p. 43).
educación de los ciudadanos [...]. Nada de esto
Así, a través de Aves sin nido, Clorinda Mat- podría ser alcanzado por cuerpos enflaquecidos.
to manifiesta una profunda crítica al patriarcado, al (p. 181)
denunciar enérgicamente la violencia de género9 co-
metida por las autoridades en los pueblos andinos, Así, al apartar a doña Petronila de esos cánones de
especialmente, las eclesiásticas. Según Rocío Ferreira belleza, la coloca como ejemplo para las mujeres “que
(2010), esto generó que Matto fuera “cuestionada y sufren de discriminación y están en relación de subor-
discriminada por el mismo círculo conservador letra- dinación con un discurso que tracciona siempre hacia
ese ideal [hegemónico]” (Iniciativa Spotlight Argen- cantos del nuevo orden, otros con sus discursos
tina, 2022, p. 8). De este modo, Matto cuestiona ta- salvadores de la patria. (Pacheco, 2021, p. 282)
jantemente esos “mandatos hegemónicos de belleza
Así, la historia aparece como un conjunto de
que exigen e imponen determinadas formas de ser,
eventos, vinculantes y oscilantes en el tiempo, que re-
[que] obstaculizan la libertad de las personas (Iniciati-
flejan la indiferencia, la discriminación, la desigual-
va Spotlight Argentina, 2022, p. 8).
dad y la violencia de orden político y social. Por ello,
Respecto al vínculo entre las ficciones funda- a pesar de que el conflicto armado fue un período
cionales y El año del viento, en todas ellas confluyen la histórico nefasto, el presente (la pandemia y la crisis
política, la historia, la nación y la imaginación. Sin sanitaria) parece demostrar que la profunda crisis de
embargo, a deferencia de las novelas decimonónicas, identidad que sufre el Perú le impide reconocer y en-
cuyo objeto de representación eran estados nacionales mendar sus errores: “Un país que [en 1980] después
nacientes o jóvenes, en El año del viento se hace referen- de casi dos siglos de independencia estaba muy lejos
cia a un país que, en el año en que se publicó la no- de conocerse a sí mismo. Escribo esto y me pregunto
vela, celebraba el bicentenario de su independencia. si hoy, cuarenta años más tarde, nos conocemos me-
No obstante, el Perú sigue arrastrando taras como el jor; si algo de todo esto hemos aprendido” (Pacheco,
racismo y el clasismo que generan enormes brechas 2021, p. 61).
de desigualdad10 social y económica. Esta situación
En este vaivén incesante de períodos históri-
permite establecer vínculos entre El año del viento y las
cos, hay tres que resaltan: el prehispánico, el del con-
ficciones fundacionales. Más aún, si se considera, se-
flicto armado y el presente del texto (la pandemia).
gún Sáenz (2020),
Sin embargo, el que tiene connotaciones de raigam-
[...] la formación de los estados y de las naciones bre es el prehispánico y aparece simbolizado a través
en América Latina desde una perspectiva rela- de diversos elementos, pero, sobre todo, de las piedras
cional, continua, desigual y no necesariamente o apachetas y de una en especial que, para Bárbara,
progresiva. [...] como resultado de un proceso es “la maqueta de la caverna de los Ayar” (Pacheco,
“no necesariamente resuelto” que combinaría 2021, p. 13), los fundadores del Imperio inca. En la
[...] la economía [...], la nación [...] y el sistema novela, las referencias a las piedras aparecen desde el
de dominación. (p. 72) inicio. Según Augusto Cardona (2019), en la cosmo-
visión andina representan ofrendas de gratitud a la
No obstante, a diferencia de las novelas deci-
pachamama, “al camino, al viaje [...], dándole valor
monónicas, la obra de Karina Pacheco no propone
y ‘vida’ simbólica al espacio, al lugar y al camino que
un proyecto específico de construcción nacional, sino,
con esfuerzo permite llegar” (p. 3). Por lo tanto, si bien
más bien, muestra, a través de un constante paralelis-
en la novela no se presenta un proyecto nacional es-
mo entre períodos históricos, la crisis social y política
pecífico, sí hay un deseo de revisar el pasado prehis-
del presente como un eco de otras similares, lo cual se
pánico, volver a los orígenes para despojarse de los
observa a continuación:
defectos coloniales. Ese ejercicio le permitiría al Es-
Mientras el tiempo de hace seis meses parece re- tado-nación descentrarse, salir del discurso hegemó-
moto y, en efecto, se ha esfumado, el pasado más nico y del patriarcado y ofrecerle apachetas al camino,
antiguo y este presente trastornado se me antojan aunque despojando a esta palabra de su connotación
enlazados. Las noticias que llegan de Perú mues- occidental de “progreso”12. Esa sería una posibilidad
tran escenarios de un país arrasado, y aunque de refundar el Perú, por eso es esencial la alusión a
el virus y la debacle económica afectan a todos, los Ayar y a esa piedra-caverna que, al inicio, aparece
la posibilidad de sortearlos se amplía o angosta manchada con la sangre de Bárbara.
