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Insectos Vectores de Enfermedades: Impacto y Control

Los insectos actúan como vectores de enfermedades al transportar agentes patógenos desde su fuente hasta los huéspedes susceptibles, siendo clasificados en mecánicos y biológicos según su interacción con los agentes. Las enfermedades transmitidas por vectores representan más del 17% de las infecciones, afectando desproporcionadamente a las poblaciones más pobres en zonas tropicales y subtropicales. Un enfoque integral que considere la triada ecológica de huésped, medio ambiente y agente causal es esencial para el control de estas enfermedades.
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Insectos Vectores de Enfermedades: Impacto y Control

Los insectos actúan como vectores de enfermedades al transportar agentes patógenos desde su fuente hasta los huéspedes susceptibles, siendo clasificados en mecánicos y biológicos según su interacción con los agentes. Las enfermedades transmitidas por vectores representan más del 17% de las infecciones, afectando desproporcionadamente a las poblaciones más pobres en zonas tropicales y subtropicales. Un enfoque integral que considere la triada ecológica de huésped, medio ambiente y agente causal es esencial para el control de estas enfermedades.
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Saneamiento Ambiental e Higiene de los Alimentos

INSECTOS COMO VECTORES DE ENFERMEDAD

Como agentes transmisores o vectores el principal aspecto médico-sanitario es por la acción


indirecta como transmisores vivos de agentes causales de enfermedad. Entre los mecanismos más
eficientes para la transmisión de enfermedades están los objetos inanimados y animados que
transportan la infección desde su fuente de origen o reservorio, hasta los hospederos susceptibles.
Los objetos inanimados que cumplen esta función reciben el nombre genérico de fomites como
son el agua, el aire, las ropas de vestir, juguetes y todo tipo de utensilios domésticos. Los objetos
animados o vivos de este transporte se conocen como vectores y principalmente son insectos que
asedian al hombre y a su entorno, impulsados por su necesidad de alimentación o de procreación.

Un vector es un portador viviente por diseminación o inoculación de agentes patógenos de


enfermedades. Son todos aquellos seres que, por sus hábitos de vida, son capaces de llevar el
agente infectante o infeccioso desde la fuente de infección hasta el huésped susceptible. Esto
significa que el vector es siempre un transmisor activo de enfermedad, pues está regido por la
necesidad de cumplir sus funciones vitales, por ejemplo, de alimentación o de reproducción. De
ello se desprende que él establece, dirige u orienta el sentido de la transmisión de un determinado
agente. Por ejemplo, la hembra de los mosquitos Anopheles al picar a un individuo malárico, lo
hace llevada por la necesidad de hacer fértil su ovipostura y, de este modo, adquiere la infección
por los plasmodios: luego, al volver a picar a un individuo sano, puede inocularle los parásitos,
estableciendo así la vía de infección par esa enfermedad.

Las enfermedades de transmisión vectorial son enfermedades humanas provocadas por bacterias,
parásitos o virus que son transmitidas por vectores. Según la Organización Mundial de la Salud,
estas enfermedades representan más del 17% de todas las enfermedades infecciosas, y cada año
se registran más de 700.000 muertes por enfermedades como el paludismo, dengue,
leishmaniasis, Chagas, fiebre amarilla, entre otras.

La mayor carga de estas enfermedades, que afectan de forma desproporcionada a las poblaciones
más pobres, corresponde a las zonas tropicales y subtropicales. La distribución de las
enfermedades de transmisión vectorial está determinada por un conjunto de factores
demográficos, medioambientales y sociales.

TIPOS DE VECTORES

Existen dos tipos de vectores, mecánicos y biológicos. Se denomina vector mecánico al que sólo
transporta agentes infectantes como un simple acarreador, sin que estos agentes experimenten
cambio alguno en el vector, es decir, que no se multiplican ni evolucionan. En cambio, el vector
biológico es aquél en el cuál el agente transmitido experimenta cambios, ya sea multiplicándose o
pasando por diferentes fases evolutivas, o ambas cosas a la vez. Esto significa que, en el caso del
vector mecánico, la asociación con el agente transmitido es inespecífica y sólo está determinada
por la casualidad de que el vector se contamine con dicho agente y lo transporte. En el vector
biológico, por el contrario, la asociación agente patógeno – vector es muy específica, pues
representa virtualmente un huésped para dicho agente, un terreno apto para su multiplicación y/o
evolución, aparte de transportarlo.

El vector mecánico se contamina con los agentes patógenos que transmite, mientras que el vector
biológico se infecta con ellos.

En la transmisión mecánica el vector no es indispensable para la sobrevida natural del agente


patógeno transmitido, la cual puede ser mantenida sin la participación del vector. Esto quiere
decir que esta forma de transmisión no es el modo más importante de persistencia de la
enfermedad en la naturaleza, ni su vía principal de transmisión. Así, por ejemplo, las moscas y las
cucarachas pueden actuar como vectores mecánicos de helmintos, protozoos intestinales, bacilos
tíficos y enterovirus, lo cual no quiere decir que, si no hubiera moscas ni cucarachas, dichos
agentes se extinguirían o desaparecería su transmisión.

