Descripción de la línea temática,
delimitación de objetivos, metas y
acciones, y marco teórico (parte 1)
Introducción
Retoma los elementos trabajados en el módulo 1 para organizar la siguiente etapa que comienza
aquí. Recuerda la importancia de vincular todos los aspectos trabajados en el módulo anterior.
Las producciones que vayas realizando por etapas y de manera gradual, deben contener y
sostener una coherencia interna, esto significa, concebir la realización del plan, desde una
perspectiva procesual, en el cual se van integrando los diferentes momentos de elaboración. Al
final del recorrido se configura una producción única.
En el entregable anterior, luego del diagnóstico situacional de la institución seleccionada, se
plantearon problemáticas allí presentes, a través de la elaboración de un árbol de problemas. En
esta lectura se propone, teniendo como insumo la problemática seleccionada, que puedas
identificar cuál es la línea temática que se enmarca en dicho problema y elaborar objetivos,
metas y acciones del plan de intervención que estás desarrollando. En este módulo deberás
realizar la siguiente producción.
Delimitación de la línea temática seleccionada.
Elaboración de objetivo general y específicos, metas y acciones del plan.
Construcción del marco teórico.
Línea temática
Para iniciar se solicita que realices una lectura minuciosa de cada línea temática, lo que te
proporcionará las perspectivas teóricas que propone cada una de ellas. En las diversas lecturas
encontrarás definiciones relevantes, autores que las abordan y la perspectiva conceptual presente
en ellas. Dentro de las líneas temáticas podrás seleccionar entre las siguientes.
Innovación educativa.
Ecosistemas educativos de bienestar.
Convivencia, ciberseguridad y ciudadanía digital.
Inclusión y aulas heterogéneas.
Educación expandida.
¿Cómo realizar la selección de la línea temática y vincularla con la
problemática elegida?
La delimitación de la línea temática debe contener una relación con la problemática seleccionada,
para lo cual debes regresar al esquema realizado en el módulo anterior, analizar y observar las
causas que originan dicha problemática; así como también los efectos y consecuencias que
generan. Luego de ello, podrás reflexionar en torno a ¿qué líneas temáticas, de las propuestas,
podrán abordar la problemática seleccionada? ¿Cuáles de ellas hacen referencia, desde sus
marcos teóricos, a la problemática seleccionada? Seguramente se podrá abordar desde más de
una línea temática, el objetivo es que selecciones aquella que involucre a la situación
problemática seleccionada para la elaboración del plan de intervención.
Algunos interrogantes que darán pistas para seleccionar la línea
temática
¿Qué aportes conceptuales propone la línea temática?
¿Cuál es el campo de acción al que hace referencia?
¿Cómo se relaciona la problemática con los aportes conceptuales que propone la línea
temática?
¿Qué respuesta puede otorgar la línea temática a la problemática planteada?
Luego de seleccionar la línea temática, debes elaborar un marco referencial que permita
visualizar las perspectivas teóricas en que se sustenta la línea temática escogida. Este es un
primer paso en la elaboración del marco teórico del proyecto de intervención, luego será
complementado con las variables teóricas que se desarrollen en los objetivos; este aspecto será
abordado más adelante.
A continuación, se propone un esquema que te ayudará en los pasos que debes seguir para la
elaboración del marco teórico.
Figura 1: Elaboración teórica
Fuente: elaboración propia.
1. Objetivos, metas y acciones
En esta etapa, se pretende explicitar y “formular fines y objetivos del proyecto, de acuerdo con
sus diferentes niveles de especificación, en términos de logros e indicadores esperados, que se
debieran evidenciar al finalizar la implementación de la propuesta de intervención” (Rubilar
Castro, 2013, p. 15).
Se propone explicitar objetivo general, específicos, metas y acciones. La relación y articulación
entre estos aspectos, puede observarse en el siguiente esquema.
Figura 2: Objetivo general
Fuente: elaboración propia.
A continuación, se propone el desarrollo de cada uno de los aspectos presentes en el esquema,
con el objetivo de brindar herramientas de apoyo para su construcción y elaboración.
