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La Importancia de la Integridad Personal

La presentación aborda la importancia de la integridad en la vida de los jóvenes, destacando que vivimos en una sociedad que promueve comportamientos pecaminosos. Se presentan ejemplos bíblicos de personajes como Daniel y Job, quienes mantuvieron su integridad a pesar de las adversidades, y se enfatiza que la integridad requiere una decisión firme, disciplina y está relacionada con la santificación. Finalmente, se reflexiona sobre las consecuencias de no vivir con integridad y se invita a meditar sobre las influencias en la vida diaria.

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La Importancia de la Integridad Personal

La presentación aborda la importancia de la integridad en la vida de los jóvenes, destacando que vivimos en una sociedad que promueve comportamientos pecaminosos. Se presentan ejemplos bíblicos de personajes como Daniel y Job, quienes mantuvieron su integridad a pesar de las adversidades, y se enfatiza que la integridad requiere una decisión firme, disciplina y está relacionada con la santificación. Finalmente, se reflexiona sobre las consecuencias de no vivir con integridad y se invita a meditar sobre las influencias en la vida diaria.

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Presentación personal.

En estos 30 minutos vamos a charlar un poco acerca de la integridad. Esta palabrita significa literalmente
“entero, completo, sin defecto, perfecto, recto, sin tacha”. En mis propias palabras sería alguien que en todos
lados se comporta de la manera correcta. Esta es un área difícil de ejercitar porque, primero que nada, vivimos
en una sociedad completamente secularizada que nos permite, y hasta nos motiva, a vivir de manera
pecaminosa, principalmente si somos jóvenes. Además, si le agregamos a esa “libertad” todos nuestros malos
deseos (ya saben, nuestra concupiscencia), ya tenemos todas las condiciones dadas para hacer un desastre de
nuestras vidas. Y es lo que está ocurriendo actualmente en el mundo. También debemos tener en cuenta que
a los jóvenes principalmente se les da un margen amplio para equivocarse sin culparse de nada o de muy poco
(acá es donde escuchamos frases típicas como “sos joven, divertite”, “sos joven, es el tiempo para que hagas
lo que quieras”, etc), pero obviamente las consecuencias de nuestros actos llegan tarde o temprano. Para
peor, muchas veces no encontramos la ayuda adecuada en nuestras iglesias, porque pareciera que creemos
que al tener a Cristo viviendo en nosotros automáticamente somos plenamente santificados y luego tratamos
al pecado de una manera muy liviana, hasta convertirlo incluso en un tema tabú: ¿cuándo fue la última vez
que hablaron sobre la pornografía, o sobre la música, películas o series que consumimos? Estoy nombrando
solamente algunos de los temas que actualmente están afectando a la mayoría de las personas, incluso dentro
de la iglesia y principalmente a los jóvenes, pero podría haber un montón de temas más, como por ejemplo
distintos tipos de adicciones. No son problemas que se solucionen solos ni tratándolos a la ligera.

Así que tenemos un panorama duro en esta época y vamos a ver con algunos ejemplos en la Biblia como
podemos llevar vidas íntegras. Pero antes creo que es importantísimo saber porque es tan necesario ser
íntegros. Hay, al menos, dos grandes razones por las cuales es necesaria la integridad en nuestras vidas:

1. Nos da autoridad: Tito 2.7,15 “presentándote tú mismo en todo como ejemplo de buenas obras; en la
enseñanza mostrando integridad, seriedad, … Esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad.
Nadie te menosprecie”. Pablo envío a Tito a que corrigiese lo que estaba mal, enseñara la doctrina
correcta y estableciera ancianos en Creta. La razón por la que fue enviado Tito es porque estaba
preparado en conocimiento y en práctica. Esto le daba la autoridad para hacerlo y que las personas se
sujetaran a lo que decía. ¿Imagínense tener que corregir a un hijo para que haga lo que nosotros no
hacemos? Quizás nos pasó con nuestros padres, esto hacía que los ignoremos casi completamente lo
que nos decías porque ni ellos mismos lo cumplían.
2. Nos hace aptos (aprobados) delante de Dios: 2° Timoteo 2.20-21 “Pero en una casa grande, no
solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; unos son para usos
honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para
honra, santificado, útil al Señor, y dispuestos para toda buena obra”. Cada uno de nosotros tiene un
propósito, según la buena voluntad de Dios, en el cual debemos servirle, pero sin importar cuál ese
servicio nunca debe faltar la preparación (nuevamente, en conocimiento y práctica), con el motivo de
que sea Dios el que nos esté guiando y bendiciendo en la obra. ¿Cómo esperamos estar aprobados
por Dios y tener ministerios bendecidos si no seguimos sus estándares? Imagínense tratar de
permanecer en un trabajo sin cumplir sin cumplir con aquellas cosas por las cuales me contrataron.

Bueno, ya vimos un poco de las dificultades actuales de permanecer íntegros y de lo importante que es. Ahora
veamos algunos ejemplos bíblicos.

