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Recurso de Apelación Laboral por Accidente

El documento presenta un recurso de apelación ante la justicia laboral en representación de Teófilo Alberto Peñas Núñez, quien sufrió un accidente laboral que le causó secuelas incapacitantes. Se argumenta que la Comisión Médica de Capital Federal erróneamente determinó que no había incapacidad, lo que ha generado un gravamen irreparable. Se solicita la remisión del caso a un juzgado competente y se critica la actuación de la ART por su falta de atención adecuada al trabajador.
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Recurso de Apelación Laboral por Accidente

El documento presenta un recurso de apelación ante la justicia laboral en representación de Teófilo Alberto Peñas Núñez, quien sufrió un accidente laboral que le causó secuelas incapacitantes. Se argumenta que la Comisión Médica de Capital Federal erróneamente determinó que no había incapacidad, lo que ha generado un gravamen irreparable. Se solicita la remisión del caso a un juzgado competente y se critica la actuación de la ART por su falta de atención adecuada al trabajador.
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PROMUEVE RECURSO DE APELACION ANTE LA JUSTICIA ORDINARIA

DEL FUERO DEL TRABAJO.

EXPEDIENTE 163105/22
Miembros del Servicio de Homologación.

SR. JUEZ:

ALLOVERO SANTIAGO Abogado inscripto en el T°122 F°831 del


C.P.A.C.F., CUIT 20-28372312-8, en representación de PEÑAS NUÑEZ
TEOFILO ALBERTO- DNI 94.402.236- con domicilio real en la manzana 22,
casa 25, villa 31, Ciudad Autónoma Buenos Aires, constituyendo domicilio
procesal en la calle Uruguay 632 piso 3 depto F - Tel:011- 43717200 -
Mail:sallovero@[Link]- Domicilio de Notificación Electrónica: 20-28372312-
8, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, respetuosamente me presento y digo:

I.- PERSONERIA

Que conforme al acta poder laboral que se aporta, soy apoderado de


PEÑAS NUÑEZ TEOFILO ALBERTO- DNI 94.402.236- NACIONALIDAD
boliviana - Fecha de nacimiento: 05/03/1997, con domicilio real en manzana 22,
casa 25, villa 31 Ciudad Autónoma Buenos Aires.

II.- RECUSA SIN EXPRESION DE CAUSA


Que siguiendo expresas instrucciones de mi mandante vengo por la
presente a formular recusación sin expresión de causa contra los Juzgados
Nacionales del Trabajo Nros. 5, 6, 24, 56, 76 y 79, solicitando se remitan los
autos al juzgado que por turno corresponda (art. 14 y siguientes del CPCC).

III. OBJETO

Que vengo por el presente a promover formal Recurso de


Apelación contra lo dispuesto por la Comisión Médica de Capital Federal; ello,
en concordancia con lo dispuesto por el artículo 2° de la Ley 27.348 y artículos
16 y 18 de la resolución SRT 298/2017, fundándome en que lo resuelto por dicho
órgano administrativo no se ajusta estrictamente a derecho causando un
gravamen de carácter irreparable.

IV. ACREDITA CUMPLIMIENTO DE INSTANCIA ADMINISTRATIVA


OBLIGATORIA.

Que, a fin de iniciar al presente recurso, vengo a acreditar el


cumplimiento de la instancia administrativa previa obligatoria y excluyente ante
las Comisiones Médicas Jurisdiccionales, conforme artículos 1 a 3 de la Ley
27.348 y anexo, acompañando el respectivo dictamen expedido por dicho
organismo, el cual informa equivocadamente el porcentaje de incapacidad,
decisión que no conforma ni acepta el suscribiente y que, por tal medida, formula
el presente ante su dependencia judicial y por razón de su competencia.

En efecto, sufrió un accidente in itinere que le generó secuelas


incapacitantes tanto físicas como psicológicas y que al día de hoy siguen
presentes.

V. COMPETENCIA

Conforme lo dispuesto por el artículo 2° de la Ley 27.348, el


juzgado que participará a los efectos de resolver lo planteado por el presente
recurso resulta ser competente en razón del domicilio de la Comisión Médica
Jurisdiccional que intervino en la presentación de quien suscribe en contra de la
resolución de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo a PROVINCIA ART S.A.
C.U.I.T. 30-68825409-0, cuya decisión recae hoy en recurso en relación y con
efectivo suspensivo hacía su dependencia; ello, a raíz de la opción brindada por
el propio cuerpo normativo.

VI- LAS TAREAS Y LAS CONDICIONES ÁMBITO


LABORALES: ACCIDENTE DE TRABAJO.
El actor realizaba tareas para su empleador ya identificado como
GOBIERNO DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.

VII.- INGRESO A LA REALACIÓN LABORAL CON CAPACIDAD TOTAL.


REGISTRADO Y RECONOCIDO POR EL EMPLEADOR Y LA A.R.T. COMO
APTO Y SANO:

El accionante fue registrado por su empleador, previo examen médico


preocupacional, que lo declaró APTO Y SANO.

VIII.- DEL ACCIDENTE LABORAL SUFRIDO.

El accidente in itinere que causó en la salud del actor los daños por los que
se reclama en esta acción tuvo lugar el día 8 de marzo de 2022, alrededor de las
07.15 horas.
En este día, el actor se encontraba desde su lugar de trabajo a su casa,
como lo hacía de forma habitual, cuando tuvo lugar el hecho súbito y violento
que de manera inevitable causó daños de tipo permanente a su salud.

En el lugar y hora señalada el actor se encontraba yendo desde su lugar de


trabajo a su domicilio, en auto saliendo aproximadamente a las 06.30Hs y siendo
las 07.10Hs mientras circulaba por la calle Varela al llegar a la intersección con
la calle Castañares es embestido por un automóvil. En primer lugar es asistido
en el Hospital Cecilia Grierson y luego realiza denuncia a la ART y le realizaron
varios estudios, sesiones de FKT, y colocación de collar donde le
diagnosticaron: traumatismo de columna cervical.
Respetando las disposiciones del médico y cumpliendo, también, con las
sesiones ordenadas, en fecha 16 de marzo de 2022 se presenta el trabajador
ante el especialista, quien le informa que, independientemente del daño sufrido,
la ART había determinado que las lesiones sufridas en el accidente en ocasión
no presentaban secuelas incapacitantes y que, por lo tanto, procedería a emitirle
el alta médica.

Cabe convocar a un paréntesis en este momento, atento a los efectos que


dicha decisión conllevaba en la figura del trabajador. La ART otorgo el alta sin
que el actor se encuentre en condiciones de trabajar. Con solo imaginar el simple
sentimiento de desamparo, de desprotección, de una irresponsabilidad con
pocos precedentes por parte de un trabajador que siempre respondió hacia su
empleador, durante el extenso vínculo laboral, con eficacia, buena fe, con una
responsabilidad y compromiso intachables, es estremecedor. Si bien contaba y
aún cuenta con una obra social que respondió y todavía responde ante el
abandono generado, es claro que el trabajador buscaba que todo el esfuerzo
entregado a sus empleadores se vea reconocido, no solo pecuniariamente, sino,
también, ante situaciones como la descripta, y que, si bien la negativa por parte
de la aseguradora no resulta atribuible al empleador, nada hizo este último para
contrarrestar dicha decisión en favor de su empleado.

El actor recibió el alta, en donde la comisión médica dictaminó QUE NO


SUFRÍA INCAPACIDAD ALGUNA, lo que consideramos como erróneo debido a
que el Sr. Oviedo continúa con secuelas producto del accidente in itinere, lo que
le impide poder realizar las tareas de manera normal, como lo hacía previamente
al accidente.

Este infortunado evento que tuvo lugar de manera imprevista causó


consecuencias que alterarán la vida el actor para siempre: traumatismo de
columna cervical, limitación funcional.
El accidente laboral como sus nocivas consecuencias para la salud del
trabajador fueron denunciadas a PROVINCIA ART S.A. y reconocidas por esta
como siniestro cubierto en los términos de la L.R.T.

Al brindar la cobertura médica requerida por el actor, tal como se acredita


con documentación aportada y ofrecida como prueba de la presente acción, se
evidencia que el actor al momento del accidente contaba con cobertura por parte
de la aseguradora de riesgos de trabajo, lo que implica que ésta deberá
indemnizar al trabajador por los daños sufridos en el accidente que motiva esta
demanda.

Como consecuencia del accidente laboral de que el actor fue víctima, debió
recibir tratamiento consistente medicamentos. Este tratamiento fue brindado por
prestadoras designadas por la A.R.T. demandada.

El accidente laboral como sus nocivas consecuencias para la salud del


trabajador fueron denunciadas a PROVINCIA ART S.A. y reconocidas por esta
como siniestro cubierto en los términos de la L.R.T.

Al brindar la cobertura médica requerida por el actor, tal como se acredita


con documentación aportada y ofrecida como prueba de la presente acción, se
evidencia que el actor al momento del accidente contaba con cobertura por parte
de la aseguradora de riesgos de trabajo, lo que implica que ésta deberá
indemnizar al trabajador por los daños sufridos en el accidente que motiva esta
demanda.

B) EL NEXO CAUSAL ENTRE EL DAÑO Y EL ACCIDENTE IN ITINERE

Bajo ningún aspecto puede negarse la relación causal existente


entre el accidente IN ITINERE denunciado oportunamente y el daño sufrido por
el trabajador.