Aquí nos concentraremos en formular los objetivos del plan. Los objetivos hacen referencia a
aquello que se pretende conseguir y, por ende, funcionan como una guía imprescindible para la
elaboración y el desarrollo del plan, en este sentido:
“Explicitar los objetivos es responder a la pregunta para qué se hace. Es decir, se trata de indicar
el destino del proyecto o los efectos que se pretenden alcanzar con su realización. Conforman el
elemento fundamental, ya que expresan los logros definidos que se busca alcanzar.” (Ander-Egg,
1997, p. 5)
Un plan intervención apunta, como vimos, a proponer una vía de resolución o prevención
fundamentada y crítica acerca de un problema o necesidad y, por ello, es fundamental mencionar
ese propósito con precisión, así como también, las maneras en las que se llevará a cabo,
entendiendo que:
“Ningún proyecto adquiere su significado pleno si no se produce una clara definición y
explicitación de los objetivos a alcanzar. La buena formulación del objetivo principal y de los
objetivos específicos (si ello fuere necesario), es garantía (no absoluta, por supuesto) de elaborar
un buen proyecto, ya que en torno al o a los objetivos, se da coherencia al conjunto de
actividades que componen el proyecto, costos, estrategias, tiempos, etc.” (Ander-Egg, 1997, p. 6)
Las siguientes preguntas pueden servir de guía para pensar los objetivos.
¿Qué se quiere hacer?
¿Qué cambios se pretenden lograr respecto del problema en el que se hará foco o la
necesidad que se quiere cubrir?
¿A dónde se quiere llegar?
¿Cómo elaborar un objetivo general?
Como se desarrolló con anterioridad, la explicitación de los objetivos establece el norte y el
propósito del plan de intervención, esto significa que, a través de él, se buscará dar solución a la
problemática planteada en el módulo anterior.
Los objetivos organizan, orientan y dan coherencia al trabajo. Es fundamental tener en
cuenta la necesidad de congruencia entre estos y el problema o necesidad que se aborda. La
discordancia entre estos componentes nos impedirá estructurar debidamente el trabajo y tendrá
repercusiones en todas sus etapas. Es preciso, aquí, reiterar la importancia del grado de claridad
que alcancemos en la delimitación del problema o necesidad para afianzar la consistencia con los
objetivos.
Como decíamos antes, al momento de confeccionar los objetivos, puede ser de ayuda pensar qué
preguntas se intentan responder con la intervención.
Pregunta clave
¿Qué hacer frente a la ausencia de metodologías para trabajar aulas heterogéneas?
El objetivo general, dependiendo de la propuesta y su contexto disciplinar, podría ser: propiciar
espacios de formación (…).
El objetivo general expresa cuál es la principal acción requerida para responder el interrogante
planteado.
Aquí, vemos la relación y articulación que debe existir entre el planteamiento del objetivo general
y la problemática que decidieron trabajar en el plan de intervención. Observemos, a continuación,
un ejemplo con el caso práctico que se viene trabajando.
Figura 3: Articulación entre objetivo general y problemática
Fuente: elaboración propia.
¿Cómo redactar un objetivo general?
La elaboración de un objetivo general está formada por diversos componentes, que deben estar
presentes en su redacción, deben comenzar con un verbo en infinitivo y responder a una serie de
interrogantes: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Para qué? ¿Para quién? Analicemos en el ejemplo planteado:
Figura 4: Componentes en la elaboración de un objetivo general
Fuente: elaboración propia.
¿Qué verbos se utilizan en la redacción de objetivos generales?
2. Objetivos específicos
Una vez definido el objetivo general, se enuncia también aquello que implica su concreción.
Ingresamos aquí a la formulación de objetivos específicos.
Este tipo de objetivos determina aquello que comprende la realización del objetivo general. Se
puede afirmar, entonces, que consignan propósitos desagregados de la pretensión central.
Estos objetivos condicionan el alcance y la posibilidad de consumar esa pretensión porque la
enmarcan en ámbitos de acción más reducidos. Es importante no considerar acciones que
excedan lo previsto por el objetivo general.
Teniendo en cuenta estas características, debemos considerar las siguientes indicaciones.
1. Que sean congruentes con el problema o necesidad reconocidos.
2. Que sean susceptibles de realizarse (disponibilidad de tiempo, recursos, materiales, etc.).
3. Que estén establecidos con claridad y precisión.
4. Que el contenido de los objetivos específicos se desprende del objetivo general.
En este punto, se hace necesario realizar una aclaración, en relación con la elaboración de
objetivos dentro de un plan de intervención, siendo diferentes a los objetivos que se establecen
en una investigación científica.
