3.
El cuerpo humano como microcosmos
El Timeo también reflexiona sobre la estructura del cuerpo humano, que Platón considera un
reflejo del cosmos. Cada parte del cuerpo tiene un propósito racional. Por ejemplo, la cabeza,
esférica como el universo, alberga el alma racional.
Platón describe incluso cómo los dioses menores formaron los órganos para permitir la vida y
el conocimiento. Así, el ser humano es microcosmos: una pequeña imagen del gran todo. Esta
idea influirá profundamente en la filosofía posterior.