Por el contrario, en la transmisión biológica el vector es indispensable para la sobrevida natural


del agente transmitido, pues es un huésped específico de su ciclo de vida. De este modo,
constituye el medio más importante para que la enfermedad persista y pueda circular entre sus
huéspedes representando, por lo tanto, la vía principal de transmisión. Así, por ejemplo, sólo
algunos mosquitos de ciertas especies pueden actuar como transmisores del agente causante de
la malaria, de la filariasis y de la fiebre amarilla, o algunas especies de pulgas, de la peste
bubónica; es decir, no cualquier insecto hematófago puede ser vector. Los vectores, en definitiva,
representan la forma principal en que esas infecciones se mantienen en la naturaleza.

Aspectos diferenciales entre vectores mecánicos y biológicos:


Mecanismos de transmisión

Hay dos mecanismos principales que permiten que el agente infectante sea llevado hasta el
huésped susceptible por los vectores, sean éstos mecánicos o biológicos, estos son el mecanismo
de inoculación y el de contaminación.

En el mecanismo de inoculación el agente infeccioso es introducido en el huésped directamente


por el vector y por medio de la picadura, como ocurre en la malaria, en la peste bubónica, en la
fiebre amarilla, en la leishmaniasis y en otras infecciones.

Por otro lado, en el mecanismo de contaminación el agente infeccioso es depositado por el vector
sobre el huésped, los alimentos o en los utensilios, pero resulta introducido en él por otros
mecanismos como rascado, aplastamiento del vector sobre la piel o ingestión.

ARTRÓPODOS Y OTROS ANIMALES COMO PLAGA

El concepto de plaga es un concepto antropocéntrico, podemos definirlo como todo organismo


cuya actividad o su sola presencia afecta en alguna medida a las personas, a sus bienes o a sus
propiedades. Dependiendo del lugar que afecten podemos clasificarlas como plagas agrícolas o
urbanas. Las primeras son las que afectan la actividad agropecuaria de producción, y la segunda
son las plagas que podemos encontrar en la ciudad. Las plagas urbanas las podemos clasificar
como ambientales o de salud pública, cuando son habituales vectores de enfermedades o
portadores de agentes patógenos, cuando son parásitos internos o externos de los seres humanos
y cuando sus recursos coinciden con los del hombre, por ejemplo, roedores, moscas, mosquitos,
cucarachas, pulgas, piojos, etc.; industriales cuando afectan a industrias o productos almacenados,
y circunstanciales como murciélagos, palomas, arañas, alacranes, víboras, loros, etc.. El tema que
nos ocupa son las plagas de la Salud Pública, o sea las enfermedades que son transmitidas al
hombre a través de insectos vectores o portadores de agentes patógenos.

Según los eslabones intervinientes en la cadena epidemiológica podemos considerar:

Enfermedades que comprenden 2 eslabones: HOMBRE-AGENTE. Por ejemplo, sarampión, cólera.

Enfermedades que comprenden 3 eslabones: HOMBRE-AGENTE-VECTOR. Por ejemplo, dengue,


malaria, Chagas.

Enfermedades que comprenden 4 eslabones: RESERVORIO-HOMBRE-AGENTE-VECTOR. Por

ejemplo, fiebre amarilla, tifus.

La naturaleza competitiva de la vida sobre la Tierra es un hecho conocido, y la medida en que las
necesidades de las especies de plagas coincidan con las de los humanos, determinará la intensidad
de la rivalidad entre estos grupos. Salud, bienestar, confort, propiedad y estética son cualidades de
la vida a las que las personas colocan gran valor, y con las que compiten con las plagas. A fin de
enfrentar esta lucha el ser humano debe poner en práctica los conocimientos que ha adquirido
sobre la anatomía de las plagas, su clasificación, crecimiento, desarrollo, biología y
comportamiento para controlarlas adecuadamente.

TRIADA ECOLÓGICA

Es de relevancia comprender la interrelación entre HUESPED - MEDIO AMBIENTE -AGENTE


CAUSAL, pues la existencia o no de una enfermedad, depende del conjunto de factores dinámicos
que intervienen, y no de uno sólo de ellos como generador de la misma.

En la lucha contra las enfermedades transmisibles al hombre por los vectores debe ponerse
fundamentalmente atención en la notoria influencia que ejerce al ambiente (el medio en que vive
y se desenvuelve el hombre) en relación con las enfermedades. Por eso, para un efectivo control
debe ponerse en práctica un enfoque sanitarista con todas aquellas medidas capaces de limitar la
reproducción, supervivencia y contacto de los agentes vectores con el hombre sin perjudicar al
medio.

Por lo tanto, es fundamental conocer todo el ciclo vital, comportamiento, ecología, y todo lo
concerniente a la vida de los vectores para tratar de evitar o restringir su influencia sobre el
hombre con medidas de saneamiento adecuadas a fin de cortar la cadena epidemiológica de
transmisión

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