LA AFECTIVIDAD
Tiene 3 componentes:
El ánimo: es la parte más estable de la afectividad debido a esto es la que caracteriza a la
personalidad.
Emociones: es un movimiento afectivo, se da como reacción inmediata a la acción de un estímulo
eficiente que puede provenir del mundo tanto interior como exterior del sujeto.
Sentimientos: es la parte razonada de la emoción y más estable: esta no necesita de la presencia
de un estímulo para que se presente.
Siendo así la afectividad esa energía interna que promueve la vida psíquica del sujeto, tiene como
característica el sello de lo agradable-desagradable y de la ordenación bipolar de los contrarios
(amor-odio, miedo-confianza)
TRASTORNOS PSICOPATOLÓGICOS DE LA AFECTIVIDAD
Trastornos de los sentimientos de estado experimentados como próximos al cuerpo
a) Ansiedad: trastorno de la afectividad que se presenta como un estado emocional
desagradable asociado a cambios psicofisiológicos; los cambios psicológicos están relacionados
con los sentimientos de elevada temerosidad ante un peligro, siempre permaneciendo alerta, los
cambios fisiológicos se representan en la sudoración, taticardia, temblores, etc. Estos cambios no
se dan como respuesta a una situación como el miedo sino a conflictos entre los pensamientos del
individuo.
b) Tensión: trastorno de la afectividad referido por el paciente como un sentimiento de inquietud
física, donde hay momentos de excitabilidad y disposición, que despierta en el observador la
sospecha de que el paciente pudiera reaccionar en cualquier momento mediante el ataque,
huyendo o respondiendo.
c) Tristeza vital: trastorno de la afectividad en la que el paciente vive un estado de pena,
amargura, pesimismo, desesperación, decaimiento y abatimiento estos sentimientos se
relacionado con la corporalidad es por eso que el paciente en este estado máximo puede ubicar su
tristeza en cualquier parte del cuerpo, por ejemplo: la frente, el pecho, el estómago.
d) Alegría vital: trastorno de la afectividad en la que el paciente vive un estado de
alegría, optimismo, júbilo y sensación de bienestar; estos sentimientos se relacionan con la
corporalidad, es una alegría que compromete físicamente al paciente dándole una mirada
picaresca, esa frescura del rostro, con una motricidad hábil y un optimismo exagerado.
Trastornos afectivos de los sentimientos de estado experimentados como menos próximos al
cuerpo
a) Euforia: estado afectivo en el que el paciente vive un sentimiento exagerado de bienestar
psicológico, no adecuado a la situación del momento. La cual se manifiesta por gran optimismo y
satisfacción. El individuo irradia felicidad y ríe con facilidad y las situaciones desagradables inciden
de manera pasajera.
b) Afecto heboide: estado afectivo que se caracteriza por una actitud de jugueteo, payaseo y falta
de seriedad, no vivida por el observador con la alegría contagiosa del maníaco sino más bien
sentida como superficialidad banal y poco adecuada.
c) Afecto pueril: estado afectivo muy similar al anterior, pero donde el acento está más puesto en
la vanidad zonza y alegre, con la apariencia del ingenuo, tonto, imprudente e insensato. Esta
puerilidad evoca molestias o extrañeza en los demás.
d) Embotamiento o Aplanamiento afectivo: es la disminución de la capacidad de respuesta
emocional. Bajo este término se entiende una deficiencia en la capacidad empática el no poder
sentir nada por otros y de la modulación del afecto
e) Paratimia: es la disociación de la respuesta emocional en relación a la experiencia
que en ese momento vive o siente el paciente, surgiendo como incongruente con
ella. Las emociones no se ajustan a lo que el paciente expresa. Ejemplo: una paciente
esquizofrénica relata que los enfermeros en las noches la maltratan, no le dan sus alimentos, la
golpean constantemente y todo esto lo expresa con una sonrisa en su rostro.
Apatía: estado afectivo que se caracteriza por la ausencia casi total de la capacidad de respuesta
emocional, tanto frente a sí mismo como frente al mundo que lo rodea
Desánimo: estado afectivo similar a la apatía, pero más que una incapacidad de respuesta
emocional, el desanimado es incapaz de entusiasmarse para iniciar una actividad
Anhedonia: trastorno de la afectividad en la que el paciente es incapaz de experimentar placer.
Frialdad afectiva: es un término más genérico bajo el cual se señala un trastorno de la afectividad
en el cual están presentes el aplanamiento afectivo, la apatía y la anhedonia.
Tristeza: estado afectivo de pena, amargura, desesperanza, desamparo, pesimismo y abatimiento,
que habitualmente es provocado por la pérdida de algo importante en la vida psíquica del sujeto
Depresión: es un estado afectivo caracterizado por una disminución cuantitativa del ánimo, que es
vivida por el paciente como un sentimiento de tristeza, que va desde la formulación de "yo estoy
triste, molesto, afligido, desesperado" hasta un sentimiento interno indescriptible y horrible.