según las clases sociales y según la proximidad
o lejanía de los centros urbanos [...]. No puedo
Algo en lo que indudablemente coinciden El
sino volver al 31 de diciembre de 1981 [...]. Qué año del viento con las ficciones fundacionales es en la re-
podíamos imaginar entonces de la guerra que ya presentación performativa y simbólica que ofrece de
inminente cabalgaba en nuestra dirección, aun- la patria a través de tres personajes femeninos: Ber-
que sus jinetes todavía refulgieran, unos con sus narda, Bárbara y Nina. Ellas representan, respectiva-
mente, tres épocas distintas de la historia del Perú: el Dichas afirmaciones sobre Mama Huaco co-
tiempo mítico, el conflicto armado interno y la pan- rresponden a un ejercicio de memoria y de recons-
demia de COVID-19, las cuales aparecen de manera trucción histórica realizado por Bárbara a través del
yuxtapuesta. Por ejemplo, Bernarda, a través de una estudio de las crónicas coloniales. En algunas de ellas,
voz poética, simboliza el tiempo circular: “Yo te con- según Paloma Rodríguez (2020), ese personaje es des-
templo desde este no tiempo [...] / las distancias de crito con “su aspecto temible y feroz y con ‘caracterís-
espacio y tiempo se diluyen”. Bárbara, mediante una ticas varoniles’ a la hora del combate”. Por otro lado,
alegoría, encarna a la patria lacerada, tal como se evi- en Nueva corónica y buen gobierno, de acuerdo con Rodrí-
dencia en esta imagen, luego de participar en el ata- guez (2020), Guamán Poma presenta a Mama Hua-
que terrorista a la cooperativa Challapampa: “Empa- co como “la primera ‘sacerdotisa’ andina y, por ende,
pada en la leche derramada de vacas y ovejas, vestida quien estableció los ritos para poder comunicarse y
de sangre, se marchó a Challapampa sin mirar atrás, rendir los cultos a los ancestros”. Como se observa,
dejando sus huellas húmedas, blancas y rojas, como la Mama Huaco era un personaje poderoso cuya carac-
bandera peruana” (Pacheco, 2021, p. 222). Por otro terización “masculina” rompía con los estereotipos de
lado, a través del personaje de Nina, se representa la género de la Colonia y, por eso mismo, fue omitida
catástrofe y el desasosiego que significó la pandemia: por la historia oficial. Por ello, Bárbara señala: “Está
registrado por varios cronistas, pero como a los espa-
La pandemia ha multiplicado la incertidumbre, ñoles les chocaba la idea de una mujer fundadora, se
como también los duelos. En el Perú, innume- propaló la versión [...] que fue Manco Cápac” (Pa-
rables personas que fueron pilares esenciales en
checo, 2021, p. 70). Dicha afirmación demuestra lo
cada lugar del país están muriendo unas tras
señalado por Rita Segato (2003) a continuación:
otras. Me pregunto cómo podré reconocer el
paisaje que dejé antes de partir, y, más grave aún, Las formas de vivencia de género que resisten a
cómo podremos reconstruir o reconfigurar sin ser encuadradas en la matriz heterosexual hege-
ellas los nuevos paisajes en el futuro. (Pacheco, mónica están y siempre estuvieron presentes en
2021, p. 306) todos los contextos [...]. Sin embargo, el control
Asimismo, mientras que las dos últimas etapas del patriarcado y su coacción se ejercen como
censura en el ámbito de la simbolización de esa
representan el caos y las fracturas sociales y políticas,
fluidez [...], en el cual los significantes son disci-
la primera simboliza el equilibrio entre el ser humano
plinados y organizados por categorías que corres-
y la naturaleza, así como la potencia femenina como ponden al régimen simbólico patriarcal. (p. 15)
parte importante de la cosmovisión andina. Precisa-
mente, esta poderosa presencia femenina supone una Por otro lado, el hecho de considerar a Mama
gran diferencia respecto a las novelas fundacionales, Huaco como fundadora del Cusco, así como predece-
las cuales se basaban en el romance de Eros y Polis. sora de las mujeres andinas, posee una gran carga sim-
En El año del viento, en cambio, la familia alegórica está bólica: se destruye el paradigma femenino basado en
conformada por tres mujeres de diferentes edades que estereotipos de género (las mujeres son ingenuas, débi-
descienden de un mismo personaje legendario: Mama les y temerosas) y se revela otro cargado de sagacidad,
Huaco, una figura ancestral de una gran potencia fuerza y valentía. Estas características son también las
simbólica. Dicho personaje es mencionado por Bár- de Bernarda y Bárbara, quienes aparecen, al inicio de
bara el día en que conoció a Nina: “¡Entérate que fue la novela, transfiguradas en dos felinos que “se están
Mama Huaco quien lo fundó [el Cusco]! Y ella vivió mirando fijamente, como si sus ojos de fuego buscaran
doscientos años, igual que el colibrí” (Pacheco, 2021, descifrar el pasado, silenciado; el futuro, condenado”
p. 14). Luego, en otro momento, Bárbara se proclama (Pacheco, 2021, p. 9). Estos mamíferos, en la cosmo-
como su descendiente, al igual que su abuela, Bernar- gonía andina, de acuerdo con Renata Mayer y Luis
da: “Ella y yo venimos de Mama Huaco” (Pacheco, Millones (2012), especialmente el puma, actúan como
2021, p. 70). Además, le dice a su prima Nina que ella elementos que dan “fuerza y poder” (p. 92).
también podría adjudicarse ese linaje: “Tú también Por ello, Bernarda, luego de que sus vecinos
puedes ser nieta de Mama Huaco, si quieres, claro” asesinaran a su esposo, tuvo el coraje y la audacia
(Pacheco, 2021, p. 71).
para defenderse de ellos y de sus ansias por apropiar- cuerpos de las personas a través de una explotación
se ilícitamente de sus terrenos. Precisamente, dicha inimaginable, de violaciones sexuales, del control de
actitud es similar a la de Mama Huaco, según esta la reproducción y el terror sistemático” (p. 108).
