UACI
VIH/SIDA
Evangelina Martinez
Garrido
Origen e historia
El VIH, el virus que causa el SIDA, se originó en primates en África central. Se cree que el virus pasó a los humanos
en algún momento del siglo XX a través del contacto con sangre de chimpancés infectados, probablemente
durante la caza.
El primer caso de SIDA se identificó en 1981 en Estados Unidos, cuando se observaron casos inusuales de
neumonía y cáncer raro en hombres jóvenes homosexuales. En ese momento, se le llamó "peste rosa" o "cáncer
gay". No fue hasta 1983 que se aisló el virus y se le nombró VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana). El término
SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) se adoptó para describir la etapa avanzada de la infecci
Estigma y discriminación
A lo largo de su historia, el SIDA ha estado rodeado de un fuerte estigma social. Al
principio, se le asoció erróneamente con ciertos grupos de personas, como los
hombres homosexuales, los usuarios de drogas intravenosas y los haitianos. Esto
llevó a una profunda discriminación.
El estigma se basa en el miedo y la ignorancia, y se manifiesta de muchas maneras:
Rechazo social: Las personas con VIH a
menudo son excluidas de círculos
Etiquetas y juicios: Se juzga a las
sociales, laborales e incluso familiares.
personas por su diagnóstico,
asumiendo que "se lo merecen" por sus
comportamientos o estilo de vida.
Discriminación en la atención médica:
Algunos profesionales de la salud han
mostrado actitudes discriminatorias o
se han negado a tratar a pacientes con
VIH.
Es vital entender que el VIH no distingue entre personas. El
virus puede afectar a cualquiera, independientemente de su
orientación sexual, género o estilo de vida.
Estadios del VIH
Etapa 1
Infección aguda: Ocurre 2 a 4 semanas después de la infección. Los síntomas son similares a los de una gripe
(fiebre, dolor de cabeza, sarpullido) y a menudo se confunden con otras enfermedades.
Etapa 2
Infección crónica (latencia clínica): El virus se reproduce a niveles bajos. En esta etapa, las personas pueden no
tener síntomas durante muchos años. Con el tratamiento antirretroviral, una persona puede permanecer en esta
etapa indefinidamente y llevar una vida larga y saludable.
Etapa 3
SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida): Es la etapa más avanzada. El sistema inmunológico está
gravemente dañado, lo que hace que la persona sea vulnerable a infecciones oportunistas y ciertos tipos de
cáncer. Un diagnóstico de SIDA se realiza cuando el recuento de células CD4 (un tipo de glóbulo blanco) cae por
debajo de 200, o cuando se desarrollan ciertas enfermedades definitorias de SIDA.
La mejor ayuda
la prevención
Bulos y mentiras
Existe mucha desinformación sobre el VIH, lo que alimenta el miedo y la
discriminación. Algunos de los mitos más comunes son:
"El VIH se transmite por el aire, el agua o el contacto casual." Falso. El VIH
no se transmite por compartir cubiertos, baños, piscinas, ni por dar
abrazos o besos. Se transmite principalmente a través de fluidos
corporales específicos (sangre, semen, fluidos vaginales y leche materna).
"Las personas con VIH no pueden tener hijos sanos." Falso. Con el
tratamiento adecuado, las personas con VIH pueden tener hijos que
nacen sin el virus.
"Si tomas tratamiento, es porque tienes SIDA." Falso. El tratamiento
antirretroviral se recomienda para todas las personas con VIH, sin importar
en qué etapa estén. De hecho, el tratamiento reduce tanto la carga viral
que hace que el virus sea indetectable y, por lo tanto, intransmisible.
Relaciones sexuales de riesgo
La principal vía de transmisión del VIH a nivel mundial es a través de relaciones sexuales sin protección. Las prácticas sexuales
de riesgo incluyen:
Sexo anal o vaginal sin condón. El Múltiples parejas sexuales. No usar condones de manera
riesgo es mayor en el sexo anal. correcta y consistente.
El uso correcto del condón de látex o poliuretano es la forma más efectiva de prevenir la transmisión sexual del VIH y otras
infecciones de transmisión sexual (ITS).
El SIDA es una condición médica, no un castigo
moral. Con el tratamiento y la información
adecuados, las personas con VIH pueden vivir
vidas plenas y saludables.
La educación, la prevención y la empatía son las
mejores herramientas para acabar con el SIDA y
con el estigma.