Diseño Urbano y Sostenibilidad Psicológica
Diseño Urbano y Sostenibilidad Psicológica
T E S I S
P R E S E N T A
DIRECTOR DE
DR. ERIC ORLANDO JIMÉNEZ ROSAS POSGRADO DE URBANISMO, FAC. ARQUITECTURA, UNAM
TESIS
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Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal
del Derecho de Autor (LFDA) de los Estados Unidos Mexicanos (México).
donde las emociones, actitudes, apegos e intenciones nos conducen a un solo objetivo:
IV
Mucho de mi persona y posición ante el mundo se debe a su siempre puntual enseñanza y cariño.
Sus sabiduría, palabras y amistad llegaron a mi vida en el momento justo y necesario.
Gracias, maestro y amigo Dr. Serafín Joel Mercado-Doménech.
Siempre presente
La llegada de su confianza y amistad son pieza clave para dar continuación a mi formación y creer en mí.
A usted le debo el encontrar la valentía necesaria, para tocar puertas en otros espacios.
Gracias, maestro y amigo Dr. Víctor Manuel Coreno-Rodríguez.
Siempre Presente.
V
Mis padres, Eugenia Flores Sánchez y Arturo Villalpando Rojas. Terminar uno de los proyectos más importantes de mi
vida en compañía de ustedes, es precioso e invaluable. El tiempo nos ha enseñado muchas cosas y afortunadamente
seguimos aquí, y de píe, para poder compartirlo. Siempre presente mi afecto, cariño y agradecimiento.
Dr. Eric Orlando Jiménez-Rosas. Por confiar y creer en la valía de mi trabajo, así como contar con el tiempo y disposición
para guiarme estos últimos años en este, y otros proyectos. Contar con personas con usted es invaluable y espero
podamos seguir colaborando y contar con su amistad. Siempre agradecido.
Dr. José Marcos Bustos Aguayo. Muchos años de conocernos y tener la oportunidad de contar con tu ayuda y aportes
durante esta etapa de mi vida académica y personal, espero podamos seguir colaborando y contar con su amistad.
Siempre agradecido.
Dra. Amaya Larrucea Garritz, Dra. Pamela Ileana Castro Suarez y Dr. Enrique Pérez Campuzano. Por el tiempo prestado
para retroalimentar la realización de este proyecto, así como su seguimiento. Siempre agradecido.
Mi familia. Estructura, apoyo y fortaleza desde que tengo uso de razón. mis tíos Javier, Rosa María, Patricia, Alfredo,
Cristina, Verónica, Hermelinda, Antonio, Daniel, Silvia, Ricardo y Ulises ejemplifican en mi experiencia, la importancia
de contar con un apoyo incondicional. Siempre presente mi afecto, cariño y agradecimiento.
Mi tía Laura Olivia Villalpando Rojas. Los años nos han acercado más, y tú siempre presencia e interés en todos los
aspectos de mi vida, es algo que trasciende y que se agradece. Siempre presente mi afecto, cariño y agradecimiento.
Colegas y amigos. Quienes mostraron siempre interés en mi trabajo, y expresaron palabras de aliento para el inicio,
realización y término de este proyecto. Siempre agradecido.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. Mi alma mater desde hace 20 años, lugar imprescindible para mi
formación, desarrollo personal y profesional. Siempre agradecido.
VI
RESUMEN & ABSTRAC 13
PRÓLOGO 16
INTRODUCCIÓN
PANORAMA GENERAL DE LAS ÁREAS VERDES URBANAS 26
VII
ANTECEDENTES
ESTUDIOS RELACIONADOS CON LAS PROBLEMÁTICAS
DE LAS ÁREAS VERDES URBANAS 54
JUSTIFICACIÓN
CONTRIBUCIONES DE LA PSICOLOGÍA AMBIENTAL
AL ESTUDIO DE LAS ÁREAS VERDES URBANAS 62
CAPÍTULO 1
PSICOLOGÍA AMBIENTAL Y URBANISMO 66
INTRODUCCIÓN 67
CONCLUSIONES 91
CAPÍTULO 2
ÁREAS VERDES URBANAS DESDE LA PSICOLOGÍA AMBIENTAL 96
INTRODUCCIÓN 97
VIII
2.1.- Teoría de la Biofília en Entornos Urbanos 100
CONCLUSIONES 128
CAPÍTULO 3
CONDUCTAS SOSTENIBLES EN ENTORNOS URBANOS 130
INTRODUCCIÓN 131
CONCLUSIONES 157
IX
DESARROLLO METODOLÓGICO Y ANALÍTICO
FUNDAMENTOS Y PAUTAS 160
INTRODUCCIÓN 161
ANÁLISIS DE RESULTADOS
MODELOS ESTADÍSTICOS BIVARIADOS 202
INTRODUCCIÓN 203
X
5.2.- Modelos para la Comprobación de Hipótesis Metodológicas 218
5.2.1.- Modelos de Correlación Producto Momento de Pearson
de Variables Metodológicas 218
[Link].- Modelos de Correlación Producto Momento
de Pearson de Factores de la VI Diseño Urbano-Paisajístico
con la VD1 Restauración Ambiental 220
[Link].- Modelos de Correlación Producto Momento
de Pearson de Factores de la VI Diseño Urbano-Paisajístico
con la VD2 Conducta Sostenible 223
[Link].- Modelos de Correlación Producto Momento
de Pearson de la VI Diseño Urbano-Paisajístico
con Factores de la VD1 Restauración Ambiental 226
[Link].- Modelos de Correlación Producto Momento
de Pearson de la VI Diseño Urbano-Paisajístico
con Factores de la VD2 Conducta Sostenible 229
XI
DISCUSIÓN 256
PROSPECTIVAS 270
CONCLUSIONES 276
TABLAS 344
FIGURAS 347
ANEXOS 350
XII
13
El diseño de la naturaleza urbana próxima presenta inconvenientes socioambientales por su deterioro
ecológico, pobreza espacial e infraestructura urbana deficiente, intensificando problemas de salud física y
psicológica en los usuarios, reflejándose en la percepción de calidad de vida, socialización, recreación,
relajación, y en la ausencia de comportamientos sostenibles que faciliten el cuidado de las áreas verdes
públicas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inclusión de la naturaleza urbana
en la planificación y desarrollo urbano es sustancial por sus beneficios sociales, ecológicos y psicológicos,
recomendando 15m2 por habitante (siendo 9m2 el mínimo aceptado) a menos de 10 minutos a píe de zonas
residenciales (225m aprox.). El objetivo principal de esta investigación cuantitativa (correlacional-
explicativa) fue analizar de qué manera la percepción ambiental de cualidades restauradoras de elementos
de diseño urbano-paisajístico de espacios públicos verdes, influye en el proceso de restauración ambiental,
y en la generación de comportamientos sostenibles en los usuarios, específicamente los comportamientos
proecológicos. Se utilizó un diseño preexperimental de estudio de caso con una sola medición, y un
muestreo no probabilístico de corte intencional [N = 150, M = 1.42, DE = .495], aplicando in situ una escala
tipo Likert ordinal [VI Diseño Urbano-Paisajístico (α = .89), VD1 Restauración Ambiental (α = .93) y VD2
Comportamiento Sostenible (α = .92)]. El estudio de caso fue un área verde pública con diseño urbano-
paisajístico, equipamiento social e infraestructura de servicios públicos. Los coeficientes de correlación [VI
(r = .58); VD1 (r = .69); VD2 (r = .44)] exponen relaciones significativas (p <0.01), al igual que los modelos de
regresión lineal (p <0.01) con un 40% de varianza explicada, mientras que en los escalamientos
multidimensionales no métricos se obtuvo una estimación no lineal de Stress=.001, mostrando un ajuste
significativo en todas las configuraciones, permitiendo así responder las preguntas de investigación de
manera satisfactoria. Los resultados obtenidos avalan la importancia del diseño de la naturaleza urbana
próxima por impactar positivamente en el bienestar urbano percibido y en elementos psicosociales que
fomentan comportamientos responsables y protectores del entorno cercano, para contar con espacios
públicos que dignifiquen el marco ambiental-urbano, y fortalezcan el plan social de estos espacios verdes.
Palabras Clave. Diseño Urbano-Paisajístico, Espacio Público Verde, Restauración Ambiental, Sostenibilidad
Psicológica, Psicología Ambiental
14
Nearby Urban Nature and Psychological Sustainability.
Impact of Urban-Landscape Design of Green Public Spaces on Environmental Restoration and
Pro-Ecological Behaviors
The design of the nearby urban nature presents socio-environmental problems due to its ecological
deterioration, spatial poverty, and deficient urban infrastructure, intensifying physical and psychological
health problems in users, reflecting in the perception of quality of life, socialization, recreation, relaxation,
and in the absence of sustainable behaviors that facilitate the care of public green areas. According to the
World Health Organization (WHO), the inclusion of urban nature in urban planning and development is
substantial due to its social, ecological, and psychological benefits, recommending 15m2 per inhabitant (9m2
being the accepted minimum) to less than 10 minutes walking from residential areas (225m approx.). The
main objective of this quantitative research (correlational-explanatory) was to analyze how the
environmental perception of restorative qualities of urban-landscape design elements of green public
spaces influences the environmental restoration process and the generation of sustainable behaviors. in
users, specifically pro-ecological behaviors. A pre-experimental design (one-shot case study) was used, with
a non-probabilistic convenience sample [N = 150, M = 1.42, SD = .495], applying an ordinal Likert scale in
situ [VI Urban Design- Landscape (α = .89), VD1 Environmental Restoration (α = .93) and VD2 Sustainable
Behavior (α = .92)]. The case study was a public green area with urban-landscape design, social facilities,
and public service infrastructure. The correlation coefficients [VI (r = .58); VD1 (r = .69); VD2 (r = .44)] show
significant relationships (p <0.01), like linear regression models (p <0.01) with a 40% explained variance,
while in the non-metric multidimensional scaling an estimate was obtained Nonlinear Stress = .001, showing
a significant adjustment in all configurations, thus allowing the research questions to be answered
satisfactorily. The results obtained support the importance of the design of the nearby urban nature for
positively impacting the perceived urban well-being and psychosocial elements that promote responsible
and protective behaviors of the nearby environment, to have public spaces that dignify the environmental-
urban framework and strengthen the social plan of these green spaces.
Key Words. Urban-Landscape Design, Green Public Space, Environmental Restoration, Psychological
Sustainability, Environmental Psychology
15
16
L
as áreas verdes urbanas son importantes por los efectos positivos a nivel social e individual,
situación relevante dentro del contexto urbano al momento de considerar que la ciudad es
un macro escenario de conducta compuesto por diversos estímulos exógenos que
invariablemente presentan inferencias sobre la vida humana. De esta forma su estudio se vuelve
importante por la trascendencia que tienen los aspectos de salud pública y percepción de bienestar
en relación con la composición y funcionamiento de los entornos urbanos. Es entonces que gracias
a diversas problemáticas socioambientales urbanas como el crecimiento de la mancha urbana, islas
de calor, densificación, gentrificación, deterioro ecológico y contaminación en todas sus vertientes,
el foco de interés académico y de praxis ha sido consistente y puntual con el análisis de la
naturaleza urbana próxima y sus implicaciones en la mejora de la calidad de vida urbana física,
fisiológica y psicológica.
Con ello, la composición de los entornos urbanos verdes permite que estos funcionen como
estímulos excitatorios que alteran los procesos psicofisiológicos, repercutiendo en la
externalización e intención de conducta de quienes los usan, de tal suerte que los componentes
de diseño se vuelven pieza clave para cuestionar no solo su valor estético y funcional, sino también,
sus implicaciones en las actitudes, acciones y emociones humanas. Esto posibilita entender cómo
se van relacionando aspectos sociales, económicos, culturales, tecnológicos y ambientales con
pautas cognitivo-conductuales y fisiológicas que permean sobre un entramado social vinculado a
la percepción ambiental de estos lugares públicos. Es entonces que se entienden las múltiples
perspectivas involucradas en discernir los porqués de estos ambientes antropogénicos, haciendo
evidente la necesidad de la transdisciplina como eje rector contemporáneo para estudiar todo
17
aquello que tenga relación con nuestra especie y el diseño de los entornos que habita. De esta
manera campos del conocimiento como la arquitectura, paisajismo, urbanismo y la psicología
ambiental, diseñan canales de comunicación gracias al uso de propuestas teóricas y conceptos que
posibilitan una visión distinta sobre problemas urbanos contemporáneos. Así, el ser humano
permea sobre la naturaleza de la ciudad (y viceversa), aumentando la complejidad de las
discusiones y puntos de análisis del proceso de urbanización moderna. En este sentido, considerar
que existen relaciones indisolubles entre la conducta y el medio circundante, se vuelve el estatuto
principal que detona las intenciones de este proyecto de investigación doctoral.
1
De acuerdo con Civera, Tortosa & Vera (en Tortosa & Civera, 2006), esta concepción permite conjugar, la básica
dualidad entre datos de la experiencia privada y datos de la conducta pública, dado que dos se refieren a una misma
realidad: la conducta. Y los dos pueden adoptar, desde diferentes perspectivas y mediante distintas técnicas iniciales e
intermedias, una metodología finalmente común: la comprobación de sus enunciados, o de las implicaciones de sus
enunciados, en la conducta observable, considerada como acción significativa del sujeto vivo.
18
Siguiendo dentro de este umbral del estudio de la conducta dentro de una perspectiva
psicoambiental, Sussman (en Gifford, 2016), argumenta que el estudio del comportamiento en
interacción con el ambiente presenta un seguimiento de tres fases (Ver Figura 1).
19
Este interés principal permite ubicar tres conceptos primordiales. En primer lugar se
encuentra la acepción de “naturaleza urbana próxima” para referirnos a las áreas verdes urbanas
gracias a sus características ambientales y locacionales. Por otro lado, la salud psicofisiológica se
aborda mediante el concepto de “restauración ambiental”, aludiendo a la presencia de un
equilibrio psicofisiológico como resultado del proceso de homeostasis, mismo que se ancla a una
exposición benéfica de estímulos ambientales positivos que mejoran el estado anímico del ser
humano. Por último se encuentra el constructo de “conductas sostenibles”, el cual considera
aquellos comportamientos que buscan una mejora y cuidado de las condiciones físicas y sociales
del medio ambiente ya sea próximo, o de trascendencia social y espacial2, poniendo atención
específicamente en el tipo de comportamiento proecológico. En la Figura 2 se pueden observar las
distinciones conceptuales de estos últimos conceptos, considerando la definición primaria de
conducta.
2
Las definiciones conceptuales y metodológicas de estos tres conceptos de desarrollan en el apartado de “Desarrollo
Metodológico y Analítico”, en el punto 4.5. Definición de variables metodológicas
20
Retomando la génesis de esta investigación, en la Figura 3 se observa cómo existen diversos
elementos de carácter social y ambiental alrededor de los fenómenos clave de esta investigación,
exponiendo un impacto (positivo y/o negativo), en la relación del ser humano con los entornos
verdes próximos; implicando entonces que los estudios del urbanismo contemporáneo deben
considerar otras posturas analíticas que permitan acceder a diversas fuentes de información y
herramientas metodológicas.
Esta multiplicidad de plataformas de análisis permite focalizar el punto de interés sobre las
problemáticas de las áreas verdes de las grandes urbes en cinco elementos clave:
21
2) Este problema socioecológico afecta la vida social y cultural de los espacios públicos verdes,
viéndose reflejado en indicadores de salud física y psicológica de los usuarios,
contribuyendo al aumento de cuadros epidemiológicos en la población urbana.
4) Con ello, la ausencia de una percepción favorable sobre la calidad de vida por parte de los
usuarios de áreas verdes públicas impide la aparición de conductas sostenibles, lo cual
determina usos, costumbres y apropiaciones psicológicas (arraigo y pertenencia) respecto
de los parques urbanos.
5) Todo lo anterior termina por verse reflejado en el detrimento de las condiciones físicas del
diseño urbano-paisajístico, a partir de la ausencia de valores estéticos y ambientales, mala
imagen urbana, poca o nula habitabilidad externa y la presencia latente y constante de
elementos de insostenibilidad urbana a nivel ambiental, social y psicológico (Ver Figura 4).
22
Ciertamente estos elementos exponen criterios importantes para realizar investigación
sobre las condiciones del diseño urbano-paisajístico de los parques de la ciudad y su impacto en la
salud a nivel psicofisiológico (como el caso de la restauración ambiental), y a nivel socioambiental
(como el caso de las conductas sostenibles). Y es esta relación entre los tres elementos principales
de análisis (diseño de áreas verdes + restauración ambiental + conductas sostenibles) lo que
permite generar una postura académica con una óptica dada por la transdisciplina, con la finalidad
de dimensionar las nociones de sostenibilidad desde otro ángulo, y con ello, relacionar el estudio
del diseño de los espacios verdes públicos con la salud física y psicológica de sus usuarios, logrando
así justificar la validez de este proyecto de investigación doctoral, tanto en el desarrollo de la teoría,
como en la propuesta metodológica de naturaleza cuantitativa utilizada para alcanzar los
siguientes objetivos y dar respuesta a sus respectivas preguntas de investigación (Ver Figura 5).
Anali ar de qu manera la percepción En qu medida la percepción de cualidades restauradoras de elementos de dis e ourba no
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de espacios p blicos verdes in uye en el proceso de re s ta ura ción
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de espacios
p blicos verdes.
23
Los alcances presentados descansan en un marco metodológico positivista/deductivo y
racionalista, debido a que la cuantificación de estos fenómenos permite obtener parámetros
numéricos que puedan compararse, y con ello, poder comprobar su presencia y relevancia en el
caso de estudio seleccionado3, logrando así, la comprobación de las hipótesis y constructos bajo el
uso de herramientas provenientes de la estadística inferencial bivariada. De esta manera se puede
comprender como la función primordial de toda investigación de nivel doctoral es generar
plataformas de reflexión, análisis y discusión, sobre temas emergentes en el desarrollo teórico y
científico del urbanismo contemporáneo, al mismo tiempo que considera las necesidades e
inquietudes de una sociedad que demanda estrategias de intervención cercanas al mundo real,
para mejorar sus condiciones presentes y calidad de vida a futuro (Ver Figura 6).
3
La descripción del caso de estudio se encuentra en el apartado “Desarrollo Metodológico y Analítico”
24
Su importancia teórico-metodológica permite vislumbrar que este proyecto es de utilidad
para quienes tengan interés en el estudio de la ciudad y sus componentes. Y es que no hay que
olvidar que las posturas cuantitativas permiten acceder a otros puntos de vista que se alejan de la
tradición cualitativa e histórica que se encuentran en gran parte del ejercicio académico del
urbanismo; beneficiando a los estudiosos en formación y a aquellos de otras disciplinas que se
interesen en el estudio de la ciudad y sus componentes.
25
26
E
n este apartado se expondrán algunos elementos teóricos referentes al concepto de áreas
verdes, como la evolución del vocablo, su importancia en los procesos de planeación
urbana4 y en las dinámicas socioambientales de la ciudad. Su finalidad es la de proveer
una base general que permita entender cómo se relacionan los elementos comportamentales de
usuarios potenciales con las condiciones físicas del entorno verde.
Tradicionalmente los intentos para la sistematización de los diversos tipos de verde urbano
se han desarrollado desde la óptica del urbanismo, la teoría de las ciudades y de los espacios libres.
Durante la primera mitad del Siglo XXI, se realizaron estudios y proyectos en los que destacaban
los aspectos agronómicos y paisajísticos. De esta forma las zonas verdes dejaron de considerarse
como una simple necesidad higiénica en la estructura urbana (Berstein, 1994), para convertirse en
un aspecto fundamental en la composición de la trama urbana y en el quehacer de lo cotidiano.
4
Esta información se sustenta en diversos proyectos de investigación básica y aplicada para ofrecer un panorama
general del estudio de las áreas verdes urbanas.
27
I. La Revolución Industrial (Siglo XVII y XIX) condujo a una transformación paulatina en la
fisonomía neoclásica de Europa y América, específicamente en la segunda mitad del
Siglo XIX, dándole importancia a servicios como drenaje, suministro de agua potable y
el desarrollo de sistemas de áreas verdes.
II. A finales del Siglo XIX y principios del XX surgen nuevas escuelas del pensamiento
urbanístico como los movimientos “City Beautiful” en Estados Unidos y “Garden City”
en Inglaterra, con la finalidad de crear nuevos tipos de ciudades con atractivos
superiores para la población en general. Esto coincide con los nuevos modelos de
ciudad que buscaban aumentar la calidad de vida y funcionalidad operativa.
III. Durante la Guerra Fría (1950 a 1980), surge un creciente interés por la conservación y
protección de la naturaleza, un manejo eficiente de los recursos naturales y nuevas
perspectivas de inclusión ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales
respecto a los espacios urbanos públicos.
IV. Con el desarrollo del Siglo XX, la planeación de las ciudades incorpora una visión
integral de sustentabilidad económica, ecológica y social, con la intención de generar
mecanismos políticos y sociales para resguardar los entornos urbanos existentes, y
mejorar las ciudades del futuro. Mucho de esto radica en el aumento de problemas
ambientales como contaminación, hacinamiento, degradación ambiental y cambio
climático.
28
Tabla 1
Taxonomía histórica de áreas verdes
Temporalidad Categoría Descripción
1850-1900
Destinados a fomentar salud pública. Sólo
Jardines placenteros beneficiaban a la clase media, en superficies muy
largas con más de 400 ha.
1900-1930
Incorporan recreación para niños, inmigrantes y clase
Parques de la reforma
trabajadora, en áreas pequeñas (manzanas).
1930-1965
Servicios recreativos especialmente para familias
Facilidades recreativas
suburbanas como parques pequeños a medianos.
1965-1990
Su objetivo es contener disturbios sociales. Dirigido
Sistemas de espacio especialmente a trabajadores, jóvenes en condición
abierto de pobreza y clase media. Su tamaño variado, pero
frecuentemente pequeños.
1990-presente
Fomentan salud humana y equilibrio ecológico. Su
Parque sustentable meta es cubrir una amplia gama de gustos y
preferencias recreativas. Su tamaño variado.
Nota. Se puede apreciar una evolución paulatina y constante sobre los usos e importancia de las áreas
verdes urbanas.
Aunado a esta clasificación, también se encuentran los aportes del arquitecto paisajista
Jean Claude Nicolas Forestier (1861–1930) y el arquitecto/urbanista Nicolau María Rubió Tudurí
(1891–1981), dos grandes planificadores que plantearon criterios aún vigentes en la creación de
sistemas verdes públicos.
29
que proponen tipologías variadas respecto del desarrollo urbanístico europeo, teniendo siempre
en cuenta la conformación de un sistema incluyente entre el área verde y otras zonas de la ciudad:
Mientras que en el continente americano algunas de las tipologías más utilizadas son los
“Criterios de Clasificación de Parques de la Ciudad de Montreal” y los “Criterios de Clasificación de
Parques y Áreas Verdes Urbanas de Libre Acceso en México”. Como consecuencia de este proceso
evolutivo conceptual, los parques junto con otras áreas verdes urbanas requieren de una
infraestructura para realizar actividades de esparcimiento y proporcionar servicios sociales,
culturales y ambientales5.
5
Se debe hacer hincapié en la importancia del valor cultural y por ende psicológico que tienen las áreas verdes para un
funcionamiento adecuando de todo sistema de infraestructura verde.
30
Flores-Xolocotzi & González-Guillen (2007), argumentan que los parques públicos
constituyen un sistema total de áreas verdes urbanas que comprende espacios públicos y privados
gracias a su clasificación con base en su tipología, y a los procesos de planificación urbano-
paisajístico, recalcando que la importancia de un espacio verde no depende únicamente de sus
dimensiones o de la vegetación que contiene; sino también del cumplimiento eficaz de su función
socioecológica asignada dentro del sistema verde de la ciudad (Vázquez, 2016), conformado por
espacios diferentes en cuanto a usos, tamaños y objetivos. Asegurar está diversificación espacial
genera diversos beneficios como el incremento de la calidad ambiental de una zona determinada
o la necesidad de un uso social vinculado al ocio (Alberti, 2008). Así pues, el cumplimiento de su
función es lo que realmente determina las diferentes tipologías de las áreas verdes de una ciudad,
tanto en lo que respecta a su estructura vegetal y constructiva, como a los equipamientos que
deberá disponer y su localización dentro de la trama urbana (Benedict & McMahon, 2006).
31
estéticas con que se visualiza un sitio determinado (Thompson, 2014); y dentro de un nivel más
técnico se conceptualiza como una porción del territorio tal y como la percibe la población y cuyo
carácter resulta de la interacción dinámica de los factores naturales (morfología, cuerpos de agua,
flora, fauna, etc.) y de factores culturales (economía , costumbres, acervo histórico) (Thayer, 1997).
Esta definición permite acotar al paisaje como un producto o modalidad que es reflejo de las
formas que tiene una sociedad para entenderse a sí misma y la manera en que se relaciona con su
entorno de mayor amplitud, lo cual refiere a una proyección cultural sobre un espacio determinado
multidimensionalmente que incluye lo material, espiritual, ideológico y simbólico entre otras
manifestaciones (Fernández-Ramírez en, Corraliza, Berenguer & Martín, 2006).
Ahora bien, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (2018), las áreas verdes se
definen como “los espacios urbanos o de periferia a éstos, predominantemente ocupados con
árboles, arbustos o plantas, que pueden tener diferentes usos, ya sea cumplir funciones de
esparcimiento, recreación, ecológicas, ornamentación, protección, recuperación y rehabilitación
del entorno o similares”. Al respecto de esta postura, la única consideración legal que existe en
relación con el área verde está contenida en la sección XIV del Artículo 101, del Capítulo Único del
Fomento al Desarrollo Urbano, de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento
Territorial y Desarrollo Urbano (2016), donde se señala la “protección, mejoramiento y ampliación
de los espacios públicos de calidad para garantizar el acceso universal a zonas verdes y espacios
públicos seguros, inclusivos y accesibles”.
32
Tabla 2
Definiciones de área verde de acuerdo con la Ley Ambiental de la Ciudad de México (2018)
Definición Descripción
1. Área Verde
Superficie cubierta de vegetación natural o inducida que se localice dentro de la
demarcación territorial de la Ciudad de México.
2. Parques Locales
Áreas verdes de uso público localizadas en las demarcaciones territoriales de la Ciudad de
México.
3. Parques Urbanos
Áreas verdes de uso público constituidas dentro de suelo urbano para conservar el equilibrio
entre este y los ecosistemas naturales de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de
México.
4. Barrancas
Depresión geográfica que sirve de refugio para la vida silvestre y como cause de
escurrimientos naturales que constituyen zonas importantes del ciclo hidrológico y
biogeoquímico.
Nota. Estos cuatro elementos se interrelacionan para dar estructura social y legal a los elementos verdes de
la ciudad.
Estos flujos sociológicos auspiciados por las condiciones físicas del espacio potencializan el
metabolismo del ecosistema urbano, por ende, el emplazamiento y diseño de áreas verdes urbanas
debe integrar elementos ecológicos, sociales, culturales, tecnológicos, físicos y psicológicos
(Villalpando-Flores, 2015). Así mismo Lefebvre (1991), apunta que dicha producción espacial
potencializa una inclusión, convivencia y participación social que ayuda en la generación de un
sentido de arraigo y pertenencia urbana. Este elemento psicosocial demuestra que las áreas verdes
conforman un sistema integral donde la generación de estos espacios es a partir de una necesidad
producida por el proceso de urbanización; y no por la existencia de espacios residuales.
33
34
L
a debacle ambiental contemporánea ha generado un creciente interés por las áreas verdes
debido al papel que juegan en el desarrollo urbano y la ecología social, situación que
permite dimensionar a la ciudad como un sistema multiaxial6. Bonsignore (2003) apunta
que los valores sociales y económicos de los espacios verdes se analizan por su permeabilidad
social y apuntalamiento tecnológico, mismo que de acuerdo con Gómez, Jabaloyes & Vañó (2004)
repercuten en las lógicas naturales del contexto y en el confort percibido. Sin embargo, esta
ausencia de confort auspicia la presencia de condiciones patogenizantes urbanas.
6
Existe una multiplicidad de variables constantes y latentes que interaccionan en todo momento en cualquier espacio
urbano, amplificando causas y consecuencias de los fenómenos urbanos socioambientales.
7
La organización que va de lo general a lo particular facilita la aproximación al caso de estudio, el cual se encuentra
en la Alcaldía de Coyoacán, en la Ciudad de México.
35
A) PROBLEMÁTICAS AMBIENTALES GLOBALES DE LAS ÁREAS
VERDES URBANAS
E
l déficit de áreas verdes presenta afecciones en varios niveles. Desde los aspectos que
conciernen a lo ecológico, elementos de diseño, planificación urbana, desarrollo de
planes sociales dentro y fuera del espacio y aspectos relacionados con los procesos
sensoperceptuales y fisiológicos que determinan el estado de salud psicofisiológica de los
habitantes de las ciudades (Fernández-Ramírez, en Aragonés & Amérigo, 2010). En este sentido el
espacio público es una mezcla socioambiental que a partir de su uso se dimensiona como un
derecho ciudadano de primer orden y que garantiza en términos de igualdad, su apropiación por
parte de diferentes colectivos sociales y de procedencia multivariada.
Meza & Moncada (2010), aconsejan que es importante tomar con precaución el
señalamiento sobre estos indicadores, y que deben verse como referente de un mejor ambiente,
36
ya que dicho parámetro no refleja la distribución, frecuencia, disponibilidad y accesibilidad para la
población, pues en algunos casos los espacios registrados como “p blicos” se tratan de barrancas,
terrenos baldíos, jardines privados o reservas ecológicas que aunque pueden cumplir
medianamente su papel ambiental, no cubren otros rubros de corte psicosocial.
Rebolledo (2017), reporta que el indicador City600 elaborado por The McKenzie Institute,
sostiene que 3/4 partes del PIB mundial provienen de la actividad económica que se realiza al
interior de los 600 centros urbanos más grandes del planeta. De esas 6 centenas de ciudades, 440
se ubican en países con economías emergentes o en desarrollo. Estos datos auguran que para el
año 2025, 20 de las principales mega ciudades8 estarán ubicadas en países emergentes liderados
por China e India, sin descartar Sao Paulo, Moscú, Ciudad de México, Estambul, Lagos y Dhaka. De
acuerdo con reportes de la Organización de las Naciones Unidas, en 1950 el 30% de los habitantes
de la tierra vivía en ciudades, en el pasado 2015 la cifra llegaba al 54% (3,960 millones de
personas), mientras que para el 2030 un 60% de la población mundial vivirá en urbes (5,060
millones de personas). Al respecto de estas cifras, el Banco Interamericano de Desarrollo estima
que en las próximas 4 décadas 9 de 10 latinoamericanos vivirán en una ciudad, ocasionando un
colapso en servicios e infraestructura urbana, y un empobrecimiento exponencial de las áreas
rurales (Rebolledo, 2017).
8
Se considera una mega ciudad a aquellas metrópolis que tienen más de 10 millones de habitantes.
37
habitantes. Este escenario permite recordar que la urbanización es una tendencia que busca la
transformación del espacio urbano para bien (Di Masso, 2007), sobre todo en ciudades
emergentes donde la rápida expansión urbana se lleva a cabo sin ninguna estrategia de
planificación del uso de la tierra, impactando negativamente en bosques, paisajes y áreas verdes
gracias a la presión y necesidad humana (Sorense, Barzetti, Keipi & Williams, 1998).
Estas repercusiones sobre los elementos naturales próximos e inmersos en las ciudades,
intensifica los efectos ambientales de esta urbanización moderna, viéndose cristalizados en la
percepción de elementos como el cambio climático, aumento de la contaminación, disminución
de la disponibilidad y acceso de alimentos y recursos naturales, así como el aumento de
contingencias socioambientales como condiciones de pobreza, aglomeración, hacinamiento,
exclusión social y discriminación de grupos en situación de vulnerabilidad socioespacial.
Por otro lado el MIT9 a trav s del “Senseable City Lab”, se asoció con Global Shapes
Comunity y el Foro Económico Mundial para crear “Treepedia”, una plataforma virtual con mapas
interactivos que muestran la densidad de zonas verdes de algunas ciudades del mundo. La
información obtenida a través de Google Street View, permitió acuñar el concepto “Green View
Index” (índice del paisaje verde), el cual cuantifica el porcentaje de cobertura total de áreas verdes
a partir de imágenes aéreas. Desde el lanzamiento del proyecto en 2016 a la fecha, se han
contabilizado diversas ciudades para conocer su índice de paisaje verde.
9
Instituto Tecnológico de Massachusetts, Estados Unidos de Norte América (MIT por sus siglas en inglés).
38
En la Figura 9 se presentan las ciudades registradas hoy en día. Se ordenan alfabéticamente
y muestran el índice del paisaje verde, así como la densidad poblacional por ciudad. El primer
elemento a destacar, es que la ciudad de Tampa, Florida, puntúa por arriba del 30% IPV con un
36.1% (dp 1,283 km2), siguiéndole ciudades como Singapur con un 29.3% IPV (dp 7,797 km2),
Breda, en los Países Bajos con un 29.3% IPV (dp 1,459 km2) y Oslo, Noruega con un 28.8% IPV (dp
4,421 km2). Por otra parte, entre las ciudades que puntúan bajo se encuentra Paris, Francia con
un 8.8% IPV (dp 21,000 km2), Kobe, Japón con 9.4% IPV (dp 2,783 km2) y Quito, Ecuador con 10.8%
IPV (dp 7,200 km2)10.
Si consideramos estas 30 ciudades frente al número de ciudades que puede llegar a tener
un solo país, como el caso de México donde hablamos de 32 entidades federativas, podemos dar
cuenta del gran déficit respecto a áreas verdes urbanas, y cómo esta ausencia global apunta a un
grave problema ecológico al que se enfrentarán por lo menos las siguientes 10 generaciones.
10
Estos datos recopilados permitieron realizar investigaciones aplicadas sobre el índice del paisaje verde (Li, Zhang, Li,
Ricard, Meng & Zhang, 2015), el mapeo de árboles urbanos (Seiferling, Naikc, Ratti & Proulx, 2017), y la distribución
espacial de las sombras provistas por la naturaleza urbana (Li & Ratti, 2018).
11
Toda la información y mapas se recopilo de la página oficial [Link]
39
Figura 9
Índice de paisaje verde recopilado con el proyecto “Treepedia”
40
En relación con este panorama el Departamento de Programas Sociales y Desarrollo
Sostenible del Banco Interamericano de Desarrollo, señala los siguientes beneficios que brindan
las áreas verdes urbanas:
12
Y este cambio de perspectiva es el que permite fortalecer, reafirmar e incentivar el valor de un sistema público que
se aboque de manera eficiente al procuro de los espacios en las ciudades, sosteniendo con ello que su carácter público
potencializa el uso y disfrute de dichos lugares (Oskamp, en Schmuck & Schultz, 2002).
41
B) PROBLEMÁTICAS AMBIENTALES LOCALES DE LAS ÁREAS
VERDES URBANAS
E
l estudio de la Ciudad de México se vuelve particular por ser una de las mayores
aglomeraciones urbanas del planeta13 con un desarrollo socioeconómico que mediante el
uso de nuevas tecnologías, han propiciado una situación de insostenibilidad socio
ecológica, misma que se ve reflejada en la calidad, cantidad y función de las áreas verdes urbanas14.
Flores-Xolocotzi & González-Guillen (2010), relatan que a principios del Siglo XX, el
enverdecimiento urbano del entonces Distrito Federal (ahora Ciudad de México) lo fomentó el Ing.
Miguel Ángel de Quevedo generando algunos parques urbanos como la Alameda de Santa María y
el Parque Hundido15. De acuerdo con García (2015), a principios del Siglo XX durante la realización
del Congreso Internacional de Higiene y Urbanismo realizado en Berlín en 1907, el Ing. De Quevedo
se comprometió con acuerdos internacionales de dotar a las ciudades con 10% de espacios libres
(de acuerdo con su extensión territorial) y 15% del área urbanizada o por urbanizar, destinado a
parques, jardines, juegos infantiles o deportivos (Tovar & Alcántara 2002). A partir de esta iniciativa
y durante el gobierno del Presidente Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940), se iniciaron intensas
campañas de reforestación en distintos espacios abiertos de la ciudad, con especies nativas como
13
La más grande del continente americano y del mundo hispanohablante que cuenta con una extensión de un área
total de 150 000 ha (dp 5,966 km²) y una población estimada de 8,9 millones de habitantes (INEGI, 2015)
14
Considerando estas como elementos importantes para el desarrollo de un tejido social saludable, y con ello, un
patrimonio natural muy valioso para la sustentabilidad de la capital.
15
También mencionan que la Alameda Central, cuya creación se remonta a 1593 (Pérez, 2003), es uno de los parques
más antiguos del Continente Americano.
42
los aguacates y cipreses entre otras, e introducidas como eucaliptos, palmas, acacias, catalpas,
casuarinas, limoneros, papayos y mangos (Martínez, 2008). Estas acciones generaron pequeños
bosquetes que antes solo tenían vegetación arbustiva, haciendo más atractivo el paisaje y
propiciando que la expansión urbana se extendiera hacia estos nuevos espacios. En cuanto a la
cantidad de superficie verde, Ezcurra (1996) cita una tendencia decreciente en cuanto a superficie
de áreas verdes citadinas, apuntando que mientras en 1950 se contaban con una superficie de
29.15m2/habitante, con la llegada de la década de los años 80 solamente quedaban
9.9m2/habitante. Esto dio píe a estimar en ese momento que para el año 2000 el entonces Distrito
Federal solo contaría con 5.6 m2/habitante.
Sobre el manejo y administración de las áreas verdes de la Ciudad de México, estas son
objeto de intervenciones de toda índole no siempre atinadas, llevándolas a una reducción y
empobrecimiento (Martínez, 2000). Las características de estas prácticas son el desconocimiento
y la nula coordinación e improvisación, denotando que no se obedecen los programas y acciones
derivados de políticas públicas de planeación urbana, generando la idea de que en la Ciudad de
México se busca expulsar a la naturaleza hasta sus confines (Gómez, 2004). Como resultado de
estas anomalías institucionales y jurídicas, la Ciudad de México cuenta con ríos entubados, lagos
rellenados, grandes superficies pavimentadas, islas de calor de gran extensión, vegetación exótica
que genera plagas y proliferación de grandes cantidades de materiales industriales. Esta actitud
ante procesos físicos y ecológicos en la ciudad obedece a la creencia de que la ciudad es un sistema
creado y controlado por el hombre donde la naturaleza también se controla, generando una
sociedad urbana sin valores ambientales que tolera la desnaturalización urbana y del paisaje,
naturalizando la esterili ación del entorno a cambio de tener condiciones “de movilidad y
consumo” (por mencionar un ejemplo), y relegando a la naturaleza a la periferia, o como elemento
exclusivo de ámbitos regionales (Meza & Moncada, 2010).
De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA)a través de la Dirección General
de Bosques Urbanos y Educación Ambiental, y con base en estudios realizados por la Procuraduría
Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México, actualmente 62,000ha se
encuentran en suelo urbano, y 88,000ha corresponden a suelo de conservación. De esta extensión
total, 617.7km2 (18%) están registrados como áreas verdes, siendo entonces 112.89 km2 los que
43
están clasificados como área verde urbana (7.2%). Estas estadísticas establecen que el área verde
promedio en la Ciudad de México es de 10m2, mientras que por persona es de 5.3m2, e incluso
3m2 en algunas alcaldías16. Vale la pena mencionar que este índice no ha incrementado con el paso
de los años y coloca a la ciudad por abajo del estándar mínimo internacional recomendado por la
ONU (WHO, 2012). Esto se puede constatar con los resultados obtenidos de las encuestas
realizadas por el Instituto Nacional de Estadística (INEGI), donde en su encuesta Intercensal en el
año 2015 y el Inventario de Áreas Verdes Urbanas del año 2017 realizado por la Secretaría de
Medio Ambiente, se reporta una superficie de área verde promedio de 7.54 m2/habitante17.
Pero uno de los grandes problemas que antecede está fluctuación estadística es la ausencia
de un consenso generalizado de lo que es un “área verde”. De acuerdo con la Ley Ambiental de la
Ciudad de México, las áreas verdes urbanas son “Toda superficie cubierta de vegetación natural o
inducida que se localice en la Ciudad de México. Corresponden a las áreas verdes urbanas aquellas
que se encuentran en el suelo urbano, en las zonas suburbanas y en las comunidades y poblados
ubicados en el suelo de conservación”. La amplitud de esta definición permite que las dependencias
gubernamentales puedan redefinir “área verde” de acuerdo con criterios y condiciones
territoriales y ecológicas propias.
16
En un estudio previo realizado en 2009 por la misma institución (PAOT) se afirmaba que la Ciudad de México contaba
con 14.4 m2/habitante, cifra aceptable en aquel entonces a partir de los indicadores de la ONU sobre el estándar
internacional mínimo de 9 m2/habitante.
17
Cabe resaltar que este cálculo está realizado con base a lo registrado en el índice de área verde de la CDMX, es decir,
se contabiliza únicamente a las áreas verdes urbanas, sin considerar la totalidad de las áreas naturales protegidas y
áreas de valor ambiental con categoría de barrancas y algunos de los Bosques Urbanos de la Ciudad
44
usuarios18. En la Tabla 3 se puede observar un listado con las causas y sus respectivas
consecuencias de los diversos conflictos socioambientales que presentan las áreas verdes urbanas
actuales de la Ciudad de México.
Tabla 3
Principales conflictos socioambientales de las áreas verdes urbanas de la CDMX
Causas Consecuencias
Construcción de obras públicas y privadas como Pérdida constante de área verde derivada de la
infraestructura vial y conjuntos habitacionales. expansión urbana y demanda de servicios públicos.
Ausencia de un proyecto de diseño acorde a las
Imagen paisajística de poca calidad.
características y la función del sitio a establecer.
Espacios poco diversos y propensos al ataque de
Sobreutilización de especies.
plagas y enfermedades.
Campañas de reforestación para lograr una
Arbolado excesivo y con un desarrollo poco
meta numérica de millones de árboles sin
vigoroso.
considerar necesidades ecológicas.
No se consideran necesidades básicas del
Reforestaciones poco exitosas.
arbolado como agua y nutrientes
Estrés ocasionado por la falta de mantenimiento Alta incidencia de plagas y enfermedades en
a las necesidades de cada una de las especies. arbolado y otras especies.
Derribos injustificados o prácticas
indiscriminadas de poda por falta de Gran pérdida de masa arbórea.
capacitación, desinterés y técnicas adecuadas.
Condiciones de riesgo por caída de árboles,
Arbolado situado en espacios inadecuados para
afectaciones en servicios públicos, inseguridad en
su desarrollo.
zonas próximas y peligro para usuarios.
Deficiente y escaso mantenimiento de la
Espacios poco utilizados debido a su mala calidad.
cubierta vegetal, suelo e infraestructura.
Falta de información sobre los servicios Vandalismo e indiferencia hacia estos espacios.
Nota. Los elementos enlistados se obtuvieron de: Bastida-Gasca, M. & Lozano-Mascarúa, G. (2016). Áreas
Verdes Urbanas. En: La Biodiversidad en la Ciudad de México, Vol. III. CONABIO/SEDEMA, México, pp.295-
307.
18
Un aspecto que imposibilita el establecimiento de criterios generales de gestión y de mantenimiento, es la diversidad
ambiental y tipológica de las áreas verdes en la ciudad (parques urbanos, jardines de barrio, jardines históricos, bosques
periurbanos, arbolado de las calles o jardineras) (Guevara & Moreno, 1996).
45
Un tercer problema es la dispersión de las áreas verdes. La composición, traza urbana,
infraestructura, tipo de suelo, movilidad, etc., permite entender que las áreas verdes estén
dispersas y alejadas unas de otras, haciendo que su accesibilidad puede verse obstaculizada. Sobre
esta distribución y clasificación de las áreas verdes, los registros oficiales exponen que las áreas
verdes urbanas de la ciudad están constituidas por bosques urbanos, plazas, parques deportivos,
jardines, barrancas, glorietas, camellones, arriates o cualquier elemento de vegetación que se
ubique en suelo urbano. Estas áreas son consideradas como zonas recreativas y de esparcimiento,
sin valorar sus servicios ambientales y beneficios sociales. Con ello, la distribución desigual de áreas
verdes públicas trae como consecuencia problemas de movilidad (recorrido de grandes distancias),
por lo que restringen sus visitas a fines de semana, con el consecuente impacto físico sobre estas
áreas por un uso excesivo en poco tiempo19. Esto por supuesto termina por generar repercusiones
negativas en cuanto a beneficios psicosociales y socioambientales20 por la escasa posibilidad de
contacto e interacción con estos entornos naturales dentro de lo cotidiano, las cuales a partir de
su ausencia o poca presencia afectan la calidad y cantidad de espacios verdes.
Ahora bien, con las modificaciones a la Ley Ambiental de la Ciudad de México en materia
de regulación y fomento de áreas verdes realizadas en los últimos tres años, hoy día se puede
contar con un sustento jurídico para el diseño y conformación en un futuro próximo de una política
pública de áreas verdes urbanas, ya que sus disposiciones comprenden la elaboración y
actualización periódica del Inventario General de Áreas Verdes, inventarios por alcaldía, programas
por alcaldía para el manejo de áreas verdes y la elaboración de normas ambientales para las
diferentes áreas.
19
Además, es posible dar cuenta que existe una relación directamente proporcional entre las zonas de marginación y
pobreza con menor número de áreas verdes.
20
Sensación de bienestar, aumento en la percepción de calidad de vida, reducciones en las tasas de estrés urbano y
ansiedad, entre otros.
46
relaciona con lo propuesto por la Nueva Agenda Urbana, desarrollada por ONU – Hábitat en 2019,
donde se afirma que la aglomeración urbana de la Ciudad de México sigue un patrón de
crecimiento expansivo y de baja densidad 21, implicando un consumo ineficiente de suelo y
generando estructuras urbanas discontinuas con alto grado de fragmentación, lo que es ineficaz,
inequitativo y financieramente insostenible22. También se sostiene que el aumento de la superficie
vegetal reduce la energía utilizada para calefacción y refrigeración hasta en un 10%, además que
el valor de la propiedad aumenta en un 3% al estar cerca de espacios públicos verdes. Los árboles,
arbustos y demás vegetación asociada que se encuentra en las áreas verdes urbanas conforman
una comunidad vegetal a la que se le puede denominar bosque urbano, dando lugar a la creación
de un sistema verde urbano. Grey & Deneke (1992), plantean que si el conjunto forestal de una
ciudad ejerce influencia sobre el clima, el régimen hidrológico del área, así como en flora y fauna,
el concepto de sistema verde puede invitar a reflexionar sobre la superficie de metros cuadrados
de área verde existente en las ciudades y los niveles de desigualdad para su acceso, uso y disfrute,
en vías de solucionar este tipo de injusticias sociales.
Es deseable entonces que las áreas verdes de la ciudad sean atendidas con criterios y
principios de sostenibilidad para lograr su conservación, restauración integral, y con ello contribuir
a la visión de una ciudad viva, cuya imagen corresponda a su importancia como ciudad capital, con
una infraestructura suficiente para que la población tenga acceso a espacios públicos de descanso,
deporte y recreación gratuitos y de calidad (Villalpando-Flores & Terán-Álvarez Del Rey, en prensa).
21
Esto es producto de la relación entre la tasa de consumo de suelo y la tasa de crecimiento de la población urbana
calculada con base a los indicadores de CPI.
22
este crecimiento expansivo trae consigo una serie de externalidades negativas como la congestión, degradación
ambiental, disminución de la productividad y los altos costos sociales relacionados con la movilidad urbana.
47
C) PROBLEMÁTICAS DE SALUD Y CALIDAD DE VIDA RESPECTO A
LAS ÁREAS VERDES URBANAS
L
as condiciones ambientales y sociales han ocasionado estragos en la salud pública,
influyendo en la propensión de la aparición de enfermedades con mayor facilidad, a la par
de un aumento en los niveles de contención para otras condiciones epidemiológicas.
Mucho de este caos en la salud tiene que ver con las dinámicas de alimentación, tiempo de
descanso, factores hereditarios y eventos contextuales de cada región. Así, la población de ciertos
lugares puede presentar un mayor nivel de probabilidad de enfermarse, que otros sectores que se
encuentran en otras latitudes bajo dinámicas ambientales diferentes. Pero un punto en común en
ambos escenarios es la ausencia de contacto cotidiano con espacios verdes.
23
Como el caso de la economía, acceso a tecnologías, infraestructura urbana, desarrollo sociocultural y
emplazamientos de carácter público.