Tal es así, que PROVINCIA ART SA nunca rechazó el siniestro


denunciado por el actor y posteriormente le dio ingreso a tratamiento brindándole
parcialmente prestaciones médicas.

El procedimiento adoptado por la ART evidencia su aceptación del


accidente con su primera manifestación el 8 de marzo de 2022 y denunciada.

A su vez, la comisión médica jurisdiccional tampoco cuestionó la


existencia del nexo causal existente entre el siniestro y la lesión sufrida por la
accionante.
En efecto, las secuelas incapacitantes sufridas por el actor son
posteriores a su ingreso laboral para GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS
AIRES, CUIT 34-99903208-9, donde el actor desempeñaba sus tareas.

C) LA CONNIVENCIA ENTRE LA ART Y LAS COMISIONES MÉDICAS


JURISDICCIONALES.

Las sospechas de connivencia entre ambas entidades no nacen a


partir del presente caso, sino que vienen gestándose desde hace tiempo, no solo
por los letrados que, ante las dudas existenciales planteaban la
inconstitucionalidad de las comisiones médicas fundada, entre otras cosas, por
ciertas actitudes que denotaban una evidente relación de conveniencia, sino,
también, por la jurisprudencia del alto tribunal de justicia que ha dado lugar a las
solicitudes expuestas y tachado definitivamente de inconstitucionales a los
mencionados órganos administrativos.

Con la nueva Ley 27.348, se aprecia el renacimiento de tales


entidades con el convencimiento de que su obligatoriedad y exclusividad traería
aparejada importantes reformas internas y así evitar los malos pensamientos de
un pasado cercano; pero ello no fue así y se vuelve a caer en los mismos
procedimientos deficientes y anárquicos que invistieron su inconstitucionalidad.

El presente es uno más de aquellos casos, habiéndose cumplido con el


procedimiento provisto por la Resolución 298/2017, donde la Comisión Médica
Jurisdiccional reconoce las mismas patologías que PROVINCIA ART SA, es
decir – traumatismo de ambas rodillas, limitación funcional.-, pero consigna
equivocadamente que no han determinado correctamente secuelas
incapacitantes de vinientes de la contingencia denunciada.

En efecto, la Comisión médica interviniente se limitó a resolver


sobre la base de lo informado en el alta médica por la ART, independientemente
de las pruebas aportadas por el reclamante, logrando así un único objetivo, que
el trabajador demorase su reclamo ante la justicia, evento que antes no ocurría,
ya que, declarada la inconstitucionalidad de las comisiones médicas, ocurrido el
accidente y obtenido el alta médica, se tramitaba el SECLO y, ante la falta de
acuerdo, se reclamaba directamente por la vía judicial.

Sometiendo obligatoria y excluyentemente al trabajador a tal


instancia, requería, por lo pronto, de un trato más digno y del respeto hacia este,
teniendo presente que cumplir con la exigencia de la nueva ley involucraba la
demora en la tramitación judicial del reclamo y así jugar con los plazos de
prescripción que prevé la normativa madre Nº 24.557 y con el propio perjuicio
del reclamante que día a día siente desmejorar su estado de salud.

El examen físico realizado por la comisión médica no consigna las


verdaderas secuelas que la accionante padece hoy en día. Por consiguiente, la
incapacidad determinada por dicha comisión tampoco coincide con la real
incapacidad del actor.

Por lo referido y la absoluta remisión a los tratamientos doctrinarios


y jurisprudenciales que en su momento declararon inconstitucional a las
comisiones médicas, es que entendemos que existen evidentes secuelas
incapacitantes producto del accidente perpetrado, debiéndose rechazar in limine
la resolución contenida en el dictamen de la comisión médica jurisdiccional.

D) DE LA INTERVENCIÓN DE LA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL


TRABAJO
Ya alejándonos del dictamen médico expedido por la comisión
médica que, como se dijo en el punto anterior, deberá ser rechazado, el presente
recurso ante la Justicia Nacional del Trabajo viene a proponer una discusión que
se dirige a las profundidades, al fondo de la cuestión y que tiene que ver con la
propia intervención de la ART por sus obligaciones inmersas en la norma que la
regula para luego así hablar de la responsabilidad que ocupa en el presente
incidente y así los fundamentos que implorarán su obligatoriedad de responder
por los daños ocasionados. Es notoria la omisión maliciosa por parte de
PROVINCIA ART SA al no acudir a sus responsabilidades como tal, obligaciones
que se encuentran comprendidas en la vieja pero vigente Ley 24.557.
Esta parte considera llamativa la interpretación que realiza la
ART de la citada ley solo sobre los puntos y artículos que más le conviene,
dejando de lado aquellos acápites que exigen a la misma desarrollar su
explotación en víspera de favorecer, proteger y resguardar los derechos de los
trabajadores. Es claro que la ART demandada no cumple con su objeto conforme
lo prevé el art. 1, inc. 2. punto b).

El mismo trata la obligación de reparar los daños derivados de


accidentes de trabajo y de enfermedades profesionales, incluyendo la
rehabilitación del trabajador damnificado.

En el caso bajo marras, la ART denunciada brindó prestaciones


médicas de forma parcial, otorgando tratamiento insuficientes, ya que el mismo
fue dado de alta cuando el actor no se encontraba en condiciones a raíz de su
reciente accidente.

PROVINCIA ART SA incumplió con el articulado mencionado


debido a que nunca consideró determinar la incapacidad que provocó el
accidente, interviniendo, únicamente, en una insuficiente atención médica de un
tiempo de duración acotado, estudios médicos insuficientes que no queda
configurada en una rehabilitación, atento no solo a que no se han tomado los
recaudos necesarios para obtener una cura, sino a que, al mismo tiempo, le
otorgaron al actor el alta cuando al citado lo sofocaban y aún sofocan los dolores
y no recuperado.

Lo citado denota por parte de la ART un único interés, el


económico, por sobre la salud del trabajador que procuró salvaguardar y
solventar cuando aquel así lo requiriera y cuando accedió a tales condiciones al
momento de someterse al presente sistema.

Para finalizar y en relación a todo lo dicho, es innegable que la


intervención de la ART fue defectuosa y contradictoria a los propios principios
enmarcados en los primeros artículos de la Ley 24.557. La participación en tales
condiciones, conjuntamente con los planteos formulados hasta el momento,
implora que la ART acuda a responder en su calidad de aseguradora contratada
a sus efectos por los daños ocasionados al trabajador producto de un evidente
accidente in itinere

IX. DE LAS LESIONES PADECIDAS Y SU DEBER DE RESARCIMIENTO.

Conforme se ha descripto en el relato de los hechos, el trabajador,


debido al accidente in itinere, ha sufrido una serie de daños que requirieron en
su momento una inmediata intervención de la ART. Obteniendo parcialmente las
prestaciones médicas, una vez otorgada el alta médica y en cumplimiento
estricto de la Ley 24.557 y su complementaria 27.348, se introduce el análisis
del caso por medio de las comisiones médicas jurisdiccionales, surgiendo de allí
un final similar que el logrado negativamente ante la ART.

Es ahora que el reclamante plantea el recurso en cuestión


buscando en la justicia, el reconocimiento de las secuelas incapacitantes y el
entero reconocimiento de la reparación dineraria conforme los parámetros y
cálculos emitidos por la Ley 24.557, y sus diferentes modificaciones y
complementos.

Con lo expuesto, es claro que una recuperación realizada a tiempo


evitará la generación de secuelas; claro es que la rapidez en intervenirse no
depende del trabajador sino de factores que lo exceden, como, por ejemplo, el
desentendimiento por parte de la ART y su irresponsabilidad, sumada a la
habilitación de la comisión médica para que ello ocurra, circunstancia que
demoraron el tratamiento y por lo que hoy en día el actor se encuentra en una
situación de desafuero.

Al igual que la lesión tratada, no existe cuestionamiento a realizarse


para situar la presente lesión fuera de una relación causal con el accidente de
trabajo descripto.
Independientemente del planteo que realice la ART, que de seguro
será negador de la razonabilidad practicada en cuanto al nexo causal debatido,
el reclamante ha interrogado a médicos especialistas y, actualmente, a tratantes
de la dolencia que padece y ha obtenido constancias en que cada uno de ellos
manifiesta la extrema probabilidad de que el daño sufrido se encuentre
íntegramente relacionado con el accidente detallado en autos. A los citados, se
adicionará el informe que deberá confeccionar el perito médico, que versará
únicamente sobre la posibilidad de que la actividad detallada provoque un daño
como el relatado; ello, ya que el reconocimiento del daño no está en juego por
las manifestaciones de la ART y la comisión médica, como tantas otras veces se
ha dicho.
Si el daño sufridos y detallados continúa no siendo tratado como
corresponde y no se le brinda la curación apropiada, podría verse
considerablemente comprometida la zona afectada.

La lesión grave e irreparable que sufrió el actor provocan una


disminución en la movilidad, pérdida de fuerza notoria y cambios morfológicos
en las zonas afectadas, perjudicando su vida cotidiana, psicologica y social.
Habiendo transcurrido un tiempo del accidente y habiendo asistido a un número
poco significativo de tratamientos otorgadas por su ART, no pudiendo
recuperarse con lo cual el padecimiento sigue vigente y lo afecta gravemente en
su desempeño laboral y vida cotidiana.