Disforia: es un estado afectivo en el que el paciente está inconfortable, desagradado, insatisfecho,
inquieto, irritable, ansioso y triste
Distimia: muy próxima a la disforia, el paciente sufre oscilaciones extremas y accesionales en sus
movimientos afectivos, con trascendencia conductual.
Ambivalencia: estado afectivo que se caracteriza por la presencia simultánea de sentimientos
opuestos. Por ej.: Amor y odio hacia una persona.
Irritabilidad: estado afectivo que se caracteriza por una excesiva sensibilidad o excitabilidad frente
a un sinnúmero de situaciones ante las cuales el paciente reacciona en forma impaciente, tenso y
agresivo
Inquietud interna: trastorno de la afectividad vivido por el paciente como un sentimiento de
inquietud psíquica a menudo referido a un estado de ansiedad
Miedo: estado afectivo vivido como una reacción emocional frente a una situación de la cual hay
que huir, o enfrentar con todas las energías.
Pánico: estado afectivo episódico, en que el paciente vive una extrema, aguda e intensa ansiedad,
con sentimientos de terror, síntomas autonómicos y deseos imperiosos de huir, acompañada de
desorganización de la personalidad con gran menoscabo de la esfera cognitiva y total comando
afectivo de la conducta
Perplejidad: reacción afectiva de angustia, turbación, extrañeza y asombro, frente a la percepción
de eventos que el paciente los vive como desconocidos, nuevos y a veces curiosos y extraños.
Tenacidad afectiva: trastorno de la afectividad que consiste en la persistencia durante un tiempo
extremadamente prolongado de una emoción determinada, condicionando así por un período
demasiado largo el estado afectivo del sujeto.
Rigidez afectiva: trastorno de la afectividad que consiste en la incapacidad que presenta el
paciente para adoptar un determinado sentimiento afectivo, y modificarlo según las circunstancias
y la situación ambiental.
Labilidad afectiva: trastorno de la afectividad en la cual el paciente presenta cambios bruscos y
repentinos del tono afectivo, sin que exista un motivo comprensible que lo justifique
Incontinencia afectiva: trastorno de la afectividad caracterizado por una falta de control en la
exteriorización de los estados afectivos
Pensamientos suicidas: trastorno de la afectividad caracterizado por el deseo de no seguir viviendo
a raíz de la pérdida de la capacidad de motivarse o entusiasmarse con la vida
TRASTORNOS PSlCOPATOLÓGICOS DE LOS SENTIMIENTOS DE VALOR
Trastornos de los sentimientos de valor, experimentados en relación a vivencias de la Propia valía
a) Sentimientos de sobrevaloración: en un estado afectivo habitualmente exaltado, el paciente
siente que tiene capacidades por sobre lo habitual. Vive y expresa un elevado sentimiento de
fortaleza y capacidad, en que se cree especial, confía en sí mismo en forma exagerada, se
considera virtuoso, fuerte, sensato, etc. Ejemplo: Una paciente es llevada por sus familiares al
policlínico, y ella, habiendo sido una persona tímida y postergada, bruscamente exalta su
autoimagen sintiéndose con capacidades extraordinarias para transmitir los valores éticos de
justicia, paz, solidaridad y amor.
b) Sentimientos de minusvalía: en un estado afectivo habitualmente depresivo, el paciente siente
una desmesurada disminución de las capacidades psíquicas y físicas. Es un sentimiento de ser
inútil, incapaz, indeciso, tonto e inescrupuloso. Pierde la confianza en sus capacidades en general.
Ejemplo: Una paciente depresiva refiere: "me siento un estorbo en la casa, creo que no sirvo para
nada, todo me va a salir mal...".
c) Sentimientos de culpa: en un estado afectivo habitualmente depresivo, el paciente siente
remordimientos por acciones, pensamientos o actitudes pasadas, experimentando la necesidad de
ser castigado por esto. Estos autorreproches son absolutamente desproporcionados en relación a
los hechos objetivables. Ejemplo: En el curso de una depresión una paciente se atormenta con el
recuerdo de haber dejado a su hija de un año para residir en el extranjero durante dos años.
d) Sentimientos de ruina: en un estado afectivo habitualmente depresivo, el paciente se siente
desposeído de sus bienes materiales. Siente que ha perdido toda su fortuna o las posibilidades
económicas de vivir. Ejemplo: Un próspero empresario que de pronto vio agigantada su deuda,
perdió su empresa y llegó a la quiebra, vistiéndose desde ese momento con una modestia
desorbitada, negándose a comer lo habitual, sintiéndose en la extrema pobreza, a pesar de
conservar bienes que le daban un buen ingreso.
e) Sentimientos de desamparo: ern un estado afectivo habitualmente depresivo, el paciente se
siente solo, que nadie lo estima ni le ayuda. Ejemplo: Una paciente dependiente en extremo, cae
en un estado de desolación cuando su marido debe viajar a la capital a hacer un curso por dos
meses. A pesar de estar con sus hijos, sus amistades y otros familiares, la paciente se siente
desesperada, sola y desamparada.