48
En una segunda revisión bibliográfica comparativa de diferentes tipos de paisajes
estudiados desde la psicología ambiental, se encontró que el diseño, cantidad de elementos
verdes, accesibilidad y elementos como identificación y arraigo, determinan preferencias y usos
que promueven la presencia de la restauración psicofisiológica (Velarde, Fry & Tveit, 2007). Otra
tercera revisión bibliográfica sobre el uso de espacios públicos y actividades físicas, reportan que
la proximidad y nivel de apreciación de elementos naturales, fija el tiempo de estancia y la
realización de actividades como correr, caminar o futbol (Kaczynski & Henderson, 2007).
Estas revisiones concuerdan con Ulrich (1979), quien ha sido uno de los grandes
exponentes de la hipótesis sobre el impacto de la percepción de paisaje o de elementos
paisajísticos, sobre procesos cognitivos como la atención, y de carácter fisiológico, como el
estrés24. Esto permite dimensionar el papel correlacional entre lo físico y lo psicológico para
explicar cómo se percibe la gente cuando hace uso de un espacio público; particularmente cuando
este espacio cuenta con características de diseño paisajístico. Nordh, Hartig, Hagerhall & Fry
(2009), enfatizan que el diseño de parques genera situaciones subjetivas de carácter psicológico,
como la fascinación, atracción, belleza y sensación de bienestar percibido, beneficiando el proceso
de restauración psicológica, mientras que Payne, Mowen & Orsega-Smith (2002), reportan que la
etnicidad y la edad determinan la preferencia ambiental, y que su relación con la proximidad de la
vivienda influye la toma de decisión de usar o no el parque, así como su valoración estética. Bajo
esta temática, una investigación de Landorf, Brewer & Sheppard (2008), sostiene que la edad y las
actividades diarias influyen en la percepción ambiental y el agrado generado por los ambientes
cercanos al hogar, concluyendo que la percepción de calidad de vida de adultos mayores requiere
de más y mejores elementos urbanos para aumentar su estadía en espacios públicos25.
24
Incluso se cuenta con evidencia más precisa como el estudio de Pretty, Peacock, Sellens & Griffin (2005), donde se
reportan relaciones significativas entre actividades de descanso y ejercicio en áreas verdes urbanas, con los niveles de
presión arterial, estado de humor y autoestima.
25
De la misma manera Hung & Crompton (2006), reportan que el uso de parques por parte de adultos mayores
incrementa conductas prosociales, una mejor percepción de la salud física y satisfacción con el entorno inmediato.
49
Al respecto Van Dyck, Teychenne, McNaughton, Bourdeauhuij & Salmon (2015),
encuentran que la proximidad ambiental y la distancia social que se percibe posibilitan la toma de
decisión de asistir a un espacio público26. También se ha encontrado que la interacción social
genera arraigo e identidad, y que la suma de estos mejora la imagen del lugar y el agrado por la
convivencia entre distintos sectores poblacionales (Peters, Elands & Buijs, 2010). Otra
investigación sobre las áreas verdes y cohesión social, reportan que los niños que pasan más
tiempo conviviendo con sus iguales en espacios verdes, están más contentos consigo mismos y
tienen mayor apertura hacia nuevas personas (Laaksoharju, Rappe & Kaivola, 2012)27.
Como se observa, las contribuciones del espacio público en la calidad de vida y el bienestar
percibido se encuentran en diversas vertientes y variables, que van desde factores objetivos como
el diseño urbano-paisajístico, aspectos subjetivos de corte sociocultural y psicoambiental.
26
Este elemento cultural es estudiado por Özgüner (2011), para establecer relaciones entre las formas de convivencia,
pautas culturales y uso de los parques públicos.
27
Esta misma investigación asegura que los affordances provistos por el diseño de estos espacios, mejora las conductas
de juego grupal, la convivencia y la valoración estética; elemento importante para sentir conexión con la naturaleza.
28
Al final del estudio, los resultados mostraron altos niveles de preferencia ambiental para realizar actividades al aire
libre, y disposición para asistir a parques, siempre y cuando estos se encuentren en condiciones óptimas.
50
D) PROBLEMÁTICAS DE SOSTENIBILIDAD DE LAS ÁREAS VERDES
URBANAS
E
l concepto de sostenibilidad y su apropiación dentro de diversos campos del conocimiento
obedece a intereses muy contemporáneos de la ciencia básica y aplicada. Las condiciones
actuales de desarrollo de nuestra especie han obligado a apuntalar posturas teóricas para
entender acontecimientos pasados, explicar situaciones presentes y generar inferencias sobre
escenarios futuros a mediano y largo plazo. Una revisión histórica del concepto de desarrollo
sostenible, apunta que su importancia viene acompañada por problemáticas socioeconómicas
globales, permeando en la ausencia de un solo paradigma para entender el concepto alrededor
del planeta (Du Pisani, 2006); sin embargo el común acuerdo sobre la sostenibilidad, hace
referencia al procuro de las condiciones presentes, para el beneficio de generaciones futuras.
29
Aseguran que este tipo de motivación viene acompañada por una carga emocional, la cual se basa en la preferencia
ambiental, y experiencias conductuales positivas.
51
Dentro de estos elementos motivacionales, Zelenski, Dopko & Capaldi (2015), argumentan
que la cooperación y prosocialidad importan para generar conductas sostenibles en entornos
inmediatos; además que estos comportamientos se replican entre los miembros del grupo social.
En este sentido Goel & Sivam (2015), anotan que el comportamiento social es imperativo para
generar comportamientos ecológicos, asumiendo que conductas sociales y estilos de vida
determinan el éxito o fracaso de las intenciones de procuro ecológico en las actividades cotidianas,
las cuales y en conjunto con la frugalidad y el bienestar psicológico percibido, pueden establecer
comportamientos de consumo (Muiños, Suárez, Hess & Hernández, 2015). Marks, Chandler &
Baldwin (2016), aportan la inclusión del arraigo y sentido de comunidad para fortalecer conductas
sostenibles, considerando que la percepción de resultados positivos a nivel comunidad, pueden
ser duraderos y replicables30. Por su parte, Scanell & Gifford (2010), indican que el sentido de
arraigo presenta una relación muy estable con los comportamientos proecológicos, como
resultado de una interacción constante con espacios verdes, y Walton & Austin (2011) exponen
que el comportamiento proecológico dentro de ambientes urbanos, radica en el nivel de
satisfacción que se tiene con al contexto inmediato, argumentando que la noción de sostenibilidad
urbana necesita de elementos psicológicos para saber cómo puede responder la gente ante las
demandas ambientales de la ciudad31.
30
Parte de los elementos que relacionan los comportamientos sostenibles con el entorno urbano, tienen que ver con
procesos de orden psicosocial, como el caso de la identidad, arraigo, pertenencia, sentido de comunidad y conductas
prosociales, entre otros.
31
También se ha encontrado que la percepción de desarrollo económico de la ciudad influye sobre la percepción de
felicidad; lo cual repercute en la ejecución de conductas sostenibles (Moyano-Díaz, Palomo-Vélez, Olivos & Sepúlveda-
Fuentes, 2017).
32
Entendida como resultado de procesos bioquímicos, y componente principal de constructos psicosociales y culturales
importantes para el desarrollo biopsicosocial (Corral-Verdugo, 2012).
52
núcleo social primigenio y con el entorno próximo que sostiene a los dos anteriores. Con ello, los
elementos afectivos (conectividad con la naturaleza) y cognitivos (aprendizaje social y
reforzamientos de segundo y tercer orden), posibilitan que las personas perciban una calidad de
vida favorable y externalicen conductas sostenibles que apremien la experiencia ambiental.
Van Den Berg, Hartig & Staats (2007), dan a conocer que la preferencia ambiental por
espacios verdes puede detonar a nivel psicológico la importancia de lo sostenible. Esta preferencia
impacta en la frecuencia de uso, tipo de experiencia y las valoraciones sobre la calidad espacial y
proximidad del espacio respecto a la vivienda (Schipperijn, Stigsdotter, Randrupb & Troelsen,
2010). Por su parte, Ambrosius & Gilderbloom (2014), encuentran que la preocupación ambiental
y la externalización de conductas sostenibles, está determinada por la preferencia de elementos
verdes en el diseño urbano.
33
Los autores mencionan que en la medida que las actitudes presenten una dimensión positiva mayor a la negativa, la
restauración se verá beneficiada, y con ello la probabilidad de respetar normas sociales dentro del espacio público
34
Los autores mencionan que es muy posible que variables sociodemográficas como el género, edad y etnia puedan
tener cierto impacto sobre esta relación causal comprobada.
53
54
E
xiste una tradición en los estudios urbanos encausada a la representación y análisis desde
la cualidad percibida de elementos de diseño urbano, arquitectónico y paisajístico. Con el
desarrollo exponencial de la Ciencia y su inmersión en todas las plataformas fidedignas del
conocimiento humano, se ha logrado que la investigación del urbanismo tome posturas, donde las
aproximaciones estadísticas para refutación o aprobación de hipótesis puedan responder a
preguntas de investigación tanto clásicas como contemporáneas. Dentro de este dinamismo
metodológico provisto por la posmodernidad, Fernández-Ramírez (2010), asegura que las
aproximaciones psicológicas a la ciudad y sus residentes buscan nuevos caminos gracias al
desarrollo tecnológico, crecimiento poblacional y ausencia de entornos de calidad urbana, dando
lugar a la relación del concepto de sostenibilidad con el comportamiento humano.
Apodaka, Villareal & Cerrato (2003) hacen hincapié en elementos psicológicos y sociales
para analizar indicadores de sostenibilidad urbana; implicando que a mayores afectaciones en el
tejido social, menores oportunidades de desarrollo sostenible. Páramo & Burbano (2012),
argumentan que la habitabilidad externa genera expectativas cercanas a la realidad, logrando
vislumbrar elementos patógenos a nivel social y oportunidades de planeación y diseño35.
Igualmente Flores-Xolocotzi & González-Guillen (2007), comentan que las estrategias de
intervención y planeación de espacios públicos deben relacionarse con características sociales y
35
En favor de esta premisa Shojazadeh, Kazemi & Shafizadeh (2014), afirman que la teoría y el método multi y
trandisciplinario (como el caso de la psicología ambiental), constituyen una herramienta idónea para el análisis de los
elementos arquitectónicos y urbanos que componen los ambientes donde nos desarrollamos.
55
psicológicas de la población36. Dentro de esta vertiente sobre los estilos de vida urbana y
sostenibilidad psicológica, el papel de los espacios públicos verdes cobra mayor protagonismo por
ser necesarios para dinámicas socioambientales y culturales. Con ello, su diseño, emplazamiento,
zonificación, vegetación, sintaxis y mobiliario urbano se consideran elementos predictores o
moderadores entre las intenciones de conducta y los beneficios en la salud psicológica y física, las
cuales incrementan positivamente la experiencia urbana. Un ejemplo sería el planteamiento de
Lucas & Romice (2010), estableciendo que la experiencia multisensorial a partir del contacto con
el diseño mejora las valoraciones afectivas y determina elementos connotativos y denotativos
espaciales, modificando la concepción de “espacio” y “lugar”. Esta dimensión filosófica sustenta lo
expuesto por Puyuelo & Gual (2009), sobre cómo los adultos mayores encuentran más satisfactoria
su estancia en parques públicos, cuando su diseño y mobiliario les permite sentirse más
conectados con el contexto urbano. Mientras que Loukaitou-Sideris & Sideris (2009) encontraron
que la asistencia de población infantil a parques urbanos está supeditada a la socialización,
conductas de juego, conocimiento ambiental y disponibilidad por parte de los padres, estando este
último regido por la proximidad a la vivienda y el tiempo destinado a estas actividades.
Una situación parecida con adolescentes es reportada por Mäkinen & Tyrväinen (2008),
donde se encuentra que el conocimiento, necesidades de socialización y preferencia ambiental,
determinan la selección del espacio a utilizar37. A su vez, Bjerke, Østdahl, Thrane & Strumse (2006),
argumentan que la vegetación urbana fortalece actividades de recreación y la sensación de
bienestar, mientras que Szolosi, Watson & Rudell (2014), deducen que en la medida que el diseño
de la naturaleza urbana sea percibido misterioso y fascinante, el potencial restaurador aumenta,
mejorando el proceso de atención dirigida. Lin, Fuller, Bush, Gaston & Shanahan (2014) han
estudiado cómo la orientación relacionada al diseño, vegetación y frecuencia de uso de los
parques, mejoran la conectividad ambiental y la salud psicológica. Al respecto Johasson, Sternudd
& Kärrholm (2016), encuentran en adultos jóvenes una relación entre las cualidades de diseño
36
Dichos elementos son importantes por su impacto en el estilo de vida y la calidad percibida de la misma (Vale & Vale,
2009); dos dimensiones importantes para someter a juicio, que tanto la gente está dispuesta a emigrar a formas de
vida que impliquen un menor impacto al medio sociofísico inmediato y de mediana envergadura, como el caso de la
vivienda y el barrio.
37
Estas determinantes a partir de la experiencia y valoración de la naturaleza urbana funcionan como alicientes para
generar preferencia por lo natural dentro de los espacios urbanos.
56
urbano con el nivel de afectividad y preferencia ambiental, mientras que Mahdiar & Dali (2016),
exponen que la accesibilidad y apertura son elementos importantes para determinar los usos y
tiempo de estancia, siendo entonces que a mayor accesibilidad, mayor apreciación estética-
ambiental. Siguiendo esta línea Galindo & Corraliza (2012), argumentan que el valor estético de
los paisajes urbanos verdes en conjunto con la percepción de bienestar psicológico (resultado de
la percepción de cualidades restauradoras), permiten externalizar respuestas afectivas que serán
la antesala para las conductas sostenibles. Marcus, Giusti & Barthel (2016), consideran que
elementos psicológicos como los affordances cognitivos, son importantes dentro del proceso de
percepción ambiental porque facilitan la comprensión del entorno, encausan conductas acordes
al espacio y la gratificación emocional tiende a ser mayor. Para Rojas & Gil (2012), estos
affordances son oportunidades de organización urbana que incrementan la satisfacción espacial,
prosocialidad y desarrollo socioeconómico; variables importantes para la sostenibilidad urbana38.
Por su parte Seymour (2012) considera que la sostenibilidad urbana necesita componentes
socioambientales y económicos para que la población pueda percatarse de los posibles índices de
calidad de dichos espacios públicos. Tales índices deben ser dados por su emplazamiento,
zonificación, accesibilidad, mobiliario digno y en cercanía con otras zonas de la ciudad. Respecto a
esta apertura social por lugares públicos de mayor calidad, Tinsley, Tinsley & Croskeys (2002),
plantean que cada vez se encuentra una mayor tendencia en la población a la apreciación y
preocupación por las condiciones urbanas próximas. Veal (2006), se suma a la discusión afirmando
que estos espacios verdes son los preferidos por excelencia por la población urbana, por sus
características ambientales y oportunidades de socialización39. Seeland & Nicolé (2006) destacan
que el contacto con elementos verdes mejora significativamente el estado de ánimo, mientras que
Park & Evans (2016), afirman que las condiciones de desarrollo biológico y psicológico requiere de
espacios verdes de calidad para afrontar problemas de salud pública, como el estrés, hacinamiento
y contaminación (Matsouka & Kaplan, 2008).
38
Páramo & Fernández-Londoño (2016), afirman que el desarrollo económico afecta el entendimiento de la
habitabilidad externa, viéndose esto reflejado en el deterioro urbano.
39
Neuvonen, Sievänen, Tönnes & Koskela (2007), proponen que la universalidad del diseño de los parques urbanos es
factor principal para el aumento de asistencia de grupos minoritarios y segregados como las personas con discapacidad
físico-motora, cognitiva o psicosocial, a oportunidades de crecimiento, esparcimiento y diversión.
57
El Laboratorio de Áreas Verdes y Espacio Público (LAVEP) Del Centro de Investigación en
Arquitectura, Urbanismo y Paisaje (CIAUP) de la Facultad de Arquitectura, UNAM, se ha enfocado
en la construcción teórica y metodológica para gestionar estudios en territorio nacional, avocados
al análisis del impacto de las áreas verdes en la población de la Ciudad de México desde cuatro
vertientes:
1. Vertiente Cultural.- De acuerdo con Larrucea & Reyes (en Larrucea, Jiménez-Rosas & Meza
2020) la parte cultural es un elemento indispensable para el estudio de lo sostenible dentro
de la esfera urbana, por estar anclada a los valores, patrimonio y estilos de vida supeditados
a la presencia/ausencia de espacios públicos verdes. Los autores rescatan el informe de la
tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible
(Hábitat III) celebrada en Quito, Ecuador en 2016, para poner en la mesa de discusión el
papel de la cultura en la renovación e innovación urbana que permita la creación de
ciudades inclusivas, creativas y sostenibles, lo cual permitirá la inclusión social y considerar
como el patrimonio material e inmaterial40 auspicia elementos identitarios, pertenencia,
cohesión y un sentido de responsabilidad socioambiental con los espacios públicos verdes
y sus planes sociales. Este conjunto de ideas permite incluir a las áreas verdes dentro de la
acepción de “patrimonio cultural”, vi ndose como un producto y un proceso de manera
simultánea que se crea, transmite y hereda entre generaciones.
40
Dentro de los espacios verdes públicos, se considera como patrimonio material o tangible documentos históricos
(traza, vegetación, entorno urbano, fuentes y cuerpos de agua, mobiliario, esculturas y arquitectura) y huellas
históricas, mientras que como patrimonio inmaterial o intangible memoria historiográfica y memoria narrada.
58
humano y los espacios que utiliza, partiendo del hecho de una mutua influencia que
terminará por beneficiar (o perjudicar) las formas de hacer y de estar en un lugar
determinado. Esto por supuesto repercutirá en los procesos de creación, ordenamiento y
distribución de las áreas verdes de la ciudad, y evidentemente su acceso, usos y tiempo de
estancia. Es por ello que el autor propone que este tipo de espacios debieran estudiarse a
partir de la satisfacción de las necesidades humanas, y cómo estas pueden promover la
conservación del lugar para lograr alcanzar niveles de sostenibilidad socioambiental, y por
supuesto psicológica. En este sentido se vuelve imperativo considerar las aportaciones de
la psicología ambiental como punto de análisis sobre los beneficios a la salud humana y
sobre elementos emocionales y afectivos (individual y colectiva) gracias al contacto con
elementos naturales41, y sus efectos colaterales en la construcción de lo social, ambiental
y cultural. La suma de estas variables permite identificar diversos beneficios en seis rubros:
psicológicos (reducción de estrés, aumento de autoestima), cognitivos (mejorar el
aprendizaje, reducción de fatiga mental), fisiológico (reducción de enfermedades
cardiovasculares, reducción de presión arterial), social (facilita interacción social,
promoción de cohesión social), espiritual (aumento en inspiración) y tangible (suministro
de alimentos, oportunidades de mejor alimentación).
3. Vertiente Ambiental.- Dadas las condiciones actuales del desarrollo urbano a lo largo y
ancho del planeta, es evidente que la calidad del medio ambiente se ha visto mermada por
la intervención de la mano del hombre y el desarrollo tecnológico. Esto ha repercutido en
las visiones investigativas sobre el papel de los ecosistemas y sistemas naturales sobre la
actividad humana, implicando en consecuencia resignificaciones de los elementos
naturales dentro del contexto urbano. Para Meza & Velázquez (en Larrucea, Jiménez-Rosas
& Meza 2020), la disminución de superficie verde y con ello la modificación de las
condiciones ambientales de la ciudad es consecuencia de la adversidad y el desequilibrio
del medio como resultado (a su vez) de prácticas inadecuadas de plantación, y un manejo
41
El autor comenta que existen tres tipos de interacciones dentro del binomio hombre-naturaleza: Indirecta
(experimentar la naturaleza sin estar físicamente presente), Incidental (experimentar la naturaleza como consecuencia
de otra actividad) e Intencional (experimentar o estar en la naturaleza de forma intencional).
59
que afecta el crecimiento y desarrollo de la vegetación. Todo esto trae consigo una
disminución de sus funciones vitales de los árboles y plantas de la ciudad y un
envejecimiento prematuro y su evidente muerte. Es por ello que resulta fundamental
acciones gubernamentales con respaldo legal y de permeabilidad social y cultural para
proteger, recuperar, conservar e incrementar las áreas verdes42. Este perspectiva de acción
desde las intervenciones ambientales y ecológicas urbanas, permite incluir la dimensión de
lo sostenible como la conservación de los sistemas ecológicos en su diversidad y
productividad a lo largo del tiempo, entendiendo de esta manera que las áreas verdes son
elementos fundamentales con beneficios ecológicos que contribuyen a la sostenibilidad
ambiental de la ciudad. Los autores argumentan como resultado de una revisión
bibliográfica que los espacios verdes públicos son considerados como un indicador de
sostenibilidad per se (en términos de metros cuadrados de área verde por habitante, o
incremento de los propios espacios verdes en la ciudad y su mantenimiento), y como
distintas áreas en función de indicadores económicos, sociales y ecológicos; tres
ramificaciones básicas del estudio de lo sostenible.
42
Los autores comentan que para abordar el estudio de las áreas verdes se debe tener en cuenta la contribución al
mejoramiento ambiental en dos aspectos: la eficiencia ecológica y la equidad social.
60
que sean incluyentes, equitativas, responsables y culturalmente significativas, teniendo
como resultado que lo público involucra aquello que es común, multifuncional, visible y
accesible para todos, siendo estas cualidades para el autor lo que permite la presencia de
elementos como la apropiación sobre un espacio público verde43. Todo esto facilita el
entender como el diseño de estos espacios es necesario gracias al confort proporcionado,
las interacciones entre distintos sectores poblacionales y relaciones de afecto y
pertenencia que promuevan la prosocialidad y la dimensión sostenible en términos
ambientales y psicológicos. Se afirma entonces que la relación de estos componentes con
los espacios dada por su forma y/o función, propician un vínculo social, semiótico y
simbólico, haciendo mucho más valiosa la manera de identificar y evaluar la calidad de
dichos espacios, y generando un esquema de cuatro componentes que expone como
interactúan las distintas dimensiones inmersas en los espacios públicos verdes: Dimensión
Estructural (estructura física, relación con el contexto), Dimensión Significativa
(apropiación, sentido), Dimensión funcional (incluyente, movilidad) y Dimensión Ambiental
(confort, mantenimiento).
Como se puede observar, todos los ejemplos discutidos en este rubro dotan de información
pertinente para entender que la importancia del estudio de las áreas verdes debe ser multi y
transdisciplinar, y que sus aproximaciones generan discusiones para los diversos fenómenos
inmersos en estos lugares públicos. Es claro que la dimensión psicológica permea en todas estas
posturas discutidas en mayor y menor medida, y es que no hay que olvidar que al final del día, el
proceder de los usuarios de parques urbanos, es consecuencia de cómo se percibe y entiende el
entorno próximo.
43
El autor define al espacio público verde como aquel territorio abierto, multifuncional, vegetado, de uso y acceso
público, ligado a un sistema de relaciones generadas en el mismo lugar, vinculado con un contexto que lo condiciona y
con personas que lo utilizan, se identifican, satisfacen sus necesidades, establecen lazos, le dan sentido, pero también
derraman sobre él todos sus anhelos y aspiraciones.
61
62
E
l estudio del contexto urbano requiere de otras plataformas para fortalecer la producción
científica propia. Con ello, el interés sobre estos ambientes ha requerido de la psicología
ambiental para averiguar, entender y dimensionar las pautas evolutivas del tejido urbano
en relación con el diseño y planificación de la ciudad; en el entendido que los aspectos denotativos
y connotativos del diseño urbano, presentan injerencias cognitivas y conductuales que enmarcan
la producción social dentro de un espacio determinado. De esta forma elementos como arraigo,
pertenencia, identidad urbana, percepción ambiental, preferencia ambiental, conectividad con la
naturaleza, bienestar psicológico y físico, conductas sostenibles y proecológicas y valoración
estética, son condicionantes para estudiar la relación causal con los ambientes diseñados.
La investigación acerca del espacio público verde desde la psicología ambiental amplía el
bagaje teórico-metodológico del urbanismo, al generar herramientas analíticas para el
mejoramiento de los espacios públicos(Rapoport, 1978). Su desarrollo requiere de la conformación
de campos especializados para generar posturas investigativas de actualidad, logrando que este
campo de alta especialización de las Ciencias del Comportamiento ocupe un lugar necesario para
el estudio de las transacciones entre el hombre y su entorno sociofísico. De esta forma la psicología
deja sus escenarios comunes y objetivos históricos para abocarse al estudio, análisis y
comprobación de escenarios hipotéticos, en torno a las interacciones suscritas a la relación del
hombre con la dimensión física y social del contexto circundante (Canter & Craik, 1981)44.
44
Esta visión que hace hincapié en la suposición sobre como el entorno físico incide en cierta medida y bajo
determinadas condiciones, en la generación y externalización de comportamientos, acordes o no con el espacio en
cuestión.
63
Dentro de esta perspectiva, los estudios sobre la naturaleza posibilitan analizar la
importancia de lo natural en el diseño de parques urbanos y sus consecuencias psicológicas,
sociales, culturales y ambientales (Nasution & Zahrah, 2012), mismas que presentan una relación
cercana con la percepción de calidad de vida y el bienestar subjetivo a nivel físico y psicológico;
dotando de sentido a las aportaciones de la psicología ambiental para explicar estos encauses de
lo objetivo sobre lo subjetivo (Giuliani & Scopelliti, 2009).
Partiendo de esta premisa, habría que decir que el tema de las áreas verdes urbanas es un
tópico investigativo con cierta recurrencia a través de los años dentro del campo de la psicología
ambiental, logrando encontrar relaciones entre las interacciones con los entornos naturales y sus
repercusiones dentro de las esferas psicofisiológicas y socioambientales. Prueba de este éxito, es
que investigaciones provenientes de las ciencias sociales, han fijado su atención en el papel de la
naturaleza dentro de la dinámica biopsicosocial de nuestra especie. En este sentido los estudios a
partir de una visión urbano-arquitectónica-paisajística se benefician al contar con metodologías
diversas para el estudio del diseño de estos ambientes antropogénicos con elementos naturales.
Esta relación permite establecer puntos de interés dentro del estudio de ambientes restauradores,
como el caso del estrés fisiológico y psicológico, atención dirigida, sensación de bienestar,
valoración estética y conectividad con la naturaleza entre otros tópicos.
45
Ya mucha de la investigación aplicada reporta haber utilizado preexperimentos, cuasiexperimentos, y muestreo no
aleatorio
46
Habrá que recordar que las aportaciones anglosajonas al desarrollo de la Psicología como una Ciencia partiendo de
una base numérica son muy importantes, con lo cual podemos entender el porqué de la presencia del fenómeno de
cuantificación.
64
Es muy notable que las herramientas de análisis estadístico se encuentren dentro de un
proceso de evolución gradual y constante, lo cual es un indicador del cambio de perspectiva sobre
los fenómenos conductuales, socioambientales y por supuesto urbanos (Joye & Bolderdijk, 2015).
Esto posibilita dimensionar que la investigación sobre entornos urbanos restauradores (naturaleza
urbana próxima), ha sido constante en dejar en claro la importancia del estudio y procuro de estos
ambientes para el desarrollo de los elementos sociales, culturales, ambientales y psicológicos de
la ciudad, siendo entre todos los temas investigados los más relevantes:
1. Estrés ambiental–urbano
2. Atención dirigida
3. Emoción y conectividad
4. Wilderness
5. Diseño paisajístico
6. Arraigo, pertenencia e identidad
Como podemos notar, los aportes de la psicología ambiental entendida como un área
proveniente de una cuna trandisciplinaria, cuenta con los elementos pertinentes para indagar
sobre temáticas relacionadas con los ambientes diseñados; en el entendido que su función radica
en la optimización de la investigación dentro de los campos del diseño, ya sea arquitectura,
arquitectura del paisaje o urbanismo (Villalpando-Flores, 2015). De esta manera se entiende que
las aportaciones del campo de la psicología ambiental se encuentran en las herramientas, métodos
aplicados de análisis de variables situacionales y manejo teórico de conceptos clave, para sustraer
dentro de una plataforma científica los intereses propios del campo del urbanismo.
65
66
P
revio al desarrollo de la psicología ambiental, arquitectos y urbanistas tenían ideas sobre
cómo la ciudad tendría que ser en cuanto a estética y eficiencia, y cómo estos elementos
construirían un camino adecuado hacia el deber ser de las ciudades contemporáneas. Esta
perspectiva epistemológica da píe al involucramiento de métodos y teorías provenientes de la
psicología ambiental para preguntarse acerca del mundo moderno y la experiencia humana. A
diferencia de otros campos de la psicología, la psicología ambiental en relación con ambientes
diseñados, enfoca su interés en los espacios a pequeña, mediana y gran escala, estableciendo
relaciones multidisciplinarias para tener un acercamiento teórico y metodológico acerca de las
características físicas del entorno, con las características de los individuos y el contexto
sociocultural (Landázuri & Espejel, en, Sánchez, Ríos, Murueta & Vázquez 2006,). La aparición y el
desarrollo de la psicología ambiental se debe al reconocimiento de como las relaciones entre el
individuo y su entorno son factores clave en la contribución de una conciencia que posibilite un
cambio cognitivo-conductual y actitudinal (Ver Figura 10)
67
Para Bonnes & Bonaiuto (en Bechtel & Churchman, 2002), la multiplicidad de los aspectos
enumerados, se sustenta en numerosos enfoques teóricos del paradigma positivista y con
aproximaciones metodológicas de corte cuantitativo. Esta visión filosófica respecto a los aportes
del método científico, ha permitido acrecentar las oportunidades de acción investigativa y de
praxis de los campos del diseño arquitectónico, industrial, paisajístico y urbano.
68
1.1. Definiciones Históricas, Características y Elementos de
Institucionalización de la Psicología Ambiental
A
partir del primer numero editado del Journal of Environmental Psychology, los editores
responsables de la institucionalización de lo hoy denominado psicología ambiental
Canter & Craik (1981), se toparon con la difícil tarea de conceptualizar un campo
bastante joven (inexistente con ese nombre), considerando que ya existian compendios de
proyectos y postulaciones teóricas de la relación medio ambiente–comportamiento humano47.
Los elementos que distinguen este campo del conocimiento pueden clasificarse a grandes rasgos
en dos esferas diferentes (Bell, Greene, Fisher & Baum, 2001). La primera encuentra relación en
las distintas definiciones del campo que se han dado a partir del proceso evolutivo como área de
investigación e intervención, y la segunda se avoca a los problemas y escenarios estudiados. De
acuerdo con Aragonés & Amérigo (2011), este conjunto de definiciones tiene ciertos elementos
comunes, lo que permite apreciar que todas ponen énfasis en el estudio de las relaciones entre la
conducta humana y el ambiente físico.
47
La diversidad de los temas y la multiplicidad de las plataformas epistemológicas respecto a las visiones del entorno
y del ser humano, han diversificado las posiciones definitorias respecto a lo que se considera psicología ambiental. Sin
embargo, el proceso evolutivo de este campo ha podido desarrollar distintas posturas que no difieren en forma y fondo
por lo propuesto a principios de los años 80.
69
Tabla 4
Principales definiciones históricas del constructo de Psicología Ambiental
Año Autor (s) Definición
Proshansky, Ittelson “El intento de establecer relaciones empíricas y teóricas sobre la
1976
& Rivlin conducta y la experiencia de la persona y su ambiente construido”
1976 Lee “El estudio científico de la relación entre el hombre y su medio ambiente”
Heimstra & “Disciplina que se ocupa de las relaciones entre la conducta humana y el
1978
McFarling medio físico”
“Área de la Psicología cuyo centro de investigación es la interrelación
1982 Holahan
entre el ambiente físico y la conducta y la experiencia humana”
“Campo de la psicología preocupado por las influencias interactivas y
Darley & Gilbert (en
1985 recíprocas que tienen lugar entre los pensamientos y conductas de un
Lindzey & Aronson)
organismo y el ambiente que rodea a ese organismo”
“Es el estudio de la conducta y el bienestar humano en relación con el
1987 Stokols & Altman
ambiente sociofísico”
“Ciencia de la conducta multidisciplinar con orientación básica y
1995 Veitch & Arkklein aplicada, cuyo enfoque son las relaciones sistémicas entre el ambiente
físico y social y la conducta individual humana”
“Disciplina que se ocupa de analizar las relaciones, que a nivel
1996 Valera-Pertegàs
psicológico, se establecen entre las personas y sus entornos”
Bell, Greene, Fisher “Es el estudio molar de las relaciones entre la conducta y la experiencia
2001
& Baum y el ambiente natural y construido”
“Es el estudio de las transacciones entre los individuos y sus ambientes
2007 Gifford
sociofísicos”
Aragonés & “Disciplina que estudia las relaciones recíprocas entre la conducta de las
2011
Amérigo personas y el ambiente sociofísico tanto natural como construido”
“Estudia a la persona en su contexto físico y social con el objetivo de
identificar las interrelaciones lógicas entre el individuo y su entorno,
2014 Moser poniendo de relieve las percepciones, actitudes, valoraciones, y
representaciones ambientales por una parte, y los comportamientos
ambientales por otra”
Nota. El orden de las definiciones es cronológico.
70
Siendo un campo multi-trandisciplinario y nacido bajo la premisa del impacto de los
elementos físicos del medio sobre el comportamiento, los objetivos de la psicología ambiental se
han bifurcado con el paso del tiempo, la innovación científica y tecnológica, y el aumento de
problemáticas socioambientales (Gifford, 2014b). En este sentido las nociones clásicas definidas
en los a os 70’s (Craik 1970; Heimstra & McFarling, 1979), y que posteriormente pasaron por un
proceso de clarificación en los 80’s (Canter & Craik, 1981; Proshansky, Ittelson & Rivlin, 1983) y
principios de los 90’s (Bell, Greene, Fisher & Baum 2001), culminando en una institucionalización
a partir de objetivos clave a inicios de los 00’s a la actualidad (Bechtel & Churchman 2002; Giuliani
& Scopelliti 2009; Gifford, 2016), permite que hoy día podamos enfocar los temas de estudio de
manera mucho más puntual, directa y crítica48.
48
Estas etapas no están claramente definidas por fechas de inicio y culminación, pero sus eventos particulares y su
clasificación responde más bien a los periodos que recogen las revisiones aludidas cuyas diferencias e indicadores como
cantidad de países representados, personas involucradas y actividades realizadas como docencia, investigación,
participación en eventos científicos y publicaciones arbitradas orientaron la delimitación de estos periodos.
(Wiesenfeld, en Mercado-Doménech, Guevara & Gómez, 2014).
71
Esto ha permitido diversificar el discurso de la psicología ambiental, dejando de ser un
referente exclusivo a la relación con el espacio físico/diseñado (aunque sea su plataforma histórica
por excelencia), abordando otros puntos de interes que han ido generando diversos campos de
especialización que amplían la visión analítica y permiten la inclusión de otros campos como
sociología, filosofía, política, economía, diseño industrial, medicina, ecología, ciencias de la
sostenibilidad; y por su puesto arquitectura, arquitectura del paisaje y urbanismo. (Ver Figura 12).
72
Tabla 5
Distinción entre las diversas variables que son objeto de estudio de la Psicología Ambiental
Variables cognoscitivas Variables psicosociales Variables psicoambientales
Representaciones sociales
Conocimiento ambiental
Experiencias sociales
Sensopercepción Compromiso ambiental
Identidad
Atención Creencias ambientales
Apego
Memória Privacidad
Apropiación
Inteligencia Territorialidad
Actitudes
Lenguaje Comportamiento Proambiental
Sentido del lugar
Percepción espacial Preferencias ambientales
Calidad de vida
Estética ambiental
Participación ciudadana
Nota. Estas variables se correlacionan entre sí, lo que genera dinámicas bidireccionales.
73
En esta labor de análisis y segmentación teórico-metodológica, el campo de la arquitectura
y el urbanismo se han visto beneficiados gracias a la aplicación de constructos teóricos y bases
metodológicas, que han permitido estudiar y analizar el impacto de los ambientes diseñados
desde otra perspectiva (Gifford, 2016). De esta manera los estudios sobre ambientes
residenciales, hospitalarios y de cuidado de la salud, escolares, de reclusión, áreas verdes y espacio
público (Stokols & Altman, 1987), han optado por medios y formas encaminadas a un ejercicio
científico, para responder a las interrogantes propias de sus campos (Milfont & Page, 2013) (Ver
Figura 14). En el caso particular de las áreas verdes urbanas, Tan & Jim (2017), aseveran que gran
parte de la investigación desarrollada se enfoca en el bienestar percibido y sus consecuencias a
nivel físico, psicológico y social. Esta relación provista entre el diseño y procesos orgánicos, han
facilitado un entendimiento fenomenológico del espacio urbano (Holl, 2019).
Desde el punto de vista de Bechtel, Marans & Michelson (1987), los aportes de las
investigaciones sobre medio ambiente y comportamiento humano han acercado a los campos del
diseño a una plataforma basada en el método científico, la cual gracias a sus procedimientos de
74
comprobación y réplica dentro de un laboratorio (escenarios simulados), o en campo (escenarios
reales), se pueden indagar acontecimientos teóricos y prácticos acordes a los tiempos presentes;
tal es el caso del hacinamiento, aglomeración, estrés urbano y contaminación ambiental. Con ello
y de acuerdo con Wapner, Demick, Yamamoto & Minami (2002), investigar el entorno inmediato
(diseñado, natural o ambos) como el caso de los parques urbanos, debe contemplar la relación
con el comportamiento de los usuarios; de otra manera se estaría hablando de espacios estériles.
Un ejemplo es el trabajo de Evans & Mitchell (1998), quienes generan una categorización
de cinco variables de diseño principales con diversos factores que influyen positiva y
negativamente en el comportamiento de las personas, mientras que Kaplan (1995), propone cómo
un diseño adecuado de los ambientes naturales beneficia la salud a partir del proceso de
restauración. Actualmente estas aportaciones son un punto de partida para los diseños de paisajes
urbanos y estudio de áreas naturales en las ciudades (Kaplan, Kaplan & Ryan, 1998). Como
podemos dar cuenta, las aportaciones de la Psicología Ambiental son bastas, encontrándose en
un proceso adaptativo constante como consecuencia de las necesidades y problemáticas que
enfrenta la población hoy en día.
49
En el caso particular de los escenarios urbanos, ambas posturas, permiten la inclusión del concepto de calidad de
vida; y este a su vez, las dimensiones de bienestar físico, psicológico, emocional y espiritual (Fleury-Bahi, Pol & Navarro,
2017).
75
1.2. Postulados Epistemológicos acerca de la Ciudad desde la
Psicología Ambiental
L
a psicología ambiental pone en el centro la relación del individuo con el entorno. En este
sentido se acerca a la psicología social y otras ciencias sociales, pero al incluir las
dimensiones físicas del entorno, se diferencía netamente de los objetivos científicos de
cualquier otro campo de la psicología y de las demas ciencias. Debido a la particularidad y
complejidad del objeto de estudio, la psicología ambiental diseña herramientas teóricas y
epistemológicas originales, apoyadas en la generación de numerosos conceptos que posibilitan
que las metodologías empleadas sean a menudo diversas. Lo anterior permite explicar el porqué
de la creación de herramientas propias para tratar conceptos específicos y trabajar en varios
niveles de manera simultánea, teniendo como resultado una multiplicidad en los enfoques
epistemológicos y teóricos. Por tanto, la psicología ambiental resulta ser complementaria en el
análisis de las problemáticas ambientales en la medida en que su originalidad reside en tomar en
cuenta al individuo a través del análisis de las percepciones, cogniciones, representaciones y
comportamientos en relación con el contexto ambiental inmediato.
76
Tabla 6
Formas de interpretación de la relación entorno sociofísico e individuo
1. Concepción Clásica de la Psicología Ambiental
El punto de partida es el individuo que percibe e interactúa
con un entorno caracterizado por aspectos tanto físicos como
sociales estrechamente relacionados entre ellos, por lo tanto,
el entorno no es independiente de los aspectos sociales que
contribuyen a caracterizarlos (Moser & Uzzell, en Millon &
Lerner, 2003).
Nota. De acuerdo con Moser & Robin (2006), preguntarse sobre la dimensión social permite al mismo tiempo examinar el
estatus de la referencia para con los grupos y las comunidades y la manera cómo participan las representaciones sociales en
el análisis de la relación con el entorno urbano.
77
Para Moser (2009), El análisis de la relación con lo urbano no podría abstraerse de la
psicología comunitaria, ya que el individuo razona en términos de pertenencia grupal o
comunitaria frente a otros grupos, comunidades y sus respectivos territorios. Pertenecer
entonces a una comunidad o grupo social es estar dentro de un territorio, identificandose con
quienes se comparte dicho lugar. Esto conlleva a considerar que las ciudades albergan cada vez
más poblaciones culturalmente heterogéneas y que la percepción espacial y contextual está
estrechamente relacionada con la percepción social de las comunidades que conforman este
tejido urbano.
Tabla 7
Visiones epistemológicas acerca del estudio de la ciudad
1. Visión Individualista
2. Visión Interaccionista
78
Tabla 7 (Continuación)
Visiones teórico-epistemológicas acerca del estudio de la ciudad
3. Visión Organísmica
4. Visión Fenomenológica
6. Visión Transaccional
79
1.3. Postulados Teóricos acerca de la Ciudad desde la Psicología
Ambiental
E
l hecho urbano constituye en la actualidad la modificación ecológica más importante que
afecta al hábitat social humano. Cierto es que siempre han existido formas de
agrupamiento como consecuencia de la urbanización de asentamientos rurales, o de los
efectos propios del fenómeno migratorio, pero ambos elementos han impactado
considerablemente las experiencias urbanas del hombre contemporáneo. Esta urgencia espacial
y ambiental reflejada en la sintomatología cognitiva y conductual de la población, no ha permitido
un emergimiento parsimonioso de conceptos y teorías integradoras; sin embargo, se destaca que
la preocupación ecológica por el hábitat humano ha estado presente en todos los desarrollos
teóricos y de investigación de la psicología ambiental aplicada al estudio de las ciudades.
Castells (1995), se refiere a la ciudad como la cultura más específica del sistema capitalista
propuesto por Karl Marx, resultando con ello en una obviedad sobre las formas de agrupamiento
urbano y la naturaleza evolutiva y transitoria de los mismos50. Esto concuerda con lo señalado por
Soja (2000), sobre como la ciudad es una estructura creada por la sociedad y no meramente el
contexto de esta. Constituye el continente de la vida humana y conforma el ámbito que refleja la
forma en cómo se construyen los procesos psicosociales de grupos sociales esparcidos dentro del
contexto citadino.
50
Esta obviedad nos lleva a entender que el fenómeno urbano, tal y como le conocemos en la actualidad, tiene nuevas
dimensiones, y por ende nuevos y diversas formas de aproximación teórica y metodológica.
80
De esta forma la ciudad es más que una estructura espacial con límites, representa un
orden moral y un cauce de integración de los individuos en las nuevas formas de vida social
(Bettin, 1982). Esta aseveración implica que la ciudad significa espacialmente el ámbito de la
relación social y el lugar donde se activan los procesos sociales y ambientales básicos de
transformación social. Con ello y de acuerdo con Corraliza (en Fernández-Ramírez & Vidal, 2008),
la ciudad es el ámbito comunitario por excelencia y la fuente de patrones comportamentales
dominantes que influyen sobre las personas a nivel individual y colectivo.
En la Figura 15 se observan dos secciones compuestas por tres postulados teóricos cada
una, los cuales en un primer momento (determinantes psicofisiológicos) consideran variables
físicas, ambientales y fisiológicas, mientras que en el segundo grupo (determinantes
psicoambientales) se pone atención a procesos conductuales, sociales y cognitivos. Es importante
aclarar que esto no implica la usencia de una interacción entre las esferas cognitivo-conductuales
con aspectos espaciales y ambientales: esta división obedece a una postura estrictamente teórica
que facilita el discurso de estas.
81
1.3.1. Teorías con Base en Determinantes Psicofisiológicos
A
partir del modelo de Ecología Humana desarrollado por Wirth (1938), Milgram (1970;
1977) profundiza en las consecuencias psicológicas concentrándose en la
caracterización de la experiencia de la ciudad (Ver Tabla 8).
Tabla 8
Teoría de la sobrecarga (overload) (Milgram, 1970; 1977)
Premisa Investigaciones
• Ruido ambiental y sobrecarga cognitiva (Moser, 1988).
Capacidad limitada para procesar estímulos
• Percepción de aglomeración (Evans & Lepore, 1992).
ambientales y prestar atención. El exceso de estímulos
• Percepción del diseño y desarrollo de actividades
produce una sobrecarga de información, generando
(Laurence, Fried & Slowik, 2013).
una "visión en túnel" prestando atención a lo que
• Estimulación ambiental y estados anímicos y de humor
importa.
(Brooks, Ottley, Arbuthnott & Sevigny, 2013).
Cuando aparece un estímulo ante el cual debemos dar
• Restauración ambiental, sobre estimulación y áreas verdes
una respuesta evaluamos lo significativo y tomamos
(Nealis, Van Allen & Zelenski, 2016).
decisiones para afrontar la situación. Además, cuanta
• Actividades al aire libre, agotamiento psicológico y aglomeración
más incertidumbre se genera acerca de la necesidad
(Bloom, Sianoja, Korpela, Tuomisto, Lilja, Geurts & Kinnunen (2017).
de una respuesta adaptativa a la situación más
• Ausencia de estímulos urbanos cotidianos y áreas verdes
capacidad de atención le asignamos.
(Schipperijn, Cerin, Adams, Reis, Smith, Cain, Christiansen, Van Dyck,
La atención disponible no es una variable constante y
Gidlow, Frank, Mitáš, Pratt, Salvo, Schofield & Sallis, 2017).
puede reducirse temporalmente tras demandas de
atención prolongadas. • Motivación intrínseca, atención dirigida en áreas verdes
(Pasanen, Neuvonen & Korpela, 2018).
Nota. Esta sobrecarga ambiental es una característica de la vida cotidiana e incide en el desempeño de roles, en la evolución de
las normas sociales, en el funcionamiento cognitivo y en el uso de recursos psicológicos.
82
A juicio de Bell, Greene, Fisher & Baum (2001), Milgram reconoció que la vida en la ciudad
tal y como es vivenciada constituye una serie de intentos de adaptación a causa de interacciones
continuas en situaciones de sobrecarga, mismas que forman parte de una estrategia de
adaptación que consiste en dar menos tiempo a cada persona o a cada encuentro51.
De acuerdo con el modelo de la sobrecarga de Milgram (1977b), una vez que la capacidad
de atención se reduce a causa de una demanda prolongada, pequeñas tareas que requieren bajos
niveles de atención pueden desembocar en una sobrecarga. Por otra parte, una vez que ha cesado
la exposición a un estímulo molesto o excesivo aparecen los "efectos comportamentales", es
decir, efectos sobre el comportamiento como descenso de la tolerancia a la frustración, errores
en el funcionamiento mental o menor frecuencia de comportamientos altruistas. El modelo de la
sobrecarga atribuye estos efectos a la capacidad reducida de la persona para atender a claves
estimulares relevantes.
En sintonía con las consecuencias de estar bajo una situación sobre estimulante, el estrés
es una variable muchas veces definitoria en las relaciones socioambientales y espaciales. Habría
que empezar estableciendo que la palabra estrés viene de la ingeniería y se refiere a tensión o
estiramiento excesivo. Pero el concepto de estrés se aplica a los fenómenos psicoambientales
referenciando a un estado de estrés psicofisiológico cuando una serie de demandas ambientales
inusuales o excesivas, amenazan el bienestar o integridad de una persona. En el intento de
dominar una situación particular se corre el peligro de que los recursos de afrontamiento se vean
superados, llevando a una perturbación en el funcionamiento, dolor, enfermedad o incluso
muerte. Bell, Greene, Fisher & Baum (2001), mencionan que conseguir un cierto nivel de
activación o arousal a través de la estimulación ambiental resulta imprescindible para el
desempeño de cualquier tarea; siendo el estrés el componente definitorio para el éxito y/o
fracaso de cualquier tarea cognitiva o conductual (Ver Tabla 9). En la Figura 16 se puede observar
las nociones básicas de las teorías que estudian la variable de estrés.
51
Es importante mencionar que nuestra respuesta dependerá de la naturaleza de los estímulos que estamos
percibiendo e ignorando. Generalmente al estímulo más importante le prestamos tanta atención como sea posible. Si
los estímulos menos importantes interfieren en la tarea, al ignorarlos, se mejora la ejecución.
