LAS AVES
Son animales de sangre caliente y tienen un corazón de cuatro cámaras como los
mamíferos. Sin embargo, se diferencian de éstos en que evolucionaron de los
dinosaurios mucho tiempo después de que se separaran los grupos de reptiles y
mamíferos. Como la mayoría de los reptiles y algunos mamíferos primitivos, se
desarrollan a partir de embriones localizados en huevos que están fuera del cuerpo
materno. Los huevos de las aves tienen cáscaras duras, son muy fuertes en los de las
especies grandes y bastante frágiles en las de pequeño tamaño. Esta característica los
diferencia de los huevos de los reptiles.
La mayoría de las aves pueden volar y descienden de antepasados que podían hacerlo,
aunque hay especies que no son voladoras. Además, el cuerpo de las aves está
modificado para aumentar la eficacia del vuelo. Los huesos de los dedos y las
articulaciones de las patas delanteras están fusionados formando un soporte rígido para
las grandes plumas de vuelo de las alas. También existe fusión ósea en el cráneo y en la
cintura pelviana, así se obtiene una mayor resistencia y ligereza. En las aves adultas
muchos de los huesos están huecos, carecen de médula y están conectados con un
sistema de sacos o bolsas aéreos dispersos por todo el cuerpo. El esternón, o hueso del
pecho, de la mayoría de ellas es grande y tiene una quilla o cresta central llamada
carina. El esternón y la carina soportan algunos de los principales músculos utilizados
en el vuelo. En las aves de la subclase Ratites —como el avestruz, el kiwi y afines—
que han perdido la capacidad de volar, el esternón tiene un tamaño más reducido y la
carina se ha perdido.
Las mandíbulas de las aves actuales se alargan como picos sin dientes y están cubiertas
con una capa córnea llamada la ranfoteca. En la mayoría de las especies es dura, pero
también puede ser correosa, como en los andarríos y en los patos. La ausencia de
dientes reduce el peso del cráneo.
Las aves no tienen glándulas sudoríferas y no pueden enfriar su cuerpo por
transpiración. Durante el vuelo, el calor se dispersa con el paso del aire a través de su
sistema de sacos aéreos y, cuando están en reposo, jadeando.
Las plumas de las alas son responsables tanto de la elevación como de la propulsión
durante el vuelo. Las plumas más importantes para el vuelo son las remeras, largas y
estrechas. Las coberteras, más cortas y anchas, cubren la base de las anteriores.
La mayoría de las aves adultas mudan, es decir, pierden y reemplazan todas sus plumas,
al menos una vez al año. Sin embargo, en algunas aves de gran tamaño, como águilas y
grullas, la muda de las plumas de vuelo de las alas puede prolongarse hasta dos años.
Las plumas protegen a todos las aves contra el frío, ya que el aire que actúa como
aislante queda atrapado entre ellas. Las especies que deben soportar inviernos
especialmente duros generalmente tienen un plumaje más denso que sus parientes de
climas más uniformes.
La mayoría de las aves tienen ojos relativamente grandes, en especial, aquéllas que son
activas a la luz débil del alba y del atardecer, o las que viven en la profundidad de los
bosques. Las aves tienen un magnífico sentido del equilibrio y pueden percibir pequeñas
vibraciones. Esto es vital tanto para mantenerse posados en lugares inestables como
para corregir las corrientes de viento y aire cuando están volando.
Las aves ponen sus huevos en sitios tan variados como el suelo desnudo o nidos muy
elaborados. Los nidos se construyen con una gran variedad de materiales fáciles de
conseguir: hierba, ramitas, cortezas, líquenes, fibras vegetales, hojas, pelos de
mamíferos, telas de arañas, lodo, algas marinas, conchas marinas, guijarros e, incluso,
saliva de los propios pájaros. También pueden usar objetos como trocitos de papel,
plástico y cuerdas. Muchas aves despluman la parte de su abdomen que se alinea con el
nido, de modo que el trozo de piel expuesta ayuda a calentar los huevos
Cuando salen del huevo, las crías de las aves se clasifican en dos categorías: altricial o
nidícola y precoz o nidífuga. Las crías altriciales rompen el cascarón ciegas y desnudas
o cubiertas con un plumaje velloso y poco denso. No pueden sostenerse y dependen por
completo de sus progenitores. Las crías precoces salen del huevo con los ojos abiertos,
están cubiertas con un plumón denso y, en pocos días, pueden caminar, moverse y
encontrar parte de su propio alimento.
En la región de La Costa y las islas habitan toda clase de aves guaneras: cormoranes,
alcatraces, pelícanos, gaviotas, golondrinas y algunas especies de albatros.
Entre las aves de la región Sierra destacan el cóndor, el petirrojo, colibrí, gallinazo,
pinzón, perdiz, pato y ganso.
Entre las aves la Selva, destacan el papagayo, el tucán, el flamenco y otras especies
tropicales.
Clasificación de las aves
Anseriformes Aves acuáticas (patos, gansos, cisnes)
Apodiformes Vencejos, colibríes
Apterigiformes Kiwis
Caprimulgiformes Chotacabras
Casuariformes Casuarios, emúes
Caradriformes Limícolas, gaviotas, jacanas, págalos, golondrinas de mar, rayadores
Ciconiformes Garzas, cigüeñas, ibis, espátulas, flamencos, avetoros
Coliformes Colios o aves ratón
Columbiformes Palomas
Coraciformes Martines pescadores, abejarucos, carracas, abubillas, cálaos
Cuculiformes Cucos, anís, correcaminos
Falconiformes Buitres, halcones, águilas
Galliformes Lagópodos, faisanes, pavos, codornices
Gaviformes Colimbos
Gruiformes Grullas, rascones, avutardas, caraus, fochas, calamones
Aves capaces de posarse (más de 70 familias), incluyendo cuervos,
Paseriformes tordos, gorriones, golondrinas, chochines, sílvidos, papamoscas,
alondras, trepadores, vireos, alcaudones, mirlos
Pelecaniformes Pelícanos, alcatraces, cormoranes, piqueros, anhingas
Piciformes Pájaros carpinteros, indicadores
Podicipediformes Somormujos
Procelariformes Albatros, pardelas, petreles
Psitaciformes Loros
Reiformes Ñandúes
Esfeniciformes Pingüinos
Estrigiformes Búhos
Estrucioniformes Avestruces
Tinamiformes Tinamúes
Trogoniformes Quetzales