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Significado de la Congoja en la Biblia

El documento aborda el tema de los enemigos de la fe, centrándose en la congoja y el desaliento como obstáculos para escuchar la voz de Dios. Se enfatiza la importancia de la fe y cómo las aflicciones pueden ser aliadas si se enfrentan adecuadamente. Además, se destaca la necesidad de apoyo comunitario y la armadura de Dios para superar estos desafíos.

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Significado de la Congoja en la Biblia

El documento aborda el tema de los enemigos de la fe, centrándose en la congoja y el desaliento como obstáculos para escuchar la voz de Dios. Se enfatiza la importancia de la fe y cómo las aflicciones pueden ser aliadas si se enfrentan adecuadamente. Además, se destaca la necesidad de apoyo comunitario y la armadura de Dios para superar estos desafíos.

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Compartimiento Bíblico “Los enemigos de la fe”. Semana del 11 al 17 de octubre.

La congoja y el desaliento

Éxodo 6. 6 – 9
6 Por tanto, di a los hijos de Israel: "Yo soy el SEÑOR, y os sacaré de debajo de las
cargas de los egipcios, y os libraré de su esclavitud, y os redimiré con brazo
extendido y con juicios grandes.
7 "Y os tomaré por pueblo mío, y yo seré vuestro Dios; y sabréis que yo soy el
SEÑOR vuestro Dios, que os sacó de debajo de las cargas de los egipcios.
8 "Y os traeré a la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, y os la daré por
heredad. Yo soy el SEÑOR."
9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel, pero ellos no escucharon a
Moisés a causa del desaliento y de la dura servidumbre.

Proverbios 12. 25
25 La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.

Salmos 38. 10
10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, Y aun la luz de mis ojos me
falta ya.

Verdad Central: Si no estamos atentos, la depresión y la angustia pueden


separarnos de Dios.

Texto Áureo: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo
tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16. 33

Hoy iniciamos una nueva serie de compartimientos bíblicos denominados “los


enemigos de la fe”. El compartimiento anterior nos permitió profundizar muchas
verdades y principios bíblicos que deben regir la vida de los grupos de oración y sus
miembros en nuestra Iglesia.

Uno de los temas que mereció mayor atención fue la fe. Habíamos comprendido que
sin fe es imposible agradar a Dios y que la fe significaba, creer, confiar y depender de
Dios, lo cual involucraba obediencia. Se nos enseñó, mediante la Biblia, que por
medio de la fe podemos alcanzar las promesas de Dios e inclusive servirnos de la
unción para alcanzar a otros, sin embargo quizás, en el corazón de muchos, haya
quedado la interrogante: ¿por qué no puedo tener yo ese tipo de fe?

Mucho hemos compartido al respecto pero es bueno rescatar el texto áureo, Jesús
nos anticipa que en el mundo habrá aflicción. Vale decir que el mundo no cambiará,
necesariamente. Nuestro entorno puede seguir siendo el mismo, los problemas son
cosa de todos los días, lidiar con enfermedades, la falta de dinero, etc. Recordemos
lo que Pablo nos dice en Romanos 8. 35 – 37.

Muy bien, estamos de acuerdo, nada nos puede separar del amor de Dios; El jamás
se alejará de nosotros, pero ¿podrá haber algo que apague nuestra fe, de manera
que nos alejemos de Dios?
Este será el tema central de los próximos compartimientos, veremos cuales son los
enemigos de nuestra fe, que cosas quieren apagar nuestra capacidad de creer y
como podemos hacerles frente para que de ningún modo perdamos aquello que nos
permite hablar de lo que no es como si fuese. La Biblia está llena de las enseñanzas
que nos permitirá hacerle frente a estos enemigos.

El galardón más grande de la fe es agradar a Dios. Agradar a Dios es mucho más


importante que las cosas que podamos obtener. Hay muchas personas que lograron
agradarle, aunque no obtuvieron las cosas prometidas por parte de Él. La fe tiene
enemigos, como el pecado, la falta de perseverancia y el temor. Las aflicciones
pueden ser enemigas de la fe ó pueden ser poderosas aliadas si sabemos
sobreponernos a ellas.