Es evidente que el actor sufrió y aún sufre de daños que


ocasionaron y aún ocasionan traumas severos que afectan gravemente todo su
ámbito social, familiar, laboral e individual, y que, sin la continuidad de un
tratamiento adecuado, resulta improbable que pueda continuar prestando tareas
como lo venía realizando. Dicha situación genera que, por un lado, se vea
afectada su capacidad productiva, ya que no está en condiciones de llevar a
cabo una actividad laboral en su máxima plenitud y menos la que realizaba y,
por otro lado, que su expectativa laboral se vea drásticamente reducida, atento
a que, si por alguna circunstancia, debiera desvincularse de la empresa en el
cual trabaja, le resultaría casi imposible obtener un nuevo empleo, debido a que
de ninguna manera superaría un examen preocupacional.
Todo ello, sin mencionar el perjuicio que le generó y aún genera
dicho daño y, consecuentemente, las dolencias a su vida personal.

X.- RESPONSABILIDAD DE LA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL


TRABAJO EN LOS TÉRMINOS DE LA LEY DE RIESGOS DEL TRABAJO -
DNU 1278/00- PRESTACIONES DINERARIAS.

De acuerdo a los hechos relatados, estamos en presencia de un


accidente in itinere, reconocido como tal por la demandada, -lo cual está previsto
expresamente en la propia LRT (art. 6)-, que provocó secuelas de distinta índole
en la persona de la trabajadora, las cuales la presente demanda pretende
resarcir.

La ART demandada es responsable de reparar adecuadamente el


daño sufrido por el actor -físico, psicológico-, ya que la ley y el contrato de
afiliación con la empresa empleadora la designan como legitimada pasiva.

El caso fue denunciado y aceptado por la ART. Prueba de ello es


la documental aportada por el actor; donde la ART brinda tratamiento y acepta
la denuncia.

XI. PRESTACIONES DINERARIAS ESTABLECIDAS POR LA L.R.T.

A.- PRESTACIONES A CARGO DE LA A. R.T. DEMANDADA.

Se demanda a PROVINCIA ART S.A. para que responda por las


prestaciones dinerarias en los términos de la ley de Riesgos del Trabajo, por las
lesiones que padece la demandante, en consecuencia del accidente sufrido.

En efecto, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo,


declaró responsable a las aseguradoras de riesgos de trabajo en los
términos de la ley 24.557; a pesar que la acción fuere en los términos del
Código Civil; citamos en entre otros "Roibal, Juan c/Raico SA s/Accidente
de Trabajo" [Link]. Sala III S.D 83.626; fechada el día 30 de mayo de 2002;
y la misma Sala, S.D. Nº 84.383 Cañuil Dasio c/ Alpargatas Textil SA s/
Accidente", con fecha 12.12.2002.

Este criterio, fue confirmado por la Corte Suprema de Justicia


de la Nación en la causa C.1936 XL "Cura, Hugo Orlando c/ Frigorífico
Riosma SA s/ Accidente - Acción Civil" datada el 14 de junio de 2005.

En dicha oportunidad el Máximo Tribunal de la Nación


consideró:
"...3) Que, por el contrario, dicho recurso es admisible y procedente
en la medida en que cuestiona la exención de responsabilidad de la mencionada
aseguradora, con arreglo a lo resuelto por esta Corte en la causa [Link]
'Aquino, Isacio c/ Cargo Servicio Industria les SA' (sentencia del 21 de
septiembre de 2004) En efecto, tal como fue puntualizado en esa oportunidad,
es manifiesto que del hecho de ser constitucionalmente inválido el arriba
recordado art. 39.1, en cuanto exime de responsabilidad civil al empleador, no
se sigue que las aseguradoras de riesgos de trabajo no deban satisfacer las
obligaciones que han contraído en el marco de la ley 24.557(votos de los jueces
Petracchi y Zaffaroni - considerando 14- Belluscio y Maqueda -considerando 11-
, y Boggiano- considerando 4ª-) De tal suerte, acota el voto primeramente citado,
la mentada inconstitucionalidad igualmente posibilita que el empleador pueda
encontrar protección en la medida de su aseguramiento ..."

Desde otro ángulo en el supuesto que se considere que el


accidente sufrido por el actor no se encuentra tipificada en los decretos 658/96 y
659/96; respectivamente, igualmente corresponde su reparación en el marco de
la L.R.T.
En efecto de acuerdo a la redacción del artículo 6to., según el
Decreto 1278/00 se permite a la Comisión Médica Central, admitir una
enfermedad no enlistada inicialmente por los decretos precedentemente
referidos.
De este modo, el artículo 6° de L.R.T redactado por dicho
decreto, estableció que puede ser considerada enfermedad profesional, la
afección no incluida en el listado confeccionado por el Poder Ejecutivo Nacional
pero que la Comisión Médica Central declare, por excepción, como
consecuencia directa de la ejecución del trabajo.

La jurisprudencia es conteste con esta posición y así lo ha


considerado al señalar que: “El decreto 1278/00, artículo 2°, apartado b), le
otorga puntual y expresamente a la Comisión Médica Central la posibilidad de
incluir, según el caso concreto, a determinadas afecciones entre las resarcibles,
siempre y cuando exista una vinculación necesaria entre la afección y el factor
laboral y descartando la influencia de los factores atribuibles al trabajador o
ajenos al trabajo. Siguiendo dicha línea de razonamiento, si se parte del
supuesto en que dicha Comisión Médica ostenta tal facultad, con mayor razón la
goza entonces el Juzgador, quien es imparcial y que cumple por su propia
condición con la garantía constitucional del “juez natural” reconocida en el
artículo 18 de la CN. En tal sentido, en el caso, es factible atribuir también
responsabilidad a la accionada respecto de las afecciones columnaria y varicosa
que afectan al trabajador, además de la hipoacusia (incluida en la demanda) y
que fueron detectadas por el Cuerpo Médico Forense al practicarle el examen al
trabajador”. (CNAT, Sala VII, Expte. 12811/04, sent. 38981, 6/02/06, “Olivera,
Obdulio c/La Caja ART SA s/ accid.”).

En consecuencia, solicito a V.S. que PROVINCIA ART SA


responda por las prestaciones que establece la Ley N° 24.557.

B.- PRESTACIONES EN ESPECIE

El actor padece dañó físico y psicológico de carácter permanente,


y definitivo, necesitará para evitar su agravamiento de sesiones terapéuticas
periódicas y regulares por un periodo que será oportunamente determinado por
el perito medico a designar por V.S.
Asimismo, las lesiones físicas derivadas de las psicológicas
sufridas por el actor han generado consecuencias de carácter permanente y
definitivo, el fuerte trauma que le deriva en dolores físicos, dolor de cabeza,
interrupción en el sueño, no encontrar una posición cómoda para dormir.

Es por ello que esta parte solicita a V.S., que en su oportunidad,


condene a la demandada a que brinde a el actor las prestaciones médicas y
psicológicas necesarias, soportando el costo de las mismas la demandada.

Esta petición se funda en el artículo 20, Apart. 1º inciso a) de la ley


24.557.

C.- PRESTACIONES DINERARIAS POR INCAPACIDAD DEFINITIVA


QUE SE DEMANDAN.

1.- DETERMINACIÓN DE PORCENTAJE DE INCAPACIDAD BASE


DEL CALCULO.

Como se demostrará oportunamente, el actor padece una


incapacidad permanente y definitiva del 29.34% que comprende la lesión
física como, también, la lesión psicológica, incluyendo en la presente valoración
los factores de ponderación.-

En consecuencia, se reclama en la presente acción que la


demandada abone las prestaciones dinerarias por incapacidad parcial,
permanente y definitiva de la disminución física, según lo establecen los artículos
11 ap. 4, 14 inc 2, 15 y concordantes de la Ley de Riesgos del Trabajo, conforme
a la incapacidad laboral permanente y definitiva que será determinada por el
perito a designar por VS. -

(a.-) INCAPACIDAD FISICA.

La capacidad laboral del actor se ve disminuida como consecuencia de


las secuelas ocasionadas en el accidente denunciado de manera permanente y
definitiva, limitando futuras posibilidades de todo tipo, es decir, sociales,
culturales, recreativas, laborativas, deportivas, etc., habida cuenta de la
incapacidad parcial y permanente que padece.

Como consecuencia del episodio traumático relatado anteriormente el actor


se encuentra menoscabada en sus fuerzas laborales, a causa de los daños
físicos y psíquicos que sufrió. En el aspecto físico, el actor presenta la siguiente
lesión incapacitante: LESION INCAPACITANTE: traumatismo de columna
cervical, limitación funcional (18%), como así también una lesión
incapacitante en el aspecto psíquico REACCIONES VIVENCIALES
ANORMALES NEURÓTICAS -R.V.A.N.-GRADO II (10%).

Por lo tanto, en los términos del artículo 6º de la ley 24.557, el decreto


659/96; de acuerdo a la tabla de evaluación de ponderación se establece una
incapacidad, parcial y permanente del 29.34% de la T.O. o lo que en más o en
menos determine V.S según probanzas de autos.

