DEFINICION DE DISLEXIA:
Las expresiones dislexia, dificultades lectoras o trastornos de la lectura se utilizan muy a
menudo en la literatura científica actual como sinónimos (Shaywitz, Morris, y Shaywitz, 2008).
La dislexia es un trastorno de la lectura que se ha descrito en prácticamente todos los grupos
étnicos, lenguas y localizaciones geográficas y que se define como una dificultad en la lectura
que no se puede atribuir a una discapacidad intelectual, a una discapacidad sensorial, a la falta
de motivación, a problemas emocionales o a un déficit educativo (Shaywitz et al., 2008). La
dislexia afecta a la capacidad para reconocer o descodificar palabras, hecho que se refleja en
una lectura lenta y a menudo acompañada de errores.
TIPOS DE DISLEXIA
La dislexia puede producirse durante el proceso de aprendizaje de la lectura o como
consecuencia de una enfermedad o de un traumatismo en personas que ya habían logrado el
proceso lector. En el primer caso, hablamos de dislexia del desarrollo. En cambio, en el
segundo, hablamos de dislexia adquirida. Los problemas de lectura de los niños se suelen
manifestar en dos aspectos fundamentales. Por un lado, hay niños que presentan problemas
para leer las palabras y, en consecuencia, también para comprender los textos. Por otro lado,
hay niños que leen correctamente, pero que tienen problemas de comprensión. En el caso de
la dislexia, nos referimos al primer grupo de niños, es decir, a aquellos que son muy lentos
leyendo o que cometen muchos errores en la lectura. En cambio, el segundo grupo se incluye
dentro de los trastornos de comprensión lectora (pobres comprendedores). Por lo tanto, la
dislexia de desarrollo afecta sobre todo a la capacidad para reconocer o descodificar palabras.
En este caso, la lectura no está automatizada y se caracteriza por ser lenta o muy lenta, y
llevada a cabo con esfuerzo y a menudo acompañada de errores
Generalmente se han descrito tres subtipos de disléxicos en función de la ruta de lectura que
tengan más afectada. De este modo, en la dislexia fonológica la ruta afectada es la subléxica,
en la dislexia de superficie es la léxica, y en la dislexia mixta son ambas.
En la actualidad, la mayoría de las clasificaciones y las más aceptadas se basan en modelos
teóricos duales de la lectura. Concretamente, el criterio que se ha utilizado para definir los
diferentes tipos disléxicos es el grado de adquisición de las dos rutas utilizadas en la lectura.
De acuerdo con el modelo de la doble ruta (Coltheart, Rastle, Perry, Langdon, y Ziegler, 2001)
los niños aprenden a utilizar la ruta subléxica y la rutaléxica. Estas clasificaciones, además,
están avaladas por varios estudios de neuroimagen que muestran diferencias entre los
subtipos en áreas cerebrales como el sistema magnocelular, el cerebelo, el tronco encefálico,
la denominada visual word form area (VWFA) y el córtex auditivo primario, entre otros
(Nicolson et al. 2001; Pernet et al. 2009; Ramus, 2004/2006; Ramus et al., 2003; Stein y Talcott,
1999; Stein y Walsh, 1997; Dehaene et al., 2002; Shaywitz et al., 2006).
Aunque esta prueba neurocientífica podría hacernos pensar que la adscripción de un niño a
uno u otro subtipo, en función de la ruta que no tiene adquirida, es sencilla, la realidad
demuestra que los niños que presentan patrones puros son casi inexistentes, y que un gran
número de niños, en un grado menor o mayor, presentan patrones mixtos. Es decir, la mayoría
de los niños tienen dificultades en las dos rutas.
1.2.1. Dislexia fonológica Los niños que sufren una dislexia fonológica se caracterizan por la
dificultad o la incapacidad de usar la ruta subléxica o fonológica para leer las palabras,
mientras que tienen más preservada la ruta léxica. Dado que tienen afectada la ruta subléxica,
tienen problemas en la conversión grafema-fonema. En cambio, al tener preservada la ruta
léxica son capaces de leer las palabras más frecuentes y familiares.