La investigación científica está dirigida esencialmente por acciones de tipo cognitivo o
intelectual. Por esto, las diversas operaciones que comprende se realizan, esencialmente, para
conceptualizar la realidad o adquirir conocimientos sobre ella. Por esta razón, las acciones
implicadas en sus objetivos se expresan, comúnmente, con términos tales como analizar,
conocer, esclarecer, comprender, distinguir, describir, discernir, comparar, etcétera.
En cambio, cuando hacemos referencia a la formulación de un plan de intervención, los aportes
más significativos no se reducen a la conceptualización o a la adquisición de conocimiento sobre
un sector de la realidad. La pretensión de convertir el plan en un instrumento eficaz para
responder a necesidades o problemas reales y concretos define el sentido fundamental. Si la
pretensión es orientar un cambio o transformación, los objetivos tienden a ser más de tipo
procedimental, es decir, se refieren a acciones que no solo procuran conocer una situación
particular, sino también resolver, prevenir o promover.
Retomemos el caso práctico sobre el que se viene trabajando y veamos cómo se plantean los
objetivos específicos, en relación con el objetivo general.
Tabla 1: Planteamiento de objetivos específicos en relación con el objetivo general
Fuente: elaboración propia.
En el ejemplo anterior, se puede observar cómo a partir del objetivo general se desprenden cada
una de las acciones a realizarse en los objetivos específicos, en otras palabras, podría decirse
que:
“El objetivo específico es la situación o estado deseable de alcanzar como resultado de la
eliminación de uno de los factores que causan el problema principal (…) en la medida que los
objetivos específicos se logran se estaría logrando el objetivo general.” (Rubilar-Rubilar, 2013, p.
15)
Otro aspecto que debe destacarse en la elaboración de los objetivos específicos, consiste en que
“el objetivo debe enunciar una acción, esta debe ser observable, específica y concreta” (Rubilar-
Rubilar, 2013, p. 16).
3. Metas
Hasta aquí, se han establecido algunos lineamientos indispensables para la formulación de
objetivos, ahora, es el momento de expresar de qué manera se traducen esos objetivos en
propuestas de concreción, estableciendo especificaciones que permitirán medir el logro o
concreción de los objetivos establecidos, en un plan de intervención. En palabras de Ander-Egg
(1997) se establece lo siguiente:
“Para que los objetivos adquieran un carácter operativo, hay que traducirlos en logros específicos,
es decir, hay que indicar cuánto se quiere lograr con la realización del proyecto, dentro de un
plazo determinado y en un ámbito o espacio también delimitado. Conforme a lo indicado, las
metas operacionalizan los objetivos, estableciendo cuánto, cuándo y dónde se realizarán estos.”
(p. 6)
El autor citado continúa la conceptualización de las metas, estableciendo la importancia de su
explicitación para el planteamiento de las actividades y acciones que se desarrollarán
posteriormente. Aquí, observamos la importancia que posee la producción de las metas en un
plan de intervención.
Ariaudo et al. (2013), entienden que la meta “expresa un resultado a alcanzar” y consta de 4
componentes, que son los siguientes.
1. “Un atributo o dimensión (por ejemplo: rendimiento académico).
2. Una escala de medida (por ejemplo: tasa de promoción).
3. un umbral o norma (por ejemplo: 20 %).
4. Un horizonte temporal (por ejemplo: un año)” (Ariaudo et al., 2013).
Los componentes desarrollados por los autores hacen referencia a los aspectos o atributos que
deben estar presentes en la producción de las metas, esto significa que debe contener en su
redacción las especificaciones descritas. En esta misma línea se deben tener en cuenta ciertas
características, al igual que en la redacción de los objetivos, entre ellas se puede mencionar las
siguientes.
Específicas: esto significa que deben estar redactadas de manera clara y precisa, en cuanto
a los resultados que se desean obtener.
Medibles: como se dijo con anterioridad, las metas tienen la finalidad de verificar el logro de
los objetivos planteados, en este sentido, deben ser susceptibles de ser cuantificadas.
Relevantes: las metas deben estar directamente relacionadas con los objetivos y contribuir
de manera significativa al logro de estos.
Realizables: las metas deben ser realistas y alcanzables en el contexto del plan de
intervención que se propone, cabe aclarar que, si bien deben representar desafíos, no
pueden ser tan ambiciosas, ni tampoco, que resulten inalcanzables.
