Para redactar un INFORME correctamente, primero debes fijar un
objetivo, la audiencia y la estructura del informe. Luego seleccionar la
información que te interesa mostrar. Finalmente, evalúa y verifica los
datos y redáctalo. Un informe es un escrito que tiene como fin
comunicar y dar cuenta de una situación desde diferentes
perspectivas, es decir, de algo sobre lo que se está realizando una
investigación exhaustiva.
Un informe puede ser solicitado en cualquier ámbito, ya sea en el laboral,
el estudiantil, el universitario, el comercial, etc. Para elaborarlo de
manera adecuada es fundamental tener en cuenta algunos aspectos
importantes de su redacción. Si quieres aprender a hacerlo, a
continuación tienes toda la información necesaria:
Qué es un informe
Un informe es un texto sobre una situación o un hecho en el que se
describen las características o el desarrollo de los mismos. Está
sustentado en la observación, y es ideal para presentar al lector con todo
lo que necesita saber sobre lo sucedido.
Un informe redactado correctamente debe ser elaborado con
un lenguaje claro, preciso, concreto y objetivo. Evita incluir
apreciaciones personales haciendo uso de formas verbales como: creo,
pienso, me gustaría, deseo, etc. Estas deben ser sustituidas por otras
como: se observa, se ha analizado, se procedió, etc.
Tipos de informes
Existen diversos tipos de informes que se utilizan en diferentes contextos
y con propósitos específicos. A continuación, te presentamos los tipos de
informes más comunes:
Informe expositivo: es una secuencia de hechos narrada sin
análisis e interpretaciones del autor, debe contener antecedentes
que ayuden a comprender lo que se narra, por ejemplo, la venta de
productos en tiendas comerciales.
Informe interpretativo: analiza las situaciones para sacar
conclusiones y poder dar las recomendaciones oportunas. Un
ejemplo de este tipo de informes sería realizar una evaluación
sobre prácticas pedagógicas en una escuela.
Informe demostrativo: es el que se plantea después de un
estudio. En este se describen los pasos seguidos y las conclusiones
obtenidas a partir de los resultados. También recibe el nombre de
científico o técnico. Un ejemplo de informes científicos serían los
que se realizan después de llevar a cabo un experimento.
Fases para redactar un informe
Concretamente, la realización de un informe debe contar con las
siguientes fases: fijar el objetivo, seleccionar la información, analizarla,
evaluar y verificar, estructurar el informe, y proceder a trabajar en el
mismo.
[Link] un objetivo
Para fijar el objetivo, hazte estas preguntas: ¿Para quién es el
informe?, ¿cuál es el uso que le va a dar?, ¿qué es lo que se quiere
conocer?, ¿qué conocimientos se tienen del tema? Estas preguntas son
importantes de hacer antes de empezar a redactar el informe.
[Link] la información
Define la fase preliminar de las actividades que vas a realizar para
lograr los criterios de evaluación propuestos. Determina las fuentes de
la información, los recursos humanos y los recursos materiales para
extraer los datos. Una vez extraídos, analiza toda la información
seleccionada, organízala y empieza a hacer comparaciones.
[Link], evalúa y verifica
Evalúa los datos y procede a verificar los mismos, consolida la
información, organiza y elabora el informe escrito. Los buenos
informes deben decir cuál es la fuente de una determinada información,
para ello debes anotar la fuente, lo puedes hacer añadiendo un número
al lado del dato en cuestión y en el pie de página o ponerla en un anexo
al final del documento.
Partes de un informe
La estructura del informe se divide en tres partes fundamentales. A
pesar de que todos los informes deben contar con estos apartados, el
contenido de los mismos no es rígido y debe ordenarse según el criterio
del redactor o según el tema a exponer.
La introducción
La introducción de un informe es la primera vez que el lector conocerá de
la situación a tratar. Por esta razón, debe responder a las preguntas:
¿Qué suceso o tema es tratado en el informe?
¿Por qué se ha tratado esta situación?
¿Para qué o con qué objetivo se ha hecho esta investigación?
¿Con qué métodos o herramientas se ha elaborado la
investigación?
Además, al finalizar de leer la introducción, el lector también debe tener
claro cómo se ha organizado la investigación y el orden en el que se le
presentarán los hechos.
El desarrollo
Por su parte, el desarrollo es la parte más importante del informe. Puede
estar dividido por subapartados en los que se describan los aspectos más
importantes de la investigación. Además, debe explicar los métodos que
se han seguido para obtener los resultados y cómo se han utilizado.
La conclusión
Por último, la conclusión, como en la mayoría de los trabajos, analiza de
forma breve los resultados, haciendo un resumen de la investigación y
sugiriendo rumbos de acción a partir de los resultados obtenidos.
Además, también es de suma importancia crear un apartado para la
bibliografía, en el que se menciona citen las fuentes de la investigación.
Consejos para redactar un informe
Si quieres redactar un informe correctamente, presta atención a los
siguientes consejos:
Redacta el informe de una forma objetiva: evita expresar
opiniones personales y mantén el enfoque en hechos observados.
Utiliza un lenguaje imparcial y neutral.
no se acepta la subjetividad. Limita a describir los hechos
observados sin opiniones.
Menciona todos los datos posibles: asegúrate de recopilar y
presentar todos los datos relevantes para respaldar tu informe. No
omitas información importante, ya que esto podría afectar la integridad
del informe.
Se organizado: estructura tu informe de manera clara y lógica,
utilizando títulos y subtítulos según sea necesario. Divide el contenido
en secciones para facilitar la lectura y comprensión.
Describe con detalle los pasos: desglosa cada paso seguido en el
proceso, proporcionando detalles suficientes para que el lector pueda
comprender completamente el procedimiento o los eventos.
Cita las fuentes de información que has consultado: si has
consultado fuentes externas, asegúrate de citarlas adecuadamente
para respaldar la veracidad de la información presentada. Incluye
referencias bibliográficas al final del informe.
Escribe párrafos cortos y claros: utiliza párrafos cortos y concisos
para mejorar la legibilidad. Utiliza un lenguaje claro y preciso para
evitar la redundancia.
Expón la información de forma precisa: evita la ambigüedad y
utiliza términos específicos. Revisa y edita tu informe para eliminar
información innecesaria o confusa.