Dicha enumeración, no es taxativa. Evidentemente la incapacidad del


actor lo afecta en todos los ámbitos de su vida. No sólo en el trabajo, sino
cotidianamente en un sin número de circunstancias.

Asimismo, las lesiones sufridas generan en el actor debilidad las zonas


lesionadas y una consecuente sobrecarga muscular, tendinosa y articular que
inflama reciente y lesiona partes del cuerpo que no fueron lesionadas en el
siniestro, pero igualmente son consecuencia indemnizable del hecho de autos.

Nótese también que las lesiones del actor la afectan cotidianamente, ya


que cualquier actividad -tanto en el trabajo como fuera de éste- requiere tener la
una capacidad plena. De lo contrario resulta muy doloroso y dificultoso -cuando
no imposible- efectuar las tareas más sencillas, sin ser sometida por su psiquis.

Consecuentemente con lo expuesto debemos aceptar que: "Toda


disminución de aptitudes o facultades importa una lesión patrimonial que debe
ser indemnizada".- (E.D. Tomo 25-428).-
(b.-) INCAPACIDAD PSIQUICA

Además, cabe resaltar que la incapacidad del actor le genera un enorme


obstáculo para sortear eventuales exámenes preocupacionales, toda vez que
cualquier empresario, en el momento de decidir la contratación de un empleado
que tiene las dificultades del actor y otro trabajador cuya capacidad no haya sido
perjudicada no tiene, sin duda se va a inclinar por esta última. Esta situación
realmente preocupa, desmoraliza y deprime a el actor.

El daño psicológico está asociado al hecho traumático que ha tenido que


vivir el actor. En efecto, al notar una merma considerable en su fuerza de trabajo
por su incapacidad psíquica, todo ello converge en un comportamiento reactivo
deprimente en el actor, que se manifiesta en una incapacidad psicológica.

A consecuencia del siniestro mencionado, y a raíz de su lesión física la


actora presenta una REACCIÓN VIVENCIAL ANORMAL NEURÓTICA
(R.V.A.N.) DE GRADO II; por lo tanto, le ocasiona una incapacidad, permanente
y definitiva del 10%, según el decreto 659/96.-

(c.-) DETERMINACIÓN DE INCAPACIDAD PSICOFÍSICA

Se calcula la incapacidad psicofísica del actor mediante la fórmula de las


capacidades remanentes:
Incapacidad Física: 18,0%
Incapacidad Psíquica: 10,0%
Total: 26.20%

(d.-) FACTORES DE PONDERACIÓN.


i.- Determinación de factores de ponderación aplicables:

Dificultad para tareas: 10,0%


Recalificación: 00,0%
Edad: 2,00%
Total de Factores de Ponderación: 12,0%

ii.- Aplicación de factores de ponderación a incapacidad psicofísica


determinada.

Incapacidad Psicofísica: 26.20%


Factores de Ponderación: 3.14%

TOTAL: 29.34% DE LA T.O.

XII. - DETERMINACIÓN DEL MONTO. LIQUIDACIÓN.

Por lo expuesto anteriormente esta parte afirma que el actor presenta una
incapacidad física, estética y psicológica calculada con aplicación de los
correspondientes factores de ponderación del 29.34% de la Total Obrera. Este
porcentaje de incapacidad psicofísica se establece de forma estimativa,
sometiéndose esta parte a los resultados emergentes de las pericias médica y
psicológica correspondientes.

El IBM del actor a la fecha del accidente, era de $ 83.000. Este VMIB
incluye el SAC y otras gratificaciones, ya que el artículo 12 de la LRT indica que
deben considerarse las remuneraciones devengadas los doce meses anteriores
a la primera manifestación invalidante, en cuyo período se devengaron los
conceptos señalados.

Se realiza cálculo de acuerdo a la formula establecida por la L.R.T.


(53 x $ 83.000) x 29.34% x (65/25) =
4.399.000 x 2.60= $ 3.355.733,16

El monto resultante del cálculo de la fórmula legal establecida en la ley


especial - 53 x VMIB (*) x porcentaje de Incapacidad x 65 / Edad a la PMI - es
de pesos tres millones trescientos cincuenta y cinco mil setecientos treinta y tres
con dieciseis centavos.
Independientemente del monto de liquidación determinada, solicito que el
perito Contador a designarse aplique el nuevo artículo 12 de la ley 27.348
por resultar el mismo más beneficioso para el trabajador. El artículo
mencionado expresa: “Ingreso base. Establécese, respecto del cálculo del monto
de las indemnizaciones por incapacidad laboral definitiva o muerte del
trabajador, la aplicación del siguiente criterio:1°. A los fines del cálculo del valor
del ingreso base se considerará el promedio mensual de todos los salarios
devengados -de conformidad con lo establecido por el artículo 1° del Convenio
N° 95 de la OIT- por el trabajador durante el año anterior a la primera
manifestación invalidante, o en el tiempo de prestación de servicio si fuera
menor. Los salarios mensuales tomados a fin de establecer el promedio se
actualizarán mes a mes aplicándose la variación del índice RIPTE
(Remuneraciones Imponibles Promedio de los Trabajadores Estables).

Por lo expuesto, se demanda la suma total de pesos tres millones


trescientos cincuenta y cinco mil setecientos treinta y tres con dieciseis
centavos. ($3.355.733,16.) con más sus intereses desde la fecha del hecho
hasta el momento del efectivo pago.

XIII. INTERESES COMPENSATORIOS, MORATORIOS Y ANATOCISMO

El art. 1748 del CCC es claro cuando dice: “el curso de los intereses
comienza desde que se produce cada perjuicio”. El actor considera que la
totalidad de los intereses deberán comenzar a computarse a partir del 8 de marzo
de 2022, fecha en la cual se produjo el accidente, ello conforme lo prevé el art.
2, tercer párrafo, de la Ley 26.773. Dichos intereses son los previstos por nuestro
CCC, como los intereses compensatorios (art. 767) e intereses moratorios (art.
768). Por su parte, se reclaman también los intereses por anatocismo; estos son,
los intereses de los intereses que comenzarán a computarse en los términos del
art. 770 Inc. b).

Todos los intereses contenidos en el presente punto deberán ser


calculados al momento de realizarse la liquidación definitiva; esto es, al momento
de arribarse a un acuerdo o al momento del dictado de la sentencia condenatoria.
XIV. RESPONSABILIDAD DE LA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL
TRABAJO EN LOS TÉRMINOS DE LA LEY DE RIESGOS DEL TRABAJO.
DNU 1278/00. PRESTACIONES DINERARIAS.

Lo que restará probar únicamente, es el alcance de la incapacidad


del actor, es decir, la magnitud de sus lesiones. En un fallo esclarecedor, tiene
dicho la jurisprudencia de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Comercial:

“Obviamente estamos en presencia de temas distintos: el silencio


de la aseguradora importa la aceptación de la existencia del siniestro; pero la
extensión del perjuicio (su gravedad), siempre debe ser acreditada por el
asegurado (acreedor). Tal aseveración recibe la impronta de los principios
resarcitorios que gobiernan la materia (arg. arts. 61, 62 y 65 LS), de tal suerte
que la obligación de la compañía de seguros queda condicionada -conforme se
afirmó ab initio- a los límites determinados por el daño real, actual y comprobado
(acreditado), o sea, por el perjuicio efectivamente sufrido (cfr. Stiglitz, ob. cit., t.
II, p. 311)”.

Dichos argumentos -mutatis mutandis- se aplican al caso de


marras. Por lo expuesto, la presente demanda persigue el cobro de la
indemnización de pago único, prevista en el art. 14, apartado 2, inciso a),
de la Ley N° 24.557, modificado por el decreto 1694/09, y la Ley N° 26.773
en lo que respecta al tope que dicho artículo contemplaba.

XV. DE LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 46, LEY 24.557, EN


CUANTO A LA INTERVENCIÓN DE LA JUSTICIA FEDERAL Y DE LA
INCONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY 27.348, EN LO REFERIDO A LA
VALIDEZ DE LA FORMA DE PAGO DE LAS INDEMNIZACIONES

Plantear la inconstitucionalidad del art. 46 de la Ley 24.557


parecería en la actualidad hasta absurdo, atento a que la nueva Ley 27.348
modificó el criterio allí contenido cuando su art. 14 sustituyó el inciso 1º del
acápite citado en un comienzo. Tal sustitución trajo inmersa la participación de
la justicia ordinaria del fuero laboral excluyendo así a la Justicia Federa l luego
de que la jurisprudencia y Doctrina mayoritariamente plantearan su
inconstitucionalidad. El problema recae en la necesaria pero no señalada
manifestación derogatoria de dicho inciso y la falta de certezas y de legalidad
que hoy en día encuentra la nueva ley ante los innumerables planteos de
inconstitucionalidad, sumado a la inexistencia de una reglamentación que
determine los parámetros a seguir para que se aplique con total efecto y la
incompleta adhesión de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a
su aplicación, salvo por las provincias que ya se adhirieron. Similar suerte corre
el Decreto Ley 54/2017, que es el que al día de la fecha mantiene la legalidad
del sistema administrativo y recursivo, pero que planteando exactamente los
mismos criterios que su posterior Ley 27.348 halla en su haber planteos
completos en busca de su derogación. Ante la inestabilidad que genera la
situación descripta con anterioridad y el simple hecho de que el presente recurso
pretende ser tratado en el ámbito de la Justicia Laboral por sobre la Justicia
Federal, considero oportuno mantener el criterio utilizado previamente a la
sanción de la nueva ordenanza y así plantear la inconstitucional del art. 46 de la
Ley 24.557.

