Objetivos
Definir qué es la autoestima y cómo se manifiesta en diferentes aspectos de la vida
de una persona.
Analizar las características y diferencias entre una autoestima alta y baja.
Identificar los síntomas y causas de una autoestima baja
Motivación
"Recuerda siempre que eres más grande que tus circunstancias, eres más que cualquier
cosa que te pueda ocurrir".
Preguntas Exploratorias
1. ¿Cómo se define la autoestima y cuáles son los tipos de autoestima?
2. ¿Cuáles son las características de una persona con alta autoestima?
3. ¿Qué causas comunes pueden llevar a una persona a desarrollar una baja
autoestima?
Introducción
La autoestima es un concepto fundamental en la Psicología que abarca las percepciones,
valoraciones y apreciaciones que un individuo tiene sobre sí mismo y sus actividades.
Esta autoevaluación puede afectar significativamente diversos aspectos de la vida de
una persona, desde su apariencia física hasta sus capacidades y relaciones
interpersonales. Aunque todos poseemos una proyección mental de quiénes somos y
cómo nos perciben los demás, esta imagen se forma principalmente durante la infancia
y puede influir en nuestra autoestima a lo largo de la vida. La autoestima se divide
generalmente en dos tipos: alta y baja, cada una con características y consecuencias
distintas. Mantener una buena autoestima es crucial para el bienestar personal, mientras
que una autoestima baja puede derivar en diversos problemas emocionales y
psicológicos.
La Autoestima
Se conoce como autoestima a un conjunto de percepciones, valoraciones y
apreciaciones que un individuo tiene respecto a sí mismo o a las actividades que realiza.
Esto puede enfocarse en la totalidad de su persona, en sus labores, o en la apariencia
corporal, etc. Se trata de la evaluación que hacemos ordinariamente de nosotros mismos.
Todas las personas poseen una proyección mental de quiénes son, cómo lucen, en qué
son buenos y en qué son malos, y cómo los perciben los demás. Sea o no cierta esa
descripción que hacemos de nosotros mismos, lo cierto es que se forma durante la
infancia y sobre ella descansa nuestra relación con nosotros mismos: la autoestima.
Es un término de Psicología estudiado por diversos expertos en el área. Sin embargo, se
utiliza en el habla cotidiana para referirse al valor que una persona se da a sí misma.
Tipos de autoestima
De un modo general, se puede hablar de dos tipos de autoestima, aunque no son ideas
excluyentes, ya que pueden referirse a distintos aspectos del ser humano.
Es decir, una persona puede tener, por ejemplo, una alta autoestima en términos de
capacidades intelectuales, pero una baja autoestima en otros ámbitos.
Autoestima alta
Se habla de una autoestima alta (o también “positiva” o “correcta”) generalmente
cuando la persona presenta las siguientes características de personalidad:
Autoconfianza. La persona conoce y acepta sus valores y está dispuesta a luchar
por ellos a pesar de encontrar oposición.
Aceptación. La persona se acepta a sí misma tal y como es, lo cual no quiere decir
que no intente vencer miedos, conquistar malos hábitos o cambiar, pero no se siente
culpable por ser como es o porque a otros no les parezca adecuada su manera de
pensar.
Autovaloración. La persona se considera medianamente apta, con cosas para
ofrecer a los demás y se relaciona con ellos en condiciones de igualdad y de dignidad.
Apasionamiento. Es capaz de disfrutar con determinadas actividades y alegrarse de
su propia existencia, lo cual no significa que viva en estado de alegría constante.
Autoestima baja
Coloquialmente se habla de autoestima “baja” (en otras terminologías: “equivocada”)
cuando las personas exhiben alguna de las siguientes conductas:
Autocrítica constante. La persona se mantiene en un perpetuo estado de
insatisfacción, disminuyendo o viéndole el lado negativo a todo lo que hace o recibe.
Hipersensibilidad a la crítica. La persona tolera poco las críticas y se muestra hostil
ante quienes lo cuestionan, y es fácil de resentirse.
Deseo compulsivo de complacer. La persona pone por encima de sus propias
necesidades las de los demás, con tal de recibir aprobación de ellos, y es incapaz de
decir que no.
Perfeccionismo. La persona se exige a sí misma hacer las cosas perfectamente, lo
cual a menudo es imposible, y el menor fallo representa para ella una catástrofe.
Culpabilidad constante. La persona es incapaz de perdonarse errores y se condena
eternamente por ellos.
Defensividad. La persona reacciona ante la vida como bajo un constante ataque, y
es incapaz de pactar del todo con el goce de vivir o la alegría.
Síntomas y Causas
Mantener una buena autoestima permite que seamos más felices y tener más confianza
en uno mismo. Esto permitirá que ayudemos a que nuestro entorno a que se sienta del
mismo modo.
Los indicios que indicarán que nuestra autoestima no está en su mejor nivel son: falta de
seguridad en uno mismo, no expresar la opinión por temor a ser rechazado, pensar que
las opiniones no tienen el mismo valor que las del resto, sentir que no somos
merecedores de las situaciones positivas, falta de esfuerzo al pensar que no se va a
poder conseguir lo que uno desea, necesitar la aprobación del resto a menudo, no
sentirse feliz, desmotivación con rapidez, sentir nerviosismo durante el día, sentirse
culpable, poco atractivo o sin iniciativa.
Prevención
Las causas de una mala autoestima puede ser estancamiento en el tipo de vida que
llevamos, sufrir algún tipo de trastorno emocional como depresión, ansiedad, algún tipo
de fobia, problemas del sueño que alteren el ritmo de vida habitual.
Para mantener una buena autoestima debemos evitar sobre todo los pensamientos
negativos y en el momento en que nos surgen reconvertirlos en positivos. Otra de las
acciones es ser realista con nuestras virtudes y defectos, sin autoexigirnos ser al cien
por cien perfectos, pero siendo autocríticos y aprender de aquello que no hacemos bien.
Ante una mala situación debemos afrontarla y aceptarla. Ponerse metas realistas
ayudará a nuestro bienestar y si fracasamos, debemos estar preparados, sin culparnos
por los errores. No debemos compararnos con nadie, si envidiamos e idealizamos la vida
del resto, provocará un sentimiento de fracaso.
Conclusiones
La autoestima es una autoevaluación esencial que cada individuo realiza sobre sí
mismo, afectando su felicidad y su interacción con el entorno.
Una alta autoestima se asocia con autoconfianza, aceptación y autovaloración,
mientras que una baja autoestima se caracteriza por autocrítica constante,
hipersensibilidad a la crítica y necesidad compulsiva de complacer a los demás.
Mantener una buena autoestima es crucial para el bienestar emocional y
psicológico. Diversos síntomas pueden indicar una baja autoestima, como falta de
seguridad, necesidad de aprobación y desmotivación..
Bibliografía
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Preguntas de evaluación
¿Cómo se diferencia una autoestima alta de una baja en términos de
características y comportamientos?
¿Qué factores pueden causar una baja autoestima?
¿Qué estrategias pueden implementarse para mejorar y mantener una buena
autoestima?