6- DESCUBRE TU MINISTERIO
Introducción
Los creyentes deben trabajar en armonía con la diversidad de dones y ministerios.
Un elemento clave es la disposición de corazón y alegría en el servicio a Jesús.
El Plan Supremo
La meta debe ser la misma que la de Dios: la salvación del mundo.
Cada persona contribuye de manera única al plan de Dios, hablando a otros sobre el amor divino.
La tarea asignada se encuentra en la intersección del plan de Dios y nuestros anhelos y dones.
¿Cuáles son mis capacidades?
Es importante reconocer los puntos fuertes y especializarse en ellos.
No enfocar los puntos fuertes puede impedir lograr las tareas únicas que Dios nos llama a hacer.
¿Sirvo a Dios ahora?
El primer campo misionero está bajo el propio techo.
Se debe comenzar haciendo grandes cosas para Dios en el trabajo y en la iglesia local.
Cinco Ministerios
Ministerio Apostólico: Expansión del reino de Dios, capacitar a los creyentes y atender los diferentes
ministerios.
Ministerio Profético: Proclamar el mensaje divino, exhortar y advertir a los hermanos.
Ministerio Evangelista: Anunciar las buenas noticias y hacer discípulos.
Cinco Ministerios (continuación)
Ministerio Pastoral: Alimentar con la Palabra, cuidar y liderar a los seguidores de Jesús.
Ministerio del Maestro: Comunicar eficazmente las verdades de la Biblia.
Cada ministerio tiene como propósito perfeccionar a los santos para la obra, la edificación y crecimiento
del cuerpo de Cristo.
Edificando el Cuerpo de Cristo
La Iglesia recibe la misión de cumplir con el ministerio de la reconciliación.
La interacción adecuada de cada creyente contribuye con el desarrollo de sus dones.
Ministerio Auténtico
El futuro espiritual del liderazgo depende del tiempo dedicado a la oración y al conocimiento de la
Palabra de Dios.
Los líderes y ministros deben ser conocidos por su dedicación a la Biblia y por la orientación espiritual.
Conclusión
Es posible identificar los dones que Dios ha repartido a cada creyente por el Espíritu Santo.
Hábitos como orar, leer la Biblia y ayunar ayudan a poner en acción los ministerios.
Se requiere leer e investigar sobre los dones que posee, experimentar ministrando para suplir las
necesidades del prójimo y capacitarse constantemente.