narración de una de sus hazañas: “Cuando los incas Por otro lado, en El año del viento también se
estaban perdiendo la batalla contra los vecinos que muestra la gran distancia que existe entre el liderazgo
les iban a quitar el Cusco, Mama Huaco degolló al de Mama Huaco en el Perú prehispánico y la reali-
jefe enemigo y sopló sus tripas contra sus seguidores dad de la mujer andina contemporánea. Como refiere
[...] ¡Los desgraciados huyeron espantados!” (Pache- Nina, mientras ella vivía en el Cusco, hasta los diez
co, 2021, p. 71). años, nunca había sido testigo de situaciones que evi-
Como señala María Rostworowski (1988), lo denciaran la desigualdad. No obstante, cuando ella
fundamental de la leyenda de Mama Huaco, viaja a Umara, a través de lo que le cuentan Bárbara y
Bernarda, conoce de cerca la inequidad y la violencia
[...] es analizar la estructura social que [...] sugie- de género —algo que se había naturalizado en el pue-
re. En esta Coya hallamos a la mujer tomando blo—, pues ambas habían sido sus víctimas. Por eso,
parte activa en la conquista del Cusco, luchando
Bárbara caminaba siempre con un arma blanca, algo
junto a los varones y capitaneando un ejército, lo
que le aconsejó a Nina: “—Pero que nunca te falte
que ilustra la situación femenina en un tiempo
mítico, y el nivel concedido a su posición social. una navaja —añadió—. Si quieres, te consigo una”
(p. 35) (Pacheco, 2021, p. 71). Esa arma había sido un regalo
de Bernarda para su nieta, luego de que fuera víctima
Por ello, el recuerdo de Nina sobre Mama Huaco no de un intento de violación.
solo significa una vuelta al pasado o a una parte de la Así, Nina se enteró de los terribles efectos del
memoria histórica, " sino un advenimiento, una cap- patriarcado en la población femenina de los secto-
tura del presente” (Sarlo, 2012 [2005], p. 125). Es de- res más empobrecidos del país. No obstante, muchos
cir, la evocación de dicho personaje connota un claro años después, durante su viaje de investigación a Apu-
cuestionamiento de Nina a los valores impuestos por rímac, descubre que Bernarda y Bárbara habían sido
el patriarcado, vigentes aún en la sociedad peruana. víctimas nuevamente de la violencia de género, pero,
Asimismo, la referencia de Mama Huaco esta vez, de manera más cruenta: mientras que Ber-
como fundadora del Cusco representa una profunda narda fue violada varias veces por sus vecinos (quienes
crítica a la manera en que se ha contado la historia. la odiaban) antes de asesinarla (frente a su nieta), Bár-
Precisamente, respecto a este tema, Pierre Bourdieu bara fue abusada sexualmente por los militares de la
(2000) afirma lo siguiente: base donde fue encarcelada. Según Segato (2019), la
violación “no es un acto sexual, es un acto de poder,
Recordar que lo que en la historia aparece como de dominación, es un acto político” (s/p). Mediante
eterno solo es el producto de un trabajo de eter-
él, “el sujeto violador [...] moraliza, [...], coloca a la
nización que incumbe a unas instituciones (inter-
mujer en su lugar, la atrapa en su cuerpo, le dice: más
conectadas) tales como la Familia, la Iglesia, el
Estado, la Escuela, así como, en otro orden, el que persona, eres un cuerpo” (s/p). Es decir, la des-
deporte y el periodismo [...]. (p. 3) poja de su humanidad. En la siguiente cita, Segato
(2003) define claramente la violación:
También, señala que es necesario “reinsertar en la
historia, y devolver, por tanto, a la acción histórica, [La violación] es una demostración de fuerza y
la relación entre los sexos que la visión naturalista y virilidad ante una comunidad de pares, con el
esencialista les niega” (Bourdieu, 2000, p. 3). objetivo de garantizar o preservar un lugar en-
tre ellos probándoles que uno tiene competen-
En el Perú, dicha visión “esencialista” que ha cia sexual y fuerza física. [...]. Sin embargo, [...],
eternizado un conjunto de estereotipos respecto de la aunque se trate de un delito solitario, persiste
mujer, y que fue configurada por el patriarcado, se la intención de hacerlo con, para o ante una
impuso desde de la Colonia, una época en que, se- comunidad de interlocutores masculinos capa-
gún María Lugones (2011), “la ‘misión civilizadora’ ces de otorgar un estatus igual al perpetrador.
[...] era la máscara eufemística del acceso brutal a los (2003, p. 33)
3. Educación, lectura y escritura: armas de Mama Huaco, pues ella no solo era guerrera, tam-
empoderamiento femenino e inclusión bién “enseñó a la gente a cultivar el maíz” (Pacheco,
2021, p. 71). Así, se sugiere que la educación debería
Como veremos, el tema de la educación es fundamen-
enfocarse en mejorar la calidad de vida de los indi-
tal, tanto en Aves sin nido como en El año del viento. Por
viduos y de su comunidad. Por eso, para Nina, via-
ejemplo, Matto señalaba que la formación de las ni-
jar y conocer a Bernarda y Bárbara representó una
ñas campesinas era necesaria para reforzar “su fuerza
aventura transformadora. Y no solo porque conoció
moral sólida y positiva” y para “pelear contra los ma-
diversas realidades, sino porque, a través del afecto,
les ocultos de la Iglesia, el Estado y el sistema judicial”
ellas le enseñaron a no tener miedo y a superar los
(Berg, 2010, s/p). En Aves sin nido, dichas ideas son
obstáculos. Por ello, en Madrid, Nina le dice a Clara:
defendidas por Lucía Marín, modelo de una mujer
“Conocer a Bárbara y a tu abuela me abrió tanto los
culta e inteligente: “Había recibido bastante buena
ojos” (Pacheco, 2021, p. 342).