Que, atento a lo expuesto, vengo a solicitar se declare la


inconstitucionalidad del art. 46 de la Ley 24.557, en razón de que el citado exige
al trabajador entablar la acción judicial ante la justicia federal. Una de las notas
distintivas del sistema interpuesto a través de dichos artículos fue la de configurar
un procedimiento con la imposibilidad de las víctimas de poder acceder en forma
directa y oportuna ante el Juez natural, convirtiéndose esta premisa en otro de
los instrumentos operativos implementados para reducir costos de los obligados
del sistema (aseguradora), pero afectando los derechos constitucionales de los
damnificados. Desde los primeros fallos que se dictaron en el ámbito de las
provincias sobre la competencia judicial, se notó una tendencia firme: mientras
la Justicia Federal se declaraba incompetente para actuar en las causas
derivadas de la LRT, los jueces del trabajo provinciales declaraban la
inconstitucionalidad del artículo 46 de la LRT y habilitaban su competencia. La
Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó dicho criterio y declaró la
inconstitucionalidad del artículo 46, inciso primero de la LRT, señalando que la
citada norma impide, sin fundamento constitucional, que la Justicia Nacional del
trabajo cumpla la función que le es propia, transfiriéndola, indebidamente, al juez
federal. También, se puso de relieve que el conflicto de accidentes del trabajo es
de derecho común y entre particulares, ya que los actores son sujetos de
derecho privado. Se sostiene que dicho pronunciamiento del Supremo Tribunal
de la Nación determina que, en adelante, las víctimas laborales podrán recurrir
directamente ante el Juez del trabajo de cada provincia, acumulativamente a
aquellas providencias del derecho civil, conforme la doctrina sentada en el caso
“Aquino”. Atento lo expuesto, es que esta parte solicita se declare
inconstitucional la aplicación del art. 46 de la Ley 24.557. Consiguientemente,
también se solicita la declaración de inconstitucionalidad del art. 17 de la ley
27.348, ya que obliga a que las prestaciones dinerarias e indemnizatorias que
se liquiden administrativa o judicialmente sean depositadas en la cuenta sueldo
del trabajador.
Comprende esta parte que las prestaciones que se efectivicen en
sede administrativa se depositen de dicha manera, pero no así en aquellas que
se realicen en sede judicial. La justicia tiene un propio sistema de control de los
pagos efectuados en dicha instancia por los obligados siendo a través de la
apertura de cuentas judiciales. Esto permite, no solo el control del efectivo pago,
sino, también, del momento en que se realice, que se respete la forma acordada,
etc., siempre sobre un sistema amparado por la justicia y donde la cuenta se
abre a nombre del Juez interviniente para que dicho control se realice
correctamente, y así luego habilitar el giro del pago en favor del trabajador.
Siendo como pretende la nueva ley, el Juez pierde noción del alcance de los
pagos y así del efectivo cumplimiento del obligado, ya que el trabajador, no
conociendo los procedimientos judiciales, podría encontrarse dentro de un
artilugio generado por el demandado y así, sin existir el control de persona
idónea, verse vulnerado su derecho. A su vez, no se está considerando el efecto
que genera el pago y su control por los medios acordes, principalmente, en
relación a los intereses que podrían generarse por su efectivización fuera de
término, el pago parcial o total y su implicancia, entre otros factores que
claramente requieren de una supervisión estricta y conforme a ley.
XVI. INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 6, INCISO SEGUNDO, LRT

Se solicita a V.S. que declare la inconstitucionalidad del art. 6, inc.


2, de la Ley 24.557. En el presente reclamo, veremos que, más allá de los propios
daños físicos efectivamente padecidos por el actor, también, encontramos que
estos no se refieren únicamente a la lesión material, sino, asimismo, a un
conjunto formado por este y todos los factores que influyeron para que aquella
se concretase; así hallamos los factores de ponderación, los factores
concausales y las patologías no tabuladas. Esa concepción o unión que, en su
conjunto, forman el “daño físico” no se encuentra comprendida por el artículo
cuestionado, lo que determina que, haciendo caso estricto de su texto, la
incapacidad que efectivamente pudiera padecer el trabajador no sea del todo
valorada, dejando algunos puntos sin resolver, esto es, tomar únicamente la
incapacidad por el daño físico material sin comprender la complejidad de los
conceptos antes mencionados. Privar al trabajador de ciertas incapacidades
adquiridas producto del accidente ocurrido es, por lo menos, alejado de los
principios y garantías que pregona la Constitución de la Nación Argentina. Ante
la desprotección y lo incompleto de la norma que se remite a los listados
exclusivos emitidos por el Poder Ejecutivo Nacional no cubriendo con incontable
cantidad de infortunios donde los aquí citados resultan ser solo algunos, se
solicita su declaración de inconstitucionalidad. El art. 6 cuestionado en toda su
contextura nominal, tal como ya ha sido señalado, se remite, a los efectos de
señalar qué situaciones serán alcanzadas para el dictado de incapacidad, a un
listado dolosamente estricto, que, como se ha mencionado, deja afuera a un
sinfín de padecimientos que podrían considerarse parte de la cobertura del
sistema empleado si se lograre probar que ocurrieron por el hecho o en ocasión
del trabajo.

En el precedente “Chirino” (LS, 387 - 112), se afirmó que: “… la Ley


de Riesgos del Trabajo adopta un diseño de responsabilidad causal conforme el
cual el trabajo, cumplido en cierto modo y bajo determinadas propiedades, opera
como factor eficiente en el conjunto de condiciones determinantes del daño
también predatado… Por ello, para poder determinar si una patología o un
evento dañoso cae en el ámbito de cobertura establecido por la LRT es necesario
indagar en la ejecución concreta de débito laboral para comprobar la existencia
del nexo funcional en el que se sitúa a partir de una red de causalidad u
ocasionalidad suficientemente perceptible como para calificarlos como accidente
de trabajo o enfermedad profesional…”. Se sustenta dicha petición en la
sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires que
dispuso la inconstitucionalidad de esta norma. (SCJBA, 17/12/2008, “B., C. A. c/
Dupont Argentina S.A s/ Daños y Perjuicios). Entre otros fundamentos, en el voto
de la Dra. Kogan se señala que: “Lo cuestionable, al cabo, en la disposición del
art. 6.2 de la Ley de Riesgos del Trabajo es el carácter no sólo peyorativo, sino
también excluyente establecido por el régimen en examen, bajo el cual se
produjeron los hechos generadores de responsabilidad de la demandada, en
confronte con el núcleo básico de garantías constitucionales mínimas y no con
la reparación o tratamiento establecido por una ley anterior… La
inconstitucionalidad de una norma como la examinada deriva entonces,
fundamentalmente, de provocar una restricción irrazonable de las garantías y
derechos consagrados por la Constitución Nacional, provocando un resultado
peyorativo que se materializa en el caso mediante la consagración del más
absoluto desamparo y el desprecio de una realidad imperativamente colocada
como especial objeto de la tutela, al privar al trabajador víctima de dolencias
incapacitantes que se comprueban como derivadas del trabajo, del resarcimiento
que le es debido, en flagrante apartamiento de los principios fundamentales
señalados a lo largo del presente, inobservancia que, por otra parte, reconoce
enfatizando la iniquidad que encierra un fundamento meramente voluntarista de
neto y exclusivo corte economicista… Es que, frente al detrimento indebido
verificado en autos a la capacidad laborativa del trabajador configurativa de su
patrimonio una exclusión como la contenida en el art. 6.2 de la Ley 24.557,
colisiona con el principio de no dañar a otro contenido en el art. 19 de la
Constitución Nacional, lo que deriva entonces en la inconstitucionalidad del
referido precepto legal, al provocar una restricción irrazonable de los derechos y
garantías consagrados en la Carta Magna Nacional y en Pactos
Internacionales…Por ello… corresponde incorporar el daño padecido por el
reclamante en el marco tutelar de la ley 24.557”.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación también ha cuestionado
el carácter cerrado del listado provisto por el Poder Ejecutivo Nacional. Es así
que, en autos “SILVA, FACUNDO JESÚS C/ UNILEVER S/ ACCIDENTE” del
28/12/2007 dispuso: “…si una enfermedad está vinculada causalmente a un
hecho antijurídico, la acción procede con independencia del listado que prevea
la Ley de Riesgos del Trabajo…”. Por su parte, dicho artículo se contrapone con
lo planteado en el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación que, en su art.
1743, dispone: “Son inválidas las cláusulas que eximen o limitan la obligación de
indemnizar cuando afectan derechos indisponibles, atentan contra la buena fe,
las buenas costumbres o leyes imperativas, o son abusivas. Son también
inválidas si liberan anticipadamente, en forma total o parcial, del daño sufrido por
dolo del deudor o de las personas por las cuales debe responder”. Es menester
destacar que no debe ni puede permitirse que un Decreto de la década de 1990,
pocas veces ampliado durante el transcurso de 22 años, determine qué
sufrimientos serán reconocidos como contingencias, más aún, cuando las
formas de realizar las tareas laborales y la tecnología han provocado cambios
abruptos en las relaciones de trabajo. Desde un paradigma totalmente crítico y
amplio, no corresponde que se ponga en discusión qué tipo de daños serán
considerados como contingencias, cuando la realidad debería marcar que
cualquier tipo de sufrimiento que se provoque en un ámbito laboral
correspondería ser encuadrado como un infortunio de trabajo e indemnizable en
la medida de la gravedad del padecimiento. Lo cierto, también, es que, si el
trabajador no hubiera puesto su fuerza de trabajo a disposición de su empleador,
es altamente probable que el daño no se hubiera ocasionado; por ello, todo
padecimiento ocurrido dentro del vínculo laboral, sin importar su tipo y calidad,
debe ser reconocido como incapacidad y corresponderle una indemnización
acorde al mismo.