Comentario Bíblico
La congoja tapa nuestros oídos
Lea Éxodo 6. 6 – 9

Este pasaje nos narra la historia del pueblo de Israel saliendo de Egipto. Al ver los
mapas de ese tiempo y conocer el trayecto hecho por los israelitas a través del
desierto para llegar a la tierra prometida, mucho antes de los 40 años que vagaron
posteriormente a rechazar la promesa de Dios, muchos se preguntan: “¿porqué no
fueron en línea recta?” Les hubiera tomado mucho menos tiempo llegar a la tierra
prometida.

La respuesta es simple, Dios estaba luchando contra el posible desánimo, estaba


previniendo una posible aflicción en el pueblo. Dios los llevó por caminos en donde
no encontrarían a sus enemigos para que no se desanimaran y no volvieran atrás.
Aunque más tarde, inevitablemente tendrían que enfrentar a sus enemigos y
vencerlos, fue ahí que el pueblo murmuró contra Dios y esto los llevó a vagar 40
años en ese desierto.

Muchos de nosotros pasamos por una época en nuestra vida, cuando el Señor no nos
tiene expuestos a nuestros enemigos, pero llega el tiempo en que para poseer la
tierra mas deseada debemos enfrentarnos a ellos. El pueblo de Israel no conquistó
esa tierra sino hasta que creyeron en Dios y le obedecieron, venciendo a sus
enemigos.

Notemos que este pasaje nos da una pista muy importante, versículo 9: “De esta
manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a causa de su
congoja”. El pueblo de Dios recibe Palabra de fe en su Nombre, la Casa de Oración es
animada diariamente en reuniones, cursos, talleres, a través de compartimientos
bíblicos y de prédicas muy edificantes. Pero muchos no escuchan la palabra por
causa de sus aflicciones. La congoja no nos permite escuchar la voz de Dios y salir de
las tribulaciones.

El pueblo de Israel tenia congoja y eso hizo que pusieran su mirada en lo que les
preocupaba. Así sucede cuando tu te preocupas, pones tu mirada en tus problemas,
y hasta Dios podría sentarse a tu lado y no te percatarías de ello. Hay quienes que al
fin de un mensaje quedan tan vacíos como antes de oírlo, es como si no hubiesen
escuchado lo que Dios les habló, porque, aun oyendo, tenían congoja, y no lograron
creer la palabra que Dios les estaba prometiendo para salir de sus preocupaciones.

Hay momentos que aunque Dios grite, no se le escucha. Necesitamos fe para


escuchar a Dios y creer en su palabra a pesar de nuestras aflicciones y así
conquistaremos las promesas de Dios.
- Si las aflicciones buscan apagar mi fe, cómo puedo valerme de mis aflicciones
para renovar mi fe?
- Qué le aconsejarías a un hermano que visiblemente acongojado a decaído en
su fe? Trata de “ponerte en sus zapatos”, que le dirías?
- Alguna vez los problemas, las aflicciones o la depresión te han alejado de
Dios? Compártenos al respecto
- Cómo saliste de esa situación?

Rompiendo la trampa de la angustia


Lea Job 5. 6 – 7, Eclesiastés 2. 17

Pueden estos pasajes estar en la Biblia? Claro que si, la depresión y la angustia no
nos hace más ni menos espirituales, simplemente son enemigos a los que todos
necesitamos vencer. Tanto Job como Salomón pasaron difíciles momentos, en los que
sus angustias los llevaron a decir lo que acabamos de leer. Pero sus nombres están
escritos en la Palabra de Dios para que sepamos que esto nos puede también
suceder y como ellos, podemos vencer las aflicciones.

La Palabra del Señor dice en el Salmo 116:1: “Amo al SEÑOR, pues ha oído mi voz y
mis suplicas, porque ha inclinado a mí su oído; por tanto le invocaré en todos mis
días”. Si Dios inclina su oído y escucha tus suplicas, ¿De que te afliges? Habla con Él
y dile lo que te preocupa; Él siempre te va a responder.

La mejor forma de vencer a la angustia es mirando a Dios; en una prédica una vez se
dijo: “Cuando miras a Dios y contemplas su grandeza, entonces vez el verdadero
tamaño de tu problema”. Dios tiene su oído inclinado a tu oración; el te va a
escuchar, pero debes de darte un tiempo para hablar con Dios, debes tener tiempo
para orar y para pedirle a Él. Las Escrituras nos dicen que Dios anda buscando
adoradores (Cf.: Juan 4. 23), gente que se postre ante Él, entonces, a sus pies, viendo
su grandeza, nuestra aflicción quedará muy pequeña.