83
Tabla 9
Teoría del estrés ambiental/urbano (Arousal) (Evans & Cohen, en Stokols & Altman, 1987)
Premisa Investigaciones
Reacción de la persona ante una situación concreta de variables • Calidad de vida urbana y diseño biofílico de espacios públicos
ambientales provenientes de la composición sociofísica del verdes (Félonneau, 2004; El-Baghdadia & Deshab, 2017).
entorno, cuya disposición e intensidad hace que sean percibidas • Parques urbanos y regulación de capacidades cognitivas y
como aversivas para la persona. fisiológicas (Evans & Stecker, 2004).
La investigación sobre el estrés se sostiene en tres • Ruido urbano y alteraciones fisiológicas
planteamientos: (Robin, Matheau-Police & Couty, 2007).
• Vivienda, hacinamiento urbano y estrés (Campagna, 2016).
1. Modelo de Rendimiento • Recuperación cognitiva, áreas verdes y estrés
(Yerkes & Dodson, 1908) (Dolling, Nilsson & Lundell, 2017).
2. Modelo de Adaptación • Diseño de entornos mixtos y percepción de bienestar
(Selye, 1956; 1974; 1983) psicológicos (Pasanen, Ojala, Tyrväinen & Korpela, 2018).
3. Modelo de Afrontamiento • Ruido y restauración ambiental infantil (Shu & Ma, 2018).
(Lazarus, 1966; Lazarus & Cohen, 1977; Lazarus & • Planificación urbana y áreas verdes
Folkman, 1984) (Sugiyama, Carver, Koohsari & Veitchd, 2018).
Nota. Las condiciones que pueden valorarse como estresantes tienen que ver con la experiencia con estímulos similares y las
demandas espaciales de ese momento.
84
Durante los años 70’s, Martin Seligman desarrolló una teoría que si bien en un principio
sirvió para explicar el comportamiento animal, posteriormente se encaminó para explicar
fenómenos conductuales humanos, particularmente dentro de escenarios urbanos que pueden
percibirse potencialmente perjudiciales y estresantes. De acuerdo con Corraliza (2000), Seligman
descubrió que al someter a un animal a descargas eléctricas sin posibilidad de escapar de ellas,
dicho animal no emitía ya ninguna respuesta evasiva, aunque la jaula hubiese quedado abierta.
En otras palabras, había aprendido a sentirse indefenso y a no luchar contra ello. Este efecto de
la llamada indefensión aprendida (o desesperanza aprendida) será más o menos severo en
función del estilo atribucional del individuo en relación con las causas atribuibles a la no
contingencia (Bell, Greene, Fisher & Baum, 2001), además que podrá ser mayor si se considera
que la no contingencia es debida a factores estables o de carácter global; mientras que por otro
lado, los efectos podrán ser menores o transitorios si la atribución al fenómeno es a factores
inestables o de carácter más específico52. (Ver Tabla 10).
Tabla 10
Teoría de la indefensión aprendida (Seligman 1975; Seligman & Darley, 1977)
Premisa Investigaciones
• Littering y comportamientos antisociales e insostenibles en la ciudad
(Fernández-Ramírez & Rebolloso, en García-Mira, Sabucedo & Romay,
2002).
• Vulnerabilidad y la percepción de inseguridad de espacios público (Valera-
Percepción de no contingencia entre posibles
Pertegàs & Guàrdia-Olmos, 2017).
conductas de evasión y sus nulas consecuencias, es
• Reordenamiento urbano, diseño de espacios públicos y percepción de
decir, que haga lo que haga el sujeto siempre
inseguridad (De Biasi, 2017).
obtendrá el mismo resultado negativo. La
• Percepción de desorden urbano, habitabilidad urbana y calidad de vida
consecuencia más directa del proceso es la inacción
(Jaśkiewic & Wiwatowska, 2018).
o pérdida de toda respuesta de afrontamiento.
• Empobrecimiento de áreas verdes y actividad física
(Legrand, Race & Herring, 2018).
• Diseño paisajístico y uso de parques urbanos
(Guo, Yang, Pei, Ma, Song, Shu, Du & Zhou, 2019).
Nota. La teoría se enriqueció notablemente durante los a os 80’s con la incorporación de las teorías de la atribución conductual o
el denominado estilo atribucional (Valera-Pertegàs & Pol, 1994).
52
La estabilidad y la especificidad, junto a la importancia atribuida al efecto o factores de personalidad como el locus
de control, explicarían diferentes síntomas de indefensión entre diferentes personas ante una misma situación vital.
85
Los estudios sobre indefensión o desesperanza aprendida se relacionan con las
características físicas del entorno que se perciben como perjudiciales y/o potencialmente nocivas.
Sommer (1987), ya apuntaba que los índices de crimen callejero y vandalismo de los espacios
públicos se anclan con la ilegibilidad y poco mantenimiento, lo cual se traduce en nula afluencia
peatonal por percibirse potencialmente peligrosos (Corraliza & Aragonés, 1993). Este
planteamiento toca los conceptos de “ojos en la calle” y “ventanas rotas”, propuestos por Jane
Jacobs (2011), quien aseguraba que la apropiación del espacio urbano y el procuro de este, son
elementos que pueden mitigar la presencia de comportamientos delictivos. Lo anterior
evidentemente se traduce en nivel de uso y valoración de los espacios públicos, impidiendo el
disfrute de estos, y potencializando la degradación urbana (Dong, 2017); así, las áreas verdes en
vez de ser lugares que promuevan actividades en pro de la salud, se convierten en focos rojos de
abandono, contaminación e inseguridad.
86
1.3.2. Teorías con Base en Determinantes Psicoambientales
D
entro de la segunda vertiente de las teorías que estudian la ciudad desde la psicología
ambiental, habría que empezar por discutir sobre cómo las particularidades físicas y
espaciales determinan conductas a partir de su especificación y categorización.
Carmona (2019), habla de la importancia de la calidad física de los elementos de diseño de un
escenario de conducta público y urbano, como principal referente para relacionar estos lugares
con la salud y calidad de vida. En este sentido los escenarios de conducta o “Behavior Settings” se
definen como entidades comportamentales que están delimitadas temporal y espacialmente con
estructuras similares pero distintas entre unos con otros53 (Villalpando-Flores, 2009).
Un escenario de conducta es una realidad auto conducida que concierne a una población
definida en términos del número de participantes, roles sociales, y mecanismos de
autorregulación y retroalimentación (Mercado-Doménech, en Guevara, Landázuri & Terán-
Álvarez Del Rey, 1998). Para Barker (1968), estas fuentes de conocimiento siempre son percibidas
de forma directa y sus atributos dinámicos y estructurales posibilitan que dicho conocimiento sea
recogido de forma favorable, implicando que todo escenario conductual tiene cierta influencia
sobre el desarrollo biopsicosocial de los habitantes con ayuda de una condición sinomórfica del
lugar (Ver Tabla 11).
53
Los atributos de estos escenarios son percibidos directamente por el observador, esto permite al participante
apropiarse del lugar y darle cierto significado; situación que va a facilitar la participación del individuo sobre el marco
conductual (Wicker, 1984).
87
Tabla 11
Teoría de los escenarios de conducta (behavior settings) (Barker, 1968; 1978)
Premisa Investigaciones
• Percepción de diseño natural y urbano y cambios en acciones específicas (Roberts,
McEachan, Margary, Conner & Kellar, 2018).
Los escenarios conductuales están en un • Uso de parques urbanos, zonificación y actividades a realizar
espacio y lugar determinado con objetos (Ayala-Azcárraga, Diaz & Zambrano, 2019).
específicos que sean de utilidad para la • Conocimiento locativo y restauración ambiental
activación física y psicológica de los (Von Linder, 2017).
usuarios. En estos escenarios se realizan • Mobiliario urbano, zonificación y activación infantil
cierto tipo de tareas específicas para el (Schubert-Peres, Dos-Santos-Raymundo, Longhinotti-Felippe & Kuhnen, 2017).
lugar acorde a tiempos particulares de • Mobiliario urbano, áreas verdes y atención dirigida
utilización. (Ulset, Vitaro, Brendgen, Bekkhus & Borge, 2017).
Las estructuras físicas se perfilan en • Diversidad de elementos naturales, conectividad con la naturaleza y restauración
aspectos psicológicos, donde lo ambiental (Wyles, White, Hattam, Pahl, King & Austen, 2019).
importante es averiguar cómo se articulan • Descanso y contemplación en adultos mayores (Gibson, 2018).
los aspectos materiales, físicos, sociales y • Uso de espacio público y actividades en adultos
culturales con las cuestiones cognitivas y (Colléony, White & Shwartz, 2019).
conductuales (Wicker, 1984). Para • Aprecio por entornos naturales en adultos mayores
Schoggen (1989), un escenario conductual (Scanell & Gifford, 2017).
puede definirse en términos de sus • Percepción del espacio público y tiempo de estancia
propiedades estructurales y dinámicas. (Busse & Menzel, 2014).
• Planificación de espacios públicos y otras áreas de la ciudad (Rossetti, Lobel, Rocco
& Hurtubia, 2019).
Nota. La funcionalidad de un escenario conductual depende en gran medida de cómo las personas que se encuentran dentro del
lugar se relacionan unas con otras, y de qué manera, se utilizan los componentes que forman el escenario.
88
Barker (1978) reconoce que la relación entre los seres humanos y los escenarios de
conducta debe facilitar la activación de los participantes y la externalización de conductas acorde
al espacio y sus aditamentos mediante la adaptación y adaptabilidad. Al respecto de las formas
en cómo nos adaptamos a las condiciones físicas y demandas socioambientales, Wohlwill (1974),
elabora un postulado teórico donde afirma que la estimulación extrínseca es clave para la toma
de decisión, en la medida en que el individuo pueda procesar la información pertinente sin caer
en una sobrecarga o estrés. El individuo Busca un nivel intermedio de estimulación óptima,
considerando que la estimulación se caracteriza por aspectos sensoriales, sociales y cinestésicos
que varían según la intensidad, la diversidad y el tipo de estructura. Esto quiere decir, que la
adaptación a las condiciones ambientales usuales se establece mediante un ajuste de la
distribución de las respuestas afectivas y comportamentales (Holahan & Sorenson, 1985), en
función de la exposición crónica a ciertos estímulos; en otras palabras, las respuestas del individuo
ante un estímulo particular dependen del nivel habitual de estimulación54 (Ver Tabla 12).
54
Apreciaciones similares las encontramos en teorías como la de la percepción de Berlyne (1960), Helson (1964) o
incluso el mecanismo dinámico de la regulación de la privacidad de Altman (1975).
89
Tabla 12
Teoría del Nivel de Adaptación (Wohlwill, 1974)
Premisa Investigaciones
Las capacidades psicológicas de adaptación del individuo • Ruido ambiental y adaptación (Jones, Chapman & Auburn, 1981).
para afrontar las condiciones ambientales adversas permiten • Emoción y significado en entornos urbanos
mantener un equilibrio entre los procesos internos y la (Russell & Lanius, 1984).
demanda externa (Moser, 2014). • Estructuras sociales y adaptación al entorno inmediato
(Anderson, Ruggeri, Steemers & Huppert, 2017).
El nivel óptimo de estimulación implica al menos tres
• Estética urbana y actividades al aire libre
categorías:
(Lee, Conway, Frank, Saelens, Cain & Sallis, 2017).
1. Estimulación sensorial provista por las características
• Percepción de seguridad, planificación urbana y valoración
sociofísicas del espacio.
estética (Rijswijk & Haans, 2018).
2. Estimulación social dada por las interacciones con
• Diseño arquitectónico y respuesta emocional
terceros.
(Coburn, Kardan, Kotabe, Steinberg, Hout, Robbins, MacDonald,
3. Movimiento como resultado de las acciones e
Hayn-Leichsenring & Berman, 2019).
intenciones de los individuos.
• Rendimiento cognitivo y ambientes virtuales
Con ello, las capacidades psicológicas de adaptación se (Kang, Youn & Yoon, 2019).
consideran a partir de dos niveles: • Valoración estética de áreas verdes y adaptación al estrés
1. El nivel de adaptación, que hace referencia a las normas (Wang, Zhao, Meitner, Hu & Xu, 2019).
habituales de exposición a los estímulos ambientales. • Visita de parques urbanos y mecanismos de adaptación
2. La forma en cómo se lleva a cabo esta adaptación, así ambiental (Schnell, Harel & Mishori, 2019)
como el costo de proceso.
Nota. Encontrarse en una situación ambientalmente demandante permite generar mecanismos adaptativos en función de las
condiciones físicas, las respuestas cognitivas y conductuales, y las oportunidades de ajuste del mundo físico a nuestras necesidades.
55
Moos (1973), apunta que, a este proceso de habituación, se suman las experiencias individuales del sujeto expuesto
a ciertos estímulos que van a determinar su reacción a una situación presente.
90
Adentrándonos al paradigma cognoscitivo, este considera que el medio provee de
información importante para entender su estructura mediante percepciones ambientales (Downs
& Stea, 1973). De acuerdo con Aragonés (en Jiménez & Aragonés, 1991), la palabra percepción
en este contexto refiere a la percepción del mundo ambiental y cómo se relacionan sus
estructuras esenciales, permitiendo reproducir representaciones cognitivas; mientras que la
cognición es definida como la actividad de conocer, dividir, organizar y usar el conocimiento
ambiental. Los contenidos de este proceso han sido definidos por Moore & Golledge (1976),
argumentando que la cognición es el conocimiento, imágenes, información, impresiones y
creencias que los individuos y grupos tienen acerca de los aspectos elementales, estructurales,
funcionales y simbólicos de los ambientes físicos reales o imaginarios, sociales, culturales,
económicos y políticos (Rapoport, 1978) (Ver Tabla 13).
Tabla 13
Teoría cognoscitiva de la ciudad (cognitive map) (Downs & Stea, 1973)
Premisa Investigaciones
• Coherencia, organización y proximidad urbana (Teske & Balser, 1986).
El mapa cognitivo es un marco de • Composición urbana y conocimiento ambiental (Bourg & Castel, 2011).
referencia ambiental que abarca
• Percepción de componentes urbanos (Marcus, Giusti & Barthel, 2016).
procesos que hacen posible adquirir,
• Conocimiento ambiental, arraigo urbano e identidad
codificar, almacenar, recordar y
(Belanche, Casaló & Flavián, 2017).
manipular la información acerca de la
• Parques de bolsillo y contacto con la naturaleza (Currie, 2017).
naturaleza de su ambiente espacial. Esta
• Contexto urbano próximo y prosocialidad (Hadavi, 2017).
información se refiere a los atributos y
• Restauración ambiental, naturaleza urbana y complejidad espacial
localizaciones relativas de la gente y los
(Kuper, 2017).
objetos en el ambiente, y es un
• Percepción de coherencia, profundidad y legibilidad de áreas verdes (Nikšič &
componente esencial en los procesos
Watson, 2018).
adaptativos de la toma de decisiones
• Percepción de gradientes de naturaleza (wilderness) y apego (Colley & Craig,
espaciales.
2019).
Los mapas cognitivos tienen tres
componentes fundamentales de • Composición urbana, recreación y funcionalidad social (Wu, Liang & Li, 2019).
información que son el tamaño, distancia • Conocimiento ambiental y experiencias urbanas
y dirección (Lynch, 1960; 2015), (Zamanifard, Alizadeh, Bosman & Coiacetto, 2019).
• Espacios naturales y traza urbana (Nastran, Kobal & Eler, 2019).
Nota. Los mecanismos o fenómenos que subyacen al conocimiento ambiental de los escenarios urbanos son importantes para
el ejercicio de la planificación urbana, ya que brinda información sobre cómo el usuario puede desenvolverse dentro de
escenarios urbanos.
91
En la Figura 18 se muestra que existen dos aportaciones (teóricas y metodológicas)
importantes que han ayudado a la definición y materialización de las formas de aplicación en la
investigación de entornos urbanos y ambientales desde la teoría cognoscitiva.
Aragonés (1991), argumenta que el término “mapa” es una metáfora porque el constructo
funciona como un mapa geográfico, por lo tanto, es inobservable y sólo se puede conocer a partir
de su función, pero no de su naturaleza; además que su formación depende de los procedimientos
de selección, codificación y evaluación de la información. Esto hace que dicha información
espacial se encuentre en permanente cambio en la medida que el individuo esté en interacción
constante con el entorno próximo.
92
A
lo largo de toda la información planteada en este primer capítulo se observa que
existe un bagaje amplio respecto al estudio y análisis de la ciudad y sus componentes,
auspiciado por una plataforma cuya cuna se ubica en el desarrollo transdisciplinar.
Este desarrollo teórico y epistemológico permite la toma de decisiones al momento de
cuestionar la función, importancia y permeabilidad de los procesos de diseño de espacios
públicos, respecto a las condiciones sociales, ambientales, culturales y psicológicas de los
usuarios potenciales. Por lo tanto, las ramificaciones filosóficas y las posturas teóricas acerca de
las formas de relación, interacción y transacción entre los seres humanos y sus entornos
próximos sostienen que la importancia de las dimensiones psicológicas de la ciudad, o en este
caso, de los espacios públicos verdes, puede desarrollarse de manera propicia y certera.
Los aportes de la psicología ambiental al que hacer teórico y práctico del urbanismo son
claros y presentan un nivel de aplicabilidad considerable para el ejercicio investigativo
contemporáneo. No existen elementos más importantes que otros. Más bien son visiones y
93
posturas que facilitan formas y métodos de aproximación hacia las condiciones reales de los
espacios urbanos.
Es por ello que el trasfondo teórico y epistemológico expuesto en este capítulo, permite
justificar las razones del porqué una metodología de carácter cuantitativo es el vehículo idóneo
para responder a las preguntas construidas para esta investigación. Y no solo por el listado de
ejemplos expuestos, los cuales permiten demostrar que la visión científica de los estudios
urbanos tiene un gran potencial y un alto nivel de permeabilidad sobre la construcción teórica
y diseño metodológico del urbanismo, sino también porque el manejo y determinación puntual
94
de las variables metodológicas (contextuales y psicológicas) podrá aumentar la probabilidad de
determinar que lo que se está cuestionando en este proyecto, tiene una relación muy cercana
con lo que en verdad sucede en el mundo real. Y considerando que la naturaleza de este
proyecto es enteramente transdisciplinar, es válido dimensionar que esta primera parte del
marco teórico ofrece un panorama claro sobre como aterrizar la investigación psicoambiental
en otras áreas del conocimiento.
Por lo tanto, las posturas teóricas provistas por la visión de la psicología ambiental acerca
del estudio de las interacciones y/o transacciones que se forjan en un área verde urbana, y cómo
esta relación permite que los individuos se adapten y puedan ejercer las funciones del espacio
desde distintos usos, para enfrentar el estrés ambiental, conocer a profundidad el espacio,
generar empatía urbana y ecológica por el lugar y mejorar las condiciones de salud psicológica,
física y socioecológica, posibilita un manejo de constructos y variables con un alto nivel de
funcionalidad, para la generación de conocimiento teórico y metodológico dentro del campo
del urbanismo.
95
96
L
a investigación actual de los ambientes urbanos deriva en problemas ambientales gracias
a una exposición continua a espacios hostiles y difíciles de habitar (Whyte, 1980),
caracterizados por contaminación ambiental, movilidad deficiente y exposición crónica al
ruido y hacinamiento (Gehl, en Ward & Travlou, 2007). En consecuencia el devenir de los parques
urbanos manifiestan cambios sociohistóricos en la evolución de su diseño, función y tamaño,
dejando ver necesidades y prioridades a nivel sociocultural distintas de tiempo atrás. De acuerdo
con Palavecinos (en Fernández-Ramírez & Vidal, 2008), estudiar la percepción del impacto de los
ambientes diseñados importa por la conexión existente entre los hallazgos científicos,
participación social, gestión de los procesos de diseño urbano y la política ambiental,
transformando los objetivos de la psicología ambiental para coadyudar a la realización de
proyectos arquitectónicos, urbanos y paisajísticos que provean valores para un esquema de
sostenibilidad de las ciudades contemporáneas.
97
Desde sus inicios la psicología ambiental ha presentado cambios en su objeto de estudio
marcados por enfoques, orientaciones e intereses puntuales de cada momento histórico (Pol &
Vivas, en Vivas, Mora, Vidal, Rojas, López, Valera-Pertegàs, Pol & García, 2005) 56. En los a os 60’s
se prestó atención al diseño de espacios, dando paso en los 80’s y 90’s al interés por frenar el
deterioro del medioambiente (resultado del aumento en el consumo de recursos naturales,
emisiones de residuos y contaminación atmosférica) cambiando actitudes, valores y creencias.
(Heskett, 2005). Por ello en la actualidad y desde el paradigma de la sostenibilidad, carece de
sentido analizar la problemática urbana sin contemplar el vínculo persona–entorno y sus posturas
psicosociales y emocionales hacia los entornos verdes públicos57.
De esta manera los espacios públicos verdes salvaguardan las condiciones de vida de los
ciudadanos (Pol, 1988), por sus beneficios mediante la activación física y mental, actividades de
recreación, esparcimiento, ocio y contemplación (Cosco en Ward. & Travlou, 2007), en conjunto
con beneficios ambientales como el mejoramiento de la calidad del aire, bloqueo del ruido
ambiental, disminución de la temperactura e irradiación solar, etc.; generando indicadores de
sostenibilidad urbana y psicológica (Ojeda & Espejel, 2014)58. Preocupa entonces si los estudios
enfocados a estas situaciones pudieran estar dejando de lado aspectos importantes al medir la
calidad de vida de las personas y su relación con las carácterísticas físicas del diseño (Nasar en
Banerjee & Loukaitou-Sideris, 2011), situación que obliga el investigar la percepción de la
naturaleza urbana próxima, a partir de la calidad física del diseño de los entornos urbanos
públicos. En la Figura 19 se destacan cinco elementos que de acuerdo con Nasar (1994), exponen
el papel de la Psicología Ambiental en el estudio de la ciudad:
56
De acuerdo con Corral-Verdugo (2001), son numerosas las voces que argumentan la artificialidad de diferenciar entre
los estudios que se centran en el efecto del ambiente en la conducta y aquellos que analizan los efectos del
comportamiento sobre el entorno, así como los que distinguen entre los focalizados en el medio construido y aquellos
otros centrados en el medio natural; concluyendo que la visión holística sobre las interacciones con el medio sociofísico
es la visión idónea para la generación de discursos científicos.
57
Aunque el objeto de estudio la interrelación persona-ambiente, no se modifica, se traslada el énfasis desde el
ambiente hacia la persona, así como del medioambiente construido al medioambiente natural, hasta el punto de que
muchos autores llegaron a hablar de una nueva subdisciplina (Hidalgo en Fernández-Ramírez & Vidal, 2008).
58
Esto permite considerar que el entorno urbano puede a ser muy satisfactorio siempre y cuando se perciban las
características que los hacen habitables agradables y disfrutables (Bentley, Alcock, Murrain, McGlynn, & Smith, 1999).
98
Estos elementos sustentan la inclusión de diversas posturas teóricas y metodológicas para
generar contenidos que expliquen y justifiquen la importancia multifactorial de las áreas verdes.
Ademas de ampliar la visión conceptual de sus componentes psicológicos, físicos, sociales,
culturales y ambientales inmersos en el proceso de estos lugares públicos (Bull, Giles-Corti &
Wood, en Ward, Aspinall & Bell, 2010). Con ello, se vislumbra que este reto lleva a considerar la
necesidad de una psicología ambiental encaminada a solucionar problemas teóricos y
metodológicos de relevancia social, académica, pólitica y práctica de otras disciplinas (Ward, en
Ward, Aspinall, & Bell, 2010) 59.
59
De acuerdo con Churchman (en Bechtel, & Churchman, 2002), la psicología ambiental puede y debe contribuir a este
objetivo desarrollando estudios que permitan identificar esas propiedades a través de las valoraciones que las personas
hacen del ambiente que les rodea; en este caso, respecto a la naturaleza urbana próxima.
99
2.1. Teoría de la Biofília en Entornos Urbanos
E
l desarrollo sostenible se ha convertido en una de las preocupaciones mundiales
predominantes en los últimos años por los dilemas ecológicos y retos sociales a los que
la humanidad se enfrentará en un futuro inmediato. Sin embargo, a pesar del valor
institucional y el aparente interes de los sectores económico y político, las estrategias para
contrarrestar los métodos de producción y consumo no se han implementado pródigamente,
cuestionando seriamente la efectividad de las actuales dinámicas urbanas. Ampliando el reciente
desarrollo de estrategias de diseño urbano–paisajístico, existen nuevas perspectivas y críticas
para el debate teórico que proponen un método de diseño integral con la promesa de un nivel de
bienestar sin precedentes para la civilización humana (Downtown, Jones, Zeunert, & Roos, 2017),
en consonancia con un entorno natural óptimo60. El primer registro del concepto de biofilia data
de 1964 por el psicólogo social Erich Fromm (1964), quien apunta lo siguiente:
"…creo que el hombre que elige el progreso puede encontrar una nueva unidad a
través del desarrollo de todas sus fuerzas humanas…estos pueden ser presentados
por separado o juntos a partir de la biofilia, que es el amor por la humanidad y la
naturaleza, en independencia y libertad."
60
Aunque el desarrollo sostenible y las innovaciones de diseño se han dimensionado como apropiadas, estas soluciones
se han centrado principalmente en minimizar el impacto negativo del medio ambiente en la sociedad, en lugar de
abarcar la capacidad de la naturaleza (a menudo pasada por alto) para mejorar la calidad de la experiencia urbana y
el bienestar humano.
100
Pero fue Edward Wilson quien lo popularizó, describiéndolo como una afiliación
emocionalmente innata de los seres humanos a otros organismos vivos (Wilson, en Kellert &
Wilson, 1993), sosteniendo por un lado que la biofilia es parte de nuestra herencia genética y de
la naturaleza humana evolucionada; además de ser una respuesta emocional (que puede ser un
fin en sí mismo), que estimula emociones y motiva la externalización de cierto tipo de
comportamientos proambientales o proecológicos a partir de sentir placer y bienestar;
recordando que la historia de nuestra especie como cazadores y recolectores íntimamente
involucrados con la naturaleza, ha influido en la percepción y respuesta ante un evento físico.
61
Otra evidencia de respuestas evolucionadas a la naturaleza proviene de experimentos de condicionamiento (Öhman,
1986) donde las respuestas fisiológicas y emocionales a estímulos adversos relevantes pueden ocurrir de manera
subliminal con sujetos que no tienen un reconocimiento consciente de haber visto los estímulos, por lo tanto, no se dan
respuestas similares a las amenazas ambientales modernas.
101
una ventana) y las simulaciones que utilizan la decoración natural (como carteles o pinturas)
(Heerwagen, & Orians, 1986). Tambien existe evidencia del funcionamiento cognitivo (Lohr,
Pearson-Mims, & Goodwin, 1996) donde las actividades en un entorno privado de elementos
naturales, contribuye con deficiencias fisiológicas como el aumento de presión arterial62.
Aunque actualmente no hay precisión alguna en los mecanismos que subyacen a los
vínculos entre la naturaleza y el rendimiento cognitivo, existen dos hipótesis que apoyan los
planteamientos de la teoría de la biofilia. El primero es la propuesta de Kaplan (1995) centrada en
la atención dirigida, sosteniendo que el contacto visual cotidiano con la naturaleza reduce la fatiga
asociada con la concentración intensa. La segunda vertiente es la perspectiva de Ulrich (en Kellert
& Wilson, 1993), quien asegura que el contacto con la naturaleza mejora el rendimiento cognitivo
a través de los impactos en el estado de ánimo por medio de la reducción del estrés.
62
Tennessen & Cimprich (1995) reportan que las personas cuya vista era predominantemente natural (en lugar de
construida) tenían puntuaciones más altas en una encuesta que evaluaba la atención dirigida y la recuperación de la
atención.
63
Un ejemplo de ello es el trabajo de Downtown, Jones & Zeunert (2016), quienes han buscado aplicar patrones de
diseño biofílico como parámetros de diseño y rendimiento en sistemas de movilidad urbana, como el caso del metro en
Australia.
102
Relacionado con estas condiciones, Kellert & Calabrese (2015), categorizan tres rubros
básicos a partir del tipo de experiencia del usuario (Ver Figura 21).
103
Estos ejemplos muestran como la aplicación del desarrollo teórico del concepto de biofilia,
apoya la proposición de la integración de elementos naturales en el diseño de entornos urbanos
en beneficio de la salud y del potencial espacial y humano (Wolfs, 2015).
Por otra parte, el concepto de Ciudades Biofílicas o Urbanismo Biofílico, surge como una
visión convincente de cómo las ciudades del futuro debieran ser diseñadas y organizadas con base
en la conexión innata con el mundo natural (Beatley, 2011), explicando que esta visión de
ciudades biofílicas ha ido ganando terreno gracias a la integración de la naturaleza urbana en los
planes de diseño urbano contemporaneo, dejando atrás el prototipo de ciudades mixtas (Beatle,
2017). Kopec (en Kanaani & Kopec, 2016) sostiene que el contacto con la naturaleza urbana
resultado de esta integración espacial es un detonante significativo de felicidad y bienestar
urbano64.
Es por ello que ciudades como Chicago, Portland y Seattle (EUA) y Toronto (CA), están
implementando programas biofílicos y políticas e iniciativas de reordenamiento urbano mediante
incentivos y subsidios para la instalación obligatoria de elementos de diseño ambiental (Beatley
& Newman, 2013). Otros ejemplos se encuentran en Baltimore (EUA) y Montreal (CA), donde se
exige un mínimo de elementos verdes urbanos como la ecologización de callejones y aceras, y
espacios comunes en zonas residenciales con elementos de diseño paisajístico (Seeland,
Dubendorfer & Hansmann, 2009). Por su parte Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Houston
(EUA) cuentan con rigurosos programas de implantación de árboles en espacios públicos
estacionarios, de transición y de agricultura urbana (Walker & Salt, 2006)65.
En la Figura 22 se presenta una clasificación Keller & Calabrese (2015) basándose en los
planeamientos de Girling & Ronald (2005), de los elementos a contemplar dentro del urbanismo
biofílico.
64
Weinstein, Pryzybylski, & Ryan (2009), establecen que la presencia de la naturaleza cerca de contextos urbanos
promueve la generosidad y cooperación, así como conceptualización de escenarios en un futuro cercano.
65
Berman, Jonides, & Kaplan, (2008) también presentan aportes a esta afirmación, reportando que el contacto con la
naturaleza también realza el rendimiento cognitivo y estado de ánimo, mientras que Roe, Thompson, Aspinall, Brewer,
Duff, Miller & Clow (2013), refieren a que la naturaleza es un medio idóneo para la disminución del estrés crónico.
104
En las Figuras 23 a 26 se presentan cuatro indicadores del funcionamiento del
urbanismo biofílico en consonancia con la actividad humana (Beatley, 2010).
105
106
El poder y valor de la teoría de la biofília y en consecuencia del urbanismo biofílico, busca
encausar su desarrollo con fines de restaurar, proteger y expandir la naturaleza urbana próxima
a partir de estrategias de resilencia y sostenibildad urbana (Beatley, 2014). Además de los
considerables beneficios directos de la naturaleza urbana, tambien se entiende como el acceso
a la naturaleza hará que los individuos, las familias y las comunidades sean más sanos y felices
y con una mejor percepcion de calidad de vida que terminará por incentivar la externalización
de conductas prosociales y proecológicas, teniendo como resultado un proceso adaptativo
acorde a las circunstancias espaciales del entorno próximo.
107
2.2. Teorías de la Restauración Ambiental en Entornos Urbanos
U
no de los temas más populares dentro de la psicología ambiental, hace alusión a los
espacios verdes y su repercusión sobre la salud y los procesos cognitivos. Este interés
es resultado de la debacle ecológica que afecta el ciclo de vida de nuestra especie, y de
una planeación urbana que difícilmente contempla la producción de parques urbanos por
considerarlos como espacios no lucrativos. La investigación psicoambiental sobre los ambientes
restauradores se enfoca en los procesos psicofisiológicos y sociales que se ejecutan durante la
estancia en el lugar, cuando no existe dependencia hacia una actividad en particular, gracias a las
condiciones físicas del ambiente (Hartig, en Ward & Travlou, 2007). Estos procesos se agrupan
dentro del concepto de "restauración", el cual y de acuerdo con Hartig & Staats (2006), se define
como el proceso de recuperación fisiológica, psicológica y de recursos sociales que a partir de los
recursos del individuo, se disminuyen esfuerzos para afrontar las exigencias de la vida cotidiana.
Los recursos fisiológicos incluyen la capacidad de un movimiento físico que permita direccionar
una acción determinada (Hartig & Stokols, 1994), los psicológicos envuelven procesos
cognoscitivos como la atención para la resolución y comprensión de tareas, y los sociales contienen
el soporte, redes y lazos afectivos del individuo que avalan su proceder (Staats & Hartig, 2004).
108
de energía utilizados66. Herzog & Strevey (2008), señalan que el contacto con elementos naturales
auxilia en esta necesidad homeostática, mejorando el estado anímico y la percepción de
temporalidad (la cual se ve obstaculizada a partir de lo demandante que pueda ser una actividad),
generando sensaciones de bienestar a nivel físico y psicológico. Desde el punto de vista de
Martínez-Soto (2010), existen requisitos espaciales para la restauración ambiental (Ver Figura 27):
En consonancia, Kaplan & Kaplan (1989), argumentan que los ambientes restauradores
promueven experiencias que reducen la fatiga de la atención directa, siendo las cualidades del
diseño de elementos físicos ambientales las que definen el potencial restaurador, reduciendo la
fatiga cognoscitiva y fuentes de estrés ambiental mediante elementos como alejamiento,
extensión, fascinación, compatibilidad y exposición a la naturaleza. De acuerdo con Muller (2007),
el diseño de áreas verdes debe ir de la mano con las condiciones ecológicas del lugar, para generar
66
Otros resultados como los de Coreno-Rodríguez & Villalpando-Flores (2013), apoyan la hipótesis de que al hacer que
los espacios abiertos sean de fácil acceso y atractivo, la gente va más a menudo a realizar diferentes actividades físicas
durante el tiempo libre.
109
una integración urbana que beneficie las valoraciones estéticas y funcionales del lugar. Así, el
diseño puede funcionar como otro recurso (físico)de afrontamiento que ayude a equilibrar las
demandas ambientales (aquellos factores que exigen una adaptación del individuo) y los recursos
personales (habilidades cognoscitivas) con los que cuentan las personas.
67
Al respecto, Kelly (1978), sugiere que el 30% del comportamiento de ocio se elige para recuperarse de experiencias
anteriores que son evaluadas como agobiantes, fatigantes y estresantes.
68
Este interés por la conducta espacial es clave relacionar entre el entorno sociofísico con las intenciones de conducta,
emociones y su producción social (Martínez-Soto & Montero y López-Lena, en Bustos-Aguayo & Flores, 2014).
69
Attention Restoration Theory, ART por sus siglas en inglés
70
Reducction Stress Theory, RET por sus siglas en inglés
110
Tabla 14
Tabla comparativa de los postulados de Stephen Kaplan y Roger Ulrich sobre la restauración ambiental
Teoría
Teoría de la reducción de estrés (TRE) Teoría de la restauración ambiental (TRA)
Autores
(Ulrich, 1983) (Kaplan & Kaplan, 1989)
Premisa en común
La estimulación exógena del entorno urbano genera agotamiento psicofisiológico afectando recursos
cognitivos y respuestas conductuales, logrando un estado de debilidad que conlleva a deterioros
cognitivos y emocionales.
Solución en común
El contacto con elementos naturales ayuda a restaurar el organismo mediante el proceso de homeostasis
Posicionamiento teórico
Evolutivo Funcionalista
Supuesto teórico
Las funciones mentales se han optimizado gracias a La fatiga mental resultado del esfuerzo atencional,
la selección natural y la interacción constante con se supera mediante la atención involuntaria a
entornos naturales, de esta manera la experiencia estímulos agradables. La experiencia restauradora
restauradora es una respuesta ante la demanda es resultado de la interacción, experiencia y
ambiental para la resolución de problemas. facilidad de fascinación por ambientes naturales.
Tipo de respuesta
Afectiva-emocional Cognitiva-conductual
Causas de agotamiento
Estrés ambiental percibido Fatiga mental latente
Cualidades restauradoras del entorno
Abstracción, fascinación, coherencia y
Apertura, seguridad, perspectiva y refugio
compatibilidad
Tiempo requerido
Poco Mucho
Nota. La información presentada y adaptada se obtuvo de: Subiza-Pérez, M., Vozmediano, L. & San Juan, C. (2018): Pretest-
posttest Field Studies on Psychological Restoration: A Descriptive Review and Reflections for the Future. Landscape Research. 1-
13.
111
El postulado de la TRA sitúa una condición antecedente de fatiga de la atención directa,
que es provocada por un esfuerzo mental prolongado, el cual requiere de un ejercicio constante
de mecanismos inhibitorios asumidos para hacer posible la atención directa71. En la Tabla 15 se
desglosan las cuatro cualidades restauradoras que de acuerdo con Corraliza & Berenguer (en
Aragonés & Amérigo, 2011), permiten el proceso de restauración gracias a la percepción
ambiental.
Tabla 15
Descripción de las cualidades restauradoras
Cualidad Descripción
1. Abstracción
Implica la adquisición de la distancia psicológica y posiblemente geográfica del contexto habitual
de alguien, incluyendo el trabajo que uno generalmente hace y la búsqueda de los objetivos
particulares.
2. Fascinación
Cuando el funcionamiento es apoyado por la fascinación, los esfuerzos que inhiben distracciones
pueden ser relajados y la capacidad de atención dirigida puede restaurarse. La fascinación puede
ser evocada con aspectos ambientales como el agua, o por los procesos de exploración y creación
de un ambiente.
3. Coherencia
Se refiere a la posibilidad de inmersión en un ambiente físico o conceptualmente coherente y que
esté al alcance para la exploración y la interpretación.
4. Compatibilidad
Se refiere a un adecuado ajuste entre los gustos personales y los intereses que el escenario le
apoya, estimula o demanda.
Nota. Se prevé que estas características deben estar presentes al momento de diseñar ambientes con naturaleza
urbana próxima.
Aunado a estas características, el postulado de la TRA también sostiene que existe una
duración prolongada en una experiencia restauradora, y que lleva a una persona a situarse en
diferentes niveles de restauración (Kaplan & Kaplan, 1989) (Ver Tabla 16).
71
Entre las consecuencias negativas de la fatiga de la atención directa se encuentran: irritabilidad, incapacidad para
planear, reducción de la sensibilidad interpersonal y un incremento en la probabilidad de errores en el desempeño
(Korpela & Hartig, 1996).
112
Tabla 16
Descripción de los niveles de restauración
Nivel Descripción
1° “Limpiar la mente”
Alejar de su mente aquellos pensamientos negativos respecto a la situación que le está demandando un
esfuerzo cognoscitivo prolongado.
Dando paso a la teoría de la TRE, habría que empezar estableciendo que el estrés es una
sensación de tensión física y psicológica que suele ocurrir en situaciones percibidas como difíciles
o inmanejables, dependiendo de factores tales como la edad o el nivel sociocultural. De esta
manera, el estrés se dimensiona como un estado psicofísico que se presenta cuando la demanda
percibida por una persona excede la percepción de su capacidad para afrontarla72. Dentro de una
dimensión enteramente biológica, Barnes & Orme (2008), señalan que le estrés trae como
resultado aumentos en la presión arterial, mediados por el Sistema Nervioso Simpático para
satisfacer la necesidad inmediata de un mayor riego sanguíneo al cerebro y al cuerpo, acelerando
a su vez el sistema renina-angiotensina-aldosterona, cuyo fin es la liberación de la hormona
vasoconstrictora angiotensina II, la cual contribuye al aumento agudo de la presión arterial,
respuesta orgánica dada por la exposición a factores estresantes.
72
La Asociación Americana de Psicología (2015) afirma que los niveles elevados de estrés aumentan la probabilidad de
un comportamiento hostil, y que pueden resultar en la aparición de cuadros cardiovasculares, gastrointestinales
cefaleas y respiratorios.
113
Flores-Valdez, León-Santos, Vera-Hernández, & Hernández-Pozo (2013), indican que este
patrón de respuesta se asocia con aumentos concomitantes de la tensión cardíaca de la pared
vascular y del estrés intravascular de cizallamiento73, que a lo largo del tiempo contribuye a la
remodelación vascular y ventricular precoz que finalmente conducen a cuadros de hipertensión.
Ahora bien, desde una plataforma psicológica Selye (1956), concibe el estrés como el
estado manifestado por un síndrome específico que consiste en todos los cambios no específicos
indicados dentro de un sistema biológico. En la Figura 28 se presenta el modelo de estrés de Selye
que resulta en el Síndrome de Adaptación General.
Este modelo no discrimina entre el tipo de respuesta psicológica y fisiológica ante el estrés,
por lo que Baum, Singer & Baum, (1981), resaltan el impacto de las variables psicológicas,
definiendo al estrés como aquellas reacciones fisiológicas y psicológicas no placenteras a estímulos
73
fuerza aplicada o presión ejercida contra la superficie y las capas de la piel a medida que los tejidos se deslizan en
planos opuestos, pero paralelos
114
nuevos, demandantes y frecuentemente persistentes. De esta manera el estrés es un proceso en
el cual las demandas ambientales exceden la capacidad adaptativa de un organismo, produciendo
diversos cambios psicológicos y biológicos que están objetivamente asociados con fuertes
demandas adaptativas. Cohen, Kessler & Underwood (en Cohen & Kessler, 1997), distinguen tres
aproximaciones de estudio al proceso de estrés (Ver Figura 29).
A partir de estas posturas sobre el proceso del estrés, la postura de la TRE (Ulrich, 1983;
Ulrich, Simmons, Losito, Fiorito, Miles & Zelson, 1991) se dimensiona un modelo psicoevolutivo
que resalta la importancia del funcionamiento afectivo a través de la restauración del estrés
psicofisiológico, el cual es resultado de tareas que se evalúan desafiantes o perjudiciales. Este
modelo enfatiza la percepción y evaluación de daños potenciales provocados por experiencias
ambientales objetivas. Ortega, Mercado-Doménech, Reidl & Estrada (2016), indican que cuando
las demandas ambientales exceden la capacidad de afrontamiento, los individuos las etiquetan
como estresantes y experimentan una respuesta emocional negativa.
115
Es entonces que la reducción del estrés asume que la condición psicofisiológica genera
respuestas emocionales, psicológicas y conductuales, enfocadas a una situación desafiante (Ulrich,
1981)74. Coreno-Rodríguez, Villalpando-Flores & Mazón (2010), señalan que la presencia crónica
de estrés ambiental también genera anomias sociales como la desesperanza aprendida, locus de
control y antisocialidad, estableciendo una relación directamente proporcional con la percepción
de salud física. Peron, Berto & Purcell (2002), afirman que el primer encuentro con una escena
estética placentera, beneficia los estados emocionales positivos, creando habilidades de
afrontamiento y reduciendo los niveles de estrés psicofisiológico.
En este sentido, la restauración es dada por un encuentro visual con una escena que tiene
ciertas características particulares (Ver Figura 30):
74
Chang, Hammitt, Chen, Machnik & Su (2008), consideran que el incremento en la activación autónoma del organismo
como resultando de emociones negativas, puede enfrentarse manteniendo contacto con elementos naturales.
116
Proshansky, Fabian & Kaminoff (1983), generan el concepto de “ajuste ambiente-persona”
el cual permite describir el grado en que un ambiente acomoda, facilita o apoya las necesidades y
conductas relevantes, minimizando las interferencias del ambiente físico que pudieran
categorizarse como estresores. La carencia de ajuste entre las propiedades del ambiente físico y
las necesidades de la persona pueden inducirle estrés, al crear demandas que exceden su
capacidad de afrontamiento, siendo lógico considerar que la compatibilidad de un escenario físico
con los requerimientos personales del individuo y sus metas, es lo que da la norma de operación
de un sistema social que determina finalmente el grado de ajuste o desajuste (Ulrich, Zimring,
Quan & Joseph en, Marberry, 2006).
117
2.3. Teorías de la Percepción Ambiental en Entornos Urbanos
L
a percepción ambiental es un proceso psicológico que permite organizar de manera
coherente e integrada, los diversos estímulos ambientales con los que interactúa el
individuo, implicando el poder conocer el medio ambiente físico inmediato a través de los
sentidos (Steg, Van Den Berg & De Groot, 2013), mientras que hablar de conocimiento ambiental
involucra el comprender, organizar y reconstruir por medio de imágenes, las características
ambientales intrínsecas de todo espacio; es decir, entender como está constituido y para qué. Por
último las actitudes ambientales envuelven valoraciones emocionales y conductuales a favor o en
contra del entorno, definiéndose como sentimientos positivos o negativos que las personas tienen
hacia las características y funciones de ambiente físico (Villalpando-Flores, 2015). Estos procesos
mediante los cuales las personas enfrentan el ambiente físico se encuentran relacionados entre sí,
de tal manera que la percepción proporciona la información básica que determina las ideas y
actitudes que el individuo se forma del ambiente75.
Rodríguez (en Jiménez & Aragonés, 1991), comenta que el ambiente desde el punto de
vista psicológico, es un espacio percibido donde interesa cómo se produce ese precepto ambiental,
y de qué manera dicho escenario conforma y modifica la conducta de los individuos, implicando
entonces que la percepción es la captación, selección y organización de las situaciones ambientales
orientadas a la toma de decisiones.
75
Esto permite generar en el individuo toda una serie de expectativas con respecto a dicho lugar, lo cual, termina por
mediatizar y modelar la percepción que tenemos del espacio (Velarde, Tveit & Hagerhall, en Valentin & Gamez, 2010).
118
La relación hombre-medio ambiente es fundamental para explicar todas las conductas e
ideas que se tienen de los lugares donde nos desenvolvemos (Lewin 1966). De acuerdo con Devil
(en Clayton, 2012), el proceso de percepción requiere de seis tareas básicas (Ver Tabla 17).
Tabla 17
Tareas básicas del proceso de percepción
Tarea Descripción
1° Detección
El sujeto utiliza uno o dos sentidos y establece si existe una perturbación en el ambiente que pudiera afectarle
en determinado momento.
2° Discriminación
Se distinguen dos o más partes separadas dentro de una situación estimulante, logrando con ello hacer
distinciones entre figuras, formas, fondos y su relación contextual.
3° Reconocimiento
El sujeto se pronuncia sobre la naturaleza del estímulo, asignándole un valor y con ello una categoría que
defina sus propiedades, forma y localización.
4° Identificación
Se realizan distinciones entre un objeto único en su clase, y los demás que comparten ciertas características.
5° Producción
El sujeto, ya transcurrido un cierto periodo de tiempo, este configura una escena o un objeto lejos de los
sentidos, apelando a su memoria a mediano y largo plazo.
6° Juicio
Se introduce un factor de cuantificación expresado en términos de cantidad, o por asignación de magnitudes
relativas que determinan el resultado de la comparación entre estímulos, según una dimensión física,
hedónica, estética o moral.
Nota. La secuenciación de este proceso genera categorías de los estímulos ambientales que ayudarán a futuras tareas de
integración del individuo con el medio próximo.
De esta manera y en concordancia con lo planteado por Jiménez & Aragonés (1991), se
genera una intervención de tres tipos de elementos (Ver Figura 31).
119
Bechtel (1997), comenta que el conocimiento sobre la calidad del paisaje provee
información acerca de las condiciones físicas y oportunidades de acción ante problemáticas
ambientales que pudieran presentarse en algún momento, lo cual repercute en las respuestas
perceptivas que tenemos en relación con el ambiente76. Stea, García-Mira & Coreno-Rodríguez (en
García-Mira & Vega, 2009), encuentran importante la inclusión de grupos comunitarios en el
desarrollo, diseño y planificación de espacios comunes, asegurando con ello que las carácterísticas
de diseño puedan acercarse a las espectativas de los usuarios. Esto es importante porque en la
medida que los usuarios reporten arraigo y pertenencia, es altamente probable que las condiciones
físicas del lugar se puedan mantener con buenos niveles de calidad77.
76
Tennessen & Cimprich (1995), reportan que es importante percibir entornos de calidad, para que puedan verse
respuestas favorables en los procesos cognoscitivos como el de atención; es decir, que en la medida en que los usuarios,
perciban un orden claro de los elementos del entorno, esto beneficiara la comprensión total del lugar, lo que incide en
el nivel de atención dirigida.
