2.
El alma del mundo
Platón describe cómo el Demiurgo crea un alma universal que anima todo el cosmos. Esta
alma es intermedia entre el ser inteligible y el sensible, y une ambos mundos.
“El alma del mundo es más antigua que el cuerpo del mundo y gobierna sobre él en todas las
cosas” (Timeo, 34c).
Este concepto inspira una visión del universo como un ser vivo, dotado de inteligencia. La
naturaleza, entonces, no es un conjunto de cosas muertas, sino una totalidad armoniosa y
viviente.