educación y la perspicacia de su inteligencia alcanza-
ba la luz de la verdad estableciendo comparaciones” La vocación pedagógica de Bárbara la llevó
(Matto, 2021 [1889], p. 10). Por eso, es ella quien ini- a abandonar la ingeniería para dedicarse exclusiva-
cia la crítica que encierra la obra sobre la estructura mente a dictar clases de primaria en Hatun Humara,
del sistema socioeconómico andino y la corrupción de un pueblo paupérrimo de Andahuaylas. Un día, le
sus autoridades. contó a Nina:
Asimismo, Lucía encarna la idea europea po- [...] a los niños les gustan mis clases [...] sus pa-
sitivista de “la maternidad como función social y la pás también están contentos. Antes tuvieron un
madre como educadora” (Rebaza, 2010, s/p), la cual profesor ocioso que llegaba a la comunidad el
fue impulsada por algunos gobiernos peruanos del si- martes y se marchaba después de dar dos horas
glo XIX. Eso sirvió para revalorizar el papel de las de clases los viernes. ¿Sigues pensando que yo
madres, al considerarse que ejercían una influencia sería más útil como ingeniera? (Pacheco, 2021,
positiva en sus hijos inculcándoles valores morales p. 124)
y cívicos. Por otro lado, Lucía aprecia la educación Bárbara había asumido la enseñanza como un com-
laica y urbana. Así, a través de ella, Matto defiende promiso social ineludible. Estaba motivada por las
su posición anticlerical —cree que la educación y la habilidades que poseían algunas niñas talentosas. Por
Iglesia son incompatibles, ya que esta jamás mejorará ejemplo, había una que parecía “que en su cabeza
las condiciones de vida de las mujeres al ser, precisa- hubiera una calculadora” y otra que “confeccionaba
mente, la causa de su opresión— y su visión moderna muñequitos a los que solo les faltaba caminar” (Pa-
de la educación, lejos de las costumbres nocivas del checo, 2021, p. 124). Sin embargo, paulatinamente,
mundo rural. Bárbara empieza a desconfiar del sistema educativo
En El año del viento, el tema de la educación estatal, pierde la esperanza de que pueda interesarse
aparece desde las primeras páginas, mediante una por estos niños y apoyarlos en sus estudios superio-
suerte de clase ofrecida por Bárbara a Nina, luego de res; por ello, afirma: “Este puto país permitirá que se
tropezarse con una piedra. La explicación sobre este mueran de hambre cultivando papas y ocas” (Pache-
elemento mineral es realizada por Bárbara desde una co, 2021, p. 126). Luego, el abandono de las escuelas
perspectiva científica: “[Sus] tres líneas anaranjadas rurales por parte del Estado ahonda su escepticismo,
(‘son fruto de la oxidación’, me explicó)”, y mítica: que explica su ingreso en Sendero Luminoso. Des-
“era la maqueta de los Ayar” (Pacheco, 2021, p. 13). pués, ella captará a sus mejores estudiantes, siguiendo
De esta manera, demuestra sus conocimientos sobre el ejemplo de sus propios maestros rurales, para adoc-
dos materias y cosmovisiones distintas, así como sus trinarlos y convertirlos en cuadros senderistas. Bárba-
habilidades comunicativas y su vocación pedagógi- ra ha perdido el sentido de la educación: no es más un
ca, heredadas de Bernarda, quien siempre quiso ser espacio de autonomía, diálogo y convivencia.
profesora, aunque nunca pudo estudiar. No obstan- En cuanto a la lectura y a la escritura, estas
te, la abuela inicia a su nieta en el conocimiento de actividades ocupan un lugar de suma importancia
la cultura andina y se convierte en una sucesora de tanto en Aves sin nido como En el año del viento. Esto
explica el vínculo tan estrecho entre Karina Pacheco [...] son antimodélicos en términos de paradigma de
y las escritoras ilustradas del siglo XIX, quienes im- lectoría” (Denegri y Morales, 2021, p. 165).
pulsaron, mediante sus artículos y veladas, tanto las En la novela, la lectura aparece durante el
actividades lectoras como las escriturales. Si bien el viaje en tren. Fernando pregunta a Lucía qué libro
espacio doméstico donde se reunían parecía inocente quiere leer y ella dice “las poesías de Salaverry”. En
y los textos que compartían seguían las recomenda- otro pasaje, Manuel encuentra a Margarita leyendo
ciones del gobierno sobre la lectura femenina (textos los cuentos de “Juan Pulgarcito” (Denegri y Morales,
entretenidos, morales y de utilidad doméstica), ellas 2021, p. 128). Sobre la actividad lectora de Lucía, De-
generaron en sus pupilas un rotundo cambio de pers- negri y Morales (2021) afirman que elegir a Salaverry
pectivas. Este hecho les permitió analizar la realidad confirma “la percepción generalizada en torno a la
y rechazar ciertos patrones de conducta impuestos poesía como género más apropiado para las mujeres”
desde los espacios hegemónicos. De esta manera, las (p. 166), y, siendo ese texto claramente misógino, se
escritoras borraron los límites entre el espacio privado muestra como una “lectora complaciente del deseo
y público, “ampliando el espectro de influencia de las del patriarca” (p. 167). Así, “Lucía no lee su propio
mujeres en un campo —social, intelectual, político— deseo sino el deseo de Fernando [...], y a través de este,
dominado excluyentemente por hombres” (Mestan- [...] el [...] de sus connacionales masculinos (Denegri
za, 2022, p. 51). y Morales, 2021, p. 167). Sobre Margarita, si bien el
En Aves sin nido, la lectura y la escritura son texto de Pulgarcito tiene una historia similar a la suya,
fundamentales para las protagonistas. Por ejemplo, pues ambos deben separarse de sus padres para me-
en algunos pasajes, se presenta el proceso de adqui- jorar sus vidas, cuando Margarita lo lee es sorpren-
sición de la lectoescritura de Margarita, quien posee dida por Manuel, quien inmediatamente se enamora
grandes habilidades para el aprendizaje: “Margarita de ella. Por eso, ella no leería su propio deseo, sino
se ocupaba en acomodar en una caja de cartón las el de él, por lo que Denegri y Morales afirman: “el
fichas del tablero contador, en el cual ya conocía to- deseo no es nunca el del personaje de la mujer lecto-
das las letras”. Debido a sus progresos, Lucía se siente ra, sino el del otro masculino” (2021, p. 167). He ahí
complacida: “Cada día me siento más satisfecha de una contradicción: a nivel teórico, la lectura es una
mi ahijada”, así como Manuel, quien la somete a un herramienta de liberación femenina; a nivel práctico,
examen: “Y vaciando las fichas comenzó a escoger es aún soporte de la ideología patriarcal al reforzar la
letras, enseñándoselas a Margarita. —A, X, D, M— idea de las mujeres como objetos del deseo masculino.