77
Ivarsson & Hagerhall (2008), han encontraron relaciones significativas al momento de medir el poder restaurador de
espacios, donde las características de diseño mostraron tener buenas calificaciones cuando estas se podían relacionar
con los elementos naturales, mostrando con ello una preferencia marcada sobre estos espacios, siempre y cuando se
relacionan con las partes artificiales.
120
Al respecto Zimring (en Bechtel, Marans & Michelson, 1987), recomienda el proceso de
evaluación post-ocupacional como un método idóneo para medir los cambios
comportamentales y el estatus físico de las condiciones de diseño de los espacios. Este
planteamiento es recuperado por Coreno-Rodríguez & Villalpando-Flores (2012) en un estudio
sobre la calidad ambiental en entorno educativo, encontrando un aumento en los cuidados del
lugar a partir de percibir buenas condiciones físicas en los objetos y el diseño del lugar. Esta
premisa permite establecer que la belleza es un factor que satisface necesidades con una
función restauradora a nivel fisiológico y cognoscitivo (Berlyne, 1960; 1974)78, repercutiendo
en la generación de significados y relaciones iconográficas con el entorno y en un sentido de
apropiación y pertenencia, gracias a las emociones concebidas por las cuatro propiedades
colativas del medio (Corraliza & Gilmartín, en De Castro 2011) (Ver Tabla 18).
Tabla 18
Descripción de las propiedades colativas del medio sociofísico
Propiedad Descripción
1° Novedad
Resultado de la comparación de un estímulo actual con otro previamente experimentado. Es importante
debido a la valoración de los elementos y recursos contenidos en un lugar, y que se relacionan con elementos
de familiaridad y oposición.
2° Complejidad
Patrón composicional de elementos que conforman un estímulo molar. Incide sobre el significado del
ambiente y se relaciona con la diversidad de características ambientales en un mismo espacio.
3° Sorpresa
Relación de no adecuación entre los atributos de un estímulo ambiental presente y las expectativas previas
del individuo. El contraste entre lo que existe y lo que se espera permite resignificar las denotaciones del
entorno e influir en las acciones del sujeto.
4° Conflicto
Activación de respuestas simultáneas y contrapuestas cuando se genera un estado de incertidumbre,
propiciado por la ambigüedad en la definición de los estímulos y características ambientales.
Nota. Estas propiedades sirven como un recurso para explicar la valoración estética, y el impacto emocional que resulta de
esta (Appleton, 1975).
78
Valdría la pena apuntar que la percepción de bienestar humano, así como la preocupación por las condiciones
ambientales, son elementos que motivan a los seres humanos a generar ciertos juicios de valor, sobre lo que se puede
considerar bonito o feo. Corraliza, Berenguer & Martín (2015) apuntan que las percepciones ambientales pueden verse
favorecidas por las condiciones psicológicas que tenga la persona y cómo se siente con dicho lugar.
121
Hartig, Mang & Evans (1991), utilizaron auto reportes y mediciones de respuestas afectivas,
fisiológicas y de actividades físicas en población adulta, encontrando que las actividades de
exploración detonan valoraciones estéticas significativas. Esta diferenciación entre lo bonito y lo
feo termina por impactar en los tres elementos básicos que conforman la percepción del riesgo
ambiental79 (Ver Figura 32):
El estudio del riesgo espacial urbano ha mostrado un aumento del valor psicológico del
concepto de sostenibilidad a partir de las consecuencias socioambientales que afronta la población
como resultado del cambio climático y de la desestabilización social de las ciudades actuales,
producto de la percepción negativa que se tiene de los entornos urbanos (García-Mira, Real, Durán
& Romay en, Moser, Pol, Bernard, Bonnes, Corraliza & Giuliani, 2003).
79
es un proceso complejo considerado como un aspecto parcial de la calidad ambiental, donde la probabilidad de que
se actualicen determinados riesgos se relaciona con elementos cognitivos sobre la fuente de riesgo, datos socio-
temporales y factores temporales de experiencia, motivación y emoción (Böhm, 2003),
122
Herzog & Rector (2009) realizaron un estudio con estudiantes universitarios sobre la
relación entre la percepción de riesgo y la restauración ambiental, encontrando que el percibir
poco control sobre el entorno y fuentes potenciales de peligro, perjudican la percepción de
restauración, a pesar de contar con las características espaciales necesarias. Por su parte Alcántara,
Barbosa, Furtado & Lancellotti (en García-Mira & Dumitru, 2014), encontraron que la
vulnerabilidad ambiental provista por la percepción de condiciones de riesgo y la resiliencia
psicológica dada por fortalezas intrínsecas y elementos conductuales, posibilitan opciones de
intervención para generar consciencia ambiental en individuos que residen en zonas de alto riesgo.
Siguiendo esta línea, la postura de los campos del diseño cada vez se encuentra con mayor
interés y encausada al desarrollo de procesos de diseño que sostengan, adviertan y prevengan
condiciones ambientales adversas (García-Mira & Dumitru, en García-Mira & Dumitru, 2014). De
acuerdo con Saura, Muntañola & Méndez (en García-Mira & Dumitru, 2014) el rol de la
arquitectura y urbanismo moderno ha ido incluyendo gradualmente la perspectiva del usuario, y
las condiciones climatológicas para futuros emplazamientos, así como aquellas cualidades físicas y
espaciales que promuevan y sustenten el bienestar físico, social y psicológico de los usuarios.
123
2.4. Percepción de Cualidades Restauradoras del
Diseño Urbano – Paisajístico
E
n una revisión teórica sobre la restauración ambiental, Martínez-Soto, Montero y López-
Lena & De la Roca (2016), afirman que los componentes emocionales son un antecedente
importante para entender las condiciones de salud física de la población y el potencial de
restauración de los entornos naturales urbanos. Bajo esta premisa, la conectividad con la
naturaleza, condiciones fisiológicas preexistentes y preferencia por estos ambientes en relación
con la restauración ambiental y el diseño de los espacios, configuran oportunidades con mayor
nivel de éxito, para que un ambiente restaurador cumpla su función dentro del entorno urbano.
Una investigación sobre cualidades ambientales de áreas verdes arrojó que la significatividad,
agrado y sensación de bienestar, eran variables importantes para que los participantes reportaran
diferencias en su experiencia antes y después de estar en contacto con el espacio (Hartig, Korpela,
Evans & Gärling, 1997). Esta modificación del juicio se debe a una percepción favorable de las
características ambientales del lugar80. Hartig & Staats (en Tress, Tress, Fry & Opdam 2006a),
mencionan que la relación emocional y conectividad con la naturaleza, benefician el potencial
restaurador gracias a los elementos de preferencia ambiental individual81.
80
Dichas características pueden presentar cierto potencial restaurador, siempre y cuando se valores como positivas,
inciten a la activación de los sujetos y se encuentren en concordancia con un escenario macro; como por ejemplo un
parque dentro de la ciudad (Hartig, Evans, Jamner, Davis & Gärling, 2003).
81
Una segunda investigación de los mismos autores refleja que la necesidad de restauración puede ser un aliciente
para generar una preferencia ambiental mayor por espacios verdes (Hartig & Staats, 2006b).
124
Martínez-Soto & Montero y López-Lena (2010), reportan una preferencia por ambientes
naturales relacionados con el contexto urbano gracias a la percepción de cualidades naturales en
el diseño como el manejo de flora. A su vez, Wilkie & Stavridou (2013), encuentran que la
preferencia ambiental esta mediada por la congruencia percibida y su relación entre los elementos.
Esto quiere decir que la naturaleza urbana próxima debe ser legible y coherente dentro de su
contexto inmediato. También se ha encontrado que la mezcla entre ambientes diseñados y
naturales influye satisfactoriamente en la preferencia ambiental y juicios estéticos hacia la flora
del lugar (Tenngart & Hagerhall, 2008). Un estudio comparativo entre ambientes restauradores
con diseño formal e informal reporta una mayor significatividad en jardines informales, además de
una valoración de la naturaleza mucho mayor, que los jardines con diseño formal (Twedt, Rainey
& Proffitt, 2016)82. Otra investigación revela que la combinación entre el entorno natural y el
diseñado es importante para los usuarios (a pesar de obtener calificaciones más bajas los
escenarios sin elementos verdes). De igual manera los espacios públicos aparecieron mejor
calificados y con mayor preferencia (Staats, Jahncke, Herzog & Hartig, 2016).
Por su parte Lorenzo, Corraliza, Collado & Sevillano (2016), apuntan que elementos de
diseño como la inclusión de mobiliario urbano y diseños en jardineras, son variables que permiten
incrementar el tiempo de estadía dentro del espacio público. Aseguran que la combinación entre
naturaleza y diseño modifica la percepción global del espacio, beneficiando así, comportamientos
de descanso y contemplación83. Scopelliti & Giuliani (2004), argumentan que la diversidad espacial
potencializar el proceso de restauración, y que el ciclo de vida, experiencias emocionales,
preferencia ambiental y estructura social, es lo que influye en la toma de decisión sobre la
preferencia por ambientes naturales o urbanos. Dentro de esta tradición enfocada a ambientes
naturales, Carrus, Lafortezza, Colangelo, Dentamaro, Scopelliti & Sanesi (2013), encuentran que el
nivel de significatividad ambiental aumenta conforme los elementos naturales sean mayores, y la
proximidad a elementos enteramente urbanos sea menor.
82
Sin embargo, ambos escenarios presentan calificaciones favorecedoras respecto al impacto visual de los elementos
naturales, y una sensación de bienestar al encontrarse expuestos en ambos entornos.
83
Nordh, Alalouch & Hartig (2011), encuentran que la cantidad, tipo, tamaño y proximidad de árboles, plantas,
arbustos, y elementos artificiales como fuentes y mobiliario urbano determina la preferencia ambiental y la frecuencia
de uso.
125
Estos resultados concuerdan con los resultados de Subiza-Peréz, Vozmediano & San Juan
(2017), sobre dos escalas de restauración ambiental en contextos urbanos, encontrando
puntuaciones altas para entornos diseñados con elementos naturales, así como la relación de las
variables de apego e identificación, con el potencial restaurador de estos lugares. Estos hallazgos
permitieron indagar si los entornos naturales con características de diseño presentan un potencial
restaurador mayor, que los entornos completamente naturales (Menatti, Subiza-Pérez,
Villalpando-Flores & San Juan, en Bernardo & Loureiro, 2017)84. Esto último dio lugar a un estudio
correlacional con muestras españolas y chilenas, encontrando relaciones estadísticamente
significativas entre el apego y la identificación, con la posibilidad de experimentar restauración
ambiental en contextos con un diseño con características naturales (Menatti, Subiza-Pérez,
Villalpando-Flores, Vozmediano & San Juan, 2019).
84
También argumentan que elementos como la preferencia, identidad y arraigo son antecedentes que influyen
positivamente en el juicio estético y de confort ambiental; repercutiendo sobre la percepción de restauración.
85
Otro estudio comenta que la vegetación en la ciudad presenta niveles de restauración favorables, siempre y cuando
su contexto y el diseño arquitectónico no sea evaluado como en elemento estresante (Lindal & Hartig, 2015).
126
nivel social, y con ello se generan comportamientos prosociales86. De igual forma Pearson & Craig
(2014), concuerdan en enfatizar la calidad de la experiencia dentro de los entornos verdes, en lugar
de considerar la cantidad del tiempo destinado para ciertas actividades.
Este breve esbozo de las tendencias respecto a ambientes restauradores nos permite
dimensionar que los diversos acercamientos de este tema de investigación, requiere de la inclusión
de variables tanto psicosociales, fisiológicas y de diseño, para generar planteamientos sobre como
el entorno natural, diseñado o mixto, genera influencia sobre procesos cognitivos, la relación
salud-enfermedad, producciones sociales, valoraciones ambientales y relaciones afectivas. Al
respecto, Menatti & Casado, (2016), argumentan que las posturas teóricas desde la psicología
ambiental en conjunto con los tratados filosóficos y estéticos sobre la concepción y vivencia del
espacio y su repercusión sobre la salud, amplían el panorama interpretativo de esta relación
hombre-medio ambiente.
Así, considerando los elementos multifactoriales dentro del campo temático de los
ambientes restauradores, podemos vislumbrar una beta significativa respecto a los intereses del
diseño urbano.
86
Estos elementos fueron analizados por Collado & Staats (2016), en población infantil, encontrando que la
restauración ambiental y la conectividad con la naturaleza se ven fortalecidas si hay de por medio, interacción social
entre pares.
127
A
lo largo de este capítulo se expuso la importancia de la naturaleza para el desarrollo del
ser humano, considerando el detrimento de las condiciones sociales y ambientales de las
ciudades. Esto permite la inclusión de posturas naturalistas en el diseño de entornos
urbanos con la finalidad de salvaguardar las condiciones actuales, y auspiciar una mejor calidad de
vida. Con ello la conceptualización de una ciudad biofílica adquiere un papel primigenio para el
desarrollo de ciudades futuras, a partir de la premisa del decremento de la calidad de los entornos
urbanos y un aumento en las afectaciones sobre la salud y estado emocional de las personas. Y es
que no es cosa fácil apelar a nuevas consideraciones en el diseño urbano, si recordamos la tradición
y peso histórico del desarrollo de emplazamientos humanos enfocados a la funcionalidad y
producción comercial. Sin embargo también es notable que los cambios de paradigmas sociales,
resultado de la producción científica en los campos ambientales, sociológicos, psicológicos y de
diseño, han permitido la implementación gradual de nuevas plataformas que apelen a un
desarrollo urbano y ecológico dentro de una dimensión sostenible.
128
Mucho de esta resignificación del papel de la naturaleza en los ambientes antropogénicos,
se debe a la investigación psicoambiental y al establecimiento de teorías y métodos de
comprobación del impacto de las condiciones físicas (objetivas) sobre elementos psicológicos
(subjetivos). Con ello, hablar de restauración a partir de la atención dirigida y/o el estrés ambiental
percibido en conjunto con las particularidades del diseño urbano-paisajístico, posibilita una
conformación teórica para el estudio de la dimensión psicológica de los elementos de
sostenibilidad urbana en espacios públicos verdes.
Todo esto permite sostener que los planteamientos teóricos y conceptuales presentados
aumentan la visión analítica del urbanismo, permitiendo considerar que el acercamiento de estos
dos campos gestores de conocimiento sobre el entorno y el comportamiento humano, conforman
una diada idónea para el estudio del diseño de las áreas verdes públicas y las transacciones e
interacciones que se conforman a partir de la experiencia ambiental de los usuarios. De tal suerte
que la información planteada, permite direccionar los objetivos de esta investigación de manera
clara y específica, acotando que toda esta vertiente teórica, permitirá incluir en los estudios
urbanos la dimensión psicológica de la sostenibilidad urbana, en relación con el diseño urbano-
paisajístico y la conducta de las personas. Se considera que este es uno de los aportes importantes
del presente proyecto, donde se busca establecer puentes teórico-conceptuales con metodologías
pertinentes para entonces responder a las preguntas de investigación planteadas sobre el impacto
del diseño en la restauración, y la repercusión de esta relación en la ejecución de conductas
sostenibles.
129
130
L
os seres humanos se encuentran en un punto de inflexión provocado por el uso
insostenible de los recursos naturales, magnificando las afectaciones a nivel global por el
uso indiscriminado de lo provisto por la naturaleza en vías de un desarrollo social y
tecnológico. Mucho de esta situación se debe al aumento desmedido del índice poblacional de
las ciudades y al uso indiscriminado de la tecnología para salvaguardar un estilo de vida, que
actualmente provee de más problemas que beneficios. Afortunadamente existen patrones
conductuales que entran en un proceso de adaptación y resignificación para relacionar los
problemas ambientales y el comportamiento humano en vías de generar soluciones dentro del
tejido social, y con ello mejorar las condiciones de vida urbana (Midden, Kaiser & McCalley, 2007).
De acuerdo con Oskamp (2000), la complejidad y la escala de los problemas ambientales acerca a
la sostenibilidad psicológica al desarrollo de políticas públicas y avances tecnológicos que
promuevan cambios a gran escala en el desarrollo e implementación de comportamientos
proambientales dentro de la sociedad (Stern, 2000).
131
Un estudio sobre la reducción de emisiones de carbono concluye que la adquisición de
comportamientos sostenibles en los Estados Unidos podría ayudar a ahorrar aproximadamente
123 millones de toneladas métricas de carbono por año, lo que corresponde al 20% de las
emisiones residenciales y al 7.4% de las emisiones nacionales de los Estados Unidos (Dietz,
Gardner, Gilligan, Stern, & Vandenbergh, 2009). Este análisis se centró en 17 acciones específicas
del hogar y en cinco categorías de comportamiento87. El mensaje principal es que los cambios en
el comportamiento de consumo son significativos respecto de las condiciones ambientales a
pequeña, mediana y gran escala, considerando que el comportamiento por si solo representa una
porción sustancial para afrontar problemáticas socioambientales (Schultz, 2001). En este sentido
los programas de modificación conductual han demostrado ser eficientes para el ahorro,
reutilización y modificación de patrones de consumo (Schultz, en Dietz & Stern, 2002). La
literatura especializada utiliza el constructo de “comportamiento proambiental” para hablar de
conservación, sostenibilidad, eficiencia y protección del medio ambiente, para generar una toma
de consciencia sobre el impacto de la acción humana en el ecosistema y en otros (Schmuck &
Schultz en, Schmuck & Schultz, 2002). De tal suerte que toda conducta tiene impacto sobre la
estructura del medio, misma que influye en futuras ejecuciones dependiendo del tipo de actividad
(Corral-Verdugo, Frías-Armenta, Tapia-Fonllem & Fraijo-Sing en, Clayton 2012)88. La reflexión
importante de esta idea radica en que el comportamiento proambiental debe ser considerado
siempre en relación con otras posibles acciones, para dar cabida al esquema de lo sostenible.
87
Se incluye la climatización, modificaciones en el uso de transporte, objetos tecnológicos del hogar, mantenimiento
físico del hogar, ajuste de tecnologías residenciales y modificación de prácticas de uso diario. Para cada una de las 17
acciones evaluadas, se estimó que la “plasticidad”, es decir, la probabilidad de que se pueda cambiar el
comportamiento es muy alta, siempre y cuando la retroalimentación sea constante.
88
La respiración emite dióxido de carbono al igual que montar una autobús o conducir un coche, pero caminar hacia el
trabajo emite menos carbono que el autobús, que a su vez emite menos carbono por persona que conduciendo un
coche; incluso, conducir un coche podría considerarse proambiental en comparación con tomar un avión trasatlántico.
132
en las visiones institucionales (Corral-Verdugo en, Bechtel & Churchman, 2002); significando que
la academia ayuda a la conformación de administraciones y políticas públicas.
133
3.1. Orígenes Conceptuales de la Sostenibilidad
P
ara entender como la idea de la sostenibilidad contribuye al desarrollo social y
económico en equilibrio con la naturaleza, se requiere de un análisis basado en
conocimiento nuevo mediante propuestas y enfoques trandisciplinarios, y de la
identificación y observación del conflicto, así como grupos sociales involucrados (Breiting &
Mogensen, 1999). García-Mira & Vega (en García-Mira & Vega, 2009) apuntan que esta visión
responde a una construcción de la realidad social y espacial reinterpretada como respuesta del
devenir de agentes sociales que buscan favorecer intereses propios89.
89
Esta situación se relaciona con la generación de nuevos valores, creencias, actitudes y comportamientos en
consonancia con el estado actual de las cosas, grupos sociales y espacios naturales y urbanos (García-Mira, Sabucedo
& Romay, en García-Mira, Sabucedo & Romay 2003) como modos alternativos para definir y entender tanto la
sostenibilidad como sus problemáticas ambientales.
90
World Commission on Environment & Development, WCED por sus siglas en inglés
134
De acuerdo con Real (en García-Mira & Vega, 2009), la sostenibilidad implica un equilibrio
de tres grandes factores: el crecimiento económico, el progreso social y el entorno, donde los dos
primeros son dinámicos y aumenta a partir del crecimiento y progreso social y tecnológico,
mientras que el tercero es fijo e invariable, permitiendo que el crecimiento de los dos anteriores
sea a sus expensas. En el cruce de estos factores surgen aspectos para alcanzar un desarrollo
sostenible (Ver Figura 33).
A propósito de estos elementos, Aragonés, Izurieta, & Raposo (2003), argumentan que el
estudio de lo sostenible desde la psicología ambiental ofrece posturas teóricas para analizar
acciones e intenciones a favor del medio. Dentro de esta dimensión psicológista, Corral-Verdugo
(2010) define la conducta sostenible como el conjunto de acciones deliberadas y efectivas que
resultan en la protección de los recursos naturales y socioculturales del planeta91.
91
Estas acciones buscan la conservación del ambiente físico, pero también elementos subjetivos que conllevan a
proteger a otros individuos y grupos sociales, especialmente los más vulnerables (Landázuri, Mercado-Doménech &
Terán-Álvarez Del Rey, 2013).
135
De esta manera, la orientación a la sostenibilidad generan condiciones de acceso y equidad
a recurosos naturales, económicos y sociales (Ehrlich & Ehrlich, 2004), que promuevan un
consumo consciente(De Young, 1996; Iwata, 2001). Con ello, la cooperación y el altruismo se
mezclan con la noción de lo sostenible (Pol, 2002), repercutiendo en la motivación (Schultz, 2001b)
y en acciones a favor del medio, sus recursos y terceros (Kaiser, 1998). Esto en su conjunto implica
que la orientación a la sostenibilidad tiene el propósito de conservar y de cuidar a sus semejantes
dentro de un contexto inmediato, o por lo menos familiar (Corral-Verdugo & Pinheiro, 2004), para
propiciar el balance de la biósfera (agua, aire, suelo, recursos energéticos y la vida que sustentan),
y acciones que minimizen el nivel de consumo (Corral-Verdugo & Domínguez, 2011). En la Figura
34 se muestra una representación de la propuesta de Corral-Verdugo, Frías-Armenta & García (en
Corral-Verdugo, García & Frías-Armenta, 2010b) sobre la composición de la conducta
sustentable92, mientras que en la Tabla 19 se describen cada uno.
92
La interrelación significativa entre estas cuatro dimensiones proambientales y prosociales busca la conservación del
ambiente global sociofísico (Corral-Verdugo, 2012b).
136
Tabla 19
Categorías de la conducta sostenible
Conducta Definición Investigaciones
1. Conducta proecológica
Conjunto de acciones deliberadas y efectivas que • Reciclaje, las acciones de estética ambiental (Oskamp &
responden a requerimientos sociales e Schultz, en Donaldson, Berger & Pezdek, 2006)
individuales y que resultan en la protección del • Compra de productos amigables para el ambiente
medio (Corral-Verdugo, 2010). (Thøgersen, 2005)
Hess, Suárez & Martínez-Torvisco (1997) • Elaboración de composta (Taylor y Todd, 1997)
proponen tres facetas: • Ahorro de agua (Moser, Ratiu & De Vanssay, 2004)
• Ahorro de energía eléctrica (Gatersleben, Steg & Vlek,
1. La economía personal: ahorros o ganancias
2002)
que impactan y que resultan de prácticas de
• Disminución del uso de automóviles (Joreiman, Van Lange
protección.
& Van Vugt, 2004)
2. La faceta de consecuencias: la magnitud de la
• Ahorro de combustible (Kaiser, Schultz, Berenguer, Corral-
acción produce (o no) un impacto en la
Verdugo, & Tankha, 2008)
conservación.
• Lectura de temas ambientales (Hsu, 2004)
3. La faceta de implicación: conductas de bajo,
• Persuasión proecológica a otros (Corral-Verdugo, Hess,
intermedio y alto involucramiento (mayor
Hernández & Suárez en, Corral-Verdugo, 2002)
implicación = mayor conservación)
• Cabildeo proambiental con políticos (Dumitru en García-
Este es el tipo de conducta sostenible más Mira & Vega, 2009)
estudiado en el campo de la psicología ambiental • Diseño y construcción proecológica (Kellert, Heerwagen &
(Bones & Bonaiuto, en Bechtel & Churchman, Mador, 2008), Cuidado de ecosistemas (Baasell-Tillis &
2002). Tucker-Carver, 1998)
• Planificación familiar (Bandura 2002),
2. Conducta Frugal
Se relaciona con el consumo mesurado ya que la • Menos desperdicio y/o consumiendo menos recursos
reducción del consumo garantiza la reposición y (Hardin, 1993).
conservación de los bienes(Oskamp, 2000). • Conducta prudente y conservadora (De Young, 1991; 1993)
Se busca la reducción voluntaria del consumo y • Estilo de vida de simplicidad voluntaria (De Young, 2000)
evitación del desperdicio (Corral-Verdugo, 2010),
implicando eficiencia y mesura en el uso de
recursos a nivel personal.
3. Conducta Altruista
Acciones con las que un individuo busca • Brindar atención a personas con incapacidades físicas o
maximizar los beneficios de otros, con muy poco psicológicas (Corral-Verdugo, Carrus, Bonnes, Moser &
o ningún interés en los beneficios para sí mismo Sinha, 2008)
(Van Lange, en Kazdin, 2000); e incluso a costa de • Participar en campañas de recaudación de fondos para
pérdidas personales o ninguna ganancia (Sober & víctimas de desastres naturales (Corral-Verdugo, Tapia-
Wilson, 2000). Fonllem, Fraijo, Mireles & Márquez, 2008).
137
Tabla 19 (continuación)
Categorías de la conducta sostenible
Conducta Definición Investigaciones
4. Conducta equitativa
Ayudar sin interés alguna y en búsqueda de • Equidad social y ambiental (Corral-Verdugo, García, Castro,
condiciones de igualdad para la mayoría Viramontes & Limones en, Corral-Verdugo, García & Frías-
mediante fortalezas y capacidades Armenta, 2010)
personales (Corral-Verdugo, 2012b). • cooperación y coordinación para un futuro próximo (Carrus,
Bonnes, Corral-Verdugo, Moser, & Sinha en, Corral-Verdugo,
García & Frías-Armenta, 2010).
Nota. Las dos primeras categorías de la conducta sostenible (proecológica y frugal), se enfocan en el cuidado del ambiente físico-
natural; mientras que las siguientes (equitativa y altruista) están interesadas en la protección del entorno sociocultural-humano.
138
3.2. Especificaciones de la Conducta Proambiental
I
nicialmente el comportamiento protector del medio fue planteado como resultado de
eventos antecedentes/consecuentes y refuerzos/castigos que llevan al desarrollo del
comportamiento protector, que a su vez afecta directamente al medio ambiente físico
(Valencia, 2018), considerando tiempo despues la inclusión de variables como intención,
habilidades y conocimiento (Corral-Verdugo, Bonnes, Tapia-Fonllem, Fraijo-Sing, Frías-Armenta &
Carrus, 2009). En la Figura 35 se presentan los tipos de conducta a favor del entorno físico.
139
El comportamiento proambiental está inmerso en la dimensión de sostenibilidad,
implicando que el uso deliberado de los recursos del medio ambiente debe ser efectivo, austero
y a favor del entorno para asegurar el acceso de otras generaciones a estos recursos,
evidenciando un impacto en facetas económicas, políticas y tecnológicas (Corral-Verdugo &
Pinheiro, 2009). En la tabla 20 se puede apreciar un comparativo del proceso evolutivo de las
definiciones más representativas de la conducta proambiental
Tabla 20
Definiciones representativas de la conducta proambiental
Autores Definición Efectos Conductuales
Hess, Suárez & Martínez-Torvisco, (1997).
“Acciones humanas cuya intencionalidad es la protección de los recursos naturales y Protección de
la reducción del deterioro ecológico”. recursos naturales
Corral–Verdugo (2001)
“Acciones deliberadas y efectivas que responden a requerimientos sociales e Protección del
individuales que resultan en la protección del medio ambiente”. medio ambiente
Castro (2002)
“Acciones que realizan los individuos o grupos de personas para el cuidado del entorno Cuidado del
natural que logran calidad medioambiental” entorno natural
Bustos-Aguayo, Flores & Andrade (2004).
“Acción humana de efecto directo y/o indirecto sobre el medio con la finalidad de
Revertir el deterioro
disminuir, evitar e idealmente revertir, el deterioro de recursos del ambiente natural
ambiental
que sustentan la vida de la Tierra”.
Alea (2006)
“Acciones del sujeto, dirigidas a modificar aspectos del entorno o de la relación con el
Modificar aspectos
mismo, y que influyen a su vez en las concepciones, percepciones, y sensibilidades que
del entorno
posee el individuo del medio”.
Nota: Existen más definiciones de este comportamiento, pero muchas concuerdan con los planteamientos presentados.
Corral-Verdugo & Pinheiro (2004), elaboran un esquema que ilustran las relaciones entre
causas y consecuencias de los comportamientos proambientales relevantes, desde la conducta
protectora del ambiente estudiada por los primeros psicólogos de la conservación hasta los
estudios actuales del comportamiento sostenible (Ver Figura 36).
140
De acuerdo con Valencia (2018), existen factores que permean en variables psicológicas,
socio-culturales y contextuales (Ver Figura 37).
141
3.3 Postulados Teóricos sobre el Estudio del Comportamiento
Sostenible en Entornos Urbanos
E
l desarrollo teórico dedicado al comportamiento sostenible en relación con el espacio
constituye un tema clave para la supervivencia y para el mantenimiento de la
biodiversidad y de los ecosistemas que regulan la vida, dentro o fuera de los ambientes
urbanos (Wiesenfeld & Sánchez, en Bechtel & Churchman, 2002), haciendo preciso elaborar un
discurso teórico-aplicado que se enfrente a los problemas psicológicos y socio ambientales de la
población contemporánea (Wiesenfeld, 2001). La psicología ambiental cuenta con dos vías de
análisis para estudiar la conducta ambientalmente responsables: el modelo de valor-expectativa
(Ajzen & Fishbein, en Albarracín, Johnson & Zanna, 2005) que dio paso a la teoría de la acción
razonada (Ajzen & Fishbein, 1980), y la teoría de la acción planificada (Ajzen & Madden, 1986)93.
Álvarez & Vega (en García-Mira & Vega, 2009), consideran que esta bifurcación se debe a la
existencia de variables intervinientes entre las variables principales, lo cual terminan por
condicionar su relación (Ver Figura 38).
93
En ambos postulados se establece que las relaciones entre las actitudes ambientales y el comportamiento sostenible
son generalmente bajas, en comparación con otros comportamientos de índole social o ambiental.
94
Desde esta perspectiva el término “proambiental” refiere a comportamientos que contribuyen a la sostenibilidad del
medio ambiente natural, haciendo hincapié en el resultado de la conducta, en lugar de la motivación detrás de él.
142
El primer modelo no hace suposiciones sobre las motivaciones subyacentes, de manera que
una persona puede participar en un comportamiento proambiental por razones no ambientales
(Schultz, Gouveia, Cameron, Tankha, Schmuck, & Franek, 2005) 95. En el segundo modelo se
considera una orientación preexistente en la intención del comportamiento proambiental,
reflejando el grado en que la persona desea producir un resultado ambiental positivo, como
consecuencia de aspectos motivacionales (Kaiser & Wilson, 2006, 2004)96. Esto quiere decir que a
mayor motivación para proteger el medio, más barreras sociales, culturales y ambientales se
podrán superar, dando lugar a un comportamiento sostenible (Kaiser, Byrka & Hartig, 2010).
A continuación se describen estos modelos teóricos con mayor precisión a partir de cinco
divisiones básicas: conductistas, motivacional, actitudinal, social y cognoscitivo.
95
Desde esta perspectiva, las intenciones de una persona a menudo pueden desviarse de la realidad, y si bien una
persona puede aspirar a participar en un comportamiento proambiental, a menudo no participan en acciones que
tienen una consecuencia ambiental significativa (Whitmarsh, 2009).
96
Kaiser, Oerke & Bogner (2007), sugieren que los comportamientos se organizan de fácil a difícil a lo largo de una
única dimensión motivacional que se traduzca en acciones proambientales.
143
3.3.1. Enfoque Conductista
L
a estrategia de investigación adoptada dentro de este enfoque enfatiza el uso de estímulos
para potencializar la respuesta esperada. Cone & Hayes (1985), adaptaron el modelo de la
triple relación de contingencias del psicólogo conductista B. F. Skinner a los problemas
ambientales, a partir de tres elementos básicos: estímulo discriminativo/evento antecedente,
respuesta emitida y la consecuencia. Su aplicación permite documentar la efectividad de
intervenciones en escenarios como oficinas, viviendas y escuelas (Geller, Winett & Everett ,1982;
Cone & Hayes, 1985, & Stern, 1992)97. Otro argumento a favor de este modelo es la posibilidad del
empleo de reforzadores para incrementar la acción proecológica esperada, además de provocar
un efecto no deseado consistente al momento de desalentar la conducta que puede ser realizada
por motivos intrínsecos o altruistas (Deci & Ryan, 1985)98.
En segundo lugar se encuentran las contribuciones de Albert Bandura con su propuesta del
aprendizaje social (condicionamiento vicario, modelamiento y autoeficacia), con aportaciones en
el desarrollo de programas de educación ambiental (Gifford, 2002), para modificar la percepción
de control interno–externo respecto a conductas de reciclaje. La variable de tiempo, permite
dimensionar el alcance de la presencia (o no) de las conductas proambientales (Ver Tabla 21).
97
Se reconoce el alto costo de seguimiento y de la permanencia del efecto que depende de la presencia de las
condiciones que imponen el cambio (consecuencias como premios, castigos, o facilitadores), por lo cual el efecto puede
ser a corto plazo.
98
De acuerdo con Bustos-Aguayo, Montero y López-Lena & Flores (2002), una alternativa para disminuir estas
problemáticas es trabajar con una estrategia que combine procedimientos conductuales y de otras aproximaciones
como el compromiso social y la persuasión.
144
Tabla 21
Modelos explicativos de la conducta sostenible dentro del enfoque conductista
1. Modelo de triple contingencia (Skinner, 1953; Cone & Hayes, 1985).
Nota. Los psicólogos con orientación conductista buscan modificar la conducta cambiando los estímulos antecedentes y
consecuentes de las conductas de interés, basados en los principios del aprendizaje operante establecido por Frederick Skinner
(1904-1990). La meta es decrementar o eliminar las conductas que dañan el ambiente, e incrementar las conductas protectoras
del ambiente.
145
3.3.2. Enfoque Motivacional
E
l estudio de la motivación intrínseca y extrínseca es el primer acercamiento para la
implementación de conductas proambientales por incluir un alto nivel de
autodeterminación que resulta de la satisfacción por cuidar el entorno (Deci & Ryan,
1985), y la evitación de efectos negativos y sentimientos de culpa o vergüenza, o autoestima99. En
una segunda vertiente se encuentran las normas morales y elementos valorativos y sociales (a
partir de terceros) del cuidado y mantenimiento del entorno100, los cuales provienen de círculos
primarios (familia, amigos) y facilitan la conducta de cuidado al invocar intereses sobre auto
impresiones u obligaciones sociales (Vining & Ebreo, 1992). Por último están el Nuevo Paradigma
Ambiental (Corral-Verdugo, Fraijo-Sing, Frías-Armenta, González & Valera en, Reidl 2007), que
parte del modelo de valores ambientales de Stern & Dietz (1994), y plantea la construcción de
preferencias ambientales a partir de valores, creencias y actitudes que enfatizan la activación de
normas ambientales personales. Este modelo expresa que la motivación para actuar
responsablemente en términos ambientales es resultado de la suma de tres orientaciones/valores:
egoísmo, socio-altruista, y biosférica; así como con creencias acerca de las consecuencias de los
cambios ambientales (Ver Tabla 22).
99
Werner & Makela (1998), mencionan que los beneficios personales y sociales de llevarla a cabo tareas de reciclaje y
separación de basura, permite direccionar su atención y aumentar el autoestima hacia aspectos positivos de la
conducta alejándose de los aspectos rutinarios y desagradables.
100
En este contexto las normas morales son elementos subjetivos que aparecen cuando el individuo se da cuenta de las
consecuencias de sus actos y se hace responsable de las mismas(Schwartz, en Berkowitz, 1977).
146
Tabla 22
Modelos explicativos de la conducta sostenible dentro del enfoque motivacional
1. Modelo de la autodeterminación (autoría propia)
Nota. Una de las limitantes de estos modelos es que las consecuencias asumidas por los sujetos no se han podido confirmar
(Vining & Ebreo, 1992).
147
3.3.3. Enfoque Actitudinal
E
xisten dos vertientes en el estudio de las actitudes y los conflictos socioambientales y
sostenibles. En primer lugar se encuentra el modelo de conducta planeada (Fishbein &
Ajzen, 1975), estableciendo que la intención de realizar una conducta es resultado de la
actitud hacia la conducta y la norma social subjetiva; es decir que el determinante de la conducta
es la intención conductual, la cual está determinada por la evaluación positiva o negativa101. Ajzen
& Fishbein (1980) proponen que la personalidad, actitudes, valores, estereotipos, emociones y
riesgos percibidos se acompañan de factores sociales (educación, edad, género, religión, cultura e
ingresos económicos) que son permeados por información mediática, dando paso a juicios
subjetivos y contextuales102.
101
Esta norma subjetiva está relacionada con la presión social que recibe un sujeto en su contexto, las creencias
normativas sobre como otros grupos de personas o instituciones piensan que debería comportarse, y la motivación
para que la persona se acomode a esas opiniones o directrices de los referentes
102
Los autores del modelo plantearon que deben existir elementos de creencias basadas en aspectos normativos y de
comportamiento, para que la conducta deseada o esperada tuviera lugar.
148
Tabla 23
Modelos explicativos de la conducta sostenible dentro del enfoque actitudinal
1. Modelo de conducta planeada (Fishbein & Ajzen, 1975; Ajzen & Fishbein, 1980)
Nota. El control percibido por parte del individuo constituye una serie de creencias probabilísticas de que tan fácil o difícil es la
realización de la conducta; mientras que su limitación se encuentra en que sólo se queda en la intención conductual.
149
3.3.4. Enfoque Social
L
os problemas ambientales y sus causas conductuales se categorizan como dilemas sociales
o dilemas de los comunes103 (Hardin, 1968), considerando que inicia cuando se utilizan más
recursos de los necesario, afectando los bienes comunes de terceros. De esta manera el
común será perjudicado por el detrimento que sufrirá el recurso total disponible104 (Ver Tabla 24).
Tabla 24
Modelos explicativos de la conducta sostenible dentro del enfoque social
1. Modelo del dilema de los comunes (autoría propia)
Existe un costo o riesgo colectivo debido a que los
intereses particulares prevalecen, afectando a los
comunes (Hardin, 1968).
Los intereses egoístas generan efectos negativos en los
comunes afectando el desarrollo colectivo.
Nota. Cuando las personas se convencen de que el resto de los miembros de su comunidad no quedan exentos de sus
obligaciones sobre el cuidado de un recurso, incrementan su disposición a actuar ahorrando ese recurso; en otras palabras, si
la gente no percibe externalidades, se comprometen proambientalmente (De Oliver, 1999).
103
De acuerdo con Corral-Verdugo (2010), un común es un recurso o conjunto de recursos que, en teoría, pertenece a
una comunidad –o a toda la humanidad, en la más amplia de las acepciones.
104
Corral-Verdugo, Frías-Armenta, Pérez, Orduño & Espinoza (2002), reportan que las personas que no perciben
externalidades en el consumo de agua se ven más motivadas para cuidar el líquido y en consecuencia, lo ahorran.
150
3.3.5. Enfoque Cognoscitivo
A
finales de la d cada de los 80’s, Hines, Hungerford & Tomera (1987), revisaron
publicaciones científicas sobre la conducta ambiental (1971-1986) para indagar sobre
aquellas variables que intervienen en la ejecución de la conducta ambiental responsable.
De acuerdo con López (2009), estos resultados permitieron categorizar variables que hoy día se
asocian con la conducta ambiental a favor del entorno105, (Ver Figura 39).
105
Uso deliberado de los recursos del medio ambiente de manera efectiva, austera y a favor del entorno con la finalidad
de asegurar acceso a esos recursos a otras generaciones (Corral-Verdugo & Pinheiro, 2009).
151
En segundo lugar se encuentra el planteamiento de Grob (1995), sobre la capacidad de
razonamiento de elementos subjetivos relacionados con los conflictos ambientales para futuras
ejecuciones conductuales. Su máxima fortaleza radica en los valores filosóficos personales,
mientras que sus limitaciones se encuentran en apreciaciones subjetivas, sin considerar los
elementos contextuales.
Esta relación del conocimiento y los valores subjetivos de los problemas ambientales
permite entrar a la tercer propuesta de análisis sobre las barreras ambientales de Blake (1999),
donde se consideran las disposiciones estructurales e institucionales que restringen la ejecución
de estos comportamiento, planteando que hay problemas que se interponen entre el interés
ambiental y la acción. Las características que afectan la calidad de identificación ambiental son
fundamentalmente en la conformación de actitudes y la ejecución conductual. Su modelo se
agrupa en tres diferentes categorías que existen entre el interés ambiental y la acción:
individualidad, responsabilidad y practicabilidad106. De ahí que Blake aclara que la relación acción-
valor se da a través de identificar aquellas barreras o razones que evitan que ellos lleven a cabo
una acción ambiental particular, no importando si existe conciencia o interés por el ambiente.
En cuarto y último momento se encuentra el modelo teórico más reciente desarrollado por
Kollmuss & Agyeman (2002), a través del cual explican por qué las personas actúan
ambientalmente, y cuáles son las barreras para llevar a cabo dicha acción. Este modelo incluye
variables que afectan la conducta proambiental como son los factores internos, los factores
externos y las posibles barreras que pueden impedir la conducta, recalcando que los viejos hábitos
representan la mayor barrera para ejecutar una acción proambiental (Ver Tabla 25).
106
Eden (1993) señala que cuando la persona acepta su responsabilidad y cree que su acción puede hacer alguna
diferencia, esta puede verse afectada por el contexto y las obligaciones que restringen el cumplimiento de la
responsabilidad proambiental como conducta.
152
Tabla 25
Modelos explicativos de la conducta sostenible dentro del enfoque motivacional
1. Modelo de conducta proambiental responsable (Hines, Hungerford & Tomera, 1987, en López 2009)
Nota. El papel del conocimieto, actitudes y creencias son tres constantes en los modelos cognoscitivos, ya que la composición
de la arquitectura cognitiva en función de las problemáticas ambientales pareciera ser la clave para entender los mecanismo de
la ejecución de conductas sostenibles.
153
3.4. Conducta Sostenibles y Percepción de Calidad de Vida
en Entornos Urbanos
L
a ciudad tiene múltiples dimensiones que tradicionalmente se han acotado como un
hecho físico-territorial, un hecho social y un hecho económico. Pero algunos arquitectos,
urbanistas y científicos sociales (los psicólogos ambientales entre ellos) remarcan que
existe una dimensión simbólica y de identidad necesarias para entender las demás dimensiones.
Pol (en García-Mira & Vega, 2009), señala que la construcción social de la sostenibilidad y su
relación con el concepto de calidad de vida debe considerar cuatro aspectos implícitos en la
definición del Informe Brundtland: equidad, solidaridad (inter e intra generacional), respeto,
preservación y restauración ambiental. El estudio de la sostenibilidad en relación con la ciudad
y la percepción de bienestar psicológico se caracteriza por el establecimiento de patrones
conductuales favorables en entornos urbanos, y cómo esas tendencias conductuales pueden
relacionarse con otras variables subjetivas, latentes y situacionales, para explicar los niveles de
percepción de calidad de vida urbana (Fernández-Ramírez, & Vidal, 2008)107.
107
En este sentido es lógico suponer que el factor de bienestar y calidad de vida de los residentes de las ciudades se ve
mermado o beneficiado por relaciones bidireccionales entre las percepciones ambientales de escenarios
potencialmente sostenibles, y los recursos cognitivos, conductuales, actitudinales y emocionales de los usuarios (García-
Mira, Sabucedo & Romay, 2003).
154
El planteamiento del desarrollo sostenible para la acción ambiental en contextos urbanos,
unido a los estudios de la dimensión psicoespacial de los problemas ambientales globales (Uzzell,
2000) y el establecimiento de una relación entre desarrollo sostenible, calidad de vida y cohesión
social y espacial han sido algunos ejemplos de la forma en cómo se analizan las relaciones
funcionales y emocionales entre elementos espaciales y calidad de vida108. Por su parte, García-
Mira, Sabucedo & Romay (2003) han relacionado la sostenibilidad urbana con el desarrollo de la
globalización, la cultura y la salud psicológica a nivel social, argumentando que el desarrollo
sostenible en relación con la cultural, emerge de la globalización y las tensiones que generan sobre
los procesos de salud física y psicológica, requiriendo de estructuras mentales sólidas acerca de las
condiciones ambientales del contexto tanto inmediato como global.
Por su parte, Pol (en Bechtel & Churchman, 2002) analiza distintos aspectos relacionados
con la gestión ambiental dentro de un marco de sostenibilidad urbana definido por su relación con
108
Uzzell, Pol & Badenas (2002) analizan los significados y connotaciones del constructo de la sostenibilidad en relación
con el ambiente físico-espacial, para contextualizar variables psicológicas y fisiológicas.
109
Otros trabajos se han volcado hacia el análisis de la conciencia pública urbana sobre anomias ambientales producto
directo o indirecto de la urbanización mostrando claramente que los recursos ambientales urbanos, que disminuyen
mucho más rápido tanto en cantidad, como en calidad (Hernández & Hidalgo en, Aragonés & Amérigo, 2011).
155
la solidaridad, la cohesión social y la calidad de vida, como un valor positivo que actuaría como
principio guía en la gestión pública e industrial de las ciudades contemporáneas. Ello ha permitido
que con el paso del tiempo, los avances en la construcción teórico-metodológica y el surgimiento
emergente de nuevas políticas públicas existan diversos índices encaminados a proporcionar una
información exacta y de calidad sobre el grado de desarrollo sostenible alcanzado (Dumitru, en
García-Mira & Vega, 2009), entre los cuales se encuentran los siguientes (Ver Figura 37):
Es preciso entonces avanzar hacia una calidad de vida conceptualizada como un equilibrio
entre lo personal, social y relacional, y ambiental, con lo cual permitirá apuntar a modelos y
posturas encaminadas a la resolución de problemas reales, inmersos en entornos tangibles.
156
E
ste tercer y último capítulo del marco teórico presenta aspectos importantes sobre el
estudio en entornos urbanos y la conducta sostenible. Una de las primeras cosas que
valdría la pena resaltar, es que en comparación con los dos capítulos anteriores, en este
capítulo existen pocas referencias bibliográficas de estudios aplicados respecto a la conducta
sostenible en entornos urbanos. Esto se debe en gran medida a que el interés académico e
investigativo del comportamiento sostenible y específicamente de la conducta proecológica o
proambiental ha estado direccionado al impacto de la acción humana en el manejo de recursos
naturales, educación ambiental en distintos niveles y prosocialidad conductual que se vea reflejada
en la intención del comportamiento ambiental. Esto expone un déficit en la investigación de la
conducta sostenible enfocada indagar el porqué de la intención proambiental, más no en la
repercusión de elementos objetivos espaciales como el caso de las áreas verdes urbanas; por lo
tanto existen muy pocos datos duros que aborden puntualmente la relación entre el diseño
urbano-paisajístico con la conducta sostenible.
157
Es evidente que existe una relación cercana entre la calidad del espacio con la intención de
conducta proambiental y la percepción de calidad de vida de los usuarios a partir de redireccionar
la atención y disminuir la percepción de fuentes de estrés ambiental, sin embargo esta relación
específica entre las variables mencionadas (las cuales conforman las variables metodológicas de
este proyecto) no se ha estudiado a profundidad. Y es que la investigación abocada a indagar cómo
el plan social de un lugar puede llegar a determinar la calidad de las condiciones físicas del diseño
urbano, se encuentra inmersa en metodologías cualitativas y discursivas, cuyo valor permite
enfocar los planteamientos teóricos que provienen de otros campos del conocimiento (como el
caso de la psicología ambiental) con la finalidad de que el discurso construido pueda reflejar de
manera fidedigna lo que sucede en el mundo real.
Se considera entonces que esta información es una de las aportaciones teóricas más
representativas de este proyecto de investigación, donde se ha tratado de explorar una beta en el
terreno de la investigación urbana muy importante no sólo para la mejora de la calidad de vida, el
158
mantenimiento y procuro de las condiciones físicas de los espacios públicos verdes; sino también
para ampliar el espectro teórico respecto a los estudios de estos lugares.
