LA MAJORIA SELECTA
DE LA TECNÒPOLIS
CATALANA:
1940 – 1980
CAPÍTOL 3: UTOPIA MODERNA
Pau Mundet i López
NIUB: 20431530
12 de desembre, Terrassa
ÍNDICE
1. Introducción
2. Innovación moderada
2.1. Electricidad, automóvil y teléfono
2.2. Gente y trabajo
2.3. Industrias y casas
2.4. Fábricas y familias
2.5. Energía y Organización
2.6. Agua e hilo
3. Conclusiones
4. Bibliografía
1. Introducción:
El capítulo que he escogido para mi trabajo es el Capítulo 3, "Utopía Moderna", que analiza
cómo la irrupción de nuevas tecnologías aumenta la productividad y por ende cambia
significativamente la estructura de la economía, pero también asume una sociedad moderna,
que por un lado tiene para adaptarse a las nuevas necesidades de las empresas (por ejemplo,
la demanda de trabajadores con nuevas habilidades, o el éxodo de la población rural y el
aumento de trabajadores en el sector industrial).
Por otro lado, el desarrollo de la economía y las empresas modernas también significó que la
forma y la calidad de vida de la sociedad catalana cambiaran, por ejemplo, con la llegada del
automóvil (recordemos, esto era mucho menos difuso que ahora, pero, aun así, no solo por
la industria del automóvil y lo que significa difusión, sino también por todas las actividades
intermedias que implica, y su impacto gradual en la economía y la sociedad.
2. Innovación moderada
Es necesario distinguir entre una invención y una innovación: es el uso intensivo de una
invención lo que la convierte en una innovación, y por lo tanto la diferencia es el efecto que
tiene (o no tiene) en la sociedad. Por ejemplo, lo que acabamos de discutir sobre la industria
automovilística y su impacto en la sociedad.
Desde la perspectiva de la escuela científica del trabajo, por lo tanto, podemos pensar en la
fábrica como una institución que articula la sociedad, ya que, además de su papel de
estratificación social, también difunde inventos y los convierte en innovac iones. Esta idea
organizativa, surgida en la primera mitad del siglo XX, supuso una ruptura con las ideas del
siglo XIX, y esta nueva burguesía intelectual catalana buscará modernizar Cataluña.
El proceso de modernización no es local, sino que viene del exterior. Primeramente, vendrá
de los académicos que "traen la modernidad" de las universidades extranjeras a las que
asisten, y más tarde, el trilingüismo de la burguesía catalana, que habla francés, les va a
permitir conectar con el pensamiento centroeuropeo. La primera industria que trató de
modernizarse sobre la base de la absorción de innovaciones extranjeras fue la industria textil.
2.1 Electricidad automóvil y teléfono
Entre 1890 y 1910, durante la Segunda Revolución Industrial, suceden una serie de cambios
muy intensos en un período de tiempo muy corto. La mayoría de estos cambios están
relacionados con las nuevas fuentes de energía: la electricidad y el petróleo (necesarios para
los automóviles). Estos cambios llegaron a Cataluña entre 1910 y 1920, provocando que el
número de automóviles aumentara en dicha región. Esto contribuyó al desarrollo del sector
metalúrgico, que a su vez contribuyó a la modernización de otros sectores industriales en
Cataluña.
Sin embargo, partiendo de la base que Cataluña no es rica en materias primas energéticas,
este crecimiento se vio limitado y dependiente del exterior. Incluso con estas limitaciones, los
automóviles fueron social y económicamente fundamentales.
La electricidad, por su parte, facilitó la electrificación de las ciudades y mejoró el transporte,
eso se tradujo en la creación de los Ferrocarriles Catalanes con una primera línea que
conectaba capitales como Terrassa y Barcelona.
2.2 Gente y trabajo
Existe la opinión actual de que una sociedad es tan buena como su gente, lo que significa
que la forma en que se organizan la sociedad y el conocimiento determina su capacidad para
trabajar e innovar. Dos factores determinan este progreso, siendo los más tangibles el capital
físico, que está relacionado con todas las inversiones materiales, y el capital humano, que
está más relacionado con la preparación y capacitación del personal.