decía la niña con viveza encantadora” (Matto, 2021 El año del viento es una exploración narrativa
[1889], p. 94). en la que convergen dos géneros: la novela policial y
En lo que atañe a la lectura, Aves sin nido repre- el bildungsroman13. En ellos, la lectura y la escritura son
senta el proyecto educativo nacional de la época que esenciales. Respecto al primero de los géneros, la his-
impulsaba la lectura femenina. De acuerdo con De- toria gira en torno a un enigma (¿Bárbara ha muerto?)
negri y Morales (2021), parafraseando a María Emma que Nina, la narradora, intenta resolver a través de la
Mannarelli, debido a la investigación de diversas fuentes escritas y orales, así
como de la observación, el análisis y la deducción. En
[...] equivalencia establecida entre el sujeto feme- relación con la novela de aprendizaje14, la búsqueda
nino y la función materna por parte del discurso identitaria y la recuperación de la memoria personal,
nacional hegemónico, el denominador común
social y mítica se produce a través de la escritura.
de las propuestas referidas era la utilidad de sus
lecturas en la crianza y en su rol de garante del Asimismo, la novela presenta ciertos elemen-
orden doméstico. (p. 162) tos metaficcionales15 que le permiten reflexionar al
lector sobre los difusos límites entre la ficción y la rea-
Para estas autoras, Lucía es el modelo de mujer ilus- lidad. Por ejemplo, en varios momentos, la narrado-
trada, pues lee lírica, motiva a su hija a leer y la guía ra alude a su trabajo como escritora, lo que le hace
en sus lecturas, así como lucha por los derechos de los suponer al lector que parte de esa producción es la
indígenas y las mujeres, pero “no actúa en un entorno novela que está leyendo: “Durante años imaginé que
sororal, en tanto el grueso de los personajes femeninos alguna vez tendría que escribir sobre 1981” (Pacheco,
2021, p. 88). Además, a lo largo de la novela, se mez- implican la necesidad de analizar la realidad pasada
cla el género narrativo con el poético, pues se insertan y presente y encontrar respuestas y soluciones. Enton-
algunos textos en verso que funcionan como vías de ces, para Nina, la búsqueda de Bárbara es una forma
acceso al mundo mítico. En uno de ellos, se hace refe- de volver a un trauma social, identificarlo y registrarlo
rencia a Bernarda, quien escribe, con sus manos, en el a través de la escritura:
aire, el nombre de su nieta: “[...] de abajo arriba, de
derecha a izquierda, / en líneas zigzagueantes, como Si la pandemia no nos hubiera puesto a todos
el camino / que llevaba de su casa a la escuelita de contra las cuerdas, obligados a confrontarnos
con nuevos y antiguos miedos, forzados también
Hatun Umara” (Pacheco, 2021, p. 132). En otro pa-
a detenernos y en silencio atisbar la memoria de
saje, Nina escribe el nombre de su prima en internet
otros tiempos, no habría sido capaz de escribir lo
para buscarla: “Bárbara Varas. Ese nombre que me que de Bárbara quedó revelado. (Pacheco, 2021,
parecía único e irrepetible, en la red se multiplicaba. p. 325)
Y, a la vez, desaparecía entre académicas, buceadoras,
economistas, escritoras [...]” (Pacheco, 2021, p. 141). Respecto al tema de la lectura, en El año del
Es decir, ambas pretenden encontrar a Bárbara y dar- viento las tres mujeres son amantes de los libros. Ber-
le vida mediante la escritura. narda tenía una colección de revistas y conocía las
La novela misma es un compendio del proceso historias de memoria; poseía una gran facilidad para
de investigación (de lectura y escritura) emprendido contarlas, así como para narrar mitos y leyendas. Bár-
por Nina, luego de escuchar la noticia de la muerte bara heredó las habilidades orales de su abuela, pero
de Bárbara. En un principio, la búsqueda de la prima cambiaba a su antojo los relatos. Sin embargo, cuan-
se realiza a través de un estudio profundo de diversos do los contaba, era como “una flauta que hechiza a
textos que encontró en internet —documentos ofi- los niños para asomar las narices al fondo de una que-
ciales como el Informe de la verdad, artículos y blogs brada” (Pacheco, 2021, p. 45). Nina también sentía
terroristas— y, luego, mediante un viaje —y entre- fascinación por la lectura, inculcada por su madre y
vistas a algunos actores del conflicto armado— que Bárbara.