Daniel. Daniel 6:10, 14, 20-22

Al igual que José, Daniel y sus amigos fueron íntegros y fieles a Dios en condiciones similares a las nuestras
(jóvenes y en sociedades seculares). Pero en este pasaje, Daniel ya era de mayor edad, ya había muerto
Nabucodonosor e incluso su hijo, ahora reinaba Darío y Daniel estaba muy bien establecido, era el principal
gobernante del Imperio a quienes todos los demás gobernantes debían ir a rendir cuentas. Por envidia todos
los demás gobernantes le tendieron una trampa, hacer que el Rey declarara que solamente se le podía pedir
a él. Daniel, lejos de sucumbir a la tentación de ser igual a todos los demás en el reino, lejos de dejarse quizás
sobornar por los otros gobernantes, lejos de acomodarse en sus últimos años y disfrutar de lo mejor que la
vida la estaba ofreciendo (en esa posición realmente podía tenerlo todo), el permaneció en su integridad. Esto
le costó ser sentenciado a muerte, comido por leones. ¿Imagínense tener todo lo que siempre han deseado e
incluso más, imagínense que nadie los controla, que a nadie le importa si siguen a Dios o a cualquier ídolo o a
nadie, imagínense que las limitaciones morales se borraron y que además no tengo absolutamente nada de
qué preocuparme? Ya todos conocemos el premio a su integridad, no solo sobrevivió a los leones, sino que
vivió muchos años más y escribió grandes profecías (Dios le permitió ver lo que habría de venir). Daniel no se
dejó seducir por los bienes materiales, ni las tentaciones, ni por las amenazas, permaneció íntegro.

Job: Job 1:8, 2:3,9-10.

Toda su vida vivió bendecido por Dios, a tal punto que el mismísimo diablo lo acusó de ser integro por
conveniencia. A pesar de todas las pruebas que le sobrevinieron y la oposición que enfrento, incluso de su
propia esposa, el permaneció íntegro. Ahora nos fuimos al extremo contrario de Daniel, un hombre que está
en condiciones deplorables, no tiene ningún bien material, no tiene salud, ni siquiera tiene a sus hijos (con lo
importante que esto es para un padre), lo perdió todo, tranquilamente también podría haber perdido su
integridad y ¿quién hubiera sido capaz de juzgarlo? Nosotros tenemos un mal día y ya nos cuesta seguir en
nuestra calma, quizás comienzo a responder mal, a tener pésimas actitudes, quizás a no cumplir con mis
labores diarias. Paul Washer lo pone en claro “cuando alguien que ha tenido un mal día te trata mal, no es que
esta fuera de sí, está más en sí que nunca, porque cuando estamos incomodos o molestos, ya se nos hace
mucho más difícil mantener nuestras mascaras de respeto”. A pesar de todo lo perdido, Job permaneció
íntegro y su pago fue verse totalmente restituido y aún más. Job no se dejó vencer por el sufrimiento y la
necesidad, permaneció íntegro.

¿Por qué dos ejemplos tan extremos?

Proverbios 30:7-9. En los momentos muy buenos solemos tirarnos hacía el orgullo y envanecernos (tal cual lo
hizo por ejemplo Nabucodonosor). Por otro lado, cuando estamos pasando tiempos difíciles, nuestra debilidad
humana busca la forma rápida de salir del paso, aunque no sea la correcta. Por supuesto, todos los estados
intermedios no es que sean sencillos de vivir, pero estos son los dos extremos posibles. ¿Qué podemos
aprender de estos dos ejemplos?

1. La integridad comienza por una resolución de vida (decisión con convicción).


2. La integridad implica disciplina.
3. La integridad está directamente relacionada con la santificación.
4. Seremos puestos a prueba.
5. Seremos galardonados.

Sansón: Jueces 16:23-24,28-30.

Luego de la conquista de la tierra prometida y la muerte de Josué, vino una época cíclica en Israel, ellos se
volcaban al pecado y le sobrevenían tiempos muy malos, clamaban a Dios y él les enviaba un juez que los
librara de sus enemigos y los volviera hacia Dios. Ese juez moría y el pueblo volvía de nuevo a pecar. Sansón
fue el único juez prometido desde el vientre, y aunque la expectativa era grande, el no anduvo en integridad.
Se involucró con filisteas, comió miel de un cadáver, revelo el secreto de su fuerza y fue vencido, finalmente
fue restituido y logro cumplir con su objetivo, pero al precio de su propia vida. A pesar de todas las faltas de
Sansón, Dios igualmente cumplió con el propósito que había diseñado para él, pero las consecuencias para
Sansón y aún para el pueblo fueron graves. No se dice de él que hizo volver al pueblo a Dios, simplemente
mató a muchos de sus enemigos, tampoco fue en la guerra donde acabo con ellos, sino que más bien fueron
asesinatos relacionados a sus mujeres y el precio fue su propia vida (sabiendo la correlación de la vida respecto
a la salvación que hacen los judíos). A pesar de que Dios, en su fidelidad, cumplirá con su voluntad en nuestras
vidas, pero no ocuparnos de nuestra parte es un grave pecado que trae grandes consecuencias.

Síntesis.

Meditación:

¿Qué miro en la tele, en el celu? ¿Qué música escucho? ¿Podría compartir este contenido?

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