Cataluña fue un foco importante de inmigración, ya que recibía personas en su mayoría de
regiones de habla catalana con una lengua y cultura similar, pero también de otras partes de
España. Los tipos de personas que se integró en la sociedad catalana fueron variados y los
niveles de aptitud distarían ampliamente, pero la mayoría son trabajadores agrícolas y
artesanos.
Este fenómeno migratorio supone un aumento de la población total, pero también de una
población activa que contribuye al crecimiento económico de Cataluña. Las condiciones
laborales eran muy duras y la calidad de vida en los barrios populares era mala, lo que dio
lugar a un alto nivel de conflictividad social. Años más tarde propició el inicio del movimiento
obrero catalán, del que el movimiento anarquista fue el más importante.
Otro punto a considerar es cómo cambia la organización de las empresas y cómo cambian
los tipos de trabajadores que buscan. A medida que la industria se vuelve más calificada, hay
una mayor necesidad de ingenieros calificados, pero debido a que la tecnología es extranjera,
estas personas son inmigrantes o en el extranjero catalanes en formación. Dicha situación
dará lugar a que se creen escuelas superiores de industria en territorio catalán, como la
Escuela Superior de las Industrias de Tarrasa el año 1902, formando fundamentalmente
egarenses y personas de ciudades cercanas en estudios elementales, superiores y de
ingeniería.
Imagen por Manuel
Miquel en 1902 de la
Escuela Superior de
Industrias de Tarrasa,
ubicada en el edificio de la
antigua Escuela Superior
de Artes y Oficios
egarense.
Anteriormente hablábamos del capital físico y el capital humano, y su combinación produjo lo
que llamamos factores avanzados, que trajeron un mayor progreso y una mayor frecuencia
de este, lo que hizo que en el primer tercio del siglo XX, en el tiempo, tengamos las
condiciones para avanzar hacia una Utopía Moderna, y algunas de las condiciones que
conducen a esta transformación social son: nueva construcción de fábricas, nuevos
materiales, centrales hidroeléctricas, nuevos métodos de comunicación, nuevas fuentes de
energía, nuevos métodos de transporte y nuevas estructuras viales.
La nueva sociedad que confiere esta Utopía Moderna parece ser el resultado de la asimilación
de los intelectuales catalanes de los cambios sociales que se estaban produciendo,
especialmente de los nuevos modos de producción. En esos pocos años, se reorganizó todo
el sistema productivo y se necesitaban nuevas instituciones para formar talentos para
satisfacer las necesidades de empleo de las empresas, porque las necesidades de empleo
de las empresas también han cambiado.
2.3 Industrias y casas
En el pensamiento organizativo dos factores pueden considerarse estratégicos: la máquina-
herramienta y las aleaciones del hierro, con sus efectos inmediatos sobre la forma de
organizar el trabajo y su consecuencia directa en la reducción de costes de producción, lo
que supuso un auge de la industrialización en Cataluña. La industria catalana se basaba
principalmente en el sector textil, diferenciándose la industria lanera, ubicada en Terrassa y
Sabadell, y el algodón, cuyas industrias se colocaban cerca la costa con tal de aprovechar la
energía hidráulica. También podemos establecer un orden organizativo dependiendo del tipo
de producto, pues no todas las industrias requerían de las mismas necesidades.
En el pensamiento organizativo se pueden considerar estratégicos dos factores: la máquina-
herramienta y las ferroaleaciones, su impacto directo en la forma de organizar el trabajo y en
la reducción de los costes de producción, lo que propició la prosperidad de la industrialización
en Cataluña. La industria catalana es principalmente de base textil, a diferencia de la industria
de la lana ubicada en la capital de Terrassa y la ciudad de Sabadell, y la industria del algodón
ubicada cerca de la costa para aprovechar la energía hidroeléctrica. También podemos
establecer un orden organizacional basado en el tipo de producto, ya que no todas las
industrias requieren los mismos requisitos.