ella realiza a la región Sur Central del Perú. De esta Como se observa, toda la novela corresponde
manera, la investigación se configura como un cami- a un ejercicio metaliterario: lo que leemos es un texto
no fragmentario y tortuoso, completamente distinto que alguien está escribiendo sobre la base de lecturas
a la mentira que la familia había creado sobre ella: que realiza de sus recuerdos y de diversos discursos
“Bárbara había viajado a Brasil a estudiar veterina- (artículos, el informe de la CVR, narraciones orales y
ria”. Así, en la novela, la lectura y la escritura simboli- escritas, películas y canciones). De esta manera, Nina,
zan un viaje de Nina hacia ese pasado doloroso (de la a través de su escritura, se construye a sí misma, pues,
década de 1980) —“un descenso a las tinieblas” (Pa- según Maurice Blanchot (1992), “no escribimos según
checo, 2021, p. 90)— para conocerlo, porque ella, en lo que somos; somos según aquello que escribimos” (p.
esa época, “corría a la par de un Perú, [...] negado a 81). Es decir, la escritura no es solo un mero artificio,
hacerse adulto, reacio a mirarse, al fin, en la compleji- sino parte importante del ser del autor, pues “todo tra-
dad de sus colores propios, en sus abismos” (Pacheco, bajo nos transforma, toda acción realizada por noso-
2021, p. 88). tros es acción sobre nosotros” (Blanchot, 1992, p. 81).
Además, la pandemia de COVID-19 y el caos Uno de los discursos que se repite a lo largo de
sanitario generan, en Nina, otro de carácter emocio- la novela es el estribillo de una canción que Bárbara
nal. Sin embargo, es una oportunidad para su bús- siempre entonaba: “Viento, dile a la lluvia, que quiero volar
queda identitaria a través de la escritura y la lectura: y volar” (Pacheco, 2021, p. 311), el cual adquiere mayor
“Desde el mundo puesto de cabeza en el que ahora relevancia el día en que Nina la encuentra. Bárbara
tratamos de descifrarnos” (Pacheco, 2021, p. 145). Por aparece ante sus ojos como una mujer escindida —a
otro lado, Nina conecta esa indagación personal con causa de la violencia sexual de la que fue víctima y de
la que emprende de Bárbara. De esta manera, las in- la de orden político de la que fue victimaria, aun en
vestigaciones que realiza, además de confrontarla con contra de sus principios—. Sin embargo, a pesar de
el horror que significó el conflicto armado, también encontrarse envejecida, mentalmente desequilibrada
y casi afásica, susurra la primera palabra (“Viento”) de secuencia lineal, pues nunca hubo una división real
dicha canción —la cual alude al título del libro— y entre la Colonia y la República. Por ello, para Pratt, la
mueve los brazos denotando “volar”. En este pasaje, historia republicana implica un ajuste constante de las
la novela hace referencia a Ayar Cachi, uno de los relaciones coloniales de abuso y discriminación.
hermanos fundadores del Imperio inca, quien había Este trabajo analiza una serie de coinciden-
resucitado en un colibrí, según contaba Bárbara. De cias entre Aves sin nido (2021 [1889]) y El año del viento
esta manera, la novela enlaza la resiliencia de Bárbara (2021): su carácter fundacional; sus representaciones
(una especie de Ave Fénix) y su espíritu de indepen- alegóricas; su hondo cuestionamiento al patriarcado
dencia con la Independencia del Perú, que, en el año y su visión de la lectura, la escritura y la educación
en que se publicó la novela, celebraba su bicentena- como armas poderosas de empoderamiento femeni-
rio, pero era un país moribundo debido a la profunda no e inclusión. Según Sommer (2004), las ficciones
crisis económica y social que padecía. fundacionales del siglo XIX tenían el objetivo de unir
Por eso, quienes se aventuren a las páginas de la política, la historia y la ficción de tema romántico.
El año del viento, tal vez descubran, como señala Orfa Estas representaban la relación entre Eros y Polis, lo
Vanegas (2011) sobre la práctica lectora de las muje- erótico y lo político, mediante el empleo de alegorías,
res, “un medio para redescribir su realidad, para es- con el fin de lograr cambios concretos en las socieda-
tablecer un modo de comunicación más afín a su au- des a través de proyectos nacionales.
tocomprensión del Otro y del mundo [...] y quizás se Respecto a Aves sin nido, es una ficción funda-
pueda llegar a Ser desde aquello que se lee” (p. 305). cional cuyo fin es representar la realidad de un pue-
En dicho caso, la lectura de esta novela podría ge- blo andino (Kíllac), denunciar la corrupción de sus
nerar reflexiones profundas y permitir la solución de autoridades, así como la opresión de los indígenas y
conflictos personales y sociales relativos a la violencia de las mujeres, e impulsar su educación. En esta obra,
de género, a la discriminación y a las desigualdades. el romance entre Eros y Polis está simbolizado por el
Eso evitaría que, después de cuarenta años, se repitie- arquetipo de la madre y del padre, respectivamente,
ra esta afirmación de Nina: “Escribo esto y me doy según la teoría de Jung. Mientras que la madre está
cuenta de que no hemos cambiado mucho, por no asociada a la vida y a la alimentación, el padre, a las
decir nada” (Pacheco, 2021, p. 89). instituciones y a las leyes. En Aves sin nido, Eros y Polis
están encarnados en Margarita y Manuel, cuyo deseo
4. Conclusiones es formar una familia. No obstante, esa unión es in-
Existe un estrecho vínculo entre Karina Pacheco y las viable porque ambos son hermanos, hijos del obispo
escritoras ilustradas del siglo XIX —especialmente Pedro Miranda. Dicho matrimonio frustrado es una
Clorinda Matto—, quienes no solo denunciaron la representación del fracaso del Perú como Estado-na-
corrupción de las autoridades y su abuso de poder, ción debido a la corrupción y al abuso de las autori-
sino que, además, plantearon lúcidos discursos de dades. Asimismo, la obra cuestiona la desigualdad y
identidad nacional. Sin embargo, por su cuestiona- la violencia de género y destaca el empoderamiento
miento a los modelos hegemónicos del patriarcado, de las mujeres de diferentes estratos, quienes luchan
recibieron el rechazo de la mayoría de los intelectua- contra la corrupción de las autoridades.