159
160
E
n este segmento se exponen las bases conceptuales y metodológicas para ofrecer un
panorama general de la estructura aplicada en esta investigación. Todo proyecto de
investigación requiere de la aplicación de una metodología para encausar los intereses
del proyecto en resultados tangibles. Los procesos metodológicos actualmente son diversos, y
cada uno de estos parte de premisas que encuentran su función en la visión y postura del
investigador, de tal suerte que existe un abanico muy extenso para analizar el objeto de estudio.
161
Esto permite considerar que una postura racionalista y en consecuencia deductiva, es la
plataforma idónea para responder a las preguntas planteadas en este proyecto. Por tanto es muy
importante tener una base numérica sólida, es decir, una postura metodológica de tipo
cuantitativo para construir nuevos planteamientos respecto a la relación entornos diseñados-
comportamiento humano.
Esta visión sobre el quehacer científico sustenta los procesos de análisis, siendo
importante porque el conocimiento de lo ya realizado posibilita analizar otros caminos de
acercamiento hacia los fenómenos de interés. En el caso de esta investigación la revisión
sistemática del estado del arte, del marco teórico—conceptual y de los planteamientos
psicométricos, permitió optar por determinados lineamientos metodológicos que se considera
que cumplen con los requerimientos para abordar los temas tratados en el marco teórico (Ver
Figura 41).
162
Por otro lado en la Figura 42 se presenta de manera más específica cómo se relaciona la
postura metodológica con los planteamientos filosóficos y las herramientas de búsqueda
utilizadas, considerando siempre las relaciones de corte correlacional y explicativo entre las
variables rectoras. De tal suerte que se puede apreciar cómo el papel de la estadística es de suma
importancia para la estructura metodológica utilizada, gracias a que el proceso de medición
sistemático permite la comprobación tanto de hipótesis como la relación propuesta entre los
constructos (variables metodológicas) establecidos.
163
4.1. OBJETIVOS, PREGUNTAS E HIPÓTESIS
Tabla 26
Presentación de objetivo general, pregunta de investigación e hipótesis
Objetivo general Pregunta de investigación Hipótesis de investigación
Analizar de qué manera la percepción ¿En qué medida la percepción de
Las cualidades restauradoras de
ambiental de cualidades restauradoras de cualidades restauradoras de
elementos de diseño urbano-
elementos de diseño urbano-paisajístico de elementos de diseño urbano-
paisajístico de espacios públicos
espacios públicos verdes, influye en el proceso paisajístico de espacios públicos
verdes influyen en el proceso de
de restauración ambiental, y en la generación verdes influye en el proceso de
restauración ambiental y en la
de comportamientos sostenibles en los restauración ambiental y la
ejecución de conductas
usuarios, específicamente los ejecución de conductas sostenibles
sostenibles en los usuarios
comportamientos proecológicos. en los usuarios?
Tabla 27
Presentación de objetivos específicos, preguntas de investigación e hipótesis
Objetivo específico Pregunta de investigación Hipótesis de investigación
El proceso de restauración
Corroborar como la restauración ¿En qué medida el proceso de
ambiental contribuye a la aparición
psicológica contribuyen a la generación de restauración ambiental contribuye la
1 de conductas sostenibles en
comportamientos proecológicos en aparición de conductas sostenibles en
usuarios de espacios públicos
usuarios de parques vecinales. usuarios de espacios públicos verdes?
verdes.
Estimar de que forma la relación entre la ¿En qué medida la correlación entre La correlación entre el proceso de
restauración ambiental y la presencia de el proceso de restauración ambiental restauración ambiental y las
conductas proecológicas permean en la y las conductas proecológicas incide conductas proecológicas inciden en
2
preservación de las condiciones físicas del en la preservación de las condiciones la preservación de las condiciones
diseño urbano-paisajístico de parques físicas del diseño urbano-paisajístico físicas del diseño urbano-paisajístico
vecinales. de espacios públicos verdes? de espacios públicos verdes.
164
4.2. ENFOQUE, TIPO Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN
Tabla 28
Presentación de enfoque de investigación, tipo y diseño de investigación
Rubro Descripción
1. Enfoque de investigación
Cuantitativo. - Se utilizó una batería psicométrica con la finalidad de encontrar tendencias
estadísticamente significativas que permitan diagnosticar la presencia de las variables metodológicas
en la población de los casos de estudio.
2. Tipo de investigación
Correlacional-Explicativo. - La investigación correlacional permite conocer el comportamiento de una
variable, al saber el comportamiento de otras variables dentro de un mismo contexto; es decir parte
de que existe una relación directamente proporcional, ya sea positiva o negativa. Mientras que la
investigación explicativa establece relaciones causales entre las variables, es decir, causa-efecto,
además que permite predecir otras posibles relaciones con otras variables.
3. Diseño de investigación
Preexperimental. - Diseño de estudio de caso con una sola medición.- Permite estudiar un grupo
sometido a una sola variable, teniendo una sola medición posterior a la intervención.
165
4.3. VARIABLES SOCIODEMOGRÁFICAS
166
4.4. VARIABLES METODOLÓGICAS
Desde un primer momento se consideraron tres variables rectoras: VI.- Diseño Urbano-
Paisajístico, VD1.- Restauración Ambiental y VD2.- Conducta Sostenible, las cuales son resultado
del análisis del marco conceptual y del piloteo con muestra mexicana (N=100). El análisis
psicométrico110 permitió eliminar reactivos y factores con los siguientes criterios (Ver Tabla 29):
Tabla 29
Criterios psicométricos y estadísticos de eliminación de reactivos y factores
Criterio Descripción
1. Discriminación
a) Que el valor del sesgo no sea mayor a 2 (<2)
b) Que las correlaciones inter-reactivo no sean menores a .35 (<.35)
c) Que el índice de homogeneidad corregido no sea menor a .35 (<.35)
d) Que el valor de significancia sea menor a.05 (p<.05)
2. Factorización
a) Que los reactivos no tuvieran cargas factoriales
b) Que el índice KMO y prueba de esfericidad no mostrarán un buen ajuste del modelo analizado (<.5)
3. Ajuste
a) Que el índice de discriminación sea menor a 0.80
b) Que el índice de fiabilidad marginal sea menor a 0.60 tanto por ítem como por modelo
c) Que los parámetros del índice de dificultad oscilen fuera de un rango de -3 y 3
d) Que en la prueba de bondad de ajuste se obtuvieran valores mayores a 3
Nota. Como resultado de este análisis estadístico y psicométrico, la composición de las variables tuvo cambios,
eliminando así factores en las VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y VD1 “Restauración Ambiental”.
110
discriminación de reactivos por distribución de frecuencias, análisis de sesgo, análisis de significatividad por prueba
t de Student, análisis de correlación r de Pearson inter-reactivo, análisis de consistencia interna por índices Alpha y
omega, análisis factorial exploratorio y modelo de respuesta graduada
167
que se diseñó un instrumento específico para esta investigación. Esto genero cambios en los
factores de la variable, así como la inclusión del constructo de “Deseabilidad Socioambiental”. En
la Figura 44 se puede observar el modelo teórico-conceptual final de esta investigación, mientras
que en la Tabla 30 se pueden observar sus valores descriptivos.
Tabla 30
Valores descriptivos de variables metodológicas
M DE V < >
VD1.- Restauración Ambiental 7.57 .395 .156 6 8
4.03 .224 .050 3 4
VI.- Diseño Urbano-Paisajístico
3.82 .323 .104 3 4
VD2.- Conducta Sostenible
Nota. (N=150) Las oportunidades de restaurarse y percibir una mejoría en su estado anímico es lo más importante, seguido
de la calidad de las condiciones de diseño. El cuidado por el entorno también se hace presente pero con menor fuerza.
168
En la Figura 45 se aprecia cómo la distribución de la VD1 “Restauración Ambiental” expone
lo importante que es la restauración para la población encuestada, indicando que los usuarios de
espacios públicos verdes buscan lugares donde puedan sentirse mejor física y psicológicamente.
En segundo lugar la VI “Diseño Urbano-Paisajístico”, muestra lo importante que es contar con
espacios públicos con un diseño digno y en buen estado, mientras que en tercer lugar la VD2
“Conducta Sostenible” expone la presencia de elementos cognitivos y conductuales respecto al
cuidado de un entorno próximo como es un parque vecinal. En la Figura 42 se observa de manera
más clara la importancia de estos factores para la población.
En cuanto a la VI se destaca que los factores con las medias más altas tienen relación con
el valor estético de la naturaleza que se le dé a los espacios verdes, y cómo su presencia y la
diversidad de estos entornos es un indicador de calidad que se termina por relacionar con una
sensación de calma. Dentro de los factores de la VD1 el aspecto relacionado con la preferencia
ambiental es el más alto, seguido por la posibilidad de moverse libremente dentro del lugar y el
entendimiento claro de todos los elementos que se encuentran dentro del espacio. En la VD 2 el
169
sentimiento de apego y la importancia de conductas frugales y equitativas son las más
representativas para la población, incluso sobre la conducta proecológica. Esto permite inferir
cierta importancia social y cultural de estos espacios. En la Tabla 31 se presentan los valores
descriptivos de los factores de las tres variables metodológicas, y en la Figura 46 se presentan las
gráficas de medias de los factores de las tres variables metodológicas.
Tabla 31
Valores descriptivos de factores de variables metodológicas
VI VD1 VD2
Diseño Restauración Conducta
Urbano-Paisajístico Ambiental Sostenible
Factor M (DE) Factor M (DE) Factor M (DE)
Estética 5.79 (.349) Preferencia 9.69 (.652) Apego 4.46 (.501)
Serenidad 4.76 (.450) Ale - Fas 9.38 (.538) Equitativa 4.42 (.460)
Flora Fauna 4.70 (.443) Coherencia 8.99 (.686) Frugal 4.14 (.471)
Calidad 4.54 (.479) Com. – Alc. 8.86 (.710) Altruista 3.83 (.559)
Diversidad 4.58 (.398) Cog. – Con. 8.42 (.508) Proecológica 3.73 (.514)
170
171
4.5. DEFINICIÓN DE VARIABLES METODOLÓGICAS
172
Tabla 32
Definiciónes conceptuales de variables metodológicas
Variable Definición teórica Definición metodológica
1. Diseño Urbano-Paisajístico (VI)
Las características físicas del diseño urbano – paisajístico Interacción entre elementos naturales y elementos
de los espacios públicos verdes, que influyen en la diseñados:
percepción ambiental de los usuarios en relación con:
a) Diseño
a) La calidad y cantidad de las áreas verdes urbanas b) Decoración
(Grahn & Stigsdotter, 2010). c) Áreas Verdes
d) Naturaleza
b) Los efectos positivos y negativos de las áreas verdes e) Cultura
urbanas sobre el comportamiento humano f) Fauna
(Bonnes, Passafaro, & Carrus, 2011). g) Flora
h) Serenidad
c) El anclaje emocional generado por la experiencia con
i) Estética
las áreas verdes urbanas (Ryan, 2005)
173
4.6. MUESTRA. SELECCIÓN Y CARACTERÍSTICAS
Tabla 33
Valores de frecuencia y porcentaje de variables sociodemográficas
V’s f %
Género
Hombres 87 58
Mujeres 63 42
Estado Civil
Soltero 83 55.3
Casado 67 44.7
Escolaridad
Preparatoria 41 27.3
Licenciatura 83 57.3
Posgrado 23 15.3
Residencia
Alc. Coyoacán 90 60
Otras Alcandías 60 40
Nota. (N=150)
174
175
También se indagó sobre algunas de las actividades que realizaban en el lugar, frecuencia
de asistencia, tiempo de estancia y acompañamiento. Esto con la finalidad de tener un panorama
más amplio de las dinámicas sociales de la muestra (Ver Tabla 34). En las Figuras 50 a 52 se
presentan las características por porcentaje de las variables.
176
Tabla 34
Valores de frecuencia y porcentaje de aspectos relacionados con la visita al caso de estudio
V’s f %
¿Suele visitar este parque con?
Sólo 56 37.3
Familia 25 16.7
Amigos 33 22
Pareja 36 24
En una Visita Común ¿Cuánto tiempo suele pasar en este parque?
30 Min. Aprox. 48 32
1 Hr. Aprox. 93 62
2 Hrs. Aprox. 9 6
¿Qué días suele visitar este parque?
Entre semana 103 68.7
Fin de semana 47 31.3
¿En qué horarios prefiere visitar este parque?
Mañana 25 16.7
Tarde 72 48
Noche 53 35.3
¿Con que frecuencia visita este parque?
Una vez a la semana 109 72.7
Una vez al mes 38 25.3
Una vez cada seis 3 2
meses
Nota. (N=150)
177
178
En tercer lugar se indagó sobre las actividades realizadas en el caso de estudio, su
importancia para los usuarios, así como aspectos y/o situaciones que a la población le gustaría
tener en estos espacios públicos. En la Tabla 35 se pueden observar que dentro de una muestra
de 150 participantes la actividad física y el contacto con la naturaleza son las que tienen valores
más altos, por tanto, son elementos importantes para la población. Se encuentra lógica en los
valores obtenidos debido a que los usuarios se denominan como sabedores de la importancia de
contar con áreas verdes urbanas que les permitan alejarse de la cotidianidad, hacer ejercicio y
estar en contacto con elementos naturales.
Tabla 35
Valores descriptivos de actividades realizadas
M DE < >
Actividad Física 6.47 1.39 1 8
También se puede observar como las actividades de relajación y de convivencia con los
animales de compañía presentan valores importantes. Esto se entiende debido al importante
número de afluencia de personas que hace uso de estos lugares en compañía de sus mascotas, o
que tan solo buscan momentos de quietud, alejados del ruido y movimiento de la ciudad. Los
aspectos que reportan valores más bajos son la convivencia con niños, meditar y conocer a otras
179
personas. Si bien es cierto que los casos de estudio cuentan con el mobiliario y la infraestructura
adecuada como juegos infantiles, canchas deportivas, mesas para consumir alimentos, etc., para
que grupos de familias hagan uso de esto, es importante mencionar que las familias encontradas
durante el periodo de recolección de datos fueron menos en comparación de los individuos que
asistían a solas, en pareja, en compañía de su mascota o adultos mayores. Esta sería la razón
principal por la que la actividad puntúa bajo en comparación del resto. Respecto a las últimas
actividades de meditar y conocer a otras personas, la población en general presenta poco o nulo
interés. En la Figura 53 se puede observar una representación gráfica de las medias de la población
180
En cuanto a la cantidad actual de áreas verdes en la ciudad, en la Figura 54 se puede
apreciar que el 78% comenta que son pocas las áreas verdes actuales, mientras que el 19.3%
comenta que son insuficientes y solo el 2.7% restante comenta que son irrelevantes.
181
Por último se les preguntó de manera general, cómo se sentían en ese momento, su nivel
de estrés percibido, la limpieza del lugar, la atracción sentida por el lugar y que tan bonito
consideran que es el caso de estudio. En la Tabla 36 se pueden observar que de una muestra de
150 participantes, el gusto por asistir a estos lugares, el valor estético de los mismos y la
posibilidad de disminuir el estrés percibido son los mejores valorados por la población. Esto se
relaciona con la sensación de bienestar percibido y la posibilidad de mantener interacciones de
corte ambiental con entornos verdes dentro de la ciudad. El aspecto con un valor bajo pero no de
manera significativa se relaciona con el mantenimiento de los casos de estudio; específicamente
con la limpieza del lugar; sin embargo la población encuentra agradable los lugares, por lo que se
puede decir que existe una valoración positiva global por parte de los participantes. Se encuentra
lógica en los valores obtenidos debido a que los usuarios se denominan como sabedores de la
importancia de contar con áreas verdes urbanas que les permitan alejarse de la cotidianidad,
hacer ejercicio y estar en contacto con elementos naturales.
182
Tabla 36
Valores descriptivos de aspectos generales de la percepción del usuario del caso de estudio
M DE < >
Belleza del lugar 6.81 .396 6 7
En la Figura 56 se puede observar una representación gráfica de las medias de los reactivos
ordenados descendentemente a partir del valor de la media. Este primer acercamiento permite
dar cuenta de la trascendencia de las condiciones de diseño urbano-paisajístico en los espacios
con naturaleza urbana próxima.
183
4.7. CASO DE ESTUDIO
Tabla 37
Criterios de inclusión y exclusión para la selección del caso de estudio
Inclusión Exclusión
1) Localización dentro de la CDMX 1) Condiciones de abandono.
2) Elementos de diseño urbano – paisajístico 2) En proceso de reordenamiento urbano
3) Presencia de mobiliario urbano 3) Fuera de la Ciudad de México.
4) Presencia de infraestructura urbana 4) Que no se consideren como ÁVU
5) Tipología (uso como parque vecinal) 5) Ausencia de vegetación.
6) Uso de suelo como espacio público 6) Ausencia de elementos de DUP
7) Zonificaciones (juegos, áreas de ejercicio) 7) Lugares potencialmente riesgosos
8) Áreas naturales 8) Espacios muy escondidos
9) Tipo, afluencia y diversidad de usuarios 9) Espacios públicos privados
10) Diversidad de actividades 10) Afluencia de usuarios
Nota. - Los “espacios p blicos privados” hacen referencia a áreas verdes de unidades habitacionales o
de espacios donde el ingreso contemple algún costo económico.
Una vez establecidos estos criterios se seleccionó el parque “Ciudad Jardín”, ubicado en la
Alcaldía de Coyoacán, en la Colonia Ciudad Jardín con el C.P. 04370, a un costado de la Calzada de
Tlalpan (Vialidad primaria) en la zona sur de la Ciudad de México.
La colonia cuenta con una superficie total de 472,599.06 m2 y se creó a finales de los años
cuarenta del siglo pasado, gracias a la creación de las avenidas Miguel Ángel de Quevedo,
Universidad y Pacífico. Es una zona enteramente residencial que corresponde a un sector de clase
media que cuenta con todos los servicios de infraestructura urbana (drenaje, agua, luz) de
184
comunicación (metro, tren eléctrico, transporte colectivo) servicios de consumo (mercado, tiendas
de conveniencia, cafeterías) y servicios varios (plomería, carpintería, tintorería, etc.). está rodeada
por dos vialidades primarias (Calzada de Tlalpan y Avenida División del Norte) y por dos vialidades
secundarias (Avenida de las Torres y Calle Llantén), mismas que conectan a las dos avenidas
principales (Ver Figura 57).
Este espacio público verde estuvo bajo un proceso de remodelación que inició a principios
del 2017, y concluyó a inicios del 2018. El proyecto ejecutivo buscaba un rescate de poco más del
80% de la totalidad del lote, debido a que se encontraba bajo condiciones importantes de
degradación ambiental, y se estaba convirtiendo en nodos de delincuencia, consumo y venta de
sustancias y prostitución.
185
eléctrica dentro y a los alrededores del parque, así como el establecimiento de un modelo
completamente nuevo de seguridad comunitaria y un modelo nuevo y equipado de
mantenimiento y cuidado ambiental, para asegurar el cuidado del área (ver Figura 58).
Hoy el parque se encuentra en muy buenas condiciones, tanto las áreas verdes como el
mobiliario y las zonificaciones. Las áreas se comunican de manera orgánica con caminos rectos o
sinuosos, lo que amplía la percepción ambiental que se tiene del lugar y se ven influidos los juicios
de calidad de estética. La tipología de los usuarios es variada, que va desde niños de primera y
segunda infancia haciendo uso de las zonas blandas, hasta adultos en plenitud con áreas
particulares y mobiliario acorde a las necesidades antropométricas, pasando por jóvenes que
pueden hacer ejercicio con mobiliario al aire libre, o en conjunto como básquetbol, o futbol, y
adultos jóvenes que tienen la oportunidad de sentarse, actividades culturales, caminar, hacer
ejercicio, pasear con su mascota y llevarlo a un área especial delimitada por un barda metálica
para los animales de compañía (ver Figura 59).
186
187
4.8. INSTRUMENTACIÓN.
DESCRIPCIÓN Y PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS
111
Se recopiló información teórica y metodológica de artículos de investigación en publicaciones académicas indexadas,
para conformar un primer panorama de que se estaba investigando, y como se estaban realizando dichas
investigaciones respecto a los constructos pertinentes; que en este caso fueron “Naturaleza Urbana Próxima y
Psicología Ambiental”.
112
Ya con esta previa selección, se recurrió al análisis teórico conceptual realizado durante el segundo semestre, para
refinar la selección con base en la delimitación fenomenológica a utilizar; es decir, a partir de las variables
metodológicas definidas en un primer momento.
188
Tabla 38
Valores de centralidad y dispersión de las escalas que componen la batería RACSEVP
Eje / Variable Escalas Psicométricas M DE V
1. Diseño Urbano-Paisajístico (VI)
Van Den Berg, Vlek, & Coeterier (1998) 4.67 1.93 3.87
Dentro de una muestra de 150 participantes las escalas que miden la VD1 “Restauración
Ambiental” son las que presentan puntajes más altos, las cuales oscilan entre los valores 5 y 8;
mientras que el resto oscila dentro de un rango de 3 a 5. Estos puntajes exponen la importancia
de elementos que se relacionan con la salud psicofisiológica y los espacios públicos verdes, como
la disminución de estrés y fatiga mental, sensación de bienestar y contar con la oportunidad de
estar expuestos a elementos naturales. Los valores de las escalas de la VI “Diseño Urbano-
Paisajístico” presentan un rango de 3 a 5, implicando que en términos de efecto, se encuentra
después de las escalas de restauración ambiental. Los datos refieren a un conocimiento
importante del diseño sobre las dinámicas psicoambientales y socioculturales, mismas que
reflejan su impacto en la asistencia, participación, valoración estética y diversificación en los usos
de estos lugares. En tercer lugar las escalas de la VD2 “Conducta Sostenible” tiene un rango de 2 a
4, presentando los valores de media más bajos.
189
De estas escalas, se diseñó una expresamente para esta investigación para explorar los
factores intrínsecos a la conducta sostenible, mientras que las otras se avocan a la sensación de
apego y la percepción y afrontamiento de la deseabilidad socioambiental. Este conjunto de
instrumentos evalúa si la conducta sostenible se encuentra presente en la población en cuanto al
cuidado y procuro del entorno próximo, gusto y afecto por las áreas verdes cerca de la vivienda y
presencia de herramientas conductuales y cognitivas para la preservación de estos espacios.
190
Tabla 39
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Grahn & Stigsdotter (2010)
Factor Descripción Ítem
1. Actividades
Elementos de diseño que benefician el desarrollo de actividades Es posible encender fogatas en este lugar
y relaciones interpersonales.
2. Ornamentación
Elementos inciden en la apreciación estética y las relaciones Este lugar está decorado con fuentes
emocionales con el entorno urbano.
3. Calidad
Elementos físicos del espacio que inciden en un juicio perceptual La calidad del pasto de este lugar es buena
favorable
4. Diversidad
Elementos que se distingan por diversificar actividades y Este lugar tiene características de otros
oportunidades de estancia parques de la ciudad
5. Zonificación
Elementos que marquen diferencia de lugares y zonas dentro del Este lugar cuenta con lugares con sombra
lugar
6. Flora y Fauna
Elementos naturales benefician la experiencia de los usuarios en Este lugar tiene muchas plantas nativas
los espacios públicos.
7. Serenidad
Elementos del espacio público que favorezcan un estado de lugar es silencioso y tranquilo
tranquilidad en los usuarios.
Nota. El total de ítems de esta escala es de 36
191
Tabla 40
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Villalpando-Flores (2015)
Factor Descripción Ítem
1. Diseño Paisajístico
Elementos físicos y compositivos relacionados con la naturaleza La diversidad de flora (flores y
urbana que inciden en el plan social del lugar plantas) es
2. Áreas Verdes
Extensiones grandes donde prioritariamente se encuentren Que cualquiera pueda entrar
elementos naturales fácilmente a las jardineras es
3. Diseño Urbano-Arquitectónico
Elementos físicos y compositivos de un espacio público que inciden El diseño de los juegos de niños es
en el plan social del lugar
Nota. El total de ítems de esta escala es de 21
Por ltimo se encuentra la “Escala de Valoración Estética del Paisaje EVEP” (Van Den Berg,
Vlek, & Coeterier, 1998) con el propósito de indagar sobre las valoraciones estéticas del diseño
de espacios con elementos naturales que puedan detonar experiencias restauradoras, basándose
en el trabajo de Kaplan & Kaplan (1989), sobre restauración ambiental y contextos naturales. Es
de carácter unidimensional con 6 reactivos y su codificación es de tipo diferencial semántico, por
lo que cada reactivo presenta una pareja de antónimos para evaluar con una escala de 1 a 7.
A continuación se presentan los valores de fiabilidad obtenidos por cada escala y por cada
uno de los factores que componen dicha escala113, así como los valores de tendencia central por
escala y factor. En la Tabla 41 se muestran las tres escalas utilizadas para la medición de la Variable
Independiente, observando que todos los índices de fiabilidad resultan psicométricamente
favorables en esta investigación, con excepción del factor de “Calidad” de la Escala EPEUV.
113
Se considera el índice de Consistencia Interna Alpha de Cronbach (α) por ser el más recurrente en la literatura
psicométrica, además que sus supuestos teóricos permiten discriminar aquellos elementos que potencialmente pueden
mostrar errores para efectos de validez.
192
Tabla 41
Indicadores de fiabilidad y centralidad de las escalas del eje 1 de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico”
N° I α M DE R Factores N° If α M DE
Escala de Preferencias en Espacios Urbanos Verdes EPEUV
(Grahn & Stigsdotter, 2010)
193
y está compuesta por 25 reactivos escalares de 11 puntos con opciones de respuesta 0 (Nada) a
10 (completamente) agrupados en cuatro factores: a) Estar alejado/Fascinación (8 reactivos), b)
Coherencia (8 reactivos), c) Compatibilidad/Alcance (6 reactivos) y d) Preferencia (2 reactivos que
son indicadores de preferencia ambiental) (Ver Tabla 42):
Tabla 42
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Martínez-Soto & Montero y López-Lena (2010)
Factor Descripción Ítem
1. Estar Alejado /Fascinación
Cambio de escenario y experiencias respecto a la vida cotidiana, y que Cuando estoy en este lugar no tengo
estos tengan elementos que permitan sostener involuntariamente la que concentrarme mucho.
atención, sin demandar esfuerzo alguno.
2. Coherencia
Nivel de compresión global de los usuarios sobre las características físicas Hay mucho que explorar y descubrir en
del espacio y la forma en como estas se relacionan. este lugar.
3. Compatibilidad / Alcance
Grado de ajuste entre las características de los espacios y los propósitos, Este lugar despierta mi curiosidad.
acciones e inclinaciones de los usuarios.
4. Preferencia
Agrado o desagrado por este tipo de espacios. Me gusta este lugar.
Nota. El total de ítems de esta escala es de 25
La segunda escala utili ada es la “Escala de Restauración ER” (Han, 2003), que evalúa
dimensiones fisiológicas, psicológicas, cognitivas y conductuales que subyacen al proceso de
restauración. Está compuesto por 16 reactivos escalares y la codificación del primer factor a)
dimensión emocional está diseñada bajo las reglas del diferencial semántico, por lo que los 4
reactivos de esta dimensión presentan un par de antónimos, mismo que tendrán que evaluarse
de 1 a 9 dependiendo del grado de experiencia reportado. Las dos dimensiones restantes b)
fisiológica y c) cognitiva/conductual presentan una codificación Likert que va de 1 (nada) a 9
(mucho). Cada uno de estos factores mide las siguientes características (Ver Tabla 43):
194
Tabla 43
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Han (2003)
Factor Descripción Ítem
1. Emocional
Presencia de emociones y/o estados de ánimo en relación con la ¿Cómo describirías los efectos que tiene en ti,
exposición a entornos restauradores. en relación con las siguientes emociones?
Deprimido – exaltado
2. Fisiológico
Activación de mecanismos fisiológicos ante la presencia de ¿Cómo describirías las respuestas fisiológicas
estresores ambientales en relación con la exposición a entornos que el parque genera en ti?
restauradores. Mi corazón late con rapidez
3. Cognitivo / Conductual
Respuestas atencionales y de razonamiento en relación con la ¿Como describirías el impacto que tiene este
exposición a entornos restauradores que permitan una lugar en tus pensamientos?
externalización comportamental determinada. Estoy interesado en este lugar
Nota. El total de ítems de esta escala es de 16
La última escala utilizada la “Escala de Recuperación y Fatiga Atencional ERFA” (Herzog &
Rector, 2009) que mide aspectos de la atención dirigida y sus consecuencias como desgaste físico
y cansancio mental a partir de estar expuesto a entornos naturales. Está compuesto por 18
reactivos divididos en 2 factores principales: a) Recuperación (9 ítems) y b) Reflexión (9 ítems) con
7 opciones de respuesta Likert que van 1 (totalmente en desacuerdo) a 7 (totalmente de acuerdo).
Cada uno de estos dos factores mide las siguientes características (Ver Tabla 44):
Tabla 44
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Herzog & Rector (2009)
Factor Descripción Ítem
1. Recuperación
Exposición a situaciones y elementos que incitan a la reflexión e Vengo a descansar
introspección, reflejándose en acciones determinadas en busca
de un descanso físico y mental.
2. Reflexión
Acciones determinadas a recuperar el desgaste físico y Veo las cosas con una nueva
psicológico. perspectiva
Nota. - El total de ítems de esta escala es de 18
195
En la Tabla 45 se muestran las tres escalas utilizadas para la medición de la VD1
“Restauración Ambiental”, observando que los índices de fiabilidad resultan psicométricamente
favorables en esta investigación.
Tabla 45
Indicadores de fiabilidad y centralidad de las escalas del eje 2 de la VD1 “Restauración Ambiental”
N° I α M DE R Factores N° If α M DE
Escala de Percepción de Restauración Ambiental – Revisada EPRA-R
(Martínez-Soto & Montero y López-Lena, 2010)
Escala de Restauración ER
(Han, 2003)
196
y d) Equitativa (7 reactivos) con una codificación de tipo Likert que va de 1 (Nunca) a 5 (Siempre).
Cada uno de estos cuatro factores mide las siguientes características (Ver Tabla 46):
Tabla 46
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Villalpando-Flores & Jiménez-Rosas (2019)
Factor Descripción Ítem
1. Proecológico
Acciones deliberadas y efectivas que responden a requerimientos Cuido que mis actividades no
sociales e individuales y que resultan en la protección del medio físico. deterioren la vegetación.
2. Frugal
Consumo mesurado que pudiera generar mayor cantidad de desechos y Si mis acciones afectan el lugar,
autorregulación conductual para no dañar el entorno físico. suspendo o modifico éstas.
3. Altruista
Acciones con las que un individuo busca maximizar los beneficios de Cuido este parque otros disfruten
otros, con muy poco o ningún interés en los beneficios para sí mismo. visitarlo.
4. Equitativa
Acciones que busquen condiciones de igualdad en cuanto a Creo que cualquiera tiene derecho a
oportunidades de acceso a servicios y utilización de infraestructura. los servicios de este parque.
Nota. - El total de ítems de esta escala es de 37
197
Tabla 47
Factores y ejemplos de ítems de la escala de Ewert & Galloway (2009)
Factor Descripción Ítem
1. Asertividad
Elementos cognitivos que permiten opinar Mi comportamiento es consistente con mis creencias
asertivamente sobre problemas ambientales. acerca de problemas ambientales.
2. Autoimagen
Elementos emocionales que influyen en las creencias de Nunca me enojo cuando las personas opinan diferente
autopercepción ante los demás. a mi sobre temas ambientales.
3. Negación
Elementos cognitivos que resaltan cuando hay Me siento resentido cuando no tengo la razón en una
desconocimiento sobre problemas ambientales. conversación sobre temas ambientales.
Nota. - El total de ítems de esta escala es de 18
En la Tabla 48 se muestran las tres escalas utilizadas para la medición de la VD2. En ellas
se observa que los índices de fiabilidad de las escalas de “Valoración de Conductas Sostenibles” y
la Escala de “Apego hacia Áreas Verdes” resultan psicom tricamente favorables en esta
investigación, tanto a nivel global como por factor. Sin embargo la escala de “Deseabilidad Social”
que fue una adaptación al español del trabajo original de Ewert & Galloway (2009), no arrojó
valores psicométricos aceptables por encontrarse muy por debajo de los supuestos
psicométricos.
198
Tabla 48
Indicadores de fiabilidad y centralidad de las escalas del eje 3 de la VD2 “Conductas Sostenibles”
N° I α M DE R Factores N° If α M DE
Escala de Valoración de Conductas Sostenibles en Espacios Públicos EVCSEP
(Villalpando-Flores & Jiménez-Rosas, 2019)
199
Tabla 49
Reactivos de sondeo
N° I α M DE Rango Reactivos r M DE
Reactivos de sondeo
(Villalpando-Flores, 2019)
En la Tabla 50 se presenta un análisis de correlación entre las variables de cada eje y los
reactivos indagatorios, observando que todas las correlaciones resultan estadísticamente
significativas a dos colas (p<0.01) y que el índice de correlación (r) es mayor a .30, implicando
relaciones importantes entre las variables, además que existen diferencias en el contenido
medido de cada uno de los ejes; por tanto, se están evaluado aspectos diferentes entre sí.
Tabla 50
Análisis de correlación de variables para efectos de validez de contenido.
M (DE) α VI VD1 VD2 RI
VI.- Diseño Urbano-Paisajístico 4.0 (.22) .89 1 .588** .442** .254**
200
4.9. PROCEDIMIENTO Y LEVANTAMIENTO DE DATOS
El levantamiento de datos se realizó entre los meses de diciembre del 2019 y enero a
marzo del presente año (2020). Como en un principio era periodo vacacional se realizó en
distintos horarios y en todos los días de la semana, incluyendo fin de semana. Dada la experiencia
del levantamiento de la Fase 1 del estudio (piloteo), se tomó la decisión de que fuera el
encuestador quien leyera el instrumento, mientras que el encuestado con ayuda de unas hojas
donde se encontraban impresas los códigos de respuesta de cada escala, solamente le iba
dictando la respuesta correspondiente. Esto de alguna manera agilizaba el responder toda la
escala, y no resultaba cansado para el participante. Al final de la participación se les daba las
gracias y se les entregaba una recompensa que consistía en una pequeña bolsa con dulces y
chocolates.
Para poder recabar el mayor número de participantes posible se hicieron recorridos por
todo el parque de manera continua, siempre con identificación en mano y explicando a los
participantes el lugar de procedencia y el objetivo del estudio. En caso de aceptar se entregaban
las hojas con los códigos de respuesta y se procedía a la lectura de la batería.
Al final se logró recolectar a 150 sujetos. Es importante remarcar que durante este periodo
de trabajo de campo, se presentó la contingencia ambiental y sanitaria en el País a partir de
mediados del mes de marzo de este 2020, lo que impidió continuar con la aplicación de las
encuestas y obtener un número mayor de participantes.
201
202
E
n este apartado se presentan los análisis realizados divididos en tres segmentos básicos.
En primer lugar se encuentran los Modelos de exploración del efecto de diferencias
individuales, donde se presentan análisis de Varianza ONEWAY y análisis de Rango Post
Hoc de Tukey para determinar si existen diferencias estadísticamente significativas entre las
medias de dos o más grupos. Luego se prosigue con los Modelos para la comprobación de hipótesis,
con dos tipos de análisis: los análisis de Correlación Producto Momento r de Pearson (determinar
si existen relaciones lineales y estadísticamente significativas entre dos variables a nivel escalar y
que esta relación no sea debida al azar), y análisis de Regresión Lineal Simple y Múltiple (delimitar
y predecir relaciones existentes entre las variables) . Estos análisis permitirán responder a las
preguntas de investigación y la consecutiva comprobación de las hipótesis. Por último se
encuentran los Modelos escalares de integración de resultados con análisis mediante Escalamiento
Multidimensional No Métrico para establecer la estructura global del modelo, el cual nos
ejemplifica el comportamiento de las variables medidas.
203
5.1. MODELOS DE EXPLORACIÓN DEL EFECTO DE
DIFERENCIAS INDIVIDUALES
E
n esta sección se presentan los análisis de varianza de las tres variables. En la Tabla 51 se
pueden observar los dos modelos que resultaron significativos entre la VD1
“Restauración Ambiental” y las variables sociodemográficas, mostrando un buen ajuste.
Tabla 51
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY de VD1 Restauración Ambiental
SC MC F (1,148) p
1. Género
Inter - grupos 1.84 1.84
Intra - grupos 21.35 .14 12.80 .001
TOTAL 23.20
2. Residencia
Inter - grupos 6.18 6.18
Intra - grupos 17.02 .11 53.75 .001
TOTAL 23.20
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
204
variable de “Residencia” [F(1,148)=53.75(p<0.01)], establece que las personas que viven en la
Alcaldía Coyoacán (M=7.74, DE=.21) reportan restaurarse más que los participantes que viven en
otras Alcaldías de la Ciudad (M=7.32, DE=.46). Es importante mencionar que los participantes que
no residen cerca del caso de estudio se encontraban en el lugar por diversas circunstancias como
les quedaba de paso para ir a otro lado, lo cruzaban saliendo de la escuela o simplemente estaban
ahí para descansar un momento. Esto refleja la necesidad de contar con entornos agradables
públicos que permitan el alejamiento del estrés ambiental ocasionado por las dinámicas urbanas.
En este sentido la población encuestada gusta del caso de estudio por la posibilidad de sentirse
bien física y psicológicamente, aunque las razones de llegada sean distintas.
Tabla 52
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY de VD2 Conducta Sostenible
SC MC F (1,148) p
1. Género
Inter - grupos .52 .52
Intra - grupos 14.97 .10 5.21 .002
TOTAL 15.49
2. Estado Civil
Inter - grupos 1.26 1.26
Intra - grupos 14.23 .09 13.16 .001
TOTAL 15.49
3. Residencia
Inter - grupos 5.18 5.18
Intra - grupos 10.31 .07 74.29 .001
TOTAL 15.49
4. Días de Visita
Inter - grupos .69 .69
Intra - grupos 14.79 .10 6.99 .005
TOTAL 15.49
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
205
La variable de “Género” [F(1,148)=5.21(p<0.01)] explica que las mujeres (M=3.90, DE=.25)
presentan más conductas sostenibles que los hombres (M=3.77, DE=.35), mientras que “Estado
Civil” [F(1,148)=13.16(p<0.01)], expone que los casados (M=3.92, DE=.32) presentan más
conductas sostenibles que los solteros (M=3.74, DE=.29). Estos datos advierten cómo la situación
de ser cabeza de familia es una condicionante importante para dimensionar la importancia del
cuidado del entorno próximo. Y es que al momento de ser responsable de otras personas, la
dimensión sobre la calidad del espacio físico público que pueda ser disfrutada por otras
generaciones se torna más importante. También en este punto se puede incluir el aspecto
educacional de la familia como la impronta de valores que tradicionalmente son las mujeres
quienes tienen un papel más activo. Claro está que esta responsabilidad es compartida
actualmente, pero no deja de considerarse que durante mucho tiempo era la figura materna la
que presentaba total responsabilidad en inculcar valores y ética.
206
5.1.2. Modelos de Varianza ONEWAY con prueba Post Hoc entre Variables
Metodológicas y Variables Sociodemográficas
E
n este segmento se presentan tres modelos de varianza con la Prueba de Rango Post Hoc
de Tukey para identificar subconjuntos homogéneos de medias que no se diferencian
entre sí, permitiendo discriminar aquellos subconjuntos que resultan con diferencias
significativas. En la Tabla 53 se observan los dos modelos que resultaron significativos entre la VI
Diseño Urbano-Paisajístico y las variables sociodemográficas, mostrando un buen ajuste.
Tabla 53
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY de VI Diseño Urbano-Paisajístico
SC MC F (1,148) p
1. Horarios de Visita
Inter - grupos .31 .15
Intra - grupos 7.18 .04 3.21 .001
TOTAL 7.49
2. Frecuencia de Visita
Inter - grupos .56 .28
Intra - grupos 6.92 .04 6.03 .001
TOTAL 7.49
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
207
Tabla 54
Modelos significativos de comparaciones múltiples de la VI Diseño Urbano-Paisajístico
Sg M (DE) DM EE p
1. Horario de Visita
Mañana 4.20 (.13)
-.12 .05 .04
Tarde 4.01 (.27)
2. Frecuencia de Visita
Una vez a la semana 4.60 (.18)
-.13 .04 .01
Una vez al mes 3.93 (.30)
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
En la tabla se puede observar que los usuarios que lo visitan en la mañana (M=4.20, DE=.13)
y al menos una vez a la semana (M=4.60, DE=.18) presentan valores más altos, marcando diferencia
con quien asisten por la tarde (M=4.01, DE=.27) y por lo menos una vez al mes (M=3.93, DE=.30).
La mayor parte de la población asiste en las mañana como parte de una rutina de ejercicio o
acondicionamiento físico. El parque cuenta con pista para trotar y mobiliario para hacer ejercicio,
por lo que es común observar diversas personas asistiendo en este horario. En cuanto a los
usuarios de la tarde, muchos de ellos asisten frecuentemente para pasear con sus mascotas al
termino de sus actividades laborales o escolares. Tan es así, que existe una zona especial en el
parque para que las mascotas estén libres sin la correa. Mucho del porque la frecuencia de visita
al caso de estudio descansa en las condiciones en las que se encuentra el parque. Debemos
recordar que este lugar paso por un proceso de reordenamiento muy importante hace no más de
cinco años. Esta nueva reestructuración e implementaciones de diseño ha logrado que la población
use el espacio con mucha mayor frecuencia y que de alguna manera colabore para que las
condiciones del lugar se puedan mantener en buen estado. En este punto se debe considerar que
el lugar cuenta con servicio de mantenimiento para barrer, levantar la basura, regar las áreas
verdes, etc., pero estas actividades del personal no servirían de nada si los usuarios no pusieran de
su parte para cuidar el lugar; y mucho del porque lo cuidan es gracias al gusto encontrado por el
nuevo diseño del parque.
En la Tabla 55 se pueden observar los tres modelos que resultaron significativos entre la
VD1 “Restauración Ambiental” y las variables sociodemográficas, mostrando un buen ajuste.
208
Tabla 55
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY de VD1 Restauración Ambiental
SC MC F (1,148) p
1. Escolaridad
Inter - grupos .12 .06
Intra - grupos 7.37 .05 4.91 .001
TOTAL 7.49
2. Horario de Visita
Inter - grupos 3.08 1.54
Intra - grupos 20.12 .13 11.26 .001
TOTAL 23.20
3. Frecuencia de Visita
Inter - grupos 2.61 1.307
Intra - grupos 20.59 .140 9.32 .001
TOTAL 23.20
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
En la Tabla 56 se puede apreciar las diferencias entre los grupos obtenidas a partir de la
prueba Post Hoc de Tukey.
209
Tabla 56
Modelos significativos de comparaciones múltiples de la VD1 Restauración Ambiental
Sg M (DE) DM EE p
1. Escolaridad
Posgrado 7.73 (.19)
-.30 .10 .001
Preparatoria 7.43 (.55)
2. Horario de Visita
Mañana 7.77 (.25)
.34 .08 .001
Tarde 7.42 (.45)
Tarde 7.42 (.45)
-.25 .06 .001
Noche 7.68 (.26)
3. Frecuencia de Visita
Una vez a la semana 7.65 (.31)
.30 .07 .001
Una vez al mes 7.34 (.51)
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
El segundo grupo que resulto significativo fue entre quienes asisten en la tarde (M=7.41,
DE=.45) con los usuarios que acostumbran a ir en la noche (M=7.68, DE=.26) quienes resultan tener
valores estadísticos más altos. Este caso es muy parecido con los usuarios de la mañana, ya que es
población que va a utilizar la pista de caminar/trotar o pasear con sus mascotas, por lo que es parte
de una rutina ya establecida, y en consecuencia entienden de otra manera la importancia del
bienestar psicológico y físico dentro de la vida cotidiana. Esto también ayuda a explicar de nueva
cuenta, como es que en la variable “Frecuencia de visita” el grupo que asiste por lo menos une ve
a la semana (M=7.65, DE=.31) puntúa más alto que los que asisten una vez al mes (M=7.34,
DE=.51).
210
En la variable “Escolaridad” se encuentran diferencias entre quienes reportan educación
media superior (M=7.43, DE=.55) y estudios de posgrado (M=7.73, DE=.19), implicando que a
mayor conocimiento veraz sobre situaciones que pueden ayudar a la salud y el bienestar
psicológico y físico, mayor oportunidad de acción y toma de decisión podrán tener las personas.
En la Tabla 57 se pueden observar los tres modelos que resultaron significativos entre la VD2
“Conducta Sostenible” y las variables sociodemográficas, mostrando un buen ajuste.
Tabla 57
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY de VD2 Conducta Sostenible
SC MC F (1,148) p
1. Escolaridad
Inter - grupos 1.18 .59
Intra - grupos 14.31 .090 6.09 .001
TOTAL 15.49
2. Horario de Visita
Inter - grupos 3.07 1.54
Intra - grupos 12.42 .081 18.22 .001
TOTAL 15.49
3. Frecuencia de Visita
Inter - grupos 3.72 1.86
Intra - grupos 11.77 .085 23.22 .001
TOTAL 15.49
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
211
En la Tabla 58 se puede apreciar las diferencias entre los grupos obtenidas a partir de la
prueba Post Hoc de Tukey.
Tabla 58
Modelos significativos de comparaciones múltiples de la VD2 Conducta Sostenible
Sg M (DE) DM EE p
1. Escolaridad
Preparatoria 3.70 (.41)
-.28 .08 .001
Posgrado 3.98 (.16)
2. Horario de Visita
Mañana 4.08 (.25)
.39 .06 .001
Tarde 3.69 (.31)
Mañana 4.08 (.25)
.20 .07 .001
Noche 3.87 (.26)
Noche 3.87 (.26)
.18 .05 .001
Tarde 3.69 (.31)
3. Frecuencia de Visita
Una vez a la semana 3.91 (.26)
.36 .05 .001
Una vez al mes 3.55 (.32)
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
Entrando a las comparaciones entre grupos lo primero que podemos observar es que la
variable “Horario de Visita” tiene diferencias significativas entre los asistentes de la ma ana
(M=4.08, DE=.25) cuyo puntaje es el más alto, con los asistentes de la tarde (M=3.69, DE=.31) y
aquellos que optan por ir en la noche (M=3.87, DE=.26). Diferencia de apreciación acerca del
comportamiento sostenible tendría relación con las actividades que se realizan en el lugar.
Considerando que los asistentes de la mañana y de la noche utilizan el parque para fines de
acondicionamiento físico, más que fines recreativos o de contemplación, como sería el caso de los
usuarios de la tarde, es posible considerar que la perspectiva de las acciones proecológicas estén
relacionadas con el bienestar físico y psicológico percibo. En este punto hay que recordar que la
VD1 “Restauración Ambiental” y la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” también presentaron
diferencias significativas en el gripo de usuarios de la mañana.
212
Esto permite que podamos entender un entramado importante entre las variables
contextuales con elementos cognitivos y conductuales, y como ambos si se encuentran dentro de
una relación de carácter bidireccional. Esto misma situación la podemos observar con el grupo de
asistentes que utilizan el parque en la noche, donde sus actividades para mejorar su salud
repercuten en la valoración de elementos de sostenibilidad psicológica. En segundo lugar se vuelve
a encontrar diferencias significativas entre quienes asisten mínimo una vez a la semana (M=3.91,
DE=.26) con los que reportan asistir mínimo una vez al mes (M=3.55, DE=.32), remitiéndonos de
nueva cuenta a la importancia de los hábitos dentro de la vida cotidiana como un elemento que
desencadena elementos perceptuales favorecedores para la ejecución de conductas sostenibles.
Por último el aspecto de la educación resulto también importante mostrando una vez más
que a mayor acceso a información fidedigna, que en este caso corresponde a la población que
reporta tener estudios de posgrado (M=3.98, DE=.16) se tendrá una toma de conciencia más
cercana a la realidad circundante.
213
5.1.3. Modelos de Varianza ONEWAY entre los Factores de las Variables
Metodológicas y Variables Sociodemográficas
E
n este tercer y último segmento se presentan los análisis de los factores de las variables
metodológicas con la variable sociodemográfica “Género”. En la Tabla 59 se observa que
solo un modelo resulto significativo de los once factores de la VI “Diseño Urbano-
Paisajístico”, mostrando un buen ajuste.