Temporales: este atributo hace mención a la necesidad de establecer un marco temporal
definido, es decir, que deben indicar cuándo se espera alcanzar el resultado especificado.
A modo de síntesis, se puede establecer lo que Rubilar-Rubilar (2013) expresan:
“Las metas de un proyecto son sus objetivos cuantificados. Se denominan también indicadores…
Algunas veces la meta reemplaza al objetivo, pues subentiende que queda comprendido en ella.
Sin embargo, sostiene que conviene formular ambos componentes del proyecto para mayor
claridad.” (p. 16)
A continuación, se expone un ejemplo en la elaboración de las metas para el primer objetivo
específico planteado, en el caso que se viene trabajando, a lo largo de los diferentes módulos.
Tabla 2: Elaboración de las metas para el primer objetivo específico
Fuente: elaboración propia.
4. Acciones
Continuamos con el recorrido de los diferentes componentes y aspectos que deben tenerse en
cuenta al momento de elaborar el esquema propuesto. En este sentido, la última etapa, está
referida a la explicitación de las acciones que se desarrollarán en el plan de intervención y que
luego formarán parte del plan de acción.
Las acciones configuran el punto de mayor concreción de aquellos objetivos que fueron definidos
al comienzo, es decir, mediante ellas, se espera alcanzar los objetivos que se establecieron y las
metas que se fijaron, de esta manera, cada acción que se plantea contribuye al logro de metas
intermedias. Para cada meta que se planteó se deben pensar y explicitar acciones que permitirán
su concreción.
A modo de síntesis, puede establecerse que las acciones son los pasos a seguir para alcanzar las
metas que se propusieron con anterioridad, respondiendo a los siguientes interrogantes: ¿De qué
manera se logrará aquello que se explicitó en la meta? ¿Qué acciones se llevarán a cabo para el
cumplimiento de las metas propuestas?
Al momento de elaborar las acciones, dentro del plan de intervención, se deberán tener en
cuenta ciertas características y situaciones que harán factibles y susceptibles de llevarse a cabo,
entre ellas podemos mencionar las siguientes.
Deben tener en cuenta la realidad y el contexto en el que se plantean, es decir, que deben
ser pertinentes con aquella situación institucional plasmada en el momento del diagnóstico
institucional-situacional.
Deben incluir a los actores involucrados en el plan de intervención, no pueden estar
ajenas o dejar de consensuarse con las personas involucradas.
Deben tener presentes los recursos con los que se cuenta, es decir, en concordancia con
la disponibilidad de recursos detectados en el diagnóstico institucional situacional realizado.
A continuación, se ejemplifica la elaboración de posibles acciones, siguiendo el ejemplo
desarrollado a lo largo del módulo.
Tabla 3: Elaboración de posibles acciones
Fuente: elaboración propia.
A lo largo de esta lectura se pretendió realizar una introducción referida a la importancia en la
explicitación de objetivos, metas y acciones en un plan de intervención, así como también, las
particularidades y características que tiene la elaboración de cada uno. Luego de ello, interesa
realizar una aclaración respecto al tiempo de concreción prevista en cada uno de dichos
aspectos. En relación con los objetivos, tienden a constituirse para ser alcanzados en el mediano
y largo plazo, mientras que las metas son pensadas a largo plazo. En el caso de las acciones
previstas y explicitadas, se desarrollan en tiempo presente; significa que son aplicables para ese
momento situacional y no a futuro. Esto se debe a que en los proyectos situacionales las acciones
están relacionadas, como vimos con anterioridad, al contexto y la situación que está
aconteciendo; es decir, que la acción prevista es vigente para ese momento y no para otro
contexto diferente, donde pueden variar actores, problemáticas, y características del entorno. Lo
expuesto puede resumirse en el siguiente gráfico.
Figura 5: Tiempo previsto para su concreción
Fuente: elaboración propia.
Luego del recorrido realizado en relación con cada una de las características y aspectos a tener
en cuenta en la elaboración de objetivos, metas y acciones, se solicita que realices un esquema
conceptual en el que plasmes la producción de objetivo general, específicos, metas y acciones.
Allí explicitarás la relación y articulación entre ellos.
Dicho esquema debe contener los siguientes elementos.
