Alan Turing
Alan Mathison Turing (Paddington, Londres; 23 de junio de 1912-
Wilmslow, Cheshire; 7 de junio de 1954) fue
un matemático, lógico, informático teórico, criptógrafo, filósofo y biólogo
teórico británico.[1][2][3][4][5] Es considerado como uno de los padres de
la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna.
Proporcionó una formalización influyente de los conceptos
de algoritmo y computación: la máquina de Turing. Formuló su propia
versión que hoy es ampliamente aceptada como la tesis de Church-
Turing (1936). Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en descifrar
los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma, y durante
un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park.
Se ha estimado que su trabajo acortó la duración de esa guerra entre
dos y cuatro años.[6] Tras la guerra, diseñó uno de los primeros
computadores electrónicos programables digitales en el Laboratorio
Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra
de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester.
En el campo de la inteligencia artificial, es conocido sobre todo por la
concepción de la prueba de Turing (1950), un criterio según el cual
puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la
prueba son indistinguibles de las de un ser humano.
La carrera de Turing terminó súbitamente tras ser procesado
por homosexualidad en 1952. Dos años después de su condena, murió
—según la versión oficial, por suicidio; sin embargo, su muerte ha dado
lugar a otras hipótesis, incluida la del envenenamiento accidental —.
Después de una campaña pública en 2009, el primer ministro
británico, Gordon Brown, se disculpó públicamente en nombre del
gobierno británico por «la forma espantosa en la que Turing había sido
tratado». La reina Isabel II le otorgó un indulto póstumo en 2013. El
término «ley Alan Turing» ahora se usa de manera informal para
referirse a una ley de 2017 en el Reino Unido que perdona
retroactivamente a hombres amonestados o condenados en virtud de la
legislación que prohibía los actos homosexuales. [7]
Turing tiene un extenso legado con estatuas y muchas cosas que llevan
su nombre, incluido un premio anual por innovación en informática.
Aparece en el billete actual de 50 libras del Banco de Inglaterra,[8] que se
lanzó el 23 de junio de 2021, coincidiendo con su cumpleaños. Un
programa de la BBC de 2019, votado por la audiencia, lo nombró la
persona más grande del siglo XX.[9]
Biografía
Turing nació en el distrito londinense de Maida Vale.[10] Su padre, Julius
Mathison Turing (1873-1944), era miembro del cuerpo de funcionarios
británicos en la India. Su madre, Ethel Sara Stoney, era hija de Edward
Waller Stoney, ingeniero jefe de Madras Railways. Los Stoney eran una
familia de la nobleza protestante angloirlandesa de los condados
de Tipperary y Longford, mientras que la propia Ethel había pasado gran
parte de su infancia en el condado de Clare.
Primeros años
Placa azul en la casa donde nació.
Por razones de trabajo, la familia residía en la India británica. Sin
embargo, tanto Julius como Ethel querían que sus hijos se criaran en
Gran Bretaña, por lo que se mudaron a Maida Vale (Londres). Allí nació
Alan Turing el 23 de junio de 1912.[n. 1] Turing tuvo un hermano mayor.
Durante su infancia, sus padres viajaron constantemente entre Hastings,
Reino Unido, y la India debido a que su padre seguía activo en la
Administración Colonial, por lo que pasó algunos años viviendo con su
hermano en la casa de un matrimonio retirado del ejército.
Muy pronto Turing mostró signos del genio que luego sería. Desde
temprana edad mostró un gran interés por la lectura, por los números y
los rompecabezas.
Estudios
Turing a la edad de 16 años.