Tabla 59
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY entre la variable Género y los factores de
la VI Diseño Urbano-Paisajístico
SC MC F (1,148) p
1. Diseño Paisajístico
Inter - grupos .40 .40
Intra - grupos 6.89 .04 8.58 .001
TOTAL 7.29
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
214
Tabla 60
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY entre la variable Género y los factores de
la VD1 Restauración Ambiental
SC MC F (1,148) p
1. Estar Alejado-Fascinación
Inter - grupos 5.07 5.07
Intra - grupos 38.00 38.00 19.74 .001
TOTAL 43.07
2. Coherencia
Inter - grupos 6.89 6.89
Intra - grupos 63.27 .42 16.11 .001
TOTAL 70.16
3. Compatibilidad-Alcance
Inter - grupos 6.69 6.69
Intra - grupos 68.32 .46 14.50 .001
TOTAL 75.01
4. Preferencia
Inter - grupos 3.03 3.03
Intra - grupos 60.30 .40 7.44 .001
TOTAL 63.33
5. Fisiológico
Inter - grupos 2.12 2.12
Intra - grupos 22.39 .15 14.05 .001
TOTAL 24.51
6. Reflexión
Inter - grupos 1.47 1.47
Intra - grupos 22.46 .15 9.68 .001
TOTAL 23.93
Nota. (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
215
para hombres como mujeres, aunque estas últimas puntúan mucho más alto. Esto se relaciona con
el factor de “Coherencia” [F(1,148)=16.11(p<0.01)] donde las mujeres (M=9.25, DE=.42) entienden
de manera más clara los elementos que componen el lugar, que los hombres (M=8.81, DE=.77).
Este factor hace referencia a como la gente entiende el espacio y se reconoce alguna familiaridad
con otro lugar u experiencia, además si llama la atención, considerando que la población
encuestada gusta de estar en contacto y explorando con elementos naturales.
Por último en la Tabla 61 se pueden observar tres modelos significativos de los ocho
factores de la VD2 “Conducta Sostenible”, mostrando un buen ajuste.
216
Tabla 61
Modelos significativos del análisis de varianza ONEWAY entre la variable Género y los
factores de la VD2 Conducta Sostenible
SC MC F (1,148) p
1. Equitativa
Inter - grupos 1.18 1.18
Intra - grupos 30.29 .20 5.79 .001
TOTAL 31.48
2. Apego
Inter - grupos 3.01 3.01
Intra - grupos 34.35 .23 13.00 .001
TOTAL 37.37
3. Asertividad
Inter - grupos .35 .35
Intra - grupos 11.04 .07 4.70 .001
TOTAL 11.39
Nota.- (N=150) Soló se presentan los modelos que resultaron significativos (p<.001)
217
5.2. MODELOS PARA LA COMPROBACIÓN DE HIPÓTESIS
C
omo primer paso se analizaron los datos mediante la prueba de Shapiro-Wilk para
conocer la normalidad estadística de la población en función de las variables,
encontrando que las tres variables principales resultan significativas (p<.001), implicando
una ausencia de normalidad de la población. Este dato es importante porque determina la
ejecución de los análisis siguientes. Para conocer la fuer a de relación de la VI “Dise o Urbano-
Paisajístico” con la VD1 “Restauración Ambiental” y VD2 “Conducta Sostenible” se llevó a cabo un
análisis de correlación producto momento de Pearson (r). Los coeficientes de correlación,
indicadores de centralidad y de fiabilidad se pueden ver en la Tabla 62.
Tabla 62
Coeficientes de correlación e indicadores de centralidad y fiabilidad de variables globales
V’s M (DE) α 1 2 3
VI.- Diseño Urbano-Paisajístico 4.03 (.22) .89 1
En la Figura 60 se puede observar el modelo de estas variables con el tamaño del efecto (p) y la
potencia estadística (1- β) de cada correlación.
218
Los resultados obtenidos en la prueba de correlación para las tres variables muestran la
existencia de correlaciones importantes entre las tres variables. Habría que señalar en primer lugar
que la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” tiene una correlación más alta con la VD1 “Restauración
Ambiental” (Rp=-.58; p<0.01), que con las VD2 “Conductas Sostenibles” (Rp=-.44; p<0.01),
implicando que elementos contextuales se relacionan con aspectos tanto cognitivos (en el caso de
la restauración) como conductuales (en el caso de las conductas sostenibles) de los usuarios de
parques urbanos. En segundo lugar se puede observar una tercera correlación más fuerte entre
las VD’s (Rp=-.69; p<0.01) dejando en claro que los elementos de salud psicofisiológica y las
intenciones de cuidado por el entorno próximo se entrelazan de manera importante. Un tercer
elemento importante es el tamaño del efecto y la potencia estadística, que en los tres casos
exponen relaciones entre las variables con magnitudes importantes y que no son productos del
azar.
219
[Link]. Modelos de Correlación Producto Momento de Pearson de
Factores de la VI Diseño Urbano-Paisajístico con la VD1
Restauración Ambiental
P
ara conocer la fuer a de relación de los factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” con
la VD1 “Restauración Ambiental” se llevó a cabo un segundo análisis de correlación
producto momento de Pearson (r). Los resultados obtenidos en el análisis de correlación
para los factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” la VD1 “Restauración Ambiental” muestran
que de once factores, solo dos “Actividades” (Rp=-.22; p<0.01) y “Calidad” (Rp=.27; p<0.01)
presentan correlaciones bajas en comparación del resto de los factores, los cuales tienen
indicadores altos que reflejan magnitudes importantes en su relación con la VI.
Dentro de las correlaciones más altas se pueden encontrar los factores de “Zonificación”
(Rp=.60; p<0.01), “Serenidad” (Rp=.59; p<0.01), “Estética” (Rp=.54; p<0.01), “Diseño Paisajístico”
(Rp=.45; p<0.01) y “Flora y Fauna” (Rp=.45; p<0.01). La conjunción de estos factores expone la
importancia de la valoración estética de los ambientes naturales que se acompañan de pautas de
diseño, logrando que los usuarios de los parques urbanos puedan apreciar actividades como el
descanso y la contemplación. Estas características del diseño de la naturaleza próximo permiten
aumentar la percepción de bienestar tanto físico como psicológico.
220
Tabla 63
Coeficientes de correlación e indicadores de centralidad y de fiabilidad de los factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y
la VD1 “Restauración Ambiental”
M (DE) α VD1 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
VD1.- Rest. Ambiental 7.57 (.39) .93 1
VI.- Zonificación 4.39 (.33) .90 .60** -.26** .51** .56** .61** 1
VI.- Flora & Fauna 4.70 (.44) .82 .45** -.18* .50** .42** .58** .72** 1
VI.- Serenidad 4.76 (.45) .67 .59** -.00 .41** .48** .40** .70** .64** 1
VI.- Diseño P 3.88 (.22) .95 .45** -.11 .43** .27** .36** .54** .42** .58** 1
VI.- Áreas Verdes 3.67 (.21) .98 .41** -.19* .24** .35** .42** .55** .40** .36** .47** 1
VI.- Diseño UA 3.72 (.23) .98 .30** -.09 .34** .25** .46** .52** .44** .37** .51** .44** 1
VI.- Estética 5.79 (.34) .95 .54** -.07 .25** .35** .12 .33** .24** .38** .35** .24** .33** 1
Nota. ** Significatividad Bilateral (p<.001)
* Significatividad Bilateral (p<.005)
+ No cumple con los supuestos básicos de fiabilidad.
Es importante mencionar que los cuatro factores restantes también presentan relaciones
con una magnitud importante. En este caso, los factores de “Diversidad” (Rp=.43; p<0.01), “Áreas
Verdes” (Rp=.41; p<0.01), “Ornamentación” (Rp=.40; p<0.01) y “Diseño Urbano-Arquitectónico”
(Rp=.30; p<0.01), también refieren a una importancia del diseño y los valores estéticos de este en
función de la presencia de las áreas verdes y de los elementos compositivos que pueden magnificar
la percepción ambiental en términos de estética. En este sentido se puede decir que la población
encuentra importante la relación entre el contacto con el diseño de la naturaleza urbana próxima
y sus efectos sobre el bienestar psicológico y físico.
221
En la Figura 61 se puede observar el modelo de estas variables con el tamaño del efecto (p)
y la potencia estadística (1- β) de cada correlación.
En cuanto a los factores que puntúan indicadores bajos de correlación, se puede decir que
los reactivos presentaban un nivel de especificidad de ciertas actividades que no se realizan en el
lugar, además que los aspectos de calidad aludían a condiciones de mantenimiento como la calidad
y el mantenimiento del pasto, por lo cual la variabilidad de las respuestas tiende a ser mayor,
resultando en la ausencia de un consenso importante por parte de los usuarios. En cuanto al
tamaño del efecto y la potencia estadística, todos los factores exponen relaciones con magnitudes
importantes, implicando que no son productos del azar. Respecto del resto de las correlaciones
intra-factoriales se destaca que el factor de “Estética” es el que presenta las correlaciones más
bajas, mientras que el factor de “Actividades” presenta correlaciones negativas con el resto de los
factores. El resto de los factores tienen buenos indicadores de correlación.
222
[Link]. Modelos de Correlación Producto Momento de Pearson de
Factores de la VI Diseño Urbano-Paisajístico con la VD2 Conducta
Sostenible
P
ara conocer la fuer a de relación de los factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” con
la VD2 “Conductas Sostenibles” se llevó a cabo un tercer análisis de correlación producto
momento de Pearson (r). Los resultados obtenidos en la prueba de correlación para los
factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y la VD2 “Conductas Sostenibles” y muestran que
tres factores tienen las correlaciones más altas: “Diseño Paisajístico” (Rp=.48; p<0.01),
“Zonificación” (Rp=.44; p<0.01) y “Estética” (Rp=.43; p<0.01), con lo cual se puede decir que los
elementos de diseño en conjunto con la diversidad de áreas del lugar y su valor estético provisto
por los usuarios, se relacionan de manera importante con la posibilidad de externalizar
comportamientos que busquen el cuidado del entorno próximo. Seguido de estos factores se
encuentra el factor de “Serenidad” (Rp=.38; p<0.01) “Ornamentación” (Rp=.36; p<0.01) y “Flora y
Fauna” (Rp=.34; p<0.01), los cuales presentan indicadores un poco más bajos, pero de igual
importancia estadística, reflejando que la oportunidad de actividades como contemplación y
descanso aunado a la exposición de elementos naturales que puedan considerarse como bellos,
beneficien el cuidado de la naturaleza urbana.
Los factores restantes de “Diversidad” (Rp=.28; p<0.01), “Áreas Verdes” (Rp=.27; p<0.01),
“Diseño Urbano-Arquitectónico” (Rp=.25; p<0.01), “Actividades” (Rp=-.24; p<0.01) y “Calidad”
(Rp=.23; p<0.01). presentan índices de correlación más bajos en comparación con los seis
anteriores. Los coeficientes de correlación, indicadores de centralidad y fiabilidad se pueden ver
en la Tabla 64.
223
Tabla 64
Coeficientes de correlación e indicadores de centralidad y fiabilidad de los factores de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y la VD2
“Conductas Sostenibles”
M (DE) α VD2 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
VD2.- Con. Sostenible 3.82 (.32) .92 1
VI.- Zonificación 4.39 (.33) .90 .44** -.26** .51** .56** .61** 1
VI.- Flora & Fauna 4.70 (.44) .82 .34** -.18* .50** .42** .58** .72** 1
VI.- Serenidad 4.76 (.45) .67 .38** -.00 .41** .48** .40** .70** .64** 1
VI.- Diseño P 3.88 (.22) .95 .48** -.11 .43** .27** .36** .54** .42** .58** 1
VI.- Áreas Verdes 3.67 (.21) .98 .27** -.19* .24** .35** .42** .55** .40** .36** .47** 1
VI.- Diseño UA 3.72 (.23) .98 .25** -.09 .34** .25** .46** .52** .44** .37** .51** .44** 1
VI.- Estética 5.79 (.34) .95 .43** -.07 .25** .35** .12 .33** .24** .38** .35** .24** .33** 1
Nota. ** Significatividad Bilateral (p<.001)
* Significatividad Bilateral (p<.005)
+ No cumple con los supuestos básicos de fiabilidad.
En la Figura 62 se puede observar el modelo de estas variables con el tamaño del efecto (p)
y la potencia estadística (1- β) de cada correlación.
224
Es importante mencionar que a pesar de la poca fuerza de relación entre estos factores con
la VD2, su peso estadístico y el tamaño del efecto de cada factor es considerable, lo cual habla de
que estas relaciones no son producto del azar, por tanto, su presencia tiene relación con las
acciones que los usuarios de los parques urbanos llevan a cabo para mantenerlo en buenas
condiciones. En este sentido, la conjunción de los elementos de diseño con la diversidad de
actividades de espacios naturales verdes ayuda a que la sostenibilidad en términos psicológicos se
haga presente en los espacios públicos. Es importante mencionar que al tamaño del efecto y la
potencia estadística de los factores con indicadores de altos de correlación también exponen
relaciones con magnitudes importantes, implicando de igual manera que no son productos del
azar. Respecto del resto de las correlaciones intrafactoriales, se destaca que el factor de
“Actividades” es el nico que presenta índices de magnitud muy bajos y negativos. El resto de los
factores se relacionan con indicadores altos en su gran mayoría.
225
[Link]. Modelos de Correlación Producto Momento de Pearson de la VI
Diseño Urbano-Paisajístico con Factores de la VD1 Restauración
Ambiental
P
ara conocer la fuer a de relación entre la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y los
factores de la VD1 “Restauración Ambiental” se llevó a cabo un cuarto análisis de
correlación producto momento de Pearson (r). Los resultados obtenidos en el análisis de
correlación para la VI “Dise o Urbano-Paisajístico” y los factores de la VD1 “Restauración
Ambiental” muestran que los cuatro factores “Coherencia” (Rp=.55; p<0.01), “Alejamiento-
Fascinación” (Rp=.54; p<0.01), “Preferencia” (Rp=.51; p<0.01) y “Recuperación” (Rp=.51; p<0.01),
son los que tienen los indicadores más altos de relación con las características físicas del diseño
del parque. Esto habla de cómo el gusto y preferencia para asistir a estos lugares, así como la
posibilidad de alejarse de factores que puedan evaluarse como estresantes es de suma importancia
al momento de asistir a un espacio público verdes, por las repercusiones positivas hacia la salud
física y psicológica.
226
Tabla 65
Coeficientes de correlación e indicadores de centralidad y fiabilidad de VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y los factores de la
VD1 “Restauración Ambiental”
M (DE) α VI 1 2 3 4 5 6 7 8 9
VI.- Diseño Urbano-Paisajístico 4.03 (.22) .89 1
VD1.- Emocional 8.36 (.54) .95 .43** .52** .60** .49** .46** 1
VD1.- Fisiológico 1.34 (.40) .95 -.37** -.28** -.38** -.34** -.22** -.43** 1
VD1.- Cognitivo-Conductual 8.42 (.50) .97 .35** .61** .57** .56** .51** .50** -.18* 1
VD1.- Recuperación 6.49 (.43) .96 .51** .49** .53** .45** .48** .33** -.26** .58** 1
VD1.- Reflexión 5.97 (.40) .83 .48** .50** .51** .45** .46** .25** -.30** .51** .76** 1
Nota. ** Significatividad Bilateral (p<.001)
* Significatividad Bilateral (p<.005)
Los factores con puntuaciones bajas en comparación con los siete factores anteriores son
los de aspectos “Fisiológicos” (Rp=-.37; p<0.01) y “Cognitivo-Conductuales” (Rp=.35; p<0.01). en
este punto se debe considerar que si bien los puntajes obtenidos son diferentes del resto de los
factores de la VD1, la magnitud de estas correlaciones sigue siendo de importancia, hacía notar
que si existen repercusiones de carácter fisiológico y psicológico en los usuarios de espacios
urbanos diseñados. En este sentido el bienestar fisiológico y los procesos cognitivos que mediatizan
la información provista por estímulos contextuales presentan relaciones importantes con el diseño
de parques urbanos.
En la Figura 63 se puede observar el modelo de estas variables con el tamaño del efecto (p)
y la potencia estadística (1- β) de cada correlación.
227
En cuanto a las correlaciones intrafactoriales es conveniente acotar que el factor de
aspectos fisiológicos es el único que presenta correlaciones bajas y negativas, haciendo notar que
a mejores condiciones de los aspectos físicos de la naturaleza urbana próximo, menores
repercusiones negativas se tendrán en la salud física. Por último el tamaño del efecto y la potencia
estadística de todos los factores exponen relaciones con magnitudes importantes, implicando de
igual manera que no son productos del azar.
228
[Link]. Modelos de Correlación Producto Momento de Pearson de la
VI Diseño Urbano-Paisajístico con Factores de la VD2 Conducta
Sostenible
P
ara conocer la fuer a de relación entre la VI “Dise o Urbano-Paisajístico” y los factores de
la VD2 “Conducta Sostenible” se llevó a cabo un ltimo análisis de correlación producto
momento de Pearson (r). Los resultados obtenidos en el análisis de correlación para la VI
“Diseño Urbano-Paisajístico” y los factores de la VD2 “Conductas Sostenibles” muestran que los
tres factores de “Equitativo” (Rp=.45; p<0.01), “Frugal” (Rp=.44; p<0.01) y “Apego” (Rp=.43;
p<0.01) son los que presentan los índices más altos de correlación con la VI. Estos elementos
hablan de la calidad de las relaciones sociales en el espacio, como estás pueden mejorar a partir
de elementos psicológicos como la afabilidad y la empatía, además de un sentido de
responsabilidad en cuanto al consumismo dentro de estos espacios y la toma de consciencia de
como las acciones pueden mejorar, o no, las condiciones físicas del lugar. Aunado a ello se
encuentran los arraigos emocionales que se construyen mediante la experiencia y actividades que
son parte de la vida cotidiana.
La magnitud de estos factores indica que los elementos de diseño son representativos al
momento de observar el desarrollo del plan social entre los asistentes, y como sus actividades
sociales y culturales a nivel individual y colectivo pueden impactar el cuidado de las áreas verdes
comunitarias. En un segundo momento se encuentras los factores de “Proecológico” (Rp=.30;
p<0.01) y “Asertividad” (Rp=.30; p<0.01), donde si bien es cierto que los indicadores son más bajos
que de los primeros tres factores, su peso estadístico permite dimensionarlos como elementos
importantes de análisis respecto del diseño de espacios públicos.
229
Tabla 66
Coeficientes de correlación e indicadores de centralidad y fiabilidad de VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y los factores de la
VD2 “Conducta Sostenible”
M (DE) α VI 1 2 3 4 5 6 7 8
VI.- Diseño Urbano-Paisajístico 4.03 (.22) .89 1
VD2.- Apego 4.46 (.50) .97 .43** .54** .47** .45** .67** 1
VD2.- Asertividad 3.54 (.27) .57+ .30** .42** .30** .27** .34** .50** 1
VD2.- Autoimagen 2.56 (.42) .44+ -.22** .10 .04 .01 -.04 -.10 -.13 1
VD2.- Negación 2.55 (.32) .65 .13 .02 .03 .07 -.00 .16* .08 -.39** 1
Nota. ** Significatividad Bilateral (p<.001)
+ No cumple con los supuestos básicos de fiabilidad.
Encontrando así que las conductas que pueden catalogarse como ecológicas son vistas de
manera importante para el cuidado de los elementos físicos del entorno inmediato, reflejando así
un nivel de toma de conciencia por el cuidado del entorno, lo cual se traduce en que a mayor
cuidado, mayor calidad del lugar. En cuanto al factor de asertividad su índice de correlación expone
que el conocimiento sobre temas ambientales está relacionado con la ejecución de
comportamientos que se encaminen por el procuro de las condiciones del espacio público verde,
siendo entonces que a mayor conocimiento, mayor probabilidad de actuar en favor del contexto
inmediato. Los ltimos tres factores “Altruista” (Rp=.22; p<0.01), “Autoimagen” (Rp=-.22; p<0.01)
y “Negación” (Rp=.13; p<0.01), tienen magnitudes muy bajas en comparación con el resto de los
factores. Estos tres casos también exponen dimensiones socioambientales y culturales de la
conducta de los usuarios, dejando entrever ausencias importantes sobre posibles escenarios
donde la gente que usa los espacios públicos se preocupe por la calidad de la experiencia de
terceros dentro del mismo espacio, es decir, que se realizan acciones para cuidar el entorno para
230
beneficio propio, más no de terceros. Esto se relaciona con lo importante que resulta tener una
buena imagen para con la sociedad, y como esta puede llegar a tener una trascendencia mayor,
que los actos mismos de sostenibilidad psicológica. Otro aspecto importante para mencionar es
que el factor de autoimagen presenta una correlación negativa, implicando que existe la
posibilidad que a mejor imagen propia, no necesaria mente se vea reflejada en un aumento de las
conductas sostenibles. En la Figura 64 se puede observar el modelo de estas variables con el
tamaño del efecto (p) y la potencia estadística (1- β) de cada correlación.
231
En la Figura 65 se puede observar una integración de todos los factores analizados de las
VD1 “Restauración Ambiental” y la VD2 “Conductas Sostenibles” en función de la VI “Diseño
Urbano-Arquitectónico”. La figura ejemplifica la fuer a de las relaciones entre estos fenómenos a
partir de la cercanía con la VI; mientras más cerca se encuentre de la variable, mayor será la
correlación entre ellas.
La variabilidad estadística de los índices de correlación hace notar como los elementos de
bienestar psicológicos, físico, y aspectos cognitivo-conductuales de las conductas sostenibles,
presentan relaciones con elementos objetivos/contextuales. Estas relaciones evidencian que no
solo el diseño de los espacios urbanos importa para efectos de mejorar la salud y con ello la
percepción de calidad de vida, sino también, que los aspectos físicos y ambientales del lugar tienen
impacto sobre las externalizaciones de comportamientos que tengan como objetivo el cuidado del
entorno. En la Tabla 67 se presentan todos los índices de correlación de los 28 factores, mientras
que la Tabla 68, solo se encuentran las correlaciones que se encuentren por arriba del .30 (+/-).
232
Tabla 67
Coeficientes de correlación de todos los factores de las variables metodológicas
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
VI.- Actividades 1
VI.- Ornamentación -.31** 1
VI.- Diversidad -.28** .46** 1
* **
VI.- Calidad -.18 .56 .48** 1
VI.- Zonificación -.26** .51** .56** .61** 1
VI.- Flora & Fauna -.18* .50** .42** .58** .72** 1
VI.- Serenidad -.00 .41** .48** .40** .70** .64** 1
** ** ** ** **
VI.- Diseño P -.11 .43 .27 .36 .54 .42 .58** 1
VI.- Áreas Verdes -.19* .24** .35** .42** .55** .40** .36** .47** 1
VI.- Diseño UA -.09 .34** .25** .46** .52** .44** .37** .51** .44** 1
VI.- Estética -.07 .25** .35** .12 .33** .24** .38** .35** .24** .33** 1
VD1.- Estar Ale - Fas -.20* .28** .36** .20* .58** .40** .56** .40** .44** .33** .45** 1
* ** ** ** ** ** ** ** ** ** **
VD1.- Coherencia -.17 .31 .37 .21 .58 .42 .53 .43 .45 .30 .44 .81** 1
VD1.- Com - Alc -.12 .23** .30** .14 .44** .28** .41** .35** .37** .21** .36** .77** .85** 1
233
VD1.- Preferencia -.13 .26** .35** .20* .55** .47** .52** .34** .33** .26** .53** .77** .70** .62** 1
VD1.- Emocional -.22** .35** .44** .20* .46** .30** .48** .40** .23** .10 .38** .52** .60** .49** .46** 1
* ** ** ** * * ** ** ** ** ** ** ** **
VD1.- Fisiológico .14 -.20 -.25 -.26 -.38 -.18 -.20 -.31 -.32 -.28 -.25 -.28 -.38 -.34 -.22 -.43** 1
VD1.- Cog - Con -.19* .37** .36** .13 .36** .26** .40** .27** .16 .14 .51** .61** .57** .56** .51** .50** -.18* 1
** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** **
VD1.- Recuperación -.22 .38 .32 .34 .51 .42 .45 .35 .28 .31 .45 .49 .53 .45 .48 .33 -.26 .58** 1
VD1.- Reflexión -.20* .40** .33** .37** .42** .36** .44** .38** .36** .31** .45** .50** .59** .45** .46** .25** -.30** .51** .76** 1
VD2.- Proecológica -.19* .35** .23** .19* .27** .18* .28** .38** .18* .14 .29** .38** .49** .43** .29** .34** -.11 .47** .45** .42** 1
** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** * ** ** **
VD2.- Frugal -.28 .33 .31 .35 .45 .40 .30 .39 .27 .23 .24 .31 .35 .35 .31 .19 -.12 .27 .49 .43 .62** 1
VD2.- Altruista -.10 .23** .03 .13 .20* .21** .23** .30** .07 .08 .23** .25** .33** .35** .19* .27** -.00 .28** .31** .21** .61** .61** 1
VD2.- Equitativa -.19* .27** .20* .18* .49** .44** .34** .41** .34** .30** .34** .56** .54** .49** .53** .33** -.18* .43** .50** .38** .48** .62** .58** 1
VD2.- Apego -.21** .27** .31** .19* .47** .33** .38** .40** .27** .27** .55** .69** .66** .61** .55** .50** -.30** .65** .59** .52** .54** .47** .45** .67** 1
VD2.- Asertividad -.06 .16* .17* .12 .27** .18* .31** .39** .18* .21** .31** .37** .42** .37** .37** .35** -.19* .38** .30** .29** .42** .30** .27** .34** .50** 1
VD2.- Autoimagen -.03 -.06 -.13 -.19* -.21** -.29** -.26** -.03 -.08 -.02 -.06 -.18* -.17* -.16* -.25** -.12 -.01 -.10 -.04 -.04 .10 .04 .01 -.04 -.10 -.13 1
* * * * * * * * ** * *
VD2.- Negación -.14 .05 .20 .10 .18 .16 .17 .05 .06 -.05 .11 .18 .19 .16 .16 .27 -.09 .16 .06 .08 .02 .03 .07 -.00 .16 .08 -.39** 1
** ** ** ** ** ** ** ** **
VD1.- Preferencia .35 .55 .47 .52 .34 .33 .53 .77 .70 .62** 1
VD1.- Emocional .35** .44** .46** .30** .48** .40** .23** .38** .52** .60** .49** .46** 1
** ** ** ** **
VD1.- Fisiológico -.38 -.31 -.32 -.38 -.34 -.43** 1
** ** ** ** ** ** ** ** ** ** **
VD1.- Cog - Con .37 .36 .36 .40 .27 .51 .61 .57 .56 .51 .50 1
VD1.- Recuperación .38** .32** .34** .51** .42** .45** .35** .31** .45** .49** .53** .45** .48** .33** .58** 1
VD1.- Reflexión .40** .33** .37** .42** .36** .44** .38** .36** .31** .45** .50** .59** .45** .46** -.30** .51** .76** 1
VD2.- Proecológica .35** .38** .29** .38** .49** .43** .29** .34** .47** .45** .42** 1
VD2.- Frugal .33** .31** .35** .45** .40** .30** .39** .31** .35** .35** .31** .49** .43** .62** 1
VD2.- Altruista .30** .33** .35** .31** .61** .61** 1
VD2.- Equitativa .49** .44** .34** .41** .34** .30** .34** .56** .54** .49** .53** .33** .43** .50** .38** .48** .62** .58** 1
** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** **
VD2.- Apego .31 .47 .33 .38 .40 .55 .69 .66 .61 .55 .50 -.30 .65 .59 .52 .54 .47 .45 .67** 1
VD2.- Asertividad .31** .39** .31** .37** .42** .37** .37** .35** .38** .30** .29** .42** .30** .34** .50** 1
VD2.- Autoimagen -.29** 1
VD2.- Negación 1
P
ara responder a la primer pregunta de investigación ¿En qué medida el diseño urbano-
paisajístico de espacios públicos verdes influye en el proceso de restauración ambiental y
la ejecución de conductas proecológicas en los usuarios? se llevaron a cabo dos análisis
de regresión lineal simple utili ando el m todo “intro” para la obtención de los modelos lineales
de estas variables. En el primer análisis de regresión simple, se encontró que la relación entre la VI
“Diseño Urbano-Paisajístico” y la VD1 “Restauración Ambiental” tienen una: F (78.10) = 1,148,
P<.001, M=1.03, con un 34% VE (**= P <.001). Los resultados obtenidos de este primer análisis
muestran que factores contextuales correspondientes a diseño urbano-paisajístico de los parques
urbanos, influyen de manera importante en la restauración percibida por los usuarios. Esto se
sostiene al considerar la potencia estadística (1.00) y el tamaño del efecto reportado (.35), los
cuales muestran un buen ajuste y un alto nivel de predictibilidad entre estos dos factores. Por
último, el indicador de Durbin Watson (1.68) se ubicó dentro de las dos unidades teniendo cercanía
moderada a 2, lo que refiere a la posibilidad en la generalización de este modelo (Ver Tabla 69).
Tabla 69
Modelo 1 78.10 .345 .341 1.03 .117 .588 8.83 .001 1.00 .35
235
En la Figura 66 se puede observar la representación gráfica de este modelo.
Tabla 70
Modelo de regresión lineal simple: VI Diseño Urbano-Paisajístico (Predictor) y
VD2 Conducta Sostenible (Constante)
Modelo 2 35.86 .195 .190 .635 .106 .442 5.98 .001 .995 .24
236
Los resultados obtenidos de este segundo análisis muestran que factores contextuales
correspondientes a diseño urbano-paisajístico de los parques urbanos, pueden influir en la
externalización de conductas sostenibles por parte de los usuarios. Esto se sostiene al considerar
la potencia estadística (.995) y el tamaño del efecto reportado (.24), los cuales muestran un ajuste
moderado y un alto nivel de predictibilidad entre estos dos factores. Por último, el indicador de
Durbin Watson (1.72) se ubicó dentro de las dos unidades teniendo mayor cercanía a 2, lo que
refiere a la posibilidad en la generalización de este modelo.
237
[Link]. Modelos de Regresión Lineal Simple entre la VD1 Restauración
Ambiental y la VD2 Conducta Sostenible
P
ara responder a la segunda pregunta de investigación ¿En qué medida la restauración
ambiental determina la aparición de conductas proecológicas en usuarios de parques
vecinales? se llevó a cabo un análisis de regresión lineal simple utilizando el método
“intro” para la obtención de los modelos lineales de estas variables. En el análisis se encontró que
la relación entre la VD1 “Restauración Ambiental” y la VD2 “Conducta Sostenible” tienen una: F
(137.95) = 1,148, P<.001, M=.568, con un 48% VE (**= P <.001).
Tabla 71
Modelo de regresión lineal simple: VD1 Restauración Ambiental (Predictor) y
VD2 Conducta Sostenible (Constante)
Modelo 3 137.95 .482 .479 .568 .048 .695 11.74 .001 1.00 .93
238
En la Figura 68 se puede observar la representación gráfica de este modelo.
239
[Link]. Modelos de Regresión Lineal Múltiple entre la VI Diseño Urbano-
Paisajístico, VD1 Restauración Ambiental y la VD2 Conducta
Sostenible
P
ara responder a la tercer y última pregunta de investigación ¿En qué medida la correlación
entre la restauración ambiental y las conductas proecológicas incide en la preservación
de las condiciones físicas del diseño urbano-paisajístico de espacios públicos verdes? se
llevó a cabo un análisis de regresión lineal m ltiple utili ando el m todo “stepwise” para obtener
un modelo que refleje el efecto de las dos predictoras. En el análisis se encontró que la relación
entre la VD1 “Restauración Ambiental” y la VD2 “Conducta Sostenible” respecto de la VI “Diseño
Urbano-Paisajístico” tienen una: F (39.16) = 2,147, P<.001, M=1.52, con un 34% VE (**= P <.001).
240
Tabla 72
Modelo de regresión lineal simple: VD1 Restauración Ambiental y VD2 Conducta Sostenible (Predictor)
y VI Diseño Urbano-Paisajístico (Constante)
241
5.3. MODELOS ESCALARES DE INTEGRACIÓN DE RESULTADOS
P
ara los últimos análisis se realizaron Análisis de Escalamiento Multidimensional No
Métrico en el que se utilizaron las correlaciones entre las variables como distancias,
implicando que entre más cerca se encuentran las variables entre sí, la correlación entre
ellas es mayor. Esto también significa que mientras más alejadas se encuentran las variables unas
de otras, la correlación tiende a ser menor, permitiendo establecer una estructura global del
modelo de las variables metodológicas y su comportamiento en función de otras variables y/o
factores. En la Figura 70 se puede observar el primer modelo donde la VI “Diseño Urbano-
Paisajístico” está representada por el asterisco rojo, mientras que sus factores son los puntos
verdes. Las elipses azules representan las diadas o triadas que se encuentran dentro del modelo.
El modelo presento dos interacciones con un coeficiente de Stress=.001 al finalizar la estimación
no lineal, mientras que la proporción de variabilidad explicada fue RSQ=.998. También se puede
observar que el plano bidimensional está dividido en cuatro dimensiones básicas, mismas que
están compuestas por cuatro cuadrantes (A, B, C y D).
242
En la Tabla 73 se presenta la composición de las dimensiones
Tabla 73
Composición de las dimensiones del escalamiento de la VI Diseño Urbano-Paisajístico y sus factores
Dimensión Cuadrante Elementos
1. Contemplativa-Conductual
Estética, Serenidad, Diversidad, Diseño Urbano-Paisajístico, Diseño Urbano-
AyB
Arquitectónico, Actividades, Áreas verdes
2. Paisajística-Urbana
Actividades, Diseño Urbano-Paisajístico, Diseño Urbano-Arquitectónico, Áreas
ByC
Verdes, VI
3. Natural-Construido
CyD Áreas Verdes, VI, Calidad, Ornamentación, Flora y Fauna, Zonificación
4. Estética-Placentera
DyA Calidad, Ornamentación, Flora y Fauna, Zonificación, Diversidad, Serenidad, Estética
Nota. (N=150)
243
En un segundo momento dentro de la “Dimensión Contemplativa-Conductual” y la
“Dimensión Estética-Placentera”, se locali a una segunda triada que corresponde a los factores de
“Serenidad”, “Diversidad” y “Zonificación”. En este grupo se puede ver qu la onificación que
permite distintas opciones para realizar actividades dentro del espacio público se relaciona con la
diversidad percibida que tienen los sujetos para poder interactuar con el entorno natural, y que
estas pueden dar la oportunidad a los usuarios de sentirse bien, cómodos, y con posibilidad de
acceder a un estado de calma o tranquilidad a nivel psicológico y físico. Aquí se entiende cómo las
posibilidades que ofrece un espacio diseñado en conjunto con elementos naturales presentan una
relación importante a partir de cómo los usuarios pueden llegar a sentirse con las actividades que
realizan, y las consecuencias de dichas acciones, que en este caso tiene que ver con una sensación
de bienestar completamente diferente a las actividades cotidianas fuera de un espacio público.
En tercer lugar se encuentra otra triada que se conforma a partir de los dos grupos antes
mencionados, y que se locali a dentro de la “Dimensión Paisajística-Urbana”, “Dimensión-Natural
Construida”, “Dimensión Estética-Placentera” y la “Dimensión Contemplativa Conductual”; es
decir se encuentra casi en el centro del modelo. Dentro de esta triada podemos encontrar a la “VI
Diseño Urbano Paisajístico” y los factores de “Zonificación” y “Diversidad”, reflejando que esta
composición implica como el papel de la diversidad de actividades a partir de zonificaciones
distintas, deben ser elementos compositivos necesarios para contemplar dentro de los proyectos
de diseño urbano paisajístico.
244
El modelo tambi n permite observar que el factor de “Actividades” es el más alejado así
como el factor de “Estética” del resto de los factores. Esta distancia permite suponer que a partir
de una valoración est tica la cual se encuentra dentro de la “Dimensión Contemplativa-
Conductual” el usuario puede transitar hacia la ejecución de determinadas acciones, encontrando
este factor dentro de la “Dimensión Paisajística-Urbana”. Por ltimo el factor de “Calidad” tambi n
se encuentra un tanto alejado del resto de los factores dentro de la “Dimensión Natural-
Construida”, sin embargo la cercanía mayor que presenta es con los factores de “Flora y Fauna” y
“Ornamentación”, indicando sobre lo importante qué es la calidad física la naturaleza urbana y los
elementos de diseño de estos espacios.
De manera general se puede decir que todos los factores se encuentran muy cercanos de
la “VI Diseño Urbano-Paisajístico”, la cual se encuentra en el centroide del modelo. Esto es un
elemento muy importante porque implica qué todos los factores funcionan a partir de la variable
principal de análisis, por tanto las mediciones de estos factores son adecuadas para poder hablar
del impacto de esta variable dentro del contexto de los espacios verdes públicos.
245
5.3.2. Modelo de Escalamiento Multidimensional No Métrico de la
VD1 Restauración Ambiental y sus Factores
E
n la Figura 71 se puede observar el segundo modelo donde la VD1 “Restauración
Ambiental” está representada por el asterisco rojo, mientras que sus factores son los
puntos azules, y las elipses naranjas representan las diadas o triadas que se encuentran
dentro del modelo. El modelo presento tan solo una interacción con un valor del coeficiente de
Stress=.005 al finalizar la estimación no lineal, mientras que la proporción de variabilidad explicada
fue RSQ=.999. En este segundo modelo podemos observar que existen tres diadas importantes.
246
En la Tabla 74 se presenta la composición de estas dimensiones.
Tabla 74
Composición de las dimensiones del escalamiento de la VD1 Restauración Ambiental y sus factores
Dimensión Cuadrante Elementos
1. Actitudinal-Emocional
AyB Recuperación, Reflexión, Emocional, Cognitivo-Conductual, Preferencia
2. Cognitiva
Emocional, Cognitivo-Conductual, Preferencia, VD1, Alejamiento-Fascinación,
ByC
Coherencia, Compatibilidad-Alcance
3. Conductual
VD1, Alejamiento-Fascinación, Coherencia, Compatibilidad-Alcance, Reflexión,
CyD
Fisiológico
4. Física-Psicofisiológica
DyA Reflexión, Fisiológico, Recuperación
Nota. (N=150)
247
En un tercer momento se encuentra la diada de los factores de “Recuperación” y Reflexión”
en la “Dimensión Conductual”, “Dimensión Física-Psicofisiológica” y “Dimensión Actitudinal-
Emocional”. Estos dos factores tienen relación con la medición de estrés ambiental percibido, por
tanto es lógico que las oportunidades de recuperación a partir de encontrarse inmerso en
situaciones estresantes aumentan el nivel homeostático, y dan paso a un proceso de reflexión
sobre metas y objetivos personales. En este sentido hay que mencionar qué está diada se
encuentra muy cercana de la “VD1 Restauración Ambiental”, de la misma manera que la diada de
“Preferencia Ambiental” y “Alejamiento-Fascinación”. Considerando además que la variable
dependiente se encuentra en el centroide del modelo, se puede inferir que los elementos
relacionados con el manejo del estrés y los factores que influyen en la preferencia ambiental para
interactuar con espacios naturales son situaciones muy cercanas del proceso de restauración
ambiental.
Otro elemento que se destaca es que el factor “Fisiológico” que se encuentra entre las
dimensiones “Dimensión Conductual” y “Dimensión Física-Psicofisiológica”, es único que está más
alejado del resto de los factores. Sin embargo su cercanía es mayor con la diada de los elementos
relacionados con el manejo del estrés, lo cual tiene una lógica teórica muy importante, porque a
partir de las condiciones fisiológicas del usuario es entonces que habrá consecuencias cognitivas y
conductuales sobre del manejo del estrés. También se puede observar que el factor de
“Compatibilidad-Alcance” y “Coherencia” dentro de la “Dimensión Cognitiva” y de la “Dimensión
Conductual” están también alejados del resto de los factores, sin embargo su cercanía mayor la
presentan con la diada de “Preferencia Ambiental” y “Alejamiento-Fascinación”. Esta cercanía se
entiende ya que estos factores explican componentes del proceso de restauración ambiental.
De manera global se puede decir que la gran mayoría de los factores se encuentran
alrededor de la “VD1 Restauración Ambiental”, la cual se localiza en el centroide del modelo,
situación que nuevamente permite entender que todos los factores funcionan a partir de la
variable principal de análisis, por tanto sus mediciones son adecuadas para hablar del impacto de
esta variable dentro del contexto de los espacios verdes públicos.
248
5.3.3. Modelo de Escalamiento Multidimensional No Métrico de la
VD2 Conducta Sostenible y sus Factores
E
n la Figura 72 se puede observar el tercer modelo bidimensional donde la VD2 “Conducta
Sostenible” está representada por el asterisco rojo, mientras que sus factores son los
puntos verdes. La elipse rosa representa la diadas que se encuentra dentro del modelo. El
modelo presento tres interacciones y obtuvo un valor del coeficiente de Stress=.001 al finalizar la
estimación no lineal, mientras que la proporción de variabilidad explicada fue RSQ=.999.
En este modelo, los cinco factores de la variable están en distintas dimensiones. Dentro de
la “Dimensión Emocional-Conductual” y se encuentran los factores de conducta “Equitativa”,
“Frugal” y “Altruista”. Se entiende esta relación ya que dichos comportamientos tienen una base
emocional y conductual (dentro del terreno de lo social), gracias a que las dinámicas entre
personas (a nivel social-comunitario) y la conceptualización (dentro de la esfera de lo individual)
de lo que podrían ser derechos y oportunidades, marca la pauta de presentar o no conductas que
se relacionen con la inclusión de terceros dentro de un mismo espacio, limitación en consumo o
menor ejecución de conductas que pueden ser innecesarias y el poder ayudar al otro sin esperar
gratificación alguna. Dentro de la “Dimensión Conductual-Social” se localiza la conducta “Altruista”
en solitario, y una díada compuesta por la “VD2 Conducta Sostenible” y el factor de conducta
“Proecológica”. Este agrupamiento representa la relación más cercana entre la variable general de
este modelo y el factor de conducta proecológica, lo cual habla sobre el cuidado por el entorno es
un elemento necesario para poder hablar de sostenibilidad urbana y de elementos psicológicos
que puedan considerarse como sostenibles. También en la “Dimensión Socio-Afectiva” dónde se
encuentra está diada se encuentra el factor de “Apego”, el cual habrá que recordar que hace
alusión a los elementos afectivos que los usuarios construyen a partir de la calidad y durabilidad
de las interacciones que sostienen con el ambiente.
249
En la Tabla 75se presenta la composición de las dimensiones.
Tabla 75
Composición de las dimensiones del escalamiento de la VD2 Conducta Sostenible y sus factores
Dimensión Cuadrante Elementos
1. Emocional-Conductual
AyB Equitativa, Frugal, Altruista
2. Conductual-Social
ByC Altruista, VD2, Proecológica
3. Social-Afectivo
CyD VD2, Proecológica, Apego
4. Afectivo-Emocional
DyA Apego, Equitativa, Frugal
Nota. (N=150)
250
Dentro de la “Dimensión Afectivo-Emocional” se ubican los factores de la conducta
“Equitativa”, “Frugal” y de “Apego”. Aquí es necesario mencionar qué los elementos afectivos son
condicionantes sustanciales para la ejecución de cualquier conducta, ya sea para bien o para mal.
En este sentido y en la medida que exista un apego así el espacio público es entonces que los
elementos de equidad y de frugalidad podrán hacerse presentes. Esto indica que la socialización y
los condicionantes emocionales y afectivos permiten explicar cómo puede llegar a funcionar la
sostenibilidad psicológica en relación con el cuidado de un espacio público verde. Es entonces qué
situaciones psicosociales y psicoambientales como el arraigo y la pertenencia se pueden pensar
necesarios o importantes para poder externalizar comportamientos ecológicos; los cuales a su vez,
llevarán a una dimensión sostenible tanto del entorno, como de la conducta de usuarios del
espacio público.
Por último se puede decir que la conducta “Frugal” ubicada en la “Dimensión Conductual-
Social” y la “Dimensión Afectivo-Emocional” se encuentra mucho más cercana al centroide del
modelo que la “VD2 Conducta Sostenible”. Esto es un elemento de análisis importante porque
entonces la dimensión de frugalidad la cual podemos entender mediante las actividades que no
implican un costo mayor de lo necesario, o cuáles son a aquellas acciones y actitudes que pueden
dejar de hacerse en pro de una mejora de las condiciones del entorno, pudiera ser más
representativas o relevantes para poder hablar de condiciones de sostenibilidad. Sin embargo
también debemos considerar que el único agrupamiento dentro de este modelo no se encuentra
muy alejado del centroide, es entonces que el comportamiento frugal y el comportamiento
proecológico parecieran ser la clave para poder entender como debieran de trabajarse los
elementos cognitivos y conductuales para el cuidado de la naturaleza urbana.
251
5.3.4. Modelo de Escalamiento Multidimensional No Métrico de la
VI Diseño Urbano-Paisajístico y los Factores de la VD1 Restauración
Ambiental y la VD2 Conducta Sostenible
E
n la Figura 73 se puede observar el cuarto y último modelo bidimensional donde la VI
“Diseño Urbano-Paisajístico” VD2 “Conducta Sostenible” está representada por el
asterisco rojo, mientras que los factores de la VD1 “Restauración Ambiental” son los
puntos a ules y los puntos verdes corresponden a la VD2 “Conducta Sostenible” Las elipses
moradas representan las diadas o triadas que se encuentra dentro del modelo. El modelo presento
una interacción y obtuvo un valor del coeficiente de Stress=.001 al finalizar la estimación no lineal,
mientras que la proporción de variabilidad explicada fue RSQ=.999.
En el cuarto y último modelo es en donde se puede apreciar una integración global de todos
los factores y variables que se han analizado a lo largo de este apartado. Para su composición se
consideró incluir la “VI Diseño Urbano-Paisajístico” y los factores de la “VD1 Restauración
Ambiental” y de la “VD2 Conducta Sostenible”. El agrupamiento de factores más grande se
encuentra entre la “Dimensión Evaluativa-Restaurativa” y la “Dimensión Ajuste-Perceptible”. Este
agrupamiento se compone de los factores de “Preferencia Ambiental”, “Cognitivo-Conductual”,
“Alejamiento-Fascinación” y “Emocional”. Estos factores que corresponden a la “VD1 Restauración
Ambiental” permiten considerar que la relación entre la preferencia por entornos naturales, la
forma en cómo traducimos la información provista de estos estímulos ambientales a partir de las
posibilidades de acción dentro del lugar, y sus consecuencias a nivel fisiológico, son elementos
indispensables para que los usuarios de los parques urbanos puedan restaurarse y con ello acceder
a una percepción de bienestar más favorable en términos físicos psicológicos y psicofisiológicos.
De esta manera los elementos evaluativos y de ajuste dentro de la relación comportamiento-
entorno natural urbano, a partir de la percepción ambiental, es lo que posibilitaría la presencia de
la restauración ambiental relacionada con el diseño de la naturaleza urbana próxima.
252
En la Tabla 76 se presenta la composición de las dimensiones.
Tabla 76
Composición de las dimensiones del escalamiento de la VI Diseño Urbano-Paisajístico y los factores de la VD1 Restauración
Ambiental y VD2 Conducta Sostenible
Dimensión Cuadrante Elementos
1. Evaluativa-Restaurativa
Preferencia, Cognitivo-Conductual, Alejamiento-Fascinación, Emocional, Recuperación,
AyB
Reflexión, VI, Fisiológico
2. Restaurativa-Sostenible
ByC Fisiológico, VI, Reflexión, Equitativa, Apego, Frugal, Proecológica, Altruista
3. Sostenible-Ajuste
CyD Equitativa, Apego, Frugal, Proecológica, Altruista, Compatibilidad-Alcance, Coherencia
4. Ajuste-Perceptible
Compatibilidad-Alcance, Coherencia, Preferencia, Cognitivo-Conductual, Alejamiento-
DyA
Fascinación, Emocional, Recuperación
Nota. (N=150)
253
La única triada de este modelo se encuentra en las “Dimensiones Restaurativa-Sostenible”
y la “Dimensión Sostenible-Ajuste”, estando integrada por los factores de “Equidad”, “Apego” y
“Frugalidad”. Estos tres factores corresponden a la “VD2 Conducta Sostenible”, y reflejan de alguna
manera lo ya reportado en el modelo anterior donde los elementos afectivos son muy importantes
para la ejecución de comportamientos que socialmente permitan acceder a condiciones de
equidad, así como limitar cierto tipo de conductas que puedan considerarse innecesarias. También
se encuentra la diada con los factores “Proecológica” y “Altruista” las cuales también son
componentes de la “VD2 Conducta Sostenible”. Esta conjunción de factores de una sola variable
expone como el cuidado por el entorno puede relacionarse a partir de cómo los usuarios pueden
comportarse con los demás, sin darle mayor relevancia a condiciones socioeconómicas, de género,
identidad sexual, etc., lo cual permea en la posibilidad de que la conducta proecológica pueda
exteriorizarse gracias a una producción social adecuada y de elementos concernientes a un
condicionamiento vicario dentro del espacio público; es decir, que en la medida en que un usuario
ejecute conductas en pro del entorno, la posibilidad de qué otros usuarios que se encuentren
dentro del lugar puedan seguir el ejemplo dado, es mucho mayor.