les de la época. Sobre el nexo entre las ficciones fundacionales
Para comprender el nexo entre Aves sin nido, de y El año del viento, en esta novela también se integran
Clorinda Matto, y El año del viento, de Karina Pacheco, la política, la historia, la nación y la imaginación. No
sería oportuno aludir a la hipótesis de Pratt (2022) del obstante, a diferencia de las ficciones decimonónicas
mapa nocturno. Según Pratt, debido a las limitacio- que tratan sobre estados jóvenes, la obra de Pache-
nes del patriarcado, las autoras siempre tuvieron obs- co representa a una república bicentenaria, pero que
táculos para escribir y publicar. Por ello, sugiere que acarrea las mismas taras de las colonias. Dicho texto
la literatura femenina sea imaginada como un mapa tampoco propone un proyecto específico de construc-
nocturno que revele, desde la Colonia hasta hoy, las ción nacional. Sin embargo, muestra un constante pa-
luces de las lámparas de las escritoras que solo pueden ralelismo entre tres períodos históricos (prehispánico,
trabajar de noche. Dicho mapa no representaría una la década de 1980 y el presente) para demostrar que
la crisis actual (pandemia) tiene las mismas causas del Denegri y Morales (2021) afirman que representa el
pasado: la indiferencia, la discriminación, la desigual- proyecto educativo nacional de la época. No obstante,
dad y la violencia. De esos períodos, el prehispánico si bien Lucía es la encarnación del modelo de mujer
connota estabilidad. Si bien está simbolizado median- ilustrada, no tiene interlocutoras. Por otro lado, al leer
te varios elementos, destaca una piedra considerada a Salaverry, Lucía no solo encaja en el estereotipo de
como la representación de la cueva de los Ayar, los la mujer lectora de poesía lírica, sino que, como es un
fundadores del Cusco. Por eso, a pesar de que no hay texto misógino, lee en función del deseo de su esposo
un proyecto específico, sí un deseo de revisar el pasa- (el del poder patriarcal que él representa), no del suyo.
do prehispánico para aprender de él. Sucede lo mismo con Margarita: ella tampoco leería
Por otro lado, a diferencia de las otras ficcio- su propio deseo, sino el de Manuel. Entonces, hay una
nes fundacionales, basadas en el matrimonio de Eros contradicción: a nivel teórico, la lectura es arma de
y Polis, en El año del viento se presenta una familia empoderamiento; a nivel práctico, es aún soporte de
alegórica conformada por tres mujeres que encar- la ideología patriarcal.
nan distintos períodos históricos: Bernarda, el pre- En El año del viento la educación es sustancial,
hispánico; Bárbara, la década de 1980; y Nina, el pues tanto Bernarda como Bárbara poseen aptitudes
presente (la pandemia). Todas ellas descienden de un para la docencia; de alguna manera siguen el ejemplo
mismo personaje legendario: Mama Huaco, una de de Mama Huaco, quien enseñaba cómo debía culti-
las hermanas Ayar, y poseen varias de sus caracterís- varse el maíz. Así, la obra vincula el aprendizaje con
ticas. Si bien, según diversas crónicas, esta era una la realidad y el procurar el logro del bienestar social.
valiente guerrera y una poderosa curaca, así como Bárbara pierde la confianza en que el sistema educati-
la verdadera fundadora del Cusco, la historia oficial vo se interese por sus estudiantes, por lo que se incor-
la ha relegado por ser un personaje que cuestiona pora a Sendero Luminoso. Luego, captará a sus me-
los roles de género impuestos por el patriarcado. Por jores alumnos para asimilarlos al senderismo, lo cual
otro lado, en El año del viento se muestra la gran dife- revela que ha perdido el verdadero sentido de la edu-
rencia que existe entre el poder de Mama Huaco, la cación como un espacio de autonomía, diálogo y con-
desigualdad y la violencia de género de la que es víc- vivencia. En relación con el tema de la lectura, tanto
tima la mujer andina contemporánea. Por ejemplo, Bernarda, Bárbara como Nina son grandes lectoras.
se hace referencia a la violación grupal que sufrieron Por otro lado, la novela es una síntesis del proceso de
tanto Bernarda como Bárbara, a pesar de ser mu- investigación de Nina para buscar a Bárbara, a través
jeres valientes y empoderadas. Para Segato (2003), del análisis e interpretación de diversos textos encon-
este acto no es de tipo sexual, sino una demostración trados en internet —el Informe de la verdad, artículos
de poder. A través de él, el violador intenta despojar y blogs—. De esta forma, la actividad escritural y la
a la víctima de su humanidad. lectora representan el regreso a un pasado cargado
Respecto al tema educativo, en Aves sin nido se de violencia para conocerlo, interpretarlo, sanar las
concibe el proceso de enseñanza-aprendizaje como heridas sociales —la violencia de género, la discrimi-
una herramienta fundamental de inclusión social y nación y las desigualdades— y transformarlo.
empoderamiento femenino. Por ello, Lucía Marín,
una mujer culta e inteligente, madre y educadora, es Financiamiento
quien inicia la crítica contra el sistema socioeconó- Esta investigación forma parte del proyecto “Escritura
mico andino. Ella representa algunas ideas de Matto y acción: narradoras peruanas hoy”, financiado por el
sobre la educación: defiende la enseñanza laica y ur- Instituto de Investigación Científica de la Universidad
bana. Sobre la escritura y la lectura en Aves sin nido, de Lima (IDIC).
