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El Demiurgo y el orden del cosmos
En el Timeo, Platón presenta al Demiurgo, una figura divina que actúa como artesano del
universo. No crea a partir de la nada, sino que ordena el caos según el modelo eterno de las
Ideas. El Demiurgo representa la razón que da forma a la materia, guiado por la bondad.
“Deseando que todas las cosas fueran buenas y, en la medida de lo posible, nada malo”
(Timeo, 29e).
Esta frase muestra que el cosmos, para Platón, es producto de la bondad divina. No hay maldad
en su origen, sino imperfección debida a la materia. El universo, así, es una obra racional y
bella.