XVII. INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 4 Y 17, INCISO SEGUNDO,


DE LA LEY 26.773

Por su parte, también se solicita se proceda a la declaración de


inconstitucionalidad del art. 17, inc. 2º, de la Ley 26.773. El artículo en cuestión
trae aparejado lo planteado por el art. 4 de la citada normativa. Como se podrá
apreciar, el art. 4 de la Ley 26.773 establece, en su último párrafo, lo siguiente:
“…En los supuestos de acciones judiciales iniciadas por la vía del derecho civil
se aplicará la legislación de fondo, de forma y los principios correspondientes al
derecho civil.”. El art. 17, inc. 2º, de la Ley 26.773, se relaciona con la situación
planteada por el art. 4 y determina inconstitucionalmente lo siguiente: “…2. A los
efectos de las acciones judiciales previstas en el artículo 4° último párrafo de la
presente ley, será competente en la Capital Federal la Justicia Nacional en lo
Civil….”. Lo expuesto claramente resulta ser violatorio a la Constitución Nacional
en dos de sus artículos, tal como lo ha dispuesto la Sala VII de la Cámara
Nacional del Trabajo en autos “A., M. E. c/ Asociación Civil Mutualista Centro
Naval y otro s/Accidente-acción civil”- CNTRAB -SALA VII- 09/03/2.015
([Link]-AA8DAC), cuando establece: “… Esa decisión legislativa, que ahora
se reitera en el Art. 17, inc. 2º de la Ley 26.773, resulta entonces violatoria del
Art. 16 de la Constitución Nacional, en tanto priva al trabajador de una opción de
competencia de la que sí pueden gozar el resto de los sujetos involucrados en la
LRT…La imposición en este caso, de la Justicia Nacional en lo Civil que dispone
el Art. 17, inc. 2º Ley 26.773, resulta violatorio del principio protectorio
garantizado por el Art. 14 bis de la Constitución Nacional. Corresponde sumar la
importancia de una Justicia Especializada en relaciones en las que rige el orden
público laboral, que cuenta con Magistrados formados en los principios del
derecho del trabajo y en la diversidad estatutarias y de convenios colectivos
vigentes, y con las leyes procesales que receptan los requerimientos del principio
protectorio…”. El planteo no resulta ser caprichoso ni busca desalentar la
aplicación normativa, simplemente, se expone ante el supuesto de que el Juez
interviniente en el presente proceso recursivo entienda, erróneamente, que la
fundamentación de la responsabilidad de la ART y el reclamo indemnizatorio de
ciertos daños que exceden lo físico sea únicamente amparada en el Código Civil
y Comercial de la Nación y no se aprecie la coyuntura general del presente
recurso que casi en su totalidad mantiene un criterio argumentador propicio de
la Ley de Riesgos del Trabajo. El texto contenido en el presente documento debe
ser analizado en su orden establecido y con un criterio generalmente abarcativo,
comprendiéndose que las normas especiales encuentran ciertas cuestiones que
no son abordadas en ellas pero sí dentro de normas generales y que requieren
su atracción al simple efecto de aclarar variados argumentos utilizados. Es la
propia CSJN quien, a través del fallo “Aquino”, expuso que resultaba
inconstitucional una indemnización que no fuera justa, puesto que indemnizar es
eximir de todo daño y perjuicio mediante un cabal resarcimiento.

Por su parte y para finalizar, como bien lo ha expuesto la


jurisprudencia, quitar el reclamo legítimo del trabajador de su Juez natural genera
desde ya su amplía consignación como inconstitucional. Un magistrado con
competencia en cuanto a la materia del fuero civil poco conoce del tratamiento y
contenido de la LRT y sus complementarias, lo que provoca su imposible
aplicabilidad en el proceso judicial. Es claro que desconocer el procedimiento y
las normativas que regulan el ejercicio, más aun sabiendo y conociendo la
complejidad que ello acarrea por la cantidad de regulaciones que contiene la
asignatura, podría, no solo perjudicar el normal desenvolvimiento de la contienda
judicial, sino provocar, también, la emisión de una sentencia poco fundada y
completamente desvirtuada; a ello, se le suma la posibilidad de la aplicación de
una indemnización poco acorde con la realidad de los hechos y lo previsto por la
normativa, quizá, supliendo la misma con el uso de fórmulas matemáticas que
ya fueron cuestionadas en el precedente “Arostegui”. De más está decir que el
Juez laboral se encuentra ampliamente calificado para abordar el tratamiento de
varios reclamos simultáneos, pudiendo elaborar con su sabio entender,
razonamiento y experiencia un criterio que sea benefactor para el propio
trabajador, evitando de tal modo que el actor deba deambular en reclamo de
justicia por una doble vía, la laboral para el reclamo del daño físico, y la civil para
el resto de los sufrimientos. V.S. debe considerar que hacer pasar al reclamante
por diferentes acciones generaría un agravamiento de las condiciones cuando a
ello se suma el padecimiento que hoy persigue al trabajador.

XVIII. APLICACIÓN DE ASTREINTES

Para el hipotético caso de que la ART incumpla con acuerdos


celebrados durante la tramitación del proceso o con la sentencia condenatoria,
se solicita la aplicación de sanciones conminatorias y astreintes según lo
dispuesto por el art. 132 bis. LCT, Art. 37 del CPCCN (también, el art. 37 del
CPCCBA) y por el art. 804 del CCC.
XIX. APLICACIÓN DE LA TASA ACTIVA ART. 1 LEY 14.399 PARA EL
CÁLCULO DE LOS INTERESES

El art. 1748 del CCC dice: “El curso de los intereses comienza
desde que se produce cada perjuicio”. Por su parte, el art. 2, tercer párrafo de la
Ley 26.773, claramente establece que los intereses comienzan a computarse
desde que acaeció el evento dañoso. Ante la innegable existencia de sentencia
favorable para el trabajador como así también, pudiendo existir acuerdo entre las
partes durante la tramitación del proceso, y conforme a lo previsto por la Ley
14.399, es que, ante la posibilidad de futuros incumplimientos por parte del
demandado, solicito la aplicación de la Tasa Activa establecida por el art. 1 de la
citada normativa. Artículo 1º - Modifícase el artículo 48 de la Ley N° 11.653, el
que quedará redactado de la siguiente forma: “Liquidación. Artículo 48 - Dictada
la sentencia el Secretario del Tribunal practicará liquidación de capital, intereses
y costas, notificando a las partes en la forma ordenada en el artículo 16, bajo
apercibimiento de tenerla por consentida si dentro del quinto día no se formularan
observaciones, cuyo trámite no interrumpirá el plazo para deducir los recursos
correspondientes. Al monto total por el que se condene a la demandada, se
deberá adicionar los intereses devengados desde la fecha de su exigibilidad y
hasta el efectivo pago, según el cálculo de intereses “al promedio de la Tasa
Activa” que fija el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus operaciones de
descuento”.

XX. APLICACIÓN SUBSIDIARIA DE LA TASA PASIVA “DIGITAL” PARA


EL CÁLCULO DE LOS INTERESES. JURISPRUDENCIA APLICABLE.

En el caso de que sea cuestionada la aplicación de la tasa


expresada en el punto previo, se solicita que subsidiariamente se aplique la
TASA PASIVA “DIGITAL”, utilizada en las operaciones de depósito a través del
sistema Banca Internet Provincia a treinta días del Banco de la Provincia de
Buenos Aires, avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de
Buenos Aires, de acuerdo al fallo que a continuación se cita: “ZOCARO, TOMÁS
ALBERTO C/ PROVINCIA A.R.T. S.A. Y OTRO/A S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”.
//La Plata, 11 de Marzo de 2015. AUTOS Y VISTOS: Los señores Jueces
doctores Soria, Genoud, Kogan y Pettigiani dijeron: … 3. Conforme se desprende
de lo reseñado, en el pronunciamiento atacado el juzgador de origen dispuso la
aplicación de la tasa que paga el Banco de la Provincia de Buenos Aires en las
operaciones de depósito a treinta días través del sistema Banca Internet
Provincia, esto es, la tasa pasiva en la indicada variante denominada
“digital”.Desde esta perspectiva, no se verifica configurado el presupuesto de
excepción para habilitar la instancia extraordinaria, desde que el interesado no
demuestra vulnerada la doctrina legal de esta Corte -que cita- elaborada en torno
a la tasa de interés, pues precisamente en ella se ampara el fallo de origen. 4.
Sin perjuicio de ello, en atención a la crítica que porta el recurso, se advierte -en
rigor- que el impugnante se disconforma con la decisión en su expresión
cuantitativa, agraviándose de la aplicación del aludido índice, sin -por lo demás-
proponer cuál sería -a su criterio- el que considera correcto…. Por ello, atento
que el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley no reúne los requisitos
esenciales, sometiendo a conocimiento una cuestión insustancial o carente de
trascendencia, se lo rechaza (art. 31 bis, ley 5827 y modif.), con costas (art. 289,
C.P.C.C.). Regístrese, notifíquese y devuélvase. DANIEL FERNANDO SORIA,
LUIS ESTEBAN GENOUD, HILDA KOGAN, EDUARDO JULIO PETTIGIANI,
GUILLERMO LUIS COMADIRA Secretario Laboral. Suprema Corte de Justicia.