Entre enero de 1922 y 1926, Turing estudió en la preparatoria
Hazelhurst, una escuela independiente en el pueblo
de Frant en Sussex (hoy East Oriental).[11]
En 1926, con trece años, ingresó en el internado de Sherborne,
en Dorset. Su primer día de clase coincidió con la huelga general en
Inglaterra, pero su determinación por asistir a clase era tan firme que
recorrió con su bicicleta los más de 96 km que
separaban Southampton de su escuela, pasando la noche en
una posada.[12]
La inclinación natural de Turing hacia la matemática y la ciencia no le
atrajo el respeto de sus profesores de Sherborne, cuyo concepto de
educación hacía mayor énfasis en los clásicos. En la escuela de
Sherbone, ganó la mayor parte de los premios matemáticos que se
otorgaban y, además, realizaba experimentos químicos por su cuenta,
aunque la opinión del profesorado respecto a la independencia y
ambición de Turing no era demasiado favorable. A pesar de ello, el joven
continuó mostrando una singular habilidad para los estudios que
realmente le gustaban, y llegó a resolver problemas muy avanzados
para su edad (16 años) sin ni siquiera haber
estudiado cálculo elemental. [13]
Amistad con Christopher Morcom
Christopher Morcom estudiaba junto con Turing en la escuela de
Sherborne y ambos compartían la pasión por la ciencia. Durante las
clases de matemática o física, se intercambiaban notas de comentarios
sobre rompecabezas. Alan se enamoró de él. Fue su primer amor y la
primera persona que creyó en sus ideas y con quien podía continuar
desarrollándolas.[14][15][16] El 13 de febrero de 1930,[17] solo unas pocas
semanas después de su última temporada en Sherborne, Morcom
falleció debido a complicaciones de la tuberculosis bovina contraída tras
beber leche de alguna vaca infectada. Al recordarlo, Turing afirmaba:
«Mis recuerdos más vívidos de Chris son casi siempre, sobre las cosas
tan amables que me decía».[16]
A raíz de esas vivencias, su fe religiosa desapareció por completo y se
convirtió en ateo. También se obsesionó por entender la naturaleza de la
consciencia, su estructura y orígenes. Adoptó la convicción de que todos
los fenómenos, incluyendo el funcionamiento del cerebro humano, son
materialistas.[18] Sin embargo, siguió creyendo en la supervivencia del
espíritu después de la muerte.
Universidad y sus estudios sobre computabilidad
El King's College de Cambridge, donde
estudió en 1931 y se convirtió en miembro en 1935. Su sala de
informática lleva actualmente su nombre.
Debido a su falta de voluntad para esforzarse con la misma intensidad
en el estudio de los clásicos que en el de la ciencia y la matemática,
Turing suspendió sus exámenes finales varias veces y tuvo que ingresar
en la escuela universitaria que eligió en segundo lugar, King's
College, Universidad de Cambridge, en vez de en la que era su primera
elección, Trinity. Tras su graduación, se trasladó a la Universidad
estadounidense de Princeton, donde trabajó con el lógico Alonzo Church.
Recibió las enseñanzas de Godfrey Harold Hardy, un respetado
matemático que ocupó la cátedra Sadleirian en Cambridge, y que
posteriormente fue responsable de un centro de estudios e
investigaciones matemáticas entre 1931 y 1934. En 1935 Turing fue
nombrado profesor del King's College.
Solución al problema de decisión
Artículo principal: Entscheidungsproblem
El Entscheidungsproblem, que se traduce como «problema de decisión»,
fue un reto en lógica simbólica para encontrar un algoritmo general que
decidiera si una fórmula de cálculo de primer orden es un teorema. El
problema fue planteado inicialmente por Leibniz en el siglo XVII luego de
construir su máquina mecánica de cálculo. David Hilbert formalizó el
problema en el VII Congreso Internacional de Matemáticas (Bolonia,
1928), planteando la búsqueda de un procedimiento algorítimico válido
para solucionar las posibles cuestiones matemáticas, a través de tres
preguntas:
¿Son las matemáticas completas?
¿Son las matemáticas consistentes?
¿Son las matemáticas decidibles?
Si bien Hilbert suponía que la respuesta a las preguntas era
afirmativa, Kurt Gödel, mediante los teoremas de
Incompletitud demostró que las dos primeras preguntas no podrían serlo
ya que, tal como afirma Gödel:
«En cualquier formalización consistente de las matemáticas que sea lo
bastante fuerte para definir el concepto de los números naturales, se
puede construir una afirmación que ni se puede demostrar ni se puede
refutar dentro de ese sistema», mientras que el primero afirma: «Ningún
sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo». [19]
Sin embargo, no podían resolver la última pregunta. La dificultad estaba
en la ausencia de significado de lo que se entiende por un
«procedimiento mecánico». En 1936, Alan Turing en su trabajo Acerca
de los números computables, introduce el concepto de la máquina de
Turing y, junto a Alonzo Church demostraron ambos que es imposible
escribir tal algoritmo. Como consecuencia, es también imposible decidir
con un algoritmo general si ciertas frases concretas de la aritmética son
ciertas o falsas.