Imagínate por un momento a Dios inclinando su oído para escuchar lo que necesitas.
Jesús dijo: “Pedid y se os dará (Mateo 7. 7). El dijo que le pidamos específicamente,
porque al hacerlo y al obtener la respuesta, tienes un testimonio específico que dar
de Dios y entonces se glorifica su nombre. Si quieres salir de tus problemas, pídele a
Dios que te ayude. La palabra dice: “Mi socorro viene del SEÑOR” (Salmo 121.2).

- Cómo puedes hacer que tu alabanza se transforme en un arma que destruya


el desánimo?
- Porqué decimos que la adoración es igual a postrar nuestras vidas ante Dios?
- Alguna vez experimentaste el poder sanador y liberador de la alabanza y la
adoración? Compártelo.
- Cuál es el mejor lugar para la alabanza comunitaria?
- Asistes ya a un grupo de oración?

Preparados para la batalla


Lea Efesios 6. 13 – 18

La descripción que Pablo hace en este pasaje es muy vívida, cualquier persona de la
época hubiera imaginado fácilmente al soldado que el Apóstol describe. Para
nosotros también puede ser tan simple y tan útil. Imaginemos a uno de los policías
anti-conflictos que vemos en la televisión: llevan un cinturón que contiene bolsillos
para gases lacrimógenos, un chaleco anti-balas, botas todo terreno, un escudo para
cubrirse de los objetos que puedan lanzarles, un casco protector y algún arma para
disparar.

Algo así era lo que Pablo nos describe, el habla de un cristiano anti-conflictos, capaz
de poder vencer a los enemigos de la fe. Lo interesante es que el escudo que utiliza
este soldado es un escudo de fe, quizás por ello es que nuestro enemigo ataca más
frecuentemente nuestra fe, porque con ella apagamos sus flechas encendidas. Pero,
si no tuviésemos ese escudo, nuestra vida estaría peligrando al descubierto.

Por ello debemos guardar nuestra fe, pues es más preciosa que el oro. Ciertamente
las dudas pueden atacarnos, pero su ataque se reduce a nuestra mente, donde el
enemigo pretende introducir ideas contrarias a Dios; sin embargo en nuestro
corazón, donde sólo Dios tiene acceso, es donde reside nuestra fe, la plena certeza
de que Dios no fallará.

- Qué significa el casco de la salvación?


- Porqué dice Pablo que la espada del Espíritu es la Palabra de Dios?
- Que armas de las descritas por Pablo son de defensa y cuales son de ataque?
- Qué podemos entender de esto?

Aplicación
Hoy en día escuchar de alguien cercano que está sumido en la depresión es cosa frecuente,
pero qué sucede cuando esta depresión pretende destruir nuestra fe en Dios? Ese es un caso
que necesita del apoyo de los hermanos.

La enseñanza de hoy provee soluciones para que cada persona pueda salir de la depresión y la
congoja por si sola, pero sin el apoyo de la comunidad esta es una tarea muy difícil. Los grupos
de oración están destinados a reunir a los creyentes para que juntos nos gocemos delante de
Dios, pero en los compartimientos bíblicos podremos apoyarnos unos a otros y si es necesario
derrotar juntos a la congoja.

Es muy importante que si tu estás fuerte en la fe ayudes a aquellos que son más débiles o que
pasan por momentos dolorosos en sus vidas, entonces nos conocerán por el amor que hay
entre nosotros.

Es necesario vestirnos de la armadura de Dios, para que como verdaderos policías anti-
conflictos, sepamos desarticular cualquier ataque de los enemigos de nuestra fe y mostremos
el lado victorioso ante nuestras dificultades, confiemos en Dios, el mismo los dijo: “En el
mundo hallaréis aflicción, pero ánimo, Yo he vencido al mundo”.

LECTURAS DIARIAS
Martes: Salmos 119. 143 Viernes: Proverbios 12. 25
La Palabra vence la congoja Palabras que animan
Miércoles: Salmo 31. 7 Sábado: Deuteronomio 4. 30 – 35
Dios conoce nuestras congojas Dios nunca nos olvida
Jueves: Isaías 30. 20 Domingo: Isaías 25. 1 – 12
La aflicción como arma de Dios Dios nunca abandona

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