Un objetivo general.
Tres o cuatro objetivos específicos.
Dos metas, por cada objetivo específico producido.
Dos acciones por cada una de las metas que elaboraron.
A continuación, se establece un ejemplo del esquema que se les propone realizar.
Tabla 4: Ejemplo de esquema
Fuente: elaboración propia.
5. Marco teórico
La elaboración del marco teórico supone poner en evidencia, mediante una producción escrita,
aquellas perspectivas teóricas y empíricas, paradigmas, conceptualizaciones, marcos
referenciales, indispensables para el plan de intervención que desarrollan. Hasta aquí, has
realizado elaboraciones parciales que serán uno de los insumos necesarios para el marco teórico,
para lo cual debes tener a disposición lo producido hasta el momento; necesitarás estar inmerso
en un mapeo de los elementos conceptuales y empíricos que conformarán el marco teórico.
Durante la elaboración del marco teórico se comienza a tener una visión más clara de la
existencia de contenidos teóricos y evidencias empíricas, que se aplican al tema y problema de
intervención. Para avanzar en esta línea se te propone continuar con la indagación y búsqueda
bibliográfica que otorgue sustento teórico al plan de intervención que se desarrolla.
Al enmarcar el plan de intervención, se comienza examinando la información y bibliografía que se
ha recopilado hasta el momento.
Elaborar un marco teórico de referencia permite establecer articulaciones entre teorías, modelos
explicativos, hipótesis, categorías conceptuales y unidades de observación que determinan el tipo
de enfoque que se le dará a todo el plan de intervención.
Retomando el caso práctico que se viene trabajando a lo largo de los módulos, podemos
establecer el siguiente ejemplo: el plan de intervención propone el abordaje de la problemática
«ausencia de metodologías para trabajar aulas heterogéneas». Aquí, el primer paso será
distinguir y precisar, a partir del acervo de conocimiento existente y disponible, las líneas teóricas,
los referentes teóricos, paradigmas y perspectivas, que están vinculadas con dicho planteamiento.
Esto proporciona una visión clave de dónde se establece el desarrollo del plan, es decir, cuál es el
escenario conceptual y empírico en el que se desenvuelve.
Continuando con el ejemplo, el marco teórico podrá desarrollar los conceptos que allí se
presentan ¿A qué se hace referencia cuando se habla de metodologías? ¿Cómo se definió y
concibió el desarrollo de la metodología desde el paradigma positivista o desde el socio
constructivista? ¿Qué autores o referentes teóricos exponen y desarrollan la noción de aulas
Heterogéneas? ¿Qué experiencias de abordaje con aulas heterogéneas se están desarrollando?
¿Existen investigaciones en este sentido? Estos son algunos de los interrogantes e insumos que
pueden dar sustento a la producción del marco teórico.
¿Por qué es importante la elaboración de un marco teórico?
Se distinguirán algunas de sus funciones más importantes, incorporando lo propuesto por
Hernández Sampieri, Fernández Collado y Baptista Lucio (2010) referidas al campo de la
investigación, aunque aquí se adaptarán a las características propias de un plan de intervención.
1. "Ayuda a prevenir errores [en este caso, cometidos en otras propuestas de intervención].
2. Orienta sobre cómo habrá de realizarse el desarrollo del plan. En efecto, al acudir a los
antecedentes, podemos darnos cuenta de cómo se ha tratado un problema específico de
investigación:
1. qué clases de estudios [e intervenciones similares] se han efectuado;
2. con qué tipo de participantes, casos o muestras;
3. en qué lugares se han llevado a cabo [en el caso de otras intervenciones en las
organizaciones o instituciones];
4. qué diseños se han utilizado.
3. Amplía el horizonte de estudio o guía para que se centre en su problema y evite
desviaciones del planteamiento original.
4. Documenta la necesidad de hacer el estudio [o la propuesta de intervención].
5. Conduce al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán de someterse
a prueba con la realidad, o nos ayuda a no establecerlas por razones bien fundamentadas
[por ejemplo, el plan se plantea como problemática de intervención la ausencia de
metodologías que aborden aulas heterogéneas, luego se podrá analizar si el conocimiento
en dichas metodologías producirá una mejora en propuestas curriculares innovadoras].