Los niños que presentan dislexia fonológica mostrarían problemas al leer las pseudopalabras,
pero no tendrían problemas al leer las palabras (dado que las leerían por la ruta léxica). Ahora
bien, tendrían más dificultades al leer las palabras menos frecuentes que las más frecuentes.
Por lo tanto, estos niños no son sensibles a determinados parámetros psicolingüísticos, como
por ejemplo la longitud o la regularidad, pero sí a otras como la frecuencia o la familiaridad.
Por otro lado, hay que destacar que los niños que tienen una dificultad específica en la vía
fonológica suelen compensar el problema con el uso excesivo de la ruta léxica, lo que hace que
cometan diferentes errores. La mayoría suelen ser paralexias visuales, que son sustituciones de
una palabra por otra porque se asemejan visualmente. A continuación recogemos los
principales errores:
• Errores por analogía. El niño lee una palabra en vez de la que está escrita porque son muy
similares, y la palabra dicha es muy frecuente y familiar para el lector. Por ejemplo, «pelota»
en vez de «peluda».
• Errores derivativos o morfológicos. El niño lee una palabra en vez de la que está escrita
porque las dos palabras varían en una marca morfológica. Por ejemplo, «dormían» en vez de
«dormirían».
• Errores por desciframiento parcial de la palabra. El niño lee una palabra en vez de la que está
escrita porque la parte inicial es idéntica. Por ejemplo, «montaña» en vez de «montador».
• Errores por el uso de la información contextual. El niño lee una palabra en vez de la que está
escrita porque es una palabra que se adecua muy bien al contexto. Por ejemplo, «el perro
muerde un hueso de carne» en vez de «el perro muerde un trozo de carne».
1.2.2. Dislexia de superficie
Los niños que sufren una dislexia de superficie se caracterizan por la dificultad o la
incapacidad para utilizar la ruta léxica para leer las palabras, pero tienen mejor preservada la
ruta subléxica o fonológica. Es decir, no son capaces de leer las palabras globalmente, sino que
usan la descodificación segmental para leer cualquier palabra. La principal consecuencia de
esta afectación es la lentitud para leer tanto palabras frecuentes como poco frecuentes o
pseudopalabras. Dado que tienen afectada la ruta léxica, los niños deben leer todas las
palabras aplicando las reglas de conversión grafema-fonema sin que tenga ninguna incidencia
la frecuencia o la familiaridad de la palabra. Por lo tanto, si hacemos leer las palabras y las
pseudopalabras de la tabla 1 a un niño que tiene una dislexia de superficie, le supondrá la
misma dificultad leer las palabras que las pseudopalabras, y la dificultad se incrementará a
medida que se amplíe la longitud. A continuación se recogen las principales dificultades que
presentan estos niños:
• Tienen problemas de fluidez con silabeo y repetición de sílabas.
• No respetan los signos de puntuación.
• Cometen errores al leer barbarismos o préstamos (un problema poco relevante, pero
indicativo): no leen correctamente palabras como pub, boutique, Freud, light.
• Tienen problemas para diferenciar el significado de palabras homófonas (vaca/baca).
• La carencia de fluidez afecta al grado de comprensión lectora.
Dislexia mixta:
Los niños que tienen una dislexia mixta se caracterizan por presentar dificultades en la ruta
léxica y en la subléxica, y por eso cometen errores tanto de la dislexia fonológica como de la de
superficie. Finalmente, hay que indicar que la incidencia de los diferentes subtipos de dislexia
cambia en función de la variable que se utiliza para clasificarlos (número de errores o de
aciertos, tiempos de lectura o tiempo de latencia) y de la lengua.
