La moneda es una pieza de un material resistente, de peso y
composición uniforme, normalmente de metal acuñado en forma de
círculo y con los distintivos elegidos por la autoridad emisora, que
se emplea como medida de cambio (dinero) por su valor legal o
intrínseco y como unidad de cuenta.[1] También se llama moneda a
la divisa de curso legal de un Estado. Su nombre en lenguas
romances proviene del latín moneta, debido a que la casa en
donde se acuñaban en Roma estaba anexa al templo de Juno
Moneta, diosa de la Memoria, encontrándose esta actividad bajo su
protección.[2] [3] La ciencia que estudia y clasi ca las monedas
físicas, metálicas o de material similar, se denomina numismática.
El lugar donde se realiza la acuñación de monedas se conoce con
el nombre de ceca o casa de moneda. El nombre proviene de una
voz del árabe clásico (sikkah), que signi ca troquel.[4]
Por extensión, también se considera moneda al billete o papel de
curso legal.
Historia Antecedentes
Artículo principal: Trueque
El trueque es el intercambio de objetos o servicios por otros
equivalentes, y se diferencia de la compraventa habitual en que no
intermedia el dinero en la transacción.[5] Este sistema presentaba
di cultades para las transacciones, por lo cual comenzaron a
aparecer distintas formas de «mercancías-moneda» como unidad
de cuenta. Estas mercancías como medio de pago tampoco eran
prácticas, ya que muchas eran perecederas, y eran difíciles de
acumular. Como solución se sustituyeron pronto por objetos o
materiales realizados en metales preciosos.[6] Estos metales
preciosos tomaban muchas formas dependiendo del lugar, por
ejemplo ladrillos (lingotes), aros, placas, polvo, navajas o cuchillos.
Por razones prácticas y de uniformidad se generalizó la forma de
discos de diferentes tamaños y fácilmente transportables. Nace de
esta manera la moneda.
En Mohenjo-Daro y Harappa, actualmente en Pakistán, se han
encontrado sellos fechados entre 2500 a. C. y 1750 a. C., pero no
fi
fi
fi
es seguro que hayan sido monedas. Las primeras monedas fueron
acuñadas entre el siglo vii-vi a. C. y el siglo i d. C.[7]
Ya en el año 1100 a. C. circulaban en China miniaturas de cuchillos
de bronce, hachas y otras herramientas utilizadas para reemplazar
a las herramientas verdaderas que servían de medio de cambio. En
1979 y 1980 fueron descubiertas algunas monedas del antiguo
reino Loulan, que al parecer datan del período Mesolítico.
Primeras monedas
Artículo principal: Lidia#Invención de la moneda
Moneda del siglo vi a. C. 1/3 de Estátera: anverso y reverso.
Tetradracma de Atenas, siglo v a. C. En el anverso, e gie de Atenea, diosa
epónima de la ciudad. En el reverso, la lechuza de Atenas.
Las primeras monedas acuñadas con carácter o cial fueron hechas
en Lidia, (hoy Turquía), un pueblo de Asia Menor,
aproximadamente entre los años 680 y 560 a. C. Fue
probablemente durante el reinado de Ardis de Lidia cuando los
lidios empezaron a acuñar moneda, aunque algunos numismáticos
han propuesto fechas anteriores o posteriores, como el reinado de
fi
fi
Giges de Lidia o el de Creso «El Opulento». Estas acuñaciones
llevan como símbolo heráldico un león representando a la Dinastía
Mermnada a la cual pertenecían los reyes. La pieza fue acuñada
en electrum (aleación natural de oro y plata) y con un peso de 4,75
gramos y un valor de un tercio de estátera.
Después de la experiencia de Lidia comenzaron a acuñarse
monedas por orden de Darío de Persia, luego de la conquista de
Lidia, y posteriormente en Grecia.
El historiador estadounidense Will Durant asegura que
«Senaquerib Rey de Asiria (hacia 700 a. C.) acuñó monedas de
medio siclo».
Posteriormente las monedas proliferaron rápidamente en todos los
países desarrollados del mundo. Tanto los monarcas como los
aristócratas, las ciudades y las instituciones empezaron a acuñar
dinero con su sello identi cativo para certi car la autenticidad del
valor metálico de la moneda.
Algunas de las primeras monedas tenían una composición muy
estable, como es el caso de la dracma emitida en Atenas en el
siglo vi a. C., con un contenido en torno a los 65-67 gramos de
plata na, o como la redonda moneda china, qian, de cobre. Sin
embargo, las monedas siempre se limaban o recortaban para sacar
el metal precioso que contenían por lo que las autoridades que las
emitían estaban tentadas a rebajar la acuñación asegurándose
bene cios a corto plazo al reducir el contenido de metales
preciosos. Las monedas de baja calidad de bronce o cobre eran,
de hecho, dinero duciario cuyo valor dependía principalmente del
número de monedas de oro o cobre por las que se podían
intercambiar. Las monedas de oro y plata solían circular fuera del
país que las emitía dado su valor intrínseco; así, el peso de plata
español, cuyo material provenía de las minas del Perú y de México,
se convirtió en una moneda de uso corriente en China a partir del
siglo xvi.
Expansión
fi
fi
fi
fi
fi
Una vez creadas, las monedas originaron un sistema monetario
cuyas características han permanecido, en esencia, constantes
durante milenios. Uno de los cambios que ha perdurado fue la
introducción, en las monedas europeas del siglo xvii, de las ranuras
en los bordes con el n de evitar que se limasen.