Notas
1 Según Sara Beatriz Guardia (2013 [1985]), ambas escritoras fueron “voces que emer-
gieron del silencio para interpelar los discursos hegemónicos, exigir, criticar y rein-
terpretar la tradicional cultura peruana. Escritura que [...] significa un lenguaje propio,
un espacio de liberación, de reconocimiento de sí mismas y de redefinición, lo cual
originó una violenta reacción de la tradicional sociedad limeña” (Guardia, 2013 [1985],
p. 250).
2 La crítica a la obra de Pacheco no se compara en lo absoluto con la animadversión
que provocó Clorinda Matto de Turner (1852-1909). Según Denegri (2018), en 1895,
debido a sus publicaciones periódicas en Los Andes, Matto fue víctima de una ven-
detta política: su casa e imprenta “La Equitativa” fueron incendiadas y, luego, recibió
agresiones e insultos desde varios periódicos “que hacían referencia a su extracción
social y cultural” (Denegri, 2018, p. 227). Por eso huyó a Chile y, después, a la Argen-
tina, donde se estableció hasta su muerte (Denegri, 2018, pp. 225-228).
3 El patriarcado es un sistema de dominio masculino cuyo objetivo, durante siglos, ha
sido invisibilizar y subordinar a las mujeres. De acuerdo con Rita Segato (2003), “el
patriarcado es una estructura de relaciones entre posiciones jerárquicamente orde-
nadas que tiene consecuencias en el nivel observable, [...], pero que no se confunde
con ese nivel fáctico, ni las consecuencias son lineales, causalmente determinadas o
siempre previsibles” (p. 14).
4 Según Antonio Zapata (2021), en el Perú, “la formación del Estado oligárquico [...] fue
especialmente complicada porque surgió de las cenizas de la derrota ante Chile. [...]
el país había quedado destruido por la ocupación chilena” (p. 125).
5 Según Jackeline Huamán (2021), “la crisis sanitaria generada por la COVID-19 en el
Perú ha reflejado deficiencias [...] en el sistema de salud, a consecuencia de la falta
de capacidad resolutiva de los establecimientos de salud, en referencia a recursos hu-
manos [...] y recursos materiales [...]. Por otro lado, uno de los efectos [...] ha sido el
incremento de los niveles de pobreza, pobreza extrema y desigualdad social” (p. 31).
6 Según Juan Carlos Alonso (2004), “Jung los definió como ‘factores y motivos que
ordenan los elementos psíquicos en ciertas imágenes... pero de tal forma que solo se
pueden reconocer por los efectos que producen’ (Jung citado por Sharp, 1994: 29
[...] [Los arquetipos] representan la posibilidad de que ciertas ideas, percepciones o
acciones sucedan ante determinadas circunstancias del entorno. De esta manera, los
arquetipos predisponen al ser humano a enfocar la vida y a vivirla de determinadas
formas, de acuerdo con pautas anticipadas previamente dispuestas en la psique (Ste-
vens, 1994)” (p. 60).
7 Casi desde el inicio, se presenta el drama de los Yupanqui por culpa del “cobrador, el
cacique y el tata cura” (Matto, 2021 [1889], p. 7).
8 En esa época, dicha condición conllevaba un estigma al ser producto de un sacrilegio;
por ello, existe una expresión homónima que significa “persona insignificante” (Hilde-
brandt, 2015).
9 Desde la Colonia, la violencia de género perpetrada por las autoridades con las mu-
jeres indígenas y afroperuanas es una práctica común, tal como lo explica Velázquez
(2022): “Dentro de la gran cantidad de imágenes simbólicas rectoras de nuestros
imaginarios, cabe mencionar la violación sistemática y continua de las mujeres de las
dos comunidades étnicas subalternas (indios y afroperuanos) realizada por varones
del grupo dominante. Este hecho traumático [...] constituye un acontecimiento funda-
cional de nuestro orden social y regulador de las relaciones jerárquicas interétnicas y
de género” (p. 123).
10 De acuerdo con Iniciativa Spotlight Argentina (2022): “Los estereotipos reproducen
modelos que circulan [...] en forma de ‘mandatos’ que se convierten en la exigencia de
un ideal a alcanzar. [...]. Sin embargo, al tratarse de un ideal, no es posible alcanzarlo
completamente [...]. Por eso, los estereotipos de belleza pueden generar dolor, ver-
güenza [...] rechazo por el propio cuerpo. Y ese proceso de sujeción y sometimiento
[...] está directamente vinculado con una forma de violencia por motivos de género”
(Iniciativa Spotlight Argentina, 2022, p. 8).
11 En el Perú, según Zapata y Rojas (2013), los discursos racistas se usan como herra-
mientas de legitimación de las desigualdades sociales, “se trata de ideas que atra-
Referencias bibliográficas
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violador en tu camino”: “La violación no es un acto sexual, es un acto de poder,
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