f) Sentimientos de pérdida de los sentimientos: el paciente se queja de que ya no es capaz de
sentir pena, ni alegría, ni ningún otro sentimiento. Se siente vacío y devastado, frío y como
petrificado afectivamente. Ejemplo: Una paciente depresiva se queja: "me he endurecido porque
nada me hace sentir..., como si estuviera vacía de sentimientos".
g) Sentimientos de desesperación: el paciente siente que ha perdido toda la esperanza, que su
situación es dramática y no tiene ninguna solución. "Estoy en un callejón sin salida", "caí como a
un pozo negro de donde no podré salir nunca más", refieren algunos.
h) Sentimientos de perplejidad: el paciente se siente angustiado en la incertidumbre. El mundo
externo tanto como su mundo interno le resultan sorprendentemente nuevos y, profundamente
extrañado, no los puede comprender, no sabe lo que le ocurre ni lo que debe hacer, y los
fenómenos psicopatológicos irrumpen en él sin que atine a nada. Estos sentimientos se muestran
al observador a través de su psicomotricidad en una expresión facial de extrañeza o angustia, a
veces en una inquietud o en fijación dubitativa, en incapacidad de reacción y decisión, en una
búsqueda de no se sabe qué. A veces inquiere "qué pasa, dónde estoy, qué ha pasado... yo no sé...
yo no me explico".
i) Sentimientos de éxtasis: el paciente vive un sentimiento de suprema felicidad, una exaltación
placentera de gran intensidad. Puede ser tal la carga afectiva movilizada en este sentimiento que
se puede llegar al estrechamiento de conciencia.
Trastornos afectivos de los sentimientos de valor experimentados en relación a vivencias del valor
ajeno
a) Suspicacia: desde un estado afectivo ya sea exaltado, deprimido o disfórico, el sujeto siente, en
un grado excesivo, que las actitudes, conductas y expresiones de los demás son apariencias que
ocultan otra verdad en el fondo. Se vive una expectación negativa hacia los demás, que se traduce
en una expresión de desconfianza.
Ejemplo:
Una paciente mejorada de un episodio depresivo psicótico, con síntomas paranoídeos confiesa:
"Cuando vine la primera vez no quise decir casi nada de lo que me pasaba, por que yo pensé que
Uds. estaban de acuerdo con mi patrona pa' internarme en un hospital de locos".
b) Hostilidad: el paciente se muestra agresivo con los demás, poco cooperador, entorpecedor de la
labor del entrevistador. Siente que el medio que lo rodea le es adverso, y está en continua actitud
de defensa y ataque. Este estado se muestra al observador a través de su mirada dura, la falta de
expresiones de cariño y agrado, el tono serio, fuerte y golpeado que a veces adquieren sus
palabras.
c) Chancería: el paciente se muestra displicente y toma la relación a la chacota, con muy poca
adecuación a la seriedad de la situación, como poniéndose por encima de ésta y decidiendo
banalizar todo lo referente a su persona, dándole a la relación un giro mezcla de humor y desafío.
Ejemplo: Un paciente hebefrénico refiere "y yo pretendo mi destino, mientras el viejo barbón se
da vueltas de camero en una playa de Bermudas". Solicitándole mayor explicación alude con tono
liviano a que Dios lo ha abandonado en su proyecto de ser Presidente de la República.
d) Reticencia: con un sentimiento de desconfianza extremo, el paciente se muestra abiertamente
poco cooperador con el entrevistador. Ya sea desde mecanismos conscientes o inconscientes,
adopta una actitud de reserva que puede ir desde evitar conversar ciertos temas, desviando la
atención de su interlocutor, hasta el no emitir palabra, no realizar ningún gesto ni movimiento.
Ejemplos:
Un esquizofrénico paranoide estuvo un mes hospitalizado en nuestro servicio con el diagnóstico
de Trastorno de personalidad. De pronto confesó escuchar voces, y mostró después de arduas
entrevistas, un delirio místico que guardaba celosamente. A una paciente parafrénica tratada
durante un año por depresión distímica, sólo fue posible hacer diagnóstico a raíz del comentario
de un familiar que refirió que a veces la encontraba hablando sola. La paciente de pronto
reconoció tener comunicaciones con "toda la corte celestial", y relató un delirio parafrénico
místico.
e) Sensitividad: estado afectivo caracterizado por molestia, irritabilidad y labilidad, como reacción
frente a conductas, actitudes o verbalizaciones de los demás, que el paciente las siente alusivas o
provocadoras.
Ejemplos:
A propósito de un chiste sobre adulterio, un señor protesta airadamente por el mal gusto del
relator. Por lo demás, en el ambiente social y familiar estaba identificado como extremadamente
"quisquilloso". En una reunión social alguien hace referencia al autor de un voluminoso desfalco,
tildándolo de ladrón. De improviso uno de los participantes se pone de pie muy alterado, y le dice:
"Ud. Quiere decirme algo, por qué no lo expresa directamente en mi cara". La intervención social
de terceros resolvió el conflicto.