6. Inspira nuevas líneas y áreas de investigación.
7. Provee un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio.” (pp. 60-61)
Existen diversas maneras y estrategia para redactar y organizar el marco teórico, así como
también las sugerencias sobre su extensión; aunque queda claro que no implica escribir hojas
interminables, poblándose simplemente de conceptos y teorías. Hay determinados aspectos que
pueden ser útiles para llevar adelante esta tarea de manera clara y ordenada. Una de ellas hace
referencia a cómo hacer la búsqueda bibliográfica, de qué manera proporcionar diversas fuentes,
con citas correctamente realizadas, exponiendo los diversos referentes teóricos que abordan
conceptualmente las categorías que se desarrollan.
En relación con la indagación bibliográfica se plantea que:
“La búsqueda de información en línea constituye la forma de acceso a la información que más
rápido crecimiento ha experimentado. En la actualidad, muchas personas consideran a internet
como su primera opción de búsqueda, aunque no toda la información sea confiable.” (Álvarez,
Guzmán y Acuña, 2006, p. 19)
Teniendo en cuenta la afirmación anterior, será necesario contar con ciertas herramientas que les
permitan, una búsqueda y recopilación de material teórico, efectiva, confiable, pertinente al trabajo
que deben realizar. En este sentido: “Identificar la literatura relevante, pertinente y confiable de
manera eficiente, es posible, aun de la gran cantidad de información disponible en internet”
(Moncada Hernández, 2014, p. 108).
Moncada Hernández (2014, p. 108) desarrolla la siguiente serie de habilidades y destrezas para
realizar una búsqueda de información efectiva.
1. Formulación precisa y efectiva de la información que se desea encontrar, esto implica
una organización de ideas previas y objetivos de búsqueda. Esto se podría ejemplificar
con nuestro caso práctico, a partir de los siguientes interrogantes: ¿Qué se entiende por
aulas heterogéneas? ¿Qué recorrido teórico realizó este concepto dentro del ámbito
educativo? ¿Cuál/es son sus principales referentes teóricos?
2. Evaluación de los recursos disponibles para la búsqueda de información. Como se
expresó con anterioridad, la búsqueda más frecuente constituye lo proporcionado en
internet; pero es posible contar con material proporcionado por bibliotecas y libros.
3. Identificación de la fuente pertinente y confiable. Este es un punto clave en el desarrollo
del trabajo que aquí se pretende. Si la búsqueda fuese en internet, por ejemplo, debo lograr
una vigilancia epistemológica, trabajando con artículos científicos, con documentos
producidos por universidades, repositorios de páginas educativas, entre otros.
4. Evaluación crítica de los resultados obtenidos en la búsqueda, en cuanto a la
confiabilidad de la información brindada. Este punto puede resumirse en dos
interrogantes que se deben plantear: ¿Qué aporte realiza este material a la pregunta inicial
que se formularon respecto de las aulas heterogéneas? ¿Cuál es la fuente que proporciona
esta conceptualización?
Un último aspecto que es necesario aclarar, en la elaboración del marco teórico, está referido a la
actualización de la bibliografía que se utiliza en este tipo de proyectos de intervención situacional.
Cuando se hace mención al tipo de trabajo, se está haciendo hincapié en la idea de trabajar con
aportes teóricos novedosos, que den cuenta del contexto en el que se desarrolla dicha
intervención. Ahora bien, contar con una teoría sólida para sustentar la propuesta con enfoques
novedosos u originales sobre los problemas detectados, no implica dejar de lado paradigmas,
perspectivas teóricas y autores clásicos.
Se considera, para finalizar, que en la redacción de esta etapa no debemos perder de vista la
línea temática seleccionada, y el problema que se aborda y las variables teóricas presentes en
objetivos, metas y acciones. Lo que se incluya aquí tiene que estar relacionado con estos puntos
y de manera organizada. El resultado de este proceso debe brindar una perspectiva teórica
integrada y coherente. Es fundamental, también, citar apropiadamente las referencias, evitando
las citas extensas y los comentarios personales.
Luego del recorrido y las sugerencias realizadas, debes realizar una primera parte del marco
teórico, teniendo en cuenta las variables teóricas presentes en la descripción de la línea temática,
la delimitación de la problemática y en la elaboración de objetivos, metas y acciones.
Recuerda que la extensión debe tener un máximo de 7 páginas.