El papel moneda fue introducido por primera vez en China, en torno
al siglo ix, como dinero en efectivo intercambiable por certi cados
emitidos para el gobierno de la dinastía Tang por los bancos
privados. Respaldado por la potente autoridad del Estado chino,
este dinero conservaba su valor en todo el imperio, evitando así la
necesidad de transportar la pesada plata. Convertido en monopolio
del Estado bajo la dinastía Song, el papel moneda ha pervivido
durante toda la historia china a pesar de las perturbaciones
causadas por los cambios políticos y de que la emisión del papel
moneda no estaba respaldada ni por plata ni por otras reservas. El
problema de la depreciación hizo que, a partir de entonces, se
mantuviera la plata como patrón de cambio chino para las
transacciones importantes.
El papel moneda apareció por primera vez en Occidente en el
siglo xvi, cuando se empezaron a emitir pagarés por parte de los
bancos para respaldar los depósitos monetarios de sus clientes.
Estos medios de cambio proliferaron y las autoridades coloniales
francesas de Canadá utilizaban naipes de juego rmados por el
gobernador como promesa de pago desde 1685, ya que el envío
de dinero desde Francia era muy lento.
El papel moneda se fue haciendo popular a lo largo del siglo xviii,
pero seguía siendo dinero crediticio que se emitía para respaldar
los depósitos de oro o plata. El dinero duciario, cuando surgió, era
normalmente una medida de urgencia para tiempos de guerra,
como los papiros (greenback) estadounidenses. Los bancos
privados fueron sustituidos paulatinamente por bancos centrales
como autoridades emisoras de papel moneda.
A nales del siglo xix la caída del valor del oro acarreó la creación
de un patrón oro internacional en el que todas las monedas podían
intercambiarse por oro y el valor del dinero (más que los precios)
fi
fi
fi
fi
fi
estaba jado por la paridad de la moneda con el oro. Casi todos los
gobiernos suspendieron la convertibilidad de sus monedas durante
la Primera Guerra Mundial, perdiéndose todo el interés por volver a
introducir el patrón oro internacional tras la Gran Depresión. El
Reino Unido abandonó el patrón oro en 1931 y la transformación
de las monedas mundiales a dinero duciario con valores jados
totalmente por la demanda del mercado culminó con el abandono
de la vinculación del dólar estadounidense en 1971.
Características de las monedas Nombre
Las monedas toman su nombre de diversas procedencias.
Autor
Por ejemplo, los estateros cresios de Creso; los dáricos, medallas
persas de Darío, los lipos, de Filipo de Macedonia. Del mismo
modo, se mencionan los Filippeos los Antoninos, Aurelianos,
Valerianos, Constantinos, etc., como las más modernas Felipes,
Luises, Carlinos, Julios.
Imagen que llevan impresa
bos, noctua o mochuelo, la moneda ateniense; testudo la del
Peloponeso; homéreos la de Esmirna con la e gie de Homero; ratiti
que tienen la barca; victoriati las romanas con la imagen de la
victoria; bigati, quadrigati, de la biga o cuadriga. Y entre las
modernas, las columnarias, los orines, los ducados, los
ambrosinos, los escudos. En los cistóforos aparecen magistrados o
sacerdotes de Baco, de Ceres, de Proserpina con la cesta de Baco:
se dio luego este nombre a todas las que llevaban tipos báquicos o
eleusinos, coronas de yedra, serpientes en la cesta o fuera y se
encuentran también en algunas familias romanas como la Antonia y
la Claudia.:
Lugar
Æginæi, las de Egina, etc.; lo mismo sucede a los besantes de la
Edad Media a las colombias y a las genovinas italianas.
Modo de fabricarlas
v. gr. es grave las de mucho volumen y peso; serrati o ientati, las
que tienen los bordes gurando escaques. De esta clase se
encuentran muchos dineros de familia suponiéndose hechos para
impedir la falsi cación. En tal caso ¿por qué se elegía el denario y
fi
fi
fi
fi
fl
fi
fi
fi
no el quinario? Además, los reyes de Siria hicieron las monedas de
cobre recortadas, no existiendo por tanto ningún peligro de
falsi cación. Algunos magistrados tienen recortadas las monedas
de un tipo y no recortadas las de otro. Los más antiguos
corresponden al año 564 de Roma; los más recientes, al año 655.
Peso
como la dracma, el óbolo, el estatero de los griegos, el siclo de los
hebreos, el pondo o el as de los romanos y la libra moderna,
tomada de la antigua. Para los griegos la unidad era la dracma y se
llamaban didracmas o tetradracmas, las que valían dos o cuatro
dracmas. Era moneda efectiva del Ática, de Egina, de Corinto, de
Egipto. Los óbolos eran la sexta parte de la dracma; el estatero de
plata equivalía a las tetradracmas. La mina, igual a cien dracmas y
el talento, igual a sesenta minas, eran monedas efectivas.[8]
Propiedades de las monedas
La moneda tiene una serie de características intrínsecas que es
importante conocer a los nes de poder jar la relación que existe
con otras monedas que circulan tanto dentro de un mismo estado
como en otros países.
• Materiales que se emplean
• Título, no o ley
• Liga
• El pie
• La talla
• Tolerancia
• Merma
• Valor
• Paridad monetaria
fi
fi
fi
fi