254
Esta relación porque expone que un elemento espacial puede influir o puede tener
consecuencias dentro de una dimensión física, psicológica y psicofisiológico, traduciendo estas tres
consideraciones en el bienestar y la calidad de vida de los usuarios. Esto quiere decir que las
características de diseño urbano-paisajístico de espacios públicos verdes sí influyen en la aspectos
comportamentales y biológicos de los usuarios. Esto último permite relacionar al factor
“Fisiológico” (elemento tambi n de la “VD1 Restauración Ambiental”) qué es el más alejado de
todos los factores y que se encuentra dentro de la “Dimensión Evaluativa-Restaurativa y la
“Dimensión Restaurativa-Sostenible”.
255
256
P
ara el desarrollo de este penúltimo apartado el orden de ideas se dividirá en dos bloques
principales:
257
6.1. Contraste de Resultados
E
n la propuesta teórico-conceptual de Insch & Florek (2008), se establece que la
satisfacción de los usuarios de espacios públicos se relaciona con la diversidad de
opciones en cuanto acciones realizadas, oportunidades de vivienda, desarrollo
económico y reorganización social, las cuales aumentan la percepción de calidad de vida urbana.
En este sentido, lo primero que se puede decir es que la valoración de las oportunidades de
mejorar los aspectos de salud tanto física como psicológica es considerablemente más alta [VD1
“Restauración Ambiental” (M=7.57)] que los aspectos de diseño [VI “Diseño Urbano-Paisajístico”
(M=4.03)] y de sostenibilidad [VD2 “Conducta Sostenible” (M=3.82)]. Esto implica que la población
encuestada considera importantes aspectos de salud como la disminución del estrés percibido y
con ello aumentar una sensación de bienestar y satisfacción tanto física como psicológica.
En consonancia con lo encontrado por Cleary, Fielding, Murray & Roiko (2020), sobre
experiencias ambientales y la valoración emocional-psicológica de los espacios verdes, los
factores que componen de la VD1 “Restauración Ambiental” presentan medias más altas que los
factores de las variables restantes, sobresaliendo “Preferencia” (M=9.6), “Alejamiento-
Fascinación” (M=9.3) y “Coherencia” (M=8.9), los cuales forman parte importante de los
postulados teóricos de la restauración ambiental. También se observa que el “Fisiológicos” tiene
una media considerablemente más pequeña (M=1.3). Esto puede deberse a que en la exploración
de este factor se encontró de manera general, que la población percibe una disminución de la
ansiedad gracias a las características del lugar114.
114
Estos datos son consistentes con lo reportando sobre el contacto con la naturaleza y los niveles de estrés,
estableciendo que las exposiciones que presentan una activación física, mejoran las tareas de afrontamiento y control
(Mygind, Kjeldsted, Hartmeyer, Mygind, Stevenson, Quintana & Bentsen, 2021).
258
Este primer orden jerárquico de los factores de la VD1 “Restauración Ambiental” se
relaciona con los factores “Estética” (M=5.7), “Serenidad” (M=4.7) y “Flora y Fauna” (M=4.7) de
la VI “Diseño Urbano-Paisajístico”, que son los elementos con puntuaciones más altas, esto a su
vez se relaciona con los factores “Apego” (M=4.4), “Equidad” (M=4.4) y “Frugalidad” (M=4.1) de
la VD2 “Conducta Sostenible” que también son los de puntuaciones más altas: Es importante
mencionar que el factor de conducta “Proecológica” (M=3.7) no tiene una media representativa
en comparación con el resto de los factores de esta variable. Esto no implica una ausencia de
estos comportamientos, pero sí que existen otros elementos psicosociales, físicos y ambientales,
que pueden ser considerados más sustanciales que el solo cuidado del entorno mismo, pudiendo
entonces meditar que la presencia de conductas proecológicas va de la mano con otra serie de
comportamientos sociales dentro de un contexto urbano comunitario.
115
Estos hallazgos se relacionan con el estudio previo, ya que los autores reportan que cierto tipo de actividades
realizadas dentro de las áreas verdes, se correlacionan con la preferencia ambiental por estos espacios públicos, y
aspectos qué pueden determinar la aparición de conductas sostenibles.
259
Los autores argumentan que la teoría de la biofília acompañada de una visión
antropocentrista, altera socioculturales y psicoambientales del usuario en torno a la función,
estética y presencia de la naturaleza urbana. Lo anterior se constata al recordar que el caso de
estudio se encontraba en una situación de deterioro ecológico muy importante, lo cual obligo en
años recientes a un proceso de reordenamiento urbano tanto en diseño como infraestructura; de
tal forma que la percepción de la calidad ambiental del lugar mejoró, al igual que los servicios
prestados a la población. Esto se constata con la diversidad de usuarios y de horarios en la
asistencia, y con la propuesta conceptual de Dillon (2005), acerca de la mejora de aspectos
puntuales del diseño urbano como mobiliario, iluminación y senderos auxilia al confort psicológico
y a la sensación de alivio de los usuarios. En otra investigación sobre la importancia de la activación
y exploración entre distintos entornos urbanos, Neale, Aspinall, Roe, Tilley, Mavros, Cinderby,
Coyne, Thin & Thompson, (2020), reportan que la percepción de contraste entre distintos
componentes del entorno urbano influye en la actividad cerebral, misma que se relaciona con el
proceso de homeostasis y por ende, con la posibilidad de autorregulación y de mejorar la
percepción espacial global del entorno116.
Respecto de los modelos de los análisis de varianza, los resultados obtenidos con las
variables sociodemográficas concuerdan con lo propuesto por Zhou & Parves (2012), quienes
avalan la importancia social de los espacios verdes urbanos para una mejor resignificación y mayor
valoración de sus funciones dentro de la ciudad117. En cuanto a la diferencia entre hombres y
mujeres, está ha sido reportada por Topcu (2019), Jiménez-Rosas (2020) y Villalpando-Flores &
Terán-Álvarez Del Rey (2021), encontrando que las mujeres son las que primordialmente
presentan una valoración mayor de los espacios verdes urbanos. Lo anterior no significa que los
hombres sean ajenos a este tipo de preferencia ambiental, pero si pone en la mesa de discusión
el impacto de los roles sociales y dinámicas de vida qué influyen en la posibilidad de tener tiempo
para estar en contacto con la naturaleza urbana.
116
Es importante recordar qué los elementos de percepción y cognición se correlacionan con aspectos psicofisiológicos
y fisiológicos del organismo, gracias a que la presencia de la naturaleza urbana ayuda a la disminución de estímulos
exógenos qué merman la salud de los usuarios, y en consecuencia como perciben su calidad de vida.
117
En este sentido habrá que recordar que se encontraron diferencias significativas entre el género y la residencia en
relación con la VD1 “Restauración Ambiental”.
260
Las diferencias encontradas en los modelos de varianza de la VD2 “Conducta Sostenible”
describen a una relación importante entre el género, estado civil, residencia, y días de visita. Una
de las cosas que se pueden prever sobre estas diferencias significativas es que la condición social
y el lugar de residencia (cercano a espacios públicos verdes) son importantes para establecer
relación entre la oportunidad de ejecutar conductas sostenibles y la percepción socio ambiental
que se construye a partir de cuidar el entorno próximo. Suponiendo entonces que a mayor
oportunidad para visitar el lugar (en consonancia con la cercanía vivienda-área verde), es mayor
probabilidad de cuidar el espacio público118.
Esta idea del valor del entorno próximo a partir de su interacción, posibilidades de
apropiación y conflictos socioambientales es retomada por Teixeira de Andrade & Baptista (2017),
quienes a partir de los postulados de Georg Simmel (2005), comentan qué la interacción con el
espacio púbico fluctúa constantemente debido a que sus condiciones físicas y las necesidades-
expectativas de los usuarios, se encuentran en un constante desajuste la mayoría de las ocasiones,
generando conductas antisociales, disociaciones, poca trascendencia del contexto urbano y por
supuesto, nula importancia de su cuidado y mantenimiento. Es necesario atender estas
connotaciones negativas al considerar que la interacción con el medio sociofísico incide sobre
actitudes y acciones dentro de ese entorno urbano, por tanto la degradación socio ambiental y
cultural de los espacios públicos (incluidos las áreas verdes urbanas) son aspectos que pueden
trabajarse mediante el establecimiento de una visión ecocentrista que se refleje en la
sostenibilidad psicológica y urbana119.
118
recordando que la valoración del entorno próximo a la vivienda siempre será mucho mayor que la valoración de
otros entornos urbanos, por el simple hecho de ser un elemento cercano a la realidad circundante (Carrus, Scopelliti,
Fornara, Bonnes & Bonaiuto, en Manzo & Devine-Wright, 2014).
119
Ito, Leung & Huang (2020), sugieren que la afinidad emocional en consonancia con conocimiento sobre temas
ambientales predice eficazmente la presencia de comportamientos proecológicos, además que aumenta la motivación
extrínseca y aspectos de prosocialidad.
261
semana. Este dato se corresponde con lo encontrado por Sando & Sandseter (2020), sobre el
papel de los espacios destinados a la promoción de la salud física, y como a partir de la percepción
de affordances aumenta la frecuencia de uso y tiempo de estadía120. También es importante
mencionar qué la VD1 “Restauración Ambiental” arrojó diferencias significativas en “Escolaridad”
así como el horario y la frecuencia además que estos mismos tres aspectos también resultaron
significativos en la VD2 “Conducta Sostenible”, encontrando una ve más que existen diferencias
entre hombres y mujeres, siendo las mujeres las que puntúan más alto que los hombres. En un
estudio sobre posibles relaciones entre variables contextuales, psicológicas y ambientales
(Martin, White, Hunt, Richardson, Pahl & Burt, 2020), encuentran que la visita constante a
espacios verdes incrementa la sensación de bienestar físico y psicológico, además de asociar esta
sensación con la conectividad ambiental y conductas proecológicas.
Hasta este momento se puede observar que el cúmulo de diferencias significativas entre
las variables sociodemográficas, así como aspectos relacionados con el tiempo destinado a usar
estos espacios y la frecuencia con la que se asisten a los mismos, presentan interrelaciones que
permiten dimensionar cierto tipo de estructuras urbanas y socioambientales (Stokols &
Shumaker, en Harvey, 1981), en torno al caso de estudio. Esto quiere decir que las tres variables
en conjunto aunadas a las características sociodemográficas y dinámicas de vida de la muestra
encuestada proveen de un panorama analítico importante en cuanto a trascendencia, aprecio y
función de la naturaleza urbana próxima. Aseveración que conlleva a reflexionar sobre el valor
psicológico y ambiental del diseño urbano paisajístico al momento de incluir la necesidad de una
mejora en la salud pública y de procesos cognoscitivos y socioambientales que auspician
conductas sostenibles. Esto último puede entenderse al observar que el factor de “Alejamiento-
Fascinación” de la VD1 “Restauración Ambiental”, y el de “Apego” de la VD2 “Conducta
Sostenible”, son los elementos que sobresalen en cada uno de sus respectivos modelos de
varianza.
120
Dicho resultado afianza lo ya establecido dentro de las teorías psicoambientales, acerca de lo necesario que es
contar dentro del contexto próximo a la vivienda de espacios de recreación y descanso (Ujang, Kozlowski & Maulan,
2018) y de poder tener la opción de acceder a entornos públicos transitables, cuya percepción ambiental fortalezca los
procesos sociales del espacio comunitario (Götz, Yoshino & Oshio, 2020).
262
6.2. Preguntas de Investigación Contestadas
E
n este apartado se esbozan los resultados que permiten asegurar una comprobación
exitosa de los objetivos de investigación, y por ende se da respuesta a sus respectivas
preguntas de investigación. A continuación se discutirán cada una de las preguntas.
121
El tamaño del efecto y la potencia estadística, que en los tres casos exponen que las relaciones entre estas variables
no son productos del azar.
263
En cuanto a los factores de la VD2 “Conducta Sostenible” el factor “Altruista” (r=.47),
“Equitativa” (r=.45) y “Frugal” (r=.44) son los que presentan una relación más estrecha con la VI
“Diseño Urbano-Paisajístico”, mientras que el factor de “Negación” (r=.13) es el más alejado de
todos. Estos datos se relacionan con lo reportando por Hamilton (2021), acerca de cómo el
reforzamiento constante sobre recomendaciones para cuidar el espacio, tiene mayor relación con
conductas sostenibles, además que estas acciones son replicadas por los usuarios, aumentando
los niveles de inclusión en tareas de cuidado y de recomendaciones entre ellos mismos122.
Los modelos de regresión lineal simple exponen indicadores de varianza explicada que
resultan importantes dentro de los parámetros de investigaciones sobre diseño y aspectos
socioambientales. En el caso del modelo de regresión entre la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” y la
VD1 “Restauración Ambiental”, se encontró una varianza explicada arriba del 34%, mientras que
el segundo modelo con la VD2 “Conducta Sostenible” se reporta una varianza explicada de 20%.
122
Es importante acotar que los resultados de ambas variables dependientes son consistentes debido a que los factores
más cercanos en los modelos de correlación también resultaron significativos en los modelos de análisis de varianza en
sus análisis respectivos.
264
En el modelo de escalamiento multidimensional de la VI “Diseño Urbano-Paisajístico” con
sus factores se observan relaciones entre las dimensiones contemplativas, de valoración estética,
con aspectos de origen natural y construido que terminan por mostrar cuáles son aquellos
elementos concernientes al proceso de diseño de un espacio público que pueden ser más
importantes o mejor valorados por los usuarios potenciales. De esta manera factores como la
“Diversidad”, “Flora y Fauna”, “Ornamentación”, “Diseño Paisajístico” y “Serenidad” se
encuentran muy cercanos a la variable independiente123.
La trascendencia de estos factores (que resultaron ser los mejor evaluados por la
población) se apoya en la hipótesis propuesta por Hooper, Foster, Knuiman, & Giles-Corti (2021),
quienes aseguran que la inclusión de los usuarios en el desarrollo y diseño de espacios urbanos
acorde a las nuevas visiones del urbanismo contemporáneo (urbanismo biofílico), incrementa el
sentido de comunidad, la salud mental y una valoración mucho más afectiva por los espacios
públicos. Todo ello gracias a la inclusión de las necesidades y expectativas durante el proceso de
toma de decisiones, siendo entonces que los elementos naturales, van más allá de una dimensión
ornamental y estética, funcionando como estímulos que aumentan la conexión emocional con el
usuario, y con estados anímicos positivos a nivel individual y colectivo.
Esta cercanía entre dichos elementos de naturaleza psicológica con aspectos meramente
espaciales permite afirmar que se comprueba la primera hipótesis de investigación: que las
cualidades restauradoras de elementos de diseño urbano paisajístico de espacios públicos verdes
sí influyen en el proceso de restauración ambiental y en la ejecución de conducta sostenibles en
los usuarios.
123
considerando además que esta variable se encuentra en el centroide del modelo, por tanto la precisión respecto de
la ubicación de los factores en el escalamiento resulta en un modelo adecuado.
265
Esta relación entre la satisfacción ambiental por un espacio público y el bienestar subjetivo
fue estudiada por Andrade, Hondula, Larson & Lerman (2021), encontrando que el aumento de la
percepción de calidad de vida en función de un lugar público verde, es directamente proporcional
con una satisfacción y apreciación que son resultado del mantenimiento y cuidado de las
condiciones físicas y ambientales de los espacios comunitarios próximos124. Esta Importancia de
la condición psicofisiológica a nivel individual sobre la generación de elementos socioculturales y
ambientales de terceros, se confirma al momento de dar cuenta que en el modelo de regresión
lineal se obtiene una varianza explicada de casi el 50%. Este dato es indispensable porque
responde a esta segunda pregunta de investigación, y permite aseverar que en la medida en que
un individuo se encuentre en buenas condiciones, y su percepción ambiental sea favorable acerca
de los elementos físicos y de diseño del espacio público, es entonces que habrá mayor disposición
para presentar conductas sostenibles; tal como lo establecen Van Riper, Lum, Kyle, Wallen, Absher
& Landon (2021) en su estudio sobre valores, motivaciones e intenciones para presentar
conductas proecológicas, reportando que la interacción con espacios que auxilien en la
minimización de cargas emocionales, aumenta la probabilidad de una mejor valoración de
conductas que cuiden el entorno próximo.
Vale la pena meditar acerca del valor social comunitario de comportamientos cómo lo
equitativo, frugal y proecológico, en conjunto con procesos psicosociales y emocionales como el
apego, que son cuatro aspectos necesarios para determinar el antecedente de una conducta
sostenible. Y es que no se debe olvidar que la dimensión social de las sostenibilidad psicológica
requiere de un buen funcionamiento de los procesos cognitivos dentro del terreno de lo
individual. Mucho de esto se debe a que gran parte del repertorio conductual que se genera
dentro de interacciones en espacios abiertos o con terceros se construye gracias a múltiples
condicionamientos vicarios y por supuesto a la inclusión de otros aspectos como las actitudes,
creencias y la misma conectividad ambiental que genera en el usuario un interés y necesidad de
resguardar la integridad del espacio público.
124
Esto se puede constatar recordando que entre los aspectos mejor valorados del caso de estudio, se encuentra la
belleza del lugar (la cual a su vez se relaciona con la exposición elementos verdes), y la calidad del lugar (significando
no sólo el mantenimiento que se le da al espacio público sino también la limpieza que se percibe tanto en sus áreas
verdes como mobiliario y otras zonificaciones).
266
En los modelos de escalamiento multidimensional de las dos variables dependientes, se
puede observar en primer lugar qué elementos actitudinales, cognitivos, conductuales y
fisiológicos, están presentes dentro de la evaluación del proceso de restauración ambiental de la
muestra encuestada. De esta manera la preferencia por espacios verdes, la oportunidad de
alejarse y de adentrarse a explorar el lugar se relaciona de manera muy cercana con las
posibilidades de reducción del estrés percibido así como reordenar ideas y pensamientos gracias
a una exposición a estímulos ambientales naturales positivos, y la oportunidad de alejamiento de
elementos estresantes fuera del contexto de un área verde125. También se puede observar como
las dimensiones conductuales, sociales y afectivas son relevantes para entender cómo se entiende
la sostenibilidad psicológica dentro de un espacio público. En este sentido, Koon, Chan & Sharma
(2020), argumentan que los elementos provistos por la sociedad y la cultura, moderan la relación
entre la intención y la acción proecológica, de tal manera que las acciones sostenibles, deben
estar supeditadas a un desarrollo sociocultural que permita un razonamiento puntual de las
consecuencias a mediano y largo plazo de la conducta proecológica.
125
Al respecto de esta posibilidad de movilidad y toma de decisión, Lis & Iwankowski (2021), mencionan que la
necesidad de alejamiento e intimidad son dos elementos frecuentes al momento de considerar asistir a un parque
urbano; además de buscar un refugio para minimizar el estrés percibido.
126
Este argumento es retomado por Wai Li, Mei, Li & Lee (2020), para poner en la mesa de discusión el posible impacto
que pueden tener las creencias dialécticas, sobre la ejecución de conductas protectoras del ambiente, estableciendo
que el carácter evolutivo de dichas ideas sobre lo que se debe cuidar, como hay que hacerlo y cuando, ocasiona que
estas acciones no siempre sean parte del repertorio conductual del individuo.
267
Esta interacción entre el bienestar percibido y el cuidado del entorno circundante permite
afirmar que se comprueba la segunda hipótesis de investigación: que el proceso de restauración
ambiental sí contribuye a la aparición de conductas sostenibles en usuarios de espacios públicos
verdes.
Por último para la tercer pregunta de investigación, ¿En qué medida la correlación entre el
proceso de restauración ambiental y las conductas proecológicas incide en la preservación de las
condiciones físicas del diseño urbano paisajístico de espacios públicos verdes? el modelo de
regresión lineal múltiple obtuvo una varianza explicada de un 35% con las dos variables
dependientes indicando que la presencia de la restauración ambiental y las conductas sostenibles
posibilita que los usuarios procuren el cuidado físico del área verde pública. Este hallazgo se
relaciona con lo planteado por Wnuk, Oleksy, Toru´nczyk-Ruiz & Lewicka, (2021), sobre como la
representación psicológica del espacio es fundamental para generar arraigos ambientales-
comunitarios que faciliten el intercambio social con otros individuos, lo cual se traducirá en una
modificación del significado dentro de las esferas, ambientales, sociales, culturales y
psicológicas127. Este proceso implicaría que la restauración ambiental y la conducta sostenible,
son variables benéficas para la percepción ambiental de las condiciones espaciales.
127
Los autores hablan del significado del espacio como resultado del conjunto de interacciones benéficas y de la
percepción de apertura o cierre, con lo cual se podrán generar mayores relaciones sociales y ambiental, tanto con otros
individuos, como con el espacios mismo.
128
Estos resultados son consistentes con lo reportado por Olafsdottir, Cloke, Schulz, Van Dyck, Eysteinsson,
Thorleifsdottir & Vögele (2020), sobre la disminución del estrés fisiológico a partir de la baja de los niveles de cortisol,
gracias a la exposición dinámica (exploración) dentro de entornos verdes; además de mejorar las capacidades
cognitivas.
268
Esta ubicación de los factores dentro del escalamiento permite ver cómo interactúan
elementos evaluativos, sensoperceptuales y de ajuste psicológico con los aspectos de la
restauración ambiental y de las conductas sostenibles. Esto es importante debido a que expone
el beneficio de la presencia de componentes psicológicos, hacia la naturaleza urbana próxima y
sus características de diseño; tal y como lo menciona Park (2020), sobre la importancia de los
atributos espaciales y sociales que influyen en la creación de un sentido de comunidad que
terminará por beneficiar las condiciones sociofísicas el espacio público verde.
269
270
U
na de las afirmaciones con las que se puede iniciar este apartado es que la salud física
y psicológica se encuentra influenciada por múltiples variables contextuales, las cuales
de manera individual y en conjunto generan problemáticas que traspasan el umbral de
lo físico y psicológico. También se puede decir que la salud pública está sometida por
condicionantes sociales y ambientales, mismos que recaen en el diseño y planeación urbana de
espacios públicos. De igual forma, se da cuenta que los elementos emocionales, anímicos y
comportamentales de los residentes de las ciudades, son beneficiados o perjudicados por las
alteraciones físicas de los entornos inmediatos; siendo importante entonces que los seres
humanos cuenten con la opción de acceder a espacios que permitan generar sentimientos y
sensaciones favorables y positivas; percibiendo las consecuencias de estos actos favorecedores,
en la dimensión sostenible de los espacios públicos verdes. Tan es así, que investigaciones con un
enfoque desde las Ciencias Sociales, Economía, Arquitectura y Urbanismo, han fijado su atención
hacia el papel de la naturaleza dentro de la dinámica biopsicosocial de nuestra especie. En este
sentido, los estudios a partir de una visión arquitectónico y urbanística, se han visto beneficiados
al contar con metodologías para el estudio del diseño de estos ambientes antropogénicos.
271
y estabilidad emocional, y con ello comprobar si ambos elementos son detonantes de conductas
sostenibles. Es entonces que al decidir por una postura positivista-racionalista-deductivista para
la planeación metodológica de este proyecto, se generó conocimiento certero sobre la existencia
de estas variables dentro del caso de estudio, y todavía más importante, la comprobación de
relaciones bidireccionales y unidireccionales entre los fenómenos estudiados.
Habrá que recordar que las aportaciones anglosajonas al desarrollo de la Psicología como
una Ciencia partiendo de una base numérica son muy importantes, con lo cual podemos entender
el porqué de la presencia de un fenómeno de cuantificación. Además que esto nos lleva a un
último punto respecto a la estructura metodológica del presente proyecto, lo cual es un indicador
del cambio de perspectiva sobre los fenómenos conductuales y socioambientales, situación que
permite entre ver que la investigación aplicada sobre ambientes diseñados y comportamiento
humano, puede tener importantes aportaciones al desarrollo teórico y analítico del estudio de la
conformación de los entornos urbanos. Además se debe considerar que la inclusión de la
dimensión psicológica en el diseño urbano para explicar la existencia de patrones que conlleven
a niveles de sostenibilidad psicológica deseable dentro de los espacios públicos verdes, no es una
veta explotada dentro de la investigación en urbanismo. Esta relación entre lo natural, su diseño
y sus repercusiones sobre los usuarios, generan puntos de interés particulares dentro del estudio
de ambientes restauradores, como el caso del estrés fisiológico y psicológico, atención dirigida,
sensación de bienestar, valoración estética y conectividad con la naturaleza. Esto permite una
toma de decisión sobre la aplicación de pautas metodológicas, como la selección de un diseño de
investigación, e incluso el tipo de muestreo utilizado.
272
Todo lo anterior permite dimensionar que la investigación aplicada sobre entornos
urbanos, requiere de una visión estructurada que auspicie un estudio puntual de elementos
sociales, culturales, ambientales y psicológicos de la Ciudad. Por lo tanto, y considerando lo
relatado líneas arriba, la inclusión de la psicología ambiental como herramienta para el desarrollo
teórico, metodológico y aplicado del urbanismo, con la finalidad de acrecentar los planteamientos
entorno a la Sostenibilidad y bajo una óptica cientificista, ofrece escenarios potencialmente
satisfactorios para la generación de conocimiento multi y trandisciplinario que pueda responder
a cuestionamientos contemporáneos del estudio de la ciudad y sus componentes. Si
consideramos entonces que la génesis de este proyecto se encuentra dentro de una visión
transdisciplinaria, se puede asegurar que la línea de investigación desarrollada, los tópicos
abarcados en el marco teórico, y la construcción metodológica que permitió análisis psicométricos
y estadísticos para la comprobación de las hipótesis planteadas y la consecuente resolución de las
preguntas de investigación, constituyen un cúmulo de decisiones acertadas no solamente en la
recopilación de resultados favorables, sino también en un desarrollo teórico conceptual.
273
Por eso desde la etapa inicial de este proyecto, se propuso que las herramientas teóricas,
conceptuales y metodológicas provistas por las ciencias del comportamiento, serían engranes
clave para un buen inicio, desarrollo y término. Y es que no hay que olvidar que la psicología
ambiental cuenta con toda una tradición en el desarrollo de la ciencia básica y aplicada, que
permite verla como una autoridad al momento de adentrarse en el estudio de la relación entre el
medio ambiente y el comportamiento humano. Y si a esto le sumamos qué el urbanismo mediante
sus propios procesos evolutivos teórico-conceptuales también ha logrado colocarse como
autoridad sobre el desarrollo de proyectos e investigaciones acerca de la ciudad, tenemos como
resultado un proyecto de investigación que descansa sobre dos campos del conocimiento lo
suficientemente fundamentados como para exponer y justificar interrelaciones tanto de
conceptos, teorías y metodologías que provengan de ambas disciplinas.
274
Sin lugar a duda uno de los elementos a considerar que debiera mejorarse para futuras
investigaciones es el aumento del tamaño de la muestra. Recordando que al inicio de la
recolección de los datos en el caso de estudio se presentó también el inicio de la pandemia, por
lo que ya no fue posible el poder acceder a una población mayor, debido al confinamiento que
sufrió el país entero durante casi todo el año 2020. Sin embargo habría que decir que en términos
estadísticos el tamaño de la muestra utilizada para los análisis de este proyecto de investigación
es suficiente, debido a que las teorías en estadísticas y en procesos de muestreo establecen que
una muestra por arriba de los 60 sujetos puede arrojar resultados significativos, siempre y cuando
los indicadores de fiabilidad y validez también cumplan con los parámetros establecidos. Esto
último se logra en el proyecto, con lo cual el tamaño de la muestra utilizado es suficiente para
avalar los resultados encontrados.
Una segunda recomendación para futuras investigaciones dentro de esta línea teórico-
conceptual, es en la segmentación de las escalas de medición utilizadas y con ello poder
diversificar otros objetivos de investigación. La viabilidad de este futuro camino es muy alta
gracias a que las escalas presentaron niveles de confiabilidad válidos con población mexicana, por
lo tanto son funcionales para la recopilación de datos en otros casos de estudio y con otro tipo de
variables. Esto es muy importante porque permite ampliar el espectro de análisis de la relación
medio ambiente y comportamiento humano, con lo que se puede dar continuidad especificando
en otros tópicos de interés sobre como el diseño urbano-paisajístico puede o no influir sobre otra
serie de aspectos relacionados de la conducta o de procesos psicosociales y ambientales propios
de la ciudad.
275
276
D
urante las últimas tres décadas la literatura científica ha provisto de evidencia teórica
y empírica acerca del impacto de las características físicas, espaciales, sociales y
ambientales de la ciudad sobre aspectos psicológicos, físicos, fisiológicos y emocionales
de sus habitantes. Esto ha llevado a mostrar intereses de investigación particulares acorde a las
condiciones contextuales y sociodemográficas de las ciudades y sus diferentes escenarios de
conducta, así como el tipo de interacción que permea en dinámicas socioculturales y ambientales.
277
Desde un panorama global, la composición y naturaleza de este proyecto expone diversas
oportunidades para el campo del urbanismo, fortaleciendo líneas y enfoques de investigación que
se vean favorecidas con las herramientas y métodos analíticos provistos de otro campo del
conocimiento; específicamente lo aportado al estudio de la ciudad desde la psicología ambiental.
Un ejemplo de ello es la información presentada en el Capítulo 1 “Psicología Ambiental y
Urbanismo”, donde se menciona como las visiones del estudio de la conducta humana tanto a
nivel individual como colectivo, ayudan al entendimiento del fenómeno urbano, y con ello
conformar una serie de paradigmas que explican cómo se relacionan los escenarios urbanos con
sus habitantes, a partir del tipo de interacciones, necesidades espaciales, elementos ambientales
de la realidad próxima o procesos sociológicos adscritos al desarrollo de grupos sociales.
278
La interrelación de variables subjetivas y contextuales importa entonces por sus
implicaciones directas y colaterales sobre los aspectos de salud pública tanto a nivel individual
como colectivo. Por tanto, elementos objetivos como el diseño de espacios públicos verdes,
puede beneficiar o perjudicar la salud y el bienestar percibido; situación que determinará que
hace la gente, cómo se comporta, que piensa de sus acciones y qué tanta motivación y apertura
existe para generar un cambio cognitivo y conductual favorable hacia ellos y con el espacio
urbano. Hay que recordar que esta modificación en el pensamiento ambiental sobre el área verde,
es la punta de lanza para futuros comportamientos sostenibles (y en consecuencia proecológicos),
y que si no hay un cambio de paradigma psicosocial sobre la relevancia de estos ambientes
naturales dentro de la ciudad, su promoción, cuidado y mantenimiento será difícil.
Y es esta visión sociofísica de los ambientes antropogénicos la pieza clave para poder
encontrar una lógica socioespacial y un sentido psicoambiental que posibilite de oportunidades e
interacciones que puedan fortalecer el arraigo, pertenencia e identidad urbana. Esto por supuesto
requiere de considerar que la función y permeabilidad de los espacios públicos verdes deben
anclarse a la presencia, función y permeabilidad de otro tipo de espacios urbanos (vivienda,
educación, consumo, trabajo, etc.), de tal suerte que el área verde pública es un elemento dentro
de la traza urbana, que a partir de sus características de diseño cubre las necesidades espaciales,
sociales, afectivas, culturales y ambientales de la población, mejorando la percepción de calidad
de vida y aspectos de salud pública a partir de tener acceso y disfrute por espacios naturales que
estén en buenas condiciones físicas y ambientales.
Los resultados de esta investigación demuestran lo importante que son las condiciones del
contexto urbano verde público en la imagen urbana, percepción ambiental, alteraciones
emocionales, conocimiento ambiental, preferencia ambiental, estructuras socioambientales y
bienestar físico y psicológico. Estos elementos que terminan por constituir una visión sobre la
calidad de vida urbana, exponen claramente que la presencia y asistencia a espacios públicos
verdes resulta imperativo para entender como la gente ve, percibe, entiende y usa los lugares de
una ciudad, destacando entonces cuatro aspectos finales de esta investigación:
279
1) El diseño biofílico facilita materializar oportunidades de conexión con elementos
naturales necesarios para mejorar la cognición y percepción ambiental de las
cualidades restauradoras de la naturaleza urbana próxima. Logrando así, trabajar
procesos psicosociales y emocionales como el arraigo, pertenencia e identidad, que de
alguna manera beneficiarán procesos psicofisiológicos como la homeostasis, atención
dirigida y reducción del estrés.
2) Esta postura muy cercana a una (muy) necesaria visión ecocentrista del entorno urbano
circundante, generará cambios paulatinos en los tipos y formas de interacción que el
usuario construye con las áreas verdes públicas, teniendo como resultado un aumento
de los componentes psicológicos, sociales y ambientales que inciden en la valoración
individual del bienestar subjetivo, y por ende, en la calidad de vida urbana percibida.
280
Es en este punto dónde el estudio de la naturaleza urbana próxima y la sostenibilidad
psicológica se vuelve en una propuesta teórico-conceptual importante gracias a que permite
integrar elementos naturales y psicológicos con el diseño urbano, logrando así un planteamiento
solido teórico conceptual sobre el estudio de espacios públicos verdes; además de fortalecer otros
tópicos urbanos relacionados con estos lugares como la generación de islas de calor, aumento en
la percepción de la temperatura ambiental, extinción de la flora y fauna urbana, crecimiento en
la aglomeración y percepción de hacinamiento, aumento en la huella de carbono y la percepción
del cambio climático. Todo esto es un indicador de lo necesario que es una infraestructura verde
pública (funcional y saludable) para generar anclas socioambientales entre el diseño y la conducta,
y como esta diada se refleja en juicios estéticos, de calidad y de riesgo alrededor de la toma de
decisiones de cuidar o no dicho entorno público. Se puede entonces entrever que estos aspectos
brindan beneficios sociales, urbanos y ambientales, cuyas correlaciones con la naturaleza y
función del organismo de nuestra especie, aseguran que brindar acceso a entornos urbanos libres
de agentes estresores y anomia sociales, se optimiza la vida urbana y se da pie a la presencia y
permeabilidad de elementos positivos de la conducta, emoción y salud psicofisiológica y
socioambiental.
281
En la Tabla 78 se presentan algunos aspectos, recomendaciones y consideraciones de
cómo se relacionan específicamente los factores de las variables de este estudio, y como o porqué
pueden y deben considerarse al momento de analizar/diseñar un espacio verde público:
Tabla 78
Correspondencia de aspectos físico y psicológicos de los factores de las variables metodológicas a considerar en el proceso de evaluación y diseño de áreas verdes públicas.
VI DISEÑO URBANO PAISAJÍSTICO
Actividades Ornamentación Diversidad Calidad Zonificación Fauna Flora Serenidad Diseño UA Diseño P Áreas Verdes
Los senderos El diseño Todas las
Senderos Bancas
El diseño conducirán a debe generar zonas deben Zonas con
sinuosos y Mantenimien Los senderos Presencia de ergonómicas
Alejamiento-
Fascinación
Espacios El diseño de
Ubicación El diseño de Contenedore Las exponer que entre las
Distinción Distinción La destinados a las áreas
estratégica flora genera s siempre al diferencias cosas se zonificacione
entre entre zonas interacción la verdes debe
de mobiliario interés para alcance en el uso de pueden s del lugar
senderos que que con la fauna contemplació motivar a la
urbano, así una visual y cerca la flora hacer ser, ayuda a
comuniquen comuniquen beneficia la n con exploración,
como zonas exploración de zonas de permiten por donde se entender el
a zonas diferentes preferencia mobiliario por su
de mayor del mayor identificación puede lugar y poder
diferentes actividades ambiental propicio para novedad y
actividades lugar afluencia y movilidad acceder y por discernir las
el descanso expectativa
donde actividades
recorrerlo
El diseño El diseño es
La
Poder El valor debe ser un estímulo Limpieza
La La limpieza percepción
Mobiliario en distinguir estético de La presencia agradable a que debe física en estas
combinación del lugar y la La diversidad de calidad
buenas accesos y las zonas del de fauna es la vista en beneficiar la áreas
Preferencia
282
El diseño
La diversidad La emoción La presencia La calma El diseño del
El arreglo de debe Diversas
de por de animales provista por lugar
Percibir flores de emocionar tonalidades
actividades actividades es un espacios necesita
Diversificar El arreglo de limpieza y varios por de verde
es un variadas al aspecto que verdes emocionar a
Emoción
283
Mobiliario de El diseño
descanso es debe Estar en
La
importante Tener acceso comunicar lugares
convivencia
tanto en a zonas libres que dentro verdes con
con animales La belleza El diseño de
Pista de La belleza del La limpieza zonas de ruido y del lugar se ayuda de
intercalar no nocivos percibida de las áreas
caminata/cor diseño en el lugar y específicas actividades puede mobiliario y
actividades beneficia las la naturaleza verdes debe
rer, que influye en mobiliario como físicas son descansar y lejos de
Recuperación
consumo residuos, por Estos tres elementos tienen componentes cognitivos y conductuales que son resultado de un repertorio
moderado y lo que la
a traer percepción
conductual ya establecido, interacciones socioambientales significativas, expectativas y objetivos
alimentos del de belleza personales. Esto quiere decir que la dimensión frugal, altruista y sostenible descansa en una plataforma
hogar aumenta muy subjetiva, lo cual permite que sean resultados colaterales de la interacción de otros factores como el
Percibir caso de apego, negación, autoimagen y asertividad.
Mensajes
prosocialidad
que
logra en los Lo anterior permite entrever que la relación con pautas de diseño es mediante la inclusión de otras
promuevan
usuarios una
variables, cuya relación con aspectos físico-espaciales sea mucho más clara, haciendo evidente la
Altruista
la
sensación de
socialización permeabilidad del papel del diseño urbano-paisajístico sobre la conducta humana, más allá de lo que
comunidad,
y el respecto
mejorando el pudiera estar a primera vista.
en todas las
entorno
zonificacione
socioambient Por supuesto que esto no demerita la presencia/ausencia de estos componentes en el estudio de las
s
al
dinámicas ambientales y socioculturales de las áreas verdes y los espacios públicos. Al contrario. Hoy día y
Mensajes La belleza
sobre la escénica dentro de una dimensión de sostenibilidad ambiental y psicológica, son elementos necesarios para
importancia tiene efectos entender el proceder de los usuarios y como se gestan los planes sociales de estos lugares, pero siempre
Equitativo
del respecto positivos en recordando que algunos aspectos de la conducta, son consecuencia directa, o en este caso indirecta, de la
para todos la idea de
los usuarios y inclusión y presencia y relación de otros fenómenos, como el resto de los factores de la conducta sostenible, y por
el lugar es respeto, por supuesto de la restauración ambiental.
para uso de el bienestar
todos percibido
284
El diseño que El valor de lo
Canchas de Se deben Los lazos
La mezcla de se evalúa Un diseño de verde
juegos en entrelazar emocionales
Percibir El contacto colores y como bello áreas verdes "natural",
Mobiliario y equipo, zonificacione con el
limpieza y con otras texturas son genera catalogado aunado a su
zonificacione La belleza del individual, s y senderos espacio
lugares para especies es muy bien identificación como bello calidad física
s diversos diseño es un infantiles y para la libre ayudan a la
colocar necesario por valoradas e y lazos genera lazos tiene
estratos elemento zonas de exploración y sensación de
Apego
individual atención y la percepción que inviten al cuidado y visual a zonas propio y procesamient
mejora la aumenta el posibilidades
beneficia la percepción espacial e cuidado y respeto por con flora, emocione, o de
toma de tiempo de de uso,
comunicació sobre lo idea de respeto por las plantas, mejora la influye en la información,
decisión, y la uso y la influye en el
n social y la importante apertura y la fauna del pasto y atención y asistencia y por lo que se
preferencia promoción nivel de éxito
toma de para mejorar conexión con lugar árboles del disminuye el la toma de clarifican la
ambiental de acciones de las
decisiones el lugar otros lugares lugar estrés decisiones toma de
proambiental actividades y
y actores decisiones y
es toma de
acciones
decisión
Nota. Es importante recordar que varios factores de las variables dependientes son de naturaleza psicológica, por lo que constituyen la respuesta esperada a partir de la estimulación de
aspectos físicos del diseño.
285
En la Tabla 79 se presenta un análisis FODA de los elementos más representativos
relacionados con aquellos factores sociales, ambientales y psicológicos que pueden beneficiar el
estudio y previsión de la sostenibilidad física y psicológica de un espacio público verde.
Tabla 79
Elementos positivos y negativos relacionados con la sostenibilidad ambiental y psicológica de la naturaleza urbana próxima.
Fortalezas Debilidades
Factores
1. Elementos que unifican el paisaje 1. Falta de mobiliario o mantenimiento de
socioambientales 2. Informan de ubicaciones estratégicas este
s 3. Proveen de servicios diferentes a otros 2. Percepción de inseguridad por mal
lugares estado físico
4. Generan sentido de sociedad 3. Problemas de salud ambiental y social
Factores
4. Espacios en abandono por su estado
socioculturales físico
Oportunidades
1.1. Promover actividades de integración
1.1. Mobiliario urbano adecuado a las
1. Promueven la socioambiental para una mejor
intenciones y servicios del lugar
socialización y conexión valoración de la naturaleza
2.2. La integración de los usuarios a partir
ambiental 2.2. Promover el uso de estos espacios para
de ofrecer calidad espacial, ayuda a
2. Integran al usuario a un una mejor percepción ambiental del
disminuir la percepción de inseguridad
contexto urbano benéfico contexto urbano y como referentes
3.3. Modifica la importancia de la salud
3. Modifican el concepto y socioculturales
social (mental y física) por la
valor de ciudad 3.3. Promover espacios dedicados
revaloración de la ecología urbana
4. Promueven planes exclusivamente al mejoramiento de la
4.4. Los referentes culturales apoyados en
socioculturales que salud psicosocial
actividades comunitarias organizadas
benefician la integración 4.4. Estos espacios modifican el sentido de
por los usuarios y auxiliadas por el
social arraigo y preferencia por su valor
diseño
estético (diseño) y ambiental (naturaleza)
Amenazas
1.1. Mobiliario urbano o elementos de
1.1. El comercio puede tener espacios diseño que eviten la instalación
determinados con horario y sin ser definitiva de comercio
permanentes 2.2. La conectividad ambiental ayuda a la
1. Invasión comercial 2.2. La ubicación estratégica de integración social y cuidado físico que
2. Hacinamiento y zonificaciones puede evitar saturación en se refleja en la mezcla de diversos
aglomeración determinados horarios sectores socioeconómicos
3. Focos de delincuencia y 3.3. Iluminación efectiva y reiterativa, así 3.3. Revisión de la salud ambiental de la
antisocialidad como cercanía con otras áreas urbanas y flora y fauna, así como inversión
4. Poca inversión para oportunidades de movilidad gubernamental para enfrentar posibles
mantenimiento 4.4. No invertir en el mantenimiento genera focos de inseguridad
abandono y poca importancia 4.4. El cuidado del lugar debe ser acorde
socioambiental, aumentando la con las necesidades del área, así como
posibilidad de ser un espacio inerte constante para aumentar la preferencia
ambiental y el cuidado
Nota. Estos elementos pueden utilizarse dentro de una fase evaluación PRE y POST ocupación que ayude a la diseño del
programa de necesidades durante el proceso de diseño y sus evaluaciones posteriores.
286
Es importante recordar que el valor escénico de los espacios públicos verdes dentro de la
ciudad, sirve como atractivo turístico, especialmente cuando existen vialidades que ayuden a la
movilidad. Esto por su puesto termina por relacionarse con la integración de este espacio con el
entorno inmediato, el cual se inserta en un entorno macro, logrado así extrapolar la importancia
de la naturaleza urbana a otros espacios análogos y la ciudad misma.
Por lo anterior, la creación de espacios verdes de calidad (física y ambiental) ya sea con un
proceso de reordenamiento urbano o como nuevos espacios sin algún antecedente, funciona
como un factor importante para la valoración de la imagen urbana, y con ello la inclusión de una
dimensión sostenible en términos ambientales y psicológicos. Sería importante mencionar que la
calidad y estética de todo diseño de cualquier espacio urbano no es de ninguna manera sustituto
del compromiso para su mantenimiento y resguardo. Se torna relevante entonces que así como
el diseño urbano paisajístico debe de proveer de una función, calidad y estética siempre en
consonancia con las necesidades, requerimientos y aspiraciones (en la medida que el mundo real
lo permita), los usuarios potenciales necesitan modificar la visión y expectativa que se ha
construido en términos históricos en torno a la presencia de un espacio público. Esto permitirá
entender que todos los usuarios, desde quienes lo usan como parte de sus actividades diarias,
hasta aquellos que solamente lo ven cómo un espacio transitorio, tienen obligaciones y
responsabilidades para la preservación de las condiciones tanto del diseño como de su naturaleza
urbana. Lo anterior es ineludible porque da pie a discusiones más certeras sobre las implicaciones
de lo sostenible en cualquiera de sus dimensiones dentro del contexto urbano.
287
Finalmente. Parte de las funciones de una investigación a nivel doctoral es él expandir
conocimientos ya establecidos, y contribuir con aproximaciones diversas el espectro de análisis de
fenómenos particulares del mundo moderno. La composición de esta obra desde su concepción
hasta sus líneas resolutivas tuvo como objetivo el poner en la mesa de discusión, el papel de la
conducta respecto del presente y futuro de nuestros entornos urbanos; específicamente las áreas
verdes, y esto es básicamente por lo necesarias que son en el día a día. Este motor permitió iniciar
con una búsqueda exhaustiva y con la consecutiva recolección de las piezas necesarias para el
diseño de una maquinaria teórico-conceptual-metodológica que pudiera dar respuesta a tres
preguntas de investigación; las cuales se respondieron satisfactoriamente. No es una obra
perfecta. Pero se acerca (a juicio de quien redacta estás líneas) a un trabajo ordenado, pulcro, con
decoro y peso para alcanzar la meta que inició esta empresa hace cuatro años.
Se espera y pretende entonces que la presente obra pueda funcionar como base guía para
futuros acercamientos teóricos y aplicados que tengan como punto nodal el binomio medio
ambiente-comportamiento humano. El orden teórico utilizado y la cronología de eventos relatados
permite observar el proceso evolutivo en los paradigmas del pensamiento humano que sostienen
la información que aquí se presenta. Además de exponer otras formas de aproximación al objeto
de estudio, que de igual forma que las ya conocidas históricamente, tiene aportes conceptuales y
analíticos que vale la pena voltear a ver y considerar. Y es que solo de esta manera se podrá
continuar con el diseño de caminos trandisciplinarios que converjan en un solo fin: apuntalar la
generación de conocimiento teórico y aplicado del urbanismo contemporáneo, con el propósito de
contribuir a la mejora de las condiciones de vida dentro de las ciudades que habitamos.
