SUBRAYADO
Subrayar no es solamente poner una raya, de algún color, debajo de algunas palabras o frases.
Además de esto, y principalmente, es distinguir las ideas principales de las secundarias. Con el
subrayado se obliga a seleccionar las ideas básicas de cada texto.
Los distintos tipos de subrayado se utilizan para destacarlas.
a. Subrayado lineal: es el más común y consiste en trazar una línea por debajo de las palabras clave
del texto.
b. Subrayado vertical: sirve para destacar párrafos importantes y se trata de marcar una línea vertical
en el margen. Se combinan con las anotaciones marginales, un subtitulado que indica el tema del
párrafo.
c. Subrayado estructural: se hace marcando con letras y con números la jerarquía de las ideas o la
cantidad de elementos que componen una enumeración. En este texto, se mostraron los tres
ejemplos de subrayado, ya que deben combinarse entre sí.
¿Qué no debe subrayar?
1. Artículos (el, la, los, las, un, una, etc.), Preposiciones (a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde,
en, entre, hasta, hacia, para, por, según, sin, so, sobre, tras), conjunciones (que, de que, cómo,
cuánto, quien, el cual, el que, cuyo, cuando, donde, como, según, más que, porque, aunque, caso
que, a menos que) y Adverbios (aquí, allí, ahí, allá, acá, arriba, ahora, mientras, antes, después, mal,
regular, bien, despacio, más, menos, muy, poco, mucho)
2. Adjetivos: Son las palabras que acompañan al sustantivo.
3. Una palabra por segunda vez
Nota: Mirar con atención los dibujos y cuadros que acompañan al texto (generalmente están para
aclarar ideas. No quedarse con alguna palabra o frase que no se entienda. Para ello está el
diccionario. Tratar de comprender en general qué es lo que el texto quiere decir.