2.4 Fábricas y familias
El tipo de familia catalana es lo que llamamos tronco. Esto quiere decir que podemos
relacionarlo con las pequeñas y medianas fincas y sistemas de producción, cuyos valores
giran en torno al patrimonio, la riqueza, la vivienda y la tierra, y mantener a la industria en
busca de mejoras y conseguir estos sistemas de mejora de la productividad. Por lo tanto, la
industria catalana no incluye grandes corporaciones, sino pequeñas y medianas empresas
familiares que se vuelven anónimas solo cuando necesitan un gran capital que las familias
catalanas ricas no pueden permitirse.
Gran parte de la industria estaba en el sector textil, que requería el uso de energía hidráulica,
por lo que redes productivas enteras se concentraron cerca de las orillas de los ríos, creando
colonias industriales donde los obreros trabajaban y vivían, los más jóvenes asistían a la
escuela y las familias vivían juntas. Si el entorno en el que trabajan, y de hecho la familia, es
la unidad básica de producción, entonces se paga al individuo en lugar de a la familia, y los
turnos también se adaptan a las necesidades de la familia (en cierto sentido, los trabajadores
y las condiciones de vida son sigue siendo muy importante (difícil incluso con el bajo costo
de vida en las colonias). En las colonias, la calificación de los trabajadores era bastante baja,
pero la mecanización del trabajo compensó este déficit.
2.5 Energía y organización
Las innovaciones tecnológicas del siglo XX comenzaron a adoptarse con fuerza en Cataluña
después de la Gran Guerra, especialmente las tecnologías para un uso más eficiente de la
energía y la electricidad por un lado y el motor de combustión interna por otro. Estas dos
innovaciones dieron lugar a la creación de nuevas industrias, acompañadas de cambios en
la organización del trabajo. El hecho de que Cataluña sea ya la región más industrializada y
urbanizada de España ha creado condiciones favorables para el surgimiento de la industria
de generación y distribución de electricidad, estimulando así la formación y el desarrollo de
otras industrias, nuevas o existentes, que hasta ahora se habían visto limitadas por La
escasez de energía en Cataluña. Al mismo tiempo, nació el sector de las telecomunicaciones,
también facilitado por la electrificación de Cataluña.
2.6 Agua e hilo
Como hemos visto, la economía catalana se basa en la industria textil, aunque Cataluña ha
conservado cierta diversidad y competitividad interna. Pero también hay algunos problemas:
el mercado textil más importante es el mercado español, y la demanda es relativamente
pequeña en comparación con otros países europeos, lo que limita el crecimiento y desarrollo
de las empresas (por lo que no hay empresas de una dimensión considerablemente grande).
Desarrollo del sistema financiero. También hay que destacar que el movimiento obrero se
opuso rotundamente a la sustitución de la mano de obra por máquinas, lo que provocó un
lento desarrollo industrial. En cualquier caso, hay que señalar que la industria textil está más
desarrollada organizativa y tecnológicamente que otros sectores de la economía catalana,
aunque sigue estando por detrás de otros países europeos.
3. Conclusiones
Este capítulo del libro nos muestra el cómo la modernización de la sociedad catalana está
estrechamente relacionada con la difusión de los inventos de la segunda revolución industrial,
como la electricidad o el automóvil, que podemos catalogar dentro de las innovaciones por
su gran impacto en la economía y la sociedad.
Estos cambios han revolucionado significativamente a la sociedad desde aspectos tangibles,
como la modernización industrial, mejoras en el sistema de transporte, electrificación, etc.,
pero también cambios intangibles que afectan a una población más grande: el aumento del
número de inmigrantes en Cataluña, los cambios en la formación del personal, los cambios
en la estructura demográfica, los cambios en el modo de vida (las colonias industriales son el
ejemplo más evidente). Todos estos cambios transformaron permanentemente la sociedad
catalana y proporcionaron así la necesaria condiciones para que se diese, en el caso de
Cataluña, una “Utopía Moderna”, centrada en la producción textil con la mayoría de las
empresas familiares, medianas o pequeñas, lo que limita el grado de desarrollo en
comparación con el que se estaba dando en el resto de Europa.
4. Bibliografía
Josep M. Cortès Martí, Capítol 3: Utopia Moderna, en La majoria selecta de la tecnòpolis
catalana: 1940 – 1980, URV, Tarragona.