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Aspinall, P.: 99, 104, 120, 260, 294, 316, 319, 328
Atran, S.: 101, 291
Auburn, T.: 90, 308
Austen, M.: 88, 330
Austin, D.: 52, 328
Ayala-Azcárraga, C.:88, 291
B
Baasell-Tillis, P.: 137, 291
332
Berto, R.: 110, 116, 293, 318 Casado, A.: 127, 313
Bertoldo, R.: 141, 293 Casaló, L.: 91, 292
Bishop, D.: 110, 329 Castel, P.: 91, 294
Bjerke, T.: 56, 293 Castells, M.: 80, 295
Black, J.: 143, 306 Castro, L.: 138, 298
Blake, J.: 152, 153, 293 Castro, P.: 141, 293
Bloodhart, B.: 132, 324 Castro, R.: 140, 295
Bloom, J.: 82, 293 Castro, S.: 41, 295
Bogner, F.: 143, 308 Carver, A.: 84, 324
Böhm, G.: 122, 293 Cerin, E.: 82, 320
Boland, M.: 28, 299 Cerrato, J.: 55, 291
Bolderdijk, J.: 65, 308 Chacalo, A.:33, 312
Bonaiuto, M.: 68, 137, 261, 293, 295 Chan, R.: 267, 309
Bonnes, M.: 68, 79, 122, 137, 138, 139, 173, 261, 293, 295, Chance, P.: 18, 295
297, 298, 303, 314 Chandler, L.: 52, 312
Bonsignore, R.: 35, 293 Chang, C.: 116, 295
Borge, A.: 88, 326 Chapman, A.: 90, 308
Bosman, C.: 91, 330 Chemers, M.: 79, 290
Bounds, M.: 37, 294 Chen, P.: 116, 295
Bourdeauhuij, I.: 50, 326 Christiansen, L.: 82, 320
Bourg, G.: 91, 294 Churchman, A.: 68, 71, 99, 133, 137, 142, 155, 292, 293, 296,
Bousfield, A.: 141, 292 297, 303, 318, 329
Boyce, P.: 72, 294 Cimprich, B.: 102, 120, 324
Breiting, S.: 134, 294 Cinderby, S.: 260, 316
Brendgen, M.: 88, 326 Civera, C.: 18, 296
Brewer, G.: 49, 310 Clancy, J.: 102, 320
Brewer, M.: 104, 319 Clark, C.: 154, 303
Brooks, A.: 82, 294 Clayton, S.: 72, 110, 119, 132, 139, 296, 298, 300, 321, 323,
Browning, W.: 102, 320 324
Bruntland, G.: 134, 294 Cleary, A.: 258, 296
Buijs, A.: 50, 318 Cloke, P.: 268, 316
Bull, F.: 99, 294 Clow, A.: 104, 319
Burbano, A.: 55, 317 Coburn, A.: 90, 296
Burt, J.: 262, 312 Coeterier, J.: 189, 192, 193, 326
Bush, R.: 56, 311 Cohen, G.: 84, 115, 296
Busse, M.: 88, 294 Cohen, J.: 84, 310
Bustos-Aguayo, M.: 72, 110, 140, 144, 294, 313 Cohen, S.: 84, 109, 115, 296, 301
Byrka, K.: 53, 143, 294, 308 Coiacetto, E.: 91, 330
Colangelo, G.: 125, 295
Cole, D.: 116, 296
Collado, S.: 125, 127, 296, 311
Colléony, A.: 88, 296
333
Coyne, R.: 260, 316
Craig, T.: 91, 127, 296, 318
Craik, K.: 63, 69, 71, 295, 299
Cranz, G.: 28, 299
Crompton, C.: 49, 307
E
Croskeys, C.: 57, 325
Crossan, C.: 263, 299
Cuadrado, I.: 141, 311 Ebreo, A.: 143, 146, 147, 327
Currie, M.: 91, 299 Echeverría-Castro, S.: 259, 292
Eden, S.: 152, 301
Ehrlich, A.: 136, 301
Ehrlich, P.: 136, 301
Elands, B.: 50, 318
334
Frías-Armenta, M.: 72, 132, 136, 138, 139, 146, 150, 295, Grahn, P.: 50, 173, 189, 190, 191, 193, 304, 309,
297, 298, Greene, T.: 69, 70, 71, 83, 85, 292
Fried, Y.: 82, 310 Grey, G.: 47, 304
Fromm, E.: 100, 302 Griffiths, I.: 72, 294
Fry, G.: 49, 124, 305, 316, 327 Grob, A.: 139, 152, 153, 304
Führer, U.: 141, 308 Gómez, F.: 35, 304
Fuller, R.: 56, 311 Gómez, J.: 43, 71, 304, 329
Furtado, F.: 123, 290 González, D.: 146, 297
González-Guillen, M.: 27, 31, 42, 55, 302
Goodwin, G.: 102, 311
Gouveia, V.: 143, 321
Griffin, M.: 49, 318
335
Hidalgo, M.: 98, 155, 306 Joseph, A.: 117, 326
Hines, J.: 141, 151, 153, 306 Joye, Y.:65, 308
Holahan, C.: 70, 89, 306
Holl, S.: 74, 306
Home, R.: 259, 307
Hondula, D.: 266, 291
Hooper, P.: 265, 307
Hout, M.: 90, 296
Hsu, S.: 137, 307
Hu, Y.: 90, 328
K
Huang, T.: 261, 307
Hung, K.: 49, 307
Hungerford, H.: 141, 151, 153, 306 Kaczynski, A.: 49, 308
Hunt, A.: 262, 312 Kaiser, F.: 53, 131, 136, 137, 143, 294, 305, 308, 314, 321,
Hunziker, N.: 259, 307 Kaivola, T.: 50, 310
Huppert, F.: 90, 291 Kallianpurkar, N.: 102, 320
Hurtubia, R.: 88, 319 Kaminoff, R.: 117, 318
Kanaani, M.: 104, 309
Kang, S.: 90, 309
Kaplan, R.: 72, 75, 109, 111, 112, 192, 309, 313
Kaplan, S.: 57, 72, 75, 102, 104, 109, 110, 111, 112, 173, 192,
336
L M
Laaksoharju, T.: 50, 310 Ma, H.: 84, 321
Labaree, J.: 29, 310 Ma, T.: 85, 304
Lafortezza, R.: 50, 125, 295, 310 MacDonald, J.: 90, 296
Lancellotti, A.: 123, 290 Machnik, L.: 116, 295
Landázuri, A.: 67, 87, 135, 310, 313 Mador, M.: 102, 137, 309
Landon, A.: 266, 327 Mahdiar, Z.: 57, 312
Landorf, C.: 49, 310 Makela, M.: 146, 329
Lanius, U.: 90, 320 Mäkinen, K.: 56, 312
Larson, K.: 266, 291 Marchand, D.: 77, 320
Larrucea, A.: 58, 59, 60, 307, 310, 314, 317 Margary, T.: 88, 319
Laurence, G.: 82, 310 Martín, A.: 51, 312
Lazarus, R.: 84, 310 Martin, L.: 262, 312
Lee, H.: 267, 328 Martín, R.: 32, 121, 299, 302
Lee, S.: 90, 310 Martínez, L.: 33, 43, 312
Lee, T.: 70, 72, 294, 310 Martínez-Soto, J.: 36, 109, 110, 124, 125, 189, 193, 194, 196,
Lefebvre, H.: 33, 310 313,
Legrand, F.: 85, 311 Martínez-Torvisco, J.: 137, 140, 306
Lennon, M.: 263, 311 Matheau-Police, A.: 84, 319
León-Santos, M.: 114, 302 Matsouka, R.: 57, 313
Lepore, S.: 82, 301 Manfredo, M.: 110, 312
Lerman, S.: 266, 291 Mang, M.: 122, 305
Lerner, M.: 77, 315 Manning, C.: 72, 321
Leung, A.:261, 307 Manzo, L.: 261, 295
Lewicka, M.: 268, 329 Madden, Y.: 142, 290
Lewin, K.: 119, 311 Marans, R.: 74, 121, 292, 330
Li, S.: 91, 330 Marberry, J.: 117, 326
Li, W.: 39, 311 Marcus, L.: 57, 91, 312
Li, X.: 39, 311 Markowitz, E.: 132, 324
Liang, Z.: 91, 330 Marks, M.: 52, 312
Lilja, A.: 82, 293 Márquez, P.: 137, 298
Limones, R.: 138, 298 Maulan, S.: 262, 325
Lin, B.: 56, 311 Mavros, P.: 260, 316
Lindal, P.: 126, 311 Mazón, J.: 116, 297
Lindzey, G.: 70, 299 McCalley, T.: 131, 314
Lis, A.: 267, 311 McEachan, R.: 88, 319
Lobel, H.: 88, 319 McFarling, L.: 70, 71, 306
Lohr, V.: 102, 311 McGlynn, S.: 98, 292
Longhinotti-Felippe, M.: 88, 321 McMahon, E.: 31, 292
López, E.: 72, 151, 153, 311, 314 McNaughton, S.: 50, 326
López, O.: 98, 318 Mei, D.: 267, 328
López-Sáez, M.: 141, 311 Meitner, M.: 90, 328
Lorenzo, E.: 125, 311 Menatti, L.: 126, 127, 313
Losada, M.: 149, 155, 311, 312 Méndez, S.: 123, 320
Losito, B.: 115, 326 Meng, Q.: 39, 311
Loukaitou-Sideris, A.: 56, 98, 312, 315 Menzel, S.: 88, 294
Loureiro, A.: 126, 313 Mercado-Doménech, S.: 71, 72, 87, 115, 135, 310, 313, 314,
Lozano-Mascarúa, G.: 45, 292 316, 329,
Lucas, R.: 56, 312 Meza, M.: 36, 43, 58, 59, 60, 307, 310, 314, 317
Lum, C.: 266, 327 Midden, C.: 131, 314
Luna, G.: 72, 313, 314 Michelson, W.: 74, 121, 292, 330
Lundell, Y.: 84, 300 Miles, M.: 115, 326
Lynch, K.: 72, 91, 92, 312 Milfont, T.: 74, 314
337
Milgram, S.: 82, 83, 314
Miller, D.: 104, 319
Millon, T.: 77, 315
Minami, H.: 75, 328
Mireles, J.: 137, 298
O
Mishori, D.: 90, 320
Mitáš, J.: 82, 320
Mitchell, J.: 75, 301 O’Connor, M.: 141, 318
Mithen, S.: 101, 314 Oerke, B.: 143, 308
Mogensen, F.: 134, 294 Ohly, H.: 110, 316
Moncada, J.: 36, 43, 314 Ojala, A.: 84, 317
Montero y López-Lena, M.: 36, 72, 110, 124, 125, 144, 189, Ojeda, L.: 98, 316
193, 194, 196, 294, 313, 314 Öhman, A.: 101, 317
Moore, G.: 91, 314 Olafsdottir, G.: 268, 316
Moos, R.: 90, 314 Oleksy, T.: 268, 329
Mora, T.: 98, 318 Olivos, P.: 52, 315
Morales, J.: 141, 311 Opdam, P.: 124, 305
Moreno. P.: 45, 304 Orduño, V.: 150, 297
Moser, G.: 70, 77, 78, 79, 82, 90, 122, 137, 138, 295, 297, Orians, G.: 102, 306
303, 314, 315 Orion, N.: 141, 295
Moya, M.: 141, 311 Orme, D.: 113, 292
Moyano-Díaz, E.: 52, 315 Orsega-Smith, E.: 49, 318
Mowen, A.: 49, 318 Ortega, P.: 72, 115, 117, 313, 314, 316
Muiños, G.: 52, 315 Oshio, A.: 262, 304
Muller, B.: 109, 315 Oskamp, S.: 41, 131, 137, 317
Muntañola, J.: 123, 320 Østdahl, T.: 56, 293
Murrain, P.: 98, 292 Ottley, K.: 82, 294
Murray, Z.: 258, 296 Özgüner, H.:50, 317
Murueta, M.: 67, 310
Myers, G.: 72, 139, 296
Mygind, E.: 258, 315
Mygind, L.: 258, 315
P
N Page, E.: 74, 314
Pahl, S.: 88, 262, 312, 330
Palavecinos, M.: 97, 317
Palomo-Vélez, G.: 52, 315
Naikc, N.: 39, 322 Páramo, P.: 55, 57, 317
Nann, W.: 72, 315 Pardo, R.: 143, 320
Nasar, J.: 98, 315 Park, G.: 57, 317
Nastran, M.: 91, 315 Park, K.: 269, 317
Nasution, A.: 50, 64, 315 Passafaro, P.: 173, 293
Navarro, O.: 75, 302 Pastor, F.: 60, 317
Neale, C.: 260, 316 Parves, M.: 260, 330
Nealis, L.: 82, 316 Pasanen, T.: 82, 84, 317
Neuvonen, M.: 57, 82, 316, 317 Payne, L.: 49, 318
Newman, L.: 143, 329 Peacock, J.: 49, 318
Newman, P.: 102, 104, 292, 322 Pearson, D.: 127, 318
Nicolé, S.: 57, 322 Pearson-Mims, C.: 102, 311
Nikolau, V.: 110, 316 Pei, T.: 85, 304
Nikšič, M.: 91, 316 Pérez, F.: 150, 297
Nilsson, H.: 84, 300 Pérez, R.: 42, 318
Nordh, H.:49, 125, 316 Peron, E.: 116, 318
Peters, K.: 50, 318
338
Pezdek, K.: 137, 317 Robbins, A.: 90, 296
Pfister, H.: 122, 293 Robin, M.: 77, 84, 315, 319
Pinheiro, J.: 136, 140, 151, 297, 298 Rodríguez, F.: 118, 319
Pol, E.: 75, 79, 84, 85, 98, 122, 136, 154, 155, 302, 303, 314, Roe, J.: 104, 260, 316, 319
318, 326, 327 Rogoff, B.: 78, 79, 290
Pooley, J.: 141, 318 Roiko, A.: 258, 296
Pratt, M.: 82, 320 Rojas, A.: 57, 319
Pretty, J.: 49, 318 Rojas, O.: 98, 318
Proffitt, D.: 125, 325 Romay, J.: 85, 122, 134, 154, 155, 302, 303, 312
Proshansky, H.: 70, 71, 117, 318 Romice, O.: 56, 312
Proulx, R.: 39, 322 Ronald, K.: 104, 304
Pryzybylski, A.: 104, 329 Roos, P.: 100, 300
Purcell, T.: 116, 318 Rossetti, T.: 88, 319
Puyuelo, M.: 56, 319 Rouquette, M.: 77, 320
Rudell, E.: 56, 324
Ruffulo, S.: 38, 321
Ruggeri, K.: 90, 291
Russell, J.: 90, 320
339
Scopelliti, M.: 64, 71, 125, 261, 295, 304, 321 Stringer, P.: 72, 294
Scott, B.: 72, 321 Strumse, E.: 53, 56, 293, 305
Seeland, K.: 57, 104, 322 Su, W.: 116, 295
Seiferling, I.: 39, 322 Suárez, E.: 52, 137, 140, 297, 306, 315, 324
Seligman, C.: 85, 322 Subiza-Pérez, M.: 64, 111, 126, 313, 324
Seligman, M.: 85, 322 Sugiyama, T.: 84, 324
Sellens, M.: 49, 318 Sussman, R.: 19, 324
Sepúlveda-Fuentes, J.: 52, 315 Swim, J.: 132, 324
Sevigny, P.: 82, 294 Szolosi, A.: 56, 324
Sevillano, V.: 125, 311
Selye, H.: 84, 114, 322
Seymour, M.: 57, 322
Shafizadeh, A.: 55, 321
Shanahan, D.: 56, 311
Sharma, P.: 267, 309
Sheppard, L.: 49, 310
Shojazadeh, H.: 55, 321
T
Shu, H.: 85, 304
Shu, S.: 84, 321
Shumaker, S.: 262, 323 Tan, P.: 74, 324
Shwartz, A.: 88, 296 Tankha, G.: 137, 143, 308, 321
Sianoja, M.: 82, 293 Tapia-Fonllem, C.: 53, 132, 137, 139, 259, 292, 298
Sideris, A.: 56, 312 Tarrant, M.: 110, 312
Sievänen, T.: 57, 316 Taylor, S.: 137, 324
Simmel, G.: 261, 322 Teixeira De Andrade, L.: 261, 325
Simmons, R.: 115, 326 Tejeda, C.: 46, 324
Singer, J.: 114, 292 Tennessen, C.: 102, 120, 324
Sinha, J.: 137, 138, 295, 297 Tenngart, C.: 125, 324
Sivam, A.: 52, 304 Terán-Álvarez Del Rey.: 47, 87, 135, 260, 310, 313, 328
Skinner, B.: 145, 322 Teske, J.: 91, 324
Slowik, L.: 82, 310 Tveit, M.: 49, 118, 327
Smith, G.: 82, 98, 292, 320 Teychenne, M.: 50, 326
Sober, E.: 137, 322 Thayer, R.: 32, 325
Socska, L.: 72, 295 Thin, N.: 260, 316
Söderlund, J.: 102, 322 Thompson, C.: 104, 260, 326, 319
Soja, E.: 80, 322 Thompson, I.: 32, 325
Song, C.: 85, 304 Thorleifsdottir, B.: 268, 316
Sommer, R.: 86, 322 Thøgersen, J.: 137, 325
Sorense, M.: 38, 322 Thrane, C.: 56, 230
Sorenson, P.: 89, 306 Tilley, S.: 260, 316
Soriano, M.: 143, 323 Tinsley, D.: 57, 325
Sotelo-Castillo, M.: 259, 292 Tinsley, H.: 57, 325
Staats, H.: 53, 108, 110, 124, 125, 126, 127, 296, 305, 323, Todd, P.: 137, 324
326 Tolman, E.: 92, 325
Stavridou, A.: 125, 329 Tomera, A.: 151, 153, 306
Stea, D.: 91, 120, 300, 323 Tönnes, S.: 57, 316
Stecker, R.: 84, 301 Tooby, J.: 101, 325
Steemers, K.: 90, 291 Topcu, U.: 260, 325
Steg, L.: 118, 137, 142, 154, 303, 323 Tortosa, F.: 18, 296
Steinberg, J.: 90, 296 Toru´Nczyk-Ruiz, S.: 268, 329
Stephenson, G.: 72, 295 Tovar, L.: 42, 325
Stern, P.: 131, 132, 142, 144, 146, 147, 267, 300, 321, 322, Travlou, P.: 97, 98, 108, 299, 303, 305
323 Tress, B.: 124, 305
Sternudd, C.: 56, 308 Tress, G.: 124, 305
Stevenson, M.: 258, 315 Troelsen, J.: 53, 320
Stigsdotter, U.: 53, 173, 189, 190, 191, 193, 304, 320, Trowbridge, C.: 92, 325
Stokols, D.: 70, 74, 78, 79, 84, 108, 262, 290, 296, 301, 305, Tucker-Carver, J.: 137, 291
323, 324 Tuomisto, M.: 82, 293
Strevey, S.: 109, 306 Twedt, E.: 125, 325
340
Tyrväinen, L.: 56, 84, 312, 317 Villalpando-Flores, A.: 33, 47, 65, 87, 88, 109, 110, 116, 118,
121, 126, 189, 191, 192, 193, 196, 197, 199, 200, 260, 297,
313, 327, 328
Villareal, M.: 55, 291
Viramontes, I.: 138, 298
341
Wyles, K.:88, 330
X
Xu, X.: 90, 328
Y
Yamamoto, T.: 75, 328
Yang, G.: 85, 304
Yela, M.: 18, 330
Yerkes, R.: 84, 330
Yoshino, S.: 262, 304
Yoon, H.: 90, 309
Youn, N.: 90, 309
Z
Zahrah, W.: 50, 64, 315
Zamanifard, H.: 91, 330
Zambrano, L.: 88, 291
Zanna, M.: 142, 290
Zelenski, J.: 52, 82, 316, 330
Zelson, M.: 115, 326
Zeunert, J.: 100, 102, 300
Zhang, C.: 39, 311
Zhang, W.: 39, 311
Zhao, J.: 90, 328
Zhou, C.: 85, 304
Zhou, X.: 260, 330
Zimmermann, M.: 79, 330
Zimring, C.: 117, 326
Zimring, G.:121, 330
342
343
Capítulo 1
Introducción
Tabla 4.- Principales Definiciones Históricas del Constructo
de Psicología Ambiental.: 70
Tabla 5.- Distinción entre las Diversas Variables que son
Tabla 1.- Taxonomía Histórica de Áreas Verdes.: 29 Objeto de Estudio de la Psicología Ambiental.: 73
Tabla 2.- Definiciones de Área Verde de Acuerdo con la Ley Tabla 6.- Formas de Interpretación de la Relación Entorno
Ambiental de la Ciudad de México (2018).: 33 Sociofísico e Individuo.: 77
Tabla 7.- Visiones Epistemológicas Acerca del Estudio de la
Ciudad.: 78 y 79
Tabla 8.- Teoría de la Sobrecarga (Overload) (Milgram,
Planteamiento del 1970; 1977).: 82
Tabla 9.- Teoría del Estrés Ambiental / Urbano (Arousal)
(Evans & Cohen, en Stokols & Altman, 1987).: 84
Problema Tabla 10.- Teoría de la Indefensión Aprendida (Seligman
1975; Seligman & Darley, 1977).: 85
Tabla 11.- Teoría de las Escenarios de Conducta (Behavior
Settings) (Barker, 1968; 1978).: 88
Tabla 12.- Teoría del Nivel de Adaptación (Wohlwill,
Tabla 3.- Principales Conflictos Socioambientales de las 1974).: 90
Áreas Verdes Urbanas de la CDMX.: 45 Tabla 13.- Teoría Cognoscitiva de la Ciudad (Cognitive
Maps) (Down & Stea, 1973).: 91
344
Tabla 31.- Valores Descriptivos de Factores de Variables
Capítulo 2 Metodológicas.: 170
Tabla 32.- Definiciones Conceptuales de Variables
Metodológicas.: 173
Tabla 33.- Valores de Frecuencia y Porcentaje de Variables
Sociodemográficas.: 174
Tabla 14.- Tabla Comparativa de los Postulados de Tabla 34.- Valores de frecuencia y porcentaje de Aspectos
Stephen Kaplan & Richard Ulrich sobre la Restauración Relacionados con la Visita al Caso de Estudio.: 177
Ambiental.: 111 Tabla 35.- Valores Descriptivos de Actividades Realizadas.:
Tabla 15.- Descripción de las Cualidades Restauradoras.: 179
112 Tabla 36.- Valores Descriptivos de Aspectos Generales de
Tabla 16.- Descripción de los Niveles de Restauración.: 113 la Percepción del Usuario por el Caso de Estudio.: 183
Tabla 17.- Tareas Básicas del Proceso de Percepción.: 119 Tabla 37.- Criterios de Inclusión y Exclusión para la
Tabla 18.- Descripción de Propiedades Colativas del Medio Selección del Caso de Estudio.: 184
Sociofísico.: 121 Tabla 38.- Valores de Centralidad y Dispersión de las
Escalas que Componen la Batería RACSEVP.: 189
Tabla 39.- Factores y Ejemplos de ítems de la Escala de
Grahn & Stigdotter (2010).: 191
Desarrollo Metodológico y
Análisis de Resultados
Analítico
345
Tabla 56.- Modelos Significativos del Comparaciones Tabla 76.- Composición de las Dimensiones del
M ltiples de la VD1 “Restauración Ambiental”.: 210 Escalamiento de la VI “Dise o Urbano-Paisajístico” y los
Tabla 57.- Modelos Significativos del Análisis de Varianza Factores de la VD1 “Restauración Ambiental” y la VD2
Oneway de VD2 “Conducta Sostenible”.: 211 “Conducta Sostenible”.: 253
Tabla 58.- Modelos Significativos del Comparaciones
M ltiples de la VD2 “Conducta Sostenible”.: 212
Tabla 59.- Modelos Significativos del Análisis de Varianza
Oneway entre la Variable “G nero” y los Factores de la VI
“Dise o Urbano-Paisajístico”.: 214 Conclusiones
Tabla 60.- Modelos Significativos del Análisis de Varianza
Oneway entre la Variable “G nero” y los Factores de la VD1
“Restauración Ambiental”.: 215
Tabla 61.- Modelos Significativos del Análisis de Varianza
Oneway entre la Variable “G nero” y los Factores de la VD2 Tabla 77.- Correspondencia de aspectos físico y psicológicos
“Conducta Sostenible”.: 217 de los factores de las variables metodológicas a considerar
Tabla 62.- Coeficientes de Correlación e Indicadores de en el proceso de evaluación y diseño de áreas verdes
Centralidad y Fiabilidad de Variables Globales.: 218 públicas.: 281 a 284
Tabla 63.- Coeficientes de Correlación e Indicadores de Tabla 78.- Elementos positivos y negativos relacionados con
Centralidad y Fiabilidad de los Factores de la VI “Dise o la sostenibilidad ambiental y psicológica de la naturaleza
Urbano-Paisajístico” y la VD1 “Restauración Ambiental”.: urbana próxima.: 285
221
Tabla 64.- Coeficientes de Correlación e Indicadores de
Centralidad y Fiabilidad de los Factores de la VI “Diseño
Urbano-Paisajístico” y la VD2 “Conducta Sostenible”.: 224
Tabla 65.- Coeficientes de Correlación e Indicadores de
Centralidad y Fiabilidad de la VI “Dise o Urbano-
Paisajístico” y los factores de la VD1 “Restauración
Ambiental”.: 227
Tabla 66.- Coeficientes de Correlación e Indicadores de
Centralidad y Fiabilidad de la VI “Dise o Urbano-
Paisajístico” y los factores de la VD2 “Conducta
Sostenible”.: 230
Tabla 67.- Coeficientes de Correlación de Todos los Factores
de las Variables Metodológicas.: 233
Tabla 68.- Coeficientes de Correlación por Arriba del .30 (+/-
) de Todos los Factores de las Variables Metodológicas.: 234
Tabla 69.- Modelo de regresión lineal simple: VI Diseño
Urbano-Paisajístico (Predictor) y VD1 Restauración
Ambiental (Constante).: 235
Tabla 70.- Modelo de regresión lineal simple: VI Diseño
Urbano-Paisajístico (Predictor) y VD2 Conducta Sostenible
(Constante).: 236
Tabla 71.- Modelo de regresión lineal simple: VD1
Restauración Ambiental (Predictor) y VD2 Conducta
Sostenible (Constante).: 238
Tabla 72.- Modelo de regresión lineal simple: VD1
Restauración Ambiental y VD2 Conducta Sostenible
(Predictor) y VI Diseño Urbano-Paisajístico (Constante).:
241
Tabla 73.- Composición de las Dimensiones del
Escalamiento de la VI “Dise o Urbano-Paisajístico” y sus
Factores.: 243
Tabla 74.- Composición de las Dimensiones del
Escalamiento de la VD1 “Restauración Ambiental” y sus
Factores.: 247
Tabla 75.- Composición de las Dimensiones del
Escalamiento de la VD2 “Conducta Sostenible” y sus
Factores.: 250
346
Prólogo Introducción
Figura 1.- Secuencia para Investigar las Interacciones entre Figura 7.: Modelos Europeos de Manejo e Inclusión de
la Conducta y el Medio Ambiente.: 19 Áreas Verdes Urbanas.: 30
Figura 2.- Distinción entre los Conceptos de Conducta, Figura 8.- Categorización del Área Verde en Relación con la
Conducta Sostenible y Conducta Proecológica.: 20 Infraestructura Urbana.: 31
Figura 3.- Esquema Multifactorial de Variables en la
Relación Medio Ambiente – Comportamiento Humano.: 21
Figura 4.- Elementos Clave que Sustentan el Estudio de la
Naturaleza Urbana Próxima.: 22
Figura 5.- Objetivos, Preguntas e Hipótesis de Investigación Planteamiento del
de este Proyecto.: 23
Figura 6.- Diagrama de Elementos que Constituye la Génesis
de este Proyecto.: 24
Problema
347
Figura 32.- Elementos que Componen la Percepción
Capítulo 1 Ambiental de Riesgo.: 122
Desarrollo Metodológico y
Figura 19.- Rol de la Psicología Ambiental en el Estudio de
la Ciudad.: 99
Figura 20.- Condicionantes para la Práctica del Diseño
Analítico
Biofílico.: 103
Figura 21.- Categorización de Componentes del Diseño
Biofílico.: 103
Figura 22.- Clasificación de Elementos del Diseño Biofílico Figura 41.- Representación del Proceso Analítico / Aplicado
que debe Contemplar el Urbanismo Contemporáneo.: 105 para esta Investigación.: 162
Figura 23.- Indicadores de Funcionalidad de las Figura 42.- Representación del Proceso Analítico / Aplicado
Condiciones e Infraestructura del Urbanismo Biofílico.: 105 para esta Investigación.: 163
Figura 24.- Indicadores de Patrones de Conducta, Practicas Figura 43.- Variables Sociodemográficas Consideradas para
Sociales y Estilo de Vida del Urbanismo Biofílico.: 106 esta Investigación.: 166
Figura 25.- Indicadores de Actitudes y Conocimiento sobre Figura 44.- Modelo Estructural Teórico de Variables
el Urbanismo Biofílico.: 106 Metodológicas Consideradas para esta Investigación.: 168
Figura 26.- Indicadores de Pautas Institucionales y de Figura 45.- Representación Gráfica de las Medias y
Gobernanza del Urbanismo Biofílico.: 107 Varianzas de las Variables Metodológicas.: 169
Figura 27.- Objetivos y Determinantes Sociofísicos para la Figura 46.- Representación Gráfica de las Medias de los
Restauración Ambiental.: 109 Factores de las Variables Metodológicas.: 171
Figura 28.- Etapas del Síndrome de Adaptación General.: Figura 47.- Gráfico de Sectores de las Variables “G nero” y
114 “Estado Civil”.: 175
Figura 29.- Aproximaciones Tradicionales de Estudio al Figura 48.- Gráfico de Sectores de las Variables
Proceso de Estrés.: 115 “Residencia” y “Escolaridad”.: 175
Figura 30.- Elementos Sociofísicos que Benefician el Figura 49.- Gráfico de Barras de la Variable “Edad”.: 176
Proceso de Restauración.: 116 Figura 50.- Gráfico de Sectores del Acompañamiento y el
Figura 31.- Interacción de Elementos como Resultado del Tiempo Aproximado de Visita.: 177
Proceso Perceptual.: 120 Figura 51.- Gráfico de Sectores de Días de Visita y Horario.:
178
348
Figura 52.- Gráfico de Sectores de Visita y Horario.: 178 Figura 71.- Configuración de Estímulos Derivados del
Figura 53.- Grafico de Medias de las Actividades Modelo de Distancias Euclidianas de la VD1 “Restauración
Realizadas.: 180 Ambiental” y sus Factores.: 247
Figura 54.- Representación Gráfica de la Percepción de la Figura 72.- Configuración de Estímulos Derivados del
Cantidad de Áreas Verdes en la Ciudad.: 181 Modelo de Distancias Euclidianas de la VD2 “Conducta
Figura 55.- Representación Gráfica de la Conectividad con Sostenible” y sus Factores.: 250
la Naturaleza Urbana.: 182 Figura 73.- Configuración de Estímulos Derivados del
Figura 56.- Representación Gráfica e Medias de Aspectos Modelo de Distancias Euclidianas de la VI “Dise o Urbano-
Generales de la Percepción de los Usuarios del Caso de Paisajístico” y los Factores de la VD1 “Restauración
Estudio.: 183 Ambiental” y la VD2 “Conducta Sostenible”.: 253
Figura 57.- Ubicación del Caso de Estudio: “Parque Ciudad
Jardín”.: 185
Figura 58.- Simbolización y Descripción del Caso de
Estudio: “Parque Ciudad Jardín”.: 186
Figura 59.- Imágenes del Estado Actual del Caso de Conclusiones
Estudio: “Parque Ciudad Jardín”.: 187
349
350
BATERIA RACSEVP
BUEN DÍA. Estamos realizando una investigación en el Posgrado de Urbanismo de la UNAM acerca de las actividades y la forma de sentir y pensar
sobre los parques de la ciudad. Tus respuestas serán anónimas, tratadas con absoluta confidencialidad y utilizadas únicamente con fines de
investigación. En este cuestionario no hay respuestas correctas o incorrectas; el propósito es conocer tu opinión, por lo que es muy importante
que respondas cada una de las preguntas y afirmaciones de la forma que consideres mejor para ti.
21.- ¿Qué tan conectado opina que está usted con las áreas verdes
de la ciudad? Marque con una X la figura de su elección.
22.- ¿Este lugar lo utilizas por?: A. Me queda cerca de casa ( ) B. Tengo que cruzarlo para llegar a otro lado ( ) C. Puedo traer a mi mascota ( )
D. Puedo comprar alimentos ( ) E. Puedo estar asolas ( ) F. Tiene mobiliario ( )
23.- Del 1 al 7 siendo el 1 nada bonito y 7 muy bonito: ¿Qué tan bonito consideras que es este lugar? 1 2 3 4 5 6 7
24.- Del 1 al 7 siendo el 1 muy sucio y 7 muy limpio: ¿Qué tan limpio consideras que se encuentra este lugar en este momento? 1 2 3 4 5 6 7
25.- Del 1 al 7 siendo el 1 nada y 7 mucho: ¿Qué tanto te gusta venir a este tipo de lugares? 1 2 3 4 5 6 7
26.- Del 1 al 7 siendo el 1 nada y 7 mucho: ¿Qué tan bien crees que te sientes al venir a este lugar? 1 2 3 4 5 6 7
27.- Del 1 al 7 siendo el 1 nada y 7 mucho: ¿Qué tanto sientes que disminuye tu estrés al estar en este lugar? 1 2 3 4 5 6 7
28.- Del 1 al 7 siendo el 1 nada y 7 mucho: ¿Qué tanto te gusta la naturaleza que hay en este lugar? 1 2 3 4 5 6 7
351
SECCIÓN B (RA).- Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a las siguientes afirmaciones,
donde 0 es “NADA” y 10 es “COMPLETAMENTE”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
1. Este lugar es un refugio para mantenerme alejado de distracciones indeseables. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
2. Hay un orden claro en la distribución física de este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
3. Este lugar no me presiona para que actúe de cierta forma en la que yo no quisiera. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
4. Este lugar es fascinante. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
5. Cuando estoy en este lugar no tengo que concentrarme mucho. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
6. Estar en este lugar es como un descanso de mi rutina diaria. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
7. Lo que ocurre en este lugar realmente mantiene mi interés/concentración. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
8. Las cosas y actividades que ocurren aquí parecen combinarse de manera natural. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
9. Este es un lugar para alejarme de las cosas que comúnmente demandan mi atención. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
10. Este lugar es lo suficientemente grande que me permite explorar en varias direcciones. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11. Estar aquí me ayuda a dejar de pensar acerca de las cosas que tengo que hacer. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
12. Este lugar despierta mi curiosidad. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
13. Estar aquí concuerda con mis gustos personales. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
14. Parece que este lugar es infinito. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
15. Es fácil hacer lo que yo quiero en este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
16. Puedo orientarme en este lugar sin ningún problema. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
17. Hay mucho que explorar y descubrir en este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
18. Hay muchas cosas interesantes que me llaman la atención en este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
19. Es fácil ver cómo están organizadas las cosas en este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
20. Este lugar tiene la cualidad de ser todo un mundo en sí mismo. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
21. Las actividades que se realizan en este lugar son actividades que yo disfruto. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
22. Este lugar me parece bastante espacioso. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
23. Todo parece tener su propio lugar aquí. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
24. Me gusta este lugar. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
25. Prefiero este lugar sobre todos los otros lugares en los que he estado. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Observa el parque en el que te encuentras ¿Cómo describirías los efectos que tiene en ti, en relación con las siguientes emociones?
26. Deprimido 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Exaltado
27. Inseguro 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Confiado
28. Mal humorado 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Con Buen humor
29. Ansioso 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Relajado
30. Fatigado 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Energizado
Observa el parque en el que te encuentras ¿Cómo describirías las respuestas fisiológicas que el parque genera en ti?
31. Mi respiración se acelera. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
32. Mis músculos se tensan. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
33. Me sudan las manos. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
34. Mi corazón late con rapidez. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
Observa el parque en el que te encuentras ¿Como describirías el impacto que tiene este lugar en tus pensamiento en relación con las siguientes
afirmaciones?
35. Estoy interesado en este lugar. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
36. Estoy atento en lo que ocurre en este lugar. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
37. Me puedo concentrar en mis ideas en este lugar. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
38. Puedo reflexionar acerca de mi persona en este lugar. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
Observa el parque en el que te encuentras ¿Qué tan de acuerdo estas con las siguientes afirmaciones?
39. Me gustaría explorar este lugar por completo. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
40. Me gustaría visitar este lugar más seguido. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
41. Me gustaría estar en este lugar mucho más tiempo. Nada 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Mucho
352
Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones,
donde 1 es “TOTALMENTE EN DESACUERDO” y 7 es “COMPLETAMENTE DE ACUERDO”. No dejes ninguna frase sin respuesta
42. Vengo a descansar. 1 2 3 4 5 6 7
43. Reevalúo mis creencias y valores. 1 2 3 4 5 6 7
44. Pienso en cómo me relación con los demás. 1 2 3 4 5 6 7
45. Me siento capaz para terminar las cosas que empecé. 1 2 3 4 5 6 7
46. Puedo ordenar mis pensamientos. 1 2 3 4 5 6 7
47. Renuevo mi energía. 1 2 3 4 5 6 7
48. Veo las cosas con una nueva perspectiva. 1 2 3 4 5 6 7
49. Puedo concentrarme bien en una tarea en particular. 1 2 3 4 5 6 7
50. Pierdo toda mi tensión. 1 2 3 4 5 6 7
51. Examino mis metas para el futuro. 1 2 3 4 5 6 7
52. Reflexiono sobre mis actividades del día. 1 2 3 4 5 6 7
53. Hago planes para el futuro. 1 2 3 4 5 6 7
54. Pienso en mis relaciones con los demás. 1 2 3 4 5 6 7
55. Puedo concentrarme nuevamente. 1 2 3 4 5 6 7
56. Vuelvo a ser yo mismo. 1 2 3 4 5 6 7
57. Pienso en nuevas formas de afrontar los problemas de mi vida. 1 2 3 4 5 6 7
58. Hago todo a un lado. 1 2 3 4 5 6 7
59. Mantengo mi mente en lo que estoy haciendo. 1 2 3 4 5 6 7
SECCIÓN C (DU).- Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones,
donde 1 es “TOTALMENTE EN DESACUERDO” y 5 es “COMPLETAMENTE DE ACUERDO”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
1. Es posible encender fogatas en este lugar 1 2 3 4 5
2. Este lugar tiene zonas rocosas. 1 2 3 4 5
3. Este lugar está decorado con fuentes. 1 2 3 4 5
4. Este lugar está decorado con estatuas. 1 2 3 4 5
5. Este lugar tiene una gran variedad plantas foráneas, ornamentales y de casa. 1 2 3 4 5
6. Este lugar tiene características de otros parques de la ciudad. 1 2 3 4 5
7. Este lugar está adornado con flores. 1 2 3 4 5
8. La calidad del pasto de este lugar es buena. 1 2 3 4 5
9. Este lugar tiene áreas planas con pasto bien cortado 1 2 3 4 5
10. Es posible observas los alrededores estando dentro de este lugar. 1 2 3 4 5
11. El pasto de todo este lugar está bien cortado. 1 2 3 4 5
12. La cancha de futbol cuenta con iluminación. 1 2 3 4 5
13. Este lugar tiene áreas de juego de concreto 1 2 3 4 5
14. En este lugar se pueden comprar alimentos y otros productos. 1 2 3 4 5
15. Hay mucha gente y movimiento en este lugar 1 2 3 4 5
16. Este lugar tiene sendas y caminos hechos con grava. 1 2 3 4 5
17. Este lugar cuenta con buena iluminación en general. 1 2 3 4 5
18. Este lugar cuenta con lugares para cubrirse del viento. 1 2 3 4 5
19. Este lugar cuenta con lugares soleados. 1 2 3 4 5
20. Este lugar cuenta con lugares con sombra. 1 2 3 4 5
21. Este lugar cuenta con muchos lugares para sentarse. 1 2 3 4 5
22. Se siente seguro pasar tiempo en este lugar. 1 2 3 4 5
23. Este lugar tiene mesas y bancas. 1 2 3 4 5
24. Este lugar tiene caminos y veredas con superficies duras como asfalto o ladrillo. 1 2 3 4 5
25. Este lugar se siente espacioso y libre. 1 2 3 4 5
26. Este lugar tiene áreas que no están atravesadas por caminos o veredas. 1 2 3 4 5
353
27. Este lugar tiene áreas donde se pueden hacer reuniones con muchas personas. 1 2 3 4 5
28. Uno puede observar en este lugar muchos animales como aves e insectos. 1 2 3 4 5
29. Este lugar tiene muchas plantas nativas. 1 2 3 4 5
30. Este lugar tiene muchos arbustos. 1 2 3 4 5
31. Este lugar tiene zonas de arena. 1 2 3 4 5
32. Este lugar tiene juegos infantiles como columpios y resbaladillas. 1 2 3 4 5
33. En este lugar se puede observar personas en actividad, jugando o practicando deporte. 1 2 3 4 5
34. Este lugar es silencioso y tranquilo. 1 2 3 4 5
35. Este lugar se mantiene limpio y en buenas condiciones. 1 2 3 4 5
36. En este lugar no se percibe el ruido de transito de los alrededores. 1 2 3 4 5
Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones,
donde 1 es “MUY MALO” y 4 es “MUY BUENO”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
37. Las áreas verdes del parque son: 1 2 3 4
38. La diversidad de flora (flores y plantas) es: 1 2 3 4
39. La existencia de fauna no nociva(animales) es: 1 2 3 4
40. El estado físico de los caminos o sendas dentro del lugar son: 1 2 3 4
41. El estado físico de las jardineras es: 1 2 3 4
42. La calidad de la sombra de los árboles es: 1 2 3 4
43. El alumbrado de las jardineras es: 1 2 3 4
44. Que cualquiera pueda entrar fácilmente a las jardineras es: 1 2 3 4
45. El estado de las rampas para discapacitados es: 1 2 3 4
46. El mantenimiento de las jardineras es: 1 2 3 4
47. El diseño del lugar es: 1 2 3 4
48. Las jardineras del parque son: 1 2 3 4
49. Las condiciones del diseño de las jardineras son: 1 2 3 4
50. Que las jardineras tengan flores es: 1 2 3 4
51. La distribución de las bancas es: 1 2 3 4
52. El diseño de las bancas es: 1 2 3 4
53. El diseño de los juegos de niños es: 1 2 3 4
54. La ubicación de los juegos infantiles es: 1 2 3 4
55. La ubicación de las canchas de basquetbol es: 1 2 3 4
56. La ubicación de las canchas de futbol es: 1 2 3 4
57. Los servicios del parque son: 1 2 3 4
SECCIÓN D (CS).- Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones, donde
1 es “NUNCA” y 5 es “SIEMPRE”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
1. Deposito la basura en los lugares correspondientes (botes de basura) 1 2 3 4 5
2. Camino evitando pisar las áreas verdes. 1 2 3 4 5
3. Cuido que mis actividades no deterioren la vegetación. 1 2 3 4 5
4. Limpio las áreas del lugar que encuentre sucias o en mal estado. 1 2 3 4 5
354
5. Cuido el lugar que ocupe para que se mantengan en buenas condiciones * 1 2 3 4 5
6. Impido que otros dañen el lugar. 1 2 3 4 5
7. no molesto a los animales del lugar (ardillas, aves, etc.). ¿?? 1 2 3 4 5
8. Hago saber a mis acompañantes que deben cuidar el lugar. 1 2 3 4 5
9. Sigo las reglas y normas de uso y convivencia de este lugar. 1 2 3 4 5
10. Procuro que mis actividades no afecten la tranquilidad en el lugar y de las personas. 1 2 3 4 5
11. Me informo sobre los problemas ambientales de este lugar. 1 2 3 4 5
12. Participo en acciones organizadas para la conservación del lugar. 1 2 3 4 5
13. Participo en juntas o comités vecinales destinados a proteger el lugar. 1 2 3 4 5
14. Invierto tiempo en actividades dirigidas al mantenimiento y mejora del lugar. 1 2 3 4 5
15. Aporto económicamente para ayudar a la conservación del lugar. 1 2 3 4 5
16. Llevo las cosas (alimentos, bebidas, juguetes) que necesito con la finalidad de no comprarlos en el lugar. 1 2 3 4 5
17. Me llevo a mi casa la basura que produzco en el lugar. 1 2 3 4 5
18. Cuido que mis actividades impacten lo menos posible en el ambiente. 1 2 3 4 5
19. Dejo el lugar que ocupo como lo encontré o en mejores condiciones. 1 2 3 4 5
20. Procuro generar la menor cantidad de desperdicios en el lugar. 1 2 3 4 5
21. Estoy al pendiente de en qué medida mis acciones pueden afectar el lugar. 1 2 3 4 5
22. Si mis acciones afectan el lugar, suspendo o modifico éstas. 1 2 3 4 5
23. Me hago responsable de los daños que mis acciones pueden generar en el lugar. 1 2 3 4 5
24. Ayudo a las personas de este parque cuando lo necesitan. 1 2 3 4 5
25. Comparto mis pertenencias con otros usuarios del parque cuando estos lo necesitan. 1 2 3 4 5
26. cuido el mobiliario (bancas, mesas, juegos, etc.) de este parque para que otros lo puedan utilizar 1 2 3 4 5
27. recojo la basura del parque aunque no sea mía para que todos lo puedan disfrutar. 1 2 3 4 5
28. Cuido este parque otros disfruten visitarlo. 1 2 3 4 5
29. Aconsejo a las personas para que puedan obtener el máximo disfrute de este parque. 1 2 3 4 5
30. Colaboro en acciones de mejora del parque con la finalidad de que sea más disfrutable para todos 1 2 3 4 5
31. Ayudo a cierto grupo de personas (niños, ancianos, discapacitados) para que puedan disfrutar del parque en la 1 2 3 4 5
misma medida que los demás.
32. Expreso una actitud positiva ante la presencia de visitantes de diferentes características socioeconómicas. 1 2 3 4 5
33. Manifiesto disposición para relacionarme con distintos tipos de personas en el parque. 1 2 3 4 5
34. Tengo un trato amistoso con los otros usuarios del parque. 1 2 3 4 5
35. Me muestro respetuoso hacia los diferentes tipos de usuarios del parque. 1 2 3 4 5
36. Manifiesto una actitud positiva ante la visita de personas con distintas características al parque 1 2 3 4 5
37. Creo que cualquier persona tiene derecho a los servicios de este parque. 1 2 3 4 5
SECCIÓN E (AU).- Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones, donde
1 es “NUNCA” y 5 es “SIEMPRE”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
1. Este es uno de mis lugares favoritos. 1 2 3 4 5
2. Este lugar se siente como mi hogar. 1 2 3 4 5
3. Extrañaría este lugar si cambio de residencia 1 2 3 4 5
4. Este lugar es como un viejo amigo. 1 2 3 4 5
5. Pensar en este lugar me hace sentir bien. 1 2 3 4 5
6. Me gusta mostrar este lugar a otras personas. 1 2 3 4 5
7. Me gusta platicar de este lugar a otras personas. 1 2 3 4 5
8. Me siento más tranquilo después de visitar este lugar. 1 2 3 4 5
9. Después de estar aquí, me es fácil resolver cosas complicadas 1 2 3 4 5
10. Confío en que puedo encontrar mi camino en este lugar. 1 2 3 4 5
11. Me gustaría tener fotos de este lugar. 1 2 3 4 5
12. No es aburrido visitar este lugar con frecuencia * 1 2 3 4 5
13. Conozco bien este lugar * 1 2 3 4 5
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SECCIÓN F (DS).- Marca con una X el número que mejor refleje tu manera de pensar respecto a cada una de las siguientes afirmaciones, donde
1 es “NO ME DESCRIBE DEL TODO” y 4 es “ME DESCRIBE COMPLETAMENTE”. No dejes ninguna frase sin respuesta.
1. Mi comportamiento es consistente con mis creencias acerca de problemas ambientales 1 2 3 4
2. Se que acciones debería tomar respecto a la mejor forma de proteger el ambiente 1 2 3 4
3. Siempre soy honesto conmigo mismo acerca de lo que realmente siento respecto al medio ambiente 1 2 3 4
4. No me arrepiento de mis decisiones sobre temas ambientales 1 2 3 4
5. Tengo posturas muy definidas acerca de cómo deberían ser las políticas públicas respecto al ambiente 1 2 3 4
6. Desconozco las razones de mi sentir respecto al medio ambiente 1 2 3 4
7. Valoro las opiniones de los demás sobre el medio ambiente 1 2 3 4
8. No me preocupan los problemas ambientales 1 2 3 4
9. Intento comprender las posturas de otros sobre el medio ambiente, especialmente cuando difieren de las mías 1 2 3 4
10. Nunca digo cosas malas sobre quienes no están de acuerdo con mis puntos de vista sobre el medio ambiente 1 2 3 4
11. Nunca digo nada que hiera los sentimientos de alguien que no está de acuerdo conmigo sobre el medio ambiente 1 2 3 4
12. Nunca me enojo cuando las personas opinan diferente a mi sobre temas ambientales 1 2 3 4
13. No me interesa influir en el pensamiento de los demás sobre temas ambientales 1 2 3 4
14. No muestro mi desacuerdo acerca temas ambientales con personas que recién conozco 1 2 3 4
15. Intento ocultar los errores que cometo cuando converso acerca de temas ambientales 1 2 3 4
16. Me siento resentido cuando no tengo la razón en una conversación sobre temas ambientales 1 2 3 4
17. Me molesta no agradarles a las personas debido a mis puntos de vista acerca del ambiente 1 2 3 4
18. Me formo opiniones acerca de temas ambientales no siempre reflexionando profundamente sobre ellos 1 2 3 4
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