La dama tapada
La Dama Tapada es una misteriosa y siniestra mujer que únicamente se aparece a hombres.
Conoce esta leyenda estremecedora que forma parte de la tradición ecuatoriana.
Este relato cuenta que en Ecuador en la ciudad de Guayaquil aparece de vez en
cuando una joven delgada a quien nadie ha visto su rostro, ya que lleva cubierto
con un velo, sin embargo otros afirman que esta leyenda urbana no se conoce su
origen, pero podemos decir que estas historias son contadas en las principales
ciudades del país por los años de 1700.
Los pobladores dicen que cuando está cerca de algún hombre, el espíritu
comienza a emanar una fragancia muy agradable, a fin de que la víctima
se cautive con su aroma y la siga a donde quiera que vaya.
La persona seducida por el perfume la sigue sin saber a dónde se dirige.
De esa forma, la dama tapada lo va apartando a una zona solitaria donde
el individuo no pueda pedir ayuda.
Derrepente, la mujer se detiene en medio del camino, se coloca frente de
él y al descubrir su rostro, el hombre queda aterrorizado por su al
mirar aspecto de su terrrífico rostro de cadáver.
Enseguida el agradable perfume se convierte en un olor
totalmente desagradable y nauseabundo de carne podrida, enseguida la
víctima queda afectado con todo estos horrores que no le permiten
moverse y fallece de la impresión.
Pocos que han logrado sobrevivir continuando su vida de manera normal
superando el encuentro con este ser macabro y se ha quedado en su
memoria para poder contar su historia. Peroo otros que huyeron no
corrieron con la misma suerte su salud mental se vio afectada teniendo
que ser hospitalizados para superar el trauma que les había provocado
éste encuentro con el espectro.
La Leyenda de María Angula
a historia cuenta sobre una niña de una edad de 14 años, su madre
vendía tripa mishqui, (comida tradicional de tripas de res con un
aroma penetrante), esto se lo vende en una de las esquinas de la
ciudad colonial en Quito.
En una ocasión la madre de María Angula mandó a comprar tripas,
pero como esta niña era muy inquieta se fue a jugar con sus
amigos e hizo caso omiso al mandado de su madre y para colmo se
gastó el dinero para la compra de las tripas. La niña preocupada
por lo sucedido se imaginaba que su madre le iba a pegar.
Entre la preocupación de María Angula que caminaba por las calles,
pasó por el cementerio, y se le ocurrió la macabra idea de sacarle
las tripas de uno de los muertos que recién lo habían enterrado; las
sacó y las llevo a su mamá para que las vendiera y en efecto logro
su objetivo para no ser castigada, las tripas se vendieron muy bien
cosa que a todo el que compraba le gusto y en algunos casos se la
repitieron.
Ya en horas de la noche, en la casa donde vivía con su familia en el
Quito colonial, María Angula se acordaba de lo que había hecho.
Cuando de repente escucho la puerta que se abrió fuertemente, lo
trágico es que ella era la única que escuchaba aquellos ruidos y los
demás seguían muy dormidos como si no pasaba nada, a pesar de
los muchos ruidos que se escuchaba en la casa.
Cuando los ruidos eran muy fuertes y se podían escuchar con
claridad puso mucha atención que decían:” Marianguuula, dame
mis tripas y mi pusún que te robaste de mi santa
sepultura”. Aquella voz se escuchaba cada vez más cerca de su
habitación y María Angula se iba poniendo muy asustada ya que se
escuchaba los pasos que subían por las escaleras y la voz se hacía
más fuerte: “Marianguuula, dame mis tripas y mi pusún que
me robaste de mi santa sepultura”.
Ella se ponía pensativa sobre lo que hizo y que podía hacer para
salvarse y en especial qué es lo que le iban hacer estos seres.
Cuando de repente encontró una navaja y se cortó su estómago.
Cuando los seres entraron a la habitación de María Angula estaba
con sus tripas regadas en la cama muriéndose lentamente y estos
seres desaparecieron.
Se dice que la madre de María Angula vende ahora “carne en
palito” en lugar de tripa mishqui, el chuzo o palito le sirve a María
Angula para defenderse de los fantasmas.