CAUSAS DE DISLEXIA
Hay diferentes hipótesis que buscan explicar las razones por las cuales los niños disléxicos
presentan estos problemas. La hipótesis más reconocida es la del déficit fonológico. Sin
embargo, se han formulado otras muchas, como las que sitúan la causa de la dislexia en un
déficit en los procesos visoperceptivos, en un déficit en la velocidad de procesamiento, en un
déficit en el procesamiento temporal, o en un déficit de automatización. Aunque esta gran
amalgama de propuestas y, aunque la que más apoyo ha recibido es la de la hipótesis del
déficit fonológico, la pregunta sobre cuáles son las causas de la dislexia todavía está
completamente sin resolver. Además, la dislexia es un trastorno que tiene una alta
comorbilidad con otros trastornos del aprendizaje y del desarrollo, como los trastornos de la
escritura, la discalculia o el TDAH. Aunque se desconoce con certeza si hay un origen común
entre estos trastornos, diferentes estudios establecen algunas bases neurobiológicas
compartidas.
[Link]
171f8f5cdc75/content
El encargo y la creación de este recurso de aprendizaje UOC han sido coordinados por el
profesor: Llorenç Andreu i Barrachina (2020)
Cambios en la activación cerebral tras una intervención remedial para corregir la dislexia.
Del interés en el desarrollo de intervenciones para superar algunos problemas típicos de la
dislexia, han derivado varios programas que ya han evidenciado ser efectivos. No obstante,
todavía se mantienen muchas dudas respecto a la manera en que estos programas generan
esos progresos. Algunos proponen que las intervenciones son efectivas en tanto normalizan el
funcionamiento cerebral de los afectados (hipótesis de la normalización). Es decir, que la
mejora de la dislexia se manifiesta conforme en el cerebro disfuncional se comienzan a activar
aquellas regiones normalmente dedicadas al tratamiento de la información lingüística. En
cambio, otras propuestas suponen que la mejora aparece en tanto el cerebro compensa el
déficit en el procesamiento de la información lingüística, utilizando regiones que normalmente
no se utilizan para este propósito (hipótesis de la compensación) . Con el propósito de
responder esta incógnita para el caso particular del programa de intervención llamado
PhonoGraphix, investigadores norteamericanos compararon el rendimiento de niños con
desarrollo normal, contra el rendimiento de niños con dislexia. Ambos grupos de niños
participaron del programa de intervención y su actividad cerebral fue evaluada durante la
realización de pruebas de habilidad fonológica, antes y después de dicho programa.
De acuerdo con los resultados más relevantes de este estudio, previo a la intervención, el
grupo de niños con desarrollo normal evidenció el patrón de activación cerebral esperado
(mayor activación en las zonas temporal superior y parietal inferior del hemisferio cerebral
izquierdo). Mientras tanto, el grupo de niños con dislexia evidenció un patrón de activación
inusual (mayor activación en las zonas temporal superior y parietal inferior del hemisferio
cerebral derecho). Luego, tras el programa de intervención, la actividad cerebral del grupo con
desarrollo normal se mantuvo igual, mientras que la actividad en el grupo con dislexia varió
sustancialmente. En esta ocasión, este último grupo manifestó un patrón de actividad
caracterizado por mayor activación en las zonas temporal superior y parietal inferior del
hemisferio cerebral izquierdo, muy similar al del grupo con desarrollo normal. Estos resultados
apoyan la llamada hipótesis de la normalización, pues al cabo de la intervención, el patrón de
activación cerebral en el grupo con dislexia evidencia el involucramiento de las regiones
normalmente utilizadas por el grupo sin dislexia. Los resultados aportan evidencia relevante
que puede ser considerada en el contexto del debate sobre las posibilidades del
neurodesarrollo y la plasticidad neuronal. Además, queda claro que los procesos de instrucción
e intervención “parecen jugar un rol significativo en el desarrollo de los sistemas neuronales
especialmente dedicados al proceso de la lectura”.
Mentes en Desarrollo Dificultades Específicas en el Aprendizaje: Un enfoque neurocognitivo.
Costa Rica (2010)