Entregable
Consigna
Se encuentran en la segunda entrega del plan de intervención. Aquí presentarán lo trabajado
hasta el momento, incluyendo las correcciones que se les hayan indicado, con relación al
entregable del módulo 1. Luego de ello, deberán incorporar las producciones propias de este
módulo, que consta de:
1. Descripción de la línea temática seleccionada. La producción no debe superar las dos páginas.
2. Realización de un esquema en el que plasmen la producción de objetivo general, específicos,
metas y acciones. Allí explicitarán la relación y articulación entre ellos. Dicho esquema debe
contener los siguientes elementos:
Un objetivo general.
Tres o cuatro objetivos específicos.
Dos metas, por cada objetivo específico producido. Dos acciones por cada una de las metas
que elaboraron.
3. Producción del marco teórico, teniendo en cuenta las variables teóricas presentes en la
descripción de la línea temática, la delimitación de la problemática y en la elaboración de
objetivos, metas y acciones. Recuerda que la extensión debe tener un máximo de siete páginas.
(cabe destacar que las metas y acciones son números estimados puede haber más o menos
según la planificación de la propuesta de acción.
Formato de presentación
Los aspectos formales en la presentación de un trabajo académico son muy importantes y están
contemplados en el puntaje otorgado en las rúbricas. El formato propuesto para la presentación
de este entregable debe cumplir con los siguientes requisitos:
Debes presentar este entregable en un archivo formato Word.
Fuente: Time New Roman, tamaño 12.
Diseño de página: con márgenes de 3 cm a cada lado.
Número de página: en todas las páginas (excepto en la portada), ubicado en la esquina
superior derecha.
Interlineado: doble (excepto en tablas y figuras)
Alineación del texto: justificado
Sangría: al iniciar el párrafo.
A lo largo de todo el entregable deben respetar el formato de la American Psychological
Association (APA, 2010).
Autoevaluación
La delimitación de la línea temática, ¿debe estar relacionada con la
problemática seleccionada?
Verdadero.
Falso.
Justificación
¿Cuál es la función de los objetivos dentro de un plan de
intervención?
Funcionan como guía para el desarrollo del plan de intervención.
Funcionan como una predicción de lo que se desea realizar en un plan de intervención.
Funcionan como una evaluación de la problemática seleccionada en un plan de intervención.
Justificación
¿Qué aspecto está implicado en la elaboración del objetivo
general?
La acción principal para responder a la problemática seleccionada en el plan de intervención.
Las causas que llevaron a formular la problemática seleccionada en el plan de intervención.
Las respuestas al plan de acción, que se desarrollarán en un futuro.
La formulación de los recursos disponibles para el desarrollo del plan de intervención.
Justificación
En el desarrollo y elaboración de las acciones, ¿cuáles son las
características que deberán tenerse en cuenta?
La realidad y el contexto, los actores involucrados y los recursos disponibles.
La cultura institucional, el financiamiento del proyecto y el tiempo establecido.
Los tiempos disponibles, el cronograma de trabajo y los objetivos planteados.
La realidad y el contexto, el financiamiento del proyecto y el tiempo de realización.
Los actores involucrados, el equipo de gestión institucional y las políticas educativas del contexto.
Justificación
Referencias
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búsqueda: de la información al conocimiento. Herramientas para aprender. Red de bibliotecas
virtuales de CLACSO. [Link]
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Ander- Egg, E., Aguilar Idánez, M J. (1997). Cómo elaborar un proyecto: guía para diseñar
proyectos sociales y culturales. (18.ª edición). LUMEN/HUMANITAS. Buenos Aires.
Ariaudo, M., Pellegrino, N., Crinejo, E., Nieto, M. (2013). Caja de herramientas de apoyo para la
formulación de proyectos socioeducativos con perspectiva estratégica. Guía de aplicaciones
prácticas. Cátedra de Planeamiento Educacional. Facultad de Educación, Universidad Católica de
Córdoba.
Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C. y Baptista Lucio, P. (2010). Metodología de la
Investigación (6.a ed.). México D. F., MX: McGraw-Hill.
Moncada-Hernández, S. (2014). Cómo realizar una búsqueda de información eficiente. Foco en
estudiantes, profesores e investigadores en el área educativa. Facultad de Medicina, Universidad
Autónoma de México. [Link]
Rubilar Castro, F., Rubilar Castro, J. (2013). Manual para el diseño de proyectos de gestión
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