XXI. APLICACIÓN TASA DE INTERÉS, CONFORME AL ACTA Nº


2658/17 DE LA CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO.

El 8 de noviembre de 2017, la Cámara Nacional de Apelaciones del


Trabajo, mediante Acta N° 2658/17 resolvió modificar lo establecido por Acta
CNAT Nº 2630 del 27/04/2016 y fijó la tasa nominal anual equivalente al 29,32%,
la que rige desde que cada suma es debida respecto de las causas que se
encuentran sin sentencia y con relación a los créditos del trabajador.
Por disposición del Poder Judicial de la Nación, a través de la
Prosecretaría General CNAT, se modificó la expuesta tasa del 29,32%, sin
dictarse una nueva acta, estableciéndose que del 05/12/2017 hasta el
07/05/2018 la citada se elevaría al 30,60% y a partir del 08/05/2018 se
incrementa al 38,48%.
XXII. PRUEBA.

Parte de la prueba que en esta instancia se tratará fue acreditada


y debatida en el ámbito de las Comisiones Médicas tal como lo prescribe el art.
7 de la Resolución 298/2017. Siendo que la prueba adjuntada u ofrecida no fue
de interés en su debido momento, viene esta parte a insistir en su exposición
para que, en la instancia correspondiente como resulta ser la judicial, se debata
en los términos de ley.

Previo a la mención de la prueba, considero indispensable hacer


mención del art. 1735 CCC que establece: “…el juez puede distribuir la carga de
la prueba de la culpa o de haber actuado con la diligencia debida, ponderando
cuál de las partes se halla en mejor situación para aportarla. Si el juez lo
considera pertinente, durante el proceso debe comunicar a las partes que
aplicará este criterio, de modo de permitir a los litigantes ofrecer y producir los
elementos de convicción que hagan a su defensa”. En este estado, acompaño la
siguiente prueba que hace al derecho del actor:

A.- DOCUMENTAL

Se agreguen los siguientes instrumentos:

1. Copia de DNI del actor.


2. Copia de Alta de Tratamiento Médico Otorgada por la prestadora de la
ART.
3. Copia de Expediente administrativo N° 163105/22 tramitado ante SRT.

B.- DOCUMENTACIÓN EN PODER DE LA DEMANDADA

Se intime a la demandada: PROVINCIA ART S.A., para que


acompañe a las presentes actuaciones, bajo apercibimiento de lo dispuesto por
el art. 388 del CPCCN: (1) toda la documentación MÉDICA del actor que obre
en su poder, (2) Copia de la denuncia del siniestro recibida, (3) Copia del alta
médica dada a la actora.
C.- PERICIAL

Se ordene realizar las siguientes pericias:

1. PERICIA CONTABLE: Subsidiaria para el caso de desconocimiento


del contrato de afiliación o del siniestro.

1.- Informe el experto si la aseguradora de riesgos del trabajo Provincia ART


S.A. celebró un contrato de seguro con la empleadora del actor GOBIERNO DE
LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES y si era beneficiaria del mismo el
actor.
2.- En caso afirmativo, determine la fecha, lugar y condiciones del contrato.
3.- Indique el experto si la aseguradora recibió denuncia de un accidente que fue
víctima el actor. De ser así, informe el día del accidente, el día de la denuncia,
quien hizo la denuncia y si la aseguradora de riesgos de trabajo aceptó el
siniestro y si brindó las correspondientes prestaciones médicas. -
4.- Informe el valor mensual del ingreso base al momento del accidente
5.- Informe si la actora devengaba montos en concepto de horas extra en los
doce meses previos al accidente sufrido. En caso afirmativo informe cual era el
monto promedio que devengaba mensualmente a el actor en concepto de horas
extra.
6.- Informe el valor del ingreso mensual que el actor habría recibido, conforme a
los convenios colectivos aplicables a la actividad y categoría laboral del actor, en
el mes correspondientes al alta médica dada a esta. Deberá el perito considerar,
en su informe la antigüedad que la actora habría tenido en dicho momento.
7.-Practique el cálculo de lo que correspondería percibir a la actora en los
términos de la ley de Riesgos de Trabajo, modificados por el decreto 1694/09,
por las prestaciones de incapacidad parcial, permanente y definitiva.
8.- Practique el cálculo de lo que correspondería percibir a el actor en los
términos de la formula establecida por la ley de Riesgos de Trabajo, modificados
por el decreto 1694/09, por las prestaciones de incapacidad parcial, permanente
y definitiva, utilizando como ingreso el monto resultante de la suma del salario
que habría percibido al momento del alta médica, incluyendo el valor promedio
de horas extra y antigüedad.

1. PERICIA MÉDICA.

a.- MÉDICO LEGISTA

Se designe perito médico legista de la lista oficial, quien deberá proceder


a realizar la pericia basada en entrevista y estudios a el actor y teniendo en
cuenta el material acopiado en autos, informando los siguientes puntos:

1..- Informe si el actor sufrió daños en su físico como consecuencia del hecho de
autos.
2.- En caso afirmativo, haga un informe completo de los daños que el actor sufrió
en su físico como consecuencia directa del hecho de autos.
3.- Asimismo informe si dichos daños causaron indirectamente lesiones en otras
partes del cuerpo como consecuencia de sobrecarga, alteración de la postura
corporal, marcha disbásica, o resentimiento físico de cualquier tipo. Informe si
estos daños son incapacitantes para el actor.
4.- Diga si el actor presenta rigideces como consecuencia del hecho de autos,
describa las mismas e informe si estas la incapacitan el algún grado.
5.- Diga si los daños físicos informados pudieron haber sido razonablemente
causados por el hecho de autos.
6.- Informe si la actora presenta daño psíquico de algún tipo.
7.- En caso afirmativo informe si dicho daño pudo haber sido razonablemente
causado por el hecho de autos o sus consecuencias.
8.- Diga el perito que tipo de tratamiento debería haber realizado el actor, tanto
para tratar el daño físico, como el psíquico y psicológico.
9.- Determine el grado de incapacidad físico que presenta el actor.
10.- Determine el grado de incapacidad psíquico que presenta el actor. Con el
fin de lograr la correcta determinación de este daño solicito al perito que
encargue la confección de un estudio psicodiagnóstico.
11.- Estime la incapacidad total presentada por el actor como consecuencia
directa e indirecta del hecho de autos utilizando el Código de Tablas de
Incapacidades Laborativas, Dr. Santiago J. Rubinstein y/o De La Dirección de
Reconocimientos Médicos De La Provincia de Buenos Aires, Tabla de
Incapacidades en el Aparato Locomotor de los Dres. Romano y F. Blanco y del
Libro VI de Medicina Legal del Prof. Dr. E. Bonnet o del Código Civil de los Dres.
Altube-Rinaldi, (abstenerse de realizarla por los decretos 49/2014, 658/96,
659/96 y 590/97).-
12.- Manifiesta el perito cuales son los factores de ponderación de acuerdo a
la lesión padecida por el actor, la dificultad que esta representa para la
realización de tareas, la necesidad de recalificación de la actora y la edad de la
misma. Calcula el porcentual correspondiente a factores de ponderación y
aplíquelo al grado de incapacidad psicofísica previamente determinado.
13.- Realice la determinación del GRADO DE INCAPACIDAD DE LA TOTAL
OBRERA de la actora. Con el fin de calcular este porcentaje, el perito deberá
utilizar la fórmula de las capacidades remanentes, o formula de Balthazard.
14.- Informe si existe algún tipo de actividad desaconsejable que realice el actor
para preservar su salud física y psíquica.
15.- Diga si la actora requiere de tratamiento fisio kinesiológico, psicológico o
psiquiátrico, y en su caso diga por cuanto tiempo y con qué regularidad.
16.- Sobre todo otro punto vinculado a los anteriores y que conforme los términos
de la Litis que el experto leerá al retirar el expediente, puedan conducir a una
solución justa del caso mediante el debido esclarecimiento al Magistrado en
relación al tipo y grado de daño a la salud sufrido por el actor considerado desde
el punto de vista médico legal.

b.- PERICIAL PSICOLÓGICA

Se designe Perito Licenciado en Psicología de la lista oficial, quien deberá


proceder a realizar pericia informando los siguientes puntos:
1.-Descripción, naturaleza y grado de la afección psicológica que afectó a el
actor por el accidente in itinere.
2.-Grado de disminución en su normal desenvolvimiento y autoconfianza como
persona, e incapacidad que ello representa en su vida civil, laboral, sentimental.
3.- Necesidad de tratamiento, duración -cantidad de sesiones semanales, meses
y/o años de tratamiento- y costo que se indican para el actor.
4.-Proyecciones de secuelas psicológicas futuras y posibilidad real de una total
recuperación.
5.-Indique grado de incapacidad psicológica que ocasiona el actor un hecho
como el que se relata que sufrió, y cuáles son los traumas y miedos que quedan
instalados en su personalidad.
6.-Indique la incapacidad laboral que presenta el actor, con indicación del
porcentual que se establezca.
7.- Sobre todo otro punto vinculado a los anteriores y que conforme los términos
de la Litis que el experto leerá al retirar el expediente, puedan conducir a una
solución justa del caso mediante el debido esclarecimiento al Magistrado en
relación a los hechos de autos.

D. INFORMATIVA
Se libre oficios a las siguientes instituciones:
1.- AL SR. DIRECTOR MEDICO de CENTRO MEDICO NOGOYA a los fines de
que remita la HISTORIA CLINICA COMPLETA, INCLUIDA LA TOTALIDAD DE
INFORMES DE ESTUDIOS DE DIAGNOSTICO perteneciente a el actor PEÑAS
NUÑEZ TEOFILO ALBERTO- DNI 94.402.236 - Fecha de nacimiento:
05/03/1997

Subsidiariamente, para el caso de que la demandada desconozca las


constancias que se aportan como copia del expediente administrativo tramitado
ante la SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DEL TRABAJO, solicito se libre
oficio a la SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DEL TRABAJO a fin de que: (1)
Remitan copia del expediente que tramitó como consecuencia de la denuncia
realizada respecto del siniestro en que se fundan estos autos y del que fue
víctima el actor; (2) Informen que Aseguradora de Riesgos del Trabajo cabría a
la empleadora del actor en la fecha del siniestro de autos.

2.- Subsidiariamente, para el caso de la que demandada desconozca el ingreso


declarado del actor, a fin de calcular el ingreso base Mensual (IBM), solicito se libre
oficio vía sistema de gestión de oficios DEOX a la Administración Federal
de Ingresos Públicos (AFIP) para que remita por vía electrónica a este juzgado
certificación de los ingresos del actor que han sido declarados por el empleador
en los doce meses anteriores al hecho de autos.
3. A LA EMPRESA GOBIERNO DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS
AIRES, con domicilio en Maipú 116, Piso 6, Caba, a los fines de que remita copia
del último recibo de haberes percibido por el sr. PEÑAS NUÑEZ TEOFILO
ALBERTO- DNI 94.402.236 - Fecha de nacimiento: 05/03/1997

XXIII. DERECHO

Fundo el derecho que asiste a el actor en lo dispuesto por los arts.


1716 y cctes. del Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, así como en
lo establecido por las leyes 24.557, 26.773 y 27.348 en cuanto a los artículos
que fueron utilizados por esta parte para fundamentar su reclamo, excluyéndose
aquellos que fueron solicitados su inconstitucionalidad, el procedimiento previsto
por nuestra Ley 18.345 (11.653 para provincia de Bs. As.) y Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación Argentina (CPCCBA para provincia de Bs. As.), la
jurisprudencia y doctrina invocada en cada tema particular y, por sobre todas las
cosas, en nuestra Constitución Nacional.

XXIV. PLANTEA INAPLICABILIDAD DE LA LEY 24.432.


SUBSIDIARIAMENTE, SE DECLARE SU INCONSTITUCIONALIDAD

La ley en cuestión fija un tope máximo a la responsabilidad por las


costas judiciales que debe soportar el obligado al pago en sus arts. 1 y 8,
atentatorios del régimen federal de gobierno y derechos individuales
garantizados por la Constitución Nacional en los arts. 1, 4, 5, 14, 14 bis, 16, 17,
18, 19, 31, 33, 75, inc. 2°, 121 y 125 referidos al régimen republicano y federal
de gobierno, derecho de trabajo, ejercicio de industria ilícita, justicia conmutativa,
igualdad, propiedad, no confiscatoriedad, retribución justa y equitativa, acceso a
la jurisdicción, debido proceso, defensa en juicio con irracionalidad manifiesta y
arbitrariedad. Quedan comprometidas, igualmente, las garantías de la
Constitución provincial en sus artículos 1, 11, 15, 25, 27, 31, 32, 36, 39, 40, 41,
42, 57, 103 inc. 13 y 175, además de las disposiciones pertinentes, arts. 68 a 77
del CPCC, art. 63 Ley 11.653 y Ley 8904. Por ello se requiere su inaplicabilidad
en el caso y, subsidiariamente, se plantea su inconstitucionalidad:
a) Se declare la inconstitucionalidad por violación al sistema federal
Se ha dicho que: “El régimen de las costas es, en efecto, materia propia de la
legislación procesal y ajena, como principio a la legislación común” (CSJN, Fallos
257:249, ED 8-237; SCJBA, Ac. y Sent. 1971, v. I, p. 1998; DJBA, v. 93, p. 93,
p. 73; Ac. Y Sent., 1971, v. I, p. 471; Ac. y Sent. 1975, p. 168). La circunstancia
de dictarse normas procesales que se dicen incorporadas a los códigos o leyes
de fondo no cambian la naturaleza de las mismas. Asimismo, la corte Suprema
de Justicia de la Nación ha dicho: “El congreso no está facultado, cuando
reglamenta materias propias del derecho común, para ejercer una potestad
distinta de la que le confiere el art. 67, inc. 11, de la Constitución Nacional,
alterando el principio de reserva de la jurisdicción local y de la aplicación de esas
leyes por los tribunales de provincia” (Fallos 271:206). Por lo tanto, la Ley 24.432
es una norma dictada por el Congreso Nacional interviniendo la jurisdicción local,
al establecer la limitación de la responsabilidad de los obligados al pago de los
honorarios, en clara confrontación con el art. 75, inc. 12, de la Constitución
Nacional. Atento a lo señalado, solicito a V.S. que, en su oportunidad, declare la
inconstitucionalidad de los arts. 1 y 8 de dicha norma y art. 277 de la LCT
modificado por los artículos recientemente citados.
b) Se declare la inconstitucionalidad por violación al “principio de
igualdad” previsto en el art. 16 de la Constitución Nacional Los artículos
cuestionados de la ley citada, al limitar la responsabilidad de los condenados al
pago de las costas, infringen el art. 16 de la C.N. que establece el principio de
igualdad. En efecto, los letrados de la parte que no ha sido condenada en costas
y que, por lo tanto, tienen el derecho de percibir sus honorarios de la parte
condenada, ven restringido el ejercicio de dicho derecho, porque los arts. 1 y 8
de la Ley 24.432, que modifican el art. 277 de la LCT, limitan la responsabilidad
de la parte deudora, situación que no acontece con los letrados de la parte
condenada, porque a los nombrados no les comprende dicha restricción. En este
orden de ideas, la jurisprudencia ha considerado que: “Los arts. 1 y 8 de la ley
24.432 son disposiciones que resultan irrazonables pues se apartan de todo
principio de razón y consagran una inequidad toda vez que el remanente debe
ser afrontado por quien resultó vencedor y se vio obligado a litigar para obtener
el reconocimiento de su derecho. Del mismo modo resulta irrazonable que
alguien que realizó su trabajo profesional y que tiene un crédito a su favor
reconocido por una sentencia firme pasada en autoridad de cosa juzgada no
pueda ejecutar al deudor. Esta disposición legal resulta violatoria del art. 16 de
la C.N pues tanto el deudor como el acreedor de un crédito por honorarios
judiciales son tratados de un modo diferente del resto de los deudores y
acreedores, lo cual significa un menoscabo al derecho de propiedad del trabajo
profesional que se presume oneroso (art. 1871 del C. Civil) y su retribución tiene
carácter alimentario (en sentido análogo, Sala X, sent. Int. 5082; 30/10/98.
“Albornoz, José c/ Establecimientos Gamar y otro”). (CNAT, Sala III, “Goncalvez
Romao, José c/ Mastellone Hnos. S.A s/ Accidente”, S.D. N° 82.573, dictada el
24 de Agosto de 2001). Lo dicho muestra la afectación de principios de raigambre
constitucional mencionados por lo que se deja introducido el caso federal en los
términos del art. 14 de la Ley 48.

XXV. PLANTEA CASO FEDERAL

Que, en el supuesto caso de no hacer lugar al recurso impetrado,


total o parcialmente, o a los planteos de inconstitucionalidad incoados, vengo a
hacer reserva del caso federal para ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de
la Nación por la vía del art. 14 de la Ley 48.

XXVI. JURAMENTO

Declaro bajo juramento que el presente recurso no ha sido


promovido previamente (conf. Acordada 1665/1978 de la CNAT).

XXVII. AUTORIZACIONES

AUTORIZO expresamente a los Dres, Leandro Arrechea, Alberto


Escalada, Macarena Ariotti y a la Sra Kasandra Gomez a compulsar el
expediente, asistir a audiencias, retirar y dejar escritos y sus copias, oficios,
exhortos, cédulas, documentación original y sus copias, etcétera